Imprimir
Inicio »Especiales, Política  »

Sin dogmas, con audacia y valentía, Vietnam demuestra que se puede avanzar

| 30 |

Por su dominio del idioma y la cultura vietnamita, en varias ocasiones el embajador Fredesmán tradujo para el Comandante en Jefe Fidel Castro en sus encuentros con visitantes de la hermana nación asiática. Foto: Cortesía del entrevistado.

Así valoró Fidel la renovación o Doi Moi. Lo recuerda un cubano vietnamita que estudió y fue dos veces embajador en la tierra de los anamitas, en diálogo con el grupo de prensa de la Presidencia.

Fredesmán Turró González es un cubano vietnamita. Aunque sus documentos personales sólo lo acrediten como cubano, él no duda en llamar a la tierra de los anamitas su segunda Patria. Allí llegó por primera vez en 1968 con 18 años de edad, convencido de que lo hacía para pelear en la guerra contra la agresión norteamericana que, justamente en aquel año, provocaba masivas y crecientes movilizaciones de protesta antimperialista por parte de las juventudes de todo el mundo.

Pero su destino sería otro. La misión de Fredesmán y el pequeño grupo de muchachos de su edad, enviados por Cuba, era estudiar el difícil idioma vietnamita y hacerlo conviviendo con su heroico pueblo. Para entonces, ya 23 jóvenes vietnamitas estudiaban español en Cuba, por una propuesta de Fidel a Ho Chi Minh, pensando en que fueran los futuros «embajadores de Vietnam en América Latina».

También Fredesmán desarrollaría una intensa vida diplomática en el sudeste asiático, con dos misiones en la tierra de Ho Chi Minh, donde llegó a vivir, en diferentes etapas, más de un cuarto de siglo y a dominar como propia la lengua vietnamita, lo que le otorgó el privilegio de traducir para Fidel durante varios años.

Cuando están a punto de cumplirse 65 años de relaciones diplomáticas entre sus dos patrias, convocamos memorias y reflexiones del embajador Fredesmán Turró, ya jubilado pero jamás alejado del amado Vietnam, dada su condición de vicepresidente de la Asociación de Amistad entre ambos países.

Por sus aportes a las relaciones entre ambas naciones y a los vínculos históricos con Vietnam, Fredesmán ostenta una medalla de la Amistad, dos Órdenes de la Amistad y la condición de Ciudadano de Honor de Hanoi, entre otros reconocimientos de la Juventud Comunista Ho Chi Minh, del Ministero de Seguridad Pública y del Frente de la Patria. Foto: Cortesía del entrevistado.

—¿Cómo recuerda el 1968 y qué episodios de esa relación entre Cuba y Vietnam cree usted que determinaron la estrecha amistad entre ambos países?

—En 1968 llegamos a Vietnam un grupo de diez estudiantes que, según nos explicaría el comandante Julio García Olivera, entonces embajador allí, formábamos parte de un compromiso que había hecho con Ho Chi Minh, el General de Ejército Raúl Castro Ruz, entonces comandante, cuando visitó Vietnam en octubre de 1966.

“En aquella época, Vietnam del Norte era constantemente bombardeado por la aviación norteamericana, por lo que durante una estancia de unos días en Hanoi, antes de ser evacuados a otra provincia —que hoy es parte de Hanoi—, nos dedicamos a comprar cosas necesarias, capas de agua, fósforos, velas...

“En provincia vivimos con los campesinos, gente muy pobre, por lo que nos llamó mucho la atención el cariño con que nos trataban y protegían. Ya las relaciones de Cuba y Vietnam eran, como han sido siempre, muy activas, muy estrechas. Cuba enviaba una ayuda anual de 10 000 toneladas de azúcar, médicos y algunos asesores; y en plena guerra se construyeron dos centros genéticos avícolas y un centro genético vacuno”.

Pero los vínculos entre ambas naciones, también están marcados por episodios singulares que le otorgan un carácter especial a las relaciones oficialmente establecidas el 2 de diciembre de 1960.

Como uno de los grandes hitos de esa amistad, Fredesmán destaca la citada visita a Vietnam del entonces comandante Raúl Castro, quien llegó en octubre de 1966 a Hanoi junto al presidente Osvaldo Dorticós Torrado.

“Fue una visita extraordinaria —dice—. Hay documentos sobre los discursos, la bienvenida que hizo Ho Chi Minch a la delegación, la recepción. Fue realmente una visita muy, muy emotiva. En su discurso, Raúl diría que incluso Cuba estaría dispuesta a enviar voluntarios a combatir al lado de los vietnamitas”.

—Siempre se ha lamentado en ambos países que Fidel y Ho Chi Minh no llegaran a conocerse personalmente…

—Fidel y Ho Chi Minch no se conocieron personalmente, pero te puedo decir que se admiraron y respetaron mutuamente. Ho Chi Minh tenía a Fidel en una alta estima, y Fidel, a Ho Chi Minh.

“Hay innumerables anécdotas que muestran el cariño, el respeto que se tenían”, añade el entrevistado narrando historias vividas por varios testigos de aquella amistad. Y confirma que, efectivamente, el Comandante en Jefe le envió de regalo helado Coopelia al líder vietnamita y también especies de ranas toro para que el Tío Ho las criara en el estanque aledaño a la humilde cabaña donde vivía, en el área de servicios del Palacio Presidencial en Hanoi”.

Pero el episodio más trascendente de esa amistad, lo protagonizaría Fidel en 1973. Fredesmán, testigo presencial de aquella histórica visita, la define como algo realmente extraordinario, en especial la llegada de Fidel hasta una colina situada en el Paralelo 17, a escasos kilómetros de la zona de combate y en un contexto internacional peligrosamente marcado por el golpe de Estado contra Salvador Allende en Chile, del que había tenido noticias la delegación cubana mientras viajaba a Vietnam.

El Comandante en Jefe de la Revolución cubana se convirtió así en el primer político extranjero en visitar zonas liberadas del sur, a muy poca distancia del enemigo. Para los vietnamitas, la llegada de Fidel al lugar (actualmente marcado por un monumento a su memoria), su intercambio cercano con los combatientes y que ondeara orgullosamente la bandera del Frente Nacional de Liberación de Vietnam del Sur, a pocos pasos del enemigo en tiempos de guerra, constituyó un extraordinario estímulo para los jóvenes combatientes y está registrado como un hecho relevante en la historia del país.

A su regreso a Hanoi, en la recepción de despedida que le ofrecieron los dirigentes vietnamitas, el Comandante en Jefe contó los detalles de su discreto viaje a la zona.

Lo más impresionante del relato es también parte de la historia común. En camino al lugar, la delegación cubana encontró a tres niños heridos, dos de ellos graves, por la explosión de una bomba antipersonal cuando se encontraban junto al camino laborando en la agricultura. Fidel ordenó a sus médicos atenderlos y luego llevarlos hasta un hospital de guerra cercano.

Esa visita de Fidel, acompañado por Pham Van Dong, a la zona de guerra, los vietnamitas la recuerdan con mucho agradecimiento y admiración por la osadía que tuvo el Comandante, porque aquello fue realmente peligroso, pero también por la decisión del líder cubano de que se construyera y donara a la zona, un hospital, donde hoy prestan servicios galenos nuestros.

Fredesmán fue testigo presencial de momentos que marcaron hitos en las relaciones bilaterales entre Cuba y Vietnam. Foto: Cortesía del entrevistado.

—Hay otro episodio que forma parte de la mística de la relación, entre nuestros dos países, la famosa frase de Fidel: «Por Vietnam estamos dispuestos a dar hasta nuestra propia sangre»

—No hay vietnamita que no conozca esa frase. Diría que en ella está la esencia, el espíritu de la hermandad entre nuestros dos países. Ellos la completan diciendo que «para los vietnamitas, ayudar a Cuba es un deber del corazón».

La frase de Fidel tiene su origen en el discurso que pronunció el 2 de enero de 1966, en la Plaza de la Revolución, en la celebración por el Séptimo Aniversario de la Revolución, donde expresó: «Porque al pueblo de Viet Nam estamos dispuesto a darle no ya nuestra azúcar, sino nuestra sangre, ¡que vale mucho más que el azúcar!». Pero más tarde, en 1969, en un Acto de Solidaridad con Vietnam del Sur, explicaría en profundidad lo que significaba la sentencia, que él mismo sintetizaría en: «Por Vietnam estamos dispuestos a dar hasta nuestra propia sangre».

—Hoy, además de esa amistad indestructible, Cuba mira hacia Vietnam con admiración, curiosidad e inspiración profunda. Vietnam salió de la guerra literalmente devastado. ¿Cómo pudo un país asolado por tres guerras, avanzar hasta convertirse en una de las economías más dinámicas de la región más dinámica del mundo?

—Después de 1973, Fidel visitó Vietnam en otras dos ocasiones, en diciembre de 1995 y en febrero de 2003. En 1995, en una nota al Secretario General del Partido Comunista de Vietnam, Do Moi, felicitó a los vietnamitas porque sin dogmas, con audacia y con valentía, habían demostrado que se podía avanzar.

“No soy economista, me resulta difícil hablarte de medidas económicas, pero haciendo un poquito de historia, recordemos que en 1986, en el Sexto Congreso del Partido, los vietnamitas adoptaron un proceso que llamaron de Renovación”.

“Fue un proceso —recordó Fredesmán— en el que hicieron un análisis de lo hecho en economía hasta esa época y determinaron que habían cometido errores, sobre todo en la estrategia de desarrollo económico, al seguir un poco la política que habían aplicado los países socialistas europeos de avanzar hacia la industrialización, sin que ellos, los vietnamitas, ni siquiera, por ejemplo, tenían el conocimiento suficiente para organizar el trabajo de manera que pudieran manejar las nuevas fábricas con eficiencia.

“Llegaron a la conclusión de que primero habían sido voluntaristas y después habían entrado en un conservadurismo que los llevó a la inercia y por consiguiente a una profunda crisis económica y social. Entonces decidieron cambiar. Se puede afirmar que la Renovación fue una decisión estratégica en aras de salvar la revolución vietnamita.

“Adoptaron una economía de mercado con control estatal, no una economía de mercado salvaje, a la vez que se decidieron a mantener las políticas sociales. O sea, una economía de mercado con orientación socialista, donde no abandonaron a los más pobres, sino que se propusieron sacar al país de la pobreza, siempre con la filosofía asiática y el modo asiático de que se trata de “darte la vara y enseñarte a pescar, no de regalarte el pescado”.

“En las zonas pobres construyeron infraestructuras, electrificaron, aplicaron nuevas políticas para el campesinado y fueron a un proceso que ellos llamaron 'de socialización de los servicios públicos', donde empezaron a cobrar, por ejemplo, la educación y la salud, con servicios subsidiados, pero con un aporte directo de la sociedad a esos servicios”.

“Vietnam —señala Fredesmán—, empezó con la Doi Moi en 1986 y ya en los años 90 se autoabastecía de alimentos. Una de las medidas iniciales de ese proceso de renovación fue liberar las fuerzas productivas y desarrollarlas, porque Vietnam venía de una economía feudal, había comenzado a construir una sociedad socialista a partir de una sociedad feudal. También desde el punto de vista teórico, se ubicaron en lo que ellos llamaron la etapa inicial del proceso de transición, no de construcción del socialismo”.

Fredesmán fue testigo presencial de momentos que marcaron hitos en las relaciones bilaterales entre Cuba y Vietnam. Foto: Cortesía del entrevistado.

—Vietnam también sufrió el bloqueo de Estados Unidos tras la victoria, por unos 20 años. ¿Cómo lograron romperlo?

—Estuvo bloqueado hasta el año 95. No fue tan rígido como el que hemos estado sufriendo nosotros, pero fue bloqueado.

“En 1994, ya Estados Unidos le permitió a sus subsidiarias en terceros países hacer comercio con Vietnam. Creo que le quitaron el bloqueo por varias razones. Primero, Vietnam ya comenzaba a avanzar, se había integrado a la comunidad de naciones del sudeste asiático, había adoptado una política de integración económica y de inserción en el mundo. En Vietnam, los estadounidenses también tenían más de 2 000 soldados desaparecidos y la presión en su país los obligaba a buscar sus restos.

“Todo esto produjo un acercamiento en la época del gobierno de Clinton —quien cuando joven se había opuesto a la guerra— de Vietnam. También —añade — contribuyó mucho el senador John McCain, quien fue un piloto derribado en Vietnam, y después, no sé si por arrepentimiento u otra cosa, jugó un papel fundamental en el proceso de normalización de las relaciones.

“Vietnam también es un país con mucha atracción, tiene muchos recursos naturales y no es un mercado pequeño. Entonces, todo eso condujo a un proceso de normalización de las relaciones”.

—El proceso vietnamita no ha estado exento de contradicciones, de problemas, como la corrupción; sin embargo, el Partido Comunista de Vietnam ha sabido liderar al país y «domesticar» el mercado...

—Diría con toda honestidad que el Partido Comunista vietnamita es la garantía de todo este proceso, tiene un gran prestigio, una gran autoridad. Hasta el sector privado tiene en el Partido la garantía de que su actividad va a ser estable. El Partido es clave y todas las victorias de Vietnam han estado asociadas a la dirección del Partido, en la guerra y después, ahora, en el desarrollo.

—¿Cuánto del pensamiento de Ho Chi Minh queda vivo en ese Partido?

—Ho Chi Minh está vivo. El pensamiento de Ho Chi Minh sigue siendo la guía del Partido. Vivió otra época, por supuesto, pero Ho Chi Minh luchó por un Vietnam como el de hoy, que no es, como el quería, un Vietnam diez veces más hermoso, es un Vietnam muchas más de diez veces más hermoso que el que él soñó en su época.

—Volviendo a las relaciones bilaterales. Sin dudas, la visita en septiembre del pasado año del Secretario General del Partido Comunista de Vietnam, To Lam, a Cuba reforzó la entrañable amistad y la cooperación entre nuestros dos países...

—Como política, Vietnam generalmente nos envía todos los años, más allá de las delegaciones de los diferentes organismos, a dos miembros del Buró Político del Partido. Lo hacen por la importancia que ellos le conceden a nuestras relaciones.

“En los últimos años, Vietnam ha sido fundamental para vencer, para superar las dificultades que tenemos en Cuba. Como sabemos, es el segundo inversor en la Zona Especial de Desarrollo Mariel y el segundo socio comercial de Asia.

“Nos ha ayudado y nos ayuda en varios proyectos que son claves, como en la siembra de arroz, de maíz; sus empresas en la ZEDM producen artículos de primera necesidad. En fin, creo que nuestras relaciones siempre han sido estrechas, avanzan, y cada día hay nuevos proyectos que son cada vez más importantes”.

—Usted ha aclarado que no es economista, por lo que no hará un análisis desde lo económico, pero desde su larga experiencia de trabajo con los vietnamitas, por su profundo conocimiento de la historia, la cultura, la idiosincrasia de ese país, ¿cómo debería actuar Cuba, en especial el empresariado cubano, para afianzar y avanzar más en unas relaciones que tienen un potencial tremendo?

—Creo que tenemos que tener más iniciativas, ser más creativos. Es cierto que hoy en día uno de los problemas más serios que tiene Cuba es el de las finanzas. Todo tipo de negocios lleva dinero, y las empresas vietnamitas, incluidas las públicas, funcionan con normas, con ley de empresa, incluida la bancarrota; o sea, no pueden funcionar con pérdidas. Lo del financiamiento creo que es la mayor dificultad, pero creo que nosotros podemos ser más activos y tener un poco más de iniciativa en ese tema.

“También hay que tener en cuenta que cualquier empresa cubana que vaya a Vietnam a hacer negocios, debe saber que es una economía donde se alienta y prevalece la competencia. Si una empresa cubana va a ir, por ejemplo, a vender café —que no es el caso—, tiene que saber que deberá competir con varias marcas de café vietnamita, incluidas marcas de café extranjera. Si llevas un medicamento, igual. Y ellos nunca van a ir en contra de sus propias leyes.

“La compra de medicamentos en Vietnam es por licitación; tienes que ir a un proceso de licitación, y, esto no es secreto para nadie, esas licitaciones a veces las ganan las grandes transnacionales farmacéuticas, que dominan el comercio global.

“Es decir, tenemos que ser creativos, tenemos que tener iniciativa para ver cómo penetramos ese mercado, porque el mercado vietnamita es hoy un mercado igual que cualquier otro mercado en el mundo”.

Fredesmán fue testigo presencial de momentos que marcaron hitos en las relaciones bilaterales entre Cuba y Vietnam. Foto: Cortesía del entrevistado.

Fredesmán y el General de Ejército Raúl Castro. Foto: Cortesía del entrevistado.

Fredesmán y el líder histórico de la Revolución, Comandante en Jefe Fidel Castro. Foto: Cortesía del entrevistado.

El embajador Fredesmán y el secretario general del Partido Comunista de Vietnam, Nguyen Phu Trong. Foto: Cortesía del entrevistado.

Fredesmán y amigos de la solidaridad. Foto: Cortesía del entrevistado.

Fredesmán y amigos de la solidaridad. Foto: Cortesía del entrevistado.

Fredesmán y amigos de la solidaridad. Foto: Cortesía del entrevistado.

En video, 65 años de amistad

Se han publicado 30 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Mario dijo:

    Entonces si se sabe como El gobierno cubano no hace lo mismo y logre q Cuba avance en vez de retroceder, retroceder y retroceder?

    • JULIO CASTILLO dijo:

      ES QUE VIETNAM ABRAZO EL CAPITALISMO EN LA ECONOMIA Y DESECHO EL SISTEMA COMUNISTA HACE DECADAS ..Y LOS QUE DIRIGEN CUBA NO LO HAN ECHO ,TIENEN MIEDO,SIGUEN CON LAS EMPRESAS ESTATALES QUE NO PRODUCEN NADA,,SIGUEN DEMORANDO LO INEVITABLE ,LO QUE HIZO VIETNAM,CHINA Y RUSIA,Y EL PUEBLO CUBANO ES EL QUE ESTA PAGANDO LAS CONSECUENCIAS.

  • Irene Emilia dijo:

    Maravillosa entrevista gracias Arleen.

  • Rafa2 dijo:

    Que pena que no siganos ese ejemplo.....y pasa el tiempo sin que hagamos lo necesario...y se nos va la vida....

  • Juan Antonio Brito dijo:

    Entonces? Avanzar de una buena vez! Apruébese la Ley de Empresa, modifíquese la tasa de cambio, désele voz a economistas de prestigio contrastando vías factibles de superar con mayor rapidez ésta etapa, que no sea más el bloqueo justificación para incumplimientos, ya se sabe que tenemos que vivir en estas condiciones con el vecino de enfrente, vivamos con nuestra gente en paz, no todos tenemos que pensar exactamente igual, los que piensan distinto no son el enemigo.

  • Jose Roque dijo:

    Tuve la oportunidad y el honor de visitar ese hermoso país el año pasado, y de mi visita, que fue por trabajo, me lleve grandes enseñanzas y la convicción de que si se puede. De allí me impresiono mucho el trabajo que realiza el partido comunista, afianzando los valores de la cultura nacional y el apoyo que le brindan los jóvenes al mismo; y lo mas importante, el profundo y sincero amor que le profesa el pueblo vietnamita al pueblo cubano.

  • darwin dijo:

    que bien, y el anillo para cuando?
    se sabe, se sabe, anja, y ?

  • Iraida dijo:

    El miedo al tabú de "copiar" nos ha detenido frente ha un proceso económico que ha demostrado su valía, resultados tangibles, crecimiento, etc. Claro, como dice muy acertadamente Fredesmán, ".. las Empresas no pueden funcionar con PERDIDAS ..." algo absolutamente lógico y que ocurre en Cuba con frecuencia. Saludos

  • davidp dijo:

    Hace una semana leí un escrito aqui mismo sobre Viet Nam y Fresdesman. Muy buena entrevista ésta y sus reflexiones. Dije en aquel comentario que es el cubano que mejor domina y habla el vietnames. Y muy muy querido en Viet Nam. Fui estudiante en la Universidad de Lenguas Extranjeras de Hanoi en el periodo de 1987 hasta 1990, y Fredesman sacaba tiempo de sus responsabilidades y nos impartía clases. Una persona muy modesta y sencilla. Los alumnos cubanos lo admiramos y respetamos por eso y por haber dedicado gran parte de su vida a estrechar y profundizar las relaciones entre Viet Nam y Cuba. Desde Santiago de Cuba, Ernesto Pupo González (móvil 50654447). Estoy seguro que mis colegas de aquel entonces tendrán los mismos criterios sobre el compañero Fredesman. Nuestro saludo. A, y no me pierdo ni un sólo escrito, noticia y los avances en la economía del pueblo vitenamita y me alegra mucho.

  • Maximo dijo:

    Es que tienen economía de libre mercado

  • Luis dijo:

    Viet Nam permitiò y promovió la inversión de sus nacionales residentes en otros paises, fundamentalmente en Francia, gran cantidad de vietnamitas residentes en el exterior fundaron grandes, medianas y pequeñas empresas en el país, creando empleos bien pagados e inyectando hran cantidad de divisas, con garantías del partido y gobierno.

  • Lidia dijo:

    Asi mismo, Viet Nam heroico demuestra que se puede avanzar luego de una cruel guerra imp-erialista que lo destruyo, China demuestra que se puede avanazar, Laos demuestra que se puede avanzar, Rusia se le cayo el socialismo mas priosspero que ha existido yd emuestra que se puede avanazar, entonces..una simple pregunta que nadie contesta..PORQUE CUBA NO AVANZA AL CONTRARIO, PORQUE CUBA RETROCEDE POR DIA?? Favor la respuesta seria que no incluya el bloqueo, que SABEMOS LO CRUEL Y DURO QUE ES, pero no se correspo0nde AUN con ese bloqueo cruel el niveld e atraso que nuestra gran patria tiene, ponganse a pensar.

  • LT dijo:

    El 6to Congreso del Partido celebrado en el 2011, hace 14 años constituiría el punto de infección en la economía cubana al reconocer que dado el desarrollo de las fuerzas productivas y la evolución de la conciencia, sin subvolorar lo alcanzado no se podía por voluntarismo soslayar el mercado y la propiedad no estatal en la economía. En los sucesivos Congresos, el 7mo y el 8vo se avanzó en ese derrotero, pero con una secuencia de tareas que han dado al traste con tal empeño.
    No es posible construir un edificio sin comenzar por los cimientos; igualmente sucede en economía. En Vietnam se comenzó por reformular el sistema de dirección de la economía, liberando a la planificación de la tarea de la asignación de recursos en sustitución del mercado, reivindicando el protagonismo de éste. O sea, se articuló coherentemente la planificación y el mercado, convirtiéndose este último en una extensión del plan de la economía. A partir de los objetivos a alcanzar, inscritos en el Plan, es que se diseñan las políticas públicas y se acude a demás instrumentos indirectos de dirección, para inducir a los agentes económicos, con independencia de las formas de propiedad en el contexto del mercado a responder a las señales de éste, a la vez que las autoridades están prestas a rectificar ante indicios de que hay que rectificar el plan. La relación creada entre plan y mercado acciona en ambos sentido, cerrandole el paso al voluntarismo.
    Algo muy importante, se creó un escenario propicio para que el mercado funcione y el Estado mantuviera la conducción de la economía, partiendo de hacerse cargo de la política monetaria.
    En Cuba abandonamos levantar los cimientos y nos trasladamos a levantar los pisos. Dimos pasos al surgimiento de la propiedad no estatal, sin tener mercados estructurados y lo peor, sin tener posibilidad de accionar sobre la tasa de cambio.
    Vietnam apenas transcurrido 10 años de concluir la guerra, no satisfechos con los resultados alcanzados en la economía, en la que hubieron logros, pero q retardada lograr construir tras las ruinas de la guerra, el Vietnam que quería el tío Ho, es que se procede a los cambios en la economía.
    Contrario a lo que en el mundo se quiere imponer, de que lo logrado fue por que se fue al capitalismo, es todo lo contrario, interpretaron cabalmente las enseñanzas de los clásicos del marxismo, en cuanto a la sucesión de los modos de produccion.
    En la construcción del socialismo, no sólo tiene que concurrir voluntad, sino también tener claro lo que se quiere, que se puede y la secuencia de tareas para alcanzarlo.

  • Francisco dijo:

    Con todo lo que se ha dicho...no aprendemos....

  • Yes dijo:

    Llevamos años y años diciendo eso mismo, pero seguimos haciendo todo lo contrario, siguen los dogmas, seguimos sin hacer los cambios necesarios y ahí están los resultados, cada vez peor en todo.

  • GEMS2306 dijo:

    A diferencia de Cuba, Vietnam es un país que abarca mucho más territorio, conn101,6 millones de habitantes, el 41,2% vive en zona urbana, con una edad promedio de 33,2 años. Cuenta con un gran volumen de recursos naturales y NO ESTÁ SOMETIDO A UNA GUERRA ECONÓMICA, COMERCIAL Y FIINANCIERA. Siempre queremos hacer comparaciones, pero por desgracia, no todo es aplicable a las condiciones de nuestro país. Claro, seguimos muy de cerca sus experiencias, al igual que con Chins, pero nuestras condiciones son otras, y se requiere de una estrategia económica diferente.

    • Rolando Abreu Perez dijo:

      Las estrategias que se presentan como “diferentes”, pero que en realidad no rompen con los dogmas de siempre, las conocemos todos… y, desgraciadamente, también conocemos sus resultados. Las justificaciones posteriores sobre por qué no funcionan terminan causando aún más daño que las propias estrategias.

      Lo que está claro es que hay que cambiar el dogma de que la economía de mercado y la producción privada son “el enemigo”. La experiencia de países como Vietnam y China demuestra justamente lo contrario: el verdadero problema no es el mercado, sino la producción estatal que es en la gran mayoría de los casos completamente ineficiente.

      Hoy mismo, en Cubadebate, hay un artículo muy elocuente: un cuentapropista, junto a su familia, logró vestir a nuestra delegación en Asunción, algo que el propio Inder no fue capaz de hacer. Entonces, ¿para qué seguimos destinando enormes recursos a instituciones como el Inder si al final no logran cumplir ni con lo más básico?

      Y creo que esto se puede extrapolar a gran parte de nuestras empresas estatales. Mientras no cambiemos el enfoque y no dejemos espacio a una producción más dinámica, diversificada y eficiente, seguiremos repitiendo los mismos errores… y obteniendo los mismos resultados.

    • D'Oro dijo:

      Siempre estamos detenidos en el jodido bloqueo imperialista, sabemos al dedillo todas sus consecuencias pero no acabamos de cambiar la mente y buscar lo que realmente se necesita. Cambiar todo lo que se tenga que cambiar sin abandonar los principios soberanos de nuestra Cuba

    • Alejandro Castillo dijo:

      La misma historia de siempre, que Vietnam no esta sometido al bloqueo yanqui, si que lo estuvo, tan férreo como el nuestro solo que Vietnam en medio del bloqueo imperialista aplicó sus reformas, la economía vietnamita durante varios años fue ineficiente y mas de una donación Cuba y otros pases tenían que hacerle, hoy Vietnam es una de las economías mas prosperas del sudeste asiático, cuando dejemos de lamentarnos por el bloque y hagamos todos nuestros planes disponiendo el bloqueo como una invariable y seamos osados, anti dogmáticos, creativos y eficientes, dejemos a un lado las trabas y prohibiciones otro gallo cantará.

  • Patri dijo:

    Muy buena entrevista y pregunto,.Cuando vamos a aplicar lo aprendido de los buenos ejemplos de Vietnam?

  • cubano 100% dijo:

    Creo y estoy seguro, que tenemos tiempo todavía de salvar las conquistas. solo falta empuje y mano dura de nuestro gobierno.

    • Israelssp dijo:

      De acuerdo, estamos en tiempo, pueblo tenemos, apoyo de las mayorias, pero hay que poner mano dura, hay demasiados pillos

  • Vecino dijo:

    Si hubiéramos aplicado hace muchos años el concepto " sin dogmas" y hubiéramos flexibilizado la economía con control estatal no estuviéramos como estamos , se aplicó tarde y el " control " poco eficiente surgiendo una clase rica por las enormes utilidades que tienen .

  • Samira dijo:

    Muy útil e interesante. Un reconocimiento al compañero Fredesmán Turro. Un aplauso al heroico pueblo vietnamita.
    Dos temas que no se apuntan: Vietnam tiene importantes reservas de petróleo y tiene estatus otorgado por EEUU de "nación más favorecida" para el comercio hace más de 20 años.
    Y no olvidar que somos cubanos, aguerridos y heroicos, pero con una concepción diferente de la vida, del bienestar, del esfuerzo y de la paciencia.

    • Israelssp dijo:

      De acuerdo, pero hay que revisarse, el gran problema es, cómo??? Con creatividad y osadía, no hay de otra

  • Yo dijo:

    Sin dogmas, con audacia y valentía, justo lo que nos falta a nosotros.

  • Francisco FDEZ dijo:

    Me alegro de su presencia y toque ese tema. No siempre coincido con usted pero cuando llevó el reparto a Mesa Redonda lo creí correcto. En toda la Habana se escucha esa música, los jovenes la siguen y dicen mucho que no es música.

    Sobre el tema Vietnan quizas se busque críticas pero es un elemento claro por donde avanzar. Acabemos comenzando por las más altas autoridades con conceptos obsoletos. Cuba es un solo pais, no de de estatales y no estatales de principales y complementarias. Es el Estado el Socialista. Muy importante, los cubanos los primeros inversores. Lo hicieron hasta los que huyeron de Saigón. Buscar la unidad en la diversidad.
    Asi avanzaremos

    • Israelssp dijo:

      Correcto, buen foro, no opino más, pero hay algo claro, en Cuba hay una inteligencia colectiva incalculable, usemozla

  • libra dijo:

    Increíble. Según lo que se plantea en esta interesante entrevista, estamos haciendo exactamente lo contrario de lo que hizo Viet Nam para dar el salto al desarrollo.

  • LuisC dijo:

    Muy buena entrevista. Vietnam es un gran ejemplo. El otro día estaba viendo unos videos en Youtube sobre Da Nang, ciudad del litoral vietnamita y quedé sorprendido por lo bonita, limpia y próspera que se veía. Además de muchos turistas de difrentes nacionalidades. Vietnam de verdad ha progresado y es un país estable hoy.

Se han publicado 30 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Arleen Rodríguez Derivet

Arleen Rodríguez Derivet

Periodista cubana y conductora del programa de la televisión cubana "Mesa Redonda", que transmite una emisión especial para Telesur. Es coautora del libro "El Camaján".

René Tamayo

René Tamayo

Vea también