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Estimulación para trabajadores: Lo que un día fue… ¿será?

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Playa de Punta Alegre en Ciego de Ávila. Sin palabras. Foto: José Luis Martínez Alejo.La desazón de Esmeraldo des­de la desaparición de aquella bien pensada alternativa, domina el universo simbólico de muchos cu­banos, quienes añoran el retorno de aquellos días y de esos lugares.

Todo comenzó así

En los albores del proceso revolu­cionario, el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, definió el futuro de cientos de viviendas y otras ins­talaciones, fundamentalmente ubi­cadas en zonas de playas exclusivas del país, incluidos los hoy círculos sociales. Dijo Fidel: “Serán para el disfrute de los trabajadores”.

Entonces, a través del movi­miento sindical y de organismos directivos del turismo, millones de trabajadores y sus familiares se re­crearon, como dueños, del encanto de las playas cubanas. “Aquellos eran tiempos de felicidad, y solo por las casas enclavadas en Playas del Este, en la capital cubana, pasaban cada año alrededor de un millón de trabajadores y familiares”, acu­ña Gloria Esther Becerra, con gran experiencia sindical especialmente en temas emulativos, de estimula­ción a vanguardias y sobre aquellas casas en la playa, programa que atendió por casi 20 años.

“Para inicios del período espe­cial y por el gran deterioro de esas edificaciones surgió la iniciativa de entregarlas a los sindicatos de La Habana que a través de sus em­presas pudieran arreglarlas y po­nerlas a disposición de sus traba­jadores”, rememora Gloria Esther.

Reseña que “eran más de 600 las casas utilizadas con esos fines, desde Celimar hasta Veneciana en el litoral norte. A ellas se unían otras en Jibacoa, pertenecientes a la actual provincia de Mayabeque, y que elevaban el total a más de 700 viviendas”.

La idea pica y se extiende…

El trabajo se perfeccionó y se evi­denció un gran sentido de perte­nencia en las respuestas de empre­sas, instituciones y centros en la creación de condiciones que eleva­ran el confort.

El programa creció y se exten­dió a todo el país. “En Las Tunas fundamos un movimiento con em­presas y sindicatos, y aparecieron sitios para la estimulación, en la Agricultura y en el Ministerio del Azúcar (Minaz), las dos activida­des económicas básicas del terri­torio”, afirma José Vistorte Pupo, quien fue miembro del Secreta­riado Provincial de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) en esta zona oriental. De 1987 a 1998, estuvo al frente de la estimulación a trabajadores y sus familias en las villas del territorio, y no olvida cómo los encantos naturales de las playas locales rendían pleitesías al mérito laboral.

A la organización sindical se le entregaron las 100 cabañas de La Boca. “Fueron distribuidas a los sindicatos, y se repararon todas para los meses del plan vacacional, garantizándoles un nivel de ase­guramiento y recursos que se iban acopiando desde los primeros me­ses del año”, explica Vistorte Pupo.

“Tunazúcar era la meca, por sus condiciones, la calidad de sus ofertas y la cercanía a la ciudad capital. Sus instalaciones acogían a vanguardias nacionales y des­tacados de la zafra, macheteros y operadores de combinadas. Ade­más, disponíamos de 19 habitacio­nes en Varadero y 20 en el Hotel Las Tunas”, precisa.

Julio Martínez Guerra, por en­tonces secretario general del Sin­dicato de Trabajadores Azucareros en Las Tunas, recuerda: “Todas las empresas del sector poseían cen­tros de estimulación con hospedaje incluido, excepto Majibacoa, que construyó un ranchón con piscina, utilizados en pasadías”.

Con recursos y esfuerzos propios

Las direcciones administrativas y sindicales, junto a los trabajadores levantaron y sostuvieron estos luga­res recreativos, sin gravar la econo­mía de las entidades, ni del Estado.

Lo ilustra con su relato Elci Cecilia Martínez Couce, especia­lista de gestión económica en la Empresa de Construcción y Mon­taje de Pinar del Río (Attai): “En 1986, en lo que era Obras Indus­triales, los trabajadores decidimos que el premio —así llamábamos al pago de utilidades— se destinara a construir cabañas en la playa de Boca de Galafre, en el municipio de San Juan y Martínez. Adquiri­mos el terreno e hicimos las prime­ras 12 cabañas; luego continuamos ampliando la cifra”.

Al final, solo en Playa Bailén, el balneario más grande de Pinar del Río, hay 37 villas y 80 cabañas, administradas hoy por la Empresa Provincial de Alojamiento y Gas­tronomía.

Pedro Barrera Osorio, dirigen­te sindical del sector eléctrico en Las Tunas, refiere que brigadas de construcción de la propia empresa, con el apoyo de otros trabajadores, en jornadas voluntarias extendi­das, ayudaron a construir o re­construir las villas, que por algu­nos años fueron un oasis para los trabajadores y sus familias.

Sostenible…

Estos espacios fueron levantados “con presupuestos de cada sector a partir de las utilidades destinadas a esos fines, y en estrecha coordi­nación con la administración y el sindicato”, señala Carmen Tama­yo, quien fuera dirigente del sector azucarero en Las Tunas.

Julio Martínez Guerra com­parte esa opinión y agrega: “El equipamiento de los inmuebles se adquiría también, de mutuo acuer­do, a partir de las utilidades que recibían las unidades por concepto de estímulo. Fue tal el júbilo que en algunas jornadas en la cons­trucción de Tunazúcar hubo casi mil trabajadores a pie de obra, provenientes de todas las empresas azucareras del territorio.

En aquellos años, enfatiza, las unidades productoras garantiza­ban la alimentación de sus vaca­cionistas sin afectar la atención al hombre que se mantenía en los campos y en las industrias. Como parte de la estrategia se promovía el ahorro de recursos para poner­los a disposición de los estimula­dos en la etapa vacacional.

Los entrevistados coinciden en que el programa constituía un siste­ma sostenible, pues permitía el man­tenimiento y la reparación de los cen­tros. Incluso los azucareros apoyaban a otros sindicatos como el de la Salud y la Administración Pública.

Los vacacionistas de la rama eléctrica, detalla Barrera Osorio, pagaban a precios módicos un pa­quete que no le dejaba pérdidas a la entidad, sino márgenes aceptables de ganancias, y tenían asegurados el transporte de ida y regreso, y la alimentación. Los ingresos iban a la caja central de la empresa.

Recuerda Vistorte Pupo que los presupuestos de los sindicatos asu­mían la estimulación de los van­guardias nacionales, y una par­te de los provinciales. Los demás vacacionistas pagaban totalmente sus gastos, a precios ajustados con las fichas de costo. El margen co­mercial era del 5 por ciento.

José Antonio Pérez, en esos momentos al frente del buró sin­dical de la Empresa Azucarera Antonio Guiteras y actualmente miembro del Secretariado Nacio­nal de la CTC, refiere que “los ase­guramientos, incluidos en los pla­nes de la economía de la empresa, provenían de los autoconsumos, que aportaban viandas, granos, hortalizas, carnes y embutidos de los centros de elaboración…”.

Sin consenso…

Pero un buen día, por los años 2009-2010, se vinieron abajo todas estas ofertas ante la mirada atóni­ta de sus organizadores y benefi­ciarios. “En la capital nos dijeron que las casas en Playas del Este no continuarían siendo atendidas por los sindicatos, que Islazul se encar­garía de eso. A partir de ahí, y en una primera etapa, el movimiento sindical solo recibía capacidades para estimular a sus destacados”, explica Gloria Esther.

En ruinas, así permanece la mayor parte de las casas que en Playas del Este fueron un oasis para los trabajadores. Foto: Heriberto González Brito

Y prosigue: “Al principio los alquileres eran bajos y las ofer­tas alimentarias bastante buenas. Posteriormente Islazul inició su comercialización para toda la po­blación, para quien quisiera y pu­diera, pero en CUC”.

Barrera Osorio remarca que “cuando llegó la decisión de fina­lizar aquel programa de estimula­ción hacía solo tres años que había­mos remodelado la villa ubicada en El Raíl, playa La Boca. Hubo que desmantelarla y entregarle todos los recursos a la Empresa de Alo­jamiento, mientras que la de Punta de Tomate fue demolida”.

Las empresas y los sindicatos no están para eso, la economía no aguanta esas prestaciones, edifi­caciones sobre la duna… fueron algunos de los argumentos esgri­midos para adoptar la decisión de finalizar aquel programa, aseve­ran entrevistados.

Tales explicaciones parecían razonables, pero desconocieron cómo se gestionaban los servicios y los aseguramientos, y no tuvieron en cuenta el impacto de la decisión en el universo laboral cubano.

Como muestra de inconformi­dad, colectivos como los de la fá­brica de Cemento Siguaney y la Empresa Agroindustrial de Gra­nos Sur del Jíbaro, en su momento se resistieron a ceder lo que edifi­caron con el esfuerzo de sus traba­jadores, y una década después no renuncian a recuperarlas.

Ese ha sido un reclamo reitera­do en las Conferencias Municipa­les y Provincial 22 Congreso de la CTC en Sancti Spíritus y en asam­bleas y conferencias sindicales, e incluso partidistas, en muchas provincias del país.

Hay que reiterar el rol de los proveedores, de los autoconsumos, de las industrias de derivados y que con las utilidades del antiguo Minaz se garantizaba parte del abastecimiento. Los trabajadores pagaban su estancia, con un pe­queño margen de ganancia, lo que indica que nadie perdía, todos ga­naban.

Lo que el tiempo se llevó

María del Carmen López Gonzá­lez, especialista en la Empresa de Alojamiento y Gastronomía pina­reña, destaca que en el deterioro de esos centros, influyó, principal­mente, “el uso que se les dio en la etapa de aislamiento durante la COVID-19. Nosotros no controlá­bamos nada, a lo que se agrega que desde que asumimos la adminis­tración no se han realizado repa­raciones significativas”.

En este territorio, además, afectaron eventos meteorológicos de gran intensidad como el hura­cán Ian, aunque este no provocó daños estructurales de enverga­dura. Hoy, de las 231 habitaciones que poseen como potencial, se en­cuentran fuera de servicio 94, y de estas, 21 corresponden a los ante­riores centros de estimulación.

“Entregamos una villa de lujo, sin recibir remuneración alguna. No tenía nada que envidiarle a un hotel. Un total de 21 habitaciones acondicionadas, restaurante cli­matizado, televisión centralizada, bar-cafetería, un proyecto apro­bado de piscina con agua de mar y una de las cocinas mejor equipa­das de Trinidad”, aseguró Oscar Hernández, secretario general del buró sindical de Cemento Sigua­ney.

Las expectativas para los días de vacaciones motivaban a los azucareros de los centrales Ciro Redondo y Enrique Varona en la playa de Punta Alegre, del munici­pio avileño de Chambas, hasta que la soledad y el silencio se hicieron cómplices del abandono.

Ni agua ni personas en la piscina de la Villa La Arboleda en Ciego de Ávila. Foto: José Luis Martínez Alejo

Desidia, descontrol…

Once años después, Yosquel Res­quene González, vecino de la otro­ra villa de recreo avileña, denuncia: “El deterioro y el huracán Irma en el 2017 se hicieron cargo de la insta­lación, pero su mayor enemigo fue el desinterés por recuperarla. De lo que no se llevó el ciclón se adue­ñaron personas, que la ocuparon al quedarse sin casas…”.

La Villa El Raíl, en playa La Boca (Puerto Padre, Las Tunas), la cerraron porque estaba sobre la duna, y hoy el inmueble sigue en el mismo lugar, pero el vandalismo acabó con puertas, ventanas, pisos, y tazas sanitarias.

Estado actual de la villa El Raíl, una instalación que fue paradigma en la estimulación de los trabajadores del sector eléctrico de Las Tunas. Foto: Reynaldo López Peña

En Ciego de Ávila, en el que fue motel del Minaz conviven la sucie­dad, el aburrimiento y el clamor de las ruinas. Aunque después fue integrado a la Empresa Provincial de Alojamiento, en la actualidad es hospedero de la inercia, un panora­ma similar al que exhiben las otro­ra casas de estímulo del territorio.

En La Habana, justo en Playas del Este, no pocas de las viviendas que un día constituyeron estimu­lante hábitat para los más desta­cados trabajadores y sus familias, son hoy propiedad individual y las que conservan su estatus institu­cional parecen más bien salidas de una conflagración bélica, aunque continúan siendo administradas por la cadena turística Islazul.

Los reclamos

Oscar Hernández Pérez, de Cemento Siguaney, confirma que acumula un nutrido expediente de reclamacio­nes y denuncias a instituciones esta­tales, medios de prensa nacionales y entes gubernamentales sobre la de­cisión que eliminó importantes he­rramientas de estimulación.

Viviana Capote Arencibia, di­rectora de capital humano en Attai pinareña, dice que ha sido testigo de cómo en diferentes espacios, los tra­bajadores siguen manteniendo vivo el reclamo por esas instalaciones.

Es evidente que hay un consen­so sobre la necesidad de que esos centros puedan volver a sus dueños anteriores, “porque creemos que tenemos la razón. La merecemos. La sentimos como una extensión de la fábrica, porque siempre fue­ron espacios para compartir con tus compañeros, con tu familia”, acotó un cementero espirituano.

¿Fue justa o no la decisión de finalizar el programa de estimu­lación? No toca juzgar ahora, sino actuar con nuevas ideas. Así pien­san muchos, muchísimos cubanos, pues aunque no son tiempos de gloria, y a pesar de la muy difícil situación económica, el alarmante estado de esos lugares constituye un mazazo al rostro del esfuerzo y el buen hacer. Una triste realidad.

Es mayo y no se observa en las calles de Boca Ciega, ni por la Ve­neciana ni en Celimar ni Guanabo, el incesante ir y venir de bañistas ni el bullicio en centros y villas de otras provincias. Aquella decisión no generó un cambio para bien. Todo lo contrario.

¿Se podrán retomar las mejores experiencias y ponerlas en prácti­ca? Pensamos que sí, siempre partiendo del regreso de esos cen­tros al movimiento sindical, a los trabaja­dores.

(Tomado de Trabajadores)

Se han publicado 72 comentarios



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  • Eduardo dijo:

    Con profundo dolor e indignación acabo de leer este reportaje .Para mí es un llamado a la rectificación de errores ....y también una crítica dura a la CTC y sus Sindicatos por renunciar a sus conquistas sin pelear .
    Ahora estamos a tiempo de rectificar aunque sea con mucho trabajo ....pero se puede......poco a poco .

  • Alberto perez Santurio dijo:

    Es trite ver esas fotos y amarga realidad,por entre otras cosas la dejades o el dejar de hacer,independiwntemente del bloqueo externo lo que màs nos hace daño y repito es el dejar de hacer y de pensar en forma rapida en el recate de esas iniciativas e ideas que contribuyeron a dar estimulo a los trabajadores y pueblo en general pues lo nesecita,ejemplo el dia de ayer fui con familia a una parte de la playa Guanabo lugar de un Mar y arena que era maravilloso,hoy en dia todo lo contrary y me refiero en este caso a la playa proxima al parque de guanabo donde estaba bello todo lo contrary hoy,no terminaria de redacted,sin mentioned el abandons que sufren la mayor parte de los circular sociales como son El Mella o la Concha en Franco deterioro esto solo por mencionar algun ejemplo,ojala la situaciòn cabbie,quie vio y quien ve ahora estos Centro y otros en detrioro se deprime me quedo casi sin palabras,soy una persona nacido con el proceso revolucionario e identificado con el mismo,pero la critical constructive es mi characteristics,Reflexionemos todo Rescatemos todo,asi se hace revoluciòn y asi se dice Yo soy Fidel,nuestro pueblo lo demostro el primero de mayo

  • Raul G. dijo:

    Y volvemos a lo mismo. El País no tiene prácticamente ni un centavo para cubrir sus necesidades básicas. Entonces como se podrán retomar las mejores experiencias y ponerlas en práctica como culmina el artículo ?? Hay que poner los pies en la tierra. Si no generamos riquezas problemas como u otros más importantes no se podrán resolver.

  • PAP dijo:

    Excelente reportaje, cuando le quitaron esas facilidades a las empresas no hubo derecho a réplica y en lo adelante los trabajadores perdieron otra forma para mejorar su salario real. Asimismo, pasó con las casas de visita. Hoy los trabajadores no tienen seguridad de hospedaje y alimentos cuando van a entregar información a la Habana o vienen a provincia. El gasto de viáticos se ha incrementado y la calidad del servicio es insuficiente. Ya están apareciendo nuevas casas de visita enmascaradas de centros de capacitación para que se las aprueben, si el gobierno central se entera lo declaran como distorsión.

  • Guille dijo:

    Lo q funciona bien no se toca, así ha sido con muchas cosas q alguien se le ocurrió cambiar pero si el sindicato hiciera bien sus funciones de ser la defensa de los trabajadores y no se metiera en lo q no le corresponde eso no hubiera pasado

  • Domingo dijo:

    A los trabajadores del azúcar se lo quitaron todo. Y lo más doloroso es que todas esas villas del minaz están en marítimas condiciones. Ya los destacados del sector se quedaron en esa. Solo los cuadros tienen opciones y con mil inventos porque ya no pueden declarar zonas de recreación dentro del sector. Pero llama la atención que las villas de la CTC, mininot, FAR, PCC siguen activas.

  • DCD dijo:

    De esas cosas sin sentido y con orejeras, sin escuchar al pueblo a los trabajadores se han hecho muchísimas de las que ni se mencionan, por eso estamos como estamos por malas decisiones que se toman y después les poen apodos , rectificación de errores y ahora corregir distorciones, desgraciadamente el pueblo siempre sabe el resultado de las medidas mal tomadas pero no lo escuchan en el discurso se ve muy bien pero la realidad es otra , son muy valientes los periodistas que realmente hacen artículos como este que debaten temas sensibles, hoy la estimulacion a los trabajadores estatales es nula empezando por el salario y las vacaciones solo para disfrutar algunos los que las puedan pagar , los hoteles inalcanzables para la mayoria y los lugares que puedan ser para el disfrute de todos en pesimas condiciones, ejemplo en florida donde vivo hay una playa donde la mayoria del pueblo acudía, pero hoy esta en abandono total y el camino intransitable , en fin aún aqui hay mucha pero mucha tela por donde cortar .

  • NGM dijo:

    Si fue una mala decisión, aún cuando no se quiera buscar responsables o revolver la llaga deben reconocer que fue una muy mala decisión, por demas autoritaria e inconsulta con las masas o colectivos laborales. Me parece algo muy parecido al abandono y cierre de muchos de los centrales azucareros.
    No dudo que en aquellos tiempos de gloria de estas instalaciones se dieran hechos de corrupción, favoritismo y algun otro mal manejo de esas instalaciones, pero la solución nunca debió ser botar el sofá, porque si fueron muchos los trabajadores que se beneficiaron de ellas, cosa que ahora pocos pueden hacer. El costo de esa decisión será ahora muy elevado, recuperar muchas de esas instalaciones costará sudor y mucho dinero, algunas posiblemente ya sea imposible recuperarlas, de cualquier forma considero que lo peor sería continuar dejándolas en el olvisdo y el deterioro.

  • Osvaldo dijo:

    Rectificar errores es de sabios, muchas cosas que en su tiempo perseguían un fin, hoy requieren cambios y orden, esa es una gobernanza revolucionaria y socialista, los decisores que actúen, el fundamento lo tienen en el concepto de revolución que nos legó Fidel.

  • Carlos Rodríguez dijo:

    La UH tenia una casita en Santa Maria con tres cuartos, donde se alojaban tres familias durante tres dias. Asi, unos 300 trabajadores de todas las categorías disfrutaban de un pequeño descanso en la playa, con parte de su familia , comida incluida. Lo aseguraba la administración pero lo distribuia el sindicato. Ademas teniamos el hotel Machurrucutu donde se hacían eventos y también se organizaban planes vacacionales. Todo hubo que entregarlo. Se prometieron alternativas que no se cumplieron.

  • Mas dijo:

    Da dolor asomarse a las casas de Boca Ciega, un país tan pobre en recursos y como nos hemos dado el lujo de perder lo poco q una vez tuvimos.
    Igual pasa con Tarará, ni para campamento de pioneros sirve ya.
    Realmente tenemos historias para escribir más tomos q Los Miserables

  • Kitsowa dijo:

    Esa época fue la de . eliminar gratuidades indebidas y el exceso de subsidios ya se le olvido a alguien. Fue un ejercicio antiobrero y un robo de recursos empresariales que en el caso de los planes vacacionales. Muchos fueron construidos en algunos casos con los premios salariales de los obreros como el caso de hotel las vacas perteneciente a las empresas constructoras de villaclara y propiedad del ecoing 25. Un ejercicio más de democracia socialista. Pena y vergüenza.

  • Paloma dijo:

    Hace rato q el sindicato perdió su esencia, eso se vive día a día en los centros de trabajo, se fue a pique la emulación socialista, se unen 2 trimestres de utilidades sin pagar y nadie mueve un dedo, y así es con todo.
    Se necesitan acciones, ideas renovadoras, menos arengas, y recuperar la confianza en este proceso que tanto nos ha costado.
    Así honrariamos al invicto Cmdte.

  • Israelssp dijo:

    Soy un profesional de le medicina jubilado y recontrato, no apena decir que los hoteles disfrutados en mi vida no han sido x el dinero retribuido del trabajo, el dinero era para vivir, sin lujos, pero vivir, y ese disfrute fue por el esfuerzo integral en el trabajo, siempre fue gratis y ese eta el error, podria ser subsidiado, pero no gratis, y como los cubanos o no llegamos o nos pasamos, pues fue más fácil eliminarlo de una vez y eliminaron un motivo de esfuerzo de una meta, que era en mayoria lícita y como sin motivos no se vive, no se llega a solventar una necesidad, cual?? Recreación, sociego, al menos en un lugar diferente, y falta que hace. Pues mucho daño hicieron a ese motor social económico, hoy o no se hace, la mayoria o se desangra con privados, con ofertas a medias, transporte y desayuno y a correr dinero con otros privados, muchas veces en contuvenio. Fue un error grave, miren las consecuencias, lujosos o modestos inmuebles que hoy la economia no puede recuperar a no ser mas de lo mismo, las MIPYMES, y luego no quieren que se diga

  • JE dijo:

    Coño, al fin un artículo crítico sobre ese desastre social. No mereció otra cosa que una huelga general. Y fucilamiento a tan barbara decisión en la cual el sindicato de entonces dejó mucho que desear. No estuvo al lado de los sentimientos de los trabajadores.
    Los dirigentes d estos tiempos, sacar aprendizaje, el pueblo y sus trabajadores no se equivocan

  • Alejandro dijo:

    No hay justificación, y sí, si hay responsables en las decisiones tomadas, sería bueno que se reconociera, tremendo artículo en favor del pueblo trabajador, hemos perdido mucha cosas que son el fruto de no escuchar al pueblo.

  • Ricardo dijo:

    En las playasde La Habana del Este constituyó una muy positiva forma de mantenr en buen estado muy buenas casas que se deterioraban rápidamente por estar años sin mantenimiento hasta que se acordó que algunas empresas de la capital asumieran su uso `para sus trabajadores asumiendo igualmente su mantenimiento lo que paró en gran medida su deterioro y al mismo tiempo resultaban en un beneficio para los trabajadores de las mismas que podían disfrutarlas en sus vacaciones.
    Estimo que era algo que, si no perfecto, era perfectible, si funcionaba y beneficiaba a los trabajadores. Por qué se se dejó de hacer lo desconozco. Si era algo relacionado con los presupuestos de la empresas involucradas, para algo fuera de su objeto social, creo que tenía solución nada difícil.

  • Zatarra dijo:

    Que el Secretario General hable sobre esto, ...hay que dar respuesta y RESOLVERLO, ...no es solo exhortar a trabajar más y leer comunicados como si fuera un partido. Hay que ver cómo se resuelve esto,....y no es problema del Bloqueo yanqui, este es el bloqueo en la cabeza de algunos vividores y decisores. Me hierve la sangre. Y soy COMUNISTA ...para que no haya equivocacion.

  • Ezequiel dijo:

    Pienso que hay que actuar pero sin dejar de juzgar a los responsables de estas atrocidades contra el bienestar de los trabajadores y de las capas más humildes de la población. Por eso cada día se pierde más el sentido de pertenencia. Los que tomaron esas decisiones siguieron vacacionando y si no se juzgan corremos el riesgo de que vuelvan a hacer lo mismo, aunque creo que objetivamente es imposible todos esos servicios e instalaciones ya que hay un deterioro total no sólo de esos centros, sino de la economía en general y de las construcciones. El mal está hecho y hay que verlo como lo que fue: UNA PUÑALADA A LA CLASE OBRERA en nombre de buscar mayor eficiencia. Buenas intenciones que nos llevan al infierno y no pasa nada

  • Reinier Borges dijo:

    HOLA EL ARTICULO ES FAVULOSO AHORA YO PREGUNTO, ESTO TIENE UN CULPABLE QUIEN RESPONDE A TODO ESTO. SIGAN PUBLICANDO ESTAS COSAS QUE HAY MUCHAS EN TODO EL PAIS. TODO ESTO SE PODIA SALVAR Y NO ESPERAR A PERDERLO HABIA Y TODABIA HAY MUCHAS PERSONAS QUE PODIAN MANTENER TODO ESTO. NO NO NO ES MEJOR QUE SE DESTRUYA SOLO NO QUEREMOS RICOS EN NUESTRO PAIS, ESTAS PALABRAS LAS ESCUCHE MUCHAS VECES DESDE MUCHACHO. AQUI ESTA EL RESULTADO DE LAS GRANDES OBRAS Y ESPERO QUE RESPETEN MI COMENTARIO PORQUE ESTOY DICIENDO LA VERDAD EN ULTIMA INSTANCIA PODIA ESE LUGAR TAMBIEN FORMAR PARTE DE VIVIENDAS POR EJEMPLO, SABEMOS LOS PROBLEMAS ECONOMICOS DE CUBA PERO HAY MUCHAS COSAS INTERNAS QUE SE PUEDEN RESORVER. GRACIAS AMIGOS SALUDOS A TODOS LOS CUBANOS DE BIEN....

  • Bolívar Pérez Leyva dijo:

    Yo recuerdo perfectamente cuando se quitaron esos medios a las empresas y sus trabajadores, también recuerdo los argumentos (argucias), también los promotores, fueron los mismos que eliminaron los estímulos de venta de vehículos a los trabajadores de misiones de trabajo en el exterior, casi por la misma fecha, eliminación de la estimulación a los trabajadores, era lo que se quería y se logró!!

  • Idalberto Alvarez Tamayo dijo:

    Ojalá se vuelvan a poner en manos de los trabajadores los que ellos construyeron, mantuvieron y era para ellos sin perdidas para el pueblo. Ojalá se rectifique tamaño error político, desestimular a los que producen bienes y prestan servicios. En esa época se les llamó eliminación de gratuidades pero era lo contrario porque así se recompensaban los bajos salarios y se mantenía controlada la inflación.

  • dd dijo:

    Lamentablemente, en condiciones de banca rota el oaís no puede ni debe hacer nada al respecto, alimentación, salud pública y energìa deben ser la prioridad.

  • Luis Ernesto Urbino Hechavarría dijo:

    Reclamo reiterado de la clase obrera. Y donde a ido a parar ese reclamo, que respuesta ha dado la CTC a nivel nacional sobre este tema. La realidad es que era una manera de estimular al trabajador en esos Planes Recreativos , entonces me pregunto, por qué y sobre que argumento se tomaron esas decisiones, dónde estan los culpables de esas malas decisiones, se podrán recuperar algun día aquellos lugares . Muchos al igual que yo esperamos mas que una respuesta un solución. Excelente artículo, y su título ,Lo que un día fue ...... será.

  • Juan Carlos Glez Martín dijo:

    Es una verdadera lastima que una idea tan grande como la del comandante jefe la hallan dejado destruir asi , que no por gusto él la ideo ; pero les falto tarara que esta igual , que eliminaron hasta la escuela, policlinico, y farmacia.

  • aimar gonzalez dijo:

    La realidad es que desde hace años se truncaron estos planes vacacionales en las villas de trabajadores y millones de nosotros no tenemos opción. Recordar que la riqueza de un país se crea por los trabajadores , y en nuestro caso socialista los intereses primeros tienen que ser los de nuestros trabajadores.Rectifiquese lo que hace sobrado tiempo debió rectificarse.

  • María Caridad Aguilera Aguilera dijo:

    Buenos días, realmente los trabajadores hoy en día no contamos con esos estímulos gracias a mi consideración a una mala decisión que se adoptó en aquellos momentos y que lo único que trajo consigo fue un deterioro total de esas instalaciones y la falta de estímulos a los trabajadores que al menos una vez al año podía ir a compartir con tu familia. Las empresas mantenían con sus recursos esas instalaciones que hoy la gran mayoría ya ni existen y están en deterioro total. Me pregunto qué realmente resolvieron con quitarle esto a las empresas. Hay que pensar en los trabajadores y cómo podemos estimularlos, se nos va la vida, sin conocer a nuestro bello país.

  • Obrero Agricola dijo:

    Saludos soy trabajador de EAIG Sur del jibaro, desde temprana edad mis abuelos con toda la familia pesaban una semana en la villa arrocera en playa la boca en trinidad, instalacion echa con la estimulacion de su trabajo, todos orgullosos de poder vacacionar con su familia y sus companeros, un dia alguien decide quitar esta instalacion unica donde el trabajador era estimulado. nunca fue una carga economica, todo salia del esfuerzo del trabajador. acaso no es la empresa socialista el principal actor economico en nuestro pais, entonces deve analizarce entregar estas instalaciones a los trabajadores, Espero la alta direccion actual tome asunto en esta malisima desision,disculpen las faltas teclado defectuoso. gracias

  • enrique15 dijo:

    Yo trabajé entre los años 1998 y 2005 en la Empresa de Obras Marítimas del MICONS. Esa empresa tenía dos casas en playa Veneciana en el Este de La Habana. Eran dos magníficas casas, tuve el privilegio de disfrutar de ambas. La empresa había equipado ambas casas con todas las comodidades, excepto aire acondicionado, ya que no estaba permitido, no sé si por el MINTUR (que seguía siendo el dueño legal de las casas) o por quien, pero la empresa sí estaba en disposición y tenía la posibilidad de incluir este aspecto del confort en las casas. Pero tenían sus refrigeradores, freezers de los más grandes, ventiladores en cada cuarto, etc. El agua potable estaba garantizada pues se traía una pipa del cercano autoconsumo de la Empresa, ubicado en Campo Florido. Era una maravilla. Una de esas casas era una magnifica edificación de dos plantas que estaba ubicada apenas a unos metros del mar. La otra estaba ubicada a orillas del río de Guanabo, una maravilla también. En un momento determinado el Estado decidió retirar esas casas a los organismos y el resultado es el que habla el artículo, ruina total casi todas las casas. La casa de dos plantas, después de volverse ruinas en manos de Islazul, fue demolida, no existe. De la otra no tengo idea de qué ha sido.

    El año pasado tuve la suerte de rentar una casa de Islazul en Boca Ciega. Una magnífica casa de dos plantas y cinco habitaciones que no creo que hoy, a menos de un año, esté disponible pues en aquel momento que fuimos, la situación constructiva de la casa era bastante mala. La humedad presente en casi todas las paredes, techos malos, paredes descascaradas. Y para colmo sin balita de gas. De los dos refrigeradores, uno enfriaba poco y el otro estaba sin puerta. En fin, el mantenimiento general de la casa era obvio que estaba ausente completamente. Y el panorama de las casa alrededor no era nada halagüeño. En ruinas casi todas.

    Fue criminal que se retiraran esas casas a los organismos, pues Islazul, no ahora que estamos en una tremenda crisis, desde hace años ha demostrado que no tiene para mantener esas casas. No sé si es por falta de voluntad, de supervisión, de control o lo que sea, pero realmente da pena lo que ha hecho Islazul con esas casas.

  • Chacho dijo:

    El que tomó la decisión en aquel momento no se vio afectado, ese siguió teniendo carro y casa en la playa.

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