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El Siglo de Fidel, capítulo 7: Néstor Kohan: “Fidel es el maestro del entusiasmo” (+ Video)

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Dr. C Marxlenin Pérez Valdés: Bienvenidos a El Siglo de Fidel, una serie para homenajear al Comandante en Jefe Fidel Alejandro Castro Ruz o, sencillamente, a Fidel. Soy Marxlenin Pérez y hoy estaré conversando con Néstor Kohan, aquí en el I Coloquio Internacional sobre Fidel en su centenario.

Tenemos el privilegio de poder conversar con un admirador de “el caballo”, como te gusta decirle a Fidel. ¿Tú conociste a Fidel, Néstor?

Néstor Kohan: Sí, lo conocí. Y “el caballo”, lo aprendí de un poema que hoy se recitó, que es de Juan Gelman, un poeta argentino.

Marxlenin Pérez Valdés: ¿Y te gusta llamarlo así? ¿Por qué?

Néstor Kohan: Porque el poema dice que el pueblo lo llama “el caballo”. Es un poema que tiene, antes de que yo naciera, sesenta y pico de años, y me pareció muy lindo en esa época, Juan Gelman, le tenía mucha admiración, por eso lo tomé de ahí, de ese poema de Juan Gelman.

Marxlenin Pérez Valdés: Sí, hay como una polémica de cuándo se le empezó a decir “el caballo” a Fidel, algunos dicen que desde antes del 59 incluso, pero no está muy definido.

Néstor Kohan: Creo, no recuerdo la fecha exacta, que el poema era del año 1962; creo.

Marxlenin Pérez Valdés: Sí, o sea que está por ahí, que puede haber sido perfectamente, incluso antes del triunfo de la Revolución. Bueno, tú conociste a Fidel, ¿cómo fue ese encuentro con Fidel y qué significó para ti? ¿De qué hablaron?

Néstor Kohan: Yo lo vi varias veces a Fidel, pero conversar con él, conversé una sola vez. Fue en el año 2001, porque me había tocado la suerte de ser jurado de Casa de las Américas, y cuando terminó todo el evento, que estuvimos una semana en Matanzas, leyendo los libros, volvimos a La Habana, y nos dijeron “van a conocer al Comandante”, y fue muy emotivo para mí. Esperamos un montón de tiempo, porque él tenía unos horarios no muy habituales, y cuando nos tocó verlo ya era muy tarde en la noche.

Marxlenin Pérez Valdés: Horario Fidel.

Néstor Kohan: Horario Fidel, que lo tenía de joven, por lo que me cuentan compañeros que lo conocieron en la década de 60, que él iba a ver cine con la gente del Departamento de Filosofía, Fernando Martínez Heredia, Aurelio Alonso, supongo que iría Alfredo Guevara, no lo sé, en horarios exóticos. Y bueno, nos tocó ir a verlo, hubo que esperarlo como una hora y media, yo le traje unos libros míos de regalo, la guardia de él me los pidió para analizar, me acuerdo, se tomaron su tiempo, me lo trajeron, “ahora sí se lo puedes entregar, no tienen nada”, y entonces ahí lo vimos, tardísimo, él habló como una hora.

Marxlenin Pérez Valdés: ¿De qué?

Néstor Kohan: Bueno, ahí el común de la gente -a mí me pareció, pero es un prejuicio mío- porque el grueso eran intelectuales, y uno tiene el prejuicio de que los intelectuales son grandes pensadores y bla, bla, no siempre pasa eso, entonces me acuerdo que él empezó a decir cosas del programa Universidad para Todos, de las escuelas cubanas, y en la mitad dice algo filosófico, pero el común de la gente como que pensaba que Fidel estaba divagando o haciendo asociaciones libres (para no ser peyorativo). Y empezó en un punto a reivindicar el azar, me acuerdo el ejemplo, y yo creo que tiene significación filosófica y que la gente no lo dimensionaba.

Él dijo: “bueno, ¿cómo nace la vida? Algún espermatozoide se junta con un óvulo, ¿y qué espermatozoide? No se sabe, es azar puro, así que la vida nace del azar, y la muerte, el final de la vida”. Y él da el ejemplo de su vida, dice, “a mí me podrían haber matado un montón de veces, me podrían haber asesinado y acá estoy vivo, entonces tanto el inicio de la vida como el final de la vida tiene un componente de azar”, y la gente lo pensó como que era un divague o una, te reitero, una asociación libre, y a mí me parece, por eso en la ponencia del evento lo incorporé como una nota al pie, que él estaba diciendo algo muy de fondo, que no era ningún divague, porque en la tradición marxista clásica siempre se optó por el determinismo, por una mirada del universo donde hay leyes ineluctables, necesarias, que se cumplen sí o sí, y ahí Fidel se animaba coloquialmente, sin citar autores, sin hablar de libros, pero estaba dando hasta una lección de filosofía, juntaba la educación, complementaba con filosofía, pero en un lenguaje tan comprensible…

Marxlenin Pérez Valdés: Y lo entendía el que no había leído marxismo, ni filosofía.

Néstor Kohan: Exacto, y por eso mucha gente me da la impresión que no valoró esa conversación. Bueno, entonces como se hizo muy tarde, él dijo, pero ustedes no cenaron, cosa que era cierto, ya era como la una de la mañana, y habían puesto unas comidas muy ricas, muy sabrosas, por lo menos para los que somos del sur, muy exóticas, y todo el mundo se abalanzó a la comida.

Y bueno, en la mitad yo lo vi solo, que se quedó solo Fidel, con su guardia. Y entonces dije, esta es la oportunidad, o sea, entre ir a comer y poder conversar con Fidel, creo que nadie en su sano juicio, incluso si fuera de derecha y anticomunista, en Argentina por lo menos, salvo este salvaje que dirige ahora, el común incluso de los políticos burgueses de derecha, les hubiera encantado hablar con Fidel. Me consta porque Menem quería hablar con Fidel, a la ultraderecha lo fascinaba Fidel Castro.

Yo dije, tengo la oportunidad, lo veo solo, pero fui directo, y como empecé a hacerle preguntas no estilo periodística. En esa época, fue el 2001, la pregunta que todos le vinieron a hacer después ¿por qué cayó la Unión Soviética? No, yo le empecé a preguntar cosas un poco más espinosas o difíciles o vinculadas a la historia de Cuba, su historia y a la historia del pueblo cubano. Creo que le gustó mucho eso, que no le hiciera preguntas ya muy obvias, cristalizadas. Le pregunté: cuando ustedes asaltaron el Moncada, el viejo Partido Comunista, dijo cosas feas. ¿Cómo se explica eso? Bueno, qué opina de la Segunda Guerra Mundial, qué papel jugó Stalin, qué influencia tuvo la Reforma Universitaria en su formación, José Ingenieros, que es un pensador que fue muy importante para los jóvenes de la Reforma Universitaria, Julio Antonio Mella, Raúl Roa, Antonio Guiteras, y a él le encantó eso. Entonces se enganchó, como decimos en Argentina, le gustó el diálogo y se quedó vinculado ahí.

Cuando todos volvieron de comer, él seguía con ese diálogo, qué debe haber generado incomodidad. Además que a veces entre los intelectuales están esas rivalidades, el estrellato, el ego, todas esas tonterías difíciles de superar. Y hasta un compañero, que no importa de qué país, escribió “La noche que un argentino secuestró a Fidel Castro”.

Marxlenin Pérez Valdés: ¿En serio? ¿Es público? Para irlo a buscar.

Néstor Kohan: Y apareció por ahí la nota, después creo que le cambió el título, pero es que yo no lo secuestré, yo le hice preguntas que a él le interesaron, y él se dio cuenta que un poco conocía de la Revolución Cubana, y que no le hacía preguntas cómodas, pero no para incomodarlo, porque tenía las inquietudes. Por ejemplo, ¿cuál era el vínculo con el partido anterior, el PSP? Y él, bueno, como siempre era amplio, él no era sectario para nada, siempre trataba de valorar los aportes, no los defectos. Dijo, “es verdad, me criticaron, pero publicaban buenos libros y yo leía de esas bibliotecas”. Me acuerdo esa respuesta. Habló de Stalin, dijo, “bueno, Stalin tuvo errores, si no fuera por los errores de Stalin…” esto es lo que dijo él. “La Segunda Guerra Mundial terminaba en Lisboa, no en Berlín”, una frase importante, ¿no? O sea, el Ejército Rojo hubiera tomado toda Europa en la derrota de los nazis, y habló de Mella, de Raúl Roa, la izquierda estudiantil, la Revolución del 30, que nadie la conoce, por lo menos fuera de Cuba. Todos creen que Fidel y el Che y Raúl inventaron de cero todo.

Marxlenin Pérez Valdés: Que saltamos de los mambises al 26 de julio.

Néstor Kohan: O ni siquiera, porque algunos, yo me acuerdo en el libro Revolución, en la revolución, de Régis Debray, que parece que todo lo inventó Fidel, dejándose la barba, con cuatro fusiles y buscó un lugar con muchos árboles. Pero como si no hubo una revolución antes, y antes de esa revolución no estuvo Martí y Maceo.

Marxlenin Pérez Valdés: Una historia, una tradición de revolucionarios cubanos.

Néstor Kohan: Todo nació de cero. Eso es Régis Debray, una mirada eurocéntrica, bruta, ignorante, que en los 60 fue muy difundida. Como Fidel se dio cuenta que yo conocía y que me interesaba, porque había conocido historiadores que habían escrito sobre Guiteras, que había... Bueno, no sé, que me interesaba todo eso, que había escrito sobre Julio Antonio Mella, que había debatido con historiadores mexicanos sobre la muerte de “Mecha” [con acento argentino] Mella, como se dice, ¿no? Pero bueno, nosotros le decimos “Mecha”. Y le gustó, le gustó, se enganchó, y bueno, fue muy...

Marxlenin Pérez Valdés: ¿Te conmovió? ¡Te conmovió!

En audio palabras de Fidel Castro el 2 de mayo 1959 en Argentina.

Marxlenin Pérez Valdés: Néstor no se esconde para decir que es fidelista. ¿Tú eres fidelista?

Néstor Kohan: Intento serlo, sí.

Marxlenin Pérez Valdés: ¿Qué significa hoy ser fidelista?

Néstor Kohan: Bueno, muchas cosas, fue cambiando, ¿no? Porque en la década del 60, en Argentina y en el cono sur, ser fidelista era estar en la insurgencia revolucionaria, me parece a mí. Hoy, como esa insurgencia fue en el cono sur aplastada, derrotada, aniquilada, desaparecida, ser fidelista hoy es rescatar ese mensaje de Fidel rebelde, que ya no se restringe a la insurgencia político-militar, sino que abarca todo el mundo; se amplió también, antiimperialista, un rescate del socialismo, en una época que no está de moda, que avanza la extrema derecha.

Ser fidelista hoy es ser solidario con la Revolución Cubana, a pesar de todos los problemas que tiene, ir a contramano de la historia. Y también en Argentina discutir, dentro de la gran familia de izquierda, con corrientes que nunca lo quisieron a Fidel, y que son tan aferradas a ciertos dogmas, que hasta el 2026, cuando estamos grabando esto, siguen aferrados, o aferradas, a esquemas que, lo que no es la toma del palacio de invierno con nieve, es materia fecal, es una deformación, es un error, una inmensa acumulación de equívocos, y así no pueden comprender ni la Revolución Mexicana de Villa y Zapata, ni la Revolución del 30 en Cuba, ni la insurrección de Preste, ni Farabundo Martí, de El Salvador, la Revolución Boliviana del 52, y se les escapa la Revolución Cubana. Entonces es como una gran anomalía, una gran herejía, que bueno, antes los que tenían esa mirada un poco dogmática eran más afines quizás a la Unión Soviética. Hoy son afines a disidentes de la línea oficial soviética de aquella época, de 1917, pero siempre es el mismo esquema mental. Lo que no es el modelo europeo-occidental, como que se aparta.

Marxlenin Pérez Valdés: Sí, de manual.

Néstor Kohan: Y se subestima parte, porque en el mejor de los casos se dice, bueno, Fidel, Raúl, el Che, eran gente muy valiente, muy arriesgada. En eso creo que nadie se anima a cuestionar, pero que no saben nada del marxismo, que nunca supieron nada de teoría.

Marxlenin Pérez Valdés: Y ahí quiero llegar. ¿Tú crees que podamos hablar en términos de “el marxismo de Fidel”? ¿Ha habido un marxismo en Fidel que no fuera “calco y copia, sino creación heroica”? ¿Cómo lo ves tú?

Néstor Kohan: Esa frase que tú dices pertenece a José Carlos Mariátegui, que él escribió eso cuando Fidel y Raúl y el Che o no habían nacido o eran niños pequeñitos. Pero yo no sé si hubo un marxismo de Fidel, sí hubo claramente un marxismo de la Revolución Cubana, de la dirección política.

Marxlenin Pérez Valdés: Eso también es otra polémica: si hay un marxismo cubano.

Néstor Kohan: Y yo creo que sí. Yo, por ejemplo, me puse a analizar la Segunda Declaración de La Habana y tiene una interpretación de alta densidad. No es una declaración de coyuntura, ni un recetario de consignas, rituales, ceremonias. No, hay un análisis de la historia de América Latina, de nuestra América, como diría Martí, del colonialismo europeo, de la conquista de América. De ahí emerge luego la teoría marxista de la dependencia, la pedagogía del oprimido, la teología de la liberación. O sea, se irradian un montón de vertientes, tanto a nivel teórico como político, que nacen de la Revolución Cubana y de la lectura muy singular del marxismo. Que, paradójicamente, los que intentan captar eso, lo que pasa es que de una manera fascista, no neofascista, recontrafascista, es el Departamento de Estado, hoy, de Estados Unidos, que, paradójicamente, dice una sola cosa cierta. Evidentemente, el marxismo de Fidel y la Revolución Cubana era diferente a lo que había antes. Es una verdad en un mar de mentiras. Y de ahí sacan una conclusión nefasta que “hay que aplastar a Cuba, hay que ahogar al pueblo cubano, hay que asfixiar la Revolución Cubana”. Pero cuando dicen que había algo diferente, yo creo que no se equivocan. Es el enemigo el que habla y lo escribe para aplastar a la Revolución Cubana, pero a la hora de describir, no pueden dejar de reconocer que había un elemento diferente. Solo que ellos lo llaman de manera muy bruta, muy ignorante. Bueno, eran muy resentidos.

Les faltó hablar de envidia, porque sus fuentes ideológicas es la extrema derecha de la escuela austríaca, unos economistas ultraneoliberales. Pero, en el fondo, había un componente, si quieres, original, donde era un marxismo no economicista, un marxismo donde la dimensión ética era parte de la tradición marxista, no era un elemento decorativo, superficial. Y yo creo que sí hubo un gran aporte, y había un gran conocimiento del marxismo por parte de Fidel, del Che y de Raúl.

Marxlenin Pérez Valdés: Estudiaban marxismo, leían marxismo, de hecho, de antes del triunfo de la Revolución. Había una sistematicidad en ese sentido, que se nota en la Segunda Declaración de La Habana también, y, bueno, en muchos otros documentos programáticos de la Revolución.

Néstor, vamos a aprovechar que salieron los compañeros del plenario, vamos a dar una vuelta para ver un poco las exposiciones que hay y terminamos de conversar caminando, ¿te parece?

Néstor Kohan: Vamos.

Marxlenin Pérez Valdés: Hay una pregunta que, aprovechando esta línea del tiempo, también se impone cuando se trata de Fidel, y tiene que ver con el marxismo de Fidel y las lecturas. ¿Te parece bien quedarnos aquí en 1960?

Néstor Kohan: En 1960.

Marxlenin Pérez Valdés: Es necesario hablar de la Revolución en esa época, porque tú ahorita te referías a la Segunda Declaración de La Habana, y eso tiene mucho que ver con las lecturas de Fidel de marxismo, hablábamos del marxismo de Fidel, y de la lectura de Fidel de El capital. Tú has escrito bastante sobre eso; tienes un curso y todo dedicado a una interpretación de El capital de Marx. ¿Qué entendió Fidel de El capital, o ¿cómo se lo apropió? ¿Cómo llegó Fidel a esas lecturas más contemporáneas, ya de la Revolución, de El Capital?

Néstor Kohan: Sí, hubo un equívoco muy grande cuando cae la Unión Soviética diciendo, “ahora Fidel, como implosionó la Unión Soviética, se refugia en Martí”. Los que decían eso eran ignorantes totales. Él venía de Martí.

Marxlenin Pérez Valdés: Desde siempre.

Néstor Kohan: Él fue un martiano desde el inicio, La historia me absolverá, dice, ¿Quién es el autor? Martí. En el diálogo con su hermano Raúl y con el Che Guevara, se van interesando del marxismo, entonces hasta le preguntan, ¿por qué lee a Lenin? Y él responde: “el que no lee a Lenin es un ignorante”. Pero una vez que triunfan, le piden a los compañeros de la Unión Soviética que les envíen a Cuba un profesor, porque querían estudiar El capital. Como en la Guerra Civil Española, lamentablemente ganaron los franquistas, los fascistas, el pueblo de la Guerra Civil envió a sus hijos e hijas a Moscú para protegerlo, porque los fascistas mataron como un millón de personas. Uno de esos muchachitos llegó ya adulto a ser especialista en economía política y en El capital, se llamaba Anastacio Mancilla, hablaba perfecto español, y lo enviaron a Cuba. Hizo dos seminarios sobre El capital.

Dr. C Marxlenin Pérez Valdés: ¿En qué época?

Néstor Kohan: Uno lo hizo en 1960, si no recuerdo mal, por esa fecha, con Fidel, con el Che, con Carlos Rafael Rodríguez, principalmente. No sé si había más integrantes. El segundo seminario lo hizo en el Ministerio de Industrias, dos, tres años después, con el Che, con Orlando Borrego, con Enrique Oltuski y otra gente. Todo esto me lo contó Orlando Borrego. Yo le hice dos entrevistas, una escrita, otra filmada. Y también me lo contó Enrique Oltuski, que no lo grabé, pero me lo contó de manera oral, cómo eran esos seminarios. Entonces Fidel, para toda la gente que dice que era un hombre valiente, pero ignorante, él había estudiado El capital.

Marxlenin Pérez Valdés: Profundamente, rigurosamente.

Néstor Kohan: Exacto, todas las semanas, El capital no es un libro para leer un fin de semana, no es un bestseller de vacaciones. Y lo que cuentan es que era un estudiante muy rebelde en un punto, no rebelde porque no quería estudiar, sino porque era muy discutidor, le discutía a Mancilla cosas y alguna vez me contó Orlando Borrego incluso que le corrigió a Mancilla cosas, siendo que sabía más Mancilla, porque era el profesor. Pero Mancilla terminó reconociéndole, “tiene razón, acá en esto me equivoqué” …

¿Qué característica tuvo ese marxismo de Fidel? Que él leía El capital en clave política, igual que el Che. Se han conservado apuntes sobre El capital que eran los que daban en la Revolución Cubana en 1960 y tenía una lectura más, si querés, económica, más lineal. Sobre todo, Mancilla tiene escritos sobre la última parte del tomo uno de El capital, la ley de acumulación general del capital y la acumulación originaria, donde Marx habla de la conquista de América, el colonialismo, el sometimiento de África, de Asia y de nuestra América. Creo que es lo que más le llamó la atención a Fidel. Pero Mancilla enfatizaba el componente más económico. Mi impresión, no sé si es verdad, es que Fidel lo leía más en clave política. Y eso se puede corroborar en la Segunda declaración de La Habana, que hace toda una historia de la conquista europea de América en clave anticolonialista mucho antes, décadas, medio siglo antes que se pusiera de moda en la academia gringa, los llamados estudios postcoloniales y descoloniales -o decoloniales-.

Marxlenin Pérez Valdés: Que tienen toda una polémica con la “s”, ya para colmo.

Néstor Kohan: Pero, además, ¿qué creen que inventaron el café con leche? Ellos descubrieron que hay café con leche y el agua tibia. Bueno, en la tradición marxista el anticolonialismo tampoco lo inventa Fidel Castro. Ya en el Segundo Congreso de la Internacional Comunista, Lenin y sus compañeros y compañeras habían puesto el énfasis en la cuestión colonial, en los pueblos coloniales. Un marxista de la India, Roy, lo corrigió a Lenin. Lenin no se enojó. Dijo “que se publiquen mis tesis y las de Roy juntas”, o sea, Sultán Galiev, un marxista tártaro de origen musulmán, planteó en la Internacional Comunista: “no tiene que esperar que Europa nos libere”, -que Europa occidental, blanca, rubia, ojos celestes- “los pueblos colonizados van a liberar al planeta”. O sea, invertía la ecuación del marxismo eurocéntrico; 1920.

Los gringos en la academia gringa creen que descubrieron esto 80 años después. Y de ahí se importa la mentalidad colonial de la Academia Latinoamericana como un gran invento actual. Y Fidel, yo sinceramente no tengo pruebas de que haya estudiado a fondo esos debates de la década de 1920, pero evidentemente es un prolongador de eso.

Hay un comunista de Egipto, Anouar Abdel-Malek, que en 1972 -es más conocido Samir Amin-, pero Anouar Abdel-Malek, él dijo que las revoluciones de Vietnam en Asia, de Argelia en África, la Revolución Cubana, y toda la insurgencia latinoamericana, son como hijas o nietas, o sobrinas, no importa la metáfora, de esos debates anticolonialistas de la Internacional Comunista. Yo creo que Fidel es un heredero de todo eso. Creador: lee El Capital en clave política.

Marxlenin Pérez Valdés: Latinoamericana, caribeña.

Néstor Kohan: No lo lee para hacer un doctorado, no lo lee para hacer una maestría, justamente, elabora un documento que no lo elabora solo, lo elabora con la ayuda de Mancilla o por lo menos recibe la ayuda de este profesor Anastacio Mancilla y de un maestro uruguayo, esto lo descubrí, no lo descubrí yo, lo descubrió, o por lo menos lo formuló, Katiuska Blanco, que tú la has entrevistado.

Marxlenin Pérez Valdés: Sí, en “El Siglo…” tenemos un capítulo con Katiuska.

Néstor Kohan: Ella me dijo que había un profesor uruguayo comunista, cuando yo me puse a investigar y se llamaba Jesualdo Sosa, era un comunista de Uruguay que había viajado a la Unión Soviética, a China y que vino a inicios de los 60 a Cuba, fue decano de la Facultad de Educación y evidentemente lo ayudó a Fidel a redactar este texto. O sea, es una obra colectiva, porque obviamente Fidel es la cabeza y el dirigente político, pero yo creo que es un marxismo muy rico. Jesualdo Sosa es como un precursor de Paulo Freire, era una pedagogía distinta. Entonces Fidel sintetiza todo eso, la Revolución del 30 de Cuba, esta pedagogía crítica, las enseñanzas de Mancilla, sus diálogos con el Che, que era un gran estudioso, y de todo ahí sale la Segunda Declaración de La Habana que tiene una actualidad enorme. Por ejemplo, dice “la OEA, es un Ministerio de Colonias norteamericana”.

Marxlenin Pérez Valdés: No ha dejado de serlo.

Néstor Kohan: … denuncia el papel de la Europa colonialista, Estados Unidos, el imperialismo y también formula una tesis, si se quiere ética, que para el marxismo clásico era una herejía. “El deber de todo revolucionario es hacer revolución”. No es quedarse como se queda el marxismo de la academia en una marxología que convierte a Marx en una mercancía para vender libros.

Marxlenin Pérez Valdés: Que se queda pretesis 11 de Marx sobre Feuerbach.

Néstor Kohan: Y que se queda en un marxismo impotente, un marxismo que no tiene fuerza social, que no aspira a ganar sindicatos, a ganar a movimientos juveniles, que no lucha contra el imperialismo, repite frases hechas con impostura de falsa división, como decía Martí.

Marxlenin Pérez Valdés: Un marxismo que no es militante, que no es revolucionario al final.

Néstor Kohan: Exacto. Y a diferencia de todo eso, Fidel, más simple y sin ser simplista, con mucha pedagogía popular, por eso está la influencia también de este maestro de Uruguay, precursor de Paulo Freire, muy poco conocido. Porque además Fidel es un hijo de la Reforma Universitaria. Él siempre dice, “yo me formé en la Reforma Universitaria”, a mí me lo contó Armando Hart Dávalos, que era muy amigo de Fidel, cofundador del 26 de Julio, que todos ellos, los que asaltan el Moncada, sabían de memoria los textos de la Reforma Universitaria, El hombre mediocre, de Ingenieros; entonces es un marxismo original.

Marxlenin Pérez Valdés: Fidel dice en una ocasión, “la universidad nos humanizó”.

Néstor Kohan: Aunque lo reconozca o no la academia.

Marxlenin Pérez Valdés: Exacto.

Néstor Kohan: Y en las antologías del marxismo no figura esto, porque se quedan con los textos escritos, académicos, pero hay toda una cultura… Hay un ecuatoriano, Agustín Cueva, que dice, en las canciones, en la pintura, en el muralismo mexicano, hasta en la arquitectura, en la literatura, Carpentier y mucha otra gente, la herencia del modernismo: “el marxismo impregnó toda la cultura latinoamericana”. Sobre todo, a partir de la década del 60 y bajo influencia de la Revolución Cubana. Yo creo que el marxismo de Fidel se inscribe ahí, como de lo más original que produjo nuestra América.

Marxlenin Pérez Valdés: Y ya para terminar esta entrevista maravillosa sobre Fidel, las ideas de Fidel, las ideas marxistas, políticas, militantes, una pregunta que a lo mejor podría sonar muy cliché, pero creo que en el año de su centenario y estando por estos días, ya conmemorando los 100 años de su natalicio: ¿Qué nos diría Fidel hoy? ¿Cuál sería el mensaje de Fidel en esta nueva guerra que le ha tocado enfrentar a la Revolución y a los revolucionarios cubanos?

Néstor Kohan: Bueno, hay infinidad de mensajes, pero creo que uno de los principales es seguir resistiendo, porque esa anécdota que todo el mundo se la toma en broma, que parece literaria, que después de desembarcar en el Granma quedan poquitos sobrevivientes, escasas armas, y le dice al hermano, “ahora sí que ganamos la guerra”, y que Raúl dice “se volvió loco mi hermano, pobrecito”, yo creo que es un síntoma de una mirada del marxismo, que aún en los peores momentos…

Marxlenin Pérez Valdés: “El optimismo a la voluntad”.

Néstor Kohan: Hay que seguir resistiendo, y yo creo que Fidel es el maestro del entusiasmo. Creo que él dejaría infinidad de enseñanzas, priorizar la batalla de ideas, la batalla cultural, el antiimperialismo que fue abandonado por una izquierda eurocéntrica, que se puede saber a Marx de memoria, pero que acepta a la OTAN, inconcebible. Nos deja el antiimperialismo, la batalla de ideas, es un Gramsci renovado en clave latinoamericana, pero yo creo que, si hay que elegir, es: seguir la resistencia, no bajar los brazos.

Marxlenin Pérez Valdés: En un mundo donde lo más común es eso, es bajar los brazos.

Néstor Kohan: Entregarse, resignarse, bueno, “buenas intenciones, pero no se puede hacer nada”; yo creo que Fidel en las peores condiciones dice “hay que seguir”.

Marxlenin Pérez Valdés: Yo te doy las gracias infinitas, y un abrazo gigante, por esta oportunidad de conversar contigo, Néstor, en el Año del Centenario de Fidel. Cien años de historia, cien años de lucha, cien años de batallas, porque tenemos que seguir resistiendo; como decía Fidel: “resistir, luchar y vencer”. Muchas gracias.

Transcripción: Lianet Caridad Preval Avilés, Ana Elena Hidalgo Reyes / IDEAS Multimedios

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Marxlenin Pérez Valdés

Marxlenin Pérez Valdés

Doctora en Ciencias Filosóficas y Profesora Titular de Marxismo por la Universidad de La Habana. Guionista y conductora del programa de televisión Cuadrando la Caja. Actualmente Coordinadora de Planificación Editorial de IDEAS Multimedios.

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