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¿Qué implica para Cuba estar en la lista de “patrocinadores del terrorismo”?

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La administración Trump ha intensificado su política agresiva, de carácter sistémico, contra los países del bloque soberanista regional: Cuba, Nicaragua y Venezuela.

Esto, vale decir, no sorprende a nadie, especialmente desde el ascenso de Marco Rubio a la Secretario de Estado.

El funcionario cubano-estadounidense, digno hijo del establishment burocrático de Washington, es un cruzado comprometido en “destruir” la izquierda regional, objetivo para el que ha dirigido especial interés en sus tres bastiones más transcendentales. Él ha logrado encajar en la visión del gobierno de Trump en cuanto a rediseñar el hemisferio, lo cual implica cambiar las correlaciones comerciales, ir a la captura de nuevos territorios y afianzar más la hegemonía en el “patio trasero”.

Una de las estrategias de Washington para tal fin es el reordenamiento y reinstrumentación de los mecanismos de presión y choque contra las naciones que forman el bloque revolucionario latinoamericano más sólido.

Esto ha implicado, para Cuba, ser catalogada nuevamente como supuesto Estado “patrocinador del terrorismo”, medida que ha prolongado el ciclo estructural de agresiones contra la Antilla mayor.

El siguiente trabajo se basa en describir el mecanismo de Lista de Estados patrocinadores del terrorismo, o State Sponsors of Terrorism (SSOT), aplicado a Cuba, como un mecanismo discrecional en la estructural e intrincada política de bloqueo sobre este país. Este caso se considera ilustrativo de criminalización contra una nación entera y de cómo se despliegan prácticas lesivas a su población. Por lo tanto, serán reseñadas sus principales aristas.

La deriva de Washington

Como es preciso recordar, Cuba fue incluida en la lista SSOT por Ronald Reagan en 1982, en la que permaneció injustificadamente hasta 2015, cuando Barack Obama ordenó un viraje táctico en las relaciones con la isla al flexibilizar el bloqueo en aras de producir un cambio de régimen mediante mecanismos de soft power.

Luego, el primer gobierno de Trump catalogó nuevamente el gobierno de La Habana como Estado que, supuestamente, patrocina el terrorismo. Lo hicieron en la puerta de salida de su gestión, en enero de 2021.

Seguidamente, la administración Biden sacó el país de la lista, si bien tardíamente. Vale la pena repetirlo: también lo hicieron en la puerta de salida del gobierno, en enero de 2025, a sabiendas del perfil de los funcionarios entrantes, en medio de las contradicciones debidas a la confrontación política interna estadounidense.

Luego, la administración Trump 2.0 apenas tardó una semana para volver a incluir a Cuba en esta lista negra, otra refutación en la prolongada deriva de la política de Washington contra La Habana.

Desde 1982, la nación caribeña ha sido parte de esa lista. Es decir, durante 37 años.

Pero las salidas y reingresos en ese inefable inventario no obedecen a la política exterior cubana, ni a las decisiones de su gobierno, sino que han sido consecuencia de la discrecionalidad estadounidense y de la forma en que republicanos y demócratas prefieren recalibrar sus estrategias de agresión.

¿Qué implica declarar a Cuba como "patrocinante del terrorismo"?

Es necesario partir del siguiente punto: la declaratoria a un “Estado” como “patrocinante del terrorismo” en el amplio espectro de aplicación de las políticas agresivas norteamericanas, termina recayendo en su implementación y en cuestiones fácticas como un señalamiento generalizado contra un país, con consecuencias sobre toda la nación, incluido su gentilicio.

La lista SSOT es un mecanismo de política exterior que sanciona unilateralmente —al margen del Consejo de Seguridad de la ONU— a los países por discrecionalidad y designios, léase bien, de la Secretaría de Estado de Estados Unidos.

Este mecanismo se despliega cuando este Departamento —y no otro órgano de auxiliar o de seguridad— considera que un país ha prestado apoyo a actos de terrorismo internacional.

Esto es relevante porque Marco Rubio podría concluir que Venezuela es patrocinante de la “organización terrorista” Tren de Aragua, aunque las mismas agencias de inteligencia norteamericanas admitan que esta banda fue desmantelada en Venezuela, y que no está controlada ni actúa por órdenes del gobierno venezolano.

La designación como SSOT tiene un carácter fundamentalmente político y refuerza el rol de policía global que el gobierno de Washington se ha dado a sí mismo con vistas a determinar qué país es terrorista para sancionarlo al margen de la Carta de Naciones Unidas.

Tratándose de Estados Unidos, autor de los ataques aéreos masivos para “la defensa de los derechos humanos” en Belgrado, de las “armas de destrucción masiva” en Irak y de los "bombardeos humanitarios" en Libia, es posible que Cuba sea tan “patrocinador del terrorismo” de la misma manera en que el gobierno de Juan Guaidó era “legítimo”. Las lógicas de Washington son completamente flexibles y funcionales.

Además de Cuba, otros tres países están actualmente etiquetados como Estados patrocinadores del terrorismo: Corea del Norte, Irán y Siria. La designación está destinada a países que han “prestado apoyo repetidamente a actos de terrorismo internacional”.

El perfil de un Estado patrocinador del terrorismo está claramente definido en la ley, pero a menudo se pasa por alto en los debates políticamente cargados sobre la designación contra la mayor de las Antillas.

La base legal de este mecanismo está consagrada en tres instrumentos: la sección 1 754 (c) de la Ley de Autorización de Defensa Nacional para el Año Fiscal 2019, la sección 40 de la Ley de Control de Exportación de Armas y la sección 620 A de la Ley de Asistencia Exterior de 1961.

Según admite el think tank proestablishment Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés), la designación SSOT implica una amplia gama de sanciones que penalizan a las personas naturales y jurídicas —incluidos gobiernos— que realicen determinados intercambios comerciales, académicos y militares con los países señalados.

Estos mecanismos son aplicados por Washington de manera extraterritorial, y en la mayoría de los casos cuentan con respaldo de gobiernos del mundo occidental.

El significado de esta política sobre la población cubana

Las consecuencias de criminalizar injustificadamente el Estado cubano tienen un espectro de repercusión mucho más allá del gobierno de la isla.

Banca y finanzas:

El sistema bancario internacional suele imponer condiciones injustificadas o simplemente da la espalda a cualquier posibilidad de relacionamiento con Cuba, con sus empresas estatales y privadas, con extranjeros residentes o visitantes en el país y con ciudadanos de la isla.

Abrir cuentas bancarias en el extranjero, usar instrumentos de cobro y pagos internacionales, y el acceso a banca digital mediante el uso de servidores representan obstáculos sistemáticos y profundos para el desarrollo de las actividades económicas cubanas.

Esta forma de “sobrecumplimiento” de sanciones, según el gobierno de La Habana, tiene una consecuencia especial en la actividad turística y comercial del país, lo cual debilita el potencial de crecimiento económico e integral de la isla y mengua sus capacidades de ingresos. Muchas veces es difícil que una tarjeta visa de un ciudadano extranjero pueda pasar en un punto de venta.

Otra de las denominaciones más graves en la privación al país y a su gente de servicios bancarios es la que repercute en el acceso a créditos en diversos ámbitos. Tanto para el gobierno cubano como para las personas jurídicas de esa nacionalidad, esto es técnicamente imposible en muchos casos, y así se colateraliza en la economía al contener las posibilidades de inversión.

Pero la privación de sistemas bancarios ha traído consecuencias directas sobre las propias familias debido a los obstáculos para el envío de remesas hacia el país desde el extranjero. Aunque existen algunas plataformas como Vidaipay y Tocopay en muchos casos las familias emplean el envío de efectivo de manera informal.

Ayuda humanitaria y programas de apoyo:

Es posible que cualquier grupo religioso, ONG o gobierno extranjero encuentre grandes barreras para ayudar a la población de Cuba en cuestiones esenciales.

Según WOLA, la política de la SSOT crea condiciones que criminalizan, estigmatizan y señalan cualquier tipo de actividad humanitaria en beneficio de la población, al considerarla una ayuda o colaboración al Estado cubano o al referir el “riesgo” de que las actividades con fines humanitarias repercutan en coadyuvar el “terrorismo”.

En lo práctico, las restricciones se han traducido en el bloqueo de fletes de ayuda con bienes con destino al país caribeño, al volverse imposibles los pagos comerciales y la actividad interbancaria mínima para pagos de transporte por estas iniciativas.

Desarrollo académico y científico:

Cuba es, desde hace años, un pionero en la vacunación contra el cáncer de pulmón. Este gran logro científico se ha producido a contracorriente de las políticas de criminalización sobre toda la nación. Sin embargo, para la isla, compartir y desarrollar ese logro es muy complejo.

Una de las denominaciones concretas de las políticas SSOT consiste en inhibir viajes e intercambios académicos, lo cual se ha colateralizado en el desarrollo científico y tecnológico del país, lo cual posiblemente ha impedido el máximo impulso del potencial académico de la mayor de las Antillas, para su beneficio propio y para bien de la humanidad.

En los hechos, por ejemplo, sería muy difícil para cualquier universidad o empresa farmacéutica pública o privada desarrollar actividades de colaboración y desarrollo con Cuba pues estas personas jurídicas estarían sujetas a multas o sanciones por asociarse o intercambiar experiencias con el Estado cubano.

Otro ejemplo es que el país tiene grandes dificultades para la asociación en materia de desarrollo energético. Tan siquiera compartir conocimientos en materia de energía eléctrica y sus tecnologías podría ser penalizado. Esta nación lidia con limitaciones de equipamiento y de infraestructuras, ha pasado por difíciles apagones nacionales que han creado graves problemas a la cotidianidad de la población y han afectado sus actividades económicas internas.

Otras grandes repercusiones del bloqueo a Cuba, mediante políticas como la de SSOT, son abrumadoras.

Desde el año 1960 y hasta el año 2022 el país contabilizó unas pérdidas económicas netas superiores a los 148 mil millones de dólares. Pero, considerando la depreciación del dólar, el coste real del bloqueo a precios actuales es superior a un billón de dólares. Esa cifra representa 10 veces el tamaño del PIB del país durante 2023.

Más de 80% de la población cubana ha nacido en tiempos de bloqueo.

Desde 2013 hasta 2021, periodo cuando se produjo una flexibilización del bloqueo sobre la isla, emigraron unas 195 mil personas. Pero el recrudecimiento de medidas por parte de la administración Trump —que fueron sostenidas por el gobierno de Biden— generó, solo en el periodo entre 2022 y 2024, la emigración de casi 515 mil cubanos.

Las afectaciones al desarrollo energético de la nación caribeña son estructurales. Ello se aprecia en un déficit energético profundo por fallas en el suministro y dificultades para el acceso a combustibles, este último ítem un elemento agravado también por el efecto de las medidas de bloqueo contra Venezuela.

Las políticas SSOT como método de bloqueo

El largo proceso histórico de bloqueo contra Cuba ha trascendido los periodos y las razones políticas e ideológicas que, en teoría, lo “justificaban”, incluido el contexto de Guerra Fría cuando fue fraguado.

Sin embargo, incorporar a la isla en la lista negra de países que apoyan el terrorismo en 1982 funcionó desde entonces, y hasta el presente, como un mecanismo alterno de criminalización y construcción de falso expediente, a modo de justificar las agresiones.

El marco metodológico de ello es la aplicación de facto de medidas de bloqueo contra la población en general, bajo el paraguas de “castigo” al Estado cubano.

La política se ejecuta de manera unilateral y discrecional por Estados Unidos aplicando sanciones primarias y secundarias a cualquier país o entidad que se relacione con Cuba, a modo de un bypass de las sanciones legalmente permitidas en la Carta de Naciones Unidas, que solo serían aprobadas por el Consejo de Seguridad de la ONU. Este órgano nunca ha aprobado sanciones contra la isla y, más bien, la Asamblea General de la Organización ha votado mayoritariamente durante años por el fin del bloqueo, sin conseguirlo. Esto deja al relieve la ilegalidad de estos actos hostiles.

Entonces, desde estas premisas del Derecho Internacional Público, el bloqueo es claramente ilegal. Pero las medidas dentro de la SSOT brindan un enfoque difuso en el derecho para hacer trascender la asfixia, aplicarla en el terreno y desarrollar el patrón incremental y expansivo del daño generalizado al país.

Es, en toda línea, un recurso accesorio, complementario e instrumental de la política estructural de asedio.

Ahora, el carácter de este tipo de agresiones adquiere un nuevo significado en el segundo mandato de Donald Trump pues el Departamento de Estado, a cargo de Marco Rubio, empleará las medidas SSOT al máximo, seguramente desarrollando sus atributos e incrementando los mecanismos de presión directa.

(Tomado de Misión Verdad)

Se han publicado 11 comentarios



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  • Kk dijo:

    Me sigo preguntando por qué motivo se insiste en catalogar a Marco Rubio como Cubanoamericano si el nació en Miami en 1971 mucho después de que sus padres emigraran de Cuba y de haber triunfado la Revolución.
    Marco Rubio no es Cubanoamericano, es Nortamericano y bastante reaccionario por cierto y como tal piensa y actúa.

    • alexander dijo:

      Aunque estoy de acuerdo con usted, así son las denominaciones según color o ascendencia en Estados Unidos. Incluso nosotros utilizamos términos parecidos. Afrodescendiente, por ejemplo. Así nos referimos a personas negras en Cuba cuando se sabe que casi todos en Cuba somos multidescendientes. En EUA se utiliza afroamericano, latinos, cubanoamericanos, asiáticos, indoamericanos y los blancos ahora mismo no recuerdo.
      Realmente Rubio no es ni buen estadounidense. Es un sinvergüenza que ha engañado y estafado a trocha y mocha. Por supuesto que no es cubano. Tampoco es cierto que su familia saliera huyendo de la Revolución. En todo caso salieron huyendo de Batista que era el que estaba en el poder en ese momento.
      Es un aberrado mental que encontró su nicho de dinero, como tantos otros, en atacar a Cuba. No le interesa ni conviene que esto se caiga o triunfe. Lo que le interesa es tener algo de que hablar para seguir en su negocio. Sus amiguitos también están en lo mismo. A ninguno le interesa Cuba o lo que pase con los cubanos (ni de allá ni de aquí). Lo que les interesa es el dinero y el poder que representa estar en el mismo brete de "cuidado con Cuba". Nunca ha tenido los co..rojos para venir a enfrentarse al pueblo de Cuba.

    • Sergio D. Hdez Lima dijo:

      En el mejor de los casos se podría catalogar a ese personaje como estadounidense de origen cubano.
      Saludos.

  • Bárbaro Gámez Osoria dijo:

    Hay que especificar bien fuerte y claro Marco Rubio no es cubanoamericano. Tampoco se puede llamar norteamericano, ese tipo es estadounidense simplemente así. Lo digo porque los mexicanos y los canadienses son también norteamericanos, porque son de países pertenecientes a América del Norte.

  • Pinareña dijo:

    Significa un pretexto para justificar las medidas contra Cuba. Es una forma de manejar la opinión pública internacional para que sus acciones se vean como resultado de una actitud nuestra. Pero todo el mundo sabe que eso no es cierto.

  • sachiel dijo:

    Es un honor estar en esa lista.El pueblo cubano no teme.Socialismo o Muerte,Patria o Muerte,Venceremos!

  • Ramón dijo:

    Según estudios que se han realizados, se estima que la rehabilitación total requeriría una inversión entre 500 millones y 1,500 millones de dólares, dependiendo del alcance:
    - Rehabilitación parcial (zonas críticas): ~$500 millones.
    - Reconstrucción completa (incluyendo plantas de tratamiento): ~$1,000–1,500 millones.

    Será muy difícil poder disponer de ese financiamiento tomando en cuenta la gravedad de la situación por la que atraviesa nuestra economía

  • Ramón dijo:

    Lo explicado sobre las implicaciones que tiene para Cuba estar en la lista de “patrocinadores del terrorismo”, no creo que pueda interesarle a muchos cubanos. Corren idéntica suerte que las que se dan sobre el bloqueo económico y financiero. No nos interesan para nada porque tal parece que se dan para justificar cualquier cosa que se haga y no den el resultado esperado aun cuando el fracaso esté vinculado a las incompetencias de nuestro funcionarios. Si, para eso es lo que sirven esas explicaciones porque el entendimiento de las mismas no producen bienestar a la población y en eso radica el desinterés de esa misma población por este tipo de noticias. Podrán tener mucho interés las noticias relacionadas con lo que se haga para no permitir que se dañe el bienestar de la población y podernos burlar de estar incluidos en esa lista. Lo ideal sería poder relacionar nuestros avances a pesar del bloqueo a pesar de esrar incluidos en esa recurrente lista. No mas explicaciones sobre las fatales consecuencias del bloqueo o de la inclusion en lista. Soluciones es lo que necesitamos, no justificaciones para las no soluciones y que aprendamos a mal vivir con las vicisitudes

    • Amado Avila Estrada dijo:

      Buen dia estimado forista
      Es lamentable ver que cubanos ''de aqui", como usted, no tengan la capacidad de analisis suficiente como para entender la profundidad de estas grandes verdades sobre la implicacion global que para nuestro pais, tienen estas medidas que nos aplica el imperio.
      Que sea feliz.
      Siempre existiremos otros cubanos que si lo entenderemos y seguiremos defendiendo incondicionalmente el desarrollo que merece nuetro pais.

      • Ramón dijo:

        Estimado forista, debo agradecerle profundamente la posibilidad que me brinda para darme cuenta que mi capacidad no es suficiente para lograr "entender la profundidad de estas grandes verdades sobre la implicacion global que para nuestro pais, tienen estas medidas que nos aplica el imperio.". Si no fuera por personas como usted, poseedora de esa envidiable capacidad de análisis, de seguro que andaríamos peor de lo que ya estamos. Muchas gracias forista Amado Avila Estrada y le pido mil disculpas por mi poca objetividad en los análisis que hago. Le prometo que tendré en cuenta su crítica para tratar de estar a su altura, en los análisis que haga en el futuro, aunque comprendo que eso resulta cosa bien difícil de lograr. Pierda cuidado, veré si no cometo tantas torpezas en mis comentarios al referirme al bloqueo o la lista. Ande usted bien tranquilo que Ramón, si no logra superar sus incompetencias analíticas, no volverá a hacer acto de presencia en este o cualquier otro espacio de debate. Se lo prometo, duerma tranquilo, no volverá a ocurrir algo similar

      • Ramón dijo:

        Amado Avila Estrada, si no ha logrado percatarse del mensaje subliminal en mi respuesta a su comentario, solamente me lo dice y le explico

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