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Canto a Fidel (+ Video)

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Fidel y el Che

Vámonos,
ardiente profeta de la aurora,
por recónditos senderos inalámbricos
a liberar el verde caimán que tanto amas.

Vámonos,
derrotando afrentas con la frente
plena de martianas estrellas insurrectas,
juremos lograr el triunfo o encontrar la muerte.

Cuando suene el primer disparo y se despierte
en virginal asombro la manigua entera,
allí, a tu lado, serenos combatientes,
nos tendrás.

Cuando tu voz derrame hacia los cuatro vientos
reforma agraria, justicia, pan, libertad,
allí, a tu lado, con idénticos acentos,
nos tendrás.

Y cuando llegue al final de la jornada
la sanitaria operación contra el tirano,
allí, a tu lado, aguardando la postrer batalla,
nos tendrás.

El día en que la fiera se lama el flanco herido
donde el dardo nacionalizador le dé,
allí, a tu lado, con el corazón altivo,
nos tendrás.

No pienses que puedan menguar nuestra entereza
las decoradas pulgas armadas de regalos;
pedimos un fusil, sus balas y una peña.
Nada más.

Y si en nuestro camino se interpone el hierro,
pedimos un sudario de cubanas lágrimas
para que se cubran los guerrilleros huesos
en el tránsito a la historia americana.
Nada más.

Fidel habla del Che

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Se han publicado 3 comentarios



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  • Henry. dijo:

    Aqui les dejo los dos primeros poemas dedicados a Fidel

    1-CANTO A FIDEL

    Alguien le puso: Fidel,
    Cuba se lo dio a la vida,
    y se le abrió en una herida
    que va sangrando con él.
    Una agua como de miel
    en la sonrisa mojada,
    una sangre desvelada
    de bravo en el pecho bravo
    y un no querer ser esclavo
    creciéndole en la mirada.

    Lo meció buena mujer
    en cuna de seda buena,
    pero le duele la pena
    del bohío y del taller.
    Estudiante, su deber
    le conoce de temprano;
    y por el decir martiano
    echa su vida sin calma
    con una red en el alma
    y luz de libro en la mano.

    Por eso le oyen gritar
    los caminos y las calles,
    por el hambre de los valles,
    por la angustia del solar.
    Por donde marcha su andar
    el valor dice: ¡Presente!
    en la anchura de su frente
    hermana del resplandor,
    la patria tiene sabor
    a limpia y a combatiente.

    Cuando regresó el pasado
    por un camino de penas
    y hacia un clima de cadenas
    el tiempo fue desandado,
    su afán por lo liberado
    le hace la sangre febril;
    y en una explosión civil
    que alumbra la madrugada,
    se para frente al Moncada
    sin canana y con fusil.

    Y peleador necesario
    leal en cada episodio,
    se le ve mirar sin odio
    inútil al adversario.
    Sabor universitario
    le enseña a mirar así,
    alma de nuevo mambí,
    trae en la mano la rosa
    y la guerra generosa
    que dictó José Martí.

    Yo, que le quiero este asombro
    de verlo pelear su guerra,
    lo siento andar por la Sierra
    llevando a Cuba en el hombro.
    El aire donde lo nombro
    se vuelve de su calibre;
    acá y allá, donde vibre
    su sabor a rebeldía,
    Cuba —labio en agonía—
    usa una sonrisa libre.

    Su gesto salva el honor
    de este tiempo avergonzado,
    ya es como un dolor lavado
    nuestro presente dolor.
    La anchura de su valor
    tiene la de su papel;
    y van creciendo con él
    y por lo que el alma lleva,
    un ansia de Cuba Nueva
    y un… ¡Muchas gracias, Fidel!

    Francisco Riverón
    3 de diciembre de 1956
    *************************************

    2-CANTO A FIDEL

    No voy a nombrar a Oriente,
    no voy a nombrar la Sierra,
    no voy a nombrar la guerra
    —penosa luz diferente—,
    no voy a nombrar la frente,
    la frente sin un cordel,
    la frente para el laurel,
    la frente de plomo y uva,
    voy a nombrar toda Cuba:
    voy a nombrar a Fidel.

    Ese que para en la tierra
    aunque la luna le hinca,
    ese de sangre que brinca
    y esperanza que se aferra,
    ese clavel en la guerra,
    ese que en valor se baña,
    ese que allá en la montaña
    es un tigre repetido
    y dondequiera ha crecido
    como si fuese de caña.

    Ese Fidel insurrecto
    respetado por las piñas,
    novio de todas las niñas
    que tienen el sueño recto.
    ese Fidel —sol directo
    sobre el café y las palmeras—,
    ese Fidel con ojeras
    vigilante en el Turquino
    como un ciclón repentino,
    como un montón de banderas.

    Por su insomnio y sus pesares,
    por un puño que no veis,
    por su amor al veintiséis,
    por todos sus malestares,
    por su paso entre espinares
    de tarde y de madrugada,
    por la sangre del Moncada
    y por la lágrima aquella
    que habrá dejado una estrella
    en su pupila guardada.

    Por el botón sin coser
    que le falta sobre el pecho,
    por su barba, por su lecho
    sin sábana ni mujer
    y hasta por su amanecer
    con gallos tibios de horror
    yo empuño también mi honor
    y le sigo a la batalla
    con este verso que estalla
    como granada de amor.

    Gracias por ser de verdad,
    gracias por hacernos hombres,
    gracias por cuidar los nombres
    que tiene la libertad…
    gracias por tu dignidad,
    gracias por tu rifle fiel,
    por tu pluma y tu papel,
    por tu ingle de varón.
    Gracias por tu corazón.
    ¡Gracias por todo, Fidel!

    Carilda Oliver Labra

  • Juan Pablo dijo:

    Bueno y la autora de este canto nos es carilda oliver, porque no esta el nombre de la autora?

  • Yanetsy dijo:

    Hermosos poemas a nuestro Comandante en Jefe, me encantan.

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