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Elecciones colombianas: La derecha agita fantasmas contra Chávez

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Desde hace varios años se viene produciendo un fenómeno en la mayoría de los procesos electorales que se desarrollan en América Latina. Nos referimos al uso del “factor Chávez”, por parte de sectores de derecha, con el fin de atacar a las candidaturas que representan un cambio respecto al bipartidismo tradicional.

Prácticamente no hay elección en nuestro continente, en la cual la figura del presidente Hugo Chávez no emerja como un “factor” electoral. La derecha, con su aparataje mediático, ha tratado de personificar en el Presidente venezolano a varios fantasmas: el populismo, el comunismo, el autoritarismo, el mesianismo, el caudillismo. Los medios masivos, monopolizados por la derecha, se hacen eco de esas campañas, apelando además a toda una fauna de “analistas”.

Se trata, en todas las ocasiones, de una campaña de miedo. Este fenómeno propagandístico es más fuerte en la medida en que el brazo mediático de la derecha ha pasado largo tiempo satanizando a Chávez como enemigo de las libertades, amigo de los terroristas, dictador, y todos los etcéteras ya conocidos.

Esa imagen distorsionada de Chávez es la que enarbolan para atizar miedos y prejuicios en el electorado. No se trata realmente de Chávez, sino de su fantasma. Una creación virtual de los medios de difusión masivos, que generalmente es sazonada con vieja propaganda anticomunista, inoculada durante décadas como un antídoto contra toda idea de cambio y de justicia social.

Es así como, incluso figuras muy lejanas ideológicamente -y hasta políticamente- son asociadas con el presidente Chávez, con la única intención de desacreditar su candidatura. En aquellos países donde el candidato que intentan vincular con Chávez no tiene siquiera la más mínima pretensión o posibilidad de hacer algún cambio, suele sucumbir a esa campaña mostrándose distante de cualquier parecido. Eso lo vimos claramente en México, con la figura de Andrés Manuel López Obrador.

Esa campaña se alimenta a sí misma a través de los años, tomando como sedimento las supuestas “injerencias” chavistas en campañas electorales anteriores y todos los elementos inventados contra el presidente venezolano en cada uno de esos ciclos comiciales.

De manera muy esquemática, podríamos identificar algunos de los elementos que aderezan la propaganda:

l  El uso sostenido de ese “fantasma” con la intención de crear pánico respecto de un posible gobierno de izquierda.

l  La afirmación de que el presidente venezolano financia al candidato con su “petrochequera”, en busca de hegemonía política en América Latina y crear un “eje ideológico-programático peligroso”.

l  Se señala que votar por el candidato tal es votar por Chávez, con lo cual al ganar ese candidato de inmediato el país quedará subordinado a Chávez, lo cual es traicionar al propio país.

l  Con frecuencia, el “candidato de Chávez” tiene nexos con grupos considerados terroristas.

l  Se intenta hacer ver que de ganar el candidato seguramente habrá un clima de violencia.

l  Se presenta la disputa en términos maniqueos, en la dicotomía dictadura-democracia, señalando que está en riesgo el sistema democrático y de libertades.

l  No importa si Chávez ni habla sobre ese país, ese candidato o esas elecciones. Igual habrá injerencia. Y si la campaña electoral es abiertamente ofensiva contra Chávez y éste denuncia la propaganda, entonces es agresivo e injerencista.

Elecciones en América Latina, la derecha agita el fantasma

El 12 de mayo de 2006 un editorial del periódico Prensa Libre, de Guatemala, titulado “Hugo Chávez y las elecciones” recogió algunas de estas matrices de opinión que han dado la vuelta al continente y en las cuales la llamada “gran prensa” ha gastado tanta tinta y papel.

En ese editorial, se leía que el presidente venezolano se había convertido en un personaje a “ser tomado muy en cuenta”, debido a sus palabras “poco diplomáticas, respaldadas por la fuerza que le otorga la riqueza generada para su país a consecuencia de los actuales precios estratosféricos del petróleo”. He aquí un tema recurrente, aunque los precios del barril estén hoy más bajos: los “petrodólares”. Para la derecha y su prensa, no es posible hablar de solidaridad cuando se trata del gobierno de Venezuela, sino de compra de conciencias; no hablan de cooperación, sino de intervención.

Luego de asegurar que el presidente venezolano había “expresado opiniones inaceptables dentro del respeto a los asuntos internos de los países” y citar el caso de las elecciones en Perú, el editorial señalaba: “Por eso no peca de suspicaz quien piensa en la posibilidad de que lo mismo ocurra en Guatemala, país donde termina el ciclo de elecciones de este y el año entrante. En México, donde los comicios son dentro de pocas semanas, se ha mencionado abiertamente la posibilidad de que haya dinero venezolano financiando campañas. Es, entonces, un secreto a voces. Un financiamiento parcial o total de fondos de Venezuela para un partido político guatemalteco es un elemento que disturba el proceso”.

El diario cita dos casos paradigmáticos en los cuales el presidente Chávez tuvo tanta o más presencia como los candidatos en liza: México y Perú.

En las elecciones mexicanas del año 2006, dos candidatos centraron las preferencias: Felipe Calderón, del derechista Partido Acción Nacional (PAN), y Andrés Manuel López Obrador, del Partido de la Revolución Democrática (PRD). El PAN lanzó spots en los que advertía que López Obrador sería “un peligro para México” e inició una campaña en la que se afirmaba que Chávez y López Obrador eran igual de ”intolerantes”. Acusaba además a Chávez de “apoyar” a López Obrador e “intervenir” en el proceso electoral mexicano.

En esa campaña presidencial, el historiador mexicano Lorenzo Meyer denunció el papel de “intelectuales” como Jorge Castañeda y el también historiador Enrique Krauze, quien sustentó la tesis del supuesto “mesianismo” de AMLO, a través del ensayo “El Mesías Tropical”, publicado en su revista Letras Libres.

En su discurso contra López Obrador, Krauze utilizaba argumentos que ya han sido usados insistentemente contra Chávez: no representa esa izquierda liberal y democrática como la de Lula, la chilena o la española; podría estar tentado a disolver las instituciones democráticas, su discurso revolucionario planta la semilla del odio del conflicto de clases, que no existía en México.

Por su parte, Castañeda declaró abiertamente que él había propuesto la estrategia del miedo para contrarrestar la ventaja de López Obrador: “En toda la campaña de asociar a López Obrador con Hugo Chávez a quien le hicieron caso fue a Dick Morris para generar la campaña de miedo. Pero yo lo había propuesto semanas antes”.

De esta manera, hacía referencia a la decisión de Calderón de contratar a dos expertos norteamericanos en marketing político (Dick Morris, ex-asesor de Bill Clinton y Robert Allyn, estratega del Partido Republicano), quienes le aconsejaron una estrategia agresiva en la que se vinculaba en términos negativos a López Obrador con el presidente venezolano.

En el caso de la campaña peruana, analistas advirtieron que el nombre del presidente Chávez resultaba la excusa bajo la cual los sectores oligárquicos y de derecha, pretendían generar temor en los electores, utilizando las mismas mentiras que la Casa Blanca ya ha repetido hasta el cansancio en los medios privados de Venezuela.

Apelaron a la construcción de una especie de alianza diabólica Humala-Chávez y entre los epítetos utilizados contra el líder de la revolución bolivariana, el menos ofensivo de todos fue “injerencista”. Humala también tuvo que negar haber recibido financiamiento de Chávez para su campaña.

En un artículo titulado “Perú frente a la encrucijada electoral”, publicado en Prensa, de Panamá, en marzo de 2006, Alan García declaraba: “Chávez impulsa una estrategia internacional golpista, negra y derechista para arrebatar sus derechos al pueblo peruano”. Para el cierre de su campaña llegó al extremo de acuñar la frase: “O con Chávez o con el Perú”.

Sin embargo, más agresiva aún fue la campaña salvadoreña del año 2009. La estrategia del derechista partido Arena se centró en revivir vieja propaganda anticomunista, apelando a un lenguaje de defensores de la libertad y la democracia.

El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) de El Salvador desmintió que el presidente venezolano financiara su campaña electoral cuando el director de Inteligencia Nacional estadounidense, Michael McConnell, difundió un informe que afirmaba que Chávez pretendía apoyar con dinero la campaña política del FMLN. El vocero del FMLN, Sigfrido Reyes, dijo a la prensa sobre la versión estadounidense: “Se maneja en un ámbito totalmente especulativo, no brinda ningún tipo de evidencia, ningún tipo de datos, ni información que sustente esa especulación, lo cual francamente lo pone como una afirmación muy pero muy poco seria”.

La derecha internacional estuvo activa en la campaña electoral de El Salvador, a fin de evitar un triunfo del FMLN. Personajes como Jorge Quiroga (Bolivia) y Alejandro Peña Esclusa (Venezuela) viajaron al país centroamericano para incentivar la campaña de miedo. También trabajaron articulistas recalcitrantes como Mary Anastasia O’Grady y Carlos Alberto Montaner.

Según una nota de EFE, del 10 de marzo de 2009,  los salvadoreños se vieron expuestos a una intensa campaña en la que “han dominado mensajes de descalificación a Funes y el FMLN, principalmente de Fuerza Solidaria, brazo en el país de la organización del mismo nombre, creada por el opositor venezolano Alejandro Peña Esclusa”.

El candidato Mauricio Funes, hoy convertido en presidente, acusó a Arena de hacer  terrorismo político y sicológico y el jefe de campaña del FMLN, Roberto Lorenzana, afirmó que hubo más presencia en la campaña del presidente Chávez que del candidato derechista Rodrigo Ávila. En rueda de prensa, Lorenzana explicó que sólo entre el 1 de febrero al 1 de marzo, de seis mil 296 inserciones de spots publicitarios de Arena, en los seis canales de televisión, dos mil 852 fueron de Chávez y dos mil 128 del candidato Ávila.

Durante el cierre de campaña de Arena, la derecha llamó a cerrar filas para evitar la llegada del socialismo al país. “Patria sí, comunismo no”, gritaban los areneros. El candidato Ávila acusó al FMLN de tener relaciones con “grupos como los narcoterroristas de las FARC”.

De esta manipulación no escaparon países que también tuvieron comicios presidenciales en los últimos años, como Nicaragua, en 2006; Paraguay, en 2008; o Panamá, en 2009.

Una nota de EFE, titulada “Martinelli presentó precandidatura presidencial panameña y ataca a Chávez”, da cuenta de que el empresario de supermercados Ricardo Martinelli, al presentarse como precandidato presidencial del partido Cambio Democrático (CD), lanzó un discurso utilizando el “factor Chávez”. Balbina Herrera, su contrincante, fue acusada también de estar financiada por Venezuela.

En Nicaragua, una nota de la agencia DPA, titulada “El ‘factor Chávez’ ronda elecciones”, del 31 de octubre de 2006, reseña que el congresista republicano Dan Burton declaró en Nicaragua, en referencia al hoy presidente Daniel Ortega: “Hay candidatos que tienen amigos con los que comparten puntos de vista y que tienen miles de millones de dólares”. Esto en medio de las quejas suscitadas en ese país por los comentarios de Paul Trivelli, el embajador norteamericano, quien no ocultó su simpatía por el ex banquero Eduardo Montealegre, candidato de la derechista Alianza Liberal.

En Paraguay, en un intento por atemorizar a los electores a favor de la candidata de su partido, el para entonces presidente de la República, Nicanor Duarte, inventó una supuesta presencia en su país de elementos “agitadores” de Venezuela, Bolivia y Ecuador que buscarían enturbiar las elecciones. El coloradismo hizo campaña vinculando al actual presidente Fernando Lugo con operaciones de las FARC en el país.

Hasta en Estados Unidos fue utilizada la distorsionada imagen de Chávez. El 20 de septiembre de 2008, leíamos una nota de EFE titulada “Usa McCain a Chávez en anuncio contra Obama”, que explicaba que McCain puso en circulación en Florida un anuncio televisivo en el que se criticaba la decisión del demócrata Barack Obama de reunirse con líderes extranjeros “sin condiciones”.

El anuncio, titulado “¿Con quién quiere hablar Obama?”, arrancaba con un discurso de Chávez contra el imperialismo y luego un narrador preguntaba: “¿Tú crees que debemos hablar con Chávez?”. La campaña de Barack Obama consideró este anuncio como “la última distorsión de John McCain”.

El caso Colombia

Este año se inició otro ciclo electoral en la región. Ya hubo elecciones en Chile, donde en los debates los distintos candidatos tuvieron que responder preguntas sobre Venezuela y Chávez. Ahora vienen las elecciones presidenciales en Colombia, el próximo 30 de mayo, con posibilidades de extenderse a una segunda vuelta en agosto. Más adelante, también Brasil cambiará de Presidente.

En Colombia, nuestro país ya se ha visto envuelto de manera indirecta a través del juez español que ha buscado involucrar al gobierno venezolano con las FARC y con ETA. Sin duda, una de las lecturas prácticas de ese movimiento táctico de la derecha latinoamericana -organizada a través del Partido Popular español-, es la influencia en esa elección, pues seguramente ese tema se mantendrá en la palestra pública -con picos de escándalo- durante el periodo electoral colombiano.

Es de esperarse que Venezuela y, en particular Chávez, se convierta entonces en tema principal en la agenda electoral colombiana, puesto que por esta vía la derecha uribista podría nuclear a un importante sector de los votantes.

Ya hemos visto, aunque con intenciones diferentes, la presencia de Chávez en la campaña electoral colombiana. En primer lugar, el candidato del Polo Democrático, Gustavo Petro, en Bucaramanga, marcó distancia de Chávez, con lo cual pareciera anticiparse a la campaña de propaganda negra contra él: “Yo no voy a ser un Chávez, que va a recorrer las calles diciendo ¡exprópiese, exprópiese, exprópiese!, no nos vamos a poner una boina roja, no vamos a expropiar el fruto del trabajo a los colombianos.  Nos pondremos esta guayabera colombiana blanca.  Lo que vamos a hacer es solucionar de frente los problemas de Colombia”.

Por otra parte, precisamente como parte de esta guerra de propaganda que hemos esbozado arriba, entrevemos en las palabras emitidas recientemente por el presidente colombiano Álvaro Uribe la clara intención de colocar a Chávez en el centro de la polémica electoral. En concreto, resaltan las siguientes palabras de Uribe: Los colombianos no podemos dejar que los gobiernos extranjeros nos presionen para que los colombianos elijamos un candidato presidencial que quieran gobiernos extranjeros”, sin precisar a qué gobiernos y qué candidatos se refería.

Estas expresiones de Uribe pueden ser leídas como una táctica para inducir una interpretación frente a palabras emitidas, primero por el presidente Chávez y luego por el canciller Nicolás Maduro, según las cuales nuestro gobierno restablecerá plenamente las relaciones con Colombia con el gobierno que surja en ese país luego de las elecciones. Al menos así lo recogen la mayoría de medios.  Veamos la cita del canciller Maduro que hace el diario argentino Clarín:

“Todo pareciera indicar que hay que esperar el desenlace del proceso electoral colombiano y la llegada de un nuevo jefe de estado en Colombia para avanzar realmente a paso firme en las relaciones, y todo lo que se pueda hacer hoy debería crear condiciones para ese momento”.

El ministro de Relaciones Exteriores del presidente Hugo Chávez agregó que “aspiramos que con el nuevo mandatario de Colombia se puedan establecer en términos claros las relaciones, sobre la base del respeto”.

Esa campaña se intensifica con nuevas declaraciones del presidente Uribe repitiendo lo que dijo el pasado 8 de marzo sobre gobiernos extranjeros inmiscuyéndose en la campaña. Dos días después, repite esa misma idea fuerza, sólo que ahora dice poseer un documento que lo certifica -es decir, ya creó la prueba- y señala, sin nombrarlo, a un candidato específico. Suponemos que se refiere a Gustavo Petro, pero en todo caso, al no nombrar a nadie genera el rumor, que como fenómeno comunicacional se caracteriza por la velocidad de circulación, la generación de expectativas y el alto grado de especulación que produce entre los opinadores mediáticos y la población. En fin, estas declaraciones de Uribe son un acto de campaña diseñado para mantener el tema de manera permanente en el proceso electoral colombiano.

Por otra parte, ese mismo día, nos encontramos con una “noticia” titulada “En Venezuela legalizan rutas de avionetas con droga”, que sostiene la intención perceptiva que se busca. En nuestro criterio, tal noticia también es un acto de la campaña para colocar a Venezuela como centro de la agenda pública y electoral en Colombia.

Luego, Uribe continúa su esfuerzo, esta vez desde Chile, en entrevista con el diario de derecha El Mercurio. Si bien, hasta ahora hablaba de gobiernos extranjeros inmiscuyéndose en las elecciones colombianas, ahora ya directamente es señalado Venezuela.

Y como parte de esta escalada, el 11 de marzo, una nota de EFE, señala que supuestamente fueron encontrados explosivos pertenecientes a las FARC destinados a atentar contra Uribe. Uno de los presuntos carros bomba tenía placa venezolana.

De esta forma, se sigue definiendo la agenda electoral, y se mantiene la idea de que la democracia colombiana está en riesgo, por lo cual es necesario mantener la política de guerra denominada “seguridad democrática”.

Así se evita también el debate sobre los graves problemas sociales que se han profundizado en Colombia en los últimos años, el fenómeno de la parapolítica, los falsos positivos, el desplazamiento de los campesinos, las fosas comunes con miles de desaparecidos, los escándalos por el otorgamiento de más tierras y de créditos blandos a los grandes terratenientes.  Busca, además, presionar a la Corte Suprema de Justicia que está revisando los acuerdos firmados con EEUU para la instalación de las bases militares.

Como vemos, el “factor Chávez” ha comenzado a rodar en Colombia, tal cual lo ha hecho en otros países del continente, con la derecha y sus medios desinformando y desvirtuando. Y si bien esto es funcional para los procesos electorales, tampoco debe perderse de vista el objetivo general de seguir construyendo un expediente internacional contra nuestro país:

·         Intervencionismo electoral, que deriva en la construcción de una imagen general de Chávez como factor de desestabilización de la democracia en los países de la región.

·         Chávez terrorista, asociado con ETA, las FARC, Hamas, etc.

·         El gobierno de Chávez como facilitador de las operaciones de narcotráfico internacional.

La propaganda, entretanto, se mantiene reforzada en los últimos días por diversos voceros estadounidenses, incluyendo al responsable de la política hacia América Latina, Arturo Valenzuela, y por el conjunto del sistema mediático-político de la derecha venezolana, latinoamericana, española y mundial.  Es la serpiente mordiéndose la cola, para intentar, de manera permanente, cerrar el círculo contra Venezuela.


Enhttp://www.prensalibre.com/pl/2006/mayo/12/141376.html

México cierra la campaña electoral y se prepara para elegir presidente. http://www.clarin.com/diario/2006/06/28/um/m-01224188.htm

“Yo propuse la estrategia del miedo”.http://www.la-verdad.com.mx/principal/index.php?option=com_content&task=view&id=2097&Itemid=168

Elecciones de México en la prensa estadounidense. http://chasqui.comunica.org/content/view/511/1/

Perú, frente a la encrucijada electoral.

http://mensual.prensa.com/mensual/contenido/2006/06/03/hoy/mundo/622138.html

Niegan financiación de Chávez a campaña electoral en El Salvador.http://www.spanish.xinhuanet.com/spanish/2008-02/07/content_573793.htm

Funes dice que el dinero es un préstamo de un empresario y pide investigar adversarios.http://www.soitu.es/soitu/2009/03/10/info/1236709726_220828.html

Critica FMLN presencia de imagen de Chávez en campaña de Arena (12 de Marzo, 2009 / Notimex).http://mx.noticias.hispavista.com/internacional/20090312163500010/critica-fmln-presencia-imagen-ch-z-campa-e-arena/

Arena cierra su campaña.http://www.elheraldo.hn/Mundo/Ediciones/2009/03/08/Noticias/ARENA-cierra-campana

http://panama.notiemail.com/noticia.asp?nt=12414656&cty=14

Enhttp://www.radiolaprimerisima.com/noticias/5685

Usa McCain a Chávez en anuncio contra Obama.

http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/380161.usa-mccain-a-chavez-en-anuncio-contra-obama.html

Se puede ver el video en http://www.gustavopetro.com/video/yo-no-soy-chavez

Los colombianos no podemos dejar que gobiernos extranjeros nos impongan un presidente de Colombia.http://web.presidencia.gov.co/sp/2010/marzo/08/02082010.html

Hay denuncias concretas sobre financiación de países extranjeros de algunos candidatos: Mindefensa.http://www.eltiempo.com/colombia/politica/tengo-un-documento-que-prueba-que-gobierno-extranjero-quiere-imponer-presidente-en-colombia-_7383727-1

Uribe revela denuncia que involucraría a integrantes del Congreso colombiano con gobierno de Venezuela.http://www.mer.cl/modulos/generacion/mobileASP/detailNew.asp?idNoticia=C32186620100311&strNamePage=MERSTIN004AA1103.htm&codCuerpo=705&codRev=&iNumPag=4&strFecha=2010-03-11&iPage=1&tipoPantalla=

Hallan explosivos de las FARC para atentar contra Uribe y sabotear elecciones.http://www.noticias24.com/actualidad/noticia/147430/hallan-explosivos-para-atentar-contra-uribe-y-sabotear-comicios-del-domingo/

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Mauricio Rodríguez

Periodista venezolano. Fue viceministro de Gestión Comunicacional de ese país.

Yaifred Ron

Es periodista venezolana.

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