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Hurgar en las causas

En este artículo: Arte, Cuba, Cultura, Debate
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De la literatura y el arte, por ejemplo, haremos desaparecer su carga social. Deshabituaremos a los artistas, les quitaremos las ganas de dedicarse al arte, a la investigación de los procesos que se desarrollan en el interior de la sociedad. Literatura, cine, teatro, deberán reflejar y enaltecer los más bajos sentimientos humanos.

Apoyaremos y encumbraremos por todos los medios a los denominados artistas que comenzarán a sembrar e inculcar en la conciencia humana el culto del sexo, de la violencia, el sadismo, la traición. De una manera imperceptible, pero activa y constante, propiciaremos el despotismo de los funcionarios, el soborno, la corrupción, la falta de principios

(…)

Solo unos pocos acertarán a sospechar e incluso comprender lo que realmente sucede. Pero a esa gente la situaremos en una posición de indefensión, ridiculizándolos, encontrando la manera de calumniarlos, desacreditarlos y señalarlos como desechos de la sociedad.

Allen Dulles, The Craft of Intelligence, 1963

El diario Granma publicó el pasado viernes un artículo del periodista Félix López en que convoca a  46 311 trabajadores por cuenta propia del transporte en Cuba a cambiar los mensajes que muchos difunden en sus vehículos, señalando que “algunos de ellos provienen de abominables reguetones: “Quimba pa’ que suene y si no suenas no sabes quimbar”, “Las locas no tienen dueño”, “Lo mío es muchachitas y alcohol”…”

Al denunciar el deteterioro de valores cívicos en la sociedad cubana, el discurso de Raúl en la Asamblea Nacional el pasado 7 de dejulio -al que se refiere Félix– pide “hurgar en las causas y condiciones que han propiciado este fenómeno a lo largo de muchos años”. En tal sentido, sugiero volver sobre un texto de Oni Acosta Llerena, publicado originalmente en Cubarte en diciembre de 2012.

El conocido crítico y promotor profundiza allí en una parte de los condicionamientos económicos, sociales y mediáticos de esos procesos que llevan -por citar sólo un ejemplo- a que de seis discos con canciones inspiradas en la poesía de Rubén Martínez Villena y reconocidas por un jurado que integraron Silvio Rodríguez, José María Vitier y María Felicia Pérez no haya salido un solo video clip, mientras no son pocos los casos de productos audiovisuales que alimentan las bases culturales para que impere entre nosotros el doloroso inventario de retrocesos realizado por nuestro Presidente.

Nadie discute que estos asuntos guardan una estrecha relación con la necesidad esencial que buscan resolver las transformaciones económicas en curso en Cuba. El discurso de  Raúl expone con claridad ese objetivo: “lograr que todos los ciudadanos aptos se sientan incentivados a trabajar legalmente a partir de restablecer la vigencia  de la ley de distribución socialista, “de cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo”, lo que propiciará terminar con la injusta “pirámide invertida”, o lo que es lo mismo, a mayor responsabilidad, menor retribución”. 

Aunque más abajo reproduzco íntegramente el texto de Oni quiero llamar la atención sobre su descripción de una de las maneras en que una minoría -situada en lo más alto de la “injusta pirámide invertida” a la que se refirió Raúl- está imponiendo “sus patrones culturales y de gusto” al resto de la sociedad:

“Creo que habría que analizar, en primer lugar, el hecho de la pirámide social cubana, la cual está invertida -desafortunadamente- desde hace unos pocos años, y que más allá de dañar el bolsillo del cubano profesional y trabajador, repercute de forma introspectiva y retrógrada en la formación de verdaderos valores artísticos. ¿Quiénes frecuentan los centros nocturnos cubanos? ¿Acaso médicos, periodistas, poetas, ingenieros, profesores, ejecutivos? Sabemos que no.

“¿Hacia quiénes van dirigidos los chistes de sub-mal gusto de muchos de estos lugares? No hay que dedicar cinco o seis largos años de carrera para darse cuenta del fenómeno en cuestión, como tampoco de una lamentable regla entre la oferta y la demanda: el que paga, manda. Y aquí radica uno de los puntos neurálgicos del problema, pues desde esos malos chistes, la decoración y hasta la mala música ofertada en disímiles lugares, estos están diseñados para satisfacer a aquel cliente de bajo nivel, que quiere verse reflejado en cada una de esas propuestas y, donde, por desgracia, es mayoría la que asiste. Paradójicamente hay una minoría que asiste pero como grupo minoritario, no dicta sus patrones culturales y de gusto; es la misma que levanta día a día el sueño de país que queremos mantener. Es por ello que la marginalidad, la “guapería”, las malas palabras y demás, repletan la inmensa mayoría de los centros nocturnos de La Habana.”

Más adelante, Oni Acosta se refiería al lenguaje visual en algunos clips, “el uso exacerbado de la violencia visual como código bien arraigado en culturas ajenas” y su  extraña relación con lo cubano:

“Alguien dijo recientemente que la mayoría de los clips cubanos reflejan cubanía… y discrepo. La mayoría de estos aluden a escenarios nada cubanos, ni realidades: el uso exacerbado de la violencia visual como código bien arraigado en culturas ajenas son parte del cliché que martiriza al clip en Cuba, como escenas de mafiosos con guardaespaldas, ¿o debía mejor decir que son copias idénticas del trabajo de músicos como Don Omar o Wisin y Yandel? No creo que el uso de sobretodos, gabardinas, chaquetas de cuero, armas, el crudo invierno, la calefacción, escaleras de incendios y demás, definan nuestra insularidad y nuestro ardiente verano y potencien al clip cubano como una verdadera reafirmación cultural. Por supuesto, hay propuestas bien robustas en cuanto al desarrollo de otro lenguaje visual, justificado, con una fortísima dirección de arte, y de actores, pero son las menos exhibidas, las menos vistas.”

Wisin y Yandel acaban de protagonizar la noche de domingo en uno de nuestros canales televisivos con nombre de Educativo, poco después que en el propio Granma Pedro de la Hoz escribiera: “Y como lo ético (o mejor dicho, su falta) se revela también en lo estético, a no pocos nuevorricos los vemos vestir marcas y no vestidos; consumir ruido y no música; el sandwich de pierna y la lata de Coca Cola para los hijitos por encima de la merienda escolar; el último grito del videojuego exterminador preferible a la mejor enciclopedia digital. Gnomos de las leyendas nórdicas y muñequitos de Disney adornan casas con chimeneas en el trópico. Los quince cambios de traje en los quince valiendo más que la excursión familiar con las amigas de la escuela.”

Las reacciones de la industria mediática que paga Estados Unidos para el “cambio de régimen” en Cuba al artículo de Pedro de la Hoz confirman el mandato que cumplen y coinciden exactamente con lo orientado por Allen Dulles -director fundador de la CIA- en los planes de subversión contra la URSS: “Solo unos pocos acertarán a sospechar e incluso comprender lo que realmente sucede. Pero a esa gente la situaremos en una posición de indefensión, ridiculizándolos, encontrando la manera de calumniarlos, desacreditarlos y señalarlos como desechos de la sociedad.” Consecuentemente, desde Radio y TV Martí hasta El Nuevo Herald y Diario de Cuba intentan manipular el texto de Granma y presentarlo como una prueba de que la Revolución es enemiga de la prosperidad, cuando lo que justamente se defiende es una concepción cultural de ésta que supere el burdo y mediocre exhibicionismo, generalmente asociado a lo más retrógrado en términos culturales. 

Pero si hemos retrocedido en ese terreno, la responsabilidad es absolutamente nuestra. Si, como dice Pedro en Granma, existen “sujetos para quienes la solidaridad es una mala palabra, el egoísmo una bandera, la mezquindad un escudo y la grosería el único modo de proyección social” preguntémonos por qué, lejos de ser rechazados, esos comportamientos son asumidos como referentes por sectores crecientes de nuestra sociedad. Cuando ya sabemos que las prohibiciones no son solución eficaz, la producción simbólica que asume valores distintos a los que impone el mercado hace rato que deja de contribuir sustancialmente -por su inexistencia, difusión marginal o inefectividad comunicativa-  a nuestro imaginario colectivo y es la industria cultural de Miami la que dicta, para muchos, patrones éticos y éstéticos. No resulta difícil, por excepcionales, recordar producciones cubanas como la serie Doble juego -de Rudy Mora- entre tanto recurso dilapidado con resultados olvidables a lo largo de estos años. 

¿De qué modo funcionamos para que eso sea posible y cómo se relaciona ello con las transformaciones económicas que impulsamos? Mucho me temo que si no nos respondemos con profundidad esas preguntas, la bonita y útil convocatoria hecha por Félix a través de Granma será sólo una campaña más. Para evitarlo hacen falta -además de asumir masivamente iniciativas como la que se propone- muchos análisis como el de Oni con la necesaria resonancia en nuestros medios de comunicación, más allá del entorno digital. 

Empresas, Lucas y otros demonios…

Oni Acosta Llerena

Hace días que estoy por escribir este artículo, y cual trabajo del más exigente orfebre lo he redactado más de un millar de veces en mi cabeza, tratando de buscar las palabras exactas, sin temor a equívocos, tratando igualmente de no herir innecesariamente, y lo más trascendental: lograr ser objetivo desde mi punto de mira. Y es aquí donde la ola se rompe, pues con sana y necesaria franqueza, la objetividad en el ejercicio de la crítica es una cuestión bien cuestionable, al menos para mí.

Mucho se ha hablado, y se seguirá haciendo, sobre la música cubana y su ¿matrimonio? con los medios de comunicación en nuestro país. Y pregunto: ¿Reflejan nuestros medios, al menos los más populares (radio y TV) la grandeza de la música que nos une? Mi respuesta es no, sin vacilar, pero tampoco he sido el descubridor del fenómeno en cuestión; más allá de uno, dos o hasta tres culpables, valdría la pena repensar si lo que estamos validando hoy, no se convertirá en el fatal boomerang del futuro, culturalmente hablando.

Hace unos pocos días, conocí a través de un amigo y artista argentino, la disposición judicial y aduanera en la Argentina, que regula sobre la salida del país del instrumento musical más típico en su historia musical: el bandoneón. Es decir, no puede sacarse así como así un bandoneón de aquel país, sin debidas y justificadas razones, ya que eso atentaría en contra de su cultura popular y, por ende, podría significar a largo plazo un cáncer cultural que, dada mi comparación, tendría efectos irreversibles para los creadores de la milonga y el tango. Dicho de otro modo: tango y milonga se quedan ahí, a donde pertenecen por derecho propio, junto a Piazzolla y Gardel, quien quiera verlos tendrá que ir, irremediablemente.

En los grandes y pequeños shows turísticos de la mayoría de los países sudamericanos, con honda tradición folklórica, se consume merengue, plena, bomba, vallenato, cumbia, calipso, rancheras, reggae, salsa, joropo, bolero, danzón… Si comparamos, la respuesta que muchos de Uds. darán al respecto no atentará contra la mía.

¿Entonces qué pasa en Cuba? ¿Por qué esta total indiferencia cultural y mediática?

Creo que habría que analizar, en primer lugar, el hecho de la pirámide social cubana, la cual está invertida -desafortunadamente- desde hace unos pocos años, y que más allá de dañar el bolsillo del cubano profesional y trabajador, repercute de forma introspectiva y retrógrada en la formación de verdaderos valores artísticos. ¿Quiénes frecuentan los centros nocturnos cubanos? ¿Acaso médicos, periodistas, poetas, ingenieros, profesores, ejecutivos? Sabemos que no.

¿Hacia quiénes van dirigidos los chistes de sub-mal gusto de muchos de estos lugares? No hay que dedicar cinco o seis largos años de carrera para darse cuenta del fenómeno en cuestión, como tampoco de una lamentable regla entre la oferta y la demanda: el que paga, manda. Y aquí radica uno de los puntos neurálgicos del problema, pues desde esos malos chistes, la decoración y hasta la mala música ofertada en disímiles lugares, estos están diseñados para satisfacer a aquel cliente de bajo nivel, que quiere verse reflejado en cada una de esas propuestas y, donde, por desgracia, es mayoría la que asiste. Paradójicamente hay una minoría que asiste pero como grupo minoritario, no dicta sus patrones culturales y de gusto; es la misma que levanta día a día el sueño de país que queremos mantener. Es por ello que la marginalidad, la “guapería”, las malas palabras y demás, repletan la inmensa mayoría de los centros nocturnos de La Habana.

Otro factor a tener en cuenta, es la no presentación en hoteles (al menos en La Habana, donde vivo) de orquestas bailables de primer nivel. ¿Qué propuesta cultural como país le hacemos a quienes nos visitan buscando desesperadamente la Isla de la Música, si no la hay en sus hoteles? ¿Será verdaderamente corrupto? ¿No hubiera sido inteligente derogar también esa absurda y anacrónica prohibición? Músicos cubanos recientemente nominados al Grammy Latino, como Eliades Ochoa yVan Van, inalcanzables ejemplos de cubanía y autenticidad, ¿no pueden tener un show en alguno de estos conocidos e importantes hoteles? Ahora bien, si me dijeran que por el contrario, estos artistas no actúan en hoteles pero que el visitante los puede encontrar en otros espacios, me estarían haciendo el mejor cuento para niños jamás escuchado. ¿Quiénes inundan los mejores espacios nocturnos de la ciudad? No son los Van Van, ni Aragón, la Camerata Romeu, ni Yoruba Andabo, ni Ernán López-Nussa, ni Anacaona… por desgracia. Es penoso y vergonzoso recrearse leyendo en alguna publicidad callejera en cualquier esquina de La Habana los impronunciables nombres de quienes actúan en nuestra ciudad, salidos quizás del imaginario creativo de Jim Henson; creo que nada tienen que envidiarle a la saga de los Muppets aquellos que se inmortalizan en lo nocturno de nuestra ciudad.

Por mi trabajo, recibo a diario muchísimos demos de diversos proyectos de cualquier parte del país. Casi todos tienen una fatalidad mortal: no tienen empresa. Trova, danzón, jazz, clásica y más, se derrumban ante la pujante selección natural de las especies, llevada a cabo por nuestras entidades, por desgracia… Como normativa para evitar el intrusismo profesional, se llegó al acuerdo de que en los medios de difusión cubanos no podrían ser entrevistados aquellos músicos que no pertenecieran a ninguna empresa artística, o centro de la música. Válido, para preservar nuestro patrimonio, ¿pero otro cuento de hadas? ¿Cómo es posible que graduados de escuelas de arte lleven años tratando de pertenecer a una empresa, para poder trabajar y ser entrevistados para difundir su arte, y no puedan? Pero el fenómeno se torna más preocupante cuando todos los cubanos vemos a diario con bombos y platillos en TV u oímos en la radio, a Rin Tin Tin el Látigo del Diezmero hablando de su nuevo video clip, la grabación de su nuevo CD y un concierto en el Salón Rojo del Capri, y ¡con empresa además! Es entonces cuando lo que se creó para buscar justicia y equidad, se torna un lastre, un freno, un antro de vicios y contradicciones para con la música genuinamente cubana. ¿Saben Uds. con qué vergüenza debo decirle a un excelente trovador de Ciego de Ávila que no puedo llevarlo a mi espacio de TV, porque no tiene empresa? ¿Saben aquellos que torturan a la música cubana cuánto esfuerzo le llevó a la Revolución formar un músico, para que no pueda formar su propio proyecto con calidad? Valdría la pena debatir si estamos abogando por el facilismo, por el no paso por escuelas de arte, o si estamos proponiéndole a los jóvenes que el camino más fácil será recompensado…

Otro punto es la visualidad, el hecho que pasa inadvertido para muchos, o al menos eso parece. Hace unos meses se desató una polémica en torno al compositor Osmani García, a raíz de un tema suyo llevado a cuanto termómetro televisivo apareció en su camino, pero ¿fue Osmani quien organizó esta campaña? ¿Es Osmani García dueño de los medios de comunicación de nuestro país? Hasta ahora creo que no, si no han cambiado las cosas. Pero el garrote cayó sobre Osmani cual feroz espada de Damocles, en él se expiaron todas las culpas habidas o por haber, como reza el dicho. Ojo: zapatero a su zapato, por lo que no debe culparse al autor en cuestión de que su tema fuera divulgado hasta la saciedad en los medios. ¿Por qué entonces botamos el sofá en este caso? ¿Quién permitió y autorizó la salida en TV de ese tema, el propio Osmani? ¿Quién sacó de contexto un clip cuya pretensión era ser exhibido en lugares específicos para un público reducido y adulto, y no en la TV nacional? Cuidado, no confundamos responsabilidad y ética con ignorancia, ni nos limpiemos de polvo y paja como si el clip hubiera llegado solito y caminando al master para ser transmitido, y se hubiera insertado él mismo y sin ayuda de nadie en la máquina reproductora. Pero a estas alturas, otro cuento de hadas no vendría nada mal…

Pero así sigue sucediendo, y no cambia nada. Muchas casas discográficas se quejan de la desleal competencia audiovisual; de hecho muchas están produciendo DVDs de conciertos, documentales, más no video clips, en respuesta -quizás- a la sequía de premios que han obtenido en los Lucas por años. ¿Es justo que veamos y consumamos lo que no nos representa, ni es grabado por las disqueras cubanas? ¿Es fidedigno el panorama audiovisual que nos ofrece nuestra TV con lo que suena realmente en Cuba? Por supuesto que no. ¿Por qué prohibir un clip como Ser de sol, de Buena Fe, acaso las telenovelas cubanas no abordan ya la homosexualidad como si viviéramos en Holanda?

Alguien dijo recientemente que la mayoría de los clips cubanos reflejan cubanía… y discrepo. La mayoría de estos aluden a escenarios nada cubanos, ni realidades: el uso exacerbado de la violencia visual como código bien arraigado en culturas ajenas son parte del cliché que martiriza al clip en Cuba, como escenas de mafiosos con guardaespaldas, ¿o debía mejor decir que son copias idénticas del trabajo de músicos como Don Omar o Wisin y Yandel? No creo que el uso de sobretodos, gabardinas, chaquetas de cuero, armas, el crudo invierno, la calefacción, escaleras de incendios y demás, definan nuestra insularidad y nuestro ardiente verano y potencien al clip cubano como una verdadera reafirmación cultural. Por supuesto, hay propuestas bien robustas en cuanto al desarrollo de otro lenguaje visual, justificado, con una fortísima dirección de arte, y de actores, pero son las menos exhibidas, las menos vistas.

Es menester saber que músicos de amplísima trayectoria como Rubén Blades, afirman que miran la música cubana con respeto; así lo dice igualmente Gilberto Santa Rosa, lo dijeron en su momento Ralph Mercado y Tito Puente, lo confirman Julieta Venegas, Zucchero y Fito Páez ahora en La Habana. Lo plasmaron hace más de una década Win Wenders y Ry Cooder. Diego el Cigala lamenta no ser cubano, y Herbie Hancock reverencia a Chano Pozo y a Chucho Valdés. Fernando Trueba no niega su amor por nuestra música, y Claudio Abbado no puede dirigir sin que haya cubanos en sus orquestas… ¿Por qué entonces, sabiendo de estas y otras anécdotas, miramos hacia fuera y no hacia dentro? ¿Tendrá razón Buena Fe cuando afirma que tiene un catalejo que mira hacia la Luna y Plutón, pero no puede ver su meñique del pie?

Hay quienes juegan con fuego cuando de música se trata, pero recordemos quiénes salen corriendo primero del barco cuando este se hunde…

(Tomado de La pupila insomne)

Se han publicado 61 comentarios



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  • Julio Cesar Leyva Fernández dijo:

    Interesante artículo de Oni y comentarios de Iroel; es cierto que en Cuba siempre se hizo buena música y esta siempre estubo relacionada con la ¨moda¨ mundial, pero siempre se filtró -a mi modo de ver- lo que se imitaba, ahora no, ahora lo peor de la música extranjera es lo que se toma de patrón y eso -pienso yo- está dado por el bajo nivel cultural de los imitadores y las personas a lo que se dirige el producto que no tiene -que ver con el nivel de Instrucción- los gustos han cambiado y forma parte de la guerra ideológica que nos hacen desde afuera para imponer modelos de conducta y minar ideológicamente nuestra Revolución aún sin percatarse consumidores y consumidos. Ahora lo más común es ver a jóvenes con peinados extrafalarios, anaranjados, amarillos, de cualquier color y de cualquier forma cantando o simplemente animando programas de TV y esos modelos de conducta importados son los que ven nuestros adolescentes y tratan de imitar, al igual que los tatuajes que ya cualquier artista tiene es como que se ha generalizado la moda de llamar la atención, no con conversaciones amenas y cultas, con modestia, sencillez, inteligencia…lo que utilizan sino con lo externo, sin saber que eso es efímero, la belleza pasa, no siempre se tendrá juventud pero los conocimientos, la cultura que seamos capaces de adquirir nos acompañará para toda la vida, leer un buen libro -hay que reconocer que muchos lo hacen- llena de satisfacción y autoestima, así como oir buena musica, en sentido general.

  • alex dijo:

    Eso es Oni, así se hace, el dedo en la llaga, donde duela más! A ver si por una vez los intelectuales cubanos acabamos de hacernos sentir y el gobierno se acaba de dar cuenta de que la música actual esta distorsionada.

  • Vasily Romanovich Krutkij dijo:

    Iroel, he discrepado (y discrepo) contigo en muchas artículos sobre informática y medios de comunicación, pero este artículo te lo agradezco de veras.

  • maurice dijo:

    EN QUE EXTRAÑA SOCIEDAD VIVIMOS, ¿CUANDO ALGUIEN SE PREGUNTARÁ POR QUÉ SUCEDE ESTO?, ¿QUE ORIGINA QUE EN NUESTRA SOCIEDAD SE HAYAN ARRAIGADO ESTOS MALES? CREO QUE EN CUBA EXISTIMOS MUCHÍSIMAS PERSONAS DEFENSORES DEL BUEN GUSTO, LA BUEN ESTÉTICA, LA EDUCACIÓN Y LA CULTURA CON PRÁCTICAS COTIDIANAS QUE SON EL REFLEJO DE AÑOS DE UNA BUENA INSTRUCCIÓN TANTO FAMILIAR COMO INSTITUCIONAL, PERO COMO DICE EN EL ARTÍCULO, ESTAMOS RENEGADOS, SILENCIADOS Y POR SUPUESTO EN LA PIRAMIDE INVERTIDA ADEMÁS DE SER LOS CONSTRUCTORES DE LA MISMA SOMOS LOS QUE LA SOSTENEMOS EN NUESTRAS ESPALDAS Y YO PREGUNTO ¿CUANDO SEREMOS RECOMPENSADOS Y TENDREMOS NUSTRO LUGAR EN LA SOCIEDAD MÁS JUSTA DEL MUNDO? CREO QUE SERÍA LA RESPUESTA A MUCHOS DE LOS PROBLEMAS QUE HOY EXISTEN EN NUESTRA ISLA.

  • MarioFC dijo:

    Exelente y profundo análisis de Oni Acosta.
    Yo soy (como tantisimos otros) un consumidor forzado de las mediocridades musicales, sobre todo los clips que alguien o un grupo de ellos permiten difundir en los didtintos espacios de nuestros medios de difusión. Acaso se descubrió donde son vulnerables los funcionarios cuya responsabilidad es preservar y difundir lo mejor de la cultura cubana e internacional. Tal vez sea la consecuencia de la recurrida y aborrecida regla de: el que paga, manda.

  • Luis Roberto dijo:

    Formidable artículo, recoge como yo hubiera querido expresar todas mis ideas, solo espero que lleguen a oídos receptores y sirva para erradicar muchos males y no para desahogarnos, pues leo algunas opiniones parecidas que parecen haber dichas al viento

  • Hendris Manuel dijo:

    Ñoooooo, tremendo escrito. Me gustó. Ahora lo que hace falta es que los que salen corriendo primero del barco cuando este se hunde: se pronuncien.

    Nota: No sabía que estaba prohibido el clip de Buena Fe, de ser así, por favor: que cierren CENESEX

  • Nonchi dijo:

    He leido este articulo con mucha calma, y lo unico que puedo decir es que (QUE PENA) que a la mejor musica del planeta la tengamos en estado grave.Solo esperemos que nuestro grande medicos no la dejen morir.
    Gracias a este gran periodista .
    Saludos.

  • irina dijo:

    Exacto, como el clip de Haila, toda una mafiosa con carreras de carro y todo, tuve la experiencia de acudir a una discoteca donde toda la música que se ponía era extranjera, y la nacional la de mas baja calidad y vocabulario, sin hablar de las actividades de competencia que incitaban a las muchachas a bailar para no decir otra cosa, lo mas prosaico y marginar, por lo que un grupo de personas nos quejamos por esto y solo recibimos la respuesta del administrador del local que las discotecas eran para eso, y sino no fuéramos, ante estos hechos a donde acudir, un día de disfrute una vez cada ……. Se convierte en un mal día

  • lisa dijo:

    Muy de acuerdo con usted.

  • clemente dijo:

    ……………..especial, esa es una arista y como esa en otras hay mucho por hacer, los que estamos por aca fuera de la isla con alguna experiencia y muchos errores en el camino recorrido tambien podemos ayudar en la batalla que pidio Raul para salvar el amor

  • Franco Alonso dijo:

    Amigo Iroel
    Primero te felicito, pues logras hacer que uno dedique tiempo a leer asunto tan trillado que aburre de tanto pedir y rogar que se resuelva.
    Hemos visto a un respetado dirigente de la cultura que clama (o asegura) que van a cambiar los conceptos de apreciación musical y de espectáculo, para recuperar nuestro acerbo etc. etc. y a la semana siguiente en algún programa se escoge para premiar entre “Meneala mulata pa que suene” y “Te la pongo pa´ que goze´”.
    Hablamos de la pirámide invertida y eso aunque es académico y suena bien en agiptología sería más fácil de explicar si lo vemos como un simple rectángulo, (para ponernos todos iguales) dividido así:

    1-Los “de arriba” que se dan cuenta de lo que está pasando, de la agonía de nuestra musica, la desestimulación de nuestros creadores o intérpretes y la formación de una cultura “mayamera” de malas palabras, gestos gratescos y ninguna idea.

    2- Los “del medio” que escudados en el gusto de “la gente” favorecen a los amigos, aceptan sobornos, y crean un círdulo vicioso indestructible.

    3- Los “de abajo” que tenemos que ver lo que nos ponen, no sabemos lo que pasa en los grandes hoteles o en los centros nocturnos y esperamos (para poder alimentar nuestra esperanza) algunas acciones con resultado por supuesto, para ver si alguien se lleva de una vez a los “del medio” y vivimos en paz los del piso y el tejado.

    Gracias por tu lucha.

  • antonio dijo:

    PREGUNTENSE LOS MEDIOS TELEVISIVOS CUBANOS SI LOS MISMOS ESPACIOS QUE ELLOS LE DAN A LA CULTURA DISOLVENTE DEL IMPERIALISMO LOS ESTADOS UNIDOS SE LO DAN A LA CULTURA CUBANA.HAY UNA COMPLETA ASIMETRIA.ELLOS CON SUS PROGRAMAS DE ENTRETENIMIENTO FOMENTAN EL CRIMEN,EL VICIO,LA ANARQUIA SOCIAL,LA ERRADICACION DE LOS VALORES NACIONALES.LOS CUBANOLS NO PUEDEN QUEDARSE DE BRAZOS CRUZADOS ANTE UN CANCER QUE CORROE DESDE ADENTRO Y PREPARA LAS PREMISAS PARA DAR EL ZARPAZO OPORTUNO CUANDO JUZGUEN QUE LAS CONDICIONES HAN MADURADO.

    • awy 9400 dijo:

      Claro antonio lo que paso en la cultura esta pasando en el deporte muchas personas piden que los peloteros jueguen en ligas foraneas ¿y despues quen juega en cuba?
      Asi paso con nuestros musicos los que tocan (porque no se si la defienden) nuestra musica no paran en cuba Vanvan,La charanga adalberto y paulo por ejemplo dan un concierto publico al año. Donde toca la aragon, las canelas, anacaona?
      ESo era de esperar lo demas ya lo sabemos lo que sucede es que no le ponemos nombre ?hasta cuando los chistes groceros y de mal gusto de Robertico? que ocupan las mejores carteleras de los centros nocturnos
      En estos momentos en la Tv hay programas musicales de Rock,musica alternativa,revista musicales pero no hay ningun programa exclusivamente de musica cubana con la excepcion de palmas y cañas.

      ?Cuantos centros hay de musica popular bailable con orquestas de calidad¿ los que habian muchos estan tomados por los reguetoneros o tienen su programacion dispersa en un variado numero de generos.?Cuantos centros hay para el filing,el bolero o la ya casi desaparecida trova? pero si hay espacios y tarimas para cualquier requetonero habia qe ver el sabado ultimo los recuros y medios que mueve baby lores para dar un concierto en el parque villalon.
      todo tiene solucion lo unico necesario es querer darcela

  • mauricio go dijo:

    ¿Ha leído usted, Iroel Sánchez, los comentarios que generó el artículo que transcribe de Oni Acosta, publicado aquí en CUBADEBATE?. Ahí están las respuestas. Pero digo más, es un proceso acumulativo y a mi modo de ver no ha sido ni fraguado ni ejecutado por Miami o Washington, es un problema bien nuestro y que se requiere de muchos años para tratar de sanar el daño social causado.

    Saludos

  • Edelio dijo:

    Razón de sobra tiene Buena Fe cuando nos dice que tiene un catalejo que mira hacia la Luna y Plutón, pero no puede ver su meñique del pie. Esto pasa en los medios cubanos de prensa, miran bien las miserias y calamidades del exterior, pero no podemos criticar profundamente nuestros problemas, y mucho menos estos aparecen en la TV, Granma, etc. Solo aparecen las convocatorias a pensar, pero no los pensamientos concretos…

  • Leonardo Barreras Capote dijo:

    Excelentes reflexiones con verdades de perogrullo. Gracias Oni Acosta e Iroel. Saludos a CD!

  • grcubano dijo:

    Noam Chomsky escribió un decálogo que nos dice como los medios hacen el trabajo que les toca en la dominación mundial. Aquí no veo ingenuidad de nadie, por lo que las cosas mal hechas son obra de gente bien preparada para hacer daño. Es por eso que Raúl dice en su intervención que no se puede mirar a otro lado y hay que enfrentar lo mal hecho. La mediocridad puja para imponerse y como no tiene escrúpulos soborna y compra voluntades débiles o cómplices. Con llamados a la cordura no se combaten esas malas actitudes porque no van a ceder el terreno ganado precisamente por no comportarse bien. Si lo debatido en la Asamblea Nacional no se convierte en normas jurídicas (Ej. la denigración de la mujer cubana en audiovisuales. Sigue sucediendo y publicándose) y se aplican con rigor el problema persite. Me sigo preguntando quien decide que empresas musicales se crean y como se accede a ellas. La cuestión es: ¿Cuantos buenos artistas puede haber en una provincia?. No creo que el número se pueda definir por ley o ¿para qué existen las comisiones evaluadoras?. Si se quiere evitar el intrusismo lo que hay que combatir es la desfachatez. El tema es complicado y me sumo a lo planteado por Iroel. Gracias por el artículo

  • Cubana dijo:

    Felicidades Iroel, has tocado algo clave, es un crimen para nuestra cultura la promoción callejera cuando existen tantos artistas excelentes que promover, ya es hora que se tomen medidas y dejar a un lado la chavacanería que nos inunda.
    En nuestro centros nocturnos, cabaret y hoteles debe estar lo mejor, al igual que el la TV y la radio

  • aburridodeCNN dijo:

    Hasta que se enderece esta pirámide, no se van a resolver esos temas…seguirá mandando ”Don dinero”,,, lamentablemete!!!!!

  • yobanis herrera dijo:

    el articulo de oni acosta es formidablemente resumido por Iroel. Causas? La generacion historica se educo bajo principios cristianos y martianos de respeto a la religion y la familia, responsabilidad,honor, decencia, verguenza, que despues lamentablemente se marginaron por mas de tres decadas. Las nuevas generaciones de cubanos se han criado bajo la influencia de una cultura del consumo y la relatividad de los valores promovida por el capitalismo vulgar (no las clases de vanguardia del capitalismo) que son marginadas tambien alla. El papel de la familia se subvaloro durante decadas de becas, ese es otro factor importante. Por otro lado, el embargo y los errores de nuestro socialismo que Raul esta tratando de impulsarnos a mejorar han dado el toque final…tenemos q reconocer que la lucha sera dura..pero hay que luchar con Jose Marti como guia…Viva Cuba! La unidad de todos los cubanos, los de afuera y de adentro es vital en esto…….

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Iroel Sánchez

Iroel Sánchez

Ingeniero y periodista cubano. Trabaja en la Oficina para la Informatización de la Sociedad cubana. Fue Presidente del Instituto Cubano del Libro. En twitter @iroelsanchez

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