jugábamos a dios
Tomado de Segunda Cita
Jugábamos a Dios
con tiza, pizarrón y escuela,
cuando era ganador
el barco de más alta vela.
Jugábamos a Dios,
sin reparar en ser felices.
Saltábamos al sol,
sin tiempo para cicatrices.
Sin horas
ni lujos,
pelotas,
bromas y dibujos.
Gigantes,
divinos,
al aire
y además con trino.
Ahora que se fue
el tiempo bienaventurado,
te invito a conocer
de nuevo un corazón alado.
Modesto, gastado
que, al verte, ha recordado ser
un dios enamorado.
2010
(para el filme "Afinidades")
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roberto dante,
Lanús, Argentina, 19 / 12 / 2010
“Jugábamos a Dios”
En los 70
Cuando el tiempo era otro, cómplice y distante (a veces…, pero no tantas).
Mario Benedetti nos aportaba esperanzas con su: “codo a codo…” y creíamos que la revolución estaba a la vuelta de cada esquina, “codo a codo”; de mi Buenos Aires que era un múltiplo de las ciudades encendidas de Latinoamérica.
“Jugábamos a Dios”. Casi sin saberlo.
Y arremetíamos contra los cordones de la Guardia de Infantería como si la muerte…
Sí: la muerte, fuera sólo un problema de Bergman o Los Existencialistas.
Creíamos que, únicamente, nos podíamos morir de risa.
Nada sabíamos que Marx – indiscutible -, podía haberse equivocado en sus críticas a Simón Bolívar.
“Gigantes, / divinos / al aire / y además con trino”
Eramos tan…tan europeos, aquí, en la bota Sudaméricana… “Los ciudadanos”, poco sabíamos de los pueblos originarios; de las bellas aves del Amazonas.
“y además con trino”
“Dábamos el culo hacia las pampas…, y las miradas hacia París”, como le gustaba pontificar al viejo Jauretche (otro grande).
Pero la muerte…, la muerte…, muy próxima. ¡Ya!
Tumbaba a los cumpas como a fichas de dominó.
“Ahora que se fue / el tiempo bienaventurado, / te invito a conocer
Como resurgimos entre despojos,
“El lujo es frivolidad / dijo / y me convenció. / De esa miel / no comen las hormigas” (Indio Solari, los redonditos de ricota)
Superamos el eclipse solar. Con cicatrices, que sustentan “La Memoria”.
Nos reencontramos con un Marx, humanizado, junto a los pueblos Indoamericanos que sustentan “Su Memoria” sobreviviendo fortalecidos al genocidio de los ismos de turno.
¿Los jóvenes?: Son el presente. Como nosotros, que no queremos perder el paso.
“Y además con trino”
Para Silvio Rodríguez, por mantenernos en tantas horas del lobo, desvelados.
Muy bueno Roberto Dante...maravilloso...
GRACIAS A LA VIDA QUE NOS HA PERMITIDO SER ACTOR Y ESPECTADOR DE TANTAS GENTES SACRIFICADA POR LOS DEMAS,VERDADEROS BOSQUES SOCIALES QUE SE LEVANTAN DESDE CHINA-HAITI-,ISLANDA A CHILE