Inicio » Opinión, Salud  »

Formación de médicos en Cuba: Realidad de una visión de futuro

26 noviembre 2013 | 15

Medicina graduados

Por José A. de la Osa

A mediados de 1960, transcurrido poco más de un año del triunfo de la Revolución, se produce un hecho de indudable significación histórica para la docencia médica: la renuncia en masa de 141 profesores de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana, la única con que contaba el país, lo que se convertía en una barrera para lograr el propósito revolucionario de universalizar la enseñanza de la Medicina con un alto grado de compromiso social.

Esa acción se produce ante a un llamado de la contrarrevolución interna alentada por los Estados Unidos, que intentaba también, luego de las primeras medidas sociales tomadas por el Gobierno revolucionario, asestar un golpe mortal a la enseñanza de la Medicina.

Para valorar en su justa dimensión el ámbito existente, agréguese el éxodo “hacia el Norte” de unos 3 mil médicos en estos primeros años (de los 6 mil con que contaba el país), lo que suscitó en 1962 una reflexión de Fidel en la inauguración del Instituto de Ciencias Básicas y Preclínicas Victoria de Girón, en La Habana.

“Una de las acciones más canallescas que el imperialismo ha realizado contra nuestra Patria —dijo— fue la política de sobornar médicos y tratar de llevárselos de Cuba”.

El máximo líder trazó entonces, con clara visión y sentido humanista, los caminos por los que transitaría la salud pública cubana y aseguró que nuestras universidades irían creciendo y los estudiantes se contarían por decenas de miles y los cuerpos de profesores serían cada vez más experimentados, por la obra creadora de la Revolución en marcha.

Esos visionarios planteamientos se convirtieron, con el creciente y masivo ingreso a nuestras universidades de estudiantes de Ciencias Médicas, en un colosal empeño de formación de profesionales y técnicos de la Salud, capaces de dar respuesta a los requerimientos de nuestro sistema sanitario y de la cooperación internacional.

La renuncia de los profesores de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana tuvo una respuesta digna de 15 eminentes profesores, quienes con una actitud verdaderamente patriótica supieron mantenerse en sus puestos de trabajo, constituyendo el núcleo inicial que aglutinó en ese momento a una pléyade de médicos jóvenes y capaces que asumieron de inmediato las responsabilidades docentes.

En el camino sin retorno emprendido, la necesidad de contar con un gran número de profesionales y técnicos calificados para dar respuesta a los ambiciosos programas sanitarios que se avizoraban obligó a continuar creando y desarrollando un subsistema educacional propio para la preparación de los recursos humanos.

Esto permitió que las matrículas de la docencia médica superior fueran en ascenso. Ya en los años de 1974 a 1977 egresaron más de mil médicos anualmente. En 1983 se alcanza por primera vez la cifra de más de 2 mil, para superar los 3 mil en 1986.

En el periodo comprendido entre 1990 y 1995 sobrepasaron los 4 mil galenos, para lograr más de 5 mil en el 2011 y 10 mil 539 en el 2012, la mayor de nuestra historia.

Los frutos de los titánicos esfuerzos desarrollados en la formación de profesionales y técnicos de la Salud están a la vista. Bastaría solo con señalar que en la actualidad Cuba cuenta para la docencia con 13 universidades de Ciencias Médicas y tres facultades independientes en Artemisa, Mayabeque y la Isla de la Juventud, y también la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), con un claustro integrado por al-rededor de 37 mil 500 profesores. Este gran escenario de formación académica incluye una amplia red de hospitales y policlínicos docentes.

Con estos recursos ha sido posible, desde 1961 hasta el 2013, formar a más de 130 mil médicos en nuestras universidades.

Un gran aporte de la Revolución en salud pública, que posibilitaría los ambiciosos programas educacionales desarrollados en las Ciencias Médicas, lo constituyó la introducción del concepto de universalización de la docencia médica, al integrar a los estudiantes de Medicina durante su proceso de aprendizaje a las unidades asistenciales docentes, lo que permitió, además, alcanzar la masificación y excelencia de los programas de formación del personal para la esfera sanitaria.

Por ello sería justo afirmar que la Revolución llevó, ciertamente, “la Escalinata de la Universidad de La Habana a todos los municipios del país”, al hacer realidad tangible la visión de futuro de Fidel.

Curso escolar 2013-2014

El curso escolar 2013-2014 acoge en sus aulas, según datos preliminares, a 88 mil 694 estudiantes de Ciencias Médicas, que abarca dos niveles de enseñanza: el superior, con 13 carreras, y el técnico con 24. Solo en Medicina, en los seis años que demandan sus estudios, la matrícula de educandos se ele-va a 47 mil 433, de los cuales 36 mil 923 son cubanos y 10 mil 510 jóvenes procedentes de 128 países. Las 13 carreras de Ciencias Médicas comprenden Medicina, Estomatología, Licenciatura en Enfermería, Tecnología de la Salud (Nuevo Modelo de Formación), Bioanálisis Clínico, Higiene y Epidemiología, Imagenología y Radiofísica Médica, Logofoaudiología, Nutrición, Optometría y Óptica, Rehabilitación en Salud, Sistema de In-formación en Salud y Psicología.

(Tomado de Granma)

 

GRADUACIONES MÉDICAS EN CUBA (1959-2013)

Año Graduaciones Año Graduados Año Graduados
1959-60

728

1979

683

1998

2271

1961

335

1980

764

199

2308

1962

434

1981

1012

2000

1840

1963

334

1982

1087

2001

1765

1964

312

1983

2114

2002

1836

1965

395

1984

1945

2003

1933

1966

380

1985

2551

2004

1960

1967

433

1986

3041

2005

3708

1968

616

1987

2841

2006

3881

1969

940

1988

3401

2007

4180

1970

700

1989

3734

2008

4399

1971

432

1990

4223

2009

4488

1972

853

1991

4241

2010

4149

1973

951

1992

4583

2011

5463

1974

1269

1993

4780

2012

10539

1975

1361

1994

4627

2013

9612

1976

1477

1995

4019

Total

134401

1977

1105

1996

3534

1978

579

1997

3255

(*) Incluye dos promociones. Anuario Estadístico de Salud.

Se han publicado 15 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Andrés Dovale Borjas dijo:

    Entre 1959 y 1969 nos graduamos en el país 4907 médicos que sustituimos a los cerca de 3000 que emigraron durante ese periodo por lo que en ningún momento, después de 1959 hubo en el país menos de 6000 médicos, lejos de crearse una situación de crisis en la asistencia médica esta se extendió a los llanos y montañas del país con la creación del Servicio Médico Rural. Le sugiero al autor del artículo que consulte al Historiador del Ministerio de Salud Pública Profesor Dr. Gregorio Delgado para que verifique estos datos.

    • Raul Sobrino (El sofista) dijo:

      Estos errores son parte de lo que naturalmente sucede cuando hay plena libertad de prensa, como es el caso de Cuba. Todo lo que se diga para glorificar a la revolución, suele pasar sin revisión alguna. Cada vez que nosotros digamos algo que moleste a la contrarrevolución ó al imperialismo yanqui y que glorifique a la revolución, pues aplica a nuestra libertad de prensa y de palabras; eso es lo que hemos de tratar de entender del periodismo cubano.

  • jluis dijo:

    lo que deben decir aqui es cuanto tiene para sobrevivir mensualmente cada uno de estos no se cuantos medicos

  • joan dijo:

    Estas cifras hablan por si solas del gran esfuerzo de los profesores de las ciencias medicas, quienes además de formar tenemos la responsabilidad de la asisencia a nuestro pueblo. Todo lo anterior contrasta con la baja remuneración que recibimos los docentes de salud a quienes nos han exceptuado del aumento salarial que se produjo en el año 2009,para los profesores universitarios de nuestro país, ¿acaso no somos profesores universitarios los docentes-asistenciales de hospitales?

  • Aldo M. Santos dijo:

    Contrario a lo que sostiene este artículo, nunca será posible simultanear la masificación con la excelencia. Soy de los muchos docentes que discrepa del actual programa de estudio dirigido a la masificación en la enseñanza médica. Simplificar y fusionar asignaturas, así como poner a cargo a docentes sin la debida preparación metodológica podrán ser respuestas coyunturales pero nunca se han de presentar como una “forma superior” de enseñanza. Espero que aquí también se rectifique, regresando al modelo de enseñanza de la escuela médica cubana, ese que tanto profesional valioso nos dio por décadas.

  • yo dijo:

    Eso es a lo que llamo crecerse ante las necesidades; pero parece que ultimamente se ha perdido el deseo de trabajar en algunos medicos. Por ejemplo estos ultimos dias por los arreglos que se vienen haciendo en el tendido electrico se va la corriente el dia entero y por esa razon en el policlinico de Jovellar y Aramburu (Albarran) en Centro Habana no se trabaja. Puedes llegar con fiebre de 39 que no te atienden porque no hay corriente (que no se para que hace falta). Experiencia propia. Puede ser que los analisis y algunas otras cosas no se puedan hacer pero si ni siquiera te preguntan que tienes no pueden saber si necesitan la corriente para atenderte y alibiar tus dolencias, que uno no va al medio a divertirse, va porque se siente mal.

  • pepe dijo:

    Habría que ver con que calidad se está graduando esos médicos. Todos sabesmos las fisuras que tiene la nueva formación profesional, en especial aquellos que se forman en los municipios donde no tienen los laboratorios necesarios para las prácticas de las Ciencias Básicas, por solo poner un ejemplo.

  • Jose dijo:

    Producto de esta masividad se han creado profesionales que son verdaderamente malos, corriendo un riesgo enorme producto de que en sus manos está la vida de muchos seres humanos, este fenómeno se observa principalmente en las universidades municipales, donde los claustros de profesores no tienen la experiencia ni los conocimientos suficientes para formar profesionales capacitados, además que los mismos en muchos casos son amiguitos de los padres de los estudiantes a los cuales siempre se les pasa la mano. He vivido tiempo en los hospitales y soy testigo de la falta de profesionalidad y conocimientos de los galenos incluso médicos con experiencia y años de trabajo, obligándonos a emigrar con los enfermos hacia los hospitales habaneros en busca de una atención de calidad y siempre con la ayuda de una amistad que nos facilite el proceso. No estoy intentando aplastar la gran obra de la revolución solo estoy haciendo una crítica real con el fin de mejorar, ya que creo se podría intentar mejorar el proceso de formación de médicos en nuestra isla que aunque no formen tantos médicos, por lo menos los que se gradúen sea con calidad ganando en una mejor prestación del servicio evitando que una gran cantidad de pacientes sean mal atendidos lo que trae como consecuencia (desde mi experiencia personal) incluso hasta el fallecimiento de los mismos y en no pocos casos.
    Viva la revolución, nuestro sistema socialista y espero mejoremos en aras de ser cada día mas socialistas.

  • Ender dijo:

    Una sola pregunta: Si hay tantos medicos como dicen estas estadisticas por que la atención medica cuantitativa y cualitativamente esta tan deteriorada en todos los niveles de salud???

  • manolito1912 dijo:

    Aquí se cumplió el principio de acción y reacción. quizás si no hubiesen renunciado, no hubiésemos actuado como se hizo después, para llevar la medicina a planos estelares.

  • Manolo dijo:

    Interesante. Los números suenan bien pero… y la calidad?? cómo se mide esta en un mundo tan competitivo como el de los médicos?? Por lo general calidad y cantidad casi siempre, no soy absoluto, van juntos de la mano.
    Espero una RESPUESTA que convenza, no ofensas de algunos foristas.

  • rey dijo:

    En este artículo hay muchas aristas en materia de reflexión como se puede observar por los comentarios expuestos. Todos con algo de razón ya que la verdad absoluta no existe; reflexionando acerca de los criterios expuesto en cuanto a la calidad de los galenos: El país está en plenas condiciones debido a la masividad necesaria, por ser el primer renglón de la economía cubana (que a nadie le quepa duda) en estos momentos de buscar la excelencia en nuestros profesionales creando un sistema de filtro para la calidad que tanto deseamos pues contamos con el material suficiente ahora más que nunca. Y es verdad que podríamos tener mucha más calidad de la que tenemos con toda la materia prima disponibles (miles de profesionales de la salud como refleja las estadísticas).
    Para lograrlo en estos momentos no solo basta con la voluntad política, ni negando la realidad reflejada según la fórmula matemática: Calidad × Cantidad de graduados hasta la fecha. Porque sería baja en materia de desarrollo para no desperdiciar el tiempo y los recursos empleados por el estado.
    Unas de las preguntas a responder sería ¿Qué diferencia tendría un personal altamente calificado no solo moral, social, sino material comparado con el personal menos cualificado?; ejemplo: Un especialista precisamente no de MGI que es parte de la formación de cualquier médico en cuba, demora como mínimo para su formación en un plazo de 10 años si obtiene la vía directa, pero puede llegar hasta 12 años.

    Se sobreentiende que esto lleva un gran esfuerzo personal. Y la remuneración es prácticamente la misma.

    Yo sí creo en la masificación de la salud por ser necesaria en los momentos históricos que vive el país en materia de economía, siempre y cuando se estratifique por niveles la calidad de los profesionales. Para así terminar la titánica tarea pensada y concebida por la revolución en cantidad y calidad para todos los pueblos del mundo y especialmente el nuestro.

  • Maribel dijo:

    Felicidades a todos los trabajadores del sistema de salud cubano por su día,en especial a los que se encuentran en nuestra Cuba querida cumpliendo con los que se encuentran en tierras lejanas.

  • Est. Mauro Verdecia Heredia dijo:

    Cuando decidí estudiar medicina siempre mis padres (graduados ambos en el 85) me decían que entraban 1000 a girón y terminaban 100. Se podrán imaginar como me choca ver que ahora, en 6to año, estamos todos los que empezamos y no precisamente porque todos seamos buenos ni porque todos tengamos vocación ni nada por el estilo. Entonces me pregunto…¿tan mal estaba la generación de ellos?, ¿tan brutos eran?, ¿será que a pesar del período especial, el bloqueo, etc, mi generación es superior?, ¿será que tanto han mejorado las condiciones laborales, o los valores humanos que ahora son las ciencias médicas las de mayor ingreso en la educación susperior? Eso continúa siendo una incógnita para mi. Veo tan graduado al que se esfuerza, saca puros 5, le gusta lo que hace, dedica 6 años de lleno a la carrera, como al que simplemente va el primer días y luego al final a hacer el exámen. Mi mamá (Esp. en ginecología y obstetricia) me dice que la vida los suspenderá, y yo me pregunto..¿será cierto?
    Pienso que todos los “detalles” que vemos en el actual sistema de educación de las ciencias médicas son una falta de respeto, no solo a los graduados de cuando “de verdad se estudiaba medicina” (como dicen algunos), sino también al pueblo cubano, ya que, al final de la jornada,nuestros estudios son para servirle a ellos y no a otros paises, ni para llenar cifras de absurdos contratos fuera de lugar.

  • Est. Mauro Verdecia Heredia dijo:

    Además, ¿Por qué ponen en la foto del artículo a graduados extranjeros y no a cubanos?????

Se han publicado 15 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Vea también