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Canal Habana: 14 x 15

En este artículo: Cultura, Fotografía
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Operada a corazón abierto el 17 de diciembre del 2010, el 16 de mayo del 2011 publiqué el texto Canal Habana: el por qué de una preferencia. “(…) Pasé por el proceso quirúrgico, creo haber conseguido utilizar mis horas de asueto obligatorio: vi durante casi todo ese tiempo la programación del Canal Habana (CH), que el 28 de enero último cumplió sus primeros cinco años de vida”.

Por primera vez lo vi en conjunto, sin discriminar espacios, escuchando y “viendo” cada imagen. Y la verdad es que encontré muchísimas cosas buenas y muy pocas regulares. De entrada, ese joven medio televisivo ocupa el local donde operó la primera planta televisiva cubana (Unión Radio Televisión, Canal 4). Parece que algo quedó en las paredes de aquel impulso renovador y fundacional.

Lo primero que distingue a CH es su marca de identificación; no se necesita ver el número 27 para saber que ese es el canal. El azul intenso obliga a pensar en el Malecón, símbolo de la capital y de Cuba; luego, sus presentadores y periodistas, casi todos tan jóvenes como osados, nos hablan con un sabor distinto al que se usa por lo general en los canales nacionales.

Diez años atrás publiqué: “Su creadora y primera directora fue Amada Montano, una excelente periodista que al año de fundado el CH, cuando le preguntaron cuánto había de ella en el medio televisivo, dijo: “No me gusta personalizar, prefiero tomar las decisiones en colectivo; así es como trabajamos en este lugar donde se fundó la televisión cubana el 24 de octubre de 1950, por eso nos asiste la historia y la voluntad revolucionaria de fundar. Somos los herederos de CHTV, la televisora de la capital que trabajó durante quince años. Ella fue el embrión que ahora ensanchó sus horizontes para intentar llegar a las dos Habanas, con una programación mucho más amplia y diversa”.

El Triángulo de la Confianza, conducido por Rolando Almirante, quien entonces me confesó: “Es un proyecto que comencé casi de conjunto con la inauguración del Canal Habana. Desde que se diseñaba la programación, los directivos del canal habían pensado en un programa así, y me hicieron la propuesta. Te confieso que pensé en presentarles un proyecto que yo mismo prepararía, pero estaba convencido de que en términos de producción ese sería un tanto más engorroso. Y entonces me dije: caramba, esto tiene mucho que ver con el deseo que estoy experimentando de volver a los medios masivos. Este programa, si bien me resulta un ejercicio imprescindible como comunicador público, es un espacio donde se revelan las necesidades del público por el diálogo, por abordar problemas de la cotidianidad que la mayoría de las veces pasan inadvertidos o no existen en los grandes canales nacionales, y ahí está el aporte más sustancial de El Triángulo… El público, que además nos lo hace saber siempre, se siente identificado con los temas que tratamos y dialogan sobre ellos en sus hogares, intercambian en sus centros laborales… Yo me siento muy satisfecho de formar parte de un colectivo de guionistas y realizadores empeñados en ofrecer este servicio a los televidentes del Canal Habana. Entonces, ya no pensé más en realizar mi propio proyecto y me dediqué a este”.

La revista Hola Habana tuvo y tiene variedad de ofertas, todas (y muy importante) vinculadas  a la capital de todos los cubanos, porque Canal Habana aunque se vea en Holguín o Santiago de Cuba es una señal territorial, que es vista por millones de personas.

Sigue siendo un soporte de programas preferidos. “Preparo un texto 15 por 15 sobre el Canal Habana a 15 integrantes de ese equipo les pido un párrafo: ¿Qué significa el Canal Habana en tu vida? Solo un párrafo”; lo circule entre más de 15 personas. Mucho trabajo he empleado para este texto coral con 14 opiniones,  pero usted, lector, puede enriquecer con su criterio.

(Ah, los hacedores aparecen por el orden en el que me respondieron.)

Magdiel Pérez:

Canal Habana significa hogar, familia, oportunidad, crecimiento, realización, desvelo y devoción. Su gente destila deseos, compromiso, motivación, nobleza, creatividad y asumen la creación con absoluto respeto.

Rafael Pérez Ynsua:

El Canal Habana para mí es raíz en el alma, casa segura. Espacio de luz, es el lugar al que vuelvo cuando necesito ver el futuro.

Bárbara Doval:

Canal Habana es la casa ansiada. Es el sitio donde tan bien se está. Es la perseverancia de tiempos jóvenes, es la mezcla armónica de especialidades en la televisión, es el refugio a tristezas personales e incomprensiones que se disipan ante el buen humor de su gente. Es la vivencia de lo que llamamos sentido de pertenencia. Es la cuerda para impulsarte y poder llegar al sol y más allá. Es la continuidad de una obra colectiva de periodismo. Es el privilegio de poder recorrer calles lente y micrófono en mano para tomarle el pulso a la urbe capital de la nación. Es el tejido multicolor donde se escuchan los sonidos habaneros, el piropo singular, el pregón y la reflexión de la abuela, del que barre calles. Es el lugar donde estallan la sonrisa pioneril o los acordes del arte, donde se escucha el susurro de quienes investigan para no espantar el hallazgo o se ve a los que sudan la camisa, serrucho en mano, o desde el techo de una edificación que se levanta. Son los vitrales o guardavecinos de la añeja ciudad, los barcos que hacen aguas o las luces nocturnas de La Habana. Es la constancia para que no falle la comunicación, para que no moleste la basura y la calidad del pan sea bienvenida. Es el viajero que admira las guayaberas o los solares habaneros donde la rumba tiene un sabor diferente. Es la entereza de quienes batallan contra pandemias, ciclones o tornados. Son los carnavales de La Habana y un juego de pelota entre Santiago e Industriales. Canal Habana es también Cuba.

Tony Piñán:

De los 30 años que llevo en la TV,  próximamente a cumplir, junto al Canal Habana llevo 15, puesto que soy fundador del mismo. Es una prolongación de mi habitual quehacer, trabajar, y se ha convertido en la parte más importante de mi lucha diaria por un futuro mejor y es el arma con la que cuento para combatir al enemigo, dentro y fuera de mi patria.

Yaumara Roque Castro:

Canal Habana abrió un capítulo en mi vida. En ese 2005 comencé a entender la responsabilidad detrás de la pantalla. Me convertí, me transformé en una persona comprometida con cada televidente, con cada persona que me decía: “¿tú trabajas en Canal Habana? Mira este es mi problema, si ustedes van se va a resolver”.

Después seguí siendo identificada como Canal Habana en muchos espacios tanto profesionales como sociales y eso me enorgullece.

Además crecí como profesional. Allí me formé como directora de televisión, como asesora, como jefa de Programación. Allí entendí como te puede marcar en tu vida un ambiente positivo, creativo, emotivo. Donde todos se involucran y deciden, donde todos se unen para un objetivo común sin deslealtades solo con exigencias para alcanzar la excelencia de una propuesta televisiva que colocó a Canal Habana en la mira de la preferencia de su teleaudencia y de muchos más. Para mí es un referente de trabajo en equipo, de identidad hacia afuera y hacia dentro. Me permitió crecer y mejorar en todos los sentidos.

Liuvar Lozada:

El Canal Habana es mi vida, mi primera casa es donde más quiero estar, es donde he crecido entregando toda mi alma y corazón. Me ha tocado reír, llorar, disfrutar, malas noches, momentos difíciles y más, pero es un canal que se ha crecido también en la impronta de ofrecer una imagen revolucionadora, la mayoría de mi obra audiovisual la desarrollé allí y cada vez más trata de reflejar los intereses de los habaneros; me enorgullece ser “gente Canal Habana”, gracias.

Héctor Villar:

El Canal Habana en sus quince años es como una novia de la adolescencia, va del fracaso al encanto, a la magia de la televisión, y más que todo un sentido de pertenencia muy grande: en el Canal Habana se trabaja más por amor. Le he dedicado mi juventud en los últimos quince años, trabajo con el mismo equipo, transmisiones de béisbol, de fútbol y La Jugada Perfecta, cada programa lleno de historias y anécdotas. Si volviera a empezar sería en el Canal Habana, mi novia quinceañera y mi gran jugada.

Fabiola López:

Para mí el Canal Habana es la continuidad de una muy buena experiencia donde se fundió la juventud y el desenfado de jóvenes periodistas, y la experticia del equipo técnico que fue CHTV. Es un canal que siempre ha intentado, a veces con mas éxitos que otras, reflejar el alma y el sentir de La Habana y los habaneros. En mi vida fue el comienzo, el aprendizaje y definitivamente mi pasión por el teleperiodismo.

 Juan Carlos Travieso:

Canal Habana fue, desde el inicio, una familia creativa y eso nos dio un sentido de pertenencia muy grande con el canal. Para mí en particular fue un laboratorio donde me permitieron experimentar en programas como Entre Manos, Coordenadas, Los casi chiflados y El motor de arranque, entre otros. Y no quisiera abandonarlo nunca. Son 15 años de crecimiento profesional.

Sandra Hernández:

Canal Habana creció y maduró, aquí se unen inteligencia, talento y maestría entre directores, realizadores, periodistas, locutores y técnicos, todos creadores de una mirada diferente con la seguridad y la pertenencia de quienes conocen muy bien los retos y sobresaltos implicados en el arte de hacer televisión. Si CHTV fue una gran escuela, Canal Habana, para mí, es la realización de un sueño.

Julio Acanda:

Significó y significa para mi vida una renovación constante, a través del intercambio profesional con periodistas que llegan a la televisión con ideas frescas y deseos de hacer periodismo alejados de lo convencional.

María del Carmen Vasallo:

Canal Habana representó en sus momentos fundacionales un gran desafío, un camino hacia una revista que tuve la oportunidad de pensar, diseñar y poner en pantalla, una criatura que llega a 15 años y allí continúo aprendiendo cada día.

Canal Habana es para mí la armonía entre juventud y  experiencia, creatividad, renovación, sentido de pertenencia.

Amada Montano:

Desde su misma génesis aquel 28 de enero de 2006, en las intensas y agotadoras jornadas que precedieron a su fundación y todo el tiempo transcurrido hasta hoy, Canal Habana es un acto creativo que todos los días me absorbe, interpela y reta en los saberes, la experiencia y los afectos. Agradezco  haber compartido ese período fundacional como parte de una construcción colectiva, ardua y difícil, pero también repleta de emociones, y de haber conocido en la faena a tantos buenos profesionales que apostaron y siguen convencidos hasta hoy de que la relación dialógica de los medios con sus públicos es  imprescindible para contar los relatos de la vida; lo que los estudiosos llaman –y yo suscribo– las narrativas de la existencia.

Canal Habana me permitió comprender de manera raigal los procesos del relato, desde la idea encontrada, nacida o parida de la realidad, hasta la puesta en pantalla y la retroalimentación en el otro relato que te devuelve la gente. Del mismo modo, esta inmersión me llevó de nuevo a la academia para estudiar esas narrativas y convertirlas en una tesis de maestría que después volvió a la práctica profesional cotidiana: el sueño de cualquier hacedor.

Y aquí he seguido, como guionista, en Verde Habana y también en Hola Habana, donde continúo. He trabajado y trabajo en otros proyectos como TV Animal y Universo Delta -ahora al aire- sabiendo que soy  parte del ADN de una televisora que empezó como la utopía de una generación y una ciudad en un cumpleaños martiano, y que hoy sigue persiguiendo los sueños de su tiempo, su ciudad y de la gente que la habita para que siga viva.

Caridad Bermúdez:

Bueno, amiga, ¿qué decir?: la experiencia del Canal Habana fue y es un aire distinto y refrescante en mi labor por tantos años a nivel nacional. Realizar algunos cambios en la forma de hacer y, muy importante, sentir la respuesta favorable del pueblo habanero, más cerca. Y por supuesto nuevas “camadas” de periodistas para enseñar y aprender. En fin, 15 años para siempre recordar.

(Tomado de Portal de la TV Cubana)

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  • Eduardo dijo:

    Lo que es una falta de respeto es que el Canal Habana tenga más presupuesto que todos los telecentros provinciales juntos a pesar de que los diez canales nacionales están en La Habana y más del 90 % de sus contenidos se generan allí.
    Y para colmo lo han convertido en un canal nacional, al ser el único incluido en la televisión digital.

  • joel filo menos dijo:

    FELICIDADES CANAL HABANA

  • Regla Silva Hernández dijo:

    Felicidades para este laborioso y talentoso colectivo que todos los días entra en mi casa, con temas sugerentes, polémicos y sobre todo tratados por especialistas. Considero que la revista "Hola Habana" refleja el quehacer de los Gobiernos en la solución de las necesidades sentidas de la población capitalina. Deseo agradecer el tema tratado ayer en el programa "El triángulo de la confianza y la claridad con que lo abordaron los especialistas.Continuen así siguiendo los latudos del corazón de los capitalinos y "poniendo el oido en la tierra"

  • Justa la justa dijo:

    Es un canal donde los creadores se sienten más libres de crear y valga si es redundancia.
    En varias oportunidades he manifestado que debería haber en todas las provincias un caña provincial como la Habana.
    Esos canales puedan verse por los que vivimos en la capital o no
    Hubo un tiempo que se hicieron grandes programas en la televisión santiaguera, eso podría retomarse y así existiría un desarrollo de las Artes provinciales sin tener que obligatoriamente los artistas migrar a La Habana por realizar sus sueños.
    Hay muchos telecentros que no tienen condiciones pero hay muchos que si.
    Creo que se debería pensar en esa posibilidad y creo que mejoraría la calidad poco a poco de la televisión cubana.

  • Jorge dijo:

    Y hay programas que se han mantenido en el tiempo donde, a diferencia de la mayoría de la TV qie se centra en el éxito fácil, buscan los talentos jóvenes y menos conocidos. Como Entre manos y Papel en blanco. Debieran tener mayores recursos porque son pocos los que apuestan por divulgar estos valores. Y si ya hay programas así, por qué tienen tan poca divulgación? Ese debía ser el espíritu de una TV dedicada a la cultura. Entre Manos y Papel en Blanco son ejemplos de buena TV, con preguntas inteligentes, sin parafernalia. Debieran ser más divulgados. Gracias, Paquita por sus comentarios.

  • jose dijo:

    buen programa muy buena comunicacion entre sus locutores y invitados lo unico que deberia revisar es en los reportajes deben ir hacia los barrios alejados de la capital para que vean sus dificultades y sin solucion por ahora .Visiten en el municipio boyeros el pueblo donde se sembro por primera vez el cafe _Wajay _ para que vean lo abandonado que esta .Tenemos una delegada muy exigente pero con poco apoyo de sus superiores .Muchos exitos para los proximos años .

  • Rebeca Riva dijo:

    Muchas felicidades a ese colectivo entusiasta positivo y creativo.Salud y exitos.

  • Leonardo dijo:

    Como cobran sin producir, los que trabajan no cobran por qué no producen. ¿Cuánto gastan todos los presupuestados por el estado sin producir? Son casi un millón de gente de la cultura y nada de lo que hacen es rentable o comestible. Qué cómico.

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Paquita Armas Fonseca

Paquita Armas Fonseca

Periodista cubana especializada en temas culturales. Colabora sistemáticamente con Cubadebate y otros medios digitales como La Jiribilla, CubaSi y el Portal de la Televisión Cubana. Fue directora de El Caimán Barbudo.

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