Imprimir
Inicio » Noticias, Política  »

Viaje con Francisco: Caleidoscopio

| 22 |

NEW YORK.-Ha sido tan intensa la agenda del Papa y tantas las vivencias, que no podré contarles todo, aunque quiera. Por eso he armado algunas viñetas rápidas, con la esperanza de que, al final, ustedes quizás tengan una idea de la tercera gran jornada de Francisco en Estados Unidos.

Parque Central

Armories en el Parque Central de Nueva York, poco antes de la llegada de Francisco. Foto: The New York Times

Arcoíris en el Parque Central de Nueva York, poco antes de la llegada de Francisco. Foto: The New York Times

La alcaldía de la ciudad de Nueva York ha rifado boletos para peregrinar junto a Francisco dentro del Parque Central, en un encuentro cara a cara con los neoyorquinos.  Muy temprano en la mañana, dos horas antes de que las puertas de seguridad abrieran en Central Park, y seis horas antes de que el Papa llegue, la fila en la puerta de entrada tiene más de dos cuadras de largo.

Nancy Díaz, de 57 años, del Bronx, ha estado esperando afuera desde que terminó la función en el teatro donde trabaja como acomodadora, la noche anterior. Ella trató de dormir en la entrada del parque, por la calle 60, pero las ratas la obligaron a refugiarse en un banco en Columbus Circle. “Era una pandilla de seis ratas”, cuenta al periodista de The New York Times. “Estaban saltando, gritando, haciendo ruido…”, dice exaltada e inmediatamente después suspira. Su expresión es de quien es capaz de resistirlo todo: “Pero viene el Papa”. 

En Penn Station

Foto: The New York Times

En el tren de Long Island, que va a la estación de Penn Station, el conductor que recoge las entradas llamó la atención sobre un inusual polizonte:  “¡Una mantis religiosa!”, dijo. “Por supuesto que lo sería, con el Papa en la ciudad”, dijo alegre la mujer que estaba sentada más cerca.

Encuesta

Francisco coloca una rosa blanca sobre el mausoleo de mármol negro dedicado a las víctimas del 11 de Septiembre de 2001 en Nueva York. Foto: The New York Times

Francisco coloca una rosa blanca sobre el mausoleo de mármol negro dedicado a las víctimas del 11 de Septiembre de 2001 en Nueva York. Foto: The New York Times

Leo los periódicos de la mañana. Reproducen una encuesta publicada por CBS News, que encontró que alrededor del 60 por ciento de los protestantes y los estadounidenses sin ninguna religión tenían una opinión “favorable” o “muy favorable” del Papa.  El 79 por ciento de los católicos consideran al Papa un buen líder de la Iglesia.

Otra encuesta de la Universidad de Quinnipiac también encontró que el 61 por ciento de los católicos, protestantes y los que no profesan ninguna fe estuvieron de acuerdo con la convocatoria del Papa a hacer más para enfrentar el cambio climático. Entre  los católicos esta calificación es aún más alta, con un 90 por ciento de opinión “favorable” o “muy favorable”.

Fiesta

Das, el "Papa" bailarín. Foto: The New York Times

Das, el “Papa” bailarín. Foto: The New York Times

Paseando por la Octava Avenida hacia Columbus Circle anda un hombre vestido  con túnica y  gorro rojos, ofreciendo bendiciones. Dice que es el Papa.  “Bendito seas”, le grita al periodista. Se hice llamar Das y se está divirtiendo: “Yo no creo que el otro papa pueda tener más seguidores que yo”, y señala a la multitud que va y viene –como es usual- a esta hora.

Mirándolo bien, el traje de color rojo tiene incrustados unos leones y sus zapatos parecen de arlequín. (“Yo me pongo lo que puedo”, replica Das.) Las reacciones están encontradas frente al gracioso impostor. Los niños corren hacia él como si fuera otra mascota en Times Square, pero Das admite que un vecino piadoso le vio salir de su apartamento y lo criticó. “Sólo quiero que la gente se ría”, añade. “¿Usted es el Papa?”, le pregunta un saxofonista que toca bajo la estatua de Cristóbal Colón. Das le dice que sí y empieza a bailar para demostrarlo.

Confesión

Raúl en la ONU. Foto: The New York Times

El Presidente Raúl Castro en la ONU, junto al Canciller Bruno Rodríguez Parrilla y el Ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera. Foto: The New York Times

No puedo ir más allá de la Sala de Prensa y paso todo el tiempo pendiente de la pantalla del televisor. La noticia no es solo que el Papa ya está en el interior de la sede de la ONU, sino que otros dignatarios, entre ellos Raúl, han venido a ver el discurso que el pontífice dará en breves minutos. Pero el director de la única señal que viene del plenario, solo poncha tomas generales, y no he logrado confirmarlo.

Me voy a tomar un café, frustrada. La que se ocupa de acomodar los vasitos y mantener el termo con el líquido caliente, es una salvadoreña que se alegra de encontrarse con una cubana. Se llama María y está muy emocionada: el Papa está aquí. No puede llegar hasta él, pero sí a otros religiosos que lo acompañan o simplemente andan dando vueltas en su entorno. Tiene boleto para ir a la misa del Madison Square Garden –lo ganó en una rifa en su parroquia-, pero antes quiere confesarse.

No me imagino cómo eso será posible en medio de la locura que es hoy Nueva York, y cuando ella todavía está trabajando, a escasas horas del encuentro de Francisco con los inmigrantes en el estadio techado más famoso de esta ciudad. Responde que hay sacerdotes y confesionarios-express alrededor de todo Madison Square, junto a los quioscos que venden suvenires y los puestos de perro caliente. “Voy a limpiar mi alma antes de ir a misa con el Santo Padre, ¿y usted?” “Yo me conformo con saber si Raúl ha llegado a la ONU”, le respondo, y ella se ríe como una niña.

Error de cálculo

El Papa interviene ante la Asamblea General de la ONU, es el cuarto pontífice que lo hace. Foto: The New York Times

El Papa interviene ante la Asamblea General de la ONU, es el cuarto pontífice que lo hace. Foto: The New York Times

Ya está en el podio del edificio de las Naciones Unidas, a pocas kilómetros de Wall Street y de Zucotti Park –el célebre corazón de las manifestaciones del movimiento Occupy Wall Street-. Francisco lanza su crítica al poder financiero depredador: “Los organismos financieros internacionales han de velar por el desarrollo sustentable de los países y la no sumisión asfixiante de éstos a sistemas crediticios que, lejos de promover el progreso, someten a las poblaciones a mecanismos de mayor pobreza, exclusión y dependencia.”

Por supuesto, en otro potente discurso, regaña a los bancos, a la “distribución fáctica del poder”, al egoísmo que destroza al planeta, a la burocracia y sobre todo, a la hipocresía. Pide “techo, trabajo y tierra” y proclama el “derecho al ambiente”. Sus palabras no son las del líder político en campaña o las de la estrella de rock que pide a los ciudadanos de los países ricos para extender ayudas a África, y se va a dormir tranquilo con su conciencia. Francisco hace lo que exhorta: no limitarse “al ejercicio burocrático de redactar largas enumeraciones de buenos propósitos –metas, objetivos e indicadores estadísticos–, o creer que una única solución teórica y apriorística dará respuesta a todos los desafíos”.

Fíjense lo que son las cosas. Por esas vueltas extrañas y a veces desconcertantes que da la memoria, lo que me viene a la mente mientras escucho a Bergoglio en la ONU es una frase que le dijo Richard Nixon en 1971 al entonces joven Donald Rumsfeld, futuro secretario de Defensa estadounidense, cuando le aconsejaba qué parte del mundo debía ignorar si quería una carrera brillante: “América Latina hoy en día no le importa a nadie un pepino.”

Pues bien, este Papa latinoamericano, argentino por más señas, está recibiendo ahora mismo una de las ovaciones más largas, cerradas y vibrantes que se han escuchado en este plenario, con los ojos del mundo puestos en él.

Madison Square Garden

En el Madison Square Garden. Foto: The New York Times

En el Madison Square Garden. Foto: The New York Times

Cuando Francisco va al altar para dirigir la misa, el gobernador Andrew M. Cuomo llega a la sala de prensa a responder preguntas. La primera es, obviamente, qué conversó en privado con el Papa:  “Me dijo que Nueva York es un lugar sostenido por la inmigración. Todos somos inmigrantes, aceptemos los inmigrantes. No alejemos la inmigración. Nos parece una fuente de fortaleza y no una debilidad”.

Si Francisco le recordó ayer a los pobres que viven en las calles de Washington que Jesucristo fue también un sin techo, hoy le dijo a miles de inmigrantes, como la María que prepara el café en la Sala de Prensa, que Jesús está en las calles y va al encuentro de ellos, “donde realmente están y no donde nos gustarían que estuviesen”. En la Misa en el Madison Square Garden, ante más de 20 000 personas, retorna “El Pobrecillo de Asís” –como llamaban a San Francisco- y se despliega el recio intelectual que es Jorge Bergoglio. Si no me creen, lean con cuidado este párrafo de la homilía:

Vivir en una gran ciudad es algo bastante complejo: contexto pluricultural con grandes desafíos no fáciles de resolver. Las grandes ciudades son recuerdo de la riqueza que esconde nuestro mundo: la diversidad de culturas, tradiciones e historias. La variedad de lenguas, de vestidos, de alimentos. Las grandes ciudades se vuelven polos que parecen presentar la pluralidad de maneras que los seres humanos hemos encontrado de responder al sentido de la vida en las circunstancias donde nos encontrábamos. A su vez, las grandes ciudades esconden el rostro de tantos que parecen no tener ciudadanía o ser ciudadanos de segunda categoría. En las grandes ciudades, bajo el ruido del transito, bajo «el ritmo del cambio», quedan silenciados tantos rostros por no tener «derecho» a ciudadanía, no tener derecho a ser parte de la ciudad –los extranjeros, los hijos de estos (y no solo) que no logran la escolarización, los privados de seguro médico, los sin techo, los ancianos solos–, quedando al borde de nuestras calles, en nuestras veredas, en un anonimato ensordecedor. Se convierten en parte de un paisaje urbano que lentamente se va naturalizando ante nuestros ojos y especialmente en nuestro corazón.

Cuando terminó la misa, el cardenal Timothy M. Dolan, arzobispo de Nueva York, se levantó con la ligereza del anfitrión de la casa: “Papa Francisco”, dijo. “En cada Misa, todos los días, oramos por y en unión de Francisco, nuestro Papa. Y ahora estás aquí”. Los aplausos llenaron el estadio y el Papa recibió una ovación que se prolongó durante más de un minuto. El rostro serio que había llevado Bergoglio se transfiguró en una sonrisa. “Está claro lo mucho que le damos la bienvenida, lo mucho que lo amamos, cuánto lo necesitamos. Gracias por su visita”, volvió a hablar el cardenal Dolan y sobrevinieron más aplausos. Francisco cerró la liturgia, como suele hacer siempre: “Por favor, les pido… No se olviden de rezar por mí.”

Todavía aturdida por el espectáculo, le pregunto a José Pertierra, abogado que ha lidiado por décadas con el drama del inmigrante en Estados Unidos, qué le ha parecido la Misa: “Francisco ve el rostro de Jesús en los de abajo, los indocumentados, los perseguidos, los refugiados, los extranjeros y los sin techo.  Ese es el mensaje que le comunicó al público en la gran catedral del entretenimiento de Nueva York”.

Zona Cero 

Francisco pudo escuchar el agua que cae. Oración en el Memorial a las víctimas del 11 de Septiembre de 2001. Foto: The New York Times

Francisco pudo escuchar el agua que cae. Oración en el Memorial a las víctimas del 11 de Septiembre de 2001. Foto: The New York Times

El Papa se disculpa porque no puede expresar su mensaje en inglés.  “Aquí el dolor es palpable”,  y  obviamente estas palabras, dichas como las dijo, tenían que oírse en español. “El agua que vemos correr hacia ese centro vacío nos recuerda todas esas vidas que se fueron bajo el poder de aquellos que creen que la destrucción es la única forma de solucionar los conflictos”, añade.

Bergoglio está en una ceremonia interreligiosa en el Memorial a las víctimas del 11 de Septiembre, en el llamado Ground Zero (Zona Cero), en el mismo lugar donde estuvieron las Torres Gemelas, donde un pequeño grupo de terroristas incrustaron dos aviones que derrumbaron los emblemáticos edificios del Bajo Manhattan. Lo acompañan líderes religiosos del hinduismo, el budismo, el jainismo, el sijismo, el judaísmo, nativos americanos, musulmanes y de otras ramas del cristianismo. El sonido constante del agua que cae es lo único que escucha el Papa, a pesar de que lo acompañan, además, al menos otras mil  personas.

Me llama la atención el recogimiento de los familiares y las señales de gratitud que muestran al Papa. De los fallecidos en las Torres Gemelas hay memoria real y presencia figurada, pero las familias han formado un ejército doliente y militante que vigila cada cosa que tiene que ver con el Memorial y se expresa y actúa con vehemencia cuando sienten que el espectáculo o la codicia desvirtúan el gesto conmemorativo.

Permítanme describirles el lugar. Uno entra en el recinto de hormigón y cristal, y advierte dos colores dominantes, el verde y el negro. El verde corresponde al arbolado del parque, la plantación de robles blancos de California, y el Survivor Tree o árbol superviviente, un peral que originalmente estaba en el jardín de la plaza interior situada entre las dos torres abatidas y que las brigadas de salvamento encontraron, dañado pero no muerto, en las ruinas humeantes de la Zona Cero. Como un herido más de la masacre, el peral fue atendido y sanado en otro parque-hospital de la ciudad, hasta que renació y floreció de nuevo cada primavera.

Hay dos inmensas fuentes que ocupan el perímetro exacto donde estaban las Torres. Además de los bordes de la fuente en mármol negro donde están grabados los nombres de las víctimas, la otra nota distintiva es el fluir moroso de un continuo canal que forma una cascada sin estruendo y un lago sin profundidad. Pero el agua cae finalmente en anchos pozos centrales a un fondo insondable y sombrío. El silencio allí, con Francisco, era tal que no solo pudo “ver el agua caer”, como dijo en su discurso, sino escucharla.

Aquí, en este lugar de la memoria, cada uno a su manera, pero juntos, les propongo hacer un momento de silencio y oración. Pidamos al cielo el don de empeñarnos por la causa de la paz. Paz en nuestras casas, en nuestras familias, en nuestras escuelas, en nuestras comunidades. Paz en esos lugares donde la guerra parece no tener fin. Paz en esos rostros que lo único que han conocido ha sido el dolor. Paz en este mundo vasto que Dios nos lo ha dado como casa de todos y para todos. Tan solo, PAZ.

Francisco hablaba no solo para las familias allí reunidas. De lo contrario no habría convocado a tantos líderes espirituales, muchos de ellos mujeres, ni hablado de “solucionar conflictos” o de la paz. Todavía andando la ceremonia, les confieso que sentí que en este lugar, “donde el dolor es palpable”, hay un halo de justicia para las víctimas del otro 11 de Septiembre y del terrorismo en Cuba. Y como todos, también lloré.

Con los líderes religiosos en el Memorial dedicado a las víctimas del 9/11. Foto: The New York Times

Con los líderes religiosos en el Memorial dedicado a las víctimas del 9/11. Foto: The New York Times

Confesionario improvisado en un bar. Foto: The New York Times

Confesionario improvisado en un bar. Foto: The New York Times

Con niños en una escuelita de Harlem. Foto: The New York Times

Con niños en una escuelita de Harlem. Foto: The New York Times

El Papa visitó el colegio católico "Our Lady Queens of Angel" de East Harlem donde se tomó fotos selfies, escuchó canciones y rezó con los pequeños; lo acompañó el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio. Esta imagen es de la mañana, cuando . se esperaba a FranciscoFoto: The New York Times

El Papa visitó el colegio católico “Our Lady Queens of Angel” de East Harlem donde se tomó fotos selfies, escuchó canciones y rezó con los pequeños; lo acompañó el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio. Esta imagen es de la mañana, cuando se esperaba a FranciscoFoto: The New York Times

Se han publicado 22 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Henry dijo:

    Gracias Rosa ya me puedo acostar con una idea de la tercera gran jornada de Francisco en Estados Unidos gracias a tú articulo.
    Por cierto muy simpatica la historia de Das, el “Papa” bailarín

  • enaixy dijo:

    gracoas a dios por enviarnos este misionero de misericordia que cuba y sus cubanos hemos resibido con tanta alegria…. todos somos hijos de dios.

    • gabriel fcb dijo:

      este papa es un campeon, la historia nunca ha tenido uno asi, tan lleno de vida y deseos de ayudar. se ve muy alegre y jovial. le deseo larga vida.

  • vivi dijo:

    gracias, rosa miriam, tus excelentes crónicas nos están permitiendo seguir a ese hombre tan especial, ya tan querido para todos, que es el Santo Padre, el Papa Francisco. gracias, cubadebate, gracias a ti, también nosotros viajamos con el Papa.

  • Y04ND1 dijo:

    DE VERAZ UN PAPA ¨HUMANO¨, NO ES QUE SUS PREDECESORES NO LO FUERAN, SOLO LO DIGO EN TONO DE: UN PAPA MAS DE LA GENTE, DE LOS POBRES, DE LA GENTE DE A PIE, NO POR NADA ATRAE A PRACTICANTES DE TODAS LAS RELIGIONES E INCLUSO A LOS NO CREYENTES, UN PAPA QUE TE MIRA A LA ALTURA DE TUS OJOS Y NO DESDE UN PEDESTAL

    • Yereiny dijo:

      Ahora parafraseo a nuestro papa de pueblo: ” Si quieres ir de prisa,anda solo,pero si quieres llegar lejos,anda acompañado”.Gracias al papa por abrirle las puertasde Cuba al mundo.

  • Sergio RH dijo:

    Sencillamente increible, gracias Mirian por tu redaccion que es como si uno estuviera presente en el lugar, Gracias.

  • REFLEXIVO dijo:

    Muy buena la cobertura sobre todo el viaje del Papa, desde que se montó en el avión. Mucho emjor ha sido el accionar del Papa, que ojalá, influya en los que tienen que tomar decisiones, especialmente EU. Una cosa no me pareció correcta. Hay un momento en que el papa está en el avión de pié y Rosa Miriam Elizalde estaba sentada. ¿Es eso correcto?

    • ANGEL dijo:

      Si es correcto, pues es el Papa el que se traslada a donde se enguantan los reporteros y solo responde unas pocos preguntas en el avión, para nada es una indelicadeza, y si dice de la grandeza de este ser especial.

    • Rosa Miriam dijo:

      Así es. Gracias a todos por el cariño. Acabamos de llegar a Filadelfia. Esta tarde les contaré. Solo resta un día para que concluya la visita del Papa a Cuba y Estados Unidos. Y a propósito escribo Cuba-EEUU juntos, porque así se ha concebido, como una sola ruta y seis paradas: La Habana, Holguín, Santiago, Washington, Nueva York y Filadelfia.

  • Idania dijo:

    Gracias Rosa Miriam , otra de tus buenas crónicas, reitero que me hace sentir que estoy viendo y viviendo esos momentos que tan maravilloso tu describes

  • Yereiny dijo:

    A las personas les hace falta algo a que aferrarse,en estos tiempos difíciles,que al menos la fe nos de fuerzas para continuar.

  • Paquita dijo:

    Rosa: se me gasta esta palabra ¡¡¡¡¡¡excelente!!!!!!

  • Argus40 dijo:

    Al ser más humano, más cerca está del cielo nuestro Papa Latinoamericano, Dios lo bendiga!!!

  • yanet dijo:

    Gracias Rosa Miriam, muy buena su crónica y muy emotiva. Excelente elección de la prensa al haberla enviado a esta cobertura.

  • George dijo:

    Sin palabras, Francisco con todo el respeto que mereces; porque con tus hechos lo has ganado, “eres un fuera de serie”, desde siempre has sido un revolucionario en el sentido exacto de la palabra como lo fue Cristo y en sus pies andas. Gracias a Dios por estar para nosotros.

  • GINEPD dijo:

    promesas de dos hermanos.
    – No codiciaras lo que mí hijo tiene, porque lo compartirá con el tuyo.
    – Amaras a mí hijo, porque amaré al tuyo.
    – No levantaras falsos testimonios contra mí hijo sol por ser debil, porque mañana puede ser el tuyo.
    – No le negaras a mí hijo el pan, porque mi negro engrudo de minero, mi tortilla, mí tamal y mi mate lo compartiré con el tuyo.
    – No ahogaras con usura a mí hijo o le negaras el futuro, al tuyo y al mío.
    – No le negaras la escuela, la universidad, la ciencia a mi hijo o el tuyo y el mío en el futuro seran mudos.
    – No le impondras a mí hijo a la guerra, por yo no se lo impondre al tuyo.
    – No separaras a tú hijo, porque junto al mío jugaran en el mismo parque.
    – NO MATARAS A MI HIJO, PORQUE PUEDE SER EL TUYO.

  • alex dijo:

    hola a todos y saludos

  • Gilberto Arias dijo:

    Excelente crónica Rosa MIriam, muchas gracias por hacernos partícipes de la emotividad
    de los momentos que has vivido acompañando a Su Santidad.

  • Migdalia dijo:

    Siguiendo la singular crónica sobre la gira de Francisco que has ido tejiendo en todos estos días, me animo a sugerirte prepares un libro, pues creo que tienes la preparación y la vivencia que nadie más puede aportar aquí para un trabajo periodístico e histórico de altos quilates. Lo que has escrito se aleja de lugares comunes que muchos de nuestros periodistas reflejan en lo que publican, al tiempo que ofreces una visión fresca y objetiva, desprovista de convencionalismos que hacen extraordinariamente atractiva la lectura.
    Lastima que ningún órgano de la prensa plana las publique.

  • Ing.Luis Enrique Fuentes Salas dijo:

    Dra Rosa Miriam, bello y excelente caleidoscopio. GRACIAS por sus emotivas cronicas de viaje. !!!!!!

  • Félix Vázquez Payrol dijo:

    Tengo que emplear esta página ya que no encuentro otra actualizada. Me referiré escuetamente a la votación de Cuba contra el Bloqueo 27 de octubre 2015. Recuerden mis reflexiones… Para aquellos que decían que era extremista. Como pueden ver quieren entretenernos, lo que mas me admiró de la respuesta americana fue que estas dificultades costarán largos años… Que les parece…Ya lo dijo el Ché… con el imperialismo no se puede confiar ni tantito así…
    Félix Vázquez Payrol.

Se han publicado 22 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Rosa Miriam Elizalde

Rosa Miriam Elizalde

Periodista cubana y editora del sitio Cubadebate. Es Doctora en Ciencias de la Comunicación y autora o coautora de los libros “Antes de que se me olvide”, “Jineteros en La Habana”, “Clic Internet” y “Chávez Nuestro”, entre otros. En twitter: @elizalderosa

Vea también