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La Fuente de la India

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La Fuente de la India es obra del escultor italiano Giuseppe Gaggine. Foto: Tomada de Radio Cadena Habana.

La Fuente de la India o de la Noble Habana es, se dice, la primera imagen de la ciudad atrapada en una fotografía. Parece haber sido obra del fotógrafo francés Antonio Rezzonico en la década de 1840.

Rezzonico anunció su estudio, dotado de tres máquinas especiales, en la calle Muralla número 54, hoy 481. Poco antes, el 3 de enero del mismo año, el fotógrafo norteamericano George Washington Halsey había abierto el suyo —el primero de Cuba y América Latina— en Obispo número 26, hoy 257.

Consignan Gretel Morell y Arturo Pedroso en su libro O’Reilly, calle de los fotógrafos (Boloña, 2017) que, aunque una tarja conmemorativa ubica el estudio de Halsey en el espacio que ocupa el hotel Ambos Mundos, en Obispo esquina a Mercaderes, ese primer estudio en verdad estuvo en el espacio que ocupó después la casa central de The Trust Company of Cuba, banco cubano pese a su nombre en inglés.

La Fuente de la India está situada en el extremo sur del Paseo del Prado, a unos 100 metros del Capitolio. Es una representación mítica de La Habana y simboliza a la ciudad. Se ejecutó en mármol blanco de Carrara, mide unos tres metros de alto y descansa sobre un pedestal cuadrilongo con cuatro delfines, uno en cada esquina, de cuyas bocas sale —o salía— un chorro de agua que caía sobre unas conchas en la base.

La india luce una corona de plumas y lleva un carcaj con flechas. Sostiene en la mano izquierda el cuerno de la abundancia, con frutas criollas, y luce el escudo habanero en la otra mano.

Es obra del escultor italiano Giuseppe Gaggine, el mismo de la Fuente de los Leones, de la Plaza de San Francisco. Fue un regalo que hizo Martínez de Pinillos, conde de Villanueva e intendente general de Hacienda, al pueblo de La Habana.

Se emplazó en 1838 en la puerta este del Campo de Marte, en sustitución de la imagen de bulto de Carlos III, que fue trasladada al comienzo del Paseo de Tacón.

Ha sido una estatua viajera. En 1863 la trasladaron al Parque Central, y diez años más tarde fue llevada a su ubicación actual, aunque, una vez allí, cambió varias veces de posición.

Se han publicado 3 comentarios



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  • Cubanisimo dijo:

    En verdad no hay costubre en cuba que las fuente tenga agua.....muchas fuente lucen pero nada mas de la realidad...como tampoco hay existe el cuidado de cuidarla y mantenerla........con todo lo que hoy en dia a avazado el sustema de luces led ....era para formaran parte de nuestra riqueza en nuestra cultura ........

  • Pedro Nolasco dijo:

    Y por qué le llaman Fuente de la India?

  • Omar Benitez dijo:

    Es una pena que por lo menos no eche agua, es lo único que pedimos en este siglo XXI.

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Ciro Bianchi Ross

Ciro Bianchi Ross

Destacado intelectual cubano. Consagrado periodista, su ejecutoria profesional por más de cuarenta años le permite aparecer entre principales artífices del periodismo literario en el país. Cronista y sagaz entrevistador, ha investigado y escrito como pocos sobre la historia de Cuba republicana (1902-1958). Ha publicado, entre otros medios, en la revista Cuba Internacional y el diario Juventud Rebelde, de los cuales es columnista habitual.

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