Lula descarta intención de presentarse como candidato a la presidencia de Brasil en 2022

Lula dijo que “no descanso, no me detengo, voy a seguir viajando por Brasil, por el mundo. Pero creo que tratarán de crearme dificultades”. Foto: PT Brasil.
El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva descartó hoy tener la intención de presentarse como candidato a la presidencia en 2022 y dijo que solo desea construir un nombre con condiciones para la victoria en las elecciones.
“Trabajaré para tener otros compañeros (en el Partido de los Trabajadores). Prefiero intentar trabajar para ver si tenemos una persona en mejores condiciones”, afirmó Lula durante una entrevista con el canal Objetivo.
Lula también precisó que “no descanso, no me detengo, voy a seguir viajando por Brasil, por el mundo. Pero creo que tratarán de crearme dificultades”.
Interrogado sobre la posible candidatura del exjuez y ministro de Justicia, Sérgio Moro, el exdirigente obrero respondió que el exmagistrado a cargo de la operación anticorrupción Lava Jato difícilmente tenga éxito.
“Moro no será presidente. Si es un candidato, no ganará. Las personas creen que es fácil hacer política. Una cosa es hacer política escondiéndose detrás de la toga de un juez. Quiero verlo hacer política debatiendo”, subrayó.
El expresidente salió de la cárcel el 8 de noviembre luego que un juez dictó la orden de libertad, atendiendo a la solicitud de su defensa motivada por la decisión del Supremo Tribunal Federal que derrocó la ejecución de sentencia tras la condena en segunda instancia.
Lula cumplía una pena de ocho años y 10 meses por supuesta corrupción y lavado de dinero en la Lava Jato. Fue condenado en primera instancia por Moro y en segunda por el Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región (una corte de apelación).
En todo momento, el exmetalúrgico niega todas las acusaciones y reitera que resulta víctima de una persecución política y judicial.
Vea también:
Lula Da Silva: Hay que seguir peleando por la democracia (+ Video)
(Con información de Prensa Latina)
- Servicio Sismológico Nacional Cubano reporta sismo de 5.3 en occidente, réplica del registrado el 8 de junio
- Frecuentes cortes de luz en Cuba obligan a racionar incluso las hostias
- Cabo Verde hace la hombrada y logra empate ante una España tomada por sorpresa e inefectiva
- Cuba lamenta fallecimiento de Taty Almeida, fundadora de Madres de Plaza de Mayo
- Suecia vapuleó a Túnez y tuvo su estreno soñado en el Mundial 2026
- ir aNoticias »
- Irán y EEUU firmarán memorando, ya hay “interpretaciones” encontradas y sigue boicot israelí
- Cuba en Datos: El genocidio del Bloqueo en números y hechos
- Motivos ocultos de la paz trumpista
- Pakistán anuncia acuerdo entre Irán y Estados Unidos
- Putin felicita a Trump por su cumpleaños y acuerdas nuevos contactos
- ir aPolítica »

Sabia decisión. Lo que se necesita es el liderazgo de las fuerzas revolucionarias, de la izquierda unida, he ahí el legado de Lula.
Todo indica que los líderes de izquierda latinoamericanos empienzan a aprender que lo que importa son los proyectos y no la personalización del líderazgo. Es la época de pasar al liderazgo colectivo en todos los proyectos socialistas y progresistas, porque lo que importa es la masa popular que lo sostiene y lo defiende, y a esa no estan fácil derrotar cuando se encuentra unida por un ideal y un liderazgo que se autorreproduce naturalmente desde esa propia masa. El lider individual que da paso, no se retira, se mantiene con la enseñanza y el ejemplo. Los proyectos socialistas o progresistas en los países de la llamada democracia burguesa, cuando se concentran en la personalización del proyecto social, le es fácil a los medios burgueses de atacarlos, usando términos como dictador, dictadura, personalismo, abuso personal, y todo término que se le ocurra para despretigiar al líder, que es en definitiva despretigiar el proyecto popular ¡Viva Lula!
Para mí es muy apropiada la decisión de Lula. Ni él es el de antes, ni su país tampoco. Lava Jato sigue siendo una herida en la sociedad brasileña. El capital político que le queda a Lula todavía, puede seguir usándolo para construir un liderazgo joven dentro del Partido. Es contraproducente que las viejas figuras, desgastadas casi siempre, traten de monopolizar, contra viento y marea, los liderazgos políticos, simplemente por el malsano afán de perpetuarse en el poder. Supongo que Sergio Moro aprovechará el aura que lo envuelve y se lance a conquistar Planalto en la próxima contienda electoral. Es probable también que el Partido de los Trabajadores no tenga todavía para esa época un candidato en condiciones de vencer al actual ministro de justicia, en unas presidenciales. Pero los mayores o menores errores cometidos anteriormente no le dejará otra alternativa a la izquierda brasileña que posponer sus intenciones de gobierno para mejores tiempos. Seguramente Lula se está mirando en el espejo de otros países de América Latina; y no desea que lo culpen, como han culpado a otros dirigentes, de haber hundido a sus pueblos en calamidades extras a las que siempre sufrieron.