Trabajo a distancia: Una deuda por saldar en el contexto laboral cubano

La modalidad del trabajo a distancia en Cuba tiene su asidero legal en la Ley No.116, de 20 de diciembre de 2013, “Código de Trabajo”, la cual prevé en su Artículo 24 que, los contratos deben contener el lugar de trabajo acordado entre las partes, horario, duración de la jornada y el régimen de trabajo y descanso.
El trabajo a distancia rebasa el contexto actual, si bien este lo exige como nunca antes, pues en todas las entidades existen cargos cuyas tareas o funciones pueden realizarse sin necesidad de la presencia física del trabajador en su puesto de trabajo habitual de forma permanente.
Esta modalidad requiere de un control por rendimiento, no por rendimiento económico, sino por trabajo cumplido, por lo que precisa de cuadros y técnicos capaces de definir tareas concretas, tiempo y oportunidad para su cumplimiento, así como la compatibilidad y cooperación entre otros trabajadores a distancia o fijos en la oficina.
Reporta ventajas para ambas partes de la relación de trabajo, pues en lo que al trabajador respecta, permite ahorro de tiempo y dinero por concepto de desplazamiento, disminuye la movilidad de la población, mejorando la afluencia al transporte público y de otros servicios públicos consumidos siempre que se sale de casa, facilita la inserción laboral de personas con escasa movilidad, la conciliación de la vida personal con la laboral, la disminución del estrés laboral, la no exposición a gérmenes y virus y, por tanto, el trabajador tiende a contraer menos enfermedades, entre otros beneficios. Por su parte, la entidad disminuye el espacio necesario de oficinas, los medios y recursos en explotación; de igual manera ocurre con la disciplina que, al ser menos personas, se controla mejor.
Recientes investigaciones realizadas en Cuba demuestran que uno de los principales mitos asociados al trabajo a distancia o teletrabajo es que, por no estar en la oficina, se trabaja menos. Y es que permanece aún la idea de que el desempeño debe ser evaluado por la presencialidad y no por los resultados demostrados.
En Cuba, es tradición asociar la evaluación del trabajo con la cantidad de horas presenciales en el lugar de trabajo. De hecho, este ha sido siempre uno de los requisitos de disciplina laboral. Se concibe que si el trabajador esta físicamente en el centro laboral, está trabajando. Este mito ha quedado deconstruido por las investigaciones científicas realizadas de manera reciente, las que dan cuenta del “presentismo laboral”, el cual se refiere al fenómeno de estar físicamente en el lugar de trabajo, pero psicológicamente desconectado del mismo, por lo cual no se está aprovechando la jornada laboral. Se ha demostrado que este fenómeno genera pérdidas millonarias a las empresas en el mundo.
Por otro lado, existe un modelo de dirección centralizado en el estilo de muchos directivos, según el cual, si el directivo no está supervisando, o más bien controlando presencialmente al subordinado, este no cumplirá de forma efectiva con su trabajo. Por el contrario, las investigaciones han mostrado que cuando se ofrecen libertades para tomar decisiones, crear y tener iniciativa, los subordinados desarrollan estas competencias, además del sentido de la responsabilidad, la motivación y el compromiso con el trabajo, potenciando sus resultados.
En las actuales circunstancias de distanciamiento físico y aislamiento social impuestas al mundo por la COVID-19, el trabajo a distancia y dentro de este, el teletrabajo, están teniendo una creciente y vertiginosa aplicación, ello da cuenta de la urgencia de eliminar el sesgo en las actitudes de una significativa parte de los directivos del país, facultados para decidir sobre la pertinencia o no de la aplicación de estas modalidades de empleo en el ámbito laboral donde dirigen, para lo cual es preciso cambiar los métodos para evaluar la gestión del desempeño y entender que “estar” no es sinónimo de “rendir”.
Las actuales circunstancias epidemiológicas, sociales y económicas del país, así lo exigen, pues están en juego intereses y bienes colectivos como la salud, y la sostenibilidad económica del país, los que en la balanza llevan el mayor peso frente a cualquier facultad discrecional de un empleador.
Corresponde a las administraciones laborales cumplir con este llamado y perfeccionar la implementación y control del trabajo a distancia, a partir de definir los cargos que por su naturaleza y funciones pueden utilizarlo, tanto como modalidad de carácter permanente o parcial, acompañado de un sistema de control para medir los resultados y evaluar la efectividad de su aplicación, con lo cual podremos saldar esta deuda en el contexto laboral cubano.
(Tomado de MTSS)
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interesante el artículo, basado en la ciencia. Esperemos que le hagan caso quienes dirigen, sobre todo a los máximos niveles de dirección, como organismos y organos de control que por ser de subordinacion nacional, no se consideran objeto de control por los Consejos de Defensa Provincial. Y piensan que los trabajadores, solo por hacerlo en estos lugares, somos inmunes.
Sencillamente la mayoria de nuestros dirigentes no saben dirigir y controlar a sus subordinados cuando estan teletrabajando.
Y no se dan cuenta que el trabajo en casa genera consumo de electricidad y telefonía que lo paga el trabajador. Si, claro me dirán que se lo ahorra en transporte, pero cuánta posibilidad de contagios no nos evitamos en el transporte público y la oficina. Si tenemos niños pues no lo mandamos al círculo ya que estamos en casa y lo podemos cuidar siendo esta acción otra protección contra el contagio. Menos personas en una oficina es menos equipos funcionando, menos gente respirando el mismo aire, menos preocupación para todos.
..desgraciadamente es así. No saben dirigir, y la prueba de ello es que se ven casos en los que tienes que entregar un informe de lo que se está haciendo en la casa. En mi caso personal cuando me hablan de papeleo por el trabajo a distancia prefiero quedarme en mi casa. Me parece que el estado debe implementarlo de manera obligatoria en determinados casos ya qie esto desde el punto de vista económico representa un gran alivio para la economía del país.
Alejandro : a muchos trabajadores no les hace falta que los dirijan ni que laca controles: dale la tarea y espera el resultado y nada más...
Muy buena reflexión, hace falta que se divulgue en varios espacios televisivos.
Todavía hay jefes que tienen el concepto que de si ellos tienen que estar en el centro laboral , tienen que estar todos los trabajadores, sino no están trabajando, y los tienen el tiempo completo ( 8 horas ) solo para saber que están presentes y ya con eso para ellos es que están trabajando.
Y no sabes acaban de dar cuenta que " estar no es sinónimo de rendir ".
Muy de acuerdo con uste Walter, es una realiadad, los jefes piensan que tener a sus subordinado 8 y 9 hora en los centros de trabajo se trabaja mejor y mucho mas, ver las oficinas con asinamiento de trabajadores es lo mejor, es el lema soy el jefe y yo mando y es como digo yo y no como quieren los demas, no le importa que el trabajador haga larga caminata desde el domicilio en la mañana para llegar al centro de trabajo y de retorno en las tarde, es algo inhumano, los jefes tiene un vehiculo para moverse que importa los demas.
Eso es cien por ciento cierto y por desgracia este fenómeno está enraizado a lo largo y ancho del país, los jefes no se ven como un funcionario estatal socialista que representa y responde por un grupo de trabajadores, todo lo contrario se ven como dueños de las empresas y ese pensamiento es preocupante porque son tendencias capitalistas. Por otra parte está sobre todo en las empresas enclavadas en zonas rurales que los jefes interpretan teletrabo y trabajo a distancia con el 60% por ciento del salario y no con el 100%. Por favor esto es real y el sector tabacalero al interior de Pinar del Río es un ejemplo de ello.Repitan las cosas hasta el cansancio porque en la base se interpreta como les da el deseo a unos cuantos funcionarios estatales. somos Cuba, Somos continuidad.
Eso mismo me sucede a mí, ir en la mañana y regreso caminado unos 4 kms, y eso que estoy trabajando a distancia, pero tengo que ir lunes, miércoles y viernes, si o si al trabajo ( a veces por gusto pudiendo avanzar más en casa porque en el trayecto pierdo mucho tiempo.
Y para colmo nobfaltannlas oportunidades que un lunes me digan, hace falta que vengas mañana que hay una reunión del Comité de..... y me pregunto y no puede ser hay que estamos todos? Hay que venir mañana solamente a una reunión?
Dios¡¡¡¡
Lo primero que me viene a la mente es aquella famosa y mal interpretada frase, dicha con toda buena intensión y en el contexto justo y convertida a la postre en consigna vacía. Tomada como un llamado a permanecer en el centro mientras durara la jornada laboral sin importar si hubiera algo que hacer o no. La jornada laboral es sagrada. Lo otro que opino influye es la poca preparación que tienen muchos de nuestros directivos en asignar tareas concretas y luego controlarlas a sus subordinados. Porque así lo hacen con ellos sus superiores. Es común que un trabajador simple no sepa describir qué tareas concretas hace en su puesto de trabajo con regularidad. Las plantillas de cargos en muchas ocasiones no son antecedidas de un estudio de carga y capacidad que determine qué cargos y en qué cantidad (plazas) hacen falta para cumplir las tareas. Esto normalmente se hace para los procesos productivos, pero no para las oficinas. Tampoco son predecibles los informes e informaciones que son solicitadas sin ninguna planificación por los organismos superiores, ni las reuniones que son citadas a todos los niveles son estar planificadas de antemano. Unas por urgencias de nuestra maltrecha economía en crisis y otras por urgencias del estilo de trabajo de los jefes. Bajo estas premisas es complicado organizar el trabajo y asignar tareas. Todo esto repercute en que ahora no prenda algo tan útil y efectivo como el trabajo a distancia y el teletrabajo con los múltiples ahorros que trae aparejado para empleados y empleadores. Todo esto hay que tenerlo en cuenta para entender que el logro de este necesario enfoque de la forma de trabajar debe pasar por un cambio de mentalidad desde los más encumbrados dirigentes hasta los más simples trabajadores. Debe ser una solución que llegue para quedarse. Pues luego que logremos vencer la pandemia los problemas de transporte continuarán estando a la orden.
Yo les diría: ah si, estoy trabajando en la casa; revisen si hay una sola falla en mi trabajo, si hay una sola falta o atraso en las entregas, y si no hay resultados de trabajo tal y cómo está en el Plan.
Muy bueno el artículo, PERO en la realidad tenemos muchos cuadros que no conciben el trabajo a distancia como un beneficio mutuo (empleador - empleado) y en consecuencia niegan ésta oportunidad a muchos trabajadores sólo por tenerlos presenciales y se ocultan las intenciones detrás de la justificación de que hay que esperar que lo indiquen de arriba. En consecuencia para la situación actual suceden entonces los contagios institucionales. OJALÁ y lean este articulo y TOMEN CONCIENCIA
lo de menos son los contagios, es algo aprobado hace 8 años y no había pandemia y en algún momento la covid desaparece.
Aquí la cuestión es la falta de sensibilidad de los dirigentes, la falta de sistema de trabajo reales en las empresas, la falta de preparación de los jefes que te necesitan el día entero para por si acaso tiene que preguntarte algo, pero lo peor es que los jefes no paran en sus oficinas es carro para arriba y para abajo
JCS
Interesante tema para debatir en estos tiempos, existe número elevado de trabajadores a distancia segun MTSS, pero la realidad es como se expresa los jefes consideran que con el rostro delante se realizan los trabajos y aunque estás a distancia se programan con sistematizidad actividades para que estes fisicamenete en los trabajos, aunque eso te exponga a riesgos de contagios en reuniones, capacitaciones y demas. Alguien esta controlando estos temas en pandemia?? . Existen muchas personas que deben cumplir horarios estrictos de trabajo pero eso no quiere decir que estan aportando, porque en muchas ocasiones he visto estar sin hacer nada y son los más cumplidores del horario. Hay tela por donde cortar con este articulo, la necesidad de cambio de mentalidad en los jefes urge para la sociedad que construimos.
En la institución donde trabajo no se autoriza el pago en divisas para piezas de computadoras individuales desde donde se trabaja en las casas, el correo y la navegación por internet la tengo que pagar de mi bolsillo. ETECSA no ha contribuido con exenciones de pago al teletrabajo o que la empresa sea la que pague a un precio menor las comunicaciones. La convocatoria a reuniones ha disminuido pero tampoco se ha eliminado del todo. En fin hay que creaele mejores condiciones al trabajo a distancia.
Totalmente de acuerdo, no se han creado todas las condiciones. Una buena posibilidad lo sería que Etecsa permitiera que las empresas recarguen el nauta a sus trabajadores en teletrabajo.
Es una medida buena, pero que necesita de control, sino estarás regalando el dinero, hay que tener contenido, no puedes enviar un chofer o a un cocinero para la casa, también son barbaridades que se cometen
Es trabajo a distancia, un chofer o un cocinero estarían interruptor, además los trabajadores de servicios no pueden trabajar a distancia.
Por otro lado el trabajo se mide fácilmente contra tarea, a nadie le debe importar si ud lo hace a las 3 de la mañana y al siguiente día se va para la cola del pollo, solo es el trabajo efectivamente realizado y con la calidad requerida
Si no son necesarios... o lo reubicas o lo mandas para la casa....
si el chofer y el cocinero no tienen contenido de trabajo da igual que este en la casa que en el trabajo, igual no va hacer nada, eso es problema de otro tipo
Todo muy bonito, pero lo cierto es que estás prácticas laborales, llevan implicitas cambios de mentalidad en los Jefes y en los subordinados. Por otra parte, quién se encarga de chequear que esto se cumpla en los centros laborales? Es tan difícil revisar en una organización la plantilla, con las funciones de cada trabajar al lado y determinar cuáles son aquellos que pueden pasar a esa modalidad? No le veo tal complejidad, lo que eso sí sería un trabajo adicional, para los que no quieren trabajar. Sin contar el chequeo luego del trabajo a distancia, que requiere otros métodos, en fin que nuestros cuadros no están preparados para estos nuevos escenarios.
el chequeo es sencillo te doy una o varias tareas específicas para la semana y la entregas el día X si son documentos, si son recorridos el cumpliento de los mismos con efectividad eso se controla por teléfono y ya todos los jefes tienen celulares corporativos asi que pretexto
Hace más de un año y aún hay administraciones que persisten en la presencia en realidad hay que sacudir el árbol para que caigan mentalidades retrógradas y empezar a medir el uso del teletrabajo y el trabajo a distancia con o sin covid, los problemas de transporte, el costo de electricidad de un trabajador la alimentación, el mal clima que a veces genera el roce diario, ect son fenómenos que pesan en cuanto a la estabilidad laboral también
Buen reportaje. Lástima que todo quede en la letra del Código de Trabajo y no se aplique, justo en estos tiempos que tanto se necesita. Cambiar la mentalidad de nuestros cuadros, el esquema imperante de cumplir una jornada de trabajo sólo en la oficina, porque es donde se puede “controlar”, es algo que YA debe evolucionar, pero lo cierto es que somos los trabajadores los que continuamos arriesgándonos día a día, pese a lo repetido de este tema.
Ya se modificó la normativa de los activos fijos para poder llevarse las PC y otros equipos en calidad de préstamo para la casa. Ahora falta revisar las trabas que coexisten con lo de la seguridad informática: restringiendo accesos remotos no significa que tiene segura su red: eso se llama restricciones por desconocimiento. Esas normativas explícitas, y no explícitas de las autoridades cubanas con relación al acceso remoto a las redes corporativas deben ser revisadas a luz del teletrabajo.
Muy bueno su artículo y muy oportuno porque ese pensamiento de la presencia permanente en un centro laboral todavía se encuentra muy arraigada enrre jefes de Recursos humanos y directivos y muchas veces los que tenemos resultados palpables en nuestro desempeño no tienen a la hora de evaluar las mismas miradas por los superiores.
En un reciente artículo sobre el tema (Determinan competencias laborales…) se expone que “El dominio técnico del contenido laboral, la capacidad de planificación, la autodisciplina y autocontrol, las habilidades en el uso de las tecnologías de la información y la comunicación resultan claves para el correcto desempeño en el trabajo a distancia y el teletrabajo en Cuba, prestaciones que se fomentan a partir de la formación/capacitación y la experiencia en el cargo.”
Agrega el artículo que este aspecto debe ser objeto de debate, dado que las ocupaciones aptas para el trabajo a distancia siempre se relacionan con algún tipo de gestión de la información, y si los jefes no lo perciben así pueden obstaculizar el acceso de sus subordinados a datos relevantes. Pero la mayoría de las competencias genéricas para el desempeño en las referidas opciones de empleo no suelen incluirse en los programas tradicionales de formación/capacitación
Se añade en este artículo que, a distancia los códigos de comunicación cambian y se necesita capacitación y asesoría; es imprescindible además, establecer con claridad en las orientaciones las expectativas laborales, mantener un sistema de retroalimentación sistemática y de evaluación del trabajo enfocada en los resultados.
Hay un elemento más que se ha abordado, es la resistencia de muchas administraciones a aceptar y fomentar esta modalidad, una variante del temor al cambio, a lo nuevo y asumir retos y riesgos que alteran la posición de confort.
Poco se ha abordado el tema del soporte material de todo este sistema. El ejecutante debe poseer (o que le sea asignado u otra variante) medios ofimáticos que le permitan una comunicación eficaz en ambos sentidos, un buen acceso a la red de la entidad matriz y sus corresponsales y una adecuada bolsa de datos en cuentas de redes.
Por último, considerar que las consecuencias de todo fenómeno social no siempre se obtienen en la dirección esperada. Un ejemplo, en todos estos meses los funcionarios y especialistas de entidades inferiores han recibido de sus instancias superiores un cúmulo de pedidos de información y otras actividades a cumplimentar, en un número y complejidad mucho mayor que en circunstancias normales. Una conclusión factible sería que en estos niveles, para cumplimentar con una carga de trabajo a distancia, se está acudiendo a estas “iniciativas”. El resultado, se atiborran aún más de información que ahora, mucho menos, tienen el tiempo de apenas analizar.
Pero, sin dudas, el teletrabajo como opción laboral, sobre todo en estos tiempos, es necesaria y llegó para quedarse.
Pero como quieren que se trabaje a distancia si me reducen el salario al 60% y además me tengo que costear yo los gastos de conectividad. Estamos locos o que.....
Muy buen artículo. Solo se necesita que se lleve a la realidad lo que tanto se dice del trabajo a distancia o tele trabajo. El asunto del cambio de mentalidad de algunos directivos, es lo que también necesitamos para que la realidad sea diferente.
Muy buena reflexión, los directivos están renuentes al teletrabajo o trabajo a distancia aún cuando se realice todo el trabajo o más, en mi trabajo tenemos que estar todos, el día que uno solo sea contacto de un caso positivo tenemos que cerrar pq aún cuando se toman las medidas existe riesgos.
Excelente artículo ojala cuadros de las universidades lo lean y apliquen pues aun habiendo restricciones de viajes obligan a sus trabajadores a ir y pasar trabajo aun teniendo estas opciones que nno solo debieran aplicarse en pandemia sino despues de las misma, buena herramienta, de nuevo cuadros y directivos revisen y apliquenla.
Hay factores objetivos y subjetivos q atentan contra esta modalidad de trabajo.Falta de equipamiento y conectividad unido a mentes dogmaticas y poco creativas.
Es verdad muy buen artículo.Solo me atrevo sugerir que se revise el aspecto de costo para el que esta en teletrabajo.La compra de datos celulares arruina al trabajador y obtienen miedo reclamar al jefe pues los dejarían fuera del trabajo.Gran parte del aumento jdel salario se va en comprar datos
Los directivos se rehúsan a implementarlo porque son ellos los que tienen que trabajar más y mejor. No me imagino a mi director -ni a ningún otro- pensando, planificando, organizando, distribuyendo, controlando y evaluando a sus trabajadores "a distancia" y además eso de tenerlos así los deja desamparados cuando la superoridad les pregunte algo cuya respuesta sea técnica, porque, como dice el dicho: el que sabe, sabe y el que no, es jefe.
Jajaja esa es la realidad. No pueden quedarse sólos. Los subordinados hoy en día les hacen falta a los cuadros y la técnica e innovación no pueden dejarla en la casa jaja. Si en verdad quieren que se aplique el teletrabajo, inspeccionen a las empresas y exijan ese punto como cualquier otro en las auditorías, y ya no esperen más que los cuadros van a aplicar por ellos mismos las medidas opcionales. Hay q entender que a ellos no les conviene aplicarlo, por lo tanto, si no es impuesto, no lo van hacer y le harán la vida imposible a los de abajo. Como decía uno más arriba en los comentarios, ellos tienen carro y los subordinados (que son los especialistas) van a pie. No hay quien lo cambie o realmente no quieren cambiarlo.
Asi mismo, no hacen falta más.
Se ha provocado una lucha Diabolica entre jefes y subirdibados, entre leyes y práctica.
A más de un año de luchar contra la covid, todavía seguimos lucha do por la nueva modalidad d trabajo.
Si en cada foco laboral de covid, se multara a los directivos por haber tenido presencial a esos trabajadores pudiendo estar a distancia, Que rápido encontraríamos la solución!!!!
Totalmente de acuerdo!
El tema está en que muchos se sienten jefes cuando tienen bastante subordinados a su alrededor, con las medidas aplicadas ante la situación actual, hay organismos fundamentalmente presupuestados que siguen sin explotar esta variante.
Algo que vale la pena leer, solo falta que etecsa colabore
Si bien es cierto que existen cargos que por su naturaleza no se pueden realizar a distancia tambien es real que muchas administraciones y directivos estan reacios a emplear esta modalidad que en estos momentos no es un capricho sino una necesidad dada las circunstancias ,yo creo que deberia tomarse medidas al respecto porque en una oficina donde laboran 7 personas y no existe un correcto distanciamiento no deberian permanecer en esas condiciones por un simple capricho de algunos que abusan de su cargo y ponen en riesgo la salud de sus trabajadores.
Existe alguna resolución actual del MTSS regulando el trabajo a distancia? Este artículo no hace referencia. Algunos países europeos y Japón aprobaron leyes recientes que define derechos y obligaciones de empleados y empleadores para determinar las condiciones del trabajo y el pago. Al MTSS le corresponde regular.
Bueno los dirigentes en Cuba no saben y no entienden lo q es trabajo a distancia y resultado d trabajo! y además no lo aceptan a menos q lo obliguen a ello. Hoy mismo en mi empresa Alimpex justo cdo la situación d la covid empeora pasaron correo diciendo q había q completar al menos el 50% de asistencia pq estábamos yendo días alternos, cosa q no entendí, algunos ahora tenemos q ir mas dias y coincidir con mas personas en las oficinas. Dice uno d los directivos q él no entiende el trabajo a distancia pq quien le asegura q nos levantamos y nos ponemos a trabajar y q lo hacemos las horas necesarias, q el tiene q ver a la gente en la empresa, sentados aunq no estén haciendo nada claro! Madre mía q puedo decir, no tengo respuesta pra eso! Pro el trabajo a distancia con estos pensamientos arcaicos lo veo a años Luz!
Definitivamente, hay ventajas que el trabajo a distancia puede ofrecer. Existe evidencia internacional al respecto. Pero nuestra cultura directiva tiene un camino largo que recorrer en el particular. Esta cultura está marcada por las ideas más conservadoras en torno a la relación entre el rendimiento del trabajador y el monitoreo sobre este. Aún están frescas en nuestras sociedad nociones distorsionadas acerca de quién no va por la mañana a trabajar o hace algo desde casa (hasta hace poco se les veía como vagos). Las personas en dichas circunstancias siempre sintieron la necesidad de justificarse en Cuba, so pena quedar como zánganos. El criterio general es de que trabajar es algo totalmente opuesto al disfrute; se le ve como una obligación, muchas veces más allá del talento o la vocación, y se censura fuertemente a quienes no encajan en ese esquema (véanse las matrices de opinión durante los debates constitucionales y en torno a la incorporación al empleo a causa de la tarea ordenamiento). Este es un punto de partida falso para un esquema de trabajo a distancia.
La pandemia y otras crisis anteriores han obligado a muchos directivos, en Cuba y el mundo, a recurrir a este esquema, pero para que funcione habrá que dar autonomía real al trabajador, pues sin esta nadie se conecta emocionalmente con la actividad que realiza. Las pérdidas por este concepto son ciertamente son millonarias. Por ejemplo, Alemania, que también tiene una espantosa cultura directiva, pierde anualmente hasta 105 mil millones de Euros, casi un 3 porciento de su PIB en 2017, por fuerza de trabajo desmotivada y desconectada de su actividad. Esto no es poco.
En el contexto cubano, crear un ambiente de autonomía para el trabajador demanda el desmontaje de una buena parte de la filosofía directiva que históricamente ha predominado en la isla. Equivale a un verdadero cambio copernicano, un giro de 180 grados. No va a funcionar así como así. No es este un cambio trivial. “La confianza es buena, pero el control es mejor”, mencionó alguna que otra vez Carlos Rafael Rodríguez, quién refiriéndose al particular parafraseaba un aforismo similar en boga en la Alemania socialista (pero también en la capitalista). En m opinión, para realmente avanzar en este asunto se necesita un mejor entendimiento, más actualizado y sofisticado, de las motivaciones y psicología humanas.
Lo interesante de esto es que a estas alturas del partido hay dirigentes que no ven noticias, no siguen las orientaciones generales de los dirigentes del país que todos los días le explican al pueblo lo que está sucediendo. Tienen internet en el móvil y no son capaces de hacerse una cuenta en Twitter para poder ser seguidores de nuestros líderes y nunca tienen tiempo para nada. Entonces están fuera de juego. Están en contra del trabajo a distancia. Hasta dicen que nadie se puede ganar el dinero en la casa. No parecen directores. Se creen dueños. Violan lo que tengan que violar. Hace falta que del ministerio del trabajo y seguridad social y del de salud pública, envíen inspectores a chequear estas orientaciones del trabajo a distancia. A ver si una buena multa los hace reflexionar
Puede haber directivos que rechacen la modalidad del teletrabajo o trabajo a distancia, pero su principal enemigo se esconde tras la burocracia improductiva que requiere de horas de oficina y de Buró para justificar su salario a expensas de los que realmente constituyen el núcleo fundamental de los centros donde laboran. Está también en el gran número de trabajadores del sector presupuestado que quedaría reducido con mecanismos de trabajo de esta característica. Un ejemplo actual lo podemos observar en las oficinas municipales del MTSS, donde después de haber establecido un mecanismo muy eficiente para recibir y tramitar por correo electrónico las diferentes solicitudes de los trabajadores por cuenta propia, de pronto abandonaron ese mecanismo para exigir la presencia física en sus oficinas.