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No hay alma más noble que la de un voluntario, un rescatista, un bombero

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Hospital Faustino Pérez. Matanzas, Cuba. Foto: Periódico Girón.

Dos bomberos: un matrimonio o novios, dos; él la trae, la pone en la camilla, la besa, se despide y me dice que la cuide. Le pido que se acueste: “¡Que te acuestes te dije, coño!”. Que no, que esto no es nada, que voy otra vez, que eso está feo, que ahí hay hermanos míos.

Mi mirada se va a otro sitio y él se pierde, dejándola a ella segura con nosotros. Regresa al infierno que arde y hace arder a la ciudad. No hay alma más noble que la de un voluntario, un rescatista, un bombero. Son los mejores pacientes, con disciplina incluso para sufrir, para aguantar el dolor –del clorosodio que hace lavado de arrastre, de la compresa que cura–.

Él no responde. Lleva una mascarilla oscura que se ha impregnado a su piel. Su tórax no se expande y nos centramos en él; el tiempo se detiene en él, en tratar de estabilizarlo, de llegar a la vía aérea, de reanimarlo, de trasladarlo al lugar donde estará seguro.

Allí están dos médicos que no atenderán a otros. Son, desde ese momento, quienes velarán por su vida durante las primeras horas. Lo saben todo, han buscado cada información, han cortado sus ropas, lavado sus heridas, calculado la dosis de cada medicamento que lo mantiene vivo... ¡Vivo coño! Han venido todos.

Uno ha caminado desde la Playa hasta el kilómetro, ha llegado sudado y se ha puesto los guantes como si hubiera aterrizado en una nave espacial: “Está donde tiene que estar”.

Corren, gritan una orden, clasifican, canalizan venas, trasladan pacientes, pinchan venas para análisis, sudan, se les aguan los ojos, suspiran; también sufren, se recomponen, se hacen héroes, salvan vidas.

Una hora y todos están clasificados, diagnosticados y tratados: “The golden hour” o la hora dorada pa‘l que no sabe inglés. Una hora que ha pasado como si fueran diez; reclasificamos, se curan los leves y se devuelve a las familias, que cruzan pasillos desesperadas.

La familia, el momento que temo, que casi todos tememos. ¿Cómo se hace para no empatizar con ellos? La trampa está en visitarlos, en querer saber cómo era su vida antes de esto.

Cuando sabes empiezas a sufrir de verdad y, aunque quieres acompañarlos, necesitas apartarte a veces, porque una vez que te metes, cada mala noticia te da esa cosita en el estómago que no es más que la sensación de angustia e impotencia.

Solidaridad: Todos llegan, lo mismo en un carro diplomático, una motorina, un camión, una rastra, una bicicleta o una volanta de caballos. Uno dijo que venía con una donación modesta y le aclaro que no existe cosa como esa, que venir y acompañarnos es una inyección de energía, nos convence del amor, la generosidad y el humanismo de nuestra gente.

Esperanza: Amanece y Sauron ha dejado de mirarnos. El humo blanco llena la ciudad, las buenas noticias corren; hoy se apaga o se apaga. Hay una sonrisa que no se va, quizás es nerviosa, quizás es la forma de sobrevivir, un mecanismo de defensa, pero es efectiva para quien te mira buscando una razón que deje la tristeza a un lado.

El mal chiste, la cachada de un cigarro, la gastritis, el sospechoso buen apetito, la gente buena que no se va, que no abandona, el mensajito de amor o de satería, las visitas, las reuniones, la llamadita de la nené, el berro a la madre porque no me mandó las medias o la bata que me gusta, las nubes negras sobre las palmas, el abrazo y el “te amo mamá”, la visita del coco mío y el besito.

Todo, mezclado, una bomba intensa de tantos sentimientos: el insomnio, las pesadillas recurrentes... No hay coherencia en lo que escribo, no puedo serlo aunque quiera, aunque me aplique. Estaré así unos días, o unas semanas o para siempre; igual, ¿qué importa? 99 vidas, 99 familias, me aferro a ese número.

Sangro por los 14 desaparecidos; ella y él vinieron a buscarlo, dijeron que podía estar aquí. No está aquí. Y mientras lo dices, sientes que no vas a poder seguir mirando esos ojos verdes llorosos, o trasladar la mirada hacia el “teníamos la esperanza de encontrarlo aquí”.

Sientes en ese momento, que quieres morir, desaparecer, buscar a alguien que les diga, pero te toca a ti. ¿Quién te manda a ser médico, Taymí, y encima directora? No está aquí, y lo siento, esos son los 14; y les dices que estás ahí, para ayudarlos, pero te sientes inútil y ridícula.

¿Qué pregunta es esa? No puedes hacer nada más que acompañar, sentir y, cuando el dolor se sienta muy fuerte, tener la valentía de resistir y no llorar. Y ya.

Se han publicado 56 comentarios



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  • Ciudadano dijo:

    Conmovedor ¡

  • Mch dijo:

    Bello doctora. Sus palabras son del alma y tienen toda la coherencia de quién sufre x lo q está pasando. Somos 11 millones de cubanos, aquí, allá, acullá, llorando por los desaparecidos. A los insensibles...a esos...hay q darle paso...solo Dios sabe de qué están echas. Mi respeto para todos los que han estado ahí, luchando por la vida. corazón...ese.. está al lado de todos lo que han perdido a un ser querido en este trágico evento.

  • Ana dijo:

    Siempre he dicho que la mejor crónica es la que está impregnada de sentimientos. Gracias Doctora por escribirla. Gracias también por ser la Directora de ese Hospital. Necesitamos muchos dirigentes así. Mis lágrimas corren. Me desangro por estos días, comparto el dolor enorme de esas familias.

  • Elena Ramírez Menéndez dijo:

    Gracias a todos los héroes, gracias Matanzas hoy ustedes han puesto en alto el nombre de toda Cuba, para mis hermanos todos mi abrazo y mi corazón.

  • Mendiola dijo:

    Conmueve tanto dolor. Soy de los que trabajó en el Saratoga por muchos años y perdí a muchos.... sé lo que se siente en la espera, pero ahora no podía quedarme sin hacer nada y doné mi sangre, no pude hacer mucho más pero me siento bien por mis muertos que de seguro estarán orgullosos de no ser solo quien pone etiquetas en las redes y si el que da lo poco que tiene por los suyos.... como me enseñaron mis viejos.

  • pepeantonio dijo:

    Hermoso artículo, escrito desde los confines del alma, donde los médicos esconden el dolor y la impotencia ante la muerte, para seguir bregando por la vida.

  • Lobo dijo:

    Este mismo artículo salió en Facebook vean los comentarios.

  • Iovanat dijo:

    Fui fuerte esto, salen lágrimas de mis ojos y no estoy alli. Gracias a todos bomberos, médicos, periodistas, voluntarios, amigos mexicanos y venezolanos, a los presidentes que no dudaron en tendernos su mano solidaria. A todo aquel que por amor dio cuanto podía en momentos muy dificiles. A los familiares de los desaparecidos lo siento infinitamente, no hay consuelo. Gracias doctora, he leído justo hoy dos escritos suyos y mis respetos hacia usted, por ser mujer, cubana, por la profundidad y la fuerza de sus palabras y por ser médico. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

  • Sara Juana Aguilera Martín dijo:

    Acabo de perder a un tío muy querido, ya iba a cumplir 91 años, pero se fue a causa de una caída, duele, duele mucho, puedo ponerme en la piel de aquellos que han perdido un familiar en este trágico insendio, a usted doctora todo mi respeto, se me aguan los ojos al leer tan sentido artículo.

  • Beatriz Santos Lorenzo dijo:

    Muy lindo, al igual quiero reconocer el trabajo de los periodistas Abdiel Bermudez y Lisandra Sexto en estos momentos tan difíciles Ahora en el ntv Abdiel terminó su excelente reportaje diciendo algo muy sabio , son momentos de dolor,deber y esperanza

  • Mercedes Arias dijo:

    Whaooo que fuerte!!!
    Un fuerte abrazo.
    GRACIAS❤️

  • ibet dijo:

    Gran doctora, gran dirigente. Necesitamos muchas así

  • Esther Teresa Estrada Alonso dijo:

    Hermoso y conmovedor mensaje. "No hay almas más puras que aquellas que entregan su vida al alivio del dolor ajeno" al decir de Madame Curie y usted el equipo de trabajo del Fautino, el SIUM Matanzas, la BNUM, el grupo de apoyo de directivos del MINSAP Y la brigada médica q los acompaño han realizado un buen trabajo tenga usted esa satisfacción personal y si todos los cubanos sentimos en lo más profundo el dolor por esos valientes y dispuestos 14 bomberos desaparecidos a sus familiares el sentido pésame y suplicando a Dios les de fuerzas y el consuelo necesario para seguir adelante. A los rescatistas, la Cruz Roja al Cuerpo de Bomberos de Cuba, de México, de Venezuela, a los pilotos, a todos los q lograron controlar este siniestro nuestro reconocimiento, admiración y respeto.#FuerzasMatanzas#Cuba contigo.

  • villaclareña dijo:

    Bravo, colega !!! Con ustedes todo el tiempo.

  • Mabel dijo:

    Solo me sale decir, que consuela saber que los que amamos , aún somos más y que los que son como nosotros nunca se van a sentir solos ,confíe en que de cada paso que de , cada palabra que pronuncie ,millones acompañan el noble sentir de un corazón puro

  • Janny Ricardo González dijo:

    Gracias doctora por tan bellas palabras, ellas reflejan la esencia del pueblo cubano, el corazón no entiende de poesía solo es experto en amor. Dios nos bendiga a todos, en especial a esos héroes anónimos que están allí en la primera línea del combate, pronta recuperación a los accidentados, consuelo para los familiares de los desaparecidos, fortaleza al personal de la salud y descanso eterno a las víctimas.

  • mercedes dijo:

    Qué sentidas palabras, tan bellas que salen directo del corazón, creo que usted es una mujer, una doctora, una dirigente admirable, y muy buena escritora. Gracias por contarnos sobre la labor de salvar vidas en el hospital Faustino Pérez, ustedes salvan a aquellos que a su vez ponen el pecho al fuego también para salvar vidas. Hay tanta heroicidad cotidiana que el pecho se me llena de orgullo de ser cubana, y también de dolor por los lesionados y por los que no están.

  • Osmani Alayo Oliver dijo:

    Así somos los verdaderos Cubanos, Martí nos inspiró y Fidel nos en seño.
    # Cuba es Corazón.

  • @rgote dijo:

    Lindas palabras. Cuando se escribe desde la experiencia de algo vivido es así. Lamentable las vidas humanas fué lo más valioso que se perdió. No el crudo cubano. No los tanques. Comparto el dolor de esos familiares que no verán más sus seres queridos en Su mayoría jóvenes.

  • ysver dijo:

    Quien se levanta hoy por Cuba,se levanta para todos los tiempo

  • ysver dijo:

    Antes,cuando yo era un niño.cuando yo estaba a prnas en el intermedio de la escuela primaria,escuchaba a mi maestro hablar de manera muy orgullosa de la historia de Cuba,que a veces se me salian las lagrimas al oir lo que sufrian los cubanos,y al mismo y al mismo tiempo me emocionaba cuando hablaba de cierta victoria,pero la realidad era que yo pensaba que la lucha cubana terminaba en el año 59,sin embargo luego entendi que no fue asi,qie hemos continuado luchando a lo largo de estos años y siglo,contra un cruel bloqueo y contra la naturaleza,sin bajar la guardia,y agradecer mucho a esa unidad invensible que tenos los cubanos,y gracia a esa mano solidaria que se levanta con nosotros,porque nos lla hemos ganado,PATRIA O MUERTE,VENCEREMOS!#FUERZA MATANZAS.

  • Víctor Angel Fernández dijo:

    El alma del maestro, que, entre otras cosas, formó el alma del bombero.

  • Sara Carrazana dijo:

    Dice tanto. Gracias. Qué sonría pronto.

  • Patricia dijo:

    Doctora, usted también es una heroína.

  • Mary dijo:

    Me llegó al corazón...

  • Gley dijo:

    Dolerá siempre, porque hay un recuerdo imborrable más allá del tiempo, a los que estamos del otro lado, solo nos resta agradecer, a cada uno de ustedes, no importa la labor que realizan, el bombero, el rescatista, el personal de salud, la pantrista, la auxiliar de limpieza, tantos y tantos voluntarios prestando ayuda por solo una máxima: AMOR. Una vez más, gracias a todos por todo y por tanto.

  • yo dijo:

    Gracias Doctora por este comentario muy doloroso lo que pasan por salvar la vida a personas y aún más en una tragedia como esta, son dignos de todo mi respeto, con lagrimas en mis ojos y con un nudo que se me hace en la garganta he sufrido cada palabra que ha escrito, muy conmovedor, Dios ponga su mano para que acabe ese desastre en Matanzas y mis respetos a esos bomberos tan sacrificados y tan obedientes, a los periodista Abdiel Bermudez, Lizandra Sexto, mis respetos a todos

  • Pau dijo:

    Lindas palabras y agradecer a todos, medicos dirigentes, periodistas pueblo matancero, y Cuba entera, no hay palabras para tantas cosas y también la ayuda de México y Venezuela y otros países graciasssss

  • El observador dijo:

    Me pongo en la piel de los bomberos que estan alli en la candela con el dolor inmenso de haber perdido a un compañero. Seguro que sus lagrimas se funden con el sudor de su cara. Pero siguen , no se detienen Gracias compañeros, mil gracias

  • Yanetsi dijo:

    GRACIAS POR EXISTIR

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Taymí Martínez Naranjo

Directora del Hospital Faustino Pérez.

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