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Desorden en la casa del “cabo” Cason

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James Cason

James Cason

Han pasado más de dos  semanas desde el acto terrorista contra la agencia de viajes Airline Brokers, en la ciudad de Coral Gables, de apenas cincuenta mil habitantes administrada por el alcalde James Cason, desde el 20 de enero de 2011, quien nada ha podido o no ha querido  hacer, para esclarecer este atentado intolerante contra la propiedad privada.

Cason, ex jefe de la Oficina de Intereses de los Estados Unidos en La Habana, fue electo como alcalde de la ciudad con el 38,8% de los votos y el apoyo de sus amigos de la extrema derecha cubanoamericana, que incluso llegaron a crear una coalición para promoverlo a la alcaldía de The City Beatiful, como popularmente se conoce a Coral Gables. Cason ganó con el respaldo de los hispanos en una elección que tuvo una participación exigua del 26 por ciento de los votantes inscritos.

Su oponente, Don Slesnick, quedó en segundo lugar en las votaciones, con el 34,6% de los votos. Sólo emitieron su voto 7,864 residentes. Cason creó una oficina consultora que lo identifica: Cabo Cason Consulting.

Con una población que cuenta con un 47 por ciento de hispanos, en su mayoría de origen cubano, el español es ya la primera lengua de la ciudad, hablada por el 51 por ciento de sus residentes.

Desde que fue fundada en 1925 por el célebre urbanizador George Edgar Merrick, al estilo  mediterráneo y llamada Coral Gables, que aún hoy conserva ese encanto, muchos sucesos han acontecido allí.

El 25 de mayo de 1960 se inauguró en el distrito comercial Coral Gables bajo la cobertura de una firma de empleo y desarrollo de Nueva York, respaldada por un contrato del Departamento de Defensa, una base operativa de la CIA en Miami, la mayor dentro de Estados Unidos, y que organizaría desde entonces todo el vasto programa de agresiones contra Cuba.

El 8 de febrero de 1968 la residencia del Cónsul británico Francis Pelly fue objeto de una bomba colocada por terroristas de origen cubano, que destruyó dos autos en el barrio residencial de Coral Gables.

El viernes santo de 1974 el urbanizador de origen cubano José Elías de la Torriente y máxima figura del llamado Plan Torriente, un proyecto para invadir a Cuba, fue asesinado mientras miraba la televisión en su residencia de Coral Gables por haber “defraudado la fe del exilio” al no realizar una invasión de Cuba.

Los terroristas de origen cubano Pablo Gustavo Castillo y Orestes Ruiz Hernández, de la organización Ejército Secreto Cubano (ESC) hicieron estallar el 6 de abril de 1976 una bomba en una universidad en Coral Gables, mientras la militante afro estadounidense por los derechos humanos Ángela Davis hacía uso de la palabra en un acto público, fue encontrada una bomba activada en su automóvil.

También esa ciudad viven como vecinos ilustres los connotados terroristas de la Fundación Nacional Cubano Americana, FNCA, como Feliciano Foyo Echavarría, quien reside en el 5915  Granada BLVD.  Coral Gables y Francisco José Hernández Calvo en el 10985 Old Culter Road, en la misma ciudad. “Pepe” Hernández es dueño de uno de los dos fusiles de asalto Barret calibre cincuenta  de alto poder  ocupados a bordo del yate que se dirigía a la Isla Margarita, Venezuela en 1997 para atentar contra la vida del presidente Fidel Castro Ruz. El yate, además, había salido hacia su misión terrorista desde un dique privado propiedad de otro miembro prominente de la FNCA en Coral Gables, cuyo socio en los negocios es el mencionado Foyo, tesorero de esa organización.

En 1988, una bomba explotó en la casa de la profesora cubana María Cristina Herrera en Coral Gables. Herrera trabajaba en el  MiamiDade Community College y patrocinaba una conferencia acerca de las relaciones Cuba  Estados Unidos que se celebraría ese mismo día.

Este pasado violento también esta presente en la ciudad del Cabo Cason. El mismo día del acto terrorista contra la oficina de la agencia de viajes a Cuba, en un centro comercial de la cadena de supermercados Sedano’s, mataron a dos personas a tiros, un hombre y una mujer. Este hecho, ocurrido en la misma ciudad, ha tenido mejor “suerte” que el incendio contra la Airlines Brockers, pues las autoridades han logrado detener una “persona de interés” en relación con los asesinatos.

En Coral Gables no sólo se han reunido y operado los terroristas anticubanos, también la corrupción allí cuenta con un terreno fértil y abonado. Esta ciudad  aunque forma  parte  del  Condado  Miami-Dade,  ha tenido una frágil y cuestionada  reputación  de estar  limpia  de  corrupción. Pero la vida ha superado a la imaginación.

Hace apenas cinco años el  empresario norteamericano  Gene  Prescott, quien desde 1992 poseía el  contrato  para operar  al  emblemático hotel   Biltmore  que  es  propiedad  de la  ciudad de Coral Gables, le hizo a su Alcaldía una oferta irrechazable.

Prescott aspiró y para ello movió sus resortes económicos para que los  concejales  de la ciudad le  aprobaran una  nueva  concesión  que le permitiría  a  su  compañía Seaway Corporation  construir  80  lujosas  residencias  y  un  parque  subterráneo en las  tierras  propiedad  de  la  ciudad  que  están  alrededor  del  Biltmore  Hotel. Una inversión multimillonaria como esa  tendría  que  obtener   un permiso  de  Washington  porque  esas  tierras  fueron  donadas a  Coral  Gables  por  el  gobierno  federal.

El plan del empresario parecía infalible ya que se afirmó: “No tendrá problemas,  si  gana  Obama, Prescott es demócrata  y si gana  McCain  tiene  una  carta escondida  porque  su  “novia”  con la  que aparece  en la  crónica  social, es  la  nicaragüense Ana  Navarro, quien dirigía la  campaña  hispana  de  McCain.

Coral Gables enfrenta asimismo una controversia con el mencionado e  histórico Hotel Biltmore, que ha dejado de pagarle a la ciudad la renta anual y acumula una deuda superior a los cinco millones de dólares.

Cason más entretenido en sus hobbies de pescar, atender el jardín de su casa y repasar las lecciones de guaraní, que aprendió durante su estancia como embajador en Paraguay, no ha puesto empeño en darle la debida solución a la “travesura” de sus aliados cubanos que lo llevaron a su silla en la Alcaldía, al reducir a cenizas la agencia de viajes el 27 de abril. Es evidente que el desorden colma el mandato del “Cabo” Cason.

Se han publicado 3 comentarios



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  • Ramón R.S.T. dijo:

    Considero que, siendo el Cabo Cason el alcalde, no haya tal desorden, si no todo lo contrario, las cosas marchan en correspondencia con la forma de pensar y actuar del mal llamado Cabo, yo lo llamara, un coronel del terrorismo.
    José Luis, su comentario muy bueno como siempre.

  • Guille dijo:

    Que artículo más soso. No le veo relevancia por ningún lado. Además, mal redactado.

  • Raul dijo:

    que podemos esperar si tiene el apoyo de la mafia cubanoamericana

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José Luis Méndez Méndez

Escritor y profesor universitario. Es el autor, entre otros, del libro “Bajo las alas del Cóndor”, “La Operación Cóndor contra Cuba” y “Demócratas en la Casa Blanca y el terrorismo contra Cuba”. Es colaborador de Cubadebate.

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