La universidad médica cubana: presente y desafíos este martes y jueves en la Mesa Redonda
La situación actual de los estudios de las ciencias médicas en el país, su organización, el estado de la infraestructura, las inversiones y otros temas de interés serán analizados este martes y jueves en la Mesa Redonda por autoridades del Ministerio de Salud Pública y el rector de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana.
Si usted desea participar con su opinión llame desde hoy hasta el jueves de 8:00 am a 5:00 pm al 76465900 o al 78312484 el martes durante la emisión del programa. También podrá contactarnos a través de nuestro correo mesaredonda@enet.cu o en los sitios web de la Mesa Redonda o Cubadebate.
Cubavisión, Cubavisión Internacional y Radio Habana Cuba transmitirán este programa a las 7:00 de la noche y el Canal Educativo lo retransmitirá al final de su emisión del día.
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Al reconocer el acierto del tema, que ahonda en la Universidad de Ciencias Médicas como hija legítima de sanas aspiraciones, comparto la convicción de que los cubanos, como las familias, las comunidades e instituciones, así como la sociedad en su conjunto, aunque disfrutan y reconocen avances notorios en la etapa revolucionaria, esperan más de los profesionales, trabajadores, profesores y estudiantes de la salud, precisamente los que compartimos una invaluable responsabilidad social: cuidar la salud del pueblo, en toda su dimensión. Por tanto, debemos concientizar que:
•La excelencia y la cultura sanitarias a que aspiramos se comienzan a fraguar durante el proceso formativo. La anatomía, la fisiología y el alma del sistema sanitario, que incluye la Universidad, han de estar en función del pleno bienestar físico, mental, social y ambiental de todos.
•Podemos acelerar las transformaciones necesarias en el ámbito salubrista. En cada escenario formativo, que es además asistencial e investigativo, somos el rostro, la imagen, del sistema cubano de salud. Por tanto, es imprescindible “ser y parecer” un digno representante del sector.
•La vocación humanista, cuando existe, se demuestra. Es ferviente y constante; se expresa, al ejercerla, a través de la sensibilidad y la sabiduría.
•Es mal educado el que se abstiene de educar.
•Las épocas de incivilidad e insalubridad, como la historia en su conjunto, no pueden olvidarse, precisamente para que nunca se repitan sus dramáticas causas y consecuencias.
•Nos corresponde protagonizar la apología al cuidado de la salud y no tenemos derecho a tolerar la indiferencia con la sanidad del pueblo.
•No hay razón alguna para que identifiquemos mejor los signos de enfermedad que aquellos que evocan insanos estilos de vivir.
•La educación médica tiene que llegar, todos los días, a los espacios donde transcurre la vida de nuestros compatriotas y allí debe escucharlos, aconsejarlos, asistirlos y acompañarlos con ética y responsabilidad.
•Resulta esencial el estudio profundo de todo lo que condiciona o determina el estado de salud, para enfatizar en las estrategias de promoción de sanos estilos de vida y la prevención de enfermedades u otros daños a la salud.
•El honor tiene que colmar cada escenario de formación y atención, presidir cada relación profesor-paciente, estudiante-paciente o profesor-estudiante, y guiar cada modo de actuación.
•El superlativo moral es la dignidad, de cada estudiante y de cada educador.
Dr. José Luis Aparicio Suárez.