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Habla el padre de la Cardiología en Cuba: “Queríamos mejorar la salud del pueblo y evitar la charlatanería”

En este artículo: Cardiología, Cuba, Salud
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Dr.Alberto Hernández Cañero

Dr.Alberto Hernández Cañero

No todos los seres humanos tienen la suerte de llegar a más de 90 años con la lucidez necesaria para saber que el tiempo pesa. Ese es el caso del Dr.Alberto Hernández Cañero, director fundador del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular (ICCCV), Profesor Titular (consultante) del Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana, Investigador Titular, Doctor en Ciencias y Miembro Titular de la Academia de Ciencias.

Mereció por sus indiscutibles méritos la Orden Finlay; la medalla 250 Aniversario de la Universidad de La Habana; la medalla Distinción por la Educación Cubana; medalla Comandante Fajardo; Servicios Distinguidos de las FAR; 30 años del Ministerio del Interior; Cardiólogo Distinguido; medalla y diploma de la Sociedad de Cardiología Centroamericana y del Caribe y ha impartido conferencias o presentaciones de trabajos en más de 20 ciudades de países extranjeros.

Reconocido por sus investigaciones, el Dr.Hernández Cañero, o Cañero como le llaman sus pacientes, ha podido ver y protagonizar el avance de la Cardiología y la Cirugía Cardiovascular en el hospital que fundó en 1966.

Gracias a su empeño y empuje se aplicaron en la mayor de las Antillas las más modernas técnicas dirigidas al tratamiento del corazón. Lejos de frenar a los jóvenes los estimuló, de tal suerte que hoy reconocidos profesionales lo llaman el padre de la Cardiología en Cuba.

En un área remodelada de la reconocida institución médica tiene su oficina a la que asiste varias veces en la semana a escribir, ver pacientes o asesorar a los que le han seguido sus pasos.

Aún mantiene su optimismo por el mejoramiento humano porque sigue creyendo en los principios de humanidad que le hicieron quedarse en Cuba en 1959, cuando muchos de sus colegas abandonaron a su país.

-Generalmente durante la niñez y la adolescencia se perfilan los gustos de lo que será una profesión en el adulto ¿Es Usted la norma o la excepción? ¿Qué hacía o le gustaba hacer de niño?

-Mi infancia que yo recuerde, no tuvo otra relación con la medicina que las visitas que yo le hice a su consulta, o las de él a mi casa, del Dr. Ernesto Velarde, un médico de mi pueblo natal San Cristóbal en Pinar del Río, que me trató las enfermedades de la infancia. En ese pueblo cursé la enseñanza primaria, monté a caballo, jugué a las bolas, a los trompos, a la quimbumbia y al base ball, como receptor, donde no fui nada bueno. A los 11 años mis padres me enviaron a la Habana donde vivían mi abuela y tíos maternos para que me preparara para el ingreso en los estudios de bachillerato. Ya en la adolescencia tuve inclinaciones a distintas profesiones, primero quise estudiar abogacía, por la influencia del mayor de mis tíos, un emigrado español, obrero, que trabajaba en una fábrica de bloques de cemento, cuya ideología era la de un comunista utópico, que soñaba con una sociedad sin clases, y sin la existencia de un estado represivo. Por ello tempranamente comencé a interesarme por los problemas sociales, de ahí la profesión de abogado, como el mejor medio para defender mis ideales, hasta trabajé en una notaría. En 1933, después de la caída de la dictadura de Machado, me puse muy contento al conocer, a finales de ese año, la creación de soviets de obreros y campesinos en 10 centrales azucareros, pero se mantuvo poco la alegría pues su duración fue fugaz. La huelga de marzo de 1935 reprimida por Mendieta, Batista, Pedraza y sus sicarios, marcó el camino hacia la profesión de médico, pues mi padre que era secretario de la Junta de Educación de mi pueblo San Cristóbal, fue acusado de guiterista y dejado cesante. Por ello vino para la Habana con mi madre y mi hermana y me fui a vivir con ellos. Mi padre había abandonado la carrera de Farmacia, faltándole solo dos años, cuando se casó con mi madre. Comenzó a estudiar de nuevo y se graduó de Doctor en Farmacia en 1937. Regenteó y trabajó durante año y medio en una botica llamada La Nacional situada en Belascoaín entre San Rafael y San Miguel, donde yo lo ayudaba a despachar, a inyectar clientes y hasta recomendar medicinas, cosas que se hacían frecuentemente en estos establecimientos. En 1938 adquiere, a pagar en cierto número de plazos, una de estas boticas y es ahí que decido matricular la carrera de Doctor en Medicina, sin abandonar mis ideales, ya que esta carrera es un verdadero sacerdocio que puedes ejercer y hacer el bien en cualquier parte sin contradicciones.

– ¿Por qué cardiólogo?

El por qué de esta especialidad puede haber sido un hecho casual. Cuando comencé la carrera, como cualquier otro estudiante de medicina, busqué donde practicar y se me ofreció la consulta de cardiología del Hospital Nuestra Señora de las Mercedes, cuyo jefe era el Dr. Juan Govea Peña, cardiólogo graduado en Francia, famoso en esos años, que tuvo la distinción de brindarme su consulta privada como medio de enseñanza. Con él aprendí a auscultar y a interpretar el lenguaje del corazón, que emitía un ruido de galope cuando estaba enfermo y cansado, o un ruido de soplo si sus válvulas estaban estrechadas, insuficientes o malformadas y se quejaba cuando una arteria coronaria se estrechaba. Tenía para diagnosticar la ayuda del electrocardiograma, la radiología y la angiocardiografía. Tuvo la cardiología un desarrollo impetuoso tanto en sus medios de diagnóstico como la ecocardiografía, la electrofisiología, los estudios hemodinámicos y la coronariografía, así como en los terapéuticos, medicamentosos, la estimulación cardíaca, y otros métodos invasivos como la angioplastia y la cirugía cardiovascular con las que se mejora la calidad o se salvan vidas. Por eso continué como cardiólogo en la Sala Yarini, Cátedra de Clínica Médica No. 8 con otro de mis maestros, el Profesor Rogelio Lavín Padrón.

– ¿Qué significó el triunfo de la Revolución para Usted?

-Para mí fue un renacer dado mis ideales. Miembro del Partido Socialista Popular, seguía la guerra emprendida por Fidel desde la Sierra Maestra a través de la audición de Radio Rebelde, con un radio Punto Azul de onda corta y larga reliquia que aún conservo. Mi amigo, el Comandante Dr. Sergio del Valle Jiménez, me enviaba emisarios, yo ayudaba con lo que podía, me integré de nuevo a la docencia en 1960 y así nos incorporamos a esta Gran Revolución.

-¿Cómo se creó oficialmente la especialidad de cardiología en 1962?

-Igual que en otras especialidades, fue un anhelo de los médicos cubanos, la creación oficial de las mismas para mejorar la salud del pueblo y evitar la charlatanería. En el caso de la cardiología, se había creado en 1937 la Sociedad Cubana de esta especialidad, que estuvo a la vanguardia de esta lucha, pero la oficialización de las especialidades no pudo llevarse a cabo durante la República Burguesa. Con el triunfo de la Revolución tiene lugar una lucha ideológica y entre los años 1959 y 1964, de los 6215 médicos que había en Cuba, emigra cerca del treinta por ciento. Sus causas fueron diversas: unos por haber participado en los desmanes del batistato, fugitivos de la ley, algunos porque habían amasado grandes fortunas en negocios no relacionados con el ejercicio médico, otros siguiendo a sus clientes ricos y los más, confundidos por la propaganda mediática de mentiras y anticomunista. Esto ocasionó que en los tres primeros años de la Revolución, la prioridad estuvo en la formación de médicos generales para cubrir las necesidades médicas primarias de la población. Consideradas éstas cubiertas, en 1962 se emite por el Ministro de Salud Pública, Dr.José Ramón Machado Ventura, el 6 de agosto, el decreto ministerial 13, que crea la Comisión de docencia del interno y del postgrado, que después de estudiar este problema, establece y publica los programas para el internado y residencia de 10 especialidades clínicas, 10 quirúrgicas y tres diagnósticas, para la obtención del grado primero de la especialidad.

– ¿Cuánto tuvo de Hernández Cañero “la primera piedra” del ICCCV que se creó en 1966?

-Antes de la creación del ICCCV en 1966, ya habíamos estado seis años “poniendo piedras” y fue el trabajo realizado durante este tiempo, el que permitió que nuestro grupo de cardiólogos y cirujanos y su servicio en el Hospital Comandante Fajardo, fuera escogido como asiento del ICCCV. Inicialmente solo fue un cambio de nombre.

-¿De dónde sacaron los cardiólogos y los cirujanos?

-Empezamos con un grupo de 10 médicos de los cuales solo yo era realmente cardiólogo, miembro de la Sociedad Cubana de Cardiología (SCC), fui cardiólogo de la Maternidad América Arias, de la Sala Yarini del Hospital General Calixto García y de la Fundación Agustín Castellanos. Los demás se formaron en la marcha y en cuanto a los cirujanos, los primeros, Doctores Noel González, Julio Taín, Felipe Rodiles, Manuel Jacas, José Arango Casado, eran cirujanos generales que también se formaron y adquirieron destreza en su práctica diaria.

En lo personal tiene Usted decenas de textos publicados y ahora, tengo entendido, escribe las memorias de esa institución que es su segunda casa. ¿Por qué no les adelanta a los lectores una o dos anécdotas de las que Usted narra?

-Como en los 45 años de existencia del ICCC, las anécdotas de hechos vividos fueron muchas, solo voy a referirme a dos: la primera tuvo lugar a finales del año 1968 en que el Dr.Noel González Jiménez, jefe de la sección de Cirugía Cardiovascular del ICCCV, estando éste aún en el Fajardo, propuso al MINSAP, la creación de un Centro de Cirugía Cardiovascular y trasplante de órganos que asentaría en la llamada Clínica Antonetti. Esta fue una clínica mutualista que ya había sido intervenida por el MINSAP y que con otras instituciones de este tipo pertenecían al estado cubano. Yo me opuse a este proyecto en un informe, pues consideraba que ya en esos momentos, la cardiología clínica sola, sin la cirugía cardiovascular no tenía razón de ser. Lo cierto fue que el MINSAP no aprobó el proyecto, pues no lo consideró viable, pero cedió la clínica Antonetti para el ICCCV. Años más tarde, en 1985, ya trabajando como director del Cardiocentro del Hospital Ameijeiras, Noel González realizó el primer trasplante cardiaco exitoso en Cuba, demostrando su capacidad organizativa, destreza y tenacidad. También se hizo evidente, que para obtener éxito en la trasplantología, era necesario su realización en un Hospital general como Ameijeiras, que estuviera dotado de otros servicios de apoyo como el de inmunología, neurología, nefrología y otros laboratorios especializados.

Otra de las anécdotas que narro comenzó el 21 de julio de 1969, cuando la sección de cardiología clínica todavía estaba en el Hospital Fajardo. Recibo en mi oficina una llamaba telefónica de Celia Sánchez Manduley pidiéndome que fuera urgente a la casa del Comandante Dr. René Vallejo Ortiz, ayudante del Comandante en jefe Fidel Castro, que tenía una crisis hipertensiva y vivía en el Reparto Nuevo Vedado. Llegué en minutos, encuentro a Vallejo tirado en la cama, sudoroso, vestido aún con parte del uniforme militar, quejándose de intensa cefalea. Le tomé la presión arterial y tenía más de 230 de máxima y aún no le ha había quitado el manguito del esfigmomanómetro, Vallejo cayó en coma. El Dr.Oscar Suárez Savio cirujano que lo acompañaba, le hizo de inmediato una traqueotomía y acudieron a las llamadas de Celia, Suárez Savio y mía otros médicos a colaborar en su tratamiento, entre los que recuerdo a Rafael Estrada, director del Instituto de Neurología, Raúl Dorticós Torrado, jefe del equipo médico de Fidel, Abelardo Buch Director del Instituto de Nefrología, Hilario Cortina y Gilberto Gil Ramos del ICCCV. Se instaló en casa de Vallejo una unidad de cuidados intensivos completa y a ella asistía diariamente el Comandante en Jefe, al que se le explicó y él observó por primera vez, en qué consistían estos cuidados. Fue precisamente el Comandante en jefe quien los promovió a toda Cuba mediante una atención directa por el grupo de apoyo del Consejo de Estado. El corazón del Comandante Vallejo dejó de latir el 13 de agosto de 1969.

– ¿Qué se siente al llegar a los 90 años, lúcido, vital escribiendo y atendiendo pacientes?

-Exageran mis amigos y ex alumnos, no todo lo que reluce es oro, la vejez es implacable, se olvidan momentáneamente los nombres, disminuye la agudeza visual y auditiva y en general la cognición, se gastan las articulaciones y enlenteces. Pero yo no puedo quejarme, pues el haber sobrevivido 15 años sobre la esperanza de vida en Cuba, me permitió disfrutar este tiempo de toda mi familia y desde hace un año a Camila mi biznieta, de la reciente remodelación y ampliación del Instituto, así como asistir a la implementación de los cambios en nuestra política económica, a la decadencia del sistema capitalista mundial y a los avances en la integración de los pueblos sur americanos y caribeños. También he tomado un pequeño espacio, de esos años, para atender pacientes, para escribir sobre los 70 años de la Historia de la Sociedad Cubana de Cardiología y de sus Congresos, los 45 años del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular y tengo otros proyectos para los cuales, no sé si el tiempo que me queda alcanzará.

(Tomado de Cirugía Cardiovascular)

Se han publicado 26 comentarios



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  • DR. Horacio Pérez López y Dra. Herminia Palenzuela López dijo:

    Creo el reportaje de Paquita de Armas es magnifico ya que exaltan a un verdadero maestro de la Cardiología del cual me siento honrado al poder llamar amigo. Y digo que es magnifico pues nuestro pueblo conoce a grandes artistas de todo tipo y conoce muy pòco de Profesionales y Médicos como el Dr Alberto Hernandez Cañero que han dedicado y consagrado su vida a nuestra revolución sin haber obtenido ningun lucro por sus conocimientos y dedicación. Vaya nuestro saludo al PROFESOR CON MAYUSCULAS. Y a todos los que al igual que el han formado a generaciones de Medicos.

    • Patricia Isabel valdovino fuentes dijo:

      Hola buenas tardes he leído toda la historia del Dr.Alberto Hernández Cañero por todo lo que ha hecho en apoyo a la cardiología yo soy de leon GUanajuato México pero quisiera hacerle una visita al Dr.porque yo estoy operada de hace un año no me ciento mal pero si me gustaría hacerle una visita como es que puedo sacar una cita con usted a que número llamo me urge le agradecería si poderme comunicarme con usted.

  • nerys qnk dijo:

    Gracias a Dios por hombres como el Dr. Alberto Hernández Cañero, digno ejemplo de ser humano, profesor, profesional y revolucionario. Que lo siga bendiciendo y cuidando por muchos años mas.

  • Alberto Campos Abreu dijo:

    Felicidades en sus 90 años al Dr. Alberto Hernández Cañero, agrego a su historial narrado, la virtud de su modestia, lo señalo como uno de sus pacientes que a pesar de las tareas de Dirección en el Hospital cuando estaba al frente de la misma, y tuve que acudir en su ayuda por los problemas de hipertensión que padezco, busco el tiempo para darme la atención del que agradezco siempre el gesto de su ética profesional, que lo identifica como el padre de la Cardiología en Cuba.

  • JESUS dijo:

    Que buen compañero revolucionario

    No diré que conmueve (aunque así de algo produce), pero su humildad, su convicción y entrega a la causa del pueblo revolucionario es digno de encomio, de ser emulado y de llevar como ejemplo a tantos “privilegiados” que solo buscan la admiración y el dinero.

    Desde Perú escribo

  • Justo de Lara Abad dijo:

    Profunda alegria al poder ver en Cubadebate el trabajo de la Dra. Paquita que escogio muy bien a nuestro Padre y Profesor Hernandez Canero como lo conoce toda la poblacion.
    Persona que es un paradigma para todos los cardiologos que tuvimos el gusto de que nos impartiera su magisterio cuando hace algunos 34 anos en que comenzamos la residencia de Cardiologia.
    Su forma de actuar, su cuidado por todos los aspectos del Instituto y del desarrollo de la especialidad han sido muy de imitar.
    Quisiera tener la posibilidad que nos pase a nosotros como a los brasilenos companeros de Oscar Nyemeyer te poderlo tener hasta sus 105 anos.
    Un gran abrazo para nuestro profesor.

  • LAZARO RAMIREZ. dijo:

    EL “MAESTRO”HERNANDEZ CANHERO,NO SOLO ES UN GRAN PROFESIONAL SINO UN GRAN HOMBRE,YO TUVE LA SUERTE DE SER SU ALUMNO,EN MI RESIDENCIA EN EL ICCCV,CUANDO ERAMOS NO MAS DE UNA DOCENA DE RESIDENTES,SIEMPRE LO PRIMERO QUE DEMOSTRO FUE SU COMPRENSION Y APOYO A NOSOTROS QUE ESTABAMOS EN FORMACION,JAMAS SE LE NOTO ELEMENTOS DE AUTORITARISMO O IMPOSICION HACIA NADIE. LARGA VIDA Y UN FUERTE ABRAZO DE LOS CARDIOLOGOS CAMAGUEYANOS. DR LAZARO RAMIREZ LANA.

  • Carlos Moreno dijo:

    Estimados:

    Ruegoles trasmitir mis mas sinceras felicitaciones al Prof. Doctor Hernandez Cañero, por la lucidez y maestria con la que a su avanzada edad, manejo la entrevista publicada en el sitio Cubadebate , con motivo del 90 cumpleaños del PROFESOR con MAYUSCULAS, como bien definiera el profesor Horacio Perez Lopez, y por los 45 años de fundada de la Institucion que lleva el mas grande corazón entre todas las instituciones de salud publica , donde se transpira la familiaridad que el mismo forjo entre los camaradas que allí trabajan y para quienes siempre , con desvelo y altísimo grado de humanidad, lleva en su mensaje responsable , la dedicación energica que trasciende de su vivo ejemplo.

    Muchas gracias a la vida por permitirme conocer y trabajar junto a tan gran hombre

    Lic. Carlos Rafael Moreno Pineda

  • Clemente Martinez dijo:

    En el mundo actual son pocas las personas que traen y llevan consigo ese eSpiritu superior como el que tiene el Dr. Cana sin interes de poseer riquezas materiales; para tratar y conducir a un mundo mejor a la humanidad dolidad por tantas barbaries Que el mismo ser humano implanta en el provecho de los mas debiles.

  • Mariana dijo:

    Muchas gracias por su ardua labor todos estos años. Por hombres como Ud. es que yo me siento orgullosa de ser cubana.

  • Mercedes dijo:

    Reconocimiento a usted doctor Dr.Alberto Hernández Cañero y al Instituto de Cardiología de la Habana, mi padre fue atendido allí por varios años y fue paciente de quien tambien lo elogia a usted el doctor Justo de Lara Abad, aunque ya mi padre no esta entre nosotros, porque en 1992 falleció, si guardamos recuerdos, de la gran atención en ese Centro y en Camagüey con el doctor Lara y con otro medico en Camagüey, que se dedico a la cardiología infantil, ahora no recuerdo su apellido, y si lee esto que me disculpe , pero a el su agradecimiento también. Al doctor Lara ¿esta de misión o se encuentra en el país?, saludos para el y familia.
    La medicina cubana es reconocida en el mundo, la atención al paciente en cualquier centro asistencial debe ser de excelencia, no debe haber peros ni excusas para que no se haga bien, el estado cubano hace esfuerzos para que así sea.
    Salud para todos.

  • Giny Pares dijo:

    Me ha sido de mucho placer leer el articulo publicado por la periodista Paquita de Armas sobre “EL PROFE CAÑERO”.
    A los que como a mi la vida nos ha dado el maravilloso privilegio de conocerlo de disfrutar de su calidez humana,su modestia y sencillez ademas de toda su sabiduria puesta al servicio de la humanidad ,me conmueve su presencia siempre que lo visito en su oficina o donde quiera que coincidimos y me llena de gran emocion poder compartir con todos la GRANDEZA de este BIZABUELO ETERNAMENTE JOVEN.
    Quizas no me recuerde, pues comparti con El pocos años en el Instituto donde solo nos separaba una pared , pero para mi fueron suficientes para apreciar todo su valor humano y como dice el tambien antiguo cro Lic Carlos Moreno darle gracias a la vida por conocerlo.
    UN BESO PROFE Y TODA LA SALUD Y FELICIDAD QUE SE MERECE!.

  • ALINA RODRIGUEZ LAUZARDO dijo:

    ESTIMADISIMO DR. AQUI LE ESCRIBE UNA SEÑORA QUE FUE ESPOSA DE UNO DE SUS MAS GRANDES Y AGRADECIDOS ADMIRADORES Y ADEMAS PACIENTE SUYO DE MUCHOS AÑOS, JOSE ANTONIO MARTINEZ GUTIERREZ.
    AL LEER SUS PALABRAS NO PUDE DEJAR DE ESCRIBIRLE PARA DECIRLE QUE ESTOY SEGURA QUE SI EL AUN HUBIERA ESTADO VIVO, EL MISMO TAL VEZ LE HUBIERA HECHO LA ENTREVISTA Y LE HUBIERA TOMADO LAS FOTOS, PUES SIEMPRE EL DECIA QUE LE DEBIA EL BUEN ESTADO DE VIDA QUE TUVO Y SU FAMILIA TENIAN LA MISMA OPINION Y AGRADECIMIENTO.
    LE DESEO MUCHOS AÑOS DE VIDA Y EN EL MISMO ESTADO EN QUE SE ENCUENTRA EN ESTOS MOMENTOS.

  • Simone Hernández Pijuán dijo:

    Las palabras resultan pequeñas cuando uno quiere hablar de alguien a quien considera tan grande. Su sencillez, modestia, eterna nobleza, inmensas cualidades humanas, su incondicionalidad para ayudar, su espíritu para vivir y trabajar, su gran sabiduría, hacen de una persona tan linda: un ser especial e inolvidable. Gracias por existir, por permitirnos a todos los que tanto lo queremos gozar de su andar por casi ya un siglo. Ojalá nos dure 91 más.
    ¨Si existe otra vida y a mí me toca, espero encontrarme al mismo ángel sin vocación, para sobornarlo de nuevo a cualquier precio y me de la oportunidad de volverme a encontrar con usted¨.

  • Simone Hernández Pijuán dijo:

    Las palabras resultan pequeñas cuando uno quiere hablar de alguien a quien considera tan grande. Su sencillez, modestia, eterna nobleza, inmensas cualidades humanas, su incondicionalidad para ayudar, su espíritu para vivir y trabajar, su gran sabiduría, hacen de una persona tan linda: un ser inolvidable. Gracias por existir, por permitirnos a todos los que tanto lo queremos gozar de su andar por casi ya un siglo. Ojalá nos dure 91 más.
    ¨Si existe otra vida y a mí me toca, espero encontrarme al mismo ángel sin vocación, para sobornarlo de nuevo a cualquier precio y me de la oportunidad de volverme a encontrar con usted¨.

  • Sylvita y Paquito dijo:

    Felicidades en sus 90 años al Dr. Alberto Hernández Cañero, Cañero como familiarmente nos permite llamarle. Muy merecido su reconocimiento como Padre de la Cardiología en Cuba para alguien que dedicó toda su vida a salvar vidas y ayudar como profesor y director a la formacion de nuevos cardiólogos. Creo manifestar el sentir de sus pacientes y mi familia al agradecerle sus consejos y ayuda. Impresionante su historial profesional, la virtud de su modestia y ética profesional.

  • Sylvita y Paquito dijo:

    Muchas felicidades por el 90 cumpleaños. Muy merecido el reconocimiento como Padre de la Cardiología en Cuba a quien dedicó toda su vida a salvar vidas y formar nuevos cardiólogos como profesor y director. Impresionante historial profesional, ética profesional y modestia. Creo trasmitir el sentir de tus pacientes y familia de agradeciemiento por tus consejos y ayuda. Felicidades!!!

  • Nila Nodarse dijo:

    Muchas felicidades. Te puedes sentir muy orgulloso por lo vivido y los exitos alcanzados. Gracias por todo.

  • Silvita y Paquito dijo:

    Muchas felicidades por el 90 cumpleaños. Muy merecido el reconocimiento como Padre de la Cardiología en Cuba a quien dedicó toda su vida a salvar vidas y formar nuevos cardiólogos como profesor y director. Impresionante historial profesional, ética profesional y modestia. Creo trasmitir el sentir de agradeciemiento por tus consejos y ayuda de tus pacientes y familia . Felicidades!!!

  • Silvita y Paquito dijo:

    Muy merecido el reconocimiento como Padre de la Cardiología en Cuba a quien dedicó toda su vida a salvar vidas y formar nuevos cardiólogos como profesor y director. Impresionante historial profesional, ética profesional y modestia. Creo trasmitir el sentir de agradeciemiento por tus consejos y ayuda de tus pacientes y familia. Muchas Felicidades!!!

  • YO dijo:

    FELICIDADES PROFE, HOY FUE QUE ME ENTERE DE QUE CUMPLIO SUS PRIMEROS 90 AÑOS, SOY FATIMA RODILES, LA HIJA DE FELIPE RODILES SU DISCIPULO Y GRAN ADMIRADOR, SE QUE DONDE QUIERA Q ESTE LO ESTARA PROTEGIENDO POR LO DIGNO Y FIEL A SUS PRINCIPIOS.
    HOY MI PAPI CUMPLIRIA 80 AÑOS, Y MIRA USTED YA CON 90, QUE DIOS LO BENGIGA Y MI MAMI CLARITA Y YO SIEMPRE LE ESTAREMOS AGRADECIDA POR EL AMOR TAN PROFUNDO QUE SINTIO POR ÉL.
    SALUDOS A SU FAMILIA
    Y QUE CUMPLA MUCHISIMOS MAS.
    A SU DISPOSICION SIEMPRE
    CLARITA Y FATIMA

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Paquita Armas Fonseca

Paquita Armas Fonseca

Periodista cubana especializada en temas culturales. Colabora sistemáticamente con el diario digital La Jiribilla.

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