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África en el corazón

Por: Orestes Hernández Hernández
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Unas de las primeras fotos hechas a nuestra llegada a Lubango, segundo punto de nuestra estancia. Son fotos en la que hay quizás algún conocido. Foto: Orestes Hernández Hernández.

Llegué a la República Popular de Angola el 16 de octubre de 1987, en un momento que se denominó por muchos como la etapa final del internacionalismo cubano en Africa que concluyó con la expulsión de Sudáfrica de Angola, la independencia de Namibia y la aceleración del fin del apartheid.

Fuí parte de la segunda graduación del Instituto Superior de Relaciones Internacionales “Raúl Roa García”, que aceptamos la propuesta de hacer nuestro servicio social como parte del contingente internacionalista militar en ese hermano país.

Alguién había comentado que otro alguién de un curso anterior escuchó de un alguién con cierto puesto de dirección política, que los “diplomáticos debíamos forjar el espíritu” y por eso nos encomendaban aquella misión.

A mí, (y sé que a varios de mi clase también), me jodió la posibilidad de que aquel rumor fuera cierto, pero mucho caso no hicimos porque desde que supimos que iríamos para Angola, nos atravesó la epopeya del Ché y eso fue suficiente.

Ya yo había leído bastante sobre las misiones internacionalistas, sobre la guerrilla del Ché en el Congo y Bolivia, sobre el Comandante Díaz Arguelles y sus hazañas, tenía el aquello de saber que un grupo de la gente de la “Nueva Trova” habían ido, y mi viejo que estuvo en Angola entre el 76 y el 78 me había dicho: “Ojalá todos los cubanos puedan pasar por allí” . Aseveración que me sonó rara pero atrayente y que logré explicar finalmente cuando viví la experiencia.

Así que después de 6 años y medio de carrera, y recién graduado, agarré mi jolongo y junto a mis compañeros y compañeras de curso, una mañana de la que ya no recuerdo la fecha, nos llevaron a Loma Blanca (unidad de tránsito para apertrecharnos y vacunarnos) y luego de unos pocos días, nos montamos en un IL-62 M y para Angola.

Fue un vuelo de más de 10 horas con una pequeña escala técnica en “Isla Sal”, territorio perteneciente a Cabo Verde frente a las costas de Africa Occidental.
Llegamos a Angola una tarde polvorienta y muy calurosa.

Antes de bajar del avión, pudimos percatarnos de la imagen de un país en guerra. Carros y aviones militares por doquier, tropas llegando y saliendo y luego, al salir por la portezuela ese calor ácido y seco que te golpea fuerte y no te suelta más. No miento si digo que aún a veces lo siento en mi nariz.

Unas de las primeras fotos hechas a nuestra llegada a Lubango, segundo punto de nuestra estancia. Son fotos en la que hay quizás algún conocido. Foto: Orestes Hernández Hernández.

Estuve en Angola casi 23 meses. Fueron los más intensos de mi vida. Emociones de todo tipo. Conocí a su pueblo y también al mío. Supe de heroísmos y de bondades y de arrepentimientos y bajezas característicos de la naturaleza humana, pero de estas últimas no hace falta hablar. Hay que saber que existen pero las primeras las superan con creces y el saldo es mucho mejor.

Supe del rigor, la disciplina, la capacidad combativa y el valor de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (nuestras FAR) y ante ellos me quito el sombrero.
Habría mucho que contar pero no hay ni tiempo ni espacio.

En homenaje al África y estimulado por compañeras y compañeros que han decidido rendir su tributo a ese gran continente en las redes traeré algunas memorias, documentos y fotos para compartir.

En los siguientes 5 días hasta el 25 de mayo que es el Día de África intentaré rememorar parte de aquellas jornadas. Es primera vez que lo hago. Esta es parte de mi historia. No tiene mayor ambición que la de compartir experiencias ni tampoco es igual a la de otros.

Estuve en Lubango, Cahama y Tchipa, tres puntos del Sur Angolano que junto a Mocamedes, Xangongo y Cuito Cuanavale formaron la línea frontal de la última etapa de la guerra.

Es un tributo a los pueblos africanos que tanto han sufrido y sufren desde la barbarie esclavista, a mis hermanos y hermanas de las misiones internacionalistas voluntarias civiles y militares, que en número que supera los más de 300 000 defendieron el honor y la independencia, en particular a los que cayeron.

Este es mi tributo muy especial a Boris Valdés López y Andrés Acosta Caballero, hermanos míos fallecidos en circunstancas increíbles aún, y que formaron y forman parte de mi vida.

Si algo pediría es que la epopeya internacionalista cubana sea trasmitida en todos sus matices de generación en generación y no sucumba en un endemoniado burocratismo de planes de efemérides anuales.

Si lo logramos será el mejor homenaje a los pueblos de África y a nuestra propia nación.

Una pequeña nota hecha en una "Olivetti sin dientes" justo el día que llegué de Angola luego de cumplir misión. Es una nota cargada de emociones encontradas y el pecho henchido. Foto: Orestes Hernández Hernández.

Una pequeña nota hecha en una "Olivetti sin dientes" justo el día que llegué de Angola luego de cumplir misión. Es una nota cargada de emociones encontradas y el pecho henchido. Foto: Orestes Hernández Hernández.

Se han publicado 24 comentarios



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  • Héctor López Ramírez dijo:

    Orestes prometo seguir cada una de las letras que aquí pongas durante estos días, este tema me toca muy de cerca y dijiste algo que siempre expongo cada vez que alguien me pregunta por mis experiencias en la estancia en ese hermano país, "Antes de bajar del avión, pudimos percatarnos de la imagen de un país en guerra. Carros y aviones militares por doquier, tropas llegando y saliendo y luego, al salir por la portezuela ese calor ácido y seco que te golpea fuerte y no te suelta más. No miento si digo que aún a veces lo siento en mi nariz" Tienes toda la razón del mundo. Casualmente llegaste a territorio angolano en el mes y el año en que regresé. Fuerte abrazo de quien ya se concidera tu amigo.

    • mary.hernánd. dijo:

      ORESTES QUE LINDO TODO LO QUE PLANTEA,OLVIDAR Y NO INCLUIR EN LA HISTORIA DE CUBA, Y EN LOS MEDIOS MÁS FRECUENTEMENTE EL INTERNACIOALISMO A LOS PEBLOS DE ÁFRICA, SOBRE TODO EN ANGOLA, ES COMO USTED PLANTEA, CREO QUE YA ESO SE HA PEDDO Y BASTENTE, ESPERO SE CUMPLA, PUDIERA DECIRSE COMO DECÍA FIDEL QUE EL PROTAGONISMO DE LOS CUBANOS EN ANGOLA, LA LIBERACIÓN DE EL APARHEID, EL APOYO DIPLOMÁTICO EN TODOS LOS SENTIDOS Y EL DÚO, FIDEL Y RAÚL, CON UN PUEBLO QUE TDOS QUERÍAN IR, CUANDO SÓLO NOS QUEDA EL HERMANO CHIQUITO COMO LE LLAMA EUSEBIO TAN RESPETUOSAMENTE Y AMOROSAMENTE, RAÚL CASTRO..., NO DEBE ESPERARSE MAS PARA ESCRIBIR, ESO QUE USTEDES PIDEN ES UN DESEO JUSTO, REAL Y NECESARIO PARA LAS NUEVAS GENERACIONES, PORQUE A USTED LE HAN COMENTADO AQUÍ LOS COLEGAS DE CUBADEBATE, ESPACIO DIGNO, Y ESTÁN DE ACUERDO TODAS ESTAS HISTORIAS LINDAS, Y NO ESTÁBAMOS DE FIESTA, ESTÁBAMOS EN LA GUERRA , CONTENTOS DEFENDIENDO EL MISMO IDEAL, LA LIBERACIÓN DE ESE PAIS,, Y QUE TODAVÍA SIGUEN PUEBLOS QUE NECESITAN ESA LIBERACIÓN, PUERTO RICO POR EJEMPLO, EL PEDAZO ROBADO DE MÉXICO, POR LOS ESTADOS UNIDOS, WANTÁNAMO CON SU BASE QUE ES TERRITORIO NUESTRO, TODO ESO VERGONZOSO ROBADO NOS PERTENECE, ETC.YO TAMBIÉN PUDIERA COMENTAR, PERO CUANDO LLEGUE EL MOMENTO, SI ES NECESARIO LO HARÉ, TODO ELLO ES NO SÓLO LA IMPORTANCIA DE NUESTRA POSICIÓN, PARA NOSOTROS ES NORMAL EL DESPRENDIMIENTO, LA SOLIDIRADIDAD, EL ALTRUISMO, EL HUMANISMO Y EL INTERNACIONALISMO A NUESTROS HERMANOS QUE HASTA HOY SE MANTIENEN INTACTOS ESOS SENTIMIENTOS DE HEMANDAD, ESA HERMANDAD ESTÁ JOVEN E INTACTA.

  • tomas hilarion vidal cordero dijo:

    Que bueno Orestes que hallas abordado tan importante y sensible epopeya. Comparto plenamente tus criterios, estuve en Angola -1979-81- en Matala. Tiene que ser parte de los programas de estudio en los diferentes niveles de la enseñanza. Patria es Humanidad, el Internacionalismo Proletario -la solidaridad- como uno de los principios esenciales de nuestra Patria como nación y de la humanidad como luz y fuego para llegar al mundo mejor posible para la sobrevivencia humana y la definitiva justicia social. Tenemos -además- que forjar los valores mediante el conocimiento y la motivación para que perdure la obra hermosa de la revolución cubana. GRACIAS COMPAY

  • CCM dijo:

    Recuerdos hermosos que hicieron, a los que tuvieron la oportunidad de vivir esa experiencia, mejores personas. Concuerdo en que hay que mantener viva aquella etapa de la Revolución.

  • Pablo dijo:

    Orestico, muy bien, lo q la foto te da nostalgia, no pierdas el intento, muy buena la idea y el contenido y especialmente la importancia de q el internacionalismo de la revolución cubana no se convierta en conmemoración de fechas, preocupación expresada por Fidel en una reflexión sobre Lula.
    Saludos.
    Paulo

  • Juan Carlos Molina Hamilton dijo:

    Si algo creo necesario y no lo digo por haber sido uno de los 300000 hijos de la tierra de Fidel que voluntariamente acudimos a arriesgar nuestras vidas en Africa de manera totalmente voluntaria y lo subrrayo pues he tenido que salir al paso de personas que niegan esta voluntariedad. Es que si debe divulgarse lo que allí vivimos para que no se olvide.Han habido intentos por la TV y el Cine pero no lo suficiente. Nuestrs misiones no fueron solo Las Caravanas, Sumbe, Cangamba por muy heroicas que fueran estas paginas y con pena he visto películas recientes por supuesto Made in USA en las que hablan de lo duro del Aparthei, de la lucha del ANC y para nada mencinan nuestro papel para acabar con tan oprovioso regimen. Menos aún se habla o se ha hablado nunca de la Misión en Etiopía y la campaña del Ogadén y de otras misiones. de Cuito Cuanavale se han escrito un par de Libros donde se habla de la hidalguía de nuestros pilotos que hicierón quebrarse a los Mirage sudafricanos, de Vladimir ese heroe espirituano que perdió una pierna y un brazo conduciendo su anfibio para desembarcar tropas al otro lado del Río. Pero son tantas historias que omitirlas sería irrespetarlas. Los que tuvimos el privilegio de cimplir estas misiones y que si la revolución decide las volveriamos a cumplir, fuimos con la modestia que Fidel nos inculcó pero creo que si hay una deuda de que todo esto se públique, además estan las nuevas generaciones en las que estas sencillas historias forman valores. No fuimos buscando nada pero nuestras medallas no queremos se oxiden guardadas en un escaparate y el día en que mueramos adornen nuestro feretro.

  • Ana Cristina Tablada dijo:

    Muy emocionante el escrito, ha puesto en el sus sentimientos que te sensibilizan con la epopeya vivida. Creo reconocer en dos de las fotos a Fernando González Llort. Continúe escribiendo sobre este tema y no dude tener éxitos.

  • Ernesto dijo:

    Gigante nuestro pueblo sencillo que llevó sobre sus hombros esta victoriosa contienda, salidos desde los más humildes lugares de Cuba, fui testigo desde agosto de 1988 a mayo de 1990 y también coincidí en Tchipa, Cahama, Lubango, Lobito, Luanda

  • Lazaro Gutiérrez Lago dijo:

    Necesitamos que todos los cubanos conozcan la increíble epopeya de Angola y nos sintamos partícipes de todo

  • Andrey dijo:

    No tuve edad suficiente para ir a Angola, pero uno de mis hermanos sí; también a finales de la década del 80. Recuerdo que me parecía todo un hombre mayor cuando se iba y al regreso me pareció un hombre "viejo" desde mi inocencia de niño; que semanas antes de que él llegara le pregunté a mi papá porqué tiraban voladores (fuegos artificiales) por los internacionalistas que regresaban y él me contestó -ya veraz cuando llegue tu hermano-; y verdad que fué una fiesta de barrio su regreso... Años después me di cuenta que salió de Cuba siendo casi adolescente, con apenas 18 años cumplidos; voluntario, revolucionario; saqué la cuenta que yo con esa edad "no había hecho nada" que valiera la pena contar... Pero sí, me toco las batallas por el regreso de Elián, estuve presente aquel primero de mayo en que Fidel dio a conocer el concepto de Revolución y no sabía que era parte de la historia...
    Y nada, que cada época tiene sus batallas, el internacionalismo en África es una de nuestras páginas más gloriosas de la historia Patria, hay que enseñarla con pasión a las nuevas generaciones para que nadie pueda tergiversar la realidad de aquellos años...

  • Africano dijo:

    Orestes estoy con tigo en esto que pretendes escribir por estos días, de seguro que no dejare de leerte, yo también llegue ha Angola por esos mismos días en la jefatura de un Batallón de Tropas Especiales y aunque antes y después la vida me dio la oportunidad ver otras grandes cosas no hay nada para nuestra generación que se compare con aquello, esa fue la tarea que nos dieron Fidel y Raúl, saldar nuestra deuda con la humanidad, te felicito de antemano por lo que pretendes hacer, saludos hermano.

  • matico dijo:

    orestes mijo, no te encuentro en la foto....concuerdo contigo en todo lo que dices...yo tuve tres hermanos juntos en áfrica ,dos en angola y uno en ethiopía....mi madre casi se vuelve loca...pero regresaron los tres.....y lo que cuentan te saca las lágrimas aún despues de tantos años...felicidades compañero.

    • Marvin dijo:

      Es el mas pequeño , pero grande como persona y amigo.

  • Ángel Luis Lambert dijo:

    Sólo hacerles un comentario, yo tengo mi diario de dos años, celosamente guardado para que un día mis hijos o nietos sepan de mi estancia allí en tierras angoleñas, allí recojí hora días, hechos relevantes y no tan agradables, menciono a personas y lugares, dios Santo éramos unos niños, en todo el sentido de la palabra, yo desde temprano sabía lo que era un diario, sabía lo del Che y de Martí , leí sus diarios vi sus errores en ellos ( en mi opinión) escribí textualmente todo porque también sabía que la memoria sufre una especie de cambio con el tiempo.... Como me gustaría decir y escribir también mis memorias en un espacio periodístico... No creo que sea posible.... Gloria a mis hermanos muertos en ese continente sin distinción ninguna....

  • Ángel Luis Lambert dijo:

    Si, ya escribí, lo quiero volver hacer, conozco ese sur de Angola... Lubango, tan bien que no es fácil imaginarlo, Cahama, chibemba, chivia, mosamede , quizás no lo escribo bien, me refiero a esos lugares de alla, desde en día 19 de diciembre de 1983 hasta febrero de 1986, está registrado algunas hojas de libretas de Angola ya están amarillas y todavía se puede leer bien, un día las voy a escribir en máquina , esos puentes a cuidar de noche, ese frío tan grande en los meses de invierno del sur, esas noches que frente a un compañero a un metro de distancia no lo veía, y en esos tiempos de Luna llena donde alardear de tener buena visión era común, leíamos cartas, periódicos y unas que otras publicaciones y fotos nacionales, fotos que los jóvenes nos pasáramos de mamo en mano, que va no hay papel ni espacio para decir todo lo que hay que decir, para terminar, mis medallas ( 3) no se donde estan, hubo un incendio en la casa muy pegada a la mía y todo se perdió en esa fecha, pero en honor a la dignidad no quiero que adorne mi cadáver..... Ya lo hice y que!!!! No me arrepiento, de nada......

  • Candido dijo:

    yo no pude estar en Angola, la edad me lo impidió, pero no dejo de leer cualquier libro o nota que sobre este tema caiga en mis manos. Esa es una parte de nuestra historia dificil de olvidar, para los que la vivimos desde los ojos de un niño que veia partir y llegar (aveces no) a un familiar, amigo, vecino cercano o simplemente a un cubano cualquiera que cumplia con el sagrado deber de liberar a un continente entero del oprobio y la desigualdad que significaba el Apartheid. Todabia me emociono hasta las lagrimas con la película CARAVANA aunque ya perdí la cuenta de cuantas veces la he visto. No contar la epopeya de Angola a las nuevas generaciones es perder la oportunidad de llevar la historia tal como fué y no como pretenden contarla en estos tiempos de ciberconectividad los que le importa muy poco la sangre cubana vertida en esa hermana nación, dolorosamente a veces por combatientes de dicha gesta. Invito a que todo el que quiera y que estubo en Angola que cuente aqui su pedacito de historia, esa con la cual se arma la más grande, esa que nadie en el mundo podra ignorar jamás.

  • Leandro dijo:

    Orestes, interesante tu relato. Quizás alguna vez nos encontramos o estuvimos muy cerca. Llegué a Angola en febrero de 1988. Al parecer al abrir la portezuela del avión en Luanda todos los cubanos tuvimos la misma sensación, porque la mía coincide exactamente con la tuya. Corrían los combates de Cuito Cuanavale y sobre todo por las noches desde Futungo la tierra parecía estremecerse con los aviones que una y otra vez despegaban, según me dijeron, llevando material de guerra para el frente. Fui destinado a un Grupo Táctico ubicado en Yamba, por lo que de Luanda volé a Lubango donde estaba la Jefatura de la Agrupación de Tropas del Sur. Allí estuve algunos días hasta que, en una caravana del que pasaba a ser mi Grupo Táctico que fue a aquella ciudad a buscar abastecimientos, partí para Yamba, de Yamba, ya con mi grupo Táctico partimos para Matala, de Matala fuimos hasta Cahama y desde allí nos trasladamos a Tchipa. Mi Grupo Táctico estaba compuesto, esencialmente, de jóvenes soldados del Servicio Militar. Nunca me es posible hablar de aquellos valerosos y sacrificados jóvenes que voluntariamente habían decidido ir a Angola, sin que se me humedezcan los ojos y un nudo en la garganta me entorpezca el habla.
    Gracias Orestes sacarme por un momento de la COVID-19 y remontar mis recuerdos a aquellos heroicos y ya lejanos días, que nunca deben morir en la memoria de cada generación cubana.

  • Rodney dijo:

    Orestes: gracias por revivir poniendo rostros estas páginas de solidaridad que la Revolución cubana ha escrito. Mi padre partió a Angola en 1978, con una hija pequeña (mi hermana). Que yo haya nacido dos años después significa que pudo regresar para contarme sus experiencias bélicas y humanas. Un primo también cumplió misión allí: entró como soldado y salió de oficial por sus méritos. A los ingenuos que puedan dudar de la voluntariedad de los se arriesgaron, puedo decir que la aspiración de muchos niños a fines de 1980, era llegar a cumplir misión en Angola, subiendo el ejemplo de nuestros familiares, y porque entendíamos la dignidad y honra que había en ello. Nunca olvidaré cuando acompañe a mi padre a recibir la caravana que trajo los primeros restos de los caídos, en 1989: Operación Tributo, que deberá ser eterna.

    Se

  • Nilo Roa dijo:

    Cuando yo nací el machadato había acabado 11 años atrás y en las clases de historia para mi era tan lejano como las guerras de independencia y estas se unian a la llegada de los españoles..... mi nieto de septimo grado y el de Pre nacieron este siglo, sus padres eran estudiantes cuando se combatía en Africa. La enseñanza de la Historia necesita pasión, poner en ella el alma de los que la forjaron para que se logren los objetivos de no ser el amor ridículo a la tierra que pisan nuestras plantas sino el rencor a quien la oprime, la comprensión de cual es el camino de justicia social y libertad por el que se ha luchado por más de 150 años........

  • Germán Acosta dijo:

    Mil Gracias Orestes,me toca el agradecimiento doble,por el magnífico arículo y por haberlo dedicado a mi hermano mayor Andrés Acosta.Por él conocí de todas las anécdotas en tierras angolanas y tuve la oportunidad de conocer a todo el grupo de los "fakires" cuando era un adolecente.Su perdida ha sido irreparable,pero andresito sigue viviendo en todos ustedes y en la hermosa obra que juntos escribieron.Gloria eterna también al gran Boris.

  • Orestes Hernandez Hernandez dijo:

    Gracias a todos los que opinan. Como digo, es parte de la historia que no debe quedar en efemérides conmemoradas.
    Nuestros enemigos nos quieren sin memoria o quieren imponer su versiòn de los hechos.
    Cubadebate tuvo a bien, y agradezco publicar la primera entrega.
    En mi muro de facebook pongo cada dìa un capítulo de mis vivencias en Angola. Hoy puse la tercera.
    Abrazos.
    Orestes

  • Ricky dijo:

    Orestico
    Te la comiste, muy bonito y bien escrito. Homenajes como este, genuinos y sencillos, hay que seguir haciéndolos, para que esta epopeya, en que participaron tantos jóvenes cubanos, y con un impacto mundial, no se olvide. Felicidades y besos a tus 3 mujeres

  • Carina dijo:

    Gracias Orestes por traernos a la memoria esos días gloriosos y difíciles en que haciamos parte de la historia con el solo orgullo de estar allí donde más nos necesitaban.
    Recordé leyendo tu "epílogo" a los tantos soldados angolanos y namibios alejados por años o para siempre de sus familias, recordé los días de Cahama, los constructores de Uneca y aquel aerpuerto que surgió en meses, de Lubango y sus flores gigantes, de la cloroquina y la cantimplora de agua diaria, de los niños que rondaban las unidades, de la alegría cuando regresaban de sus misiones combativas los exploradores o nuestros aviones, el "flechero" subido horas en aquel único árbol, la tristeza infinita por los caidos, el día que llegamos de nuevo a Ondjiva, a Calueque y aquel mensaje dejado en un muro por un soldado sudafricano en retirada. Orgullosa fui a cumplir ese deber, consciente y desinteresadamente. Orgullosa sigo estando del tiempo que me ha tocado vivir, de ser parte para siempre de esa gran epopeya cubanoafricana.

  • Amanda Acosta dijo:

    Escribo estas lineas despues de haber leido cada uno de los comentarios anteriores llenos de gratitud/ pasion y reconocimiento a tan imborrables tiempos vividos por miles de cubanos, que por cierto concuerdo que deben ser mas divulgados para salvaguardar la tan importante memoria historica cubana.
    Articulo que dedicaste a mi padre del cual no tengo ni un
    solo recuerdo fisico, pero al cual admiro y siento que es mi
    guia maravillosa...gracias a que ustedes, sus amigos
    siempre me han hecho llegar su esencia y anecdotas.

    Te agradezco mucho por haberlo dedicado a el y a Boris, poque han pasado muchos años ya, pero a los ojos de
    ustedes, sus amigos, desde que yo era una niñita y hasta el
    dia de hoy cada vez que les dicen "mira la hija de Andres"
    me doy cuenta que no ha dejado de estarlo ni un minuto.Mil gracias.

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