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POSADA PROVOCÓ EL ARRESTO DE MICHAEL TOWNLEY Y DE GUILLERMO NOVO SAMPOL

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• FUE el terrorista internacional Luis Posada Carriles, quien entregó al FBI la identidad de Michael Townley, como autor principal del atentado que provocó la muerte en Washington del ex canciller chileno Orlando Letelier y de su colaboradora Ronni Moffit, asegura una fuente bien informada, de la Florida del Sur.

Siendo jefe de los servicios de inteligencia venezolanos, la DISIP, Posada vinculó los servicios especiales venezolanos al Plan Cóndor, cuando fue creado en 1975 por la DINA, la policía secreta del dictador chileno Augusto Pinochet. En esta colaboración entre policías fascistas, mandó a los cubanoamericanos Rafael Rivas Vásquez, Ricardo "El Mono" Morales Navarrete y Rolando Otero Hernández, todos colaboradores de la CIA, a participar en acciones terroristas.

 El 17 de octubre de 1975, Otero Hernández realizó un atentado en el Aeropuerto Internacional de Miami, ocasionando daños considerables. Luego, el 3 de diciembre de ese mismo año, colocó nueve bombas en 48 horas en esa ciudad, incluso en las oficinas del FBI, el Federal Building, la de la Policía del Condado y las Oficinas del Seguro Social. El 29 de diciembre, colocó una bomba en el Aeropuerto Internacional La Guardia, en Nueva York que provocó la muerte de 12 personas y heridas graves a 70.

Se refugió entonces en Venezuela, donde Posada lo captó y lo envió a Chile con la misión de sumarse a los planes que estaba desarrollando la DINA... y de mantenerlo informado.

Otero Hernández se vinculará entonces con Michael Townley - luego identificado como agente de la CIA por ex oficiales de la DINA - quien fue el personaje clave del atentado contra el ex canciller chileno Orlando Letelier.

Cuando Posada se enteró por Otero del papel de Townley con la DINA y su rol en este crimen del cual habló toda la prensa norteamericana, "vendió" de inmediato la información al FBI lo que provocará más tarde la identificación de Townley como parte del complot y su eventual extradición, en 1978.

La información proveída por Posada también condujo a varios descubrimientos policíacos que preceden el arresto y la inculpación de terroristas cubanoamericanos tales como Guillermo Novo Sampol y su hermano Ignacio, cómplices del crimen y socios de Posada desde ya muchos años.

El propio Otero y "El Mono" Navarrete fueron entonces arrestados por el FBI.

Después de "colaborar" y gracias a la protección de la CIA, Townley recibió la sentencia complaciente de cinco años y hoy día vive en Miami, protegido por el programa de protección de testigos y bajo una identidad proveída por la propia policía federal.

MIENTRAS INCULPAN A PINOCHET, PASEAN EN MIAMI

La Operación Cóndor tenía como objetivo eliminar físicamente a los adversarios de los regímenes fascistas de Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay y Bolivia.

Un informe desclasificado del FBI revela que Jorge Mas Canosa, quien luego fuera el fundador de la Fundación Nacional Cubano-Americana, participó personalmente en negociaciones con los militares fascistas chilenos, el 12 de diciembre de 1974.

Otro documento del FBI, fechado del 17 de diciembre de 1974, precisa que Chile ofreció entrenamiento paramilitar a los exiliados cubanos. El Gobierno chileno fue entonces hasta el extremo de proveer pasaportes al terrorista Orlando Bosch Ávila para realizar acciones.

Asimismo, otro informe, fechado del 29 de abril de 1986, confirma un encuentro entre los exiliados cubanos y Pinochet el 17 de marzo de 1975. Pinochet les ofreció ayuda económica con la condición de que se unificaran los diferentes grupos contrarrevolucionarios y prometió mediar a favor de ellos ante los Jefes de Estado de Paraguay y Uruguay, ambos países sufriendo entonces crueles dictaduras.

El 11 de junio de 1976, es creada por Orlando Bosch, bajo orientaciones de la CIA, la Coordinadora de Organizaciones Revolucionarias Unidas (CORU) en Bonao, República Dominicana. Está presente Michael Townley, así como Ricardo Morales Navarrete y Luis Posada Carriles, ambos de la DISIP.

El ex Presidente George Bush, padre del actual Presidente George W. Bush fue Director de la CIA desde el 30 de enero de 1976 al 20 de enero de 1977.

La CORU realizó, en este período, 53 acciones conocidas entre las cuales asesinatos, desapariciones y secuestros.

En ese mismo año 1976, Posada Carriles fue identificado como responsable del atentado ocurrido el 6 de octubre contra una aeronave de Cubana de Aviación que dejó un saldo de 73 muertos. Su principal cómplice era Bosch, quien mantenía entrevistas por ese tiempo con Manuel Contreras Sepúlveda, Director de la DINA chilena.

El ejemplo más conocido de la colaboración entre la DINA y el CORU es sin embargo el asesinato de Letelier ocurrido dos semanas antes en Washington mediante una potente bomba puesta en el vehículo en el que viajaban.

Letelier se encontraba exiliado en Washington, en los Estados Unidos, perseguido por la DINA.

Un informe del FBI, del 23 de septiembre de 1976, señala textualmente el apoyo de la DINA a los hermanos Guillermo e Ignacio Novo, lo que confirmaba a la policía federal estadounidense que el asesinato de Letelier era una operación conjunta de aquellos y la policía secreta chilena pinochetista.

En Chile, el ex Jefe del Departamento Exterior de la DINA, el General Razl Iturriaga Neumann, responsabiliza ahora también a Michael Townley del asesinato del ex Comandante en Jefe del Ejército, Carlos Prats, y de su esposa. En 1999, el propio Townley declaró ante la jueza argentina María Servini de Cubría, en Washington, que ejecutó el atentado en Buenos Aires por orden del General Contreras.
Por otro lado, un informe de 21 páginas de la CIA dirigido al Congreso y publicado el 18 de septiembre del 2000, confirma que Michael Townley, se encargó de contratar a los cubano-americanos.

Townley, un norteamericano radicado en Chile, entró ilegalmente a Estados Unidos con pasaporte paraguayo para reunirse con Guillermo Novo y su hermano quienes designaron de apoyo a los terroristas: José Dionisio "Charco de Sangre" Suárez, Virgilio Paz Romero y Alvin Ross Díaz.

En aquel momento, Ignacio y Guillermo Novo no eran desconocidos del FBI. En 1964, habían disparado con una bazooka hacia el edificio de las Naciones Unidas cuando el "Che" Guevara se dirigía a la Asamblea General.

El 19 de septiembre de 1976, Townley, "Charco de Sangre" y Paz se dirigieron a la casa de Orlando Letelier en Bethesda, Maryland, donde Townley colocó la bomba bajo el auto del ex Embajador. El 21, ocurría el atentado.

Townley avisó inmediatamente por teléfono a los hermanos Novo que "algo" había ocurrido en el distrito de Columbia y abandonó el país el 24 para regresar a Chile.

Anteriormente, el 16 de octubre de 1975, un mercenario del Movimiento Nacionalista Cubano, vinculado a la CORU, disparó a quemarropa en Roma al líder democristiano chileno Bernardo Leighton y su esposa, ambos asilados en Italia.

Según un ex agente de la CIA, Manuel d'Armas, la CIA coordinó las acciones de la DINA con las del CORU, y otorgó a la alianza terrorista cubanoamericana fondos, asesores y explosivos.

Después de una larga y inútilmente laboriosa investigación del FBI en la cual la CIA multiplicó las interferencias engañosas, los hermanos Novo fueron arrestados, condenados y finalmente absueltos en un segundo juicio, donde sus defensores usaron varios artificios para descartar el elemento clave de la prueba de la Fiscalía.

Poco después de su liberación, Ignacio y Guillermo Novo fueron contratados por la Fundación Nacional Cubano-Americana y su jefe, Jorge Mas Canosa, para dirigir el "Comité de Información" del grupo mafioso.

Suárez y Paz llegaron a desaparecer durante doce (12) años. El FBI les reconocía un nivel de peligrosidad tal que el señalamiento de Paz había sido difundido hasta en el programa televisivo America's Most Wanted. Arrestados e inculpados, ambos admitieron su participación en el doble asesinato y fueron condenados... a doce años de cárcel.

La verdad acerca de los responsables del asesinato Letelier-Moffit iba a estallar casi un cuarto de siglo después de los hechos, cuando, el 18 de septiembre del 2000, un informe de 21 páginas de la CIA dirigido al Congreso confirmaba, por primera vez, que el jefe de la conspiración era Manuel Contreras, el Jefe de Inteligencia de la DINA, la policía secreta de la dictadura pinochetista.

La CIA también confesó que sabía con antelación de las intenciones de Contreras, quien, además de espía pinochetista, aparecía en la contabilidad de la inteligencia norteamericana.

Liberados de la cárcel federal, "Charco de Sangre" Suárez Esquivel, y Virgilio Paz Romero fueron entregados -siendo ciudadanos cubanos- al Immigration and Naturalization Service (INS), organismo entonces encargado de expulsar del país a los extranjeros en situación irregular después de su detención.

Pero, con la intervención de la Fundación Nacional Cubano-Americana, cómplice de Pinochet, el propio Presidente George W. Bush autorizó, en el curso del verano del 2001, que los dos peligrosísimos terroristas fueran puestos en libertad.

Virgilio Paz salió del Bradenton Detention Center, del INS, el 25 de julio, y "Charco de Sangre" Dionisio Suárez también regresó a la calle el 14 de agosto. ¡A menos de un mes del 11 de septiembre!

El 20 de mayo del 2003, cuando George W. Bush fue acogido en Miami por los miembros más extremistas de la mafia anticubana, los dos terroristas estaban ahí presentes, aplaudiendo frenéticamente sus palabras.

George Bush (padre) nunca tuvo que explicar su papel, como Jefe de la CIA, en esta historia sucia de asesinato y desinformación -"Uno de los peores actos de terrorismo de Estado nunca visto en territorio norteamericano", según un diario de la época.

Mientras, los cinco asesinos de un prestigioso político chileno y de su colaboradora se han beneficiado de todos los favores del sistema judicial imperial, burlándose de todos los que reclamaron y siguen reclamando justicia, los Cinco patriotas cubanos condenados por haber tratado de contrarrestar, precisamente, las actividades de los grupúsculos anticubanos terroristas, se encuentran encarcelados, en cinco prisiones distintas del territorio imperial.

Cuando, presionada por la Administración norteamericana, la ex Presidenta de Panamá, Mireya Moscoso, indultó ilegalmente, el 26 de agosto, Luis Posada Carriles así como a sus cómplices Guillermo Novo Sampol y Gaspar Jiménez Escobedo, liberó de un golpe a tres ex colaboradores de la DINA en su siniestra Operación Cóndor para la cual acaba de ser inculpado el ex dictador Augusto Pinochet.

Por su parte, al aceptar el regreso en territorio norteamericano de Novo y Jiménez, sin intervención ninguna, las autoridades judiciales de la Florida del Sur han dado la bienvenida a dos terroristas que se suman a varios otros entre los cuales Michael Townley y Orlando Bosch que viven en Miami y que participaron en los crímenes de la DINA. •

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Jean-Guy Allard

Jean-Guy Allard

Periodista canadiense radicado en Cuba. Es autor del libro "Auge y caída de Reporteros Sin Fronteras".