Carlos Manuel de Céspedes
. Ecured
Opinión, Política »
No abandonamos los símbolos patrios, ni reprodujimos aquí concepciones o mecanismos foráneos. Sin abjurar del internacionalismo y el espíritu solidario o los principios universales del socialismo -que para nosotros como quería Mariategui no era “calco ni copia sino creación heroica”- diseñamos un sistema que reflejaba nuestra realidad, respondía a sus necesidades y sobre todo se fundaba en la rica trayectoria del movimiento revolucionario cubano.