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Historiador de La Habana: “Tome usted mi lealtad”

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Magda y Eusebio.

Muchos tuvieron la suerte de ver y compartir con ese inmenso cubano que fue Eusebio Leal, pero pocos tuvieron la dicha de conocerlo como lo hizo Magda Resik, directora de comunicación de la Oficina del Historiador de La Habana, a quien el propio definió muchas veces como una hija.

Conoció al historiador gracias a su trabajo al frente de las páginas culturales de Magda aún recuerda con cariño la impresión que le causó aquella primera entrevista, en su oficina en el mezanine del otrora Palacio de los Capitanes Generales, que tituló Dialéctica personal y que él tuvo la deferencia de incluir en su libro La Luz sobre el Espejo. Al respecto afirmó: “Nunca pude imaginar que luego mi vida estaría marcada por siempre con la inigualable visión de este hombre que siento padre y considero un jefe difícil de igualar."

–¿Cómo llega a trabajar a la Oficina del Historiador?

Las casualidades y las causalidades se apropiaron de mí. Primero había elegido un camino en el periodismo que me acercaba cada vez más a la obra del Centro Histórico. En esos primeros años de ejercicio profesional y gracias a la escuela de Juventud Rebelde, tuve también la oportunidad de conocer a Fidel. Como sabes, Fidel y Leal se profesaban una lealtad y una fidelidad conmovedoras.

Cuando el Comandante en Jefe y Leal hablaron sobre la necesidad de fundar una emisora de radio que transmitiera desde el Centro Histórico habanero, también convinieron en elegirme para esa tarea, un compromiso que desde hace 23 años intento cumplir cada día.

Para Leal comunicar era un elemento indispensable en la transmisión de valores, en el intercambio con los públicos; y siendo un comunicador muy bien dotado, fundó en la Oficina del Historiador un sistema de comunicación integrador de todos los medios y prácticas comunicacionales. La emisora se convertiría en el corazón de esa cruzada comunicativa.

–¿Qué es lo que más admiró y apreció de Eusebio?

Fue una relación de mucho respeto, gran admiración y amor. Lo traté siempre de usted, hasta el último día de su vida, aun junto a su lecho de muerte; cuando me permitió verle en momentos de debilidades del cuerpo y el alma, cuando la enfermedad le provocaba inmensos dolores y lo obligaba a una fragilidad que muy pocas veces se permitió en su estoica manera de enfrentar la vida. Profesaba la fe cristiana y la revolucionaria, que se traducía para él en ser fidelista. No era un jefe común. Sus exigencias provenían del propio ejemplo. Su liderazgo crecía porque nunca exigió algo que no fuera capaz de cumplir y porque pocos seres humanos podían igualarle en cultura, austeridad y humildad.

Al final de su vida repitió varias veces en público que era una hija para él, que no necesitaba bastón si se apoyaba en mi hombro. Imaginarás qué orgullo y qué compromiso siento a diario por no defraudarle ante tamaña deferencia, y cuánto aprecio que un hombre tan grande como él me haya tratado como una hija entre los miles que en el mundo le acompañaron y le profesan un afecto infinito. Esos gestos suyos me conmueven todavía, hasta las lágrimas. Pero como él, trato de no hacer pública esa debilidad a causa de extrañarle cada día más; porque Leal merece toda nuestra fuerza, alegría y empeño para seguir desarrollando de conjunto, con todos sus fieles colaboradores y seguidores, esa labor fundacional de ternura infinita por La Habana y por Cuba, su patria amada.

–Algo muy característico de Eusebio fue su excelente oratoria y memoria. ¿Cuál era el secreto de esto?

La memoria de las cosas era en él algo muy natural. La pregunta que me haces resulta difícil de responder porque se llega a la vida tocados con ciertas habilidades a las cuales las abuelas suelen justificarlas con aquello del don divino. En el caso de Leal, la oratoria fue uno de esos dones: mostraba una capacidad inusual de expresarse a través de la palabra hablada, una gestualidad que acentuaba con gracia, ímpetu y refinamiento, el tropel de cuanto quería expresar. Y luego, lo acompañaba esa mente ejercitada en el tiempo, en las infinitas lecturas desde que el niño autodidacta solía devorar los libros de las bibliotecas de las casonas donde su madre solía servir.

De esa memoria brotaban las innumerables asociaciones —cultas y diversas— que solía realizar en un discurso o intervención para los cuales, en contadas ocasiones, utilizó algunas notas que llevaba en una pequeña tarjeta. Su oratoria debe ser objeto de estudio: elíptica, iniciaba en un punto y a él regresaba luego de muchos desvaríos donde podían aparecer las lecturas de décadas atrás, las conversaciones con alguna persona y las propias vivencias. Dicen que la memoria puede ser también fotográfica. Sólo puedo confirmarte que, en el caso de Leal, era realmente prodigiosa.

–¿Cuál es el mayor aporte de Eusebio a La Habana y a Cuba en general?

Enseñarnos el valor del patrimonio, predicarlo como una doctrina y sacrificar hasta su salud por rescatarlo.  La Habana es otra después de su existencia. Y también en el país prendió una llama de amor por preservar aquello que nos enorgullece, identifica y distingue. Allí donde esté su alma, iluminará ese camino de amor por la cultura y la historia cubanas.

–¿Cuál cree usted era el motor impulsor de Eusebio?

El amor y la fe marcaron su paso fecundo por estas tierras.

–¿Sería diferente La Habana si no hubiera existido un Leal?

Seguramente. Aunque a él no le habría gustado que dijera semejante cosa. Ya te hablé de cuánto detestaba la vanidad. Cada vez que le preguntaban en una entrevista algo parecido, solía darles el mérito a sus miles de fieles colaboradores y a Fidel quien, como abogado y líder de la Revolución, concibió y firmó el decreto ley 143, en 1993, que consolidó el principio de autoridad de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana y garantizó las competencias necesarias para gestionar recursos destinados a rescatar el Centro Histórico

–Martí, Fidel y Eusebio, ¿qué hay de común en estos tres grandes?

Te cuento con un relato: Liborio  Noval, un gran fotorreportero, me distinguió con su amistad. A ratos llegaba a mi oficina con una nueva instantánea en blanco y negro para que la colocara en mi colección de fotos. Eran pequeños legados-regalos que luego entendí me quería dejar para cuando él no estuviera. Así fui reuniendo hermosas instantáneas de Fidel, el Che, la estatuaria de José Martí… pero un día apareció con una bella foto de Leal, también en blanco y negro y decidí colgarla junto a las otras.

Cuando el jefe apareció nuevamente por mi oficina, él que era impecable en los detalles, miró a la pared reconociendo el agrego de una foto que era la suya y se horrorizó. “¡Bájeme de ese firmamento inmediatamente!”, me ordenó. Y yo rápido me subí a una silla y cumplí con su voluntad. Para Leal, Martí y Fidel eran paradigmas, la más sublime expresión del patriotismo cubano.

–¿Cómo cree usted que le gustaría ser recordado a Eusebio? ¿Por qué?

Nunca me respondió esa pregunta y no me atrevo a elucubrar con su voluntad. Podría decirte que a mí me gustaría que lo recordaran siempre como el hombre bueno que fue, amante de Cuba, cuya alma sensible seguirá vagando por La Habana, como él mismo lo deseó, para concedernos la sabiduría necesaria para resistir y desarrollarnos sin perder nuestras esencias.

–¿Cuál sería el mayor regalo póstumo al Historiador?

No dejar morir su legado de amor por La Habana y por Cuba.

–Defina a Eusebio en una palabra, ¿por qué esta?

Es difícil, pero elijo su apellido: Leal.

Fidel y Leal realizaron, en ocasiones, intercambios de objetos personales. Por ejemplo, Eusebio portaba en los días de gala una corbata negra que el Comandante le había regalado y él le había traspasado un pañuelo con sus iniciales bordadas: E.L.S. En uno de esos canjes, Leal le confirmó: “Tome usted mi lealtad, que yo me quedo con su fidelidad.”

Se han publicado 33 comentarios



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  • Juan Carlos Subiaut Suárez dijo:

    Estimada Magda:
    Muchas gracias por compartirnos su desgarrador testimonio sobre Leal. A él le debe la Habana, le debe Cuba, le debe la historia.
    Una sugerencia, vuelva a colocar el cuadro en la pared. En ese firmamento, no solo se está por ser cumbre, se está por mérito de la memoria. Y, nuestro historiador insigne, está allí, junto a ellos, por voluntad y sentimiento de nuestro pueblo.

  • enrique hidalgo dijo:

    exelente entrevista, muy profesional, un saludo a magda, y leal a leal por siempre

  • raulc dijo:

    Simplemente bello!!! Los grandes de nuestra querida Patria son así de sencillos, humildes hombres de carne y huesos.

  • Elia dijo:

    Es un regalo y una dicha haber podido disfrutar de cada momento a su lado. Unsa fuente de sabiduría infinita.

  • Víctor dijo:

    Sencillamente leal

  • Israel dijo:

    Que bella entrevista, Leal es querido por todos, uno de los cubanos que nos inspiran, espero que su legado sea defendido, cómo lo imperecedero que es, me falta llegarme a su tumba, lo haré como hice con la de Fidel

  • Ramón dijo:

    Excelente trabajo. Para mi Magda es una persona privilegiada, pudo conocer a estos dos grandes hombres (Fidel y Eusebio). Admiro mucho a Eusebio Leal, me encantaba leer todo lo que escribía y no me perdía ninguna de sus entrevistas o discursos. Dueño de una memoria privilegiada, experto en el don de la palabra. Admirado en el mundo, reconocido su empeño y dedicación por la restauración de nuestra capital. Creo que merece el reconocimiento y la gratitud de todos los cubanos y sobre todo continuar con ese gran legado que es sin dudas, el cuidado y conservación de nuestra historia y nuestro patrimonio. Gracias Magda por permitirnos conocer de primera mano mucho más sobre este gran cubano. Gracias a Cubadebate por mantener vivo el recuerdo de Eusebio Leal.

  • Katiuska dijo:

    Magda no solo fuiste una hija amada, sino que eres alguien que lo define en calado conceptual poético, amoroso y profundo, tal vez como pocas personas puedan hacerlo. Abrazo Leal.

  • jose dijo:

    Bella entrevista, cuantos valores éticos en esos dos gigantes morales. Enorme privilegio el de Magda, excelente profesional y comunicadora, por eso este breve material podrá ser leído con deseo y pasión.

  • Alejandro dijo:

    Excelente entrevista, Eusebio está en el corazón de los cubanos buenos y los que tuvieron el privilegio de trabajar con él fueron tocados por su magia. Ahora ¿quien es el historiador que debe continuar con su legado?

  • El ignorante dijo:

    Excelente material, Magda como siempre, Sobria, elegante, exacta en sus conceptos, un homenaje a Eusebio Leal Spengler, de la pluma de Magda escrito a lo Leal.

  • Lilia dijo:

    Excelente entrevista y homenaje a Leal de una fiel y Leal discipula, maestra de la palabra, gracias

  • José Miguel Vázquez dijo:

    Magda ha sido una fiel seguidora de Eusebio, esta entrevista lo demuestra...entonces por qué no pensar que ella pudiera seguir sus pasos y ser la próxima historiadora de la Habana. Es muy descabellado proponer esto ?. Me parece que talento le sobra.

  • Ana dijo:

    Magda muy bella entrevista, A Leal nosotros los cubanos lo reciordamos como lo que fue un Leal caminando por la Habana, su obra y virtuosimos es eterno por lo que yo lo recuerdo asi, su obra sera imperecedera y nosotros los cubanos estamos en la obligacion de cuidary mantener lo que el nos lego.

  • Tysan dijo:

    Muy bien por el periodista y muy conmovedor por parte de Magda.

  • Jorge Reynaldo Aguilera Guerra dijo:

    El mejor homenaje a Eusebio y el respeto a su obra es la unidad en la OHC, y no parar, Magda, Cruzata, las Ing y Arquitectas de Patrimonio, la Escuela de Oficios.
    No parar, no descansar, expandirse, La Casa de las Tejas Verdes es un ejemplo. Entrarle al Vedado, la Cervecera, las Iglesias, escuelas, centros de salud.
    El Centro de Fidel en el Vedado fue una obra de Eusebio y estoy seguro muy seguro que vendrán otras.
    Muchas Gracias

  • Nelson dijo:

    Que buena entrevista. Que falta nos hace un Leal en cada barrio de los que hoy se están rescatando y reformando. Nos hace falta gente que cuiden y mantengan y lo que se está haciendo, que vean lo bueno y bello que se puede crear con pocos recursos y muchas ideas.

  • olga dijo:

    muy bonita entrevista la memoria de EUSEBIO LEAL siempre estará presente nadie como el amo a su HABANA

  • Elpidio Valdes dijo:

    Excelente.Como la disfruté, gracias Magda es además emocionante leerla

  • Celia dijo:

    Cómo me gustaba oír hablar a leal ,me quedaba absorto escuchando su verbo,casi siempre sin ningún papel en su mano ,que pena su muerte

  • maribel dijo:

    Magda usted tambien es Leal A Leal, que bella historia que todos debemos saber

  • Mayra dijo:

    Sin palabras, que bellooooo

  • Lisett dijo:

    Gracias por esta excelente entrevista, recordar a Eusebio Leal reconforta el espíritu y le sugiero Magda que vuelva a colocar el cuadro en la pared, Eusebio Leal sí debe estar en el firmamento
    .

  • Lazara dijo:

    Gracias Magda por tanta lealtad, heredera incansable del trabajo de cada día y por supuesto de la sencillez de los grandes porque sabemos tienes una obra y dedicación a la cultura en su más amplio concepto, así te vemos desde Habana Radio, pasando por el Espectador Crítico hasta tu importante desempeño en la Unión, digna hija de Eusebio que te abraza y de tu linda familia. Defensora de la belleza, el buen gusto y los auténticos valores. Muchas Gracias

  • JJRC dijo:

    Excelente entrevista y un regalo para todos los cubanos dignos, el cuidado del patrimonio es responsabilidad de todos y Leal luchó por ello, Magda se debe sentir muy orgullosa de haber sido catalogada como hija por un cubano que lo dio todo hasta su último aliento

  • Grissel dijo:

    Eusebio Leal , Don Eusebio Leal , q se pudiera decir de este gran hombre , su palabra , su oratoria impecable , su amor incondicional a la Hababa , a la patria , el fiel enamorado de La Habana , q camina con ella de la mano en cada rincon de esta ciudad.

  • Lilia Martínez Izquierdo dijo:

    "Honrar, honra". Ha sido un regalo espiritual tu entrevista un día tan señalado como hoy . Gracias Magda por honrar a Eusebio, tu Eusebio, nuestro siempre querido Eusebio Leal, o simplemente Leal.
    Gracias Magda por ser leal. Haz aprendido del gran maestro. En tus palabras hay admiración, respeto y amor por Eusebio, los mismos sentimientos que afloran en los cubanos cuando oímos "Leal".

  • Alejandro Carvajal García dijo:

    Excelente iniciativa de Cubadebate en divulgar esta singular y valiosa entrevista como lo son sus queridos protagonistas, en un día como hoy celebrando el 23 cumpleaños de la emisora Habana Radio. Aprovecho para agradecer el gran regalo de conciertazo de Raúl Paz en el teatro Martí y para felicitar a todo el colectivo de trabajadores de la emisora y los de la Oficina del Historiador. Gracias a Cubadebate.

  • Andrés Quintana dijo:

    No creo que mi anécdota encaje aquí, pero me gustaría que cayera en manos de Magda que tanto lo conoció y tan fiel le fue siempre

  • Daniel dijo:

    Lindo trabajo. Yo soy un mortal de a pie y sin el manto de una gran cultura, pero por eso quisiera ver a Leal junto a Fidel, Marti, Cespedes, Maceo, Mella, Ruben, Felix Varela, Carlos Rafael, Hart y otros. Claro al frente de la cabalgata Marti y Fidel.
    Por esa historia, Cuba vive y vivira. Viva la Patria.

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Yohán Durand Rodríguez

Estudiante de primer año de Periodismo, Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana

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