Cason colaboró con Reich para encubrir a Posada
James Cason. El Jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, James Cason, apoyó a Otto Reich en el encubrimiento de las actividades de tráfico de droga contra armas desarrolladas por el terrorista internacional Luis Posada Carriles desde la base aérea salvadoreña de Ilopango en 1985 y 1986. Cason estuvo a cargo de Centroamérica, en la Oficina de Asuntos Latinoamericanos del Departamento de Estado, ocupó puestos en varios países de la región y colaboró activamente con Reich en sus maniobras de desinformación.
E18 de agosto de 1985, la CIA, con la ayuda del entonces Jefe de la Fundación Nacional Cubano Americana, Jorge Mas Canosa, compró la liberación de Posada, preso en Venezuela desde la destrucción de un avión civil cubano en 1976, para mandarlo urgentemente a participar en la operación dirigida en la base salvadoreña de Ilopango.
Después de 15 días en Caracas, lo llevaron a Aruba, en un barco camaronero, y de ahí salió en una avioneta a Costa Rica y luego a la base de Ilopango, en El Salvador donde lo esperaba su viejo cómplice, el operativo CIA Félix Rodríguez Mendigutía quien manejaba las operaciones de tráfico bajo orientaciones de Donald Gregg y Oliver North.
Un ex agente de la DEA (la Agencia Federal Norteamericana Anti-droga), Celerino Castillo III, contó más tarde ante el comité de inteligencia de la Cámara cómo sus informantes descubrieron en la base de Ilopango almacenes de drogas, armas y dinero. También cómo se dieron cuenta que muchos de los pilotos de Posada estaban fichados como narcotraficantes en los dossier de la DEA.
Entre otos hechos vinculados a ese período, se supo que el 18 de enero de 1985, Rodríguez se entrevistó con Roberto Milán-Rodríguez, el experto en lavado de dinero del Cartel de Medellín, quien le entregó 10 millones de dólares, destinados a la Contra nicaragüense.
El 5 de octubre de 1986, la oficina de George Bush padre es alertada por Rodríguez que un aparato C-123 ha sido derribado por las fuerzas armadas nicaragüenses.
El 12 de octubre 1986, el piloto del avión, Eugene Hassenfus, un norteamericano, revelaba cómo trabajaba bajo las órdenes de Rodríguez alias Max Gómez y Posada, alias Ramón Medina.
La confesión de Hassenfus sobre la operación clandestina, orientada y dirigida por colaboradores directos de George Bush padre iba a provocar el mal llamado escándalo Irán-Contra.
Hassenfus, entrevistado por Mike Wallace, del popular programa 60 Minutes de la cadena CBS precisó que Bush era perfectamente al tanto de la operación criminal y que la Administración Reagan-Bush apoyaba ese tráfico "a 100%".
OTTO REICH EN ILOPANGO
Otto Reich, por su parte, apareció a la vista del público norteamericano en este mismo período de la guerra sucia contra Nicaragua, cuando la Presidencia lo escoge para dirigir la Oficina de la Diplomacia Pública, invento de la CIA orientado a realizar oficialmente, bajo la cobertura del Departamento de Estado, las tareas de encubrimiento y de desinformación que ya se hacían a escondidas.
La Comisión de la Verdad de El Salvador confirmó la presencia física de Otto Reich en la base de Ilopango, en algunas oportunidades, como lo precisó en La Habana, el líder del partido del FMLN salvadoreño, Shafick Handall en la sesión inicial del Encuentro contra el Terrorismo, por la Verdad y la Justicia.
Años después, un informe del General Accountant Office reveló al Congreso la naturaleza de las operaciones de engaño desarrolladas paralelamente al tráfico de droga y de armas.
El público norteamericano descubrió entonces cómo, usando el dinero del contribuyente, Reich había fabricado falsas informaciones, con el objetivo de desinformar tanto a los ciudadanos como a los políticos y de encubrir las actividades ilegales desarrolladas bajo orientaciones del vice-presidente.
Reich usó fondos de propaganda del Estado para publicar anuncios que solicitaban donaciones a favor de la Contra... a fin de justificar la aparición del dinero del narcotráfico, reunido por sus compinches de Ilopango, bajo la eficiente cobertura de la CIA, en las cuentas de los mercenarios antisandinistas, en bancos de Gran Caimán y de Suiza.
UN INDEFECTIBLE CÓMPLICE
En su obra de desinformación sistematizada, Reich siempre pudo contar sobre la complicidad de varios funcionarios del Departamento de Estado, vinculado como él a la CIA, entre los cuales James Cason.
Según su biografía oficial, difundida en el propio sitio web de la SINA, Cason es especialista en inteligencia militar. Graduado de la Escuela Nacional de Guerra, fue "asesor político" del Jefe del Comando Atlántico del Pentágono (USACOM) y del Comando Supremo de la OTAN.
Sin embargo, su currículum revela varias misiones "diplomáticas" en América Central -Honduras, El Salvador, Guatemala - y en Bolivia, Panamá, Uruguay y Venezuela.
En 1984, el Congreso norteamericano prohibió a la Administración armar a la Contra nicaragüense. Inmediatamente, la CIA transfirió la dirección de la red de suministro desde su Cuartel General de Langley hacia América Central.
A partir de 1984, el supervisor de la Contra fue el oficial de la CIA Donald Gregg, a quien designaron "asesor" del vicepresidente George Bush - antiguo operativo y luego Jefe de la CIA.
Dentro de la Casa Blanca, el Teniente Coronel Oliver North, del equipo del Consejo Nacional de Seguridad, dirigía el suministro ilegal de la Contra bajo la dirección del Jefe de la CIA William Casey.
La CIA mantuvo entonces la operación en manos de su gente mientras George Bush, al lado de Reagan, manejaba los sectores "contraterrorismo" y "política de narcóticos".
En estos meses de este mismo año 1984 el agente CIA James Cason es puesto a cargo de Centroamérica, en la Oficina de Asuntos Latinoamericanos del Departamento de Estado.
Simultáneamente, su amigo John Negroponte se encuentra en Tegucigalpa, Honduras, país que ha convertido en base militar y de inteligencia dirigida contra la Nicaragua sandinista y los insurgentes de El Salvador.
Según documentaría extensamente el Congreso de Estados Unidos, el trabajo de Reich está entonces directamente ligado a las actividades encubiertas de Negroponte y Cason.
La fama de crápula de Reich es tal, en 1986, que Reagan lo saca de Washington urgentemente cuando estalla el escándalo y lo manda de Embajador a Venezuela donde se encargará de liberar al pediatra asesino Orlando Bosch.
OTTO REICH MANDA A CASON EN LA HABANA
Años más tarde, en septiembre del 2002, disgustado por sus tergiversaciones, Otto Reich exila a Mali, de embajadora, a Vicky Huddleston quien dirige entonces la SINA en La Habana.
Para sustituirla, pone a James Cason, su hombre de confianza cuyos talentos comprobó en el terreno y que sabe capaz de cualquier ignominia.
Cason ha confesado en varias oportunidades mantener relaciones directas con dirigentes de la Fundación Nacional Cubano Americana, encabezada por el propio hijo de Jorge Mas Canosa, y del Cuban Liberty Council, dirigido por el terrorista Luis Zúñiga Rey, fundador del Comité Paramilitar de la Fundación Nacional Cubano-Americana de Miami, que aseguró personalmente durante años el financiamiento y la logística de las actividades terroristas de Luis Posada Carriles.
Ambas organizaciones tienen vinculaciones terroristas extensas y bien documentadas, y han participado activamente en actividades de apoyo a Luis Posada Carriles mientras se encontraba preso en Panamá.
Las actividades de apoyo a Reich y Posada, desarrolladas secretamente por Cason en los años 80, valdrían algunas explicaciones de parte del hombre que pretende defender en Cuba los derechos humanos y que los violó sistemáticamente al participar en las repugnantes operaciones de la CIA en Centroamérica.
La guerra sucia desarrollada por Washington en esa región en los años 80 ha causado, según los expertos, cientos de miles de víctimas de masacres, asesinatos y torturas, ejecutados por policías, militares, paramilitares y hasta escuadrones de la muerte, bajo la mirada experimentada de asesores y "diplomáticos" norteamericanos como Cason, que han convertido el terrorismo en un arma convencional.


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