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Demanda federal contra la Ley SB 1070 de Arizona

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En buena hora el gobierno federal presentó un requerimiento ante el Tribunal de Distrito federal en la ciudad de Phoenix, capital del estado de Arizona, en la que pide a ese tribunal que emita una orden judicial que deje sin efecto, temporalmente, la nueva ley sobre cuestiones de inmigración del estado de Arizona, SB 1070, marcada a entrar en vigor en ese estado el próximo 29 de julio.

Esta demanda presentada en nombre del Departamento de Justicia, conjuntamente con el Departamento de Estado y el Departamento de Seguridad Interna federales, se fundamenta en la inconstitucionalidad de esta ley estatal basado en la supremacía de la constitución federal sobre cualquier ley de cualquiera de los estados de la Unión, y al otorgarle la constitución federal el derecho único al gobierno federal de establecer y hacer cumplir las leyes de inmigración en el país.

En el documento en cuestión, el cual contiene 25 páginas, el gobierno federal mantiene que “(…) Aunque los estados pueden ejercer su poder de una manera que tenga un efecto incidental o indirecto en inmigrantes, un estado no puede establecer su propia política migratoria o aplicar leyes estatales de una manera que interfiera con las leyes migratorias federales”.  En éste se argumenta además que la ley del estado de Arizona interferiría en asuntos de política exterior y cuestiones de vital importancia para los intereses de la seguridad nacional también responsabilidades exclusivas del gobierno federal.

Este requerimiento del gobierno federal servirá de advertencia a otros estados y a gobiernos locales que tienen  bajo consideración aprobar leyes de similar carácter. Éste mantiene entre otros argumentos que “(…) La Constitución y las leyes federales de inmigración no permiten el establecimiento y desarrollo de diferentes leyes de inmigración por los estados de la Unión o por gobiernos locales”.

La demanda federal se suma al menos a otras cinco demandas presentadas ante tribunales federales en contra de la entrada en vigor de la Ley SB1070 del estado de Arizona.  La más importante de éstas fue presentada por las organizaciones American Civil Liberties Union (ACLU) y Mexican American Defense and Educational Fund (Fondo de Defensa y Educacional Mexicano Americano).

La ley sobre inmigración, SB1070, que fue aprobada por la legislatura de Arizona, que cuenta con mayoría de legisladores republicanos, y fue firmada como ley el pasado 23 de abril por la gobernadora, Jan Brewer, quien también es republicana, convierte en delito en ese estado ser un inmigrante indocumentado, y requiere a agentes de la policía a detener y arrestar a cualquier individuo que no pueda probar, a través de la presentación de documentos pertinentes, su condición de ciudadano o residente legal estadounidense.

Ese arresto podría ocurrir al cualquier persona ser requerida por la policía -por “sospecha bien fundada” de poder ser un inmigrante indocumentado- a presentar dichos documentos, al cometer cualquier otra violación, por ejemplo, haber violado un reglamento del tráfico.

En otras palabras, cualquier individuo, aun siendo ciudadano estadounidense, que no pueda probar su ciudadanía, a través de la presentación de un documento correspondiente -recuérdese que en Estados Unidos no existe un carné de identidad nacional- podría ser detenido y permanecer arrestado hasta que pueda presentar a las autoridades el documento correspondiente.

Claro, que esto no le sucederá a ninguna persona blanca, especialmente si fuera rubia y tuviera los ojos azules.  Es evidente que esta ley y los prejuicios que la motivan nada tienen que ver con el racismo…

Toda esta terrible situación en relación a la cuestión migratoria que esta nación confronta se ha convertido en una penosa crisis dada la inhabilidad del gobierno federal, el Congreso y los dos grandes partidos políticos, de aprobar una ley de inmigración justa e integral, que es en los órdenes humano, jurídico y político una necesidad imprescindible.

Se han publicado 3 comentarios



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  • Luis M. Domínguez Batista dijo:

    Esta ley nada tiene que ver con el racismo ni la decisión federal tampoco, todo es un problema de seguridad nacional, de poner orden entre latinos, auroprocedentes, descendientes ingleses o británicos o auropeos evolucionados, etc.

    Hay que tomar en cuenta que EE.UU. creció a partir de un número reducido de habitantes, desde la época en que Pocahonta se casó con el inglés y luego resultó de la masacre de la poblacion idoamericana del norte, que supuestamente había llegado por el estrecho que en el invierno une Europa con América siglos hace desde la postrimería del mundo y que dió origen a las formaciones autóctonas de la nación norteña.

    El día que se escriba la crueldad que cometieron los aurodescendientes contra los pieles rojas y los parientes de Pocahonta, que por cierto ya han sido bastante estudiados, pero que hay que hacer renacer esa historia, se verán los reales orígenes imperiales y de descomposición de la nación norteamericana y la génesis de su forma de actuar.

    Sería bueno que en la actual coyutura mudial los pensantes del norte, los verdaderos humanistas que se albergan con cierto nivel de verguenza en sus universidades, se den a la tarea de vincular el pensamiento retrógrado del coloniaje europeo en el tratamiento con los aborígenes americanos y luego con los esclavos traídos del Africa, para que se comprenda que la evolución del pensamiento político de los actuales mandantes del imperia americano no ha tenido mucha evolución.

    Ellos consideran, en gran parte como gente del tercer mundo, gente de tercera clase a los que no son fruto, mezcla aparte de la élite del poder y de los que amasan millones en la nación del norte, vinculada o no a la mafia europea o a la composición de lo peor de la herencia judia de la posguerra.

    Pereguntárle querría yo a la familia Obama (la esposa y los hijos) si ellos con humildad se cosideran parte del Africa negra, de la América aborígen, de los mejor del humanismo de Lincoln, Malcon X o Lurther King o si están en las filas de los evolucionados racistas que hoy olvidan los orígenes y participan del pensamiento egoista que lleva a la guerra.

  • Anita dijo:

    Esta ley no es más que un ejemplo más del nivel de racismo existente en parte de la sociedad norteamericana, que sin embargo se autodeclara defensora de los derechos humanos e incluye a países como Cuba(que si defiende y lucha por el cumplimiento de los derechos humanos) en sus listas negras de países violadores de estos derechos. Ellos buscan la paja en el ojo ajeno.

  • moises peña dijo:

    LOS AMIGOS CUBANOS SON LOS QUE MENOS O NADA DEBERIAN OPINAR SOBRE LA INMIGRACION ,YA QUE ELLOS SON LOS MAS PRIVILEGIADOS POR LOS ESTADOS UNIDOS, NO LOGRO A ENTENDER EL PORQUE?.A PENAS PISAN LA PLAYA ALERICANA TIENEN TODAS LAS GARANTIAS…EN CONSECUENCIA..SE PODRIA PENSAR :COMO NO HAY AL MENOS 10 FIDEL CASTRO EN AMERICA LATINA, PARA QUE TODOS LOS QUE SE ESCAPAN A ESE TIPO DE GOBIERNO, TENGAN ENTRADA A ESTADOS UNIDOS CON TODAS LAS GARANTIAS Y GOLLERIAS DEL QUE ACTUALMENTE GOZAN LOS CUBANOS. INSOLITO.
    ATENTAMENTE
    MOISES PEÑA,

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Andrés Gómez

Andrés Gómez

Periodista cubano residente en Miami. Fundador de la Brigada Antonio Maceo, integrada por cubanos que viven en los Estados Unidos. Es el director de la Revista Areito.

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