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Cómo ganaron los fascistas la Segunda Guerra Mundial

Por: H. Bruce Franklin
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Panorama del edificio de IG Farben desde el Maintower. Foto: EvaK-CC BY 2.5

Venid amos de la guerra

 Los que construís las grandes armas

 Los que construís los aviones de la muerte

 Los que construís todas las bombas

 Los que os escondéis tras los muros

 Los que os escondéis tras los escritorios

 Quiero que sepáis

 Que puedo veros a través de vuestras máscaras

 “Masters of war”, Bob Dylan

Voy a contarles una historia misteriosa. Trata de un edificio que –al final estarán de acuerdo conmigo– debería haber sido bombardeado.

Antes de la construcción del Pentágono durante la Segunda Guerra Mundial, los mayores y más famosos edificios de oficinas del planeta Tierra eran el Empire State Building y la sede del mastodonte industrial germano IG Farben. Estos dos palacios del capitalismo se construyeron en una carrera frenética en 1930-1931, al inicio de la Gran Depresión. Ambos edificios habían sido diseñados para inspirar asombro, “rascando el cielo” en Nueva York y por su abrumadora grandiosidad en Frankfurt. A diferencia de las torres gemelas originales del World Trade Center, ambos edificios siguen en pie. No es ningún misterio que la robusta estructura de acero del Empire State Building sobreviviera al impacto en su piso 79 de un bombardero bimotor B-25 en 1945, que se perdió en la niebla sobre la ciudad. Pero el hecho de que el cuartel general de IG Farben sobreviviera a la Segunda Guerra Mundial es un misterio cuyas profundidades ocultan vínculos secretos entre el pasado y el presente.

Al crecer en Brooklyn durante la Segunda Guerra Mundial, el Empire State Building es un rasgo indeleble de mi paisaje mental; pero la primera vez que presencié el edificio de IG Farben fue en el cine. Berlin Express, de Jacques Tourneur es una película de 1948 que vi por primera vez mientras el presidente de Estados Unidos hacía lo posible por seguir la senda de Hitler al poder. Como el film de Alfred Hitchcock Notorious (titulado “Encadenados” en España y “Tuyo es mi corazón” en Latinoamérica), es un thriller que trata sobre una conspiración nazi para recuperar el poder. No conozco ninguna otra película de posguerra sobre un intento nazi de volver al poder, algo bastante sorprendente en los años de “desnazificación” y de los juicios por crímenes de guerra.

Vale la pena visionar Berlin Express como una película de misterio y suspense, excelentemente producida e interpretada. Se trata también del único film de posguerra que conozco que advierte de los peligros de la emergente Guerra Fría y aboga por la restauración de la alianza que acabó con el fascismo durante la guerra. Pero su extraordinaria fuerza procede de sus sorprendentes revelaciones visuales. Rodado en 1947, Berlin Express fue la primera película comercial filmada en la Alemania ocupada. Los créditos a toda pantalla de inicio de la película proclaman:

Las escenas reales en Frankfurt y Berlín fueron filmadas con la autorización de

El ejército estadounidense de ocupación

El ejército británico de ocupación

El ejército ruso de ocupación

Cuando el edificio IG Farben aparece al principio de la película me quedé sin aire. Ahí estaba. Rodeado por acres de cuidadas zonas verdes, sus seis monumentales secciones interconectadas (similares a los cinco del Pentágono) se extendían formando un arco elevado con la intención de dominar el espacio. Cada sección era en sí misma un enorme edificio de nueve plantas revestido de bloques de precioso mármol de Travertine. La cámara nos lleva a través de las macizas columnas del pórtico hasta el ornamentado vestíbulo para continuar por encima de los resplandecientes suelos de mármol hasta el elevador paternóster que, sin puertas ni paradas, traslada sin cesar a las personas que se dirigen a su trabajo. En un piso superior, seguimos uno de los cuarenta y cinco corredores curvos que entrelazan esta colosal estructura, que alberga 283.000 metros cúbicos de espacio de oficinas y que, entre 1933 y 1945, fue el corazón de la maquinaria bélica nazi. La siguiente escena tiene lugar dentro de una oficina, a través de cuyas ventanas vislumbramos interminables vistas de escombros, las ruinas de la ciudad de Frankfurt.

Durante quince años el edificio fue el cuartel general del gigantesco conglomerado alemán IG Farben. El principal campo de trabajos forzados durante la guerra, Auschwitz, fue diseñado, administrado y financiado desde el interior de estas paredes, y los beneficios del mismo eran remitidos a estas oficinas. Josef Mengele enviaba los informes detallados de sus espantosos experimentos en Auschwitz directamente aquí, y los directores del complejo autorizaban obedientemente sus pagos y requisaban cualquier equipo o provisiones que solicitara. Aquí se inventó el gas Zyklon-B usado para asesinar a millones de judíos, comunistas, gitanos y homosexuales. Pero aún tiene mayor trascendencia que el edificio alojara al cerebro y otros órganos vitales de la compañía que inventó y produjo el caucho sintético, el aceite sintético y las nuevas aleaciones ligeras que permitieron a los aviones y los tanques de la Wehrmacht conquistar Europa, desde el Canal de la Mancha a los alrededores de Moscú, Stalingrado y Leningrado. En el tribunal de guerra que juzgó a los dirigentes nazis, el fiscal jefe, el general Telford Taylor afirmó que estos hombres permitieron hacer realidad las fantasías de Hitler 1.

Antes de que la descomunal maquinaria industrial de guerra nazi pudiera gestionarse desde este espléndido palacio de muerte, era preciso conseguir financiación para ella y fabricarla. Las primeras contribuciones de IG Farben a Hitler y a su partido nazi llegaron en un momento crucial de la historia. Los nazis, que habían conseguido el 37,5 por ciento de los votos en la elección de julio de 1932, cayeron al 33,1 por ciento en la elección de noviembre, lo que les supuso la pérdida de 34 escaños en el parlamento. Superados por el conjunto de diputados socialdemócratas y comunistas, los nazis fueron incapaces de conseguir una coalición que les diera la mayoría, pero Hitler, apoyado por muchos industriales alemanes y algunas corporaciones estadounidenses, persuadió al presidente Hindenburg para que le nombrara canciller con control sobre la policía. Se programaron nuevas elecciones parlamentarias para marzo de 1933. A finales de febrero de 1933 Hitler se reunió en secreto con la flor y nata de los empresarios alemanes. Con IG Farben a la cabeza, que aportó la mayor contribución, las gigantescas corporaciones financiaron un tsunami de propaganda nazi, gigantescas manifestaciones y desplegaron la guardia de asalto hitleriana (la Sturmabteilung, o SA, conocida como los Camisas Pardas). En la elección de marzo de ese año, la última en libertad, los nazis alcanzaron su mayor cifra de votos (43,9 por ciento), suficiente para consolidar la dictadura de Hitler.

¿Cómo es posible que ese edificio no fuera el principal objetivo de los bombardeos estadounidenses y británicos –por razones militares exclusivamente, dejando aparte las morales? Sin embargo, por otras razones, las fuerzas aliadas nunca obtuvieron permiso para atacar la ciudadela del poder nazi, el centro de mando de los mayores crímenes de guerra alemanes. No fue por el mismo motivo que se perdonó al casco antiguo de Frankfurt, donde se coronaron los reyes y emperadores germanos desde el 855 d.C. Berlin Express nos ofrece una vista panorámica de los restos bombardeados de Frankfurt. La espléndida fotografía en blanco y negro de Lucien Ballard capta interminables kilómetros de esqueletos de edificios, enormes montones de escombros, mendigos mutilados y personas sin hogar. Algunas de las principales escenas tienen lugar en medio de los escombros, incluyendo escenas clave en un club nocturno clandestino pronazi al que se accede a través de las ruinas. El edificio de IG Farben permanecía sin daños en medio de una ciudad bombardeada hasta quedar convertida en una versión moderna de la edad de piedra.

Los amos de la guerra, como cantaba Bob Dylan, se “esconden tras los muros”. ¿Qué muros? En Estados Unidos, la imagen más cercana a esos muros que sirven para esconderse la ofrece el Pentágono. Pero el Pentágono no es más que el lugar de trabajo de sus subalternos, de sus matones y mercenarios, sentados tras los escritorios con sus uniformes de oficiales o ajetreados por los corredores tras su retiro militar, enfundados en trajes caros, como representantes de nuestras empresas de “defensa”. Pero en la Alemania nazi todos podían ver los ostentosos muros tras los que acechaban los especuladores amos de la guerra. Se vanagloriaban de sus muros y querían que el mundo los conociera. El cuartel general de IG Farben, por tanto, combinaba los principales objetivos de los atentados del el 11-S, el World Trade Center y el Pentágono, los dos edificios de oficinas más famosos del mundo del siglo XXI.

Llamamos “terroristas” a los autores de dichos atentados, un término que oscurece tanto su motivación como el asombroso y espantoso éxito de su misión geopolítica: sumir a Estados Unidos en una guerra interminable e imposible de ganar en el corazón del mundo musulmán. El terror no era su objetivo, sino atraer a Estados Unidos hacia Afganistán, donde los yihadistas –con importante respaldo de Washington– acababan de derrotar a la URSS. Por el contrario, los bombardeos británicos y estadounidenses sobre Frankfurt –y otras ciudades alemanas y japonesas– estaban desarrollando una estrategia terrorista. Se trataba de una estrategia específicamente fascista expuesta por el teórico fascista italiano Guilio Douhet y desarrollada en Gran Bretaña por el brigadier mayor Hugh “Boom” Trenchard y el general Arthur “Bomber” Harris, y en Estados Unidos por el general Billy Mitchell (como se explica y documenta minuciosamente en el apartado “A la victoria por el poder aéreo” de mi libro War Stars: The Superweapon and the American Imagination). La estrategia se desarrolló a partir del bombardeo italiano de Libia en 1911 y el bombardeo británico de Irak en 1922, cuyo objetivo en ambos casos fue el de infundir terror.

Douhet explicó su teoría en una serie de tratados recopilados en El dominio del aire, un plan de acción ahora denominado “bombardeo estratégico” que se convirtió en la principal estrategia aérea de la Segunda Guerra Mundial y posteriormente en la misión del Comando Aéreo Estratégico de Estados Unidos, donde serví como copiloto y oficial de inteligencia. Como, en palabras de Douhet, el objetivo es “difundir el terror y el pánico, es mucho más importante destruir una panadería que bombardear una trinchera”. Los principales objetivos son “almacenes, factorías, tiendas, suministros alimentarios y centros de población”. Douhet estaba entusiasmado con las bombas incendiarias, las bombas explosivas y el gas tóxico. Anticipaba que “las personas presas del pánico” huirían de las ciudades ardiendo “para escapar del terror procedente del cielo”.

Tal vez la más conocida de las primeras víctimas de esta teoría fascista de la guerra sea Guernica, la ciudad española sin importancia militar sometida a un bombardeo aéreo de saturación por la Luftwaffe en 1937. El magnífico cuadro que pintó Picasso de esta masacre tiene la bien merecida fama de ser una de las mayoras obras de arte plástico contra la guerra. Yo encuentro que los horrores de la película de 1989 Black Rain, una reconstrucción japonesa del bombardeo de Hiroshima y sus consecuencias, son más desgarradores. Pero cuando medito sobre lo que veo en Berlin Express y lo relaciono con las noticias actuales, esta antigua película de Hollywood me golpea con implicaciones más terroríficas.

¿Por qué nunca se bombardeó el cuartel general de IG Farben? ¿Cómo es posible que este edificio fuera el lugar más seguro de cualquier ciudad alemana? Jamás se ha dado ninguna explicación oficial al respecto. Berlin Express repite un rumor que corría por entonces: el general Eisenhower decidió en 1944 que quería instalar su cuartel general en dichas dependencias (que es lo que vemos en las escenas rodadas realmente en esa estructura en 1947). Pero esa explicación no convence cuando se conoce la historia del bombardeo de Frankfurt.

Los británicos bombardearon Frankfurt 54 veces antes del 25 de julio de 1942. Durante el resto de 1942 y 1943 se produjeron intermitentes bombardeos masivos de la RAF que saturaron Frankfurt de explosivos y bombas incendiarias. Solo en el ataque del 4 de octubre de 1943 se arrojaron sobre la ciudad 300.000 toneladas de bombas incendiarias líquidas y sólidas. El primer ataque aéreo estadounidense sobre Frankfurt se produjo el 29 de enero de 1944, cuando una inmensa flota de 800 Fortalezas Volantes B-17 borró del mapa la ciudad al completo –excepto el edificio IG Farben y sus terrenos.

La mayor parte de la tripulación de los B-17 eran veteranos de ataques sobre otras ciudades alemanas. En esta misión se encontraron con algo que nunca habían experimentado. Les “asombró” la ausencia de resistencia alemana en la trayectoria hacia su destino. Ni fuego antiaéreo de las baterías alemanas desde tierra ni aviones de combate nazis por el aire, así hasta que acabaron con el bombardeo y regresaron de vuelta a casa.

¿A qué se debía su asombro? Los B-17 eran más vulnerables cuando iban cargados de explosivos en estrecha formación de bombardeo. Los defensores no podían fallar el tiro a 800 Fortalezas Volantes y podrían haber aprovechado para derribar a docenas de ellos. Solo se me ocurre una explicación para este comportamiento de las fuerzas nazis cuya misión era defender la ciudad: si atacaban a los aviones cuando iban cargados de bombas, estas podrían caer en cualquier lado, incluyendo el sacrosanto cuartel general IG Farben. Lo cual no tiene sentido, a no ser que los defensores supieran de antemano, sin duda por las decenas de incursiones anteriores, que los atacantes no iban a apuntar a IG Farben.

¿Quiénes fueron los ángeles guardianes de IG Farben? La respuesta a esa pregunta ayuda a explicar por qué la aparente victoria en nuestra llamada “Guerra Buena” de alguna manera se convirtió en nuestra “Guerra Eterna”, dirigida en la actualidad por un presidente que sigue meticulosamente el camino de Hitler al poder. La respuesta está en el laberinto de interconexiones de IG Farben con las mayores corporaciones británicas y estadounidenses.

Una manera de orientarse por el laberinto internacional de IG Barber es seguir los pasos de John Foster Dulles. Hasta que Estados Unidos entró en la guerra, el representante de IG Farben en EE.UU. era Sullivan & Cromwell, un bufete jurídico dirigido por Foster y secundado por su socio Allen. Tan pronto como Hitler ganó la elección de 1933, Sullivan & Cromwell empezó todos sus cablegramas con el saludo “Heil Hitler”. A la vez que negociaba acuerdos internacionales cruciales para IG Farben, incluidos sistemas para ocultar el control de corporaciones estratégicas estadounidenses que ejercía la compañía, Foster hacía apología del régimen nazi y fue uno de los fundadores del movimiento de apaciguamiento American First 2.  Durante la guerra Allen dirigió la oficina suiza de la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS, antecesora de la CIA), donde se reunió con diversos espías y agentes alemanes, eliminó informes sobre el Holocausto y organizó la estrategia antisoviética de posguerra 3. Los hermanos Dulles se hicieron con el mando de la Guerra Fría estadounidense cuando Foster se convirtió en secretario de Estado y Allen en jefe de la CIA bajo la presidencia de Eisenhower.

Cuando Estados Unidos iba camino de la Segunda Guerra Mundial en 1941, el Departamento de Justicia sacó a la luz el cartel bizantino creado por IG Farben y Standard Oil, que incluía una corporación estadounidense de propiedad conjunta. Los altos directivos de Standard Oil fueron condenados por conspiración criminal junto a IG Farben (cada una de estas corporaciones fue sancionada con una multa de 5.000 dólares). Mediante una red de holdings y sociedades pantalla, IG Farben también consiguió participaciones en otros grandes competidores estadounidenses, incluyendo Dow Chemical y Alcoa. ¿Su objetivo? Evitar que Estados Unidos produjera su propio caucho y aceite sintéticos, así como metales estratégicos ligeros, especialmente las nuevas formas de magnesio tan importantes para los aviones de combate. ¿Su táctica? Tentar a las compañías estadounidenses con ofertas de patentes de IG Farben para luego firmar acuerdos que limitaban de forma drástica cualquier producción que utilizara dichas patentes. Gracias a las relaciones cordiales e íntimas entre los directivos germanos y estadounidenses, este sistema favoreció los planes de guerra nazis.

Descubrí los complejos vínculos entre IG Farben y Dow Chemical cuando colaboraba en la creación de un movimiento contra el uso de napalm en Vietnam. Dow, claro está, era el principal productor de napalm. Entonces escribí: “En la década de los 30, Dow Chemical y IG Farben formaron un cártel internacional. Parte de su acuerdo era limitar la producción estadounidense de magnesio y dejar que Alemania asumiera el liderazgo mundial en ese elemento vital. Como resultado, al inicio de la Segunda Guerra Mundial Alemania producía cinco veces más magnesio que EE.UU.”.

¿Es posible que los ángeles guardianes de la sede de IG Farben fueran los mismos que salvaron a los ejecutivos de dicha corporación de ser ejecutados o condenados a cadena perpetua? Mientras se producía el rodaje de Berlin Express en Frankfurt, a 225 kilómetros de allí, en Núremberg, 23 de los principales directivos de IG Farben estaban siendo juzgados como criminales de guerra. En la película los nazis siguen siendo el enemigo. Pero a esas alturas Estados Unidos ya estaba involucrado en la reconstrucción de la industria alemana para hacer frente a la amenaza percibida del comunismo soviético.

Al frente de las acusaciones contra los fiscales de los cabecillas de IG Farben estaba el congresista de Michigan George Dondero, quien afirmó en el Congreso que Josiah DuBois, el abogado principal de la acusación, y otros cinco miembros de su equipo eran “simpatizantes comunistas” que “intentan ensuciar el nombre de IG Farben”. Resulta que el distrito congresual de Dondero incluía Midlan, la sede internacional de Dow Chemical, cuyos vínculos con IG Farben ya habían sido aireados por la prensa. En esa misma institución, el congresista de Misisipi, John Rankin, calificó el juicio como “una desgracia” en la que “miembros de una “minoría racial” están “juzgando a empresarios alemanes en nombre de Estados Unidos”.

Diez acusados fueron absueltos de todos los cargos. Trece fueron hallados culpables de diversos crímenes de guerra. Ninguno pasó más de tres años en prisión y la mayoría estuvieron encerrados mucho menos. En cuanto a la propia IG Farben, la empresa fue dividida, en su mayor parte entre las tres compañías que previamente se habían fusionado para crear las múltiples cabezas de la bestia: BASF, Hoechst y Bayer. Tan pronto como salieron de prisión, muchos de los condenados pasaron a desempeñar cargos directivos en esas mismas tres compañías. Karl Wurster, que obtuvo la absolución total a pesar de haber sido el director de la empresa que suministraba el gas Zyklon B utilizado en las cámaras de la muerte, se convirtió en cabeza de la compañía BASF.

BASF, acrónimo de Badische Anilin und Soda Fabrik, fue la principal compañía de la fusión que creó IG Farben. Cuando investigaba a Dow Chemical y el napalm en 1966 descubrí que BASF había renovado sus relaciones con Dow y que ambas compañías eran actualmente socias en la compañía Dow-Badische, poseedora de una gigantesca factoría química en Freeport, Texas.

En 1966 formé parte de una pequeña delegación que se reunió con los ejecutivos de UTC (subcontratista de Dow con un inmenso contrato de napalm en el Área de la Bahía de San Francisco), y lleno de ingenuidad, les presenté el informe de mi investigación. Barnet Adelman, presidente de la UTC y judío como yo mismo, respondió con las mismas palabras que había empleado la defensa de los criminales de guerra de IG Farben en Núremberg: “Cualquier cosa que nuestro gobierno nos pida que hagamos es correcta”.

Cuando los directivos de IG Farben consiguieron escapar de cualquier condena significativa por sus monstruosos crímenes de guerra (con sus fortunas intactas), los fiscales estadounidenses abandonaron su caso pendiente contra Deutsche Bank. Al ser el mayor banco alemán, Deutsche Bank financió el ascenso de los nazis y amasó una fortuna colosal gracias al genocidio de los judíos y la absorción de bancos extranjeros, a medida que las naciones caían ante la Wehrmacht. El Deutsche Bank financió tanto los campos de exterminio como la fábrica de trabajo esclavo de IG Farben en Auschwitz. Cuando los judíos y otras víctimas eran gaseados con el Zyklon-B de IG Farben, los funcionarios recogían y fundían sus anillos de matrimonio y empastes dentales de oro. Deutsche Bank vendía el oro para conseguir el dinero en efectivo que exigía la maquinaria bélica nazi para seguir funcionando. El libro de David Enrich Dark Towers: Deutsche Bank, Donald Trump, an an Epici Trail Destruction muestra la continuación de la historia. Cuando los bancos estadounidenses pusieron a Donald Trump en su lista negra, por numerosos impagos, Deutsche Bank le concedió un préstamo tras otro, y así fue, de quiebra en quiebra, de impago en impago, hasta financiar eficazmente su imperio inmobiliario.

Al haber nacido en 1934, muchas veces me he preguntado cómo pudo triunfar el nazismo en Alemania, posiblemente la nación más avanzada del mundo por aquel entonces. Supongo que estamos empezando a entender el por qué. Espero que no sea demasiado tarde.

Notas:

1: Para conocer la historia definitiva de IG Farben, véase el excelente libro Hell’s Cartel: IF Farben and the Making of Hitler’s War Machine, de Diarmuid Jeffrey.

2: Los antecedentes previos a la guerra de los hermanos Dulles se cuentan con contundencia en el libro de Nancy Lisagor y Frank Lipsius A Law Unto Itself: The Untold Story of the Law FirmSullivan & Cromwell.

3: Una lectura esencial sobre Allen es el libro de David Talbot The Devil’s Chess board: Allen Dulles, the CIA, and the Rise of American’s Secret Government.

Traducido por Paco Muñoz de Bustillo

(Tomado de Rebelión)

Se han publicado 39 comentarios



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  • Lorena dijo:

    En conclusión, el IG Farben nunca fue bombardeado ni derribado porque estaba apadrinado por Estados Unidos?

  • Ángel dijo:

    Interesante articulo. Pero no me convence su título.

  • alexander dijo:

    Excelente artículo. Soy un convencido de que los fascistas no perdieron la guerra. Cambiaron de país. Muchos de los grandes y macabros cerebros de los servicios de inteligencia de la Alemania Nazi fueron a parar a los servicios de inteligencia estadounidenses, así como científicos. Ni siquiera hablar de otras partes del mundo, especialmente Latinoamerica, donde después se dieron golpes de Estado y se impusieron dictaduras militares siguiendo los manuales de instrucción de los nazis.

  • Teo dijo:

    Exelente,todo al desnudo importa mas amasar riquesas que la vida de los eres humanos,la politica de blokeo economico a los paises es genocida y causa terror como los objetivos de los bombardeos tambies estas politicas causan lo mismo Marx tenia razon el capital nace choreando sangre y lodo.

  • José Luis Rodríguez dijo:

    Un excelente articulo

  • Marta dijo:

    Que horror

  • Socratis platonick dijo:

    Muy nutritiva información.

  • Zatarra dijo:

    SIN PALABRAS!! ....ESTADOS UNIDOS, SIEMPRE MOVIENDOSE DETRAS DE TODA MALDAD....Y DELANTE. ...Y sigue Trump, en su carrera política pareciéndose mas al ascenso al poder de Hitler.

    • Jose R Oro dijo:

      Muy de acuerdo con usted, estimado Zatarra, Trump queriendose parecer a Hitler, e imitar su toma del poder en Alemania. No le va a salir bien. Se repiten tambien los que criticaban a la Republica de Weimar (que era debil) y por querer mejorarla a la perfeccion, obtuvieron a Hitler. Hay gente, sobre todo intelectuales, que critican hoy a Biden desde posiciones de izquierda, teoricamente correctas, pero omitiendo el "detalle" que con eso ayudan a Trump en la realidad politica de una cerrada lucha contra el fascismo.

  • Jose R Oro dijo:

    Importante, interesante y a mi juicio controversial artículo que creo debe ser leído por todos. Además de I.G. Farben, muchas otras industrias alemanas en que estadounidenses y británicos eran grandes accionistas no fueron bombardeadas. Hipocresía criminal al desnudo, el dinero por encima de todo.
    Aunque no es el punto central de mi comentario quiero dejar claro mi completa oposición al terrorismo como forma legítima de lucha, sea este terrorismo de estado tipo Reconcentración Weyleriana, Hiroshima, Nagasaki, o Vietnam para poner unos pocos ejemplos, o de organizaciones/grupos de asesinos como los supremacistas blancos de Oklahoma City, los incendiarios de Le Van Tam que quisieron matar a más de 500 niños, o los de las torres gemelas que asesinaron a miles de personas. Dice el autor: "El cuartel general de IG Farben, por tanto, combinaba los principales objetivos de los atentados del el 11-S, el World Trade Center y el Pentágono, los dos edificios de oficinas más famosos del mundo del siglo XXI.
    Llamamos “terroristas” a los autores de dichos atentados, un término que oscurece tanto su motivación como el asombroso y espantoso éxito de su misión geopolítica: sumir a Estados Unidos en una guerra interminable e imposible de ganar en el corazón del mundo musulmán”.
    Considero esta opinion totalmente especulativa, y peor aún justificativa de un acto de inusitado salvajismo (ojo el Pentágono es diferente, es un legítimo objetivo militar)
    ¡Que quede bien claro mi oposición total al terrorismo!
    La diferencia entre el sabotaje a industrias e infraestructuras estratégicas y el terrorismo quedó completamente esclarecido por el Guerrillero Heroico, comandante Ernesto Che Guevara en su libro “Guerra de Guerrillas” (Capitulo 3, inciso 5)
    El aspecto principal de mi comentario se refiere sobre todo al análisis que se hace sobre el papel jugado y los resultados obtenidos por I.G. Farben y otras grandes empresas en el acceso al poder de Hitler y el NSDAP (nazis). Nos explica el autor:
    "Los nazis, que habían conseguido el 37,5 por ciento de los votos en la elección de julio de 1932, cayeron al 33,1 por ciento en la elección de noviembre, lo que les supuso la pérdida de 34 escaños en el parlamento. Superados por el conjunto de diputados socialdemócratas y comunistas, los nazis fueron incapaces de conseguir una coalición que les diera la mayoría, pero Hitler, apoyado por muchos industriales alemanes y algunas corporaciones estadounidenses, persuadió al presidente Hindenburg para que le nombrara canciller con control sobre la policía. Se programaron nuevas elecciones parlamentarias para marzo de 1933. A finales de febrero de 1933 Hitler se reunió en secreto con la flor y nata de los empresarios alemanes. Con IG Farben a la cabeza, que aportó la mayor contribución, las gigantescas corporaciones financiaron un tsunami de propaganda nazi, gigantescas manifestaciones y desplegaron la guardia de asalto hitleriana (la Sturmabteilung, o SA, conocida como los Camisas Pardas). En la elección de marzo de ese año, la última en libertad, los nazis alcanzaron su mayor cifra de votos (43,9 por ciento), suficiente para consolidar la dictadura de Hitler"
    (Continuará)

  • Jose R Oro dijo:

    (Continúa)
    Este caso de I.G. Farben, fabricantes de armas químicas de todo tipo, no solo el notorio Zyklon – B, es un magnífico, ostensible ejemplo de la colusión del complejo militar - industrial (que entonces no era aún llamado así) con el fascismo y la guerra.
    Debo sin embargo expresar que hay una omisión de extraordinaria importancia para la actualidad en que vivimos. La elección de Hitler fue muy favorecida, en igual o mayor medida que por el apoyo de las grandes corporaciones alemanas y sus amigos, estadounidenses y británicos, por la desunión de los partidos políticos de centro e izquierda. Esos diputados socialdemócratas y comunistas no se unieron para superar a los nazis que habían obtenido ese 37.5% (en realidad 37.27%) de los votos (en parte gracias a que los votantes estaban desanimados por la falta de unidad del centro y la izquierda frente al nazismo). El Partido Socialdemócrata (SPD) presidido por Otto Wels, el Partido Comunista de Alemania (KPD) dirigido por Ernst Thaelmann y el Partido del Centro (Zentrum), junto a otros partidos políticos como el DVP, GSP y formaciones políticas menores de centro y centro -izquierda obtuvieron un 56.82% de los votos y 319 de 608 escaños parlamentarios, mas que suficientes para impedir el acceso de Hitler al poder y para formar gobierno ellos mismos. Pero no fue así, se dedicaron mas a pelear entre si, muchas veces por bizantinismos ideologicos (eres un "revisionista", no mas "revisionista" eres tu) o ambiciones personales, que a enfrentar al nazismo.
    Es absolutamente cierto que el gran capital alemán y sus aliados occidentales apoyaron decididamente a Hitler y al fascismo, pero no se debe omitir, es muy incorrecto hacerlo, que la desunión entre las fuerzas políticas del centro, centro – izquierda e izquierda, le abrieron el camino al poder. No solo el no formar una coalición electoral como por ejemplo cuatro décadas más tarde fuera Unidad Popular en Chile, sino que después de las elecciones no organizar un frente común para cerrarle el paso al surgimiento de un gobierno nazi en Alemania. Grave omisión no decirlo por parte del autor, que nos quita la oportunidad de al menos aprender de las derrotas (en este caso desastre absoluto). La memoria histórica no debe ser “selectiva” es decir rememorar solo lo que nos gusta o conviene y omitir lo que nos desagrada. Nuestros propios fallos y errores deben ser también claramente expresados
    Concluye el autor del artículo: “Al haber nacido en 1934, muchas veces me he preguntado cómo pudo triunfar el nazismo en Alemania, posiblemente la nación más avanzada del mundo por aquel entonces. Supongo que estamos empezando a entender el por qué. Espero que no sea demasiado tarde” Comparto su esperanza
    Hoy día enfrentamos a Trump, el Hitler actual. Para mi mayor sorpresa y al igual que en julio del 1932, algunos intelectuales de izquierda critican mas a Obama o a Biden que a Trump. El omitir la historia de nuestras derrotas y errores nos hace volver a cometerlos. La ‘"historia ocurre dos veces: la primera vez como una gran tragedia y la segunda como una miserable farsa" escribió el gran genio de la humanidad K. Marx complementando la frase original de F. Hegel.

    • Ruben dijo:

      Apoyo de punta a cabo el comentario de Jose R Oro, el articulo es muy interesante, pero hay que decirlo todo, no solo una parte de las cosas. Discrepo que el fascismo haya ganado la guerra. Mientras exista el capitalismo, siempre el fascismo estara latente, por eso hoy hay que derrotar a Trump.

    • Leonides Almaral dijo:

      Muy de acuerdo con su comentario, ingeniero Oro. No aprendemos que la unidad es la unica arma que funciona contra el fascismo. Y no queremos decir que en el dia de hoy hay que derrotar a Trump y pretendemos ignorar que para acabar con el capitalismo y su forma mas maligna el fascismo solo puede lograrse con una unidad amplia de fuerzas progresistas. La "ultraizquierda" de blanco y negro, de todo o nada, inconscientemente perjudica un proceso que es necesario desarrollar. Hay que derrotar hoy a Trump. La interesante historia de I. G. Farben nos muestra que cuando dejamos al fascismo entronizarse en el poder se quiere quedar para siempre. Si Hitler hubiera tenido armas atomicas hubiera destruido la humanidad.

    • Liliana dijo:

      El articulo de H. Bruce Franklin, es muy bueno e interesante, pero como Oro indica, incompleto, no debemos olvidar que en este mundo no solo existe lo completamente perfecto y lo absolutamente malo. Dentro del propio capitalismo hay fuerzas menos brutales que deben ser usadas como aliados para frenar al fascismo. Si no lo hacemos, el fascismo gana. La historia es como es, no como queremos que haya sido. En el presente las formas mas salvajes del capitalismo estan representadas por el gobierno de Trump y sus complices de todo tipo. No olvidarlo y no dejarle el camino abierto a Trump como a Hitler en el 1932.

    • Mary Louise dijo:

      Es muy dificil decir algo mas alla de lo expresado por Jose R Oro, a mi juicio uno de los pensadores de izquierda mas balanceados de nuestra época. No se puede defender el terrorismo de ninguna manera, el ataque a las Torres Gemelas, con casi 3,000 muertos y 6,000 heridos es un acto de terrorismo brutal, sean cuales sean las "intenciones o los objetivos estrategicos" de los terroristas. Me auno a Oro en declarar que rechazo los actos de terror, los ejemplos que el pone son muy buenos, me gustaria incluir tambien el Crimen de Barbados.
      La desunión ante el fascismo es fatidica y el decir por ejemplo que uno no apoya a Biden porque es capitalista para derrotar al fascismo de Trump, es una muestra de irracionalidad por no decir demencia. Aprenderemos alguna vez?

    • Nando880113@gmail.com dijo:

      Muy buena su aclaración. Gracias

    • Manzanillero dijo:

      Completamente de acuerdo con el bien meditado analisis del ingeniero Jose R Oro. No es solo I.G. Farben, ni la Bolsa de Valores de Frankfurt, ni Wall Street. Criminales como Trump o en su momento Hitler tienen muchos seguidores, bastantes de ellos confundidos por la falta de unidad de quienes se suponen defensores de la democracia y el progreso. Estoy harto de escuchar a ultras y extremistas de cualquier signo ideologico, que siempre aunque sea de diferente forma, dicen lo mismo, muchas veces faltando a la verdad u omitiendo cosas importantes para justificar sus opiniones.

    • Claudio Oscar dijo:

      La idea de que el fascismo "ganó" la segunda guerra mundial es pintoresca. Los hechos descritos son correctos (aunque como Oro explica bastante incompletos), pero las conclusiones son falsas. De la derrota del Japon imperialista surgieron la Republica Popular China, Vietnam y la RPDC mientras se mantuvo la independencia e integridad territorial de Mongolia y la Unión Sovietica recuperó el sur de Sajalin y las islas Kuriles. De la derrota del nazi- fascismo en Europa surgió el que fuera campo socialista de Europa centro-oriental. Como consecuencia (entre otras cosas) de la segunda guerra mundial, se produjo el desmantelamiento de los grandes imperios coloniales (sobre todo entre 1947 y 1975), se fundó la ONU. Nada de eso tiene que ver ni remotamente con el fascismo, n i se hubiera producido como consecuencia de una asumida victoria de este engendro social. Información interesante, pero conclusiones erróneas. Me gustó mas el comentario de Oro que el articulo mismo.

  • Lüko Willms (Alemania) dijo:

    Este edificio, disegnado por el arquitecto Hans Poelzig, es hoy dia el primer edificio de la Universidad de Frankfurt al Meno.

    Ahi estan las facultades y sus bibliotecas de, como se dice en aleman, los "Geisteswissenschaften", de los la Wikipedia en español dice »(pronunciación alemana: [ˈɡaɪstəsˌvɪsənʃaftən], "ciencias de la mente") es un conjunto de ciencias humanas como filosofía, historia, filología, musicología, lingüística, estudios de teatro, estudios literarios, estudios de medios, y a veces incluso teología y jurisprudencia, que son tradicionales en las universidades alemanas. La mayor parte de su tema estaría bajo la mucho más grande facultad de humanidades de la típica universidad de habla inglesa.«

    Desde el fin de la guerra hasta poco despues de la reunificacion de Alemania, el edificio albergaba commandos centrales de las fuerzas de occupacion y de los fuerzas armadas de EE.UU.

    Despues de la retirada (limitada) de los tropas de EE.UU. de Alemania, fue convertida por el uso de la Universidad de Frankfurt.

    Los universitarios que trabajan alla se quejan que es und edificio de las muy longas distancias. Quasi todos despachos estan al sur del edificio, sobre todo en las seis extensiones radiales al sur. En el Pentagono de Washington, se puede ir a pie de cada despacho a cada otro en siete minutos, en este edificio de Poelzig toma mucha mas tiempo. Tiene una longitud de 250 metros.

    Cada uno de los seis rayos sirven tres ascensores de tip "Paternóster" para transportar entre los pisos. (es.wikipedia.org dice que »Un paternóster es un ascensor que consiste en una cadena de compartimentos abiertos, habitualmente diseñados para dos personas, que sin detenerse se mueve lentamente en un ciclo hacia arriba y hacia abajo en un edificio.

    El nombre original era el de elevador cíclico; sin embargo, el nombre paternóster, proveniente de las primeras dos palabras del padrenuestro recitado en latín, que se le dio por su parecido con un rosario, se acepta ampliamente.«

    Me gustan estos ascensores, les utilice quando voy aca para la biblioteca, consultando libros de historia, de idiomas y otras. Yo vivo en Frankfurt al Meno.

    • M dijo:

      Lüko Willms, muchas gracias por su comentario. Me agradó conocer esos detalles del uso actual del edificio.

  • El dependiente dijo:

    Increible!, Como la hegemonía se construye a través de los tanques pensantes y sus intereses macabros, apesar de tener instituciones que las respalden desde su génesis,salen a la luz y quedan en el camino de la historia, las víctimas que son siempre la mayoría así lo harán, como nos muestra "Rebelión".

  • Cardenense dijo:

    Interesante artículo!!! es cierto, el dinero, el poder !!!!

  • RobertoGG dijo:

    Interesante. Para saber un poco más sobre el juicio de Nuremberg, los barrios ricos que no fueron bombardeados y los hechos presenciados por los periodistas soviéticos durante la posguerra se puede leer el libro A fin de cuentas, de Borís Polevoi.

  • adrian_garcia_vh dijo:

    Genial artículo.

  • Lüko Willms (Alemania) dijo:

    El autor, H. Bruce Franklin, se pregunta, porque no fueron bombardeado los centros administrativos de los grandes empresas, la central administrative de la I.G. Farben en el caso concreto.

    Bueno, los militares pensaban que sera mas importante por un lado de destruir la infraestructura material del esfuerzo guerrero aleman, los vias de communición, las estradas, ferrocariles, puertos, y los centros de producción, las fabricas. Eso ha sido mas o menos exitoso.

    Del otro lado de terrorisar la populación con bombardeos de los habitaciones. Pero eso no funciona de corto plazo. No crece la confianza a los que destruyen sus habitaciones por bombas del cielo, pero crece la union con los que en tierra vienen ydan los primeros socorros, como enfermeras y medicos por tratar las heridas graves o ligeras, que dan comida, dan un techo, aun que sera provisional.

    "Bomber Harris", quien dirigo la estrategia de bombardeos ingleses en Alemania deberia aprendido ese quando los alemanes bombardeaban Londres y otras grandes ciudades ingleses. Pero quizas el pensaba que los Ingleses son una raza exceptional, diferente de los alemanes.

  • JMBC dijo:

    Excelente artículo, esto es una muestra del renacer fascista que existe en nuestros días, pues vemos como detrás de la campaña del monstruo Donald Trump estuvo el Banco que ayudó a crear el fascismo y sostuvo a HITLER y su partido en el poder.

  • RVR dijo:

    Es un artículo investigativo espectacular, vigente y muy esclarecedor.

  • António dijo:

    Impresionante artículo. Deberían publicarse en Cuba esos libros tan reveladores de la referencia.

  • Flora Milagros dijo:

    Fantástico artículo q revela la cruel realidad histórica vinculando a los gobiernos d EEUU con el fascismo y sus atrocidades en nombre del capital. Triste realidad con Trump.

  • Johanna dijo:

    No creo que los fascistas hayan ganado la 2da Guerra Mundial, creo que el autor se equivoca. Si el fascismo ganó la guerra, entonces quien la perdió? Que pasó con Hitler dandose un pistoletazo, con Mussolini colgado de un farol, con Tojo abriendose el vientre como un chancho? Las tropas de !er Frente de Bielorusia y del 1er Frente de Ucrania que conquistaron Berlin y pusieron la bandera roja sobre el Reichstag, eran fascistas???? Basta ya de hablar sandeces, el fascismo fue derrotado. Pero no esta muerto, hoy Trump y sus secuaces son la cara del fascismo
    Parte de este análisis proviene de ideas completamente equivocas de que el capitalismo es siempre fascista, lo que no es cierto en lo absoluto, es igual que decir que cualquier enfermedad es siempre igual a un cancer pancreático.
    Leer al Jose R Oro es un placer, personas sensatas, siceras e instruidas de izquierda es lo que se necesita

  • JBV dijo:

    Magnifico escrito, deberia ser reproducido con mayor amplitud, hay muchos aspectos que la mayoria desconoce.

  • Flix dijo:

    Interesantísimo artículo, muy meticuloso......

  • Elinor dijo:

    La 2da Guerra Mundial no la ganó el fascismo, ni siquiera de forma mas general, la ganó el capitalismo, todo lo contrariio la perdieron ambos, el capitalismo y su forma mas mortifera, despiadada y letal, que es el fascismo. Es un hecho indiscutible que las grandes empresas capitalistas y sobre todo las de las industrias militares, apoyaron ayer y apoyan hoy al fascismo. No cabe duda que no sólo IG Farben, sino varias otras grandes industrias no fueron bombardeadas, en parte porque eran en buena proporcion propiedad de capitalistas americanos e ingleses, cómo tambien que estos paises imperialistas querian apoderarse de tales industrias (no sólo ellos, por cierto), con innumerables patentes, licencias, equipos de alta tecnologia, etc., para usarlos en la lucha contra su enemigo principal, la Unión Sovietica, ya Churchill habia dado ordenes a Montgomery de conservar bien todas las armas alemanas capturadas por si habia que armar a los mas de dos millones de prisioneros alemanes para combatir contra la URSS.
    Pero que el capitalismo y la mentalidad fascista de algunos dentro del capitalismo perduraran, no quiere decir ni remotamente que hayan ganado la guerra. Mas aun, de inmediato, Churchill a pesar de la fama de la "victoria" contra Hitler, perdió las elecciones y Clement Attlee (laborista) fue electo Primer Ministro. De esa manera Churchill no pudo asistir a la Conferencia de Postdam. Es que el pueblo britanico no queria mas guerra, ni contra la Unión Sovietica, ni en el subcontinente indio, o en Africa o en el Medio oriente para mantener su imperio colonial. No, de ninguna manera, la 2da Guerra Mundial la gano el fascismo, sino que perdió esa guerra aplastantemente.
    Por otra parte coincido plenamente con Jose R Oro, en que no fue sólo la participación de las grandes empresas del Ruhr y de Silesia las que llevaron a Hitler al poder, la desunión de los partidos de centro e izquierda, jugó un tristisimo papel en ese proceso. Como lo puyede jugar ahora contra Donald Trump, el Hitler de nuestros tiempos.
    No menos de acuerdo con Oro en que hay que rechazar a rajatabla al terrorismo y que los analisis de este autor al respecto del ataque contra las torres gemeral, es realmente nefario.
    Este es un articulo interesante y que saca a la luz cosas importantes, pero en sus conclusiones, distorsionado e incorrecto.

  • Walter dijo:

    Todo en este mundo está interconectado. Cuando triunfa la revolución los hermanos hermanos Dulles (uno jefe da la CIA, el otro presidente de la Unite Fruit Company), fuerón los principales cabecillas que propiciaron el inicio del bloqueo que vivimos hasta la actualidad, motivado por una reforma agraria, que no era ni la sombra de la que se realizó posteriormente. Entonces conclución, todos los cubanos somos victimas de un facismo de nuevo tipo. Magnifico articulo, nos ayuda a comprender muchas cosas.

  • Leonardo dijo:

    Este es un articulo que toca temas bastante olvidados por la historia, y eso es un gran merito. Por lo demas el escribir "Llamamos “terroristas” a los autores de dichos atentados, un término que oscurece tanto su motivación como el asombroso y espantoso éxito de su misión geopolítica: sumir a Estados Unidos en una guerra interminable e imposible de ganar en el corazón del mundo musulmán", es algo completamente inmoral, el terrorismo no puede ser juzgado por sus imaginarios objetivos estartegicos, sino por la maldad y crueldad que implica, desde los ya mencionados Le Van Tam por Oro al que yo anadiria otras cosas horribles como el Crimen de Barbados o el bombardeo atómico a Hiroshima y Nagasaki, o el uso del agente naranja contra Vietnam. Aunque parezca imposible los terroristas en cada caso decian tener una razon para ello, por absurdamente criminal que esta parezca.
    Por supuesto que esta harto demostrado que el fascismo tiene el soporte de la ambición capitalista, de ganar un dólar mas. Pero decir o insinuar como en este caso que Capitalismo y Fascismo son iguales o sinónimos, es beneficiar al Fascismo. En unos meses se enfrentan el capitalismo cotidiano con el fascismo salvaje, y no es lo mismo votar por Donald Trump representante del fascismo que por su oponente. Grave error seria decir que no importa votar contra el fascismo, de cualquier manera es igual al capitalismo comun. Lo mismo que cuenta Oro en su comentario sobre lo que pasó en Alemania en 1932 con Hitler. No nos pongamos del lado de IG Farben y los fascistas de ayer y de hoy inconscientemente!
    Los intelectuales y los peloteros deben saber cuando ha llegado la edad del retiro. me duele mucho decirlo, pero es una verdad absoluta. No me hubiera gustado ver a Urbano Gonzales poncharse diez veces seguidas, por querer jugar en la octava decada de su vida.

  • Imparcial dijo:

    La historia se repite cíclicamente. Ejemplo de ello, la Unión Soviética (Stalin) antes de la IIGM realizó el Pacto Ribbentrop- Molotov con los nazis que incluía una cláusula secreta de repartirse Polonia entre ambos y así fue. Que quiero decir con esto que hasta la Unión Soviética, colaboró con los nazis en su momento. Lo que después el pueblo soviético tuvo que sufrir lo indecible gracias a las purgas de Stalin que descabezaron sus fuerzas armadas y les permitió a los fascistas capturar tanto territorio y provocar millones de muertes al ejército y pueblo soviético a principios de la guerra. Todas las potencias se beneficiaron de la industria y científicos de la Alemania Nazi.
    Actualmente yo veo que a Rusia le conviene que Trump sea reelecto, pues éste ha debilitado a EUA en la arena internacional por pelearse con los aliados tradicionales.
    Pero esto traerá enormes riesgos y problemas a nuestro país ( ya lo estamos sufriendo) y al mundo (salir de la OMS, eliminar el pacto con Irán, acuerdos climáticos, problemas con Europa, Canadá ,efecto dominó de las tensiones con China, el mal manejo del Coronavirus y su impacto económico mundial y finalmente y no menos importante el auge de movimientos profascistas en EUA y su mal ejemplo para otros lugares del mundo.

  • Shiffman dijo:

    Lei este articulo, tiene muchos datos de interes, pero lo encuentro confuso y contradictorio. Me cuesta mucho creer que el autor considere que la destruccion de los Twins Towers y la matanza de miles de personas inocentes sea algo normal y correcto, acorde con los objetivos estrategicos de los perpetradores. Creo que el odio y la intoxicacion ideologica crea estos problemas y que la gente empieza a creer sus propias ideas conspirativas aunque no sean ciertas. Con respecto a I.G. Farben y a todas esas empresas militares, que duda cabe que son enemigos de la humanidad y promotores de fascismo.
    No entiendo la intencion del articulo, y el titulo en que se afirma que el fascismo gano la segunda guerra mundial, es solo una pobre parodia de la realidad. La foto que conozco es la bandera roja en la cupula del Reichstag, que por completo refuta esa extravagante afirmacion.
    Para hablar de fascismo, no tenemos que ir a la decada de los 1940's, su presencia de hoy es Donald Trump en la Casa Blanca y a ese es al que hay que derrotar ahora, no a I.G.Farben. Y lo vamos a hacer pese a que haya algunos intelectuales por ahi pensando en las musarañas.

  • jupp dijo:

    Independientemente de la historia, es una hermosa vista de mi universidad y un magnífico edificio.

  • LEGADO dijo:

    EL Eurocentrísmo Occidental entendido como esas castas puras que han dominado ese continente, entrelazadas en el objetivo del llamado al dominio de la humanidad tiene muchos rostros.

    Desde el amable rostro del rico magnate en su lujosa mansión que va de filántropo hasta el de ese mismo rico magnate que no estará dispuesto a perder su posición de poder y para ello no pagará impuestos, comprará, espiará, y atentará a la competencia para, frenarla, absorverla o quebrarla hasta finaciar guerras y bloqueos comerciales militares y financieros a estados naciones y si para ello ha de fabricar un horror como el de Hiroshima, un bombardeo como el de Irak, un Estado Islámico, Sionísmo antihebreo, un autoatentado a su propio pueblo como ese que ha creado el "virus chino" según el emperador actual lo hará por que la opulencia de unos pocos BURGUESES se alimenta del desamparo de la HUMANIDAD Y EL PLANETA.

Se han publicado 39 comentarios



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