Unas cumbres borrascosas
Max Lesnick
No se trata ahora de la cinta "Cumbres Borrascosas" el filme clásico del cine que llevó a los primeros planos al actor inglés Lawrence Oliver ganando un premio Oscar por su brillante actuación. La cumbre es en la ciudad mejicana de Monterrey donde se reúnen a partir del día de hoy, por solo 48 horas, los jefes de estado de 34 naciones de nuestro continente. Será una reunión de mas de lo mismo, con la que los ánimos estarán caldeados.
Será un dialogo de sordos en el que el Presidente de Estados Unidos George Bush repetirá un discurso neoliberal redactado por sus asesores de política exterior, con su misma receta de siempre de la llamada "democracia representativa". Sus palabras serán escuchadas con la debida cortesía diplomática, pero en la firme convicción de parte de todos los presentes de que esa fórmula fracasada no resolverá los males por los que atraviesa la América Latina.
Los gobernantes del hemisferio saben y así lo piensan - salvo algunos dóciles incondicionales de Washington - que la responsabilidad primera por la crisis que atraviesa el continente, se debe precisamente a la pretendida implementación "a la trálaga" del neoliberalismo privatizador que dicta el Fondo Monetario Internacional bajo la indicación del gobierno de los Estados Unidos. Esa y no otra es la pura verdad.
Los problemas son muchos y cada nación del continente americano, aparte de sus dificultades internas, tienen confrontaciones con la política exterior norteamericana, acentuada en su arrogancia por la actual administración Republicana, cuyos dirigentes, comenzando por el Presidente, no son capaces de entender que el significado del concepto de "Soberanía nacional" frente a la injerencia extranjera.
No basta que el Presidente Bush llegue a la Cumbre de Monterrey con una promesa de legalización de los indocumentados que hay en Estados Unidos, en su mayoría mejicanos. Porque hasta en la manera de decirlo hubo palabras cargadas de prepotencia racista cuando expuso su plan en favor de los indocumentados.
Dijo el Presidente que "los que se acojan a la propuesta legalización, lo harán para desempeñar trabajos en Estados Unidos que los nacionales norteamericanos no están dispuestos a realizar". Algo así como diciendo: Bienvenidos a recoger lechugas y tomates o a barrer las calles y limpiar inodoros. ! Como si no hubiera en nuestra América Latina hombres y mujeres de talento como los hay en el pueblo americano!
Con Argentina también hay problemas. Las palabras del Subsecretario de Estado Roger Noriega dictándole pautas al Presidente Nestor Kirchner de cómo manejar las relaciones con Cuba fueron ofensivas e inoportunas. Una falta de respeto a la soberanía Argentina con la agravante de que el Secretario de Estado Collin Powell, lejos de tratar apagar la candela, le echo mas leña al fuego con otras declaraciones también ofensivas e inoportunas.
La política de la Administración Bush para con Venezuela pasa de castaño a oscuro. Otra innecesaria confrontación con un país de América Latina producto de la arrogancia y prepotencia de un gobierno en Washington que no entiende, que no comprende, que esa no es la mejor manera de servir los intereses de los Estados Unidos. La obsesión con el tema de Cuba los ha llevado a buscarse enemigos en todo el continente.
Una mala política que se extiende a Brasil y que aunque hagan silencio otras naciones más pequeñas, todos los pueblos de este hemisferio piensan lo mismo. Díganlo para afuera o díganlo para adentro. Que son los americanos y no América la que tiene que cambiar. ¡Y en Washington nadie le dice nada al Rey!
La cumbre será borrascosa en Monterrey. ¡Que malos consejeros tiene el Rey!
Habló para Réplica de Radio-Miami, Max Lesnik.


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