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Para qué sirve ser Doctor en Ciencias (III): Los doctores y la verdad

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Varios doctores que han recibido premios y reconocimientos de la Comisión Nacional de Grados Científicos, del Ministerio de Educación Superior de Cuba. Foto: Ladyrene Pérez/ Cubadebate.

Lo mejor, lo más útil y trascendente de una política proactiva de formación doctoral son los doctores que gracias a ella se incorporan a la vida social. Un pueblo donde una proporción importante de su población está imbuida de las formas de hacer y crear de la ciencia y la tecnología tiene que ser un rico y capaz de prosperar ilimitadamente, aun en las condiciones más adversas. Una persona que se haya esforzado y aprendido la forma de hacer y crear hasta alcanzar el nivel de doctor en ciencias o tecnologías puede cambiar el mundo para bien, si se lo propone. Si además lo hace con todos y para el bien de todos es excelente.

Las tesis y los resultados que en ella se vierten son importantes, y pueden serlo mucho en algunos contados casos. Pero siempre están esencialmente destinadas a aportar una gota más de conocimiento en el gran caudal del saber de toda la humanidad. Nadie que esté familiarizado con la ciencia, y sobre todo con la ciencia contemporánea, puede concebir que su tesis tenga que necesariamente cambiar el mundo o aportar algo que haga mejores y más ricos a los humanos. Es solo la ciencia de todos, de la que esa tesis debe formar parte, la que lo puede hacer. En el mundo de hoy son muy pocos los resultados científicos “rompedores” que lo cambian todo. Es el saber de todos en todas partes, bien aprendido y aplicado el garantiza el progreso.

Una tesis doctoral puede ser de muy diversa índole. Puede consistir en el diseño de una nueva cuchilla para las máquinas cortadoras de caña y la demostración de sus ventajas o novedades de diseño. También puede ser el hallazgo de la presencia de un elemento químico en los anillos de Saturno. En cualquiera de los dos casos, uno enfocado directamente a una actividad de creación de valor económico y el otro a la creación se saberes, prevalece el propósito principal de formar un investigador independiente, un doctor.

Ese proceso de aprendizaje de la investigación independiente es el que conforma la formación doctoral donde un joven, y también no tan joven. Así nos damos cuenta de que lo que estamos edificando está basado en lo antes aprendido y publicado por cientos de otros autores. Al doctorando le toca poner su propio ladrillo en ese edificio del conocimiento humano. Si es oportuno, puede ser trascendental, pero si no, también cumple la misión más importante de hacernos más humanos con los nuevos saberes.

Resulta incontrovertible también que el progreso científico y tecnológico que hemos alcanzado como especie se debe a que lo desarrollamos sobre verdades objetivas. Se nos debe educar para encontrarlas, demostrarlas, divulgarlas, discutirlas y hacerlas patrimonio de toda la comunidad humana.

De alguna forma, la calidad de los sistemas educativos se mide no solo por el saber alcanzado y demostrado de los alumnos, sino también por las habilidades que exhiban para buscar nuevas informaciones, verdades, en la realidad objetiva. Una clase de “El mundo en que vivimos” en la que una niña o niño cubano se entere por sí mismo y muestre al maestro y sus condiscípulos la forma de germinar de un frijol, o las similitudes entre dos especies de mariposas, es la antesala de la formación de esos hábitos científicos de buscar y encontrar la verdad.

Estamos refiriéndonos a lo que muchos denominan como el método científico. Sus definiciones siempre son variadas y dependen de los autores de los textos dedicados a ello y que aceptemos como válidas. Pero hay formas de pensar y operar que resultan invariantes para cualquier definición y todas se basan en la búsqueda de la verdad, basada en evidencias, demostrable, divulgada y aceptada por todos, que además la pueden comprobar por sí mismos.

Esta práctica de la verdad es tan importante para el hallazgo de una nueva y revolucionaria utilidad del grafeno (material derivado del grafito), como para conducir un central azucarero con éxito, o como para gobernar y hacer prosperar una sociedad. Resulta bastante evidente que las habilidades para encontrar verdades objetivas que favorezcan estas actividades pueden adquirirse desde las clases de “El Mundo en que Vivimos” en la enseñanza primaria. Su máximo desarrollo se debe lograr con una avanzada educación especializada, la formación doctoral.

Los nuevos conocimientos que se obtengan en cualquier trabajo para la formación doctoral en muchas ramas del conocimiento en Cuba deben ser también refrendados por su publicación con incuestionable credibilidad. Para ello son sometidos a la crítica de revisores independientes y generalmente anónimos, en alguna parte del mundo, que permiten o no que el nuevo hallazgo se publique como algo original, que nadie haya encontrado antes. Estos procederes de “revisión por pares”, muchas veces anónimos para anular compromisos perturbadores, tienen una utilidad enorme para que podamos confiar en la verdad científica de un nuevo descubrimiento.

¿No sería muy bueno que de una forma u otra el método científico se incorporara a muchos procederes de la vida administrativa y política de una sociedad de todos como es la socialista? Por ejemplo, si un procedimiento de gestión comercial no logra satisfacer la demanda, que es su propia razón de ser, no se puede exhibir como exitoso, aunque haya sido concebido con las mejores intenciones y se haya implantado con la mayor dedicación. Un decisor con ciertas convicciones políticas y confianza en sus propios procederes puede orientar de cualquier forma que el mencionado procedimiento comercial deba seguirse usando. Sin embargo, si tiene una adecuada formación en la búsqueda de la verdad, la científica, cambiaría el procedimiento tanto como sea éticamente aceptable hasta que funcione realmente. Esta es una razón por la que la formación científica es hoy inexcusable para la conducción de cualquier proceso de la sociedad moderna.

Esperemos que una toma de conciencia social del valor de la formación doctoral y del papel que los doctores en ciencias y tecnologías deben desempeñar para el bienestar de la sociedad cubana nos permita incrementar su número, y que además podamos contar con ellos para el bien de la Patria. Es una forma de poner la verdad científica, aplicada a todo, en el lugar privilegiado que debe tener, tanto en la realización de la ciencia misma como en la gestión de todos los procesos de los que depende un socialismo que realmente sea próspero y sostenible.

Se han publicado 37 comentarios



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  • Luis dijo:

    Sin dudas, el proceso de formación doctoral encierra valores trascendentes, pero en Cuba su burocratización y los temas de investigación que se seleccionan en su gran mayoría hacen que no tenga verdadero reconocimiento social. Que hayan tantos doctores con faltas de ortografía y que los miembros de los tribunales sean muchas veces personajes acomodados en sus puestos que nada valioso tienen que mostrar como investigadores, asumiendose como expertos en lo que nunca han alcanzado experiencia, realmente ha convertido estos procesos en un trámite poco serio y sobre todo en un caminito burocratizante y que lastra el verdadero trabajo investigativo.
    Hay en Cuba miles de ejemplos de personas brillantes que nunca serán doctores y de doctores que nunca en su vida tuvieron ni tendran brillo como científicos fuera de su diploma

    • Alejo... dijo:

      Luis, acertado comentario, pienso que muchos Doctores en Ciencias en Cuba hicieron su tesis solo por lo económico, he visto varios que no se expresan bien, tienen faltas de ortografías comunes y no enseñan nada, es doloroso pero es la verdad.

    • 007 dijo:

      coincido con usted, sobre todo en esa ultima oración.

    • Liborio dijo:

      Me encantó su comentario. Como gustaba decir un profesor mío: conciso y con-seso. Por ahí se le está yendo el agua a ese coco... y no es de ahora ese rollo, amigo mío. Yo sé, también, de muuuuchos ejemplos aquí y allá. Sé también de quienes brillaron desde fuera de la capital (que eso es otro tema) y de la capital también que, después de hacer maestría en la UH tan temprano como en el 2001, no les permitieron (los profesores) hacer su doctorado.. que porque eran muy jóvenes, que porque debían tomar experiencia, pese a ser lumbreras y tener las más increíbles aptitudes y actitudes, y pasaron más de 15 años para hacerlo, los que primero se graduaron, ya con hijos y problemas que van cayendo por montón. Si alguien se pone a hurgar en ese tema, en los testimonios hallará muhas cosas verdaderamente decepcionantes...

    • Richard dijo:

      Para el comentario de Luis:
      Pienso que no se puede generalizar, y no creo que nuestra "burocratización" afecte más a nuestros doctores que a otros sectores sociales. Vacas sagradas hay, sin dudas, en todas partes. Pero soy Doctor, defendí en un tribunal internacional, he estado en numerosos tribunales nacionales, y no puedo confirmar como usted dice el que hayan "tantos" doctores con falta de ortografía, o Trámites de defensas doctorales "poco serios". Al menos, lo que he visto en áreas como las Ciencias Biológicas, Ciencias Físicas, Ciencias de la Información, Neurociencias. Le puedo asegurar, por poner un ejemplo, que si un Dirigente de cualquier nivel, en su rendición de cuentas, tuviera que someterse a un escrutinio similar al del Tribunal de Ciencias Biológicas, estoy seguro de que las buenas prácticas de dirección en ese nivel estuvieran garantizadas eternamente. Pero bueno, tal vez su experiencia es diferente. Yo conozco pocos doctores con faltas de ortografía, no puedo decir lo mismo en el caso de directivos, funcionarios públicos e incluso profesionales en cualquier sector. Y específicamente, en el sector dónde me desenvuelvo, en cada resultado de una investigación doctoral hay un nuevo medicamento, una nueva terapéutica, una vacuna mejorada, en fin, un impacto directo sobre la salud de las personas. Pienso que habrá que identificar y revisar con profundidad aquellas áreas o sectores donde este rigor se haya perdido. Felicitaciones a todos los doctores en ciencias cubanos, donde quiera que estén, por su aporte al conocimiento científico mundial.

  • Jose R. Oro dijo:

    Esta serie de articulos del destacado cientifico cubano Dr. Luis A. Montero Cabrera es a mi juicio una profunda introspeccion en dos dimensiones una acerca del cientifico y la sociedad (individuo - sociedad) y de la Ciencia y la sociedad (ser social - sociedad). Este gran cientifico y pensador cubano presenta su etica profesional y ciudadana,

  • Elio Antonio dijo:

    Hola :-)

    ¿Y si un doctor en ciencias no se mantiene investigando o cuando menos, dirigiendo/participando en proyectos, para qué sirve?

    ¿Qué se debe hacer en esos casos?

    Saludos #DesdeGuantánamo ;-)

    • Pumbariños dijo:

      Tiene razon Elio Antonio al preguntar, que hacer con los doctores y masters que no aplican sus conocimientos.Hay muchos casos de personas que obtienen cualquiera de esos grados cientificos en Pedagogia o ciencias sociales y luego se van a trabajar a plazas que no requieren esos requisitos y en donde no aplican para nada esos conocimientos que supuestamente alcanzaron. Sin embargo reciben un pluis salarial solo por el hecho de tener esa categoria.... Deberia pagarsele la categoria al que la ejercita, al que investiga o enseña, al que aporta con sus saberes al desarrollo del pais.

      • Rodney dijo:

        Un plus? 80cup? Hay que ver criterios eh?

      • Richard dijo:

        Interesante, aunque polémica esta perspectiva. Si me preguntaran de qué me ha servido mi doctorado en mi actual cargo empresarial, diría que de mucho. Me enseñó a ser analítico, objetivo, crítico con todo lo que hago. Porque el método científico que aprendí se aplica a todo. Es justo que se me pague por esa capacidad, y que también se me exija en la misma medida. El conocimiento que aportamos está ahí, publicado, para que otros lo utilicen y mejoren. Ahora, si me preguntaran si tantas horas de madrugada, estrés, angustia, incertidumbre, y dudas, etc merecen 150 pesos (más o menos una botella de aceite y un paquete de leche) al mes, duraría un poco en cuestionar. Estaría tentado incluso a decir que no vale la pena tanto sacrificio. Pero si, lo vale, y bienvenidos los 150 pesos, incluso si estuviera ejerciendo de CVP. Es como las medallas en el deporte. Un doctorado es como un oro olímpico. Cuba exhibe con orgullo sus medallas olímpicas, al igual que el número de doctores formados. Sin embargo creo que, por los incentivos actuales, la medalla olímpica está mucho mejor valorada. Si es justo o no, no lo sé. Pero el número de doctores formados es un indicador de peso que habla del desarrollo de un país. Así que si, el sacrificio de un individuo para obtener el grado científico, vale un incentivo salarial siempre. Y 150 es poco. Pero claro, soy Doctor y mi criterio debe estar parcializado. Saludos.

    • Rodney dijo:

      ¿Pagarsele un salario decente?

  • jpuentes dijo:

    Yo creo que estas palabras del Dr. Agustín Lage, responde a esta pregunta: "Las particularidades del científico dedicado están, eso sí, en la esfera de la motivación. Esa motivación hace poner en tensión sostenidamente, tenazmente, obstinadamente sus normales recursos intelectuales, y movilizarlos una y otra vez por encima de cada frustración. Hace falta una especial percepción del mundo, de su lugar en él, del sentido de la vida y del valor de los deberes, para un esfuerzo de esa envergadura. ¿Y qué es la cultura sino la síntesis de todo eso? ".

  • Iván Peña dijo:

    Es necesaria una alta motivación en los momentos actuales, para lograr hacer un doctorado. Estamos rodeados de tantos obstáculos simples, que no nos permiten concentrarse en los problemas vitales. Sin embargo se ha investigado en muchos aspectos, que luego no se implementan en la práctica. La realidad está en la base y es allí donde es más difícil todo.

    • Rodney dijo:

      En nuestras universidades no existen investigadores a tiempo completo a los que se les pague por investigar. No inventemos el agua tibia una vez más. Miremos que hace el resto del mundo.... No es ese un paso fundamental de la metodología de la investigación?

  • mary.hernánd. dijo:

    EL ARTÍCULO ES REALISTA, NECESARIO Y URGE QUE SE CUMPLA LO MÁS PRONTO POSIBLE, SE HA EXPLICADO LA IMPORTANCIA, EL CONCEPTO, EL GASTO Y LA IMPORTANCIA SOCIAL, COLECTIVA Y PERSONAL QUE DEFINE A UN DOCTOR EN CIENCIAS Ó A UN GRADO CIENTÍFICO SUPERIOR, SEA MÁSTER, U OTRO GRADO CIENTÍFICO, PROFESOR CONSULTANTE, HASTA LAS CATEGORIAS DOCENTES TODAS... ADEMÁS DEL CONOCIMIENTO Y LA CALIDAD HUMANA QUE DEBE POSEER ÉSTE, Ó SEA ELLO, SE NECESITA TANTO PARA FORMAR A UN DOCTOR EN CIENCIAS EN VALORES DE TODO TIPO, ECONÓMICOS, TIEMPO, SACRIFICIO, ESPACIO DONDE SE OCUPAN EL LUGAR O LOS ESCENARIOS, Y O LABORATORIOS, EN ALGUNOS CASOS CONSULTAS A PAÍSES EN EL EXTERIOR PARA DESARROLLARLO, MATERIAL DE TOTO TIPO., MATERIAL DE APOYO DE TODO TIPO, DOCENTES, LIBROS, TRASLADOS A LA BÚSQUEDA DE LO NOVEDOSO DE VERDAD, PARA NO TRANSCRIBIR O CORTA Y PEGA... ESTO ES VÁLIDO TAMBIÉN PARA LA FORAMACIÓN DE UN MÁSTER, Ó CUALQUIER GRADO CIENTÍFICO DEL NIVEL
    SUPERIOR Y PUDIERA DECIRLE MÁS PROFESOR LUIS A. MONTERO CABRERA, QUE SI SIENTO QUE ÉSTO FUNCIONA ASÍ DE VERDAD, TODOS, NO UNOS POCOS, Y QUE CARACTERICE LA SENCILLEZ, LA DECENCIA, EL NO CANSARTE DE ENSEÑAR LO QUE SABES, DE SER CREATIVO, DE APOYAR A LA SOCIEDAD EN LOS DIFERENTES NIVELES SOCIALES QUE PUEDEN ESTAR EN CUALQUIER LUGAR Y AUNQUE EL NIVEL CULTURAL SEA BAJO SE PUEDEN TRAZAR OBJETIVOS INFERIORES QUE VAYAN AUMENTANDO EN VALOR DE INTERÉS Y LOGRAR METAS EN LAS PERSONAS ESAS, QUE ESTÁN EN LUGARES MARGINALES Y QUE TANTO AYUDARÍASMOS Y POR SU PUESTO, SERÍA UN LOGRO DE LA REVOLUCIÓN DE SUS CREADORES, Y ESTARIAMOS HACIENDO UN PAIS, O MEJOR DICHO AYUDANDO ALPRESIDENTE QUE TANTO LO PIDE... YO BUSCARÍA LA FORMA DE TRABAJAR DE NUEVO DESPUÉS QUE ME RECUPERE DE MI CERCANA JUBILACIÓN HACE DOS MESES, JUBILACIÓN SOLICITADA PORQUE ME LLAMARON A MI CASA QUE PRESENTARA LA SOLICITUD DE JUBILACIÓN PORQUE ESTABA EN TIEMPO, TODAVÍA NO SE QUÉ ES TIEMPO, PORQUE EL TIEMPO SEGÚN LOS PRIMEROS ESTUDIOSOS ES RELATIVO COMO TODO, Y LA FÍSICA ES UNA CIENCIA QUE ESTUDIO YME GUSTA Y ES BASTANTE EXACTA, LO HARÍA CON MUCHO GUSTO, Y ME SENTIRÍA MUY MUY FELIZ. GRACIAS.

  • Sergio dijo:

    Yo abogo porque de una vez y por todas ACABEN la "inquisiciónj" que es el llamado TRIBUNAL PERMANENTE que lejos de ayudar, entorpece.

    Es m opinón,

    Saludos,

  • Chris dijo:

    El quit de la cuestión es Ser o No ser...conozco Doctores en Ciencia que dejan mucho que desear sobre su nivel científico y su aporte a la sociedad.

  • Prof. Dr. C. Alfredo Pita Hernández dijo:

    Buenas tardes:
    Como los dos anteriores, valoro como positiva esta tercera oferta del Prof. Montero sobre el tema de los doctorados en Cuba.
    En su primer trabajo, "Proyecto de vida", esclarecía con nitidez las ideas de la mayoría de los que se graduan del pregrado universitario: "El plan de la vida se suele comenzar a dibujar en la mente del estudiante en algún momento antes o después de su graduación. Suele venir acompañando la aparición de una pareja con la que se podría compartir íntimamente una parte importante o toda su existencia futura. Y eso requiere un techo en el que cobijarse y que pueda ser personalizado para las necesidades de sus individualidades y las de la posible descendencia. Y también de un trabajo útil en el que pueda realizar su intelecto en bien de la sociedad que lo ha rodeado y ayudado a ser.
    También así ganarse una recompensa salarial que le permita una vida razonablemente feliz y completa, al menos de forma modesta y sin carencias inhumanas. Resulta evidente que el plan de vida de un ciudadano que ha alcanzado el nivel universitario merece la atención explícita de la sociedad socialista y de sus políticas".
    Eso es correcto para todos. Pero analicemos lo siguiente: La escala internacional de instrucción reconocida, es de 30 grados. El nivel 18 para ese recién graduado que piensa sobre ese proyecto de vida, los niveles 20-21 para los que alcanzan una especialidad, los niveles 22-23 para los que obtienen un título de Máster, los niveles 28-29 para los que llegan a alcanzar el grado científico de Doctor en alguna especialidad y finalmente el nivel 30 para aquellos científicos que logran obtener dos o más doctorados por aportes a la ciencia en una o diversas especialidades. Es trivial, que en una formación académica en escalera, un graduado de pregrado de cualquier carrera universitaria, requiere no menos de 9-10 años más, para formarse como Doctor en Ciencias en determinada especialidad y un promedio mínimo de 34-35 años sin perder un minuto. Los que han llegado más jóvenes son el resultado de no transitar en escalera, o que sus especialidades o maestrías han tenido programas a vencer, más cortos que la media nacional, algo que he visto en Ciencias de la Salud, en Ciencias Sociales en el extranjero y en las Ciencias Militares en Cuba.
    Normalmente la mayoría de los que han alcanzado grados científicos en el País, laboran en Universidades y en Institutos de Investigación y a base de esfuerzos personales en muchas ocasiones, han llegado, despiés de tan grande esfuerzo. Ello ha permitido potenciar, fortalecer y/o mantener, la calidad de la enseñanza y la investigación, en las condiciones de la bloqueada y limitada economía nacional. Por esa razón existe, no solo para Cuba, sino en la mayor parte del mundo, con diferentes matices, la nomenclatura "Prof. Dr. C." que precede al nombre del titular. Profesor como título Universitario firmado por el Ministro, y Dr. C como reconocimiento al grado científico alcanzado y que lo diferencia de los Dr. de pregrado de las carreras de Medicina o Veterinaria que aún nombran así a sus egresados del nivel 18.
    Las excepciones en Cuba, la pequeña minoría, son aquellos profesionales que han alcanzado un grado científico laborando en centros de la producción y los servicios. Me incluyo entre ellos y les pongo como ejemplo que en mi provincia, que tiene titulados casi 300 doctores en ciencias, no llegan a 10 los que alcanzaron el grado desde posiciones en la producción y los servicios, con un sólido adiestramiento y dominio de los sectores que representan y en los cuales se mantienen trabajando muchas veces olvidados y subutilizados por los decisores. Algunos alcanzaron las categorías docentes superiores, transitando como profesores a tiempo parcial en los centros de educación superior del territorio.
    En su segundo trabajo, El Profesor Montero hacia referencia, pienso que con premeditación, a la situación estas excepciones cuando señalaba: "Muchas organizaciones y consorcios los emplean para muchísimas actividades económicas, productivas y de apoyo donde resulte conveniente su nivel, iniciativa y saber hacer. Las personas entrenadas en el método científico suelen ser exitosas en muchas facetas de la vida. Los países avanzados en la economía, lo son también en la formación doctoral. Un caso paradigmático para el empleo de los doctores en ciencias es para cuadros de dirección, y no solo de la ciencia, donde es obligado. Muchas organizaciones comerciales importantes tienen muy en cuenta favorablemente si la persona que van a emplear en un cargo gerencial tiene un doctorado."
    Y resume muy acertadamente que "para aplicar eso en nuestra realidad tendríamos que tomar en serio el saber, como hizo Fidel. Y no solo en nuestras consignas, sino en la práctica de la gestión diaria".
    Creo que hay que potenciar la formación doctoral en Cuba, tanto para mantener el prestigio de la docencia y la investigación cubanas, como para comenzar a potenciar la economía nacional desde posiciones claves, pero para eso es importante también que en la medida de las posibilidades, la actual Dirección del País genere algún nivel de motivadores, en el mejoramiento de las condiciones de vida y trabajo de estos profesionales. Recuerdo siempre a un querido Profesor de antaño que me decía que para evaluar realmente el sacrificio personal, el esfuerzo individual, la dedicación, la tenacidad y la perseverancia que se necesita para alcanzar un grado científico en Cuba y para comprender la responsabilidad que implica, para poder evaluar eso, hay que haberlo vivido. No puede ser comprendido, si no se ha vivido.
    Gracias Profesor Dr. C. Luis A. Montero Cabrera.
    Pasen todos los foristas buenas tardes.

  • R.Montané dijo:

    Estimado Dr. Montero su artículo condensa magistralmente los requisitos para la consecución del grado científico de Doctor en Ciencias. Quisiera, no obstante y a modo absolutamente informal, comentarle un aspecto que a mi juicio y experiencia tiene un valor determinante. Me refiero a lo que, basado en mi experiencia personal, tuvo una importante significacion: la denominada " entidad interesada". Se trata de una organización que a partir del estudio del tema y los objetivos a alcanzar como resultado de la investigación, manifiesta a priori su interés en los resultados tangibles que se pretenden alcanzar y actúa como mentora y también como contraparte del investigador, garantizando con ello la aplicación de los principales resultados prácticos pronosticados. En mi práctica tutorial no pocas veces choqué con aspirantes a los que se les dificultaba categorizar el probable resultado práctico de su investigación. Me vi obligado a recurrir a una excelente metáfora de Marx: " el mas estúpido de los arquitectos se diferencia de las más inteligente de las abejas en que antes de construir un edificio, primero lo retrata en su mente". Gracias, Dr. Montero.

  • carlitin dijo:

    100% de acuedo con Luis e inclusive conozco de casos de Doctores a los cuales les hicieron La Tesis y ellos propiamente dicho no aportaron nada.

    Conozco de Master a los dos años de graduados puede alguien decirme que experiencia en el campo del saber se ha acumulado a los dos años de graduado si la experiencia y el conocimiento se comienzan a alcanzar a partir de los 10 años.

    Miren los Premios Nobel son ancianos en su mayoria pasan de los 70-75 años salvo exepciones da la medida de cuanta experiencia y conocimientos han adquirido

    Aqui hay muchos Master y varios Doctores que no aportan nada [ na de na con naita]son Master por que hicieron todo el curriculum pero hasta ahi!!!!!!! ah y ganar los 80 o 150 pesos que dan por eso!!!!!!

    • Rgp dijo:

      Amigo te comento que esa idea de que para ser máster hay que tener experiencia está pasada de moda. Para ser máster solo es necesario pasar ciertas pruebas de superación y realizar detreminado trabajo práctico, no tienes que hacer un aporte científico sin precedentes ni nada parecido. Le digo más en muchas universidades del mundo te gradúas si mal no recuerdo a los 4 años y si decides quedarte un año más ya sales como máster. No recuerdo el procedimiento exacto pero es algo parecido, y esto existe al menos en América y en Europa hasta donde conozco.

      En nuestro país se mantiene cierta idea pasada de moda que implica que para ser máster o doctor hay que ser un anciano pero eso en el mundo ya no funciona así. De hecho he conocido muchos jóvenes de 25 años o menos del resto del mundo que están haciendo doctorados mientras en Cuba con esta edad uno casi siempre está todavía intentando hacer la maestría.

      Otra cosa muy distinta es que el trabajo valga la pena y aporte. Yo he conocido jóvenes que están haciendo su doctorado y que son de Holanda y Alemania por ejemplo, pero tienen a su disposición todo lo necesario y las universidades y empresas en las que trabajan están comprometidas con el proceso de I+D, por lo que su trabajo no es una bobería y están al día en el estado del arte. Pero repito, lo importante es demostrar que uno sabe y que genera conocimiento nuevo y tecnología, no la edad que uno tiene.

  • Pablo R. Oliva Romero dijo:

    Es muy doloroso para cualquiera que haya concluido estudios de doctorado, ver sus resultados en un rincón del olvido, y que la institución a la que dedicó sus investigaciones y más de 30 años (33 años con 7 meses) de su vida celebre el día de su aniversasrio y ni siquiera se digne por EDCUACIÓN a enviarle una invitación a las actividades.
    Pregúntenle al CN Federico García Leyva actual director de la Academia Naval "Granma".
    Gracias.

  • Pablo R. Oliva Romero dijo:

    Somos un país tercermundista en vías de desarrollo, aspirando a establecer un socialismo próspero y sostenible, en el cual NO SE CUMPLE EL PRINCIPIO DE DISTRIBUCIÓN SOCIALISTA genialmente expuesto por Vladimir Ilich Lenin.
    En nuestro país producto de lo anterior, la famosa pirámide que permite establecer un nivel gerárquico en la sociedad y una presupuesta justeza que haga valer la justicia en toda su extensión, está enterrada de forma invertida y no quieren o no pueden desenterrarla ya sus sepultureros. Nos toca a los que cojimos la papa caliente hacerlo, como se pueda, no como se quiera.
    Finalmente: este es el país donde un dependiente de tarima en cualquier agromercado, un taxista, un electricista, un plomero o un albañil (sin demeritar ninguna de dichas ocupaciones laborales) gana en menos de una semana más que un profesional graduado universitario de cualquier carrera en un mes de salario, aun habiendo llegado a su escala máxima científica y profesional (por ejemplo si fuera doctor en ciencias y profesor titular en cualquiera de las universidades del país).
    Gracias Dr. Montero Cabrera por recordar que existimos y queremos seguir haciendo Ciencia a conciencia, cunado la vida lo permita.
    Es verdaderamente es decepcionante. Lograremos enderezarlo?

    • Sigo la lógica dijo:

      porque los doctores en ciencia que pueden explicarle por que pasa eso no están aquí, y además no se les permitiría, lamentablemente, porque la ciencia verdadera es enemiga del dogma y el fanatismo de cualquier tipo, por eso los doctores en ciencia que tenemos, además de que ciencia que no se aplica, para que sirve es como darle a robinson crusoe un cañon de electrones, completamente inutil para sus necesidades, disculpe la franqueza.

    • Rodney dijo:

      Pablo ud sin que puso el punto en la i!

  • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

    Sus artículos profesor son un estímulo al razonamiento. Una vía para aportar debate e información que debe ser útil a los decidores en su compleja y difícil tarea de dirigir el país en estas circunstancias. Asuntos estratégicos como los propuestos por usted promoviendo un debate inteligente que servirá sin dudas para mejorar nuestro socialismo. Es una parada, un alto necesario, una pausa para la reflexión profunda y obligatoria entre todos para visualizar lo mejor y más productivo que necesita el país, nadie tiene la verdad en sus manos, pero categóricamente afirmo; que las soluciones están en buscar lo diferente a lo que hoy venimos haciendo, buscando nuevas vías, nuevos caminos diferentes, para precisamente obtener diferentes y nuevos resultados, adaptándonos y adelantándonos más dialécticamente a los actuales tiempos.
    Repitiendo lo mismo, encerrándonos en lo tradicional, como venimos haciendo años tras años en la ciencia, bajo la creencia de que los resultados que hoy no logra el sistema, es por culpa de otros, no por nuestra responsabilidad, sino por la falta de comprensión y apoyo de las empresas o de un determinado decidor, una posición hasta ahora muy cómoda y absolutamente errada que nos tiene estancado.
    Pero sin separarnos y conviviendo e interactuando en el concierto internacional, la verdad es que el sistema de reconocimientos a los científicos en el socialismo no tiene que ser exactamente el mismo que nos vende el mundo capitalista, o el que copiamos del antiguo campo socialista. Hace falta una mirada más amplia, más integradora.
    Al analizar el comportamiento del ser humano, llámese doctor en ciencias, mecánico, campesino, ingeniero o empleado, veremos que la satisfacción no es un privilegio, es un derecho de todos. La satisfacción no tiene que ver con los títulos, géneros o razas. Cada uno de nosotros tenemos derecho a sentirnos realizados por nuestro trabajo, a sentirnos motivados para ir a trabajar, y al regresar a casa con la sensación de haber contribuido a algo más importante que a nosotros mismos, como pasa con un artista. Pero ¿cómo conseguirlo? ¿Sería por medio de un título?
    La clave empieza por entender lo que sucede en el interior de ese ser humano, si pudiéramos explicarlo de forma simple, nos preguntaríamos exactamente el PORQUÉ lo haces. En el PORQUÉ está el motivo fundamental de las cosas que hacemos día a día. Es tu causa. Tu propósito. En él se sustentan tus metas, la contribución que haces al mundo y el impacto que generas en las personas que te rodean. Todo el mundo tiene un PORQUÉ. Es la base de nuestra pasión y de nuestra motivación.
    Sin embargo, aunque todo el mundo tiene un PORQUÉ, no todos conocen el suyo, pero cuando actuamos motivados bajo la influencia de un líder, iniciamos ese recorrido y en ese proceso vamos descubriendo poco a poco ese porqué. Nuestro reto está ahí, en descubrir primero al ser humano, sus motivaciones, saberlas encausar haciendo que brote su pasión, los verdaderos resortes que mueven y hacen saltar a ese ser humano.
    La innovación es la savia de la economía global y una prioridad estratégica para casi todos los directivos de las empresas. El poder de las ideas innovadoras para revolucionar la ciencia, la industria y generar riqueza ha sido una constante en el mundo, en especial en lo económico, pero ese proceso brutal de innovación que se vive hoy en la economía global se gesta en cualquier lugar, en una simple cafetería en la más informal charla entre colegas, en un garaje o frente a una computadora, donde los soñadores desarrollan estrategias para vencer y derrocar a compañías gigantes como Apple o como AT&T, etc. En todos estos casos, las ideas creativas de esos jóvenes empresarios innovadores generaran una poderosa ventaja competitiva y una tremenda riqueza también para la compañía pionera. La pregunta es si ellos lo hicieron: ¿cómo podríamos hacerlo nosotros?, en nuestras condiciones de socialismo. La respuesta es sencilla, organizando un sistema de la ciencia fuera de la burocracia, enfocada fundamentalmente en los jóvenes en nuestra sociedad. No podemos en la construcción de nuestro socialismo, desconocer la experiencia actual que desarrollan las empresas globales en esta revolución de la innovación. Hay que tener en cuenta estas cuestiones fundamentales y otras muchas que hoy son las claves para esa revolución de innovación que vive el mundo empresarial global. Si contáramos con los resultados de profundos estudios del conjunto, veríamos que las historias de esos innovadores son a la vez seductoras e intuitivas, y sorprendentemente similares. De ellas emergen sistemáticamente los mismos patrones de actuación. Ese comportamiento como ser humano, no tiene que ver con afiliación de ningún tipo, los empresarios y directivos innovadores se comportan de un modo similar, sean chinos, alemanes, franceses o cubanos cuando descubren ideas pioneras. Todos cuentan con habilidades fundamentales que componen su patrón de comportamiento, inventariadas en un máximo de unas seis a ocho habilidades claves, que no se enseñan en las universidades en ninguna parte del mundo, pero que dentro del socialismo si deben ser asumidas por el sistema de educación en general.
    Para ponerse a la altura de estos tiempos las universidades, no solo las nuestras, requieren una reingeniería diferente, el mundo ha cambiado vertiginosamente, los conceptos empresariales y de desarrollo son diferentes a los de la era industrial, ese gremio sigue detenido en esa época. Un título de doctorado no es un movilizador, no catapultará a la ciencia como lo necesitamos. No entender esto hace más complicado y confuso al concentrarnos en lo particular del asunto. Las universidades siguen la creencia ya refutada por la ciencia de que la inteligencia es la prioridad, las actuales universidades absolutizan los exámenes y las tesis, cuando en realidad el desarrollo del mundo confirma lo contrario. Es más importante en la actual contemporaneidad formar liderazgos en las universidades que hacer tesis, que hacer doctorados. Promoviendo los riesgos estallaran por si solo las innovaciones como tesis. Los liderazgos son los que verdaderamente provocan los cambios, lo nuevo solo surge después de un liderazgo, nunca es al revés. El origen de todo lo nuevo en la historia de la humanidad, incluido en la ciencia, es a partir de un liderazgo, no existe nada relevante, nuevo en la ciencia o en la vida en general, si no fue antecedido primero por un liderazgo, ese es el punto donde se origina todo lo nuevo, es una nueva actitud. Pero seguimos ciegamente lo tradicional, no nos detenemos científicamente a reflexionar y mirar el mismo asunto pero desde otro ángulo. El verdadero estímulo para potenciar y crear una gigantesca explosión científica, está en la formación de líderes, que le resulte muy estrecho a cada uno de ellos este mundo, así intentaran romper esas imaginarias barreras y aparecerá lo nuevo, lo nunca visto protagonizado por un joven. El líder es la fábrica donde todo se origina primero. La naturaleza creo el liderazgo para producir las motivaciones para lo nuevo en todas las especies, incluida el ser humano. Si no existe primero un líder que arrastre e involucre a otros en la ciencia, no se inventa una nueva vacuna, no surge un nuevo logro científico así de simple. Primero existe el líder y después surgirá la vacuna.
    La universidades en el socialismo deben ser fábricas de líderes.
    Voy a tratar de argumentar la idea haciendo un símil entre lo que pudiera suceder en las universidades motivando a los jóvenes, con lo que vienen haciendo actualmente las empresas globales, como puede ser Amazon u otras empresas globales como Google y Facebook, y la mayoría de las grandes empresas chinas, donde existe una explosión nuclear de continua innovación. Por ahí podríamos ver como se diferencian de las universidades estas empresas que innovan tanto, trabajando con el mismo joven, algo que debe también suceder masivamente en las universidades, en especial en el socialismo. La respuesta es que ellos se centran en estimular más el proceso, no se enfocan en las evaluaciones, usan la información como brújula, como cemento para unir, no se concentran en la información como un elemento para evaluar al individuo y categorizarlo, democratizan la información como un sistema donde todos tienen acceso a la información, su clave es que priorizan la forma en que hacen mover la información para potenciarte más como individuo, su principal activo. Es una aproximación al negocio que institucionaliza el hallazgo, el cuestionamiento y la comprobación de los datos, es un sistema de innovación por naturaleza. Eso quiere decir que sin importar cuánto tiempo lleves en la empresa, todos tengan acceso a la información, como pudiera suceder en una universidad, con el estudiante de primer año que tiene las mismas posibilidades de acceder a la misma información que el de quinto año, así como el acceso a las herramientas o métodos para probar sus ideas, es un proceso interno de masividad de la información, de democracia en la información, no existen niveles de jerarquía para la información. En esas empresas los directivos evitan las castas, los niveles.
    Con la primicia establecida de datos y la amplia autonomía para probar desde un principio y con frecuencia, una idea y transfórmala en rápida innovación y así aparecen los grandes resultados y las grandes ganancias, es un sistema donde todo se vuelven posible en escala. Es así de simple. Las métricas, el liderazgo y la democracia de la información son los principios que llevan a estas empresas hacia arriba. Aunque la sabiduría convencional ha sostenido que el servicio al cliente de Amazon y de estas empresas globales es su receta secreta, el centro de la innovación realmente, fue colocar la información en el centro de su cultura empresarial. Aquí es donde funciona ese moderno eslogan contra el antiguo referido al cliente; “el empleado siempre tiene la razón”. Informar al máximo, con total inmediatez a cada empleado, es un nuevo principio en la organización del trabajo, que catapulta a ese joven empleado, lo motiva, y lo hace sentirse reconocido. A pesar de la gran cantidad de datos e información que se mueve en una gran empresa, escuchar la información comienza en la cima. Por el director. Una cultura basada en información no tiene sentido sin el apoyo del CEO, o directivo y su equipo ejecutivo con férrea voluntad de retar las suposiciones que guardan, los directivos son los mayores innovadores. Un acercamiento de arriba a abajo como vía para romper la tiranía de las opiniones de las personas mejor pagadas, los directivos, o de aquellos que por ostentar un título de doctor se creen por encima del resto. No importa que estés en primer año de la carrea o en quinto, o seas un doctor en ciencias, si cualquiera tiene una idea, esa idea requiere ser escuchada. Los directivos en esas empresas tienen prohibido frenar u obstaculizar una idea, es una extraña habilidad para hacer a un lado las opiniones en favor a la información. Canalizar toda idea y estar abierto permanentemente a ellas es la clave para un directivo como puede ser para un profesor en una universidad. Maximizar la información que fluya constantemente dentro de ese sistema no importa que sea un nuevo empleado o un alumno de primer año en la universidad, lo importante es que esa idea camine con inmediatez por toda la estructura del sistema. De ahí que es clave que un directivo tanto como un profesor no acepte que se adule por sus ideas, o sus títulos, todo lo contrario, es una cultura diferente, esos directivos ven mejor a ese empleado nuevo que se le enfrenta y polemiza aportando lo nuevo, que aquel que acata lo “establecido”, es una cultura superior donde se estimula la polémica, el debate en el mejoramiento de una idea, eso obliga a todos a intuir constantemente desarrollo, es una nueva forma de motivarte, de competir y hacerte sentir parte de las soluciones, generando mucha pasión y mucha innovación.
    La clave no está en los títulos, está en el ser humano, en los conceptos que manejemos en la organización de cualquier sistema en la actual contemporaneidad tecnológica.

  • Prof. Dr. C. Alfredo Pita Hernández dijo:

    Buenas tardes:
    Dediqué unos minutos en el almuerzo, para leer todas las opiniones publicadas hasta el momento sobre el artículo del Profesor Montero. Todas las opiniones merecen respeto, incluso las detractoras, digan lo que digan. Pero el sitio Cubadebate merece hablar con propiedad, y por ello, con todo el respeto que merecen los foristas, y con independencia del nivel de instrucción e información de cada uno, deseo decir lo siguiente:
    - Cuanto una persona expresa una idea en forma oral o escrita, su contenido puede llevar implícito una opinión, o informar y divulgar algo ya comprobado por la ciencia.
    Las expresiones de opinión son aquellos temas que permiten un rango de criterios diferentes sobre aspectos cualitativos del mundo en que vivimos. Por ejemplo: La belleza de algún objeto. Unas personas lo aprecian bello, otras menos bello y algunas lo aprecian feo, pero todas merecen respeto por la valoración, les guste a algunos y a otros no.
    Sin embargo, cuando las expresiones son referentes a hechos o situaciones ya comprobados por la ciencia, realmente no deben existir opiniones diferentes. Pongo ejemplos: En la aritmética elemental 2 más 2 es igual a 4. Cuando un colectivo se pronuncia sobre esa sumatoria, lo normal es que la casi totalidad se pronuncie por 4. Pero puede que alguien aislado se pronuncie porque 2 más 2 es igual a 8. Cuando se dan esos casos, totalmente diferente a las evaluaciones de opinión, los que dan esos criterios discrepantes, también merecen que se les respete como seres humanos, pero además, merecen sobre todo, ayuda solidaria porque están dando una demostración comprobada de incompetencia y de falta de instrucción para evaluar correctamente un tema.
    En el caso que nos ocupa, los tres trabajos del Profesor Montero sobre la formación doctoral en Cuba, la necesidad de formar doctores y la necesidad de que sean bien utilizados y bien atendidos para que desarrollen a plenitud la preparación adquirida para bien del pueblo y de la sociedad que construimos, es una verdad comprobada por la ciencia desde tiempos y lugares remotos del planeta. Es más que 2 más 2 son 4.
    Tratar de criticar un programa, por algunos resentimientos personales, o porque no se pudo alcanzar ese grado científico, o porque no contemos con el nivel de instrucción suficiente para entender la ciencia, o por la causa que sea, no es un accionar noble y aunque por ética respetemos las expresiones negativas que se publicaron en los tres trabajos de Montero, interiormente pienso, con tristeza, que esas personas merecen solidaridad, porque hacen pública su evidente falta de conocimientos para una evaluación adecuada de un tema.
    Gracias, y ojalá que todos los cubanos pudieran hacerse Doctores en Ciencia. Sin los doctores y sin la ciencia en el mundo, estaríamos aún en la comunidad primitiva.

    • Marcos GP dijo:

      He leído con atención la totalidad de criterios de estos tres artículos. Y me detengo en su criterio pq lo considero vital para asumir el conjunto de opiniones que desde ls sicología social se expresan sobre este complejo tema. La comisión de grados, el Citma, el Mes y la dirección del país tienen una gran encuesta a tomar en cuenta.

    • Sigo la lógica dijo:

      siempre tildar de brutos a los que opinan diferente es una buena forma de salir de la situación, nadie objeta la ciencia, objeta los métodos y propósitos, los objetivos y los resultados, solo eso, no es personal, saludos cordiales

  • rafael emilio cervantes martínez dijo:

    Estoy seguro que estos trabajos del doctor y profesor Montero han sembrado motivaciones en futuros aspirantes a doctorado. Como ha subrayado en su trabajo el propósito no es alcanzar un título aunque éste sirva como acreditación de algún modo. Es un proceso que contribuye directamente a desarrollar pensamiento científico y este es sin dudas una de las turbinas del desarrollo contemporáneo. Deformaciones, necesidad de perfeccionar los caminos, claridad de propósitos con el proceso, todos esos son los desafíos que enfrentamos hoy y a los cuales se les busca solución. Cuando los programas curriculares alcanzaron su auge no éramos suficientemente conscientes de que la parte lectiva no podía absorber los esfuerzos principales sino la investigativa, por solo citar un aspecto. Pero hay en este campo un trabajo abnegado de muchos doctores que en diferentes roles, tutores, oponentes, tribunales, etc, han contribuido a crear el potencial con que el país cuenta hoy, y lo hicieron básicamente sin ningún estímulo económico específico por su labor, primaron valores profundos de un compromiso inenarrable y en años muy duros. Gracias profesor Montero por enaltecer una zona poco conocida de nuestra creación intelectual.

  • Juan dijo:

    En mi opinión, falta un elemento significativo en lo que señala el autor. A la verdad se va llegando por el despeje sucesivo de incertidumbres, lo que implica que las decisiones se van tomando con incertidumbre. Por eso el lenguaje del científico generalmente se distingue del lenguaje lego porque donde el lego dice "las ballenas azules miden 30 metros" el científico dice quizás "las mediciones efectuadas parecen indicar que las ballenas azules adultas miden entre 25 y 35 metros".

    El pensamiento científico no es privativo de los doctores. Hay doctores que no piensan científicamente y yo he creido percibir pensamiento científico en un recogedor de basura que experimenta las acciones a tomar y el instrumento a utilizar según el viento reinante.

    Por otra parte el sentido común y el uso de buenas experiencias ya existentes es frecuentemente más útil que la busqueda por años de un "aportico" al conocimiento, muchas veces inútil.

    La creación de doctores tiene su espacio justo e importante, si se hace con exigencia y calidad, pero no es la panacea.

  • Lalo dijo:

    Luego de leer detenidamente el artículo, refexionar y tomar en cuenta las realidades nacionales actuales, aun me pregunto el título: ¿PARA QUÉ SIRVE SER DOCTOR EN CIENCIAS?

    • Rodney dijo:

      Si traducimos del inglés de forma literal seria algo como Grado de Philosofo... es decir, durante el desarrollo de una investigación científica el aspirante desarrolla un pensamiento crítico e incorpora el método científico a la solución de un problema. Un doctor en ciencias es alguien capaz de resolver una problema, nunca antes resuelto, a partir de la aplicación de un método, el método científico.
      El desarrollo de una vacuna para una enfermedad incurable es un buen ejemplo.

  • Sergio dijo:

    Pero peor que esta situación, para que siriveron los GLOBOS de CIENCIA y TECNICA, en donde se "regalaron", por doquier, Carros, Casas, casas en la playa, ventiladores, Hoteles, radios, Refrigerador de Luz Brllante (sí, estos los dieron en los 90, en pleno período especial, y fue bien asqueroso lo que vi en el centro donde trabajaba por aquel entonces), etc., etc., etc,,,,,

    Esto ha sido peor que los DOCTORES y MASTER que no producen, o, disculpen, que sus aporten están engabetados en algún archivo, como muchas cosas en este país.

    Saludos,

  • Soy dijo:

    Todos los comentarios válidos desde sus miradas, solo decir que cuando se lleva fuerte la investigación y se hace con plena vocación, el doctorado es la meta y el alcance al que todo el que hace ciencia aspira, sin embargo no se debe pensar en esa llamada masiva convocatoria, donde los aspirantes apenas investigan, emergen de una primera fase curricular y hacen una tesis que no siembre asume con rigor científico el tema y en un abrir y cerrar de ojos ya obtienen el título con un nivel de competencia realmente muy bajo y su producción científica. Ojalá lo fácil no se vuelva rutinario y una vez más la calidad vaya al piso. De los doctores establecidos no perder nunca su actividad científica, y estar activos hasta el final, solo entonces vale la pena el título y se evita que el mismo sea un culto al decorado. Sobre la remuneración, abogo por llevarla al verdadero desempeño que ejecute el doctor en su puesto de trabajo.

  • mccy dijo:

    Para qué sirve ser Doctor en Ciencias? Para vivir en cualquier parte de la ciudad y caminarla... Porque para vivir en ciertas partes de la ciudad y recorrerla de forma comoda, no sirve ser doctor en ciencia, solo sirve ser reguetonero... saquen sus propias conclusiones...

  • Eduardo dijo:

    Hay en Cuba miles de ejemplos de personas brillantes que nunca serán doctores y de doctores que nunca en su vida tuvieron ni tendran brillo como científicos fuera de su diploma.

Se han publicado 37 comentarios



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Luis A. Montero Cabrera

Luis A. Montero Cabrera

"Es Doctor en Ciencias. Preside el Consejo Científico de la Universidad de La Habana. Miembro de mérito y coordinador de ciencias naturales y exactas de la Academia de Ciencias de Cuba."

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