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Advertencia del FMI: Europa al borde del estallido

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Por Roberto Montoya, desde Madrid

El director del FMI, el francés Dominique Strauss-Khan advirtió sobre los peligros de la desocupación

El director del FMI, el francés Dominique Strauss-Khan advirtió sobre los peligros de la desocupación

«La crisis financiera no sólo no ha terminado, sino que ha generado una crisis de empleo (…). Esta crisis, la más grave de todas, ha dejado un desierto de desocupados sin parangón.» Esas palabras, dichas durante la Conferencia sobre Empleo en Oslo días atrás, no la dijo ningún sindicalista airado ni ningún líder de izquierda radical. Paradójicamente las dijo alguien que mucho tiene que ver con las políticas duras de ajuste y con la imposición a países en crisis de draconianas medidas de alto costo social, alguien que precisamente pregona por doquier las bondades de la flexibilización del mercado laboral. O sea, del despido. Porque el que las pronunció fue nada menos que el mismísimo director de uno de los organismos internacionales de más siniestra historia, el jefe máximo del Fondo Monetario Internacional (FMI), el socialista francés Dominique Strauss-Khan.

En presencia de mandatarios europeos y representantes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Strauss-Khan dijo preocupado que la situación del mercado laboral mundial era «catastrófica» y advirtió de los peligros de una «explosión social».

Como si de una maldición caída del cielo se tratase, el FMI y la OIT, conjuntamente, descubrieron ahora que la crisis mundial desatada en 2007 a partir de la crisis de las subprime en Estados Unidos, ha generado 30 millones de desempleados nuevos en el mundo, que se suman así al ejército de 180 millones de desocupados ya existentes.

Y han hecho los cálculos. Tomando en cuenta el aumento demográfico y el crecimiento anual de la población activa, unos 45 millones de personas, concluyen que en un plazo de diez años podría haber 440 millones de desempleados «si no se resuelve el problema». ¿Y quién se supone que debe resolver el problema? Cual entidad ajena al origen del problema, el FMI tira la pelota a los líderes políticos del mundo. «Tienen que hacer el máximo esfuerzo», les dice.

Strauss-Khan, ministro de Comercio Exterior primero y luego ministro de Economía de Francia, en los años ’90, luchó en 2007 por ser el candidato presidencial del Partido Socialista francés, pero los militantes eligieron en las elecciones internas a Segolène Royal. Strauss-Khan no ha abandonado por ello su proyecto de volver a la política francesa por la puerta grande; sueña con suceder a Nicolas Sarkozy.

Para el presidente español, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, Strauss-Khan es toda una referencia, es un gurú cuyas opiniones respeta enormemente, y cuyos consejos sigue a rajatabla. Pero, a pesar de que Strauss-Khan elogió meses atrás que Rodríguez Zapatero hubiera hecho bien sus deberes al lanzar el mayor ajustazo de un gobierno europeo ante la crisis, le reclama más, más y más. Es insaciable.

El mismo Strauss-Khan, que ahora se siente horrorizado por el «terrible costo humano» provocado por la crisis, es quien desde hace meses presiona al presidente español para profundizar sus medidas de ajuste, que tienen ….un terrible costo humano.

En la Conferencia de Oslo, el director del FMI presentó a EE.UU. y a España como los principales ejemplos de lo que va mal, y a Alemania, Japón y Noruega como los países que menos han visto afectados su mercado laboral.

Strauss-Khan recordó que España es el país que sufrió el mayor aumento del desempleo de todas las economías desarrolladas y adujo que en buena medida esto se debía a su situación laboral. Faltaba más. Los trabajadores, una vez más, son los que ponen estacas en la rueda de la economía mundial. El FMI repitió en Oslo sus recetas para España. Sostuvo que en España hay un 32% de trabajo temporal, porque los empresarios no quieren hacer fijos a sus trabajadores dado el elevado coste de los despidos. Por ello, según el FMI, hay que reducir las cláusulas de protección del empleo de los trabajadores fijos a los niveles mínimos que tiene la Eurozona (los 16 países que comparten el euro como moneda única), medida con la que supuestamente se reduciría a menos del 20% la contratación temporal.

La reforma laboral aprobada esta misma semana pasada por el Gobierno español en solitario, presionado precisamente por el FMI y el Banco Central Europeo, ya ha reducido drásticamente la indemnización para los trabajadores fijos que sean despedidos a partir de ahora por necesidades estrictamente empresariales, pero tanto la patronal como el FMI todavía quieren que sea más barata.

En sus fuertes concesiones a los empresarios, el Gobierno de Rodríguez Zapatero incluyó una cláusula por la que los patrones ya no tendrán que justificar como hasta ahora documentadamente las razones por las que deciden despedir a trabajadores, ya que bastará que «prevean» situaciones empresariales adversas.

El FMI también advierte a España de la «inconveniencia» de aplicar una presión fiscal aún mayor. Y lo hace cuando el Gobierno ya ha aumentado el IVA del 16% al 18%. La advertencia no va dirigida precisamente para que evite impuestos que afecten a sectores populares, sino para que no ceda a la presión de los sindicatos y los partidos de izquierda, que le reclaman a Rodríguez Zapatero que reimplante el impuesto a las grandes fortunas que eliminó hace pocos años, para beneplácito de los ricos.

Tampoco se ha atrevido el Gobierno español a cambiar la fiscalidad de las Sicav (Sociedad de Inversión de Capital Variable), el rfugio que encuentran las grandes fortunas para tributar prácticamente como mileuristas (los que no ganan más de 1.000 euros mensuales).

A pesar de las duras exigencias del FMI a España, y de las condiciones impuestas al Gobierno griego del también socialista Yorgos Papandreu para recibir préstamos, que han provocado masivas y violentas protestas populares, Rodríguez Zapatero no tuvo empacho en decir recientemente que gracias a Strauss-Khan, «el FMI dejó de ser percibido como algo terrorífico».

Mientras Strauss-Khan decía estos días, por un lado, que había que evitar que los ajustes impidieran cumplir con los Objetivos del Milenio propuestos por la ONU para reducir drásticamente la pobreza en el mundo, por otro lado elogiaba a Rodríguez Zapatero por su ajustazo, que, entre otras medidas, prevé reducir en 600 millones de euros el presupuesto anual para Ayuda al Desarrollo. Ese recorte afectará fundamentalmente a ayuda española en África y América latina, como parte de su cumplimiento de los Objetivos del Mileno. Gerardo Díaz Ferrán, aún presidente de la gran patronal, de la Ceoe, sepulturero de Aerolíneas Argentinas y del Grupo Marsans, mostrando su gran sensibilidad social, sugirió que el recorte no fuera de 600 millones de euros sino de 2.500 millones.

Ante este panorama de ajustazos para cumplir los dictados del FMI, del Banco Central Europeo y de «los mercados», los trabajadores de este Viejo Continente han decidido parar fábricas, empresas y servicios el próximo día 29 para protestar unificadamente.

En España, como en el resto de la Unión Europea, se suceden estos días las asambleas para decidir la postura ante la huelga general convocada por las federaciones sindicales nacionales y continentales. Mientras los trabajadores griegos y franceses han salido ya varias veces a manifestarse en los últimos meses, en España muchos temen que la excesiva buena relación de las dos grandes centrales sindicales (Ccoo y UGT) con el Gobierno durante estos últimos seis años, la falta de gimnasia sindical callejera, influirá negativamente. Ante semejante crisis del empleo, muchos trabajadores temen represalias de sus patrones si se suman a la huelga.

Se han publicado 6 comentarios



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  • LUNA dijo:

    BUENO, YA EMPIEZAN A MORDERSE SU PROPIA COLA, ADVERTIDOS HAN ESTADO, SE LES HA TRATADO DE CREAR CONCIENCIA DE QUE EL CAMBIO VA POR ELLOS, LA PREPOTENCIA Y EL TERROR A PERDER NI UNO SOLO DE SUS PRIVILEGIOS LOS TIENE DESESPERADOS. LES ESPERA UNA GRAN MARCHA DE GIGANTES…

  • Debate Cuba dijo:

    Teniendo en cuenta que los postulados de la economía neoliberal carecen de base ética y que tratan a la economía como una mera máquina que trabaja en pos de mayor productividad y eficiencia, cueste lo que cueste desde el punto de vista social y humano, hay que agradecer que unos de los principales dirigentes del Partido Socialista de Francia esté a cargo del FMI y no un Alan Greenspan, porque entonces nos tendríamos que mandar a correr… el problema es averiguar para dónde.

    Sin embargo, créemos que nos estamos acercando al día en que los países del Norte se den cuenta que el crecimiento sin control de sus economías a costa de un consumismo desmesurado es insostenible y por fin se le devuelva alguna racionalidad al mundo económico, es decir, un retorno a otros valores, aquellos que en su día hicieron de muchos países europeos y hasta Estados Unidos sociedades inclusivas, donde la riqueza se distribuía de forma más equilibrada. Es cierto que el modelo económico neoliberal fomenta la creación de riqueza, como también es cierto que termina siempre mal distribuida y creando desequilibrios sociales extremos, que tardan más o menos tiempos en llegar, pero llegan. Para nosotros es imposible eliminar el interés personal como eje de las relaciones económicas, al menos que nos inventemos un ser humano completamente nuevo; sin embargo, como ocurre con una bicicleta, es hora que desde los países desarrollados se le comience a poner otro eje a la economía, uno ético, que nos permita llegar más lejos. Para eso no necesitamos crear un hombre nuevo: el ser humano y la mayoría de sus sociedades tienen ya una esencia ética que lo haría posible, solo hay que ponerla en movimiento para contrarrestar el efecto de los que creen que sólo el dinero es importante en esta vida, quienes tristemente se han apoderado del mundo en los últimos veinte años.

  • Arturo Ramos dijo:

    Es curioso que el FMI sencillamente le dice a los políticos que tienen que resolver el problema.
    Es también curioso que las fórmulas para resolver el problemita, cualquiera que sean, van en la dirección opuesta al discurso del propio FMI.
    Llegará el momento en que tendrán que asumir su responsabilidad histórica.

  • F.JUAN ÁGUILA dijo:

    ESPAÑA Y ESTADOS UNIDOS ACUMULA 10 DE LOS 30 MILLONES DE DESEMPLEADOS.

    SEGÚN CLAUDI PÉREZ 12/09/2010, Previo a la conferencia apuntó:

    Carmen Reinhart, una de las economistas de referencia en esta crisis, se atreve a cuantificar la duración de ese largo invierno del descontento laboral. A la luz de crisis anteriores, Reinhart explica que la economía se enfrenta a un crecimiento anémico durante una larga temporada. «Y el empleo tiende a recuperarse más tarde: en economías como las de España y EE UU, que suman 10 de esos 30 millones de empleos perdidos en tres años porque combinan diversas variedades de la crisis (inmobiliaria, financiera y económica), el empleo no volverá a los niveles de 2007 hasta 2017».

    Por otra parte, no hay una genuina recuperación económica en EE UU ni en Europa. Las montañas de deuda pública acumuladas sirvieron para que la recesión no se convirtiera en depresión y sobre todo para salvar a la banca. Pero ese gasto público empieza a frenarse. «Esta es claramente una crisis de demanda: el consumo privado sigue débil y el consumo público empieza a decaer por la retirada de estímulos. Y mientras no haya demanda pública o privada las empresas no van a invertir y el desempleo seguirá creciendo», augura Costas Lapavitsas, del «think tank RMF». Lapavitsas explica que hay gigantescos desequilibrios en la economía mundial que hacen aún más difícil que el puzle del empleo encaje. «Alemania lleva años con una política de salarios bajos que le ha permitido acumular superávits comerciales; ahora, en lugar de elevar los sueldos e impulsar su demanda interna, se pone al frente de los fundamentalistas de la austeridad, condenando a los países de la periferia a un ajuste doloroso. Es imprescindible poner en marcha políticas que eleven la tasa de ahorro en los países que lo necesitan e incentiven el consumo en Alemania y China, y es indispensable que todo eso se haga con cambios en las políticas sociales y limitaciones en los mercados. Y me temo que nada de eso está ocurriendo», dice Lapavitsas.

  • Luis M. Domínguez Batista dijo:

    Hay cosas que no se valoran en la economía mundial. Por ejemplo, la incidencia del desarrollo científico técnico en la productividad de trabajo por máquinas y a la vez por hombre, lo que aumenta los precios de las máqinas y minimiza el gasto en fuerzas de trabajo.

    El ejército de parados que tan necesario le era al capitalismo desarrollista del siglo XIX y prncipios del XX, hoy no constituye ninguna exigencia ni necesidad a la economía mundial.

    Ya los minerales del interior de la tierra en su mayoría se extraen con máquinas y utilizando un mínimo de hombres. Un hombre y una máquina son capaces de producir lo que aprincipios del sigl XX tenían que utilizarse hasta 50-100 hombres. La productividad del hombre, al utilizar la máquina ha puesto fuera de combate la necesidad del ejército de desocupado.

    Que hay que hacer con los desocupados que ya no encuentran cabina en ninguna profesión u oficio, en ninguna labor y no se ve la punta de cuándo serían necesaros. Los estados más desarrollados implementan subsidios o dan una especie de limosnas en las metrópolis, lo que no hacen en las colonias, semicolonias, o países dependientes del capital foráneo.El sobrante de fuerzas de trabajo sigue reclamando consumo, sigue teniendo crecientes necesidades y si bien la humanidad produce alimentos equivalentes o potenciales para doce mil millones de habitantes, cual es la razón por la que 150 millones de habitantes de la tierra padezcan hambre.

    No hay un equivalente de oportunidades para todos los seres humanos y si bien los adelantos científicos técnicos suplen la dureza del trabajo físico, las máquinas desplazan y desconocen la utilidad de los hombres a la vez que al obrero manual lo embrutece y obliga a ser un analfabeto funcional cuyas manos no conducen sino que son conducidas por la tecnología y no les ofrecen la oportunidad de pensar.

    En una ocasión conocí de que los japoneces habían confeccionado y tenían en funcionamiento una fábrica de lechuga. Una fábrica de lechuga en una instalación industrial, cuyos cajones avanzaban por estaras, eran alimentados de forma artificial y se conportaban en crecimiento constante y continuo en la cadena y a la salida de la estera los paquetes de la hortaliza estaban listos para el consumo y eran montados en camiones para el reparto. Esta fábrica funcionaba con un nínimo de obreros y en ella todo era maquinizado.

    Los anrededores de las ciudades deberán convertirse en un futuro inmediado y muy cercano en fuentes de empleo para el cultivo de cereames de todo tipo y la producción creciente de alimentos donde deberá primar, en primer lugar, una actividad intensa en base al uso de elementos naturales y la aplicación de altas tecnologías de cultivo y distribución de esos alimentos.

    Con políticas inteligentes no habría parados, no habría sobrantes y no habría hambrientos.

    Que persigue EE.UU. que dedida en lamyor porciento de su economía al complejo militar industrial y de él obtiene las mayores ganancias.

    En el mejor de los casos EE.UU. cuida por la producción y la productividad del trabajo dentro de sus fronteras, exporta capitales para que les rindan dividendo y concentra las finanzas y la producción al máximo a finde tener un dominio total de la producción mundial en base al dominio de las trasnacionales.

    El interés de las trasnacionales es la de practicar una política maltusiana donde se reduzca la masa humana no necesaria, mientras ellos colocan los capiales en las naciones dependientes y hacen valer el dominio de la fuerza. El sobrante de seres humanos habrá que buscrle una finalidad al no ser necesarios y pudiera ser que ese destino lo fuera la muerte.`

    El presidente del FMI se da cuenta de lo que anda anormal, pero como todos los capitalistas no tiene respuestas de cómo resolver el asunto y, salvo que nada se alcanza sin lucha, les pudiera decir que las luchas de clases siguen siendo el símbolo de nuestros días, aún; ya vendrán otras manifestaciones de la lucha de clases, ya están todas las claces de acuerdo casi por unanimidad y lo que queda de terquedad habrá de sumarse en definitiva. Las luchas tienden a ser nacionales e internacionales y en ellas todas las clases tenderán a convertirse en una, no porque los burgueses no quieran ser burgueses o que los proletrios quieran convertirse en burgueses, sino por la necesidad de la especie de salvarse.

    El FMI , el Banco Mundial y la O.I.T. son organismos creados que deberán jugar el papel de final de la burguessía y de inicio de una época sin ella y para nada imperial y el inicio de una época que será más visible por los ajustes al derecho y acomodos de la justicia que por los bienes materiales que propiciará.

  • jeus68 dijo:

    ¡y quien es ese FMI para decidir en la vida de un pais!, pues craro el capital, que si no…, el sistema mas arrogante inventado por el hombre, para enriquecerse a costa de los hombres, hacer mercado en todos los paises del mundo,agotando recursos naturales, creando armas para la autodestruccion.¿De verdad que los hombres estamos tan locos?

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Roberto Montoya

Roberto Montoya

Roberto Montoya es analista de política internacional y autor, entre otras obras, de los ensayos ‘El imperio global’ y ‘La impunidad imperial’.

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