Imprimir
Inicio » Opinión, Economía  »

El eclipse liberal de los años treinta a los años setenta del siglo XX

| +

Serie: Una mirada al retrovisor para comprender el presente

(3ª parte) [1]

Tras haber dominado una parte de la escena histórica del siglo XIX y el primer tercio del siglo XX, el pensamiento liberal conoció un largo período de eclipse, desde mediados de la década de los treinta a finales de los setenta [2].

Sin embargo, en los años veinte, la omnipotencia de los mercados financieros parecía irreversible. El crash de 1929 y la larga crisis que lo siguió obligaron a los gobiernos a vigilar estrechamente las actividades bancarias y financieras.

Durante este eclipse del laissez-faire prevalecieron diferentes variantes políticas -a partir de los años treinta en América del Norte y del Sur, tras la segunda guerra mundial en Europa- que ponían en práctica un fuerte intervencionismo de los poderes públicos en la actividad económica: en Estados Unidos con Roosevelt y el New Deal, en los años treinta, y tres décadas más tarde bajo los gobiernos de J.F. Kennedy y de L.B. Johnson; durante el Frente Popular en Francia; en Gran Bretaña, en los años treinta e inmediatamente después de la segunda guerra mundial, con W. Beveridge, asesorado por J.M. Keynes, y posteriormente con los diferentes gobiernos laboristas. Sucedió lo mismo después de la segunda guerra mundial en Francia, Alemania, Holanda, Bélgica, los países escandinavos: keynesianismo versión socialdemócrata, “socialista” o social cristiana.

Igualmente, después de la segunda guerra mundial, en los países de Europa central y oriental la aplicación de amplias medidas de nacionalización de empresas privadas precedió la instauración de las «democracias populares» y su integración en el bloque soviético.

En cierto número de países importantes del Tercer Mundo prevalecieron las políticas desarrollistas, nacionalistas, incluso socialistas (China a partir de la revolución de 1949 y Cuba a partir de 1959). Regímenes anticomunistas del Tercer Mundo, como los de Corea del Sur[3] y Taiwán, realizaron profundas reformas agrarias y desarrollaron un fuerte sector industrial dirigido por el Estado hasta 1997. Éste es, de lejos, el «secreto» del milagro económico de estos dos dragones asiáticos: las políticas que explican el éxito de Corea del Sur y de Taiwán fueron totalmente opuestas a las recetas neoliberales. Es útil subrayarlo con fuerza.

El eclipse liberal nos remite a la prolongada crisis económica abierta con el crash de Wall Street de 1929, a la victoria del nazismo y el fascismo, a su derrota por la acción conjunta de las masas (resistencia armada, huelgas) y las fuerzas aliadas -Estados Unidos, URSS, Gran Bretaña, Francia- abriendo de nuevo la vía a políticas de concesiones a la clase obrera;

-al incremento de las luchas de emancipación de los pueblos dominados del Tercer Mundo y a la crisis de los imperios coloniales;

-a los éxitos relativos de las políticas de industrialización por sustitución de importaciones en Latinoamérica;

-al despegue económico de la India a partir de 1947, fecha de su independencia del Imperio Británico; de Argelia después de 1962, fecha de su independencia de Francia, hasta los años setenta; y del Egipto de Nasser, de los años cincuenta y sesenta;

-al éxito económico de los sedicentes países socialistas (Europa central y oriental después de la segunda guerra mundial y la URSS después de los años treinta).

Este período se caracterizó por:

  • una gran oleada de control público de empresas privadas («nacionalizaciones»), que comenzó en Europa occidental y oriental tras la victoria sobre el nazismo y prosiguió en el Tercer Mundo hasta mediados de los años setenta;
  • la puesta en marcha o extensión de sistemas de seguridad social en el marco del Welfare State o «Estado de bienestar», incluso en varios países del Tercer Mundo, como México a mediados de los treinta con Lázaro Cárdenas, por ejemplo;
  • el modelo fordista, que implicó el desarrollo del consumo de masas de bienes durables en los países industrializados;
  • un compromiso en estos países entre las direcciones que dominaban el movimiento obrero (partidos y sindicatos) y «su» clase capitalista, que se expresó en acuerdos de «paz social».

Todo ello desarrollado en el marco de un crecimiento sostenido, tanto en los países capitalistas desarrollados como en el Tercer Mundo y los sedicentes países socialistas.

El vasto movimiento político económico descrito asistió igualmente a una renovación del marxismo no dogmático a escala planetaria en los países capitalistas desarrollados (las obras de Ernest Mandel, Paul Sweezy, Paul Baran, André Gunder Frank, para no citar más que algunos), en Cuba tras la victoria revolucionaria del 1 de enero de 1959 (comenzando por los trabajos de Ernesto Che Guevara en los años sesenta) y en Europa oriental (Kuron y Modzelewsky en Polonia en los años sesenta, Karel Kosik, Rudolf Bahro…). Un marxismo no dogmático opuesto a la degradación stalinista.

Es preciso señalar igualmente el desarrollo en Latinoamérica de la «escuela de la dependencia» que se inspira en el marxismo (Theotonio dos Santos, Ruy Mauro Marini, Fernando Henrique Cardoso). En fin, también hay que señalar los trabajos de Samir Amin sobre la desconexión.

Bibliografía

Amin, Samir. 1970. La acumulación a escala mundial: crítica de la teoría del subdesarrollo.Editorial Siglo XXI de España Editores, Madrid 1974

Baran, Paul A. et Sweezy, Paul M. 1966. El capitalismo monopolista, Editorial Anagrama, S.S., Barcelona, 1969.

Cardoso, Fernando Henrique y Faletto, Enzo. 1969. Dependencia y Desarrollo en América Latina, Siglo XXI, México, 1970, 166 p.

Dos Santos, Theotonio. 1978. Imperialismo y dependencia, Era, México, 1982, 491 p.

Greenspan Alan. 2007. La era de las turbulencias. Aventuras en un nuevo mundo, Ediciones B, S. A., Barcelona 2008, 617 p.

Gunder Frank, André. 1971. Lumpenburguesía: Lumpendesarrollo, Editorial Laia S.A., Barcelona, 1979.

Keynes, John. M. 1936. La teoría general del empleo, el interés y el dinero, Editorial Aosta, S.A., Madrid, 1998.

Mandel, Ernest. 1967. La Formación del pensamiento económico de Marx, Siglo XXI, Mexico, 1972, 260 p.

Mandel, Ernest. 1968. « L’Accumulation primitive et l’industrialisation du Tiers-Monde », in En partant du « Capital », Anthropos, Paris, 333 p.

Mandel, Ernest. 1972. Le Troisième âge du Capitalisme, 3 tomes, La Passion, Paris, 1997, 500 p.

Mandel, Ernest. 1976. « El Capital », cien años de controversias en torno a la obra de Karl Marx, Siglo XXI, México, 1985, 242 p.

Mandel, Ernest. 1978. Las ondas largas del desarrollo capitalista, Editorial Siglo XXI de España Editores, S.A., Madrid, 1986

Mandel, Ernest. 1982. La Crise, 1974-1982, Champs, Flammarion, 302 p.

Mandel, Ernest. 1986. Escritos de Ernest Mandel: El lugar del marxismo en la historia y otros textos, Los Libros de la Catarata, Madrid, 2005

Marini, Ruy Mauro. 1973. Dialéctica de la Dependencia, Era, México, 101 p.

Prebisch, Raúl. 1981. Capitalismo periférico, Crisis y transformación, Fondo de Cultura Económica, Mexico, 1984, 344 p.

Toussaint, Eric. 2004. Las finanzas contra los pueblos. La Bolsa o la Vida, CLACSO, Buenos Aires, 2004.

Toussaint, Eric. 2006. Banco Mundial. El golpe de Estado permanente. La agenda oculta del Consenso de Washington, El Viejo Topo, Mataró, 2007, 318 p..

Zinn, Howard. 1966. New Deal Thought, Hackett Publishing Company, Indianapolis, 2003, 431 p.

Traducido por Griselda Pinero y Raul Quiroz

[1] La primera parte de esta serie «Una mirada al retrovisor para comprender el presente» se publicó el 11 de junio de 2009 en el sitio www.cadtm.org con el título «Adam Smith está más próximo de Karl Marx que de los neoliberales que actualmente lo ensalzan», http://www.cadtm.org/spip.php?article4461, la segunda parte se publicó el 15 de junio, con el título «La obstinada ideología neoliberal» http://www.cadtm.org/spip.php?article4477

[2] Alan Greenspan escribió en su autobiografía: «Cuando leí por primera vez a Adam Smith después de la Segunda Guerra Mundial, la apreciación de sus teorías estaba en horas bajas. […] Laissez-faire era prácticamente un término de oprobio; los defensores más destacados del capitalismo de libre mercado eran iconoclastas como Ayn Rand y Milton Friedman. El péndulo del pensamiento económico empezó a oscilar a favor de Smith a finales de los 60, justo cuando yo arrancaba mi carrera pública.» A, Greenspan, La era de las turbulencias. Aventuras en un nuevo mundo, Ediciones B, S.A., Barcelona, 2008, p. 298.

[3] Ver Eric Toussaint, Banco Mundial. El golpe de Estado permanente. La agenda oculta del Consenso de Washington, El Viejo Topo, Mataró, 2007, cápitulo 11, «Corea del Sur: el milagro desenmascarado» pp.135-158.

Haga un comentario



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Eric Toussaint

Eric Toussaint

Historiador y politólogo belga. Es presidente del CADTM-Bélgica (Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo). Su último libro publicado es “Banque mondiale: le coup d’État permanent”.

Vea también