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Honduras encabeza índice de riesgo climático

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Por Stephen Leahy, enviado especial de la Agencia IPS

Inundaciones en Honduras.
COPENHAGUE- En los últimos 18 años, Honduras padeció más que casi todos los demás países del mundo por eventos climáticos extremos, señala un estudio sobre las pérdidas causadas por fenómenos meteorológicos, difundido en el marco de la cumbre mundial del clima.

En todo el mundo, tormentas, inundaciones y olas de calor han causado pérdidas por 1,7 billones de dólares, además de 600.000 muertes, según el Índice Mundial de Riesgo Climático 2010.

En simultáneo, la Organización Meteorológica Mundial anunció en Copenhague que es muy probable que la década 2000-2009 haya sido la más calurosa desde que se comenzó a llevar registro de temperaturas, en 1850.

Este año hubo olas de calor extremo en India, el norte de China y Australia. Este año también se volvieron más frecuentes las temperaturas muy elevadas en el sur de América del Sur, plantea el informe.

“Nuestros análisis muestran que, en particular, los países pobres son severamente afectados” por eventos meteorológicos extremos, dijo Sven Harmeling, autor del Índice en Germanwatch, una organización no gubernamental alemana que promueve la igualdad y la preservación de los medios de vida desde 1991.

Honduras, Bangladesh y Birmania son los tres países que padecieron la mayor combinación de muertes y pérdidas económicas entre 1990 y 2008, según el Índice.

En el futuro esto empeorará, a medida que el cambio climático intensifique las tormentas, inundaciones, sequías y olas de calor, dijo Harmeling en un comunicado.

Durante milenios, las concentraciones de carbono en la atmósfera fueron, promedialmente, de 260 partes por millón (ppm), pero en los últimos 100 años aumentaron a 387 ppm, lo que provoca que más calor solar sea capturado, intensificando el efecto invernadero natural.

Esa energía extra aumenta las temperaturas mundiales y produce más eventos climáticos extremos, señalan los científicos.

En este contexto, es crucial que la 15 Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 15), que se está celebrando del 7 al 18 de este mes en Copenhague, brinde un financiamiento predecible y a largo plazo para ayudar a países vulnerables como Honduras a adaptarse, declaró a Tierramérica Christoph Bals, director político de Germanwatch.

“Es importante que los negociadores comprendan que los 100 países más pobres son responsables de menos de cinco por ciento de las emisiones, pero son los más afectados”, agregó.

El Índice también es un reflejo del impacto distinto que sufren los países de una misma región. Eso puede ser útil para que los gobiernos vean cómo y qué hacen sus vecinos, para poder compartir información sobre los recaudos que toman.

La centroamericana Honduras pudo tomar como ejemplo a la caribeña Cuba porque la isla maneja muy bien la revención de eventos climáticos extremos, dijo Bals.

Una de las sorpresas que aparecen en el informe es el mal desempeño de Estados Unidos, principalmente en términos de muertes por desastres como huracanes.

“En Estados Unidos, los afectados son casi totalmente los más pobres”, según Bals.

El Índice revela un patrón que los países industrializados con gran desigualdad entre ricos y pobres son más vulnerables que aquellos donde esas brechas son menores, destacó.

“En general, son los pobres los que más padecen en casi todos los países”, añadió.

El Índice se basa en datos provistos por la base de datos NatCatSERVICE  de Munich Re, una de las mayores empresas mundiales de seguros.

Se trata de una medición de los efectos directos de desastres extremos, en términos de los impactos sobre la infraestructura y cantidad de muertes.

Una de las principales desventajas del Índice es que no registra impactos menores a largo plazo, como periodos secos prolongados, desertificación o pérdida de acceso al agua por el derretimiento de glaciares, lo que reduce de modo significativo la producción alimentaria y aumenta las enfermedades. Por tanto, ningún país africano figura entre los 10 más vulnerables de esta lista.

El Índice no pinta un panorama preciso de la vulnerabilidad africana al cambio climático, dijo Saleemul Huq, experto en adaptación del Instituto para el Ambiente y el Desarrollo, con sede en Londres, y uno de los principales autores de los informes del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) en materia de adaptación.

“No puedo evaluar los impactos sobre la economía o sobre los medios de sustento, simplemente no hay datos para hacer eso”, dijo Huq a Tierramérica.

Según Gordon McBean, del Instituto para la Reducción de Pérdidas Catastróficas de la canadiense Universidad de Ontario Occidental, “el Índice se basa en datos del pasado, y por lo tanto no es una proyección lineal de los futuros impactos climáticos”.

“Tiene que quedar claro que éste es un índice de riesgos de eventos extremos relacionados con el cambio climático, no un índice exhaustivo de riesgos del cambio climático”, dijo McBean a Tierramérica en una entrevista por correo electrónico.

Las evaluaciones de la vulnerabilidad al cambio climático adquieren renovada importancia ahora, cuando parece seguro que habrá un fondo de por lo menos 10.000 millones anuales para ayudar a los países a amortiguar los impactos del calentamiento global. Es posible que ese fondo debe llegar incluso 500.000 millones de dólares anuales.

Bangladesh ya dijo que quiere 15 por ciento de esos 10.000 millones de dólares. Pero decidir cómo dividir los fondos no es una cuestión de ciencias exactas, sino de decisión política, que le corresponde tomar al Grupo de los 77 (G-77, integrado por 130 naciones en desarrollo), dijo Huq.

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