Modifican retrovirus del VIH para curar enfermedades hereditarias

Un estudio publicado en la revista Science reveló que científicos italianos crearon una nueva terapia génica basada en el VIH modificado, que ha ayudado a mejorar las condiciones de pacientes con enfermedades hereditarias graves.
"Ya han pasado tres años desde el inicio de los ensayos clínicos y los resultados del tratamiento de los primeros seis pacientes nos inspiran mucha confianza: el método es seguro y efectivo", asegura Luigi Naldini, el director del Instituto de Terapia Génica TIGET en Milán (Italia).
Los médicos han probado con éxito su método en tres pacientes con el síndrome de Wiskott-Aldrich y en otros tres con leucodistrofia metacromática. Diez pacientes más están en el proceso de tratamiento por el momento. La causa de ambas enfermedades es la falta de ciertas proteínas en el cuerpo, causada por un defecto genético.
En el caso de la leucodistrofia metacromática, en las células nerviosas se acumulan las sustancias que destruyen la membrana de estas células. Los niños con este trastorno nacen sanos, pero con el paso del tiempo su sistema nervioso empieza a funcionar mal. En los pacientes con el síndrome de Wiskott-Aldrich el sistema inmunológico y las plaquetas muestran un funcionamiento inadecuado, lo que les hace vulnerables a muchas enfermedades y provoca frecuentes hemorragias.
Los científicos que trabajan bajo la dirección de Naldini, extrajeron de la médula ósea del paciente células madre hematopoyéticas y reemplazaron en ellas los genes mutantes por genes normales, utilizando retrovirus especiales, "construidos" sobre la base del VIH. Después los médicos devolvieron las células a la médula ósea.
En los pacientes con síndrome de Wiskott-Aldrich las células "corregidas" comenzaron a convertirse en células sanguíneas sanas, consiguiendo que el sistema inmunológico y las plaquetas trabajaran normalmente. En el caso de la leucodistrofia metacromática, alterando las células con la sangre modificada llegaron al cerebro y produjeron allí una proteína necesaria para el funcionamiento normal de las neuronas. Los científicos también lograron que las células madre produzcan más proteínas que las células de las personas sanas para neutralizar los efectos de su degradación. Los pacientes mejoraron en un periodo de 20 a 30 meses después de comenzar el tratamiento.
(Con información de Russia Today)
- Convocan Pleno Extraordinario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba
- Gobernador de California Gavin Newsom, rival de Trump, denuncia investigación políticamente motivada
- Bélgica es salvada por un rápido Lukaku y se queda con un punto ante Egipto
- Milmillonarios del mundo, incluidos los del sector energético, multiplicaron su riqueza durante guerra contra Irán
- Inauguran en Italia exposición sobre Fidel
- ir aNoticias »
- ¿Es el progreso tecnológico de China algo “regalado” por las grandes corporaciones extranjeras?
- Google presenta Gemini 3.5 Live Translate
- Caída global de Meta: WhatsApp, Instagram, Facebook y Messenger sufren interrupción que impide a millones interactuar con normalidad
- El beso de la muerte silencioso: Por qué las API REST y GraphQL están gritando “hackéame”
- Ni aire acondicionado ni ventilador: el invento de China que reduce 9 ºC la temperatura de tu casa sin gastar luz
- ir aCiencia y Tecnología »

ok, que bien, viva la ciencia
Que buen articulo!!
Quisieramos saber mas de este tipo de tratamientos con virus.
habrá tratamiento para la diabetes con este descubrimiento,que se explore más este caso
La ciencia, cuando se hace acompañar de la responsabilidad y el sentido común, es el camino al desarrollo. A la comunidad científica nos anima la posibilidad real de transformar la realidad sanitaria, en algunas entidades, con el empleo juicioso de las terapias celular y génica, que obviamente alumbran al porvenir y están ofreciendo ya, en ensayos preclínicos y clínicos, alentadores resultados. La modificación genética con fines específicos y la reprogramación celular podrían resultar pertinentes y eficaces para los problemas que se describen, y otros, que hoy no tienen un tratamiento curativo. Vale concentrar los esfuerzos del mundo en función del bienestar del ser humano. Dr. José Luis Aparicio Suárez (japaricio@cardiovc.sld.cu)