El financiamiento de la ciencia

Laboratorio farmacéutico en el oriente del país. Foto: Archivo.
Entre los factores que afectan a la ciencia cubana en estos momentos, el más importante, porque de él dependen todos los demás, es el financiamiento.
La visión de la nación para 2030, aprobada en el VII Congreso del PCC, prevé en su artículo 149: “Incrementar de forma sostenida el monto del financiamiento de la actividad de ciencia, tecnología e innovación y su crecimiento proporcional al PIB”.
Y es que, en las condiciones de nuestro país, sólo una economía que se base de modo creciente en productos de alto valor agregado, junto a una organización humanista y racional de la sociedad, podrá garantizar el socialismo próspero y sustentable al que aspiramos. Y eso no es posible sin la aplicación intensa y acelerada de la ciencia y la tecnología en todos los sectores y ámbitos. La obra de la Revolución en el campo de la ciencia muestra éxitos que apoyan esta visión.
Sin embargo, la reseña publicada el pasado 27 de diciembre por Cubadebate acerca de la discusión del presupuesto del estado para 2017 en la Asamblea Nacional del Poder Popular evidencia que aún no existe entre nosotros completa claridad sobre este vital asunto y que se requiere continuar profundizando en el mismo, para emprender acciones efectivas, que ya hoy resultan muy urgentes.
El presupuesto aprobado no recoge explícitamente las partidas dedicadas a investigación-desarrollo (I+D) ni a actividades científico-tecnológicas (ACT), porque las supone incluidas en otras actividades presupuestadas o en las del sector empresarial. Este enfoque no permite dirigir los recursos del Estado hacia sus objetivos priorizados, ni evaluar la intensidad y eficiencia de la ciencia cubana.
En un momento de fuertes restricciones financieras, como el presente, esta discusión puede parecer extemporánea. En realidad, es tanto o más necesaria cuando se requiere emplear bien cada centavo. Se puede invertir en la ciencia más o menos, de acuerdo a las posibilidades del país, pero hace falta distinguir bien cuánto, cómo y en qué. Además, ante las oportunidades que puedan presentarse, particularmente en el terreno de la inversión extranjera, es preciso tener muy claras las prioridades y los modos efectivos de emplear los recursos, para no desaprovecharlos.
Por esa razón quiero, en ocasión del Día de la Ciencia Cubana, compartir con los lectores de Cubadebate algunas ideas que son el fruto de los análisis realizados con muchos compañeros de la Academia de Ciencias de Cuba, el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, el Ministerio de Educación Superior, BIOCUBAFARMA y otras instituciones científicas del país. Desafortunadamente, estas propuestas, sobre las que existe hace años un amplio consenso en el seno de la comunidad científica, aún no han sido llevadas a la práctica, quizás porque no hemos logrado extender ese consenso a los organismos rectores de la economía nacional.
Lo principal, es que la ciencia debe dirigirse a partir de indicadores específicos que reflejen de la forma más precisa posible la magnitud y diversidad de los recursos que le vamos a dedicar y la cantidad y calidad de los resultados que nos proponemos alcanzar. No es tan difícil elaborar, a partir de la práctica internacional y nuestros propios objetivos de desarrollo, un sistema de indicadores, siempre perfectible, sobre los cuales basar los planes y evaluar los resultados.
La inversión en I+D como fracción del producto interno bruto (PIB) es una medida universalmente aceptada de la intensidad con que un país se dedica a estas actividades. Según el informe mundial sobre la ciencia publicado por UNESCO en 2015, este indicador se mueve en un amplio intervalo, que supera el 4% en los países que más invierten. La media mundial crece y es ya 1,7 %, lo cual se refleja en el crecimiento del valor agregado de las manufacturas. En los últimos años la región de América Latina y el Caribe alcanzó un 0,69 %, fuertemente influida por el ascenso de Brasil, que ya supera el 1%.
En el caso de Cuba, el crecimiento del PIB en la última década no se vio acompañado por un incremento de los recursos dedicados a I+D, por lo que ese indicador descendió hasta 0,42 % en 2014. Es probable que las cifras reportadas, basadas en estimados del gasto a finales de cada año, no incluyan fielmente todos los recursos que se dedican a I+D en nuestro país, pero nos permiten compararnos con nosotros mismos, evaluando su variación de un año a otro.
Como consecuencia, y a pesar de los éxitos alcanzados en algunos sectores, el potencial científico en su conjunto se debilitó. Otro indicador universalmente aceptado del esfuerzo en I+D: el número de investigadores a tiempo completo o equivalentes por cada mil habitantes se incrementó hasta un 1,08 en el mundo y 0.48 en América Latina, mientras que en Cuba los investigadores a tiempo completo por cada mil habitantes han descendido desde 0.49 en 2009 hasta 0.40 en 2013 (no existen reportes de investigadores equivalentes que incluyan al personal que se dedica parcialmente a la investigación, como los profesores universitarios, pero ese número también parece haber disminuido). La producción de artículos científicos está estancada y la de patentes disminuyó.
El país necesita trazar metas claras de crecimiento de estos indicadores y darles el seguimiento adecuado en los momentos claves de la planificación y la evaluación de la economía.
Otro aspecto importante es la estructura de esa inversión según su procedencia y destino. En los países subdesarrollados proviene casi exclusivamente del presupuesto estatal, mientras que en los desarrollados el sector empresarial, generalmente privado, tiene un peso muy importante.
El financiamiento empresarial cubre tanto ACT que realiza la propia empresa, como las que contrata a otras instituciones y suele responder a objetivos de corto o mediano plazos: innovación, investigaciones aplicadas, desarrollo de productos, servicios científico – técnicos, participación en eventos científicos, entrenamiento y capacitación de investigadores, entre otros.
El financiamiento estatal se dirige fundamentalmente a garantizar prioridades de I+D que se consideran estratégicas para los países, a la creación de infraestructuras o facilidades científicas y tecnológicas de amplio uso, a fondos de apoyo a la innovación, a la investigación básica, al estímulo a la productividad y el mérito científicos y a los programas de formación de doctores. Muchos países cuentan con una agencia que distribuye los recursos asignados por el presupuesto estatal para estos fines, controla su uso y evalúa los resultados.
Las innovaciones más importantes y de mayor impacto económico han tenido sus raíces en las investigaciones de carácter estratégico financiadas por los presupuestos estatales. Hay muchos ejemplos en el mundo. El desarrollo de la biotecnología en Cuba es uno de ellos.
En las condiciones de nuestro país será necesario que los dos componentes del financiamiento crezcan y que aumente la fracción del aporte empresarial hasta superar el 50%.
La planificación económica debe incluir de forma explícita los orígenes y destinos de la inversión en ACT e I+D. Los recursos asignados por el presupuesto deben nominalizarse para su ejecución en las actividades previstas y no en otras.
Actualmente, las empresas están autorizadas a invertir en ACT una parte de sus ganancias, pero en la mayoría de los casos los fondos disponibles para este fin son muy modestos y la inversión en ACT compite con otras necesidades apremiantes, por lo que se mantiene a niveles muy bajos. Una alternativa sería diferenciar los fondos destinables a ACT, aislándolos de otros destinos. En el caso de las empresas de alta tecnología, cuyo crecimiento depende críticamente de los resultados científicos que obtienen o incorporan, los fondos disponibles aún resultan insuficientes. Incorporar a gastos una parte de esta inversión podría ser una solución para ellas. El acceso a capitales de riesgo es otra opción por explorar. La muy esperada Ley de Empresas debería capturar los principios básicos del financiamiento de las ACT en el sector empresarial.
En relación con la inversión extranjera que nos hemos propuesto impulsar, es válido recordar que en tiempos relativamente recientes, algunos países, como Corea del Sur, la utilizaron de modo eficiente para desarrollar su potencial científico y tecnológico, incluyendo sus universidades. Con ello lograron, de una parte activar el potencial propio, y de otra garantizar la apropiación plena de las tecnologías transferidas, junto a los conocimientos que les servían de base, reduciendo poco a poco su dependencia tecnológica del exterior. Sin ir tan lejos, en nuestro país, durante los años noventa, la inversión extranjera en las industrias del níquel y el petróleo apoyó significativamente el fortalecimiento del potencial científico y tecnológico más directamente vinculado con estos sectores.
Las universidades constituyen un espacio singular y complejo para las ACT y necesitan un sistema de gestión que tenga en cuenta esas particularidades. Por un lado, deben garantizar una buena parte de la investigación y la formación de científicos que se desarrolla en el país. Esto requiere un financiamiento nominalizado, que hoy no existe, para los proyectos de investigación y los programas doctorales. Por otra parte, la distribución de nuestras universidades a lo largo y ancho de nuestro país, su potencial científico y tradicional vínculo con los centros de producción y servicios de sus territorios, les conceden un papel importantísimo en los procesos de innovación. Pero esto requiere reglas de juego diferentes. Hasta hoy persisten obstáculos legales importantes que desestimulan la conexión entre las universidades y el sector empresarial. Entre ellos, está la imposibilidad de retener los ingresos que produzcan esos vínculos, para reinvertirlos y estimular a quienes los generen. Estos fondos nunca sustituirán al presupuesto universitario, pero pueden complementarlo y constituir un estímulo importante. Algunos centros de investigación presupuestados comparten la problemática de las universidades en lo que respecta al financiamiento de sus actividades.
Finalmente, y sin agotar el tema, es necesario subrayar un aspecto central: los recursos humanos altamente calificados son el componente principal de nuestro potencial científico y a ellos debe dirigirse, en primer lugar, el financiamiento de la ciencia y la tecnología. De nada vale la inversión en infraestructura, equipos y otros medios si no se acompaña con la formación, retención y aprovechamiento eficiente de los recursos humanos que le agregarán valor. En términos estrictamente económicos, reponer un equipo, por caro que sea, suele ser más barato y toma menos tiempo, que formar a los especialistas de alta calificación sin los cuales el equipo no vale nada.
En medio de la complejidad del momento, la ciencia cubana está en capacidad de avanzar y jugar el papel que le corresponde en la construcción socialista. Las profundas ideas de Fidel sobre la Ciencia, que tanto recordamos cada 15 de enero, nos inspiran en este empeño, pero sobre todo, nos comprometen a ponerlas en práctica rápidamente.
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La teoría es gris y la práctica es el árbol verde de la vida. En este sentido debemos tener cuidado con un exceso de pragmatismo que nos conduzca a considerar por ejemplo como tarea fácil llevar a cabo el experimento de organización y gestión de las provincias de Mayabeque y Artemisa. Para aplicar este experimento se requiere y mucho de las diferentes especialidades o temáticas de las ciencias sociales, sin obviar como es costumbre las leyes objetivas de la economía, incluso de las leyes físicas o mecánicas. Los experimentos ademas de alargarse en el tiempo, lo que les resta credibilidad a determinados procesos,carecen de un elemento clave: "Detrás de una acción, siempre existirá una reacción" ¿donde nos equivocamos?; en creer que la reacción será equivalente a lo que queremos que sea, ahí está el error y sin dudas el fracaso. Cualquier político común dirigiendo un país en crisis como nuestro agudo periodo especial, con apagones y todo los que los cubanos de entonces conocemos, jamas habría apostado por la ciencia y la innovación, Fidel, lo hizo y gracias a eso el sector de los servicios (médicos, maestros, entrenadores, etc) y los productos de biotecnologías convertirse hoy en un primer exportador de bienes. Entonces lo que de este comentario se describe acusa sin dudas un desmoronamiento del trabajo científico en Cuba. Sino existiera Cubadebate jamas se hubiera abordado este tema en ningún foro publico con dimensión mediática. Al paso que vamos y es lo preocupante dejaremos de ser locomotora en muchos de estos aspectos y nos convertiremos en simples chispitas.
Lo felicito…muy buen articulo el suyo. Coincido plenamente con usted. En mi opinión, existe un divorcio casi completo entre las empresas, las universidades y los centros destinados a investigación y desarrollo, que imposibilita incluso, el buen aprovechamiento de los recursos humanos. La incomprensión que existe sobre el tema y que usted ha explicado muy bien, se debe fundamentalmente a la falta de conocimiento, a la indiferencia y a la poca visión de futuro y desarrollo con que cuentan la gran mayoría de los económicos y funcionarios que dirigen el país.
Me ha gustado mucho este debate, pero quiero recalcar las ciencias en Cuba están en estado CRÍTICO. No bastan un artículo ni una Mesa Redonda autocomplaciente. El Estado TIENE que hacer un análisis profundo con el CITMA, para que realmente se haga un ordenamiento real, lógico y productivo de la Ciencia y la Tecnología cubanas.
Los investigadores se nos están yendo en masa, las universidades se están quedando sin profesores y cuesta mucho dinero y tiempo preparar científicos y profesores con un nivel científico alto. Que la frase de Fidel "el futuro de Cuba sea de hombres de ciencia" no sea un cliché más, sino una realidad.
Otro asunto es que no bastan las ciencias de la Biotecnología para lograr el desarrollo de Cuba, hay muchos otros campos que se están quedando atrás. Tenemos un atraso de 20 años en muchos aspectos. Es necesario fortalecer las Ciencias Básicas, las Sociales, las Económicas y las Ambientales, la Tecnología, las Ingenierías, etc.
Ya cuando se publicaron las estadísticas de Cubadebate comenté que había pocas cosas de ciencia.
Es terrible ver que sobre este artículo solo han hablado 33 personas y sobre Bailando en Cuba, 94.
Mi visión es que la alta dirigencia del país no está apostando por la ciencia y ni siquiera por la técnica.
Hay una alta responsabilidad de la Academia de Ciencias, del Ministerio de Ciencia, del MES y de otros organismos que atienden la ciencia en dirigirla de forma que se haga la ciencia que necesita el país.
¿cuántos doctores se hacen al año? Cada uno de ellos debía ser un aporte a la economía. No es así.
Nuestro país tiene muy poco dinero y muy poco desarrollo, necesita más aplicaciones, más elementos de aplicacion que de investigación y menos aún de investigación básica.
Pero hay una realidad, la dirección no define esta situación a través de situar el dinero en la aplicación. No se siente la dirección de la ciencia usando mecanismos económicos.
La ciencia en Cuba está realmente en crisis. Este y otros artículos que han aparecido en Cubadebate reafirman la necesidad de que el Estado Cubano le dedique recursos y pensamientos a este problema. El CITMA no está jugando su rol en la administración, regulación, control, etc. de la ciencia cubana. Muchos centros de investigación están en crisis, los investigadores se van de la ciencia y/o del país. Saben cuántos recursos se han invertido en preparar a estos profesionales, para luego perderlos?
Hace poco oi a un funcionario politico decir que mientras que la economia del pais no permita subir salarios y mejorar condiciones de vida en la educacion superior debiamos aumentar el numero de graduados para suplir los que se marchan del sector. Alguien realmente cree que esa politica es correcta y sustentable a corto y mediano plazo ? Alguien realmente cree que esa es una estrategia tan siquiera de resistencia, no ya de crecimiento, viable ?
Las cifras y su comparacion relativa lamentablemente muestran el declive en que nos encontramos respecto a los indicadores de educacion superior y ciencia. Y digo comparativamente porque aun cuando en apariencia se avanza, en terminos de numeros absolutos, cuando se compara con el avance internacional e incluso de nuestro entorno latinoamericano vemos que estamos retrocediendo.
En vez de repetir como un lugar comun que nuestro principal recursos son los humanos, seria buen analizar cuanto queda de real en esa frase especialidad a especialidad. Tengo la certeza de que en no pocas ya hemos perdido a nuestros mejores especialistas. Hay escuelas del conocimiento que hemos perdido.
Otro asunto es el del trabajo por cuenta propia y los cientifico(a)s e investigadore(a)s. Esta claro que el pais no tiene capacidad economica para crear condiciones que permitan a cada cientifico(a) e investigador(a) aportar segun su capacidad, tampoco tiene capacidad para pagarle segun su aporte. Pero tampoco le abre espacio para que lo haga por su cuenta dentro del pais. Es acaso preferible desperdiciar la capacidad creada y dejarla fenecer o emigrar que permitir formas de trabajo privado que incluya la ciencia, la investigacion y la innovacion. No tenemos problemas con que se enriquezcan desmesuradamente un sector gastronomico o del transporte privado pero vemos con horror la posibilidad de emprendimientos privados en areas como la ciencia, la investigacion y la innovacion.
Lo acontecida en la Asamblea Nacional respecto al no desglose del presupuesto de la ciencia es un elemento mas, de un conjunto ya demasiado grande, que apuntan a que en espacios esenciales de decision no se entiende que es la ciencia, la investigacion y la innovacion. Sus dinamicas y sus vinculos con la sociedad y la economia.
No basta llamara a que la ciencia se vuelva factor de crecimiento en todos los sectores economicos, hay que lograrlo sobre la base de disenhos profundamente reflexionados y que sean resultado del pensamiento colectivo.
Reestructurando las entidades de ciencia y tecnica no es como se va a lograr esa potenciacion. Por el contrario, lo que he visto en el pasado como resultado de medir a las instituciones cientificas como empresas, es mayor exodo de especialistas en instituciones depauperadas, perdida de calidad en la investigacion, empirismo, fraude, pseudociencia.
La improvisacion y el voluntarismo ha estado presente y esta presente en muchas decisiones en el ambito de la ciencia. Tenemos centros donde se han hecho inversiones millonarias en los ultimos anhos y parecen museos porque no logran incorporar o retener a los especialistas en sus instalaciones. Cuando se rendira cuenta por tales decisiones basadas en voluntarismos y de espalda a las opiniones de muchos cientificos que alertaron lo que hoy es una realidad y mientras tanto millones tirados por la ventana.
Tardamos anhos en reabrir los programas nacionales de ciencia y tecnica y hoy algunos de ellos deciden retener las convocatorias porque en la practica, el mecanismos de financiamiento sectorial que se disenho no funciona ni potencia. Programas ademas donde algunos se solapan entre ellos, y cuya comunicacion transversal deja mucho que desear. Todos estos problemas fueron adevrtidos de antemano en la propia ACC y eso no impidio que se aprobara un disenho inoperante a mediano y largo plazo. Volveran a ser nuestros programas de ciencias el mecanismo que tienen los ministerios para garantizar el problema social que se convierte cuando una entidad de ciencia y tecnica no puede cubrir el salario de sus trabajadores ?
Tenemos una direccion cientifica de la ciencia en el pais ? Tenemos mecanismos efectivos que logren separar los resultados reales del fraude disfrazado de exito ? Quienes dirigen nuestra ciencia son las personas mas capacidad y con mas experiencia para ello ? Entienden realmente las dinamicas de la ciencia y su relacion con la sociedad y la economia ? Pueden eregir estrategias resultado del pensamiento asentado o siguen indicaciones generales e improvisan sobre esa base para hacerlas cumplir a como de lugar ?
Las preguntas no son retoricas, son realmente preguntas que deben ser contestadas de manera honesta por todos los actores relevantes a este debate.
Comparto su criterio. La formación de un profesional va más allá de la Universidad...Es un despilfarro de recurso formar profesionales para que abandonen su profesión en unos pocos años. Pues, como está pasando en muchos centros científicos y de otras ramas, las instituciones están perdiendo el "saber hacer" acumulado.
El análisis realizado desde hace varios años por la Academia de Ciencias de Cuba, ampliamente compartido a las entidades competentes, devela las complejidades de todo lo que plantea el Dr. Carlos Rodríguez. Excelente texto, hecho por alguien que ha dedicado buena parte de su tiempo a profundizar sobre estos temas y a proponer alternativas. Hay lentitud excesiva en buscar soluciones a problemas aquí planteados y eso contradice la letra de los lineamientos en los hechos y la intención declarada de que la ciencia sea determinante en el desarrollo económico del país. Y desde mi punto de vista estas situaciones se han extendido tanto en el tiempo también por falta de una comunicación sistemática y efectiva de la ciencia, sus procesos y resultados, lo cual invisibiliza los conflictos que tenemos. La ciencia (toda ella y no solo la que se hace en el sector de la biotecnología) y sus complejidades no está en nuestros medios o está de manera colaterai, tímida; por tanto se ha consolidado una visión triunfalista y fragmentada de la ciencia en el país. Estos temas demandan que se hable de ellos, demandan discusión, análisis y prioridad en nuestras agendas mediáticas. Hay que comprender que cuando hablamos del recorte de los años de estudio en la universidad estamos hablando de ciencia, que cuando hablamos de la matriz energética estamos hablando de ciencia, que cuando hablamos del problema con la seguridad alimentaria y las opciones para garantizarla, también estamos hablando de ciencia. En fin. Felicidades por el artículo, Dr. Carlos, como Montero, como el Dr. Lage, de los tantos los científicos cubanos que mucho tienen para compartir en nuestros espacios de comunicación
Por algun error de la pagina web al cargar en mi PC algunos comentarios han salido "regados"...Les pido disculpas.
Totalmente de acuerdo con lo que dice respecto a las universidades, .lamentablemente hace dos años se presento por la Universidad de la Habana la "Propuesta de bases organizativas para el experimento de gestión de la ciencia e innovación de la Universidad de La Habana" y nada se hizó al respecto ni a nivel del MES, ni de la Comisión de Implementación, pues la porpuesta se apoyaba en el linemaiento 132 perfeccionar las condiciones regulatorias, jurídicas e institucionales a través de un tipo de organización económica que garantice el desarrollo de las actividades de mayor valor agregado en general y en particular en el sector de alta tecnología (productos, procesos y servicios); la inserción en cadenas productivas de conocimiento; y la gestión comercial exportadora y nacional. Sus resultados deberán revertirse en el corto plazo en el desarrollo de la ciencia y su impacto en la sociedad, garantizando la reproducción ampliada de las capacidades de investigación y desarrollo de las universidades.
En la propuesta se vinculaban ingresos en divisas que se genran por la universidad por los servicios acadeémicos que permitieran capitalizar junto con otras fuentes de financiameinto los centros de I+D de la universidad, para potenciar las exportaciones de y transferencia tecnológica de los resultados de investigación.Por consiguiente no nos quedamos en el diagnóstico sino en propuestas concretas
La interrogante son:
¿Por qué a la presentación en la Comisión de Implementación no fueron los que generaron el proyecto y debe ser defendido segín las normas de la Comisión el organismo sectorial que rige la actividad?
¿Por qué no hubo retroalimentación de la reunión con la comisión y la no aprobación del expermento?
¿ Por qué los propios funcionarios y dirigentes que estuvieron implicados en este proceso siguen hablando de la I+D universitaria y no hacen referencia al proyecto de experimento que no fue aprobado y se quedan solo en el diagnóstico?
Lamentablemente los problemas que usted señala del financiamiento solo es el sintoma del problema, pues las causas son de esencia y afecta todo el sistema económico y no solo a la I+D+i , tiene que ver con las poderosas fuerzas internas que paralizan los cambios, que ante los riesgos del hacer prefieren la inercia, el estancamiento, la seguridad del puesto, el control centralizado de los recursos como ejercicio del poder, aunque se desvien para causas ajenas al desarrollo del país
La respuesta de un miembro de la Comisión de Implementación ante otra propuestas presentada hace ya 4 años, la podemos adivinar sin decirlo.... su respuesta fue "que había que analizar, pues se estaba estudiando por la comisión a nivel de país".... Por supuesto mientras tanto se pierde lo más importante que ha creado la Revolución que es el capital humano y el potencial económico que tiene el conocimiento cuando se realiza en su valor económico emrpesarial.
Considero excelente el artículo del Dr. Carlos Rodríguez, en especial la muy acertada idea de establecer prioridades en el desarrollo científico, donde creo debe hacerse énfasis en las actividades relacionadas con la seguridad de la población y que en todas partes del mundo son presupuestadas. Ahí entran los servicios meteorológicos, al igual que los bomberos, los servicios de emergencia etc. Nuestro servicio meteorológico es presupuestado en gran medida, pero una parte significativa de los recursos computacionales e instrumentales que posee el Instituto de Meteorología, provienen de los proyectos ejecutados en colaboración con otros países. También hay alguna entrada de recursos por cobro de servicios especiales. En fin, considero nos hemos esforzado muchísimo por tener otras fuentes de ingresos.
Como cualquier institución, tenemos un continuo éxodo de especialistas de todas las edades, porque los salarios son bajos, debido a que no somos unidad productiva y tenemos bajos ingresos de las pocas actividades que se pueden cobrar.
Y cuando tratamos de ejecutar con eficiencia cualquier acción científica en colaboración con otras naciones, hay tantos papeles, resoluciones, instituciones y funcionarios que se involucran, que el investigador termina totalmente agotado y sin tiempo para generar ideas.
Mis preguntas son:
¿Debe el servicio meteorológico centrar su objeto social en vender cosas, o en la protección de la población y sus objetos socio-económicos?
¿Y resolverán las instituciones cubanas los problemas de la ciencia con más funcionarios y más papeles?
Creo que es un tema imprescindible para toda la sociedad. Tocarlo extensamente y siempre que se pueda.
El problema crucial de estos debates es que queda entre las personas que discuten en las redes, sirve como medio de consenso entre los que ya estan interesados en los temas. Habria que ver si un espacio de tanto debate como Cubadebate, con una visibilidad y prestigio ganados puede lograr atraer a la discusión a funcionarios y decisores de los OACE o llevarle estas discusiones y buscar sus opiniones y comentarios.
En las condiciones de Cuba el debate siempre tiene infinitas aristas. Creo sin embargo que un aspecto que ha sido tratado pero no se lleva a los círculos de decisión, como la asamblea nacional o las direcciones de los ministerios es la estructuración real de un sistema de ciencia y tecnologia en el cual a las Universidades corresponda mediante el presupuesto estatal la investigación de mayor riesgo e interés para el país y a las instituciones especializadas en el ciclo cerrado las de mayor impacto en productos de alto valor agregado. Este último concepto no siempre se discute con suficiente claridad. Si un país como el nuestro, con un poco más de 10 millones de habitantes, produjera alta tecnologia en cantidad suficiente se podría subvencionar la producción de muchos alimentos. Las prioridades del corto plazo no tienen ni pueden ser las prioridades a largo plazo pero ambas hay que atenderlas. Por otra parte alta tecnologia no tiene que ser 100% nueva.
La visión del desarrollo necesita un cambio de paradigma ajustado a los momentos actuales. Es dificil meterse en la producción internacional de componentes electrónicos, pero no es lo mismo en lo que respecta a equipos médicos e industriales. Claro, desde la condiciones actuales llevará un tiempo, pero la planificación que el País ha hecho es hasta el 2030, entonces hay tiempo. Alta tecnologia tiene su definición propia. Una industria médico farmacéutica fuerte y diversificada puede generar los recursos financieros para las otras de menor valor agregado. Hay que darle participación a otras muchas instituciones que puedan incluirse en dichos programas a lo largo del Pais.
Me uno al coro de compañer@s que ha elogiado la calidad y pertinencia de este artículo en la actualidad cubana. En mi condición de científico siento que ya estamos cerca -o quizá hayamos pasado- el punto de no retorno en el campo de la Ciencia, a partir del que la recuperación será muy difícil y tomará largo tiempo.
En especial la situación de los recursos humanos y su estimulación es lamentable. En mi universidad mis graduados a partir de un año de graduado ganan en algunas plazas hasta 50 veces el salario de un Investigador Titular consagrado. Esto es algo que no debería pasar. Será muy difícil convencer a un jóven que se dedique a la Ciencia en estas condiciones. También prevalece la creencia que hay que estimular a todo el sector de una vez, algo que la economía no permite; habría que estimular a los que realmente lo merecen, y esto precisa de un sistema de indicadores objetivos para evaluar el rendimiento del investigador, como existe en varios países.
Con segunda prioridad está la recapitalización de las instalaciones, y en especial el acceso a insumos para realizar la investigación. Con las honrosas excepciones de algunos centros del Polo de la Habana, el resto de las instalaciones de investigación en el país está en un estado lamentable, y hablamos de costos de capital, pero que como bien se dice, si no se acompaña por cerebro preparado no resuelve nada.
El principal problema de todo es hacer lo que se vaya a hacer DE FORMA INMEDIATA. No podemos seguir permitiéndonos más tiempo de debate; es la hora de tomar decisiones e implementarlas, pues la alternativa es perder todo lo que con tanto trabajo se ha alcanzado.
Agradezco a Carlos y a Cubadebate por tomar el asunto por las riendas, y espero que la Prensa, en su condición de "cuarto poder" haga su papel en este estratégico asunto.
Excelente artículo y espero que este comentario sea publicado.
En fin, yo pienso que hoy en día existen dos problemas fundamentales para la ciencia cubana: 1- Formamos capital humano con el suficiente conocimiento y 2 - Seguimos comprando ciencia a las transnacionales como Siemens, Shimadzu, entre otras y a estos dos les podriamos añadir un tercero: Cuando se obtiene ese capital humano se pierde ó se estanca.
Entonces compañeros está claro el problema. y ahora viene mi pregunta: ¿Por qué seguimos pagando cifras millonarias a transnacionales y no les pagamos a nuestros propios ingenieros, máster, doctores, técnicos?, ¿Por qué obviamos el avance científico técnico alcanzado por este país? y lo digo así porque mientras prefieran importar tecnología q
Excelente artículo, y espero que sea el detonante para un cambio en la política de financiar la ciencia en nuestro país.
Y como lo veo yo un simple trabajador de un centro de investigaciones de este país. En nuestro país existen tres problemas fundamentales: 1- Generamos capital humano con una gran preparación, 2- Invertimos en comprar ciencia a las grandes empresas como Shimadzu, Siemens etc y 3- Cuando graduamos a ese capital humano lo perdemos o simplemente se estanca.
Y aquí es que viene mi pregunta: ¿Por qué seguimos pagando cifras millonarias a otras empresas y no lo invertimos en este capital humano q sabemos que puede generar ese tipo de tecnología?, ¿Por qué no compramos y generamos nuestra propia tecnología?, ¿Por qué seguimos permitiendo que nuestro tesoro más valioso EL CAPITAL HUMANO se pierda y no les pagamos adecuadamente para generar una mayor motivación?
Yo lo veo así y es muy simple las grandes empresas nos tienen agarrados por las pelotas y hoy en día es mas facil enviar 4 ó 5 especialistas a pasar un curso en la Siemens y pagar una millonada de pesos en equipos que perfectamente nuestros especialistas, ingenieros, másters, doctores, técnicos, lo pueden generar.
Acaso no nos damos cuenta que estamos perdiendo autonomía, que perdemos la oportunidad de generar nuestra propia tecnología.
Voy a poner un ejemplo de la vida real: El Centro de Biofísica Médica, creado por nuestro Comandante en Jefe en aquel difícil año 90 fue creado con el objetivo de impulsar la ciencia en el campo de la Resonancia Magnética, este centro ha sido el único en el Mundo en crear 3 generaciones de equipos de resonancia mágneticas en un país subdesarrollado y por demás bloqueado, pero hoy ustedes ven algún equipo de este centro en algunas de nuestras instituciones, es muy facil NOOOO!!! Preferimos comprar equipos a grandes empresas y pagar cifras millonarias, en vez de invertir en nuestro capital humano.
Es doloroso decirlo pero es así, este centro aun existe y en el próximo año cumpliremos 25 años de creado.
Creemos en la dirección de nuestro país y de nuestro partido, pero mientras dejemos que estas cosas sigan sucediendo, estamos condenados a vivir en el subdesarrollo para siempre.