Comercio
. Ecured
Opinión »
Por: Nidia Díaz
Siempre lo hicieron. Espiaron, subvirtieron, apoyaron las peores causas y fabricaron y pagaron a los más abyectos “disidentes”. Inventaron mentiras, se adueñaron de conceptos universales y se hicieron expertos en el arte de la política de doble rasero. El mundo, sin embargo, no siempre se observó desde la atalaya imperial.