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Un cemento para el Nobel (+ Fotos, Video e Infografías)

Por: Elizabeth Borrego
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Fernando Martirena encabeza las investigaciones sobre el cemento ecológico cubano. Foto: www.lc3.ch.

Desde hace casi una década, expertos cubanos y suizos dirigidos por el profesor Fernando Martirena amasan la idea de producir el primer cemento ecológico cubano, un proyecto que pudiera germinar este año en la fábrica Siguaney.

Luego de casi 10 años perfeccionando su fórmula, dictando conferencias y reproduciendo en cientos de artículos científicos la importancia de una solución ecológica para las construcciones de estos tiempos, el profesor Fernando Martirena tiene una certeza a todas luces más que probada: el cemento, segundo material más usado del planeta, componente de más de la mitad de todo lo que nos rodea y responsable del 8 por ciento de las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera, carece totalmente de sex appeal para la humanidad.

Es por ello que antes de presentar a cualquier auditorio en qué consiste exactamente el LC3, primer cemento ecológico cubano, el profesor villaclareño explica la dicotomía de que uno de los materiales más demandados del universo sea, además, uno de los más contaminantes.

“Después del agua, el cemento es el material que más se consume en el mundo, no existe otro que se produzca de esta forma. El año pasado, por ejemplo, su producción mundial fue de 4 400 millones de toneladas.

“Ese mismo material extremadamente útil tiene un impacto muy desfavorable en las emisiones de CO2 a la atmósfera. Sin embargo, no existen otras soluciones para resolver los grandes problemas que tiene el planeta con más de 1 000 millones de personas sin vivienda, pues otros como el adobe, la madera o el acero no se encuentran en volúmenes suficientes. ¿Cómo producir entonces materiales para ello?”.

Se trata, de acuerdo con expertos, de un reto de los más grandes y menos conocidos de la ciencia moderna, ahora impulsado por la colaboración conjunta de científicos del Centro de Investigación y Desarrollo de Estructuras y Materiales (CIDEM), adscrito a la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, y la École Polytechnique Fédérale de Lausanne, Suiza, quienes consiguieron la formulación del LC3 o cemento de arcilla calcinada (Limestone Calcined Clay Cement) que ahora inicia su primera prueba industrial comercial en la fábrica de Siguaney.

En el 2013 Siguaney produjo las primeras 113 toneladas del material. Foto: www.lc3.ch.

Según explica Martirena a Escambray, la mezcla tiene como novedad la sinergia entre la arcilla calcinada y caliza, lo que influye en la reducción de los volúmenes de clínquer, elemento más contaminante en las composiciones comunes, y reduce así las emisiones de dióxido de carbono.

Por si fuera poco, la presentación al mundo del LC3 también se anuncia con cierta espectacularidad como componente principal del proyecto Viaje infinito, una carretera monumental que gira sobre sí misma, obra del artista espirituano Wilfredo Prieto, insertado en la decimotercera edición de la Bienal de La Habana, prevista para 2019. Con dimensiones colosales (un kilómetro de largo y 200 metros de ancho), la pieza se ubicará cerca del poblado de Zaza del Medio y de la Autopista Nacional.

Sobre los retos del LC3, sus usos y proyecciones en la industria cubana, su experiencia de años lo mismo con los investigadores suizos que con los cementeros de Sancti Spíritus, el profesor Martirena tiene mucho que contar.

¿Cuándo comenzaron sus investigaciones relacionadas con el cemento?

Todo empezó en el año 2005. En aquella época buscábamos sustitutos del cemento Portland como parte del programa nacional de vivienda. Después de trabajar los desechos de la industria azucarera (cenizas de bagazo y paja de caña), llegamos a las arcillas calcinadas, empezamos a estudiarlas y nos dimos cuenta de que es un material mucho más reactivo. Desde ahí hasta hoy llevamos unos 13 años investigando.

¿Específicamente cuándo aparece la formulación del LC3?

El LC3 se descubrió como fórmula en el año 2009, fruto de la colaboración entre el CIDEM y la escuela de Laussana. Desde que apareció cancelamos el resto de las investigaciones y lo estudiamos de lleno. En Cuba se presentó por primera vez en 2010 y en ese año ya la industria del cemento decidió asignar la fábrica de Siguaney para hacer las pruebas. En ese momento ya teníamos producción de laboratorio por lo que empezamos a ver cuáles eran las opciones para hacer una prueba industrial en la fábrica espirituana.

Esto representó un paso importantísimo, pues la esencia de todo el proceso es conseguir pruebas reales para la industria porque muchas veces una cosa probada en laboratorio no consigue las mismas condiciones en la planta. De modo que en 2013 hicimos 113 toneladas de LC3 en la fábrica con muy buenos resultados y ahora preparamos la que pudiera llamarse la primera producción comercial experimental porque vamos a hacer unas 4 000 toneladas. Nunca se había hecho tanto en el mundo entero.

Composición del lc3 por porciones. Foto: www.lc3.ch.

¿Qué ventajas presenta el LC3 ante los cementos normales?

Primero es importante conocer que los cementos tienen dos grandes familias: los puros, que consiguen muy buena resistencia desde las 24 horas de fabricación, y los cementos mezclados, donde parte del clínquer se sustituye por puzolana u otros productos, por lo que durante los primeros siete días tienen menos resistencia.

En ese sentido, el LC3 mantiene similar resistencia a edades tempranas que los cementos puros a pesar de reducir el clínquer a la mitad. A esto se suma un costo ligeramente más barato, pues no requiere una inversión ni mucho tiempo para el montaje de la producción. Una planta de cemento puede costar 500 millones de dólares y se demora cinco años en fabricarse, mientras que un calcinador cuesta hasta 2 millones y se fabrica en seis meses.

Lo tercero, que a mi modo ver resulta más importante, es la manera en que la fórmula logra reducir significativamente las emisiones de CO2 asociadas a la producción de cemento. Pensemos que solamente con 300 millones de toneladas de LC3 logramos reducir las emisiones globalmente en un uno por ciento y el protocolo de Kioto fijaba la necesidad de reducir ese porcentaje en 12. Nosotros estamos hablando de conseguir un uno por ciento menos con una única tecnología y un mínimo de inversión en menos de tres años.

¿Han estudiado otras posibilidades para su producción en Cuba?

Sí, incluso de forma industrial y local. La planta de Siguaney está actualmente en fase de inversión y estamos estudiando cómo llevarlo a Artemisa que tiene un material muy bueno. Además, la fórmula se ha insertado dentro de la producción local de materiales de la construcción moliendo residuos de ladrillos —el equivalente de la arcilla calcinada—, mezclarlos con calizas y luego con cemento. El plan de 2018 aspira a producir 35 000 toneladas en los talleres.

Estamos previendo que para 2019 sobrepase las 100 mil toneladas de LC3 en el país —el 40 por ciento por la vía industrial y el 60 por ciento localmente—. Este cemento es ideal para la producción local, estamos pensando llevarlo al Ministerio de Comercio Interior para que la población pueda comprarlo, porque es más barato.

Las emisiones de CO2 a la atmófera del LC3 con respecto a otros dos cementos. Datos tomados de una investigación de la UCLV del año 2015.

A pesar de las posibilidades de extenderla por toda Cuba, la fabricación de LC3 se ha concentrado en Sancti Spíritus…

Porque existe muy buena conexión, las empresas son más abiertas. Además, la arcilla la buscamos en Yaguajay, que resulta óptimo pues, según los cálculos, para que sea rentable la producción, el radio máximo para transportar la arcilla y garantizar costos eficientes, es de 100 kilómetros.

Además su fórmula se ha extendido a decenas de países…

Hoy día estamos probándolo en Guatemala, Colombia, Ecuador, Perú, México y otros países del área, así como China y Tailandia. En la India estamos en cinco compañías de cemento. En Europa estamos empezando en Portugal y posiblemente en Dinamarca. Existe una demanda grande en el mundo en este momento.

Su lanzamiento al mundo llega vinculado al arte, una forma poco convencional tratándose de un cemento, ¿cómo espera que sea?

Esto va a ser un adelanto de todo. Nos va a permitir hacer un puente que va a funcionar como tal y probar la resistencia de la mezcla. Ha sido muy interesante el trabajo con Wilfredo Prieto, porque en sus obras siempre se basa con la ciencia, la física. Viaje infinito será como una especie de show room, porque va a colocar el cemento a la visión de Cuba y el mundo entero desde Sancti Spíritus.

(Tomado de Escambray)

Se han publicado 20 comentarios



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  • wicho dijo:

    Espero llegue rápido a las tiendas y a mejor precio que lo que hay hoy, ya que cuesta menos producirlo.

    • Roberto Carlos dijo:

      RECUERDEN ESTO:
      LO BARATO SALE CARO

  • Alejandro Fernández Costa dijo:

    ¿Ya esta registrada por Cuba la propiedad del trabajo? Cuidado con los usurpadores de patentes.

  • Ignacio F dijo:

    Fabuloso

  • manolo dijo:

    Brillante! Felicidades.

  • Aurora dijo:

    Este trabajo del profesor Fernando Martirena del CIDEM de la UCLV ha recibido múltiples reconocimientos y premios a nivel nacional e internacional y, sobre todo, la producción industrial de este cemento LC3 será un aporte inestimable al desarrollo económico y social del país. Éxitos y muchas gracias por su sostenido esfuerzos para y dedicación.

  • Mágico dijo:

    No comprendo muy bien algunas cuestiones del artículo y desconfío de otras que supongo entender. Aquí se dice que "Una fábrica de cemento puede costar 500 millones de dólares y se demora cinco años en fabricarse, mientras que una calcinadora cuesta hasta dos millones y se fabrica en seis meses". No se aclara la cantidad de cemento que produciría una y otra fábrica, la del cemento que conocemos y la del ecológico. Tengo que suponer que sería la misma cantidad. Con un tantito de imaginación concluimos que nos avecinamos a una de las más grandes revoluciones que haya ocurrido en la historia de la construcción.
    No tengo muy claro tampoco si este tipo de cemento, experimental diríamos, es una tecnología de cubanos y suizos, que se ha patentado o hay otros países que lo producen. En un principio pensé lo primero, pero después dudé cuando leí: "Vamos a hacer unas 4,000 toneladas. Nunca antes se había hecho tanto en el mundo entero". Lo de mundo entero pudiera referirse a los países de América, Asia y Europa, donde se asegura que "El cemento se está probando". Pero de todas maneras no queda claro, al menos para mí, si somos o no el primer país del mundo productor de cemento ecológico.
    En otra parte se lee: "El plan del 2018 aspira a producir 35,000 toneladas en los talleres". Primeramente, no entiendo bien qué significa la palabra "talleres" en este caso; y eso de fabricar 35,000 toneladas en el año que transcurre, me parece demasiada producción para los llamados talleres. Esta duda mía se completa cuando leo lo siguiente: "Estamos previendo que para 2019 sobrepase las 100 mil toneladas". ¡Qué manera de pensar en grande!.
    Creo tener suficientes razones para albergar muchas dudas en cuanto a esta empresa, después que otras tantas, igual de prometedoras, se convirtieron en quimeras. Me refiero a planes como los del café caturra, la zeolita o mineral del siglo y otros muchos, que por verdadero pudor no quisiera ni nombrar. Sigo mirando en el emprendimiento que nos ocupa esa cubanísima tendencia de hoy en día a lo grandilocuente, a lo pomposo, a lo excepcional, cuando de sueños se trata.
    Para demostrar que el cemento es verdaderamente de calidad, se construirá con él una obra gigantesca de arte y de ingeniería, "un puente que va a funcionar como tal" y que probará "la resistencia de la mezcla". Este puente o carretera, como también se le llama, tendrá nada más y nada menos que un kilómetro de largo y 200 metros de ancho. Me interesaría ver aunque sea la maqueta de esta literalmente grande obra.
    Es de suponer, de acuerdo con lo que dice el artículo, que miles de turistas del mundo entero vengan a Zaza del Medio a admirar la colosal creación que se nos promete, para lo cual sería necesario construir nuevos hoteles, tal vez tan monumentales como el que se proyecta comenzar en La Habana en septiembre de este mismo año. Sin lugar a dudas deseara equivocarme en este análisis tan pesimista; aunque seguramente el futuro se encargará de despejar mis dudas sobre el sensacional empeño cubano, que dotaría al mundo de un novísimo, según entiendo, material para la construcción.

    • Roberto Carlos dijo:

      realmente ud ha dado mas que 1 ejemplo vivo de la realidad y estoy mas q d acuerdo con su valoracion, y si me inquieta mucho que no dan los datos de resistencias y durabilidad de dicho cemento y si de la disminucion de co2 a la atmosfera? jajaja que lo compre quien no lo conozca. de igal manera considero es una alternativa mas para nosotros los cubanos... pero sera? en cuanto a los niveles de produccion huffffffffff debemos ir pensando en preparar unas cuantas naves de almacen diria unos cuantos cientos de naves bien altas para gurdar todo ese volumen. bueno espero no ser pesimista pero bueno que mas da......

  • Mágico dijo:

    Después que he visto el video de la maqueta no aprecio que la carretera tenga 200 metros de ancho. Pero supongo que el proyecto es un gasto muy grande de cemento y de otros materiales, para algo sin utilidad en la práctica. No me parece oportuno la construcción de tal obra en este momento.

  • curbelo dijo:

    Grande Profe, siempre poniendo en alto el CIDEM, FConstrucciones, UCLV, VC, CU. saludos!

  • javierplacetas dijo:

    Magnífico producto que encuentra resistencia en su uso hacia adentro de país... 5 compañias de cemento Indias , China , Talandia , etc lo han probado y lo usan y en nustros talleres de producción local se resistena a utilizarlo.. dicen que "no sirve"y que el bueno es el "pp250" Nada, que nadie es profeta en su tierra.
    En cuanto al registro de patentes y demás eso está muy bien trabajado.
    Por último .. una acotación sobre la producción en el entorno local,... los costos e producción se disparan y el cemento LC3 se torna costoso. Primero . no en todos los lugares hay hornos de ladrillos , ni para recoger el sobrante que habría que moler (energía, molino, mano de obra) y tamizar ( más energía y mano de obra) o calcinar directamente la arcilla (pequeña minería + horno +mano de obra+ energia +tamizado) yo creo que la producción local de esta formulación no debiera ser una exigencia para todos sino más bien una tecnología disponible para el arsenal e las producciones y el que pueda que pueda...

  • Jorge Núñez dijo:

    Cuando la inteligencia, la dedicación y la voluntad de servicio a la ciencia y la sociedad se juntan y el sector productivo se muestra colaborativo, salen maravillas como esta que nos regalan nuestros compañeros de la UCLV, en particular Martirena. Ese es el verdadero camino para convertir a la ciencia universitaria en una fuerza social transformadora.

  • feria dijo:

    Todo importante, me parece que la parte del dice:"....reducir las emisiones globalmente en un uno por ciento y el protocolo de Kioto fijaba la necesidad de reducir ese porcentaje en 12.". Para mi es bueno si dijera a un uno porciento y no en un uno porciento, ya que de ser así se queda en 11 de lo que se pide en el protocolo de Kioto. No sé si me pueden aclarar.

  • Jorgito dijo:

    Muchas gracias a la periodista y al Profe Martirena con su equipo por sus esfuerzos y dedicación. El colectivo de Cemento Siguaney los admira y respaldamos la producción de este cemento. Queremos que Cuba continúe desarrollandose con los aportes de la ciencia y la experiencia de las plantas productoras de cemento.
    Haremos la prueba industrial y continuaremos adelante para continuar aportando a un socialismo Próspero y Sostenible en Cuba.
    Un abrazo

  • Felipe dijo:

    Como siempre, un pais sin cemento pero con el primer cemento ecologico del mundo

  • A García dijo:

    Tal parece ser una opción para un país como el nuestro , me preocupa la lentitud con que se hacen las inversiones porque ahorita apareceran países exportadores de LC3 y todavía Cuba no ha terminado la Fábrica .
    No se puede estar patinando con algo que puede aumentar considerablemente las exportaciones del país

  • Jose R Oro dijo:

    Muchas felicidades Prof. Martirena, este es un esfuerzo colosal y de una importancia capital para Cuba. Conozco el considerable potencial de Cuba para producir las calizas, las arcillas con las características mineralógicas necesarias, la bauxita, el caolín para cemento blanco, las zeolitas y tobas, las puzolanas naturales y otras materias primas requeridas. Para que Cuba pueda producir un variado surtido de cementos, en los cuales los LC3 serán protagonistas ecológicos y de costos. Me impresiona mucho la tabla mostrando las emisiones comparadas de P-35, PP-25 y LC3. Un gran abrazo cubano para usted. y una gran felicitación a Escambray y a Elizabeth Borrego por su magnífica labor periodística.

  • Geólogo dijo:

    El LC3 es una alternativa que contribuiría a reducir las emisiones de CO2 e incrementaría las producción de cemento. Téngase en cuenta que por cada tonelada de cemento portland se pueden obtener dos de LC3, súmele a eso que el LC3 se puede producir de manera artesanal.
    También debería darsele una mirada a los cementos puzolánicos que en Cuba incluso se han producido a escala industrial como es el caso del PZ-25, donde se logra sustituir hasta un 30 % del cemento por tobas zeolitizadas sin calcinar.
    Felicidades al Profesor Martirena por los resultados y sin desmeritar su labor quiero que se conozca que en este mismo campo investigadores del Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa trabajan buscando otras variantes que permitan la sustitución del cemento por otros materiales como las tobas zeolitizadas y tobas con contenidos importantes de vidrio volcánico.

  • Carlos H dijo:

    Hola soy un estudiante de Geología de Moa y soy uno de los estudiantes involucrados en este proyecto bajo la tutela del profesor Luis Alberto Pérez García, en primer lugar desde el primer momento que escuché hablar acerca de este cemento por parte de mi profesor supe que este traería consigo enormes beneficios tanto para el país como para la industria y es que la verdad desde mi punto de vista este constituye una revolución en esta industria ya que una ves se lleve a cabo disminuirá enormemente la contaminación ambiental por emisión del CO2. Gracias por todo su trabajo y espero que continúen sumando logros.

  • Francisco Vilán Pérez dijo:

    Hola. Todo bueno de eliminar el CO2,pero lo que no entendi es si sirve para fundir placa de los hogares, sin riesgo a que se caiga. Espero sus respuestas, solo para estar seguro. Es el que está llegando a los rastros. Gracias

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