Vocacionales: IPVCE José Martí, aferrado a la obra del Apóstol (+Fotos, Video e Infografía)

El distintivo del IPVCE se retomó desde hace unos años. Foto: Nelson Rodríguez Roque/ Cubadebate.
A estas alturas del curso, a Laura Melisa es muy probable la hayan mandado a buscar la llave del aéreo o preguntarle una duda al profesor Ruffini. Pero más seguro es que ya “recita” la Tabla Periódica y el lema del aula para recibir visitantes.
Eso les ha tocado a todos los que se vistieron de azul fuerte y claro en septiembre, específicamente en el holguinero Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas (IPVCE) José Martí.
Pero lo que hace más singular a la adolescente es su condición de discapacitada, y las adaptaciones con una rampa y barandas que se construyeron en la escuela, para darle continuidad de estudio.
“Las expectativas que tenía se cumplieron al entrar en la Vocacional. Siempre quise incluirme en la sociedad y estudiar, y aquí me siguieron dando oportunidad. Optaré por una carrera cuando termine mi doce grado. Trabajadores y profesores me tratan muy bien, con el amor que se merece un discapacitado. Me ven como una estudiante más. La rampa que construyeron facilita mi tránsito y evita las barreras arquitectónicas. Esta escuela me inspira a optar por alguna profesión relacionada a las Ciencias”, plantea.

Fidel observa la maqueta de la escuela y conversa con una estudiante el 1 de septiembre de 1977. Foto: Nelson Rodríguez Roque/ Cubadebate.
La Vocacional es tan simbólica como la Loma de la Cruz, por aquel aguacero del primer día del noveno mes del 77', cuando el Comandante en Jefe la declaró inaugurada. No hay centro de trabajo en la provincia que no tenga en su plantilla un graduado de ese instituto, en su momento igualado en capacidad de matrícula a sus homólogos de La Habana y Villa Clara. Incluso, en décadas iniciales, abarcó también alumnado de Granma y Las Tunas.
Pero son otros tiempos, hoy sus estudiantes, mil 35, representan la cuarta parte de los que habían en un principio. Infraestructuralmente, las huellas del Período Especial y el tiempo la han marcado. Sus metros cuadrados se han visto reducidos a solo dos unidades docentes – de seis que existieron. Mas, la esencia trata de conservarse por un claustro aferrado a hacer de la obra del Apóstol su día a día.
Sueños reparados y por reparar

Los bloques docentes de las unidades recibieron una reparación integral. Foto: Nelson Rodríguez Roque/ Cubadebate.
Fernando Mendoza es director del IPVCE desde 2012. Sus subordinados denotan la capacidad de liderazgo en él y su calidad como persona. El máximo responsable del presente de la Vocacional dialogó con Cubadebate sobre las obras de reparación y mantenimiento que han acometido allí de forma escalonada.
“Venimos desarrollando un grupo de acciones desde hace cinco años, el grueso de ellas ejecutada en 2017, con motivo del aniversario 40 de la escuela. Entre estas, debemos resaltar el cambio de carpintería e instalaciones hidrosanitarias, y logramos impermeabilizar y pintar los dos edificios que ahora utilizamos, el ‘H’ y el ‘G’. En la parte docente, además, se repararon la hidráulica, la carpintería y la red hidrosanitaria, y se impermeabilizaron los bloques de las unidades 1 y 2. En el Bloque Central, se imitó esa misma actividad, y rescatamos el insigne monte de banderas, les dimos una reparación a los viales, restauramos el obelisco de nuestro Apóstol, hicimos dos murales en los flancos del vestíbulo, se colocaron falsos techos en oficinas, el lobby, y fueron decoradas todas las vallas de la entrada”, afirma.
¿Se les llegó a otros objetos de obra?
“El área de elaboración de alimentos recibió una transformación capital, al proveérsele de dos calderas modernas de fueloil. Ese era un lugar que, desde la inauguración, nunca había recibido ningún beneficio de esta magnitud. Cambiamos el piso y modificamos la carpintería. Las anteriores calderas, al estar defectuosas, contaminaban el medioambiente y en estos momentos no tenemos ese problema. Se buscó así una mejor cocción de los alimentos y humanizar el trabajo del personal de ese sitio.
“Rehabilitamos los almacenes y mantenemos el taller para conservar los nueve ómnibus. Restauramos la plaza central, ambientándola con temas relacionados a las Ciencias Exactas. Laboramos en los pasillos de las unidades y el Bloque Central, junto a los baños, cuyo espacio en los docentes es una faena en la que estamos enfrascados. Necesitamos terminar las bibliotecas y está previsto en 2019 rescatar el cine y el gimnasio.
“Ya en 2020, en una inversión de mayor envergadura, pretendemos devolverle la eficacia a la piscina. Hay que aclarar que las áreas del antiguo IPVCE son ocupadas en la actualidad, igualmente, por una Escuela Formadora de Maestros, una Secundaria Básica y un Pre-Urbano (todo forma parte de un complejo surgido en enero de este año), y el edificio ‘F’ se le entregó a fuerzas constructivas de las FAR, con el objetivo de renovarlo en su totalidad”.
¿Y el centro de documentación e información pedagógica (CDIP)?
“Actualmente, no utilizamos el CDIP o biblioteca central, porque no posee condiciones para su actividad. Creando dos bibliotecas facilitaríamos el acceso a estas de los alumnos, presionados por el horario, inclusive de nueve turnos en un día. Vamos a dotar al CDIP de algunas herramientas que tienen que ver con las nuevas tecnologías, así los estudiantes podrán ir hasta los fines de semana, al igual que los profesores”.
¿Cuánto se ha hecho en la parte hidráulica?
“Hemos rescatado la cisterna. Esta llevaba alrededor de una década inutilizada. Puede almacenar un millón 300 mil litros de agua y nos da cobertura para siete días, sin necesidad de acudir al acueducto. Revitalizamos la conductora y el tanque que llamamos hongo para almacenamiento. Pusimos un hipoclorador, el cual propicia que en todas las áreas el agua sea potable. Tenemos abastecimiento las 24 horas y en los dormitorios se mantiene el horario de baño”.
Evangelio vivo

Todas las clases de Química, Biología y Física se imparten en los laboratorios. Foto: Nelson Rodríguez Roque/ Cubadebate.
En 1980, entró Ángela Aleaga a formar parte del colectivo de profesores de la Vocacional. Entre calcular la Fuerza de Rozamiento o explicarles a sus muchachos los misterios del espacio y sus agujeros negros, ha visto pasar muchas generaciones de estudiantes.
“Los laboratorios de la escuela cuentan con una dotación nueva desde hace alrededor de tres cursos, de procedencia china. Ahora hay laptops, televisores de pantalla plana, cámaras para visualizar imágenes que se quieren denotar, y otros instrumentos propios de cada asignatura. Se ha posibilitado perfeccionar el sistema de desarrollo de las clases, porque montamos las prácticas de laboratorio, lo mismo con demostraciones, que a través del empleo de la computación y la televisión. Los estudiantes se apropian de los contenidos, ya que están más directamente vinculados a estos, mediante la teoría y la práctica”, explica.
Veinteañera, así empezó la bióloga Ana Arango como fundadora. Ahora está al frente de la esfera de Actividades del IPVCE:
“Creamos acá el centro provincial de entrenamiento de concursos, que atiende estudiantes de toda la provincia. Lo más importante es haber logrado que haya un entrenador por cada asignatura. Hemos concentrado a todos los concursantes en un aula, de manera tal que se trabaje con ellos específicamente.
“Como resultado de esto, obtuvimos en el Concurso Provincial 22 medallas de oro, 15 plateadas y nueve bronceadas, y fuimos a la Copa Nacional y se ganaron dos medallas. Realmente, hemos avanzado, pues carecíamos de entrenadores y los alumnos de preparaban por su cuenta”.
El movimiento cultural, otrora fuerte en la escuela, ha mejorado en gran medida por la colaboración de instructores de arte, la atención a estudiantes talentos y la revitalización de la brigada artística, al decir de Ana Arango.
“Se están haciendo los festivales culturales de la FEEM y al evento municipal iremos con muchachos en todas las manifestaciones artísticas. En la escuela, en las recreaciones, presentamos estas brigadas y actividades. Todos los meses, llevamos un grupo de estudiantes a una casita de niños sin amparo filial, para que actúen allí”, reflexiona.
A Rafael Espinosa lo retrata su buen trato hacia los alumnos. Son casi cuatro décadas en la Vocacional, ligadas principalmente a la esfera de producción. “Mandarria”, ese era el apodo por el que lo conocían los estudiantes, a fines de los noventa, época en que el IPVCE poseía huertos cuidados y productivos.
“A la vuelta de cuarenta años, la escuela mantiene sus principios fundamentales y hay muchos aspectos en que nos distinguimos como el mejor preuniversitario del territorio. Aquel sistema de trabajo que teníamos en los huertos, con los cuales llegamos a autoabastecernos de hortalizas, ya no existe. Los niveles de producción decayeron a cero y las áreas que utilizábamos se perdieron de manera total, incluso las que embellecían el entorno”, aclara.
Vocacional adentro

Ninguna de las piscinas del complejo se conserva adecuadamente. Foto: Nelson Rodríguez Roque/ Cubadebate.
“El trabajo de concurso había decaído, pero vamos en ascenso. Estamos repasando muy duro a los alumnos de doce grado, para las pruebas de ingreso. En estos momentos, la calidad del estudiante que entra al IPVCE no es óptima y eso repercute. La consecuencia es que haya un grupo de muchachos que no logra los 85 puntos en las asignaturas con requisito de permanencia, Matemática, Física, Química y Biología”, comenta José Guerra, matemático cuyos tres hijos se graduaron en la “José Martí”.
Se ha empezado un trabajo de captación en las secundarias básicas porque, a raíz de la irrupción de los preuniversitarios urbanos, muchos estudiantes prefieren estar cerca de la casa y varios son muy buenos docentemente; esto ocurre bastante en los municipios y en determinadas zonas de la ciudad de Holguín.
Además, los claustros en Moa, Sagua de Tánamo o “Urbano Noris”, por ejemplo, son exigentes y preparados. Hay territorios, como Banes, que ya no aportan igual que en etapas anteriores. De acuerdo a la asignatura optativa en que se examinan los aspirantes de noveno grado, entonces se conforman los grupos de décimo, a fin de potenciar la formación vocacional, y diseñar mejor los cursos optativos y facultativos.
Otro que ha estado en los 40 años de la escuela es el físico Fernando Doimeadios, a quien le preocupa la situación de las bibliotecas, pues la de la unidad 1 no tiene puertas ni ventanales y la de la 2 se ha readaptado en un almacén, además del panorama del CDIP. “No hay préstamos de libros, lo que dificulta las investigaciones, ejercicio característico de los IPVCE. El movimiento de monitores es ahora muy débil”, apunta.
El también destacado humorista añora volver a ver Festivales Culturales donde el nivel de actuación rozaba la excelencia, aun cuando eran aficionados: “Tenemos, de cierta manera, fortaleza en la música. Sin embargo, las otras manifestaciones se han quedado un poco atrás. El cine, un tabloncillo y el anfiteatro continúan deteriorándose, y esto conspira contra el auge cultural”.
“La Copa FEEM deportiva se hace en la base todas las tardes, para así no afectar el horario docente. Desde las 4:30 pm, realizamos una intensa actividad física en diferentes deportes, los más gustados son fútbol, voly y básquet”, manifiesta Jorge Pichardo, presidente de la FEEM allí.
Pero, hasta qué punto pudiera hablarse de un quehacer deportivo efectivo, cuando las canchas de baloncesto, y no todas, junto a un improvisado campo de fútbol, son los únicos espacios que mantienen vitalidad.
Ahí están en estado lastimoso la pista de atletismo – enyerbada y pasto del ganado vacuno –, las piscinas (una es del IPVCE), el gimnasio sin su tabloncillo, se perdieron en el marabú los terrenos de balonmano y les dan nulo uso a los de tenis de campo. No quedan huellas de lo que fue un cajón de arena de salto largo…
“Las condiciones en los albergues no son las que quisiéramos por el problema de las filtraciones, aunque se ha trabajado en sus aseguramientos de vida. Las tasas sanitarias son las mismas de los orígenes de la escuela, en varios casos. No obstante, las aulas en las unidades de estudio han recibido acondicionamiento y se les incorporó mobiliario nuevo”, expresa Pichardo.
A pesar de las consabidas “heridas” que la situación económica nacional, mayormente, ha dejado en esta Vocacional, queda todavía mucha tiza por gastar y ganas no faltan en un colectivo consciente de que los problemas subjetivos sí están al alcance de soluciones. El rigor docente tendrá que mantenerse, pues eso después allana el camino a los egresados y les da prestigio.
La Vocacional de Laura Melisa y sus compañeros, la de Argimiro Tamayo (profesor muy capaz ya fallecido) o Mariela Pino, la de Ángela, Espinosa, Ana, Guerra y los Fernando, entre otros, tendrá que seguir siendo principal cantera de la enseñanza superior en Holguín. Porque Fidel lo avizoró así, en 1977, cuando concluyó su discurso de una hora y 20 minutos: “Esperanza son ustedes, futuro son ustedes”.

Infografía: Edilberto Carmona.

Estudiantes del IPVCE José Martí. Foto: Nelson Rodríguez Roque/ Cubadebate.

El gimnasio no posee su tabloncillo y está muy deteriorado. Foto: Nelson Rodríguez Roque/ Cubadebate.

Las barandas y la rampa que se situaron para facilitarle el trayecto a Laura Melisa. Foto: Nelson Rodríguez Roque/ Cubadebate.

Fue restaurado el obelisco de nuestro Apóstol. Foto: Nelson Rodríguez Roque/ Cubadebate.
En video, estudiantes del IPVCE José Martí de Holguín
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Es muy bueno esto que se esta haciendo por esta gran escuela, soy graduado de alli y creanme, fue un honor graduarme, pero me gradue tambien de la resistencia y voluntad, pues en ese tiempo habia que tener esto para poder graduarte, desde la comida hasta las condiciones hacian de ella casi inavitable, imaginense que el agua en los baños nos daban por los tobillos y la del baño de la planta superior caia directamente hacia la ducha de nosotros, nada que habia que ser mago para salir del baño limpio. Pero igual me gradue y agradezco muchisimo a todos los que influyeron en este proceso, al profe Espinosa, a Sancho, Amado, Taborda, etc. Parece mentira que ellos todavia sigan ahi, esa escuela enamora,a pesar de todo.
Hola a todos, fui una estudiante feliz en esa maravillosa escuela desde 1978 hasta 1984, año en que salí a estudiar en la CUJAE, Ingeniería Agroindustrial. Lamento también el deterioro y la división de unidades. A pesar de todo estoy eternamente agradecida por la oportunidad de haber tenido los mejores profesores de Cuba, por haber recibido una educación eterna, por haber tenido los mejores amigos, los cuales conservo en el día de hoy, con principios y valores que hoy están en fase de extinción. Hace 4 años nos reunimos 63 estudiantes de la época y pudimos estar unas horas por los pasillos de la escuela, donde la nostalgia se apoderó y achicó nuestros corazones al ver que nuestras jardineras, aulas y piscinas ya no eran las mismas. Pero el amor por ese lugarcito donde pasamos de niños a adolescente marcó nuestras vidas para siempre, por eso nuestro grupo se llama “Los Igualitos”, porque cuando nos miramos y recordamos historias de esa época dorada, nuestra mente retorna a esos divinos y mágicos momentos. Somos un grupo gigante y estamos dispersos por toda Cuba, pero nos reunimos por provincias, Granma, Holguín, Tunas, Cienfuegos y la Habana.
Gracias a este medio por permitir hablar de ella.
Cuanta nostalgia por la escuela!!
Resalto el papel de Bertica en su empeño por reunir a los que estudiamos en esa escuela. Ha sido una de las almas fundadoras y presencia permanente del grupo de "Los igualitos". Soy testigo del intercambio permanente -vía electrónica- que mantienen y en cada uno no dejo de reconocer la presencia de la educación y valores inculcados por esa gran escuela. Gracias CUBADEBATE por traer a la memoria tantos recuerdos, gratos y no muy gratos, pero que como ha reconocido la mayoría impactaron de forma decisiva en nuestras vidas.
Leyendo este articulo tan biene laborado, recuerdo la intencion de mencionr en este tipo de Foro la ya conocida situacion del IPVCE Lenin de la Habana, otrora insignea dentro de este tipo de escuelas de ciencias exactas en la isla. En estos momentos no se conoce de ninguna accion para mejorar las condiciones del mismo. Salta asi mismo la actitud de algunos profesores con respecto a los estudiantes que ahi se encuentran, asi como la existencia de otras practicas dentro de ambos lados de la ecuacion.
Asi como el IPVCE jose marti en Holguin se encuentra inmerso en estos procesos de captacion de estudiantes, el IPVCE lenin se encuentra a todas luces en el proceso de decadencia mas marcado de su historia.
Agradecida siempre por lo que significa esa escuela y la educaciòn que recibí en ese lugar maravilloso,imposible olvidar esos 6 años vividos allì.Entramos siendo unos niños de apenas 11 o 12 años,recuerdo todo lo que llorè porq nunca me habia separado de mi familia y en esos momentos duros encontrè el cariño de mis profesores,de nuestra Ana Cancel de Fìsica que enjugaba mis làgrimas y me animaba a continuar,mi profe omar de Geografìa,un padre màs,Adrìan Almaguer y Feria,directores,Maricela la quìmica,Pablo Leòn,Tony,Aracelis....tanta gente linda que tienen una cuota inmensa en lo que somos hoy.Gracias,mil veces gracias por su entrega.Soy mèdico,especialista en Medicina interna y subdirectora del Hospital V.I Lenin .
Solicito a Cubadebate y a la Mesa Redonda, continuar estos trabajos sobre la historia de este interesante proyecto de la Revolución de las escuelas vocacionales y los IPVCE en Cuba, además exponer la situación presente de cada una de ellas y si es posible en la Mesa Redonda con los funcionarios del MINED correspondiente cual es el futuro de estas escuela y que se hace en la actualidad con ellas.
He visto algunos artículos sobre la Lenin y otros IPVCE, ahora leía el comentario de Ariagna solicitando el artículo sobre el IPVCE Antonio Maceo en Santiago, en las pág. de Cubadebate están los de varios IPVCE como la Lenin, Ernesto Guevara, Carlos Marx, la Engels, etc..., evidentemente todas merecen el artículo, además de todas estar alrededor de los 40 años de existencia.
Quiero decir que escribir sobre el IPVCE me anuda la garganta y me humedece los ojos, recuerdos tan gratificantes de la mejor adolescencia que alguien pudo tener y que igual la deseo para mi hijo de 12 años o los nietos que esten por venir. Mi hermano menor, mi esposa, muchos compañeros de trabajo, estudiamos en el IPVCE Ernesto Che Guevara, hoy somos profesionales y mejores personas, porque nos educaron ahí, somos como un clan o una sociedad fraternal, en cualquier lugar del país cuando decimos que estudiamos en la vocacional, alguien también aparece que estudio en la vocacional, no importa que sea de otra, las historias y las emociones son comunes y hasta algunas puertas que parecían inaccesibles se abren, esta fraternidad también se extiende a los profesores, realmente todas las experiencias de los comentarios anteriores son tal cual se describen.
Hace unos años tuve que ir por cuestiones de trabajo al IPVCE donde estudie, de director general estaba uno de los queridos profesores de mi época, aunque nunca me impartió clases, recordó mi rostro, conversamos largamente. Cuando salí, después de un recorrido por la escuela y ver la situación en que estaban su distintas áreas, las lágrimas rodaron por mi rostro y me prometí no regresar, quería conservar en mi memoria no aquella visita sino el recuerdo de mi adolescencia feliz del 83 al 89, a la escuela donde sin lugar a dudas pase los mejores años de mi vida, junto a amigos de toda la vida.
Hoy mi preocupación es otra como podemos preservar para las futuras generaciones un proyecto con tan buenos resultados, no solo sentimentales, sino en preparación académica y científica, en rigor, entusiasmo, preparación y capacidad para asumir cualquier tarea, a eso nos enseñó el IPVCE, a ser hombres y mujeres completos, le debemos esto a los fundadores y creadores de este proyecto, al Comandante en Jefe, al Gallego Fernández y Asela de los Santos, los Ministros de Educación que impulsaron todo aquello. Creo que todos debemos ayudar a preservar los IPVCE en Cuba para el futuro.
Una de las etapas más bonitas de mi vida las viví en esta escuela (2001-2004), cuanta nostalgia y recuerdos vienen a mi mente mientras veo estas imágines y leo estas letras, duele ver el deterioro que ha hecho mella en tan distintivo centro. Un abrazo a todos los profesores que formaron parte de mi formación, los cuales algunos están y otros lamentablemente no, gracias a ellos hoy en día soy un Ingeniero Informático agradecido por el granito de arena que inculcaron en mi.
Mi Escuela desde el 76 al 82. Inicié en el grupo 31 en 7mo y a pesar del tiempo guardo mis recuerdos y hasta mis amores. Cuanta admiración siento por mis compañeros que han alcanzado exitos en su vida y que de seguro reconocen los valores que nos inculcaron nuestros profesores (los mejores del mundo) y que han guiado nuestros actos. Fuimos privilegiados en nuestro tiempo. Cuantas historias. Mi nombre: José Francisco Mastrapa Escobar, tunero, El Pillo para mis allegados. Mi dirección de correo: contab2@enpa.minag.cu.
Se que la escuela está muy cambiada pero seguro de que nunca dejará de existir, al menos mientras quede un agradecido que se resista a olvidarla.
Un saludo fraternal para todos mis compañeros y éxitos en su vida.
Gracias Holguín, gracias Fidel.
¡Cuanta nostalgia me dio este artículo!. Es verdad que esta etapa es de lo mejor que me ha pasado aunque no la aproveché al máximo. Cuando yo cursé la vocacional - entre el 2003 y 2006 - ya existían problemas de infraestructura pero ahora está en un nivel terrible. Lo bueno de esto es ver que se está reparando lo que queda. Profe Espinosa, hace poco estaba haciendo un cantero en el patio de la casa y me acordé de usted cuando una vez me quitó el azadón para enseñarme como se hacía y en tres minutos casi lo termina, jeje. Yo le doy gracias al comandante por haber tenido la idea de crear esos institutos.
Que recuerdos tan lindos me traen todos los IPVCE, yo soy graduada de 1992 del antiguo IPVCE Ignacio Agramonte en Ciego de Ávila, Ceballo 2 como se le llamaba, hoy ya no es ni en la misma escuela, ni con el mismo nombre; fueron los mejores años de mi vida y las mejores amistades, el grupo de la gente del campo como nos llamaba el subdirector de Internado (Broche), (MATEMATICA B). A todos los profesores y a todos los estudiantes graduados y por graduar de estas escuelas mis felicitaciones.
Ya no hacen falta tantos hombres de ciencia sino aduaneros.
cuando uno lee artículos como este el pecho se le llena de una mezcla de sentimientos encontrados. por un lado: el orgullo infinito de haber estado allí, de habernos formado en una de las mejores escuelas de Cuba, con un claustro de profesores que recordamos agradecidos a pesar de los años transcurridos y por otro lado: el dolor inmenso de ver las condiciones en que está hoy. ese gimnasio, esas piscinas, esos edificios fueron parte indisoluble de nuestra formación. este año se cumplen 40 años de nuestro ingreso en esta escuela y lo vamos a celebrar como amerita la ocasión. creo que hoy no hay un solo sector importante de nuestro país que no cuente entre sus dirigentes y trabajadores con algún representante de los egresados allí, tenemos embajadores, periodistas, viceministros, médicos prestigiosos, ingenieros, en fin... GRACIAS a la vida, que me dio la posibilidad de pertenecer a ese selecto grupo de elegidos que disfrutó los mejores años de esa emblemática escuela. Ojalá la puedan recuperar completamente y, si hiciera falta, estoy seguro que los que allí estudiamos estamos dispuestos a colaborar en ese empeño. Se los puedo asegurar.
Yo tuve la dicha, porque lo puedo decir así, de estudiar en ella entre el 87 y el 89 y a la verdad que nunca imagine que tan bella e importante institución pudiera estar en estas condiciones, en aquellos años todo funcionaba a plenitud, esa piscina y ese gimnasio estaban excelentes y se podía nadar a diario y practicar deportes en ellos perfectamente, en fin todo era funcional, las áreas de deportes, la biblioteca, la radiobase con la cual se daba el de pie cada mañana, cuanta nostalgia de todo aquello, los comedores de primera y la alimentación ni hablar, todo en plato y de la mejor calidad y balanceada, eran 6 unidades y cada una tenía un menú diferente, las comidas mayormente eran opcionales se podía escoger lo que querías comer, nunca se pasó hambre, la alimentación era abundante, al punto que al compararla cuando entramos en la universidad era como ir a alimentarse siempre a un restaurant, no exagero, era realmente así, una cocina central con un comedor escuela y un policlínico donde la atención médica era de primera, aún conservo intacto los empastes en mis molares que me hicieron en esa institución, cuanta nostalgia, realmente fueron los mejores años de mi vida como estudiante, no lo niego, a pesar de que el régimen de estudio era intenso, pero eso indudablemente ayudo a formarnos, los días de recreación eran excelentes con el movimiento de aficionados, y excelente el grupo musical que teníamos con el cual disfrutamos muchas veces, por cierto el músico Gardy que hace algunos años es muy popular estaba en ese grupo de aficionados, tuve la oportunidad de disfrutar de Moncada, de NG la banda que fueron llevadas a la vocacional como forma excelente de recreación, fueron tantos y tan buenos profesores que contribuyeron a la formación de cientos de jóvenes, hoy excelentes profesionales, no creo que quede una sola empresa o institución que no tenga profesionales graduados de estas escuelas, no en vano la visión a futuro de nuestro comandante, ¿ cómo vamos a garantizar el futuro de los profesionales de este país y de los hombres de ciencia? si hemos dejado casi morir estas instituciones, realmente me causa dolor, si no las rescatamos estamos comprometiendo el futuro, recuerdo que en la José Martí, dado el tamaño de la de Las Tunas y Granma había una gran cantidad de alumnos de esas dos provincias éramos sobre los 4500 estudiantes y todo funcionaba como un reloj, a ella puedo agradecer todo lo que soy hoy, hago un llamado a la dirección del país para que rescaten todas estas escuelas insignias de la educación cubana, las cosas nunca volverán a ser como antes, el sistema educacional ha cambiado mucho, pero en ellas está la continuidad de los futuros profesionales de este país, bien vale la pena seguir invirtiendo en ellas y rescatarlas de tanto olvido.
Yo tuve la dicha, porque lo puedo decir así, de estudiar en ella entre el 87 y el 89 en la unidad 5 y a la verdad que nunca imagine que tan bella e importante institución pudiera estar en estas condiciones, en aquellos años todo funcionaba a plenitud, esa piscina y ese gimnasio estaban excelentes y se podía nadar a diario y practicar deportes en ellos perfectamente, en fin todo era funcional, las áreas de deportes, la biblioteca, la radiobase con la cual se daba el de pie cada mañana, cuanta nostalgia de todo aquello, los comedores de primera y la alimentación ni hablar, todo en plato y de la mejor calidad y balanceada, eran 6 unidades y cada una tenía un menú diferente, las comidas mayormente eran opcionales se podía escoger lo que querías comer, nunca se pasó hambre, la alimentación era abundante, al punto que al compararla cuando entramos en la universidad era como ir a alimentarse siempre a un restaurant, no exagero, era realmente así, una cocina central con un comedor escuela y un policlínico donde la atención médica era de primera, aún conservo intacto los empastes en mis molares que me hicieron en esa institución, cuanta nostalgia, realmente fueron los mejores años de mi vida como estudiante, no lo niego, a pesar de que el régimen de estudio era intenso, pero eso indudablemente ayudo a formarnos, los días de recreación eran excelentes con el movimiento de aficionados, y excelente el grupo musical que teníamos con el cual disfrutamos muchas veces, por cierto el músico Gardy que hace algunos años es muy popular estaba en ese grupo de aficionados, tuve la oportunidad de disfrutar de Moncada, de NG la banda que fueron llevadas a la vocacional como forma excelente de recreación, fueron tantos y tan buenos profesores que contribuyeron a la formación de cientos de jóvenes, hoy excelentes profesionales, no creo que quede una sola empresa o institución que no tenga profesionales graduados de estas escuelas, no en vano la visión a futuro de nuestro comandante, ¿ cómo vamos a garantizar el futuro de los profesionales de este país y de los hombres de ciencia? si hemos dejado casi morir estas instituciones, realmente me causa dolor, si no las rescatamos estamos comprometiendo el futuro, recuerdo que en la José Martí, dado el tamaño de la de Las Tunas y Granma había una gran cantidad de alumnos de esas dos provincias éramos sobre los 4500 estudiantes y todo funcionaba como un reloj, a ella puedo agradecer todo lo que soy hoy, hago un llamado a la dirección del país para que rescaten todas estas escuelas insignias de la educación cubana, las cosas nunca volverán a ser como antes, el sistema educacional ha cambiado mucho, pero en ellas está la continuidad de los futuros profesionales de este país, bien vale la pena seguir invirtiendo en ellas y rescatarlas de tanto olvido.
Ahora que puedo comentar porque cuando abri la pagina la nostalgia fué muy fuerte.Vi que mi petición se había cumplido, escribir sobre la IPVC "Jose Marti" realmente sentí mucho orgullo y al igual que otros egresados se me anudó la garganta, yo estuve en esa maravillosa escuela desde el 80 al 86 cuando estaba a plena capacidad con 6 Unidades funcionando. Yo un Guajirito de B. Masó en Granma que estudié en Caney y por mis resultados de primaria fui elegido ya teniamos en la familia la experiencia de mi hermana(Idalmis) mayor que ingresó un año mayor. Fueron años de mucho sacrificio pués el pase era cada 21 dias, pero gracias a la preparación fuerte, el amor de nuestros queridos profesores a la fuerte exigencia de este centro hoy somos mejores personas en todos los sentidos, profesionales en muchos caso que estamos devolviendo a la patria todo lo que invirtió en nosotros, no puedo dejar de comentar que realmente es triste ver el deterioro de algo que lo hicimos nuestro cuando hablamos de la Vocacional y siempre la llevaremos como el centro donde nos forjamos para la vida. Si en algo podemos contribuir todos nosotros y se nos pidiera hacer algo, donar tiempo para reconstruir, o con algo material créame que no serán pocos los que echemos un paso al frente por esas instituciones y en especifico la "José Martí Pérez" de Holguín. Cuantos recuerdos tan gratos esa piscina dónde me bañe en varias ocasiones(estaba entre la Unidad 4 y la 2) en ese Gimnasio sin el tabloncillo ( en la foto) dónde me convertí en campeón nacional 12-13 en la INTERVOCACIONAL en Balonmano y se menciona que esta perdido en marabú es de verdad lastimoso, cuantos tardes de práctica y fatiga por los entrenamientos y muchas veces nos quedabamos sin el Horario de la Comida y los convertiamos en "Raspatermos". Sin lugar a dudas considero que esta mi Vocacional fué una Obra perfecta que creo la Revolución y tenemos que aunar voluntades para rescatar la esencia por lo que se crearon esas escuelas. Como iniciativa tenemos que los egresados del 86 nos reunimos con regularidad en Bayamo y contamos de nuestras experiencias personales . de nuestras familias de los presentes y de los ausentes, hacemos chistes y recordamos a nuestras familias todo lo que vivimos en esa etapa, realmente es algo bello. mi dirección de correo si quieren ver fotos que guardo de recuerdo rrbeltran@emba.co.cu
Sdos, René
A mí, como a todos me invadió la nostalgía, estudié en ese centro en los años 1989 - 1992, no se puede negar fueron los mejores años estudiantiles. Tuve bueno y excelentes compañeros y amigos de las unidades 2 y 4. Yo estuve en la Unidad#3 Química,aún conservo las fotos de aquellosdías, recuerdan al fotógrafo, aquel señor bajito de avanzada edad que volvíamos loco cuando iba a la vocacional....
Espero que tampoco hayan olvidado la canción que se entonaban en la graduación de 12 grado, la que se había convertido en un himno de despedida: ¨La vida trae siempre inmensas sorpresas, tristezas a veces y la felicidad, momentos amargos que traeran quimeras, deseados momentos que traeran verdad. Queridos amigos, amigos de escuela, hermanos de años que no volverán, no olvidemos nunca todos los recuerdos que juntos vivimos en la VOCACIONAL....
No puedo dejar de escribir después de leer este artículo de la vocacional donde pase los mejore años como estudiante. Recuerdo a Fernando (FISICO) que era mi profesor guía..Recuerdo a Rebeca la teacher de inglés que pasaba lista hasta por gusto...y de GUERRITA ni hablar siempre me decía que estaba mal en matemática y actualmente soy INGENIERO...Recuerdo a Mandarria con su huerto escolar....y a Alonso el director de la unidad 4...y si es Harty como le gustaba quitar el pase del fin de semana...que buenos momentos...cuantos buenos recuerdos que nunca se van a olvidar...
Jajajaja....mencionaste algunos que se me olvidaron, como Alonso, Rebeca, Harty...de Alonso tengo miles de recuerdos..quién no, que haya pasado por la 4? Rebeca...jajaja, recuerdo que la primera guardia que hice fue con ella, y Harty, jefe de Producción...y Arnel, el subdirector docente, un látigo!!!
Soy uno de los tantos holguineros que se siente orgulloso de esta escuela vocacional y ver el estado actual en el que se encuentra es bastante triste. Disponía de las condiciones ideales, de un claustro de profesores excelente, comprometidos, amantes de su profesión y una exigencia abrumadora con el estudio, al menos hace unos 20 años atrás.
Esta escuela fue la meta y cuna de las mentes brillantes que llegaban a la Universidad de Holguín o a la Facultad de Ciencias Médicas y marcaban una gran diferencia entre el resto de los alumnos en un aula de la casa de altos estudios... los profesores siempre tenían que estar preparados para preguntas muy interesantes y perspicaces que estos alumnos nos podían hacer.
Graduarse en esta escuela hacía que el alumno llegara a la universidad con un sentimiento de superioridad académica, nunca se conformaban con un 4 y siempre eran parte de la élite.
Para que los alumnos vuelvan a ver esta escuela como una meta a alcanzar, entre muchas cosas que se pueden hacer.... hay que condicionarla como nueva, crear un buen programa de charlas motivadoras con profesores y alumnos en escuelas secundarias y promocionarlas en la TV, radio, Internet...
Esta foto del tabloncillo que ya no existe parece extraída de Chernovyl, realmente muy triste ver lo que ha quedado.
Como dijera Ariagna:
Cuándo le irán a dedicar un artículo al IPVCE de Ciego de Ávila?, avanza en curso y solo la esperanza de que se envíen anónimos a las altas esferas de dirección de la provincia, nos mantienen con aliento de que mejoren las cosas en este centro, cuánta añoranza para los que estudiamos en un IPVCE de verdad, como el que creó y diseñó nuestro líder histórico, cuánto deseamos que nuestros hijos que hoy estudian en ese centro conozcan de verdad lo que es un tipo de centro de esta naturaleza, o al menos para lo que se concibió inicialmente, nos maravilla cómo se están reparando otros centro en el país o al menos vemos las proyecciones futuras y del nuestro "nada", en esto días se recibieron unos inspectores a raíz de las quejas de padres y estudiantes y súbito mejoró la comida, pero que pena, solo por dos días, los mecanismos que existen desde el punto de vista metodológicos muy cuestionables, cuando un estudiante pierde el pase meritorio, se castiga doble, pues además de no poder ir a su casa el fin de semana a coger un diez como decimos los cubanos, se les obliga a trabajar en lugar de estudiar, no entiendo nada, se hace guardia estudiantil en horario nocturno, el mismo horario que tiene para hacer tareas del día siguiente, tampoco entiendo, la mayoría de os estudiantes tienen que reforzar sus conocimientos los fines de semana con profesores particulares, tampoco entiendo si se supone que en estos centros estén los mejores y más preperados para que a estudiante no le falte nada en cuanto a preperación, como verán hay muchas cosas que no entiendo, pero tengo fé en que mi hijo se pueda graduar en este centro porque la fé también me alcanza para pensar que alguien nos escuche y se ocupe un poco de esta escuela.........
en el año 2004 comencé los estudios en la EIA de esa provincia que era en ese tiempo la misma escuela pero dividida para un lado la Escuela de Instructores de Arte y por otro lado el IPVC y fue mucho lo que aprendí, al menos me queda ese recuerdo bueno, me gradué de Instructora de Arte en la especialidad de Música en el 2007
Me sumo a los que sienten tanta nostalgia de nuestra queridísima "vocacional" que las lágrimas afloran. También estudié allí, cursos 1997-2000 Grupo 89 de la Unidad 5, Moa. Muchos son los recuerdos, los pasillos áereos, las piscinas, las tardes en la plaza esperando el almuerzo hasta las 2:00 de la tarde; las jornadas en el huerto o en Labiofam (que siempre era preferible); los festivales de aficionados, las BET, las piscinas, el boleibol...las pruebas, los autoestudios hasta las 10:00 de la noche...y claro! La tradición de iniciar los matutinos de despedida de los grupos de 12mo grado cuando comenzaba a florecer el framboyán de la plaza. !Qué decir de los profes; Chapman el internado, Virgilio el Guía, Sergio el Físico...se extraña la escuelita. Espero que la cuiden quienes hoy tienen el privilegio de vivir en ella suños, amores y, por qué no, desventuras.
Seguí todos los artículos que se publicaban sobre las escuelas vocacionales esperando que llegara el turno de la vocacional José Martí.Luego sería convertida en IPVCE con ese mismo nombre.LLegué allí con 12 años, en los días finales de Agosto de 1982 y terminé el grado 12 grado en 1988 con la carrera de licenciatura en Física, la cual ejerzo todavía.Recuerdo que nuestros padres nos soltaron en esa escuela tan enorme, pues tenía 6 unidades docentes y una matrícula de cerca de 5000 estudiantes de 3 provincias.Yo hice 4 cursos en la unidad 3 y 2 en la 6.Esta unidad junto a la 4 y 5 eran las más cuidadas.Ya en ese tiempo la parte de secundaria era un desastre por la carpintería rota y las tupiciones y filtraciones en los baños de los albergues y de algunos docentes de esas unidades.Allí aprendí muchas cosas buenas, tuve buenos profesores,cada uno con su mote o apodo personal.Esta era una mala costumbre,pero estaba muy generalizada.Suerte que ha desaparecido si no me imagino cuáles me hubieran puesto mis alumnos.Allí tuve la primera novia y conocí el amor en todas sus facetas.De la comida ni hablar,se botaba por cantidades enormes,cada unidad tenía un cuarto refrigerado para guardar el sobrante.Pero no todo era color de rosa.En aquellos tiempos había un gran pandillismo y si tenías problemas con uno de la pandilla te tenías que perder del mapa,pues por la noche te ajustaban las cuentas.Las broncas eran a diario,tuve un compañero de aula que debió dormir, a riesgo, cerca de un mes debajo de la cama de su novia porque tuvo problemas con una pandilla granmense que lideraba un tal Romagoza.Si no tenías un familiar o amigo en las unidades del pre (4 , 5 o 6) que sacara la cara por ti la podías pasar muy mal.Recuerdo con tristeza la paliza que le propinaron a un muchacho de la ciudad de Holguín, llamado Carlos Zalazar que era dirigente de la feem en la unidad 3.Aunque se defendió lo hicieron papilla y uno de los implicados era un hijo de Roberto Feria que creo que era el director general.Alli los profesores de guardia solo se veían en el comedor.Recuerdo la muerte de 2 estudiantes,uno del albergue B19, llamado Arnold o Arnoldo, que se cayó de una enorme mata de tamarindo que existía frente al docente de la unidad 1 y el una estudiante que se suicidó tirándose de la sala de estar del A 6 que estaba en la cuarta planta.Recuerdo el caso del alumno Rafael , de Las Tunas,que por no limpiar el albergue se quiso escapar por el alero del C 29, cuarta planta, pero resbaló y cayó al suelo desde esa altura.Lo operaron y pudo hacer el cuento,lo único que le cambiaron el nombre por el de "el cosmonauta".Disculpen si he tenido que recordar esos malos momentos, que fueron reales, pero esa escuela me marcó para toda la vida y aún muchas veces en sueños la sigo mirando.
Soy de Las Tunas, estudié en esta grandiosa escuela de 1984-1990, fui del último grupo de alumnos que permaneció los 6 años. En la secundaria estuve en la Unidad 3 (grupos 52, 47 y 39). El pre lo estudié en la Unidad 6 (grupos 106, 116 y 147). Cuando estábamos en 9no grado comenzó a funcionar como IPVCE. Estoy eternamente agradecida a todos mis profesores, estudiantes y a mis padres por contribuir a mi educación y permanencia en esta escuela. Todos los días de mi vida recuerdo y añoro aquellos tiempos... A mi mente llegan los autoestudios, autoservicios, cuartelerías, trabajos en el huerto de Mayabe y en la cocina central, matutinos generales, gimnasias matutinas, filas de limpieza en el albergue, círculos de interés, encuentros intervocacionales de cultura, deporte y conocimientos, y luego inter-IPVCE de conocimientos (fui del equipo de Física 1987-1990 con el profe Juan Miguel), festivales culturales de la FEEM (el grupo Juventud), chequeos de emulación, acampadas, Días del Monitor, competencias de albergues, almuerzos en el comedor escuela, consultas en la clínica estomatológica, viaje al Pico Turquino, salidas de pase, reuniones de padres, visitas en tiempos de pruebas... En la entrada al pasar la garita, a mano derecha había un arbolito con una cerquita verde que los sembramos un grupito de estudiantes en el año 1984 junto a unos niños soviéticos, era el "'arbol de la amistad" no sé si todavía existe. Son tantas vivencias y recuerdos que se podría escribir un libro, tantos nombres de compañeros y profesores que no quisiera ser injusta al no mencionarlos, pero si el Director General era Roberto Feria, en secundaria el profe Misael y su esposa nos llevaban a muchos lugares (con la autorización de nuestros padres, por supuesto): al cine, polinesio, campismos. En el pre destaco a los profe Robertico (guía de los viajes al Turquino), Santiago de Matemática, Challenger de Física... Mis compañeros más allegados en estos 6 años: Yamila, Noeridis, Zoe, Yaneisi, Yarelis, Nubia, Madelaine, Sandra, Kelly, Oleidis, Sosleidis, Liset, Wilber, Raúl, Diana, Arelis, Irina, Maritza, Liudmila, Gilma, Ernesto, Pavel, Virginia, Ania... y muchos más... a todos mis saludos, soy Ingeniera en Automática y trabajo en la empresa Acinox Las Tunas, y pueden contactarme: osbelys@acinoxtunas.co.cu Gracias a Cubadebate por peremitirnos recordar estos momentos y quizás poder reencontrar a algunos de mis compañeros y profesores. Confiamos en que se pueda rescatar esta hermosa escuela con todo su esplendor, por todo lo que representa para miles de cubanos que estudiamos allí en diferentes épocas.
Si algo vestí con orgullo, fue ese uniforme azul, acompañado del monograma.
Guardo los mejores recuerdos de los años en la vocacional, a pesar de las filtraciones y el agua en los pasillos, las literas que se caían, el aire “acondicioplado” -como solíamos decir- que entraba por los agujeros de lo que algún día fue una ventana, las puertas cerradas con tubos, los APAGONES (interminables pero divertidísimos), el trabajo en el huerto, el autoservicio… LAS GUARDIAS.
Pasar por el IPVCE José Martí cambia y marca tu vida. Allí nacieron amistades que duraron unos días y otras que sobreviven al paso del tiempo. Allí crecieron historias de amor, de futuro, de profesiones.
La vocacional me enseñó a valorar el esfuerzo de mis padres y el empeño en mi educación. A entender que no siempre las cosas son lo que parecen: descubrí en los profesores más duros (a quien creíamos casi tiránicos) a extraordinarios seres humanos a los que la vida había dado algún que otro golpe; también descubrí en algunos de ellos un hombro sincero donde apoyar mis dilemas adolescentes y recibir grandes consejos.
De la Vocacional me quedo con el recuerdo de los buenos amigos; la profe Marcia que se volvió una amiga, una madre; Bárbara que me demostró que la lectura y el conocimiento te salvan; la división “imaginaria” con los Instructores de Arte que me enseñó que todos somos iguales (aunque su comedor fuera mejor que el nuestro) y muchos otros, de quienes quizás ahora no recuerde sus nombres, pero de los que aprendí grandes lecciones.
El IPVCE no fue lo que me pintaron quienes de allí habían salido, porque tiene la magia de cada año reinventarse.
Me alegra sobremanera que se sostenga en pie, que retoques más o retoques menos, siga ahí, firme para recibir o despedir a quienes constituyen el futuro de un país.
El destino y la fuerza de una chica llamada Bertica logró nos reuniéramos unos 30 años después de habernos graduado en esa magnífica escuela y mantenernos unidos en Peñas provinciales, Encuentros nacionales, en las Redes sociales, los correos electrónicos y en el andar diario.
Originalmente no era Pre Vocacional de Ciencias Exactas (IPVCE), era sencillamente Escuela Vocacional José Martí, así estaba impreso en el monograma.
Fuimos hermanos durante 6 cortos años, entre 1979 y 1984, entramos allí hechos niños de 12 años (algunos menores) y aprendimos a vivir alejados de la familia, a ser buenos estudiantes y personas, y muchas otras cosas que nos sirvió para desempañarnos en la vida personal y profesional.
Hace unos tres años estuve allí para visitar a una sobrina mía, ella notaba como que no la atendía, sucedía que a cada rincón donde miraba recordaba una historia.
Los años le han pasado a nuestra escuela, la falta de recursos y de atención le han hecho daño, ojalá se convierta de nuevo en aquella escuela a la que todos querían ir, donde estaban los mejores profesores, los mejores laboratorios, las dos piscinas llenas, el gimnasio donde se practicaban tantos deportes, la notable calidad de los estudiantes,...
Siento orgullo se haber estado allí, de haberme preparado allí y de conocer a tantas personas fabulosas con las que mantenemos excelentes relaciones. Abrazos a todos los ex-estudiantes de la "Vocacional" José Martí.
Soy uno de los muchos tuneros y tuneras que pasamos por las aulas de la Vocacional de Holguín. Muy gratos recuerdos conservo de ese tiempo. Fue a finales de los años 80. Estuve en la Unidad 1 y mi especialidad fue Química. Mucha nostalgia al ver esas fotos. En mi época las dos piscinas funcionaban y de vez en vez nos bañamos en ellas. Y el gimnasio? Excelente tabloncillo. Recuerdo la presentación de tablas gimnásticas allí. Nunca más regresé a la Vocacional cuando terminé y pasé a la Universidad. Gracias al colega Nelson Rodríguez Roque por traer el tema.
Quiero agradecer todos los articulos tanto escritos como televisivos que se han venido realizando sobre la creación de estos tipos de escuela, idea y materialización de nuestro inigualable lider Fidel.El reportaje que dieron en la Revista Buenos Días de la Lenín me saco las lagrimas, a pesar de ser haber estudiado en la Máximo Gómez. Aunque sienta tristeza por el deterioro a que los IPVCE han llegado, no voy a comentar el por qué, ni motivar la crítica, lo que quiero es resaltar lo que muchos han manifestado en los comentarios, los hermosos recuerdos que aún perduran en mi memoria de los tiempos vividos en mi escuela vocacional. Estoy segura que en el ocaso de mi vida esos recuerdos me acompañaran porque hoy a mis 47 años, luego de 29 años de haber salido de sus aulas y 35 de haber entrado es para mi lo mejor que me ha pasado en mi vida estudiantil. Fueron 6 años donde entré siendo una niñita super flaca y aunque salí siendo menos flaca a los 17 fue donde encontré los mejores amigos para toda la vida y donde dejé a magnificos profesores que me forjaron y crearon la base para mi Ingeniería. Pude estudiar en la Universidad cualquier cosa porque nos preparaban en todo y eso hay que agradecerlo. No tiene precio todo lo que nos pusieron en las manos, toda la dedicación y recursos para que estudiaramos. Las Vocacionales serán para todos los que tuvimos la oportunidad de vivirlas y disfrutarlas lo mejor. Es lindo recordarlas y ojala algún día podamos reencontrarnos en cada provincia para volver a vernos, sería super. Muchas felicidades a todos los vocacionales ausentes y presentes.
Ayer lo leí e igual leí todos los comentarios y criterios,,,, hoy no pude aguantar e inevitablemente regresé a la página a leer nuevamente,,,,la sensación de vacío en el pecho y nostalgia aumentaron exponencialmente.... no voy a escribir mas de lo mismo por que creo que las raices que crecen de los alumnos que salimos de allí, se entrelazan como una gran red de amistad y compromiso,, de esas que no se rompen ni con el paso del tiempo ni de cualquier tormenta...pero se extraña demaciado para no poner unas letras... Por favor, todos aquellos amigos y amigas, conocidos o no, que estuvieron en la vocacional entre los años 1990 y 1993, contactemos, hablemos, recordemos, que al final recordar es volver a vivir..... mi correo es este luisj@espcarupano.transnet.cu
Los espero con mucho gusto.
Mayda Cabrera Cruz ....Soy Tunera, estudie en el IPVC Jose Marti, desde 1982 a 1988, se pueden comunicar conmigo por el correo econoepas@ltu.sld.cu, trabajo en la Empresa Aseguramiento a la Salud... chao, saludos a todos.....
Fui estudiante de este centro de 1978-1984, del grupo Los igualitos como nos autodenominamos los graduados en el 1984.
Fueron los mejores años de mi vida, hoy aún conservamos la amistad de este grupo por más de 30 años, haber estudiado en esta escuela nos ha hecho ser mejores personas, más dedicados anuestra profesión y sobre todo mejores amigos.
Es una verdadera lástima el nível de deterioro de algunas areas de nuestra escuela, que para nuestra generación fueron importantisimas, de todas maneras confiamos en que se sigan realizando acciones constructivas que no ermitan que se pierda esta insigne escuela.
Fui bibliotecaria de la vocacional desde el a;os 95,hasta el 2008,una escuela con un ejemplo a seguir ,por tan buen claustro de profesores,he visto esta pagian y veo que hacen
mencion de muchos profesores ,pero que creo se se le ha olvidado mencionar a uno de los mejores profesores y dirigente que tuvo nuestro IPVCE.El profesor Rider Mastrata Borrell ,hoy fallecido,creo que rider fue un pilar importante en esa isntitucion,de echo ,tenia muchos amigos que fueron sus alumnos y que lo querian muchisimo,espero que algun dia ,saquen algun escrito sobre como fue Rider en la vocaional y como se gano la admiracion de todos sus alumnos y compa;eros de trabajo.Un saludo cordial
De Rider se puede escribir todo un libro de anécdotas e historias. Somos pariente y particularmente estuve muy cercano en los 6 años de estudio. Me hizo maldades y por ciertas indisciplinas mías me castigó ejemplarmente, pero siempre terminábamos bién.
En vida lo vi por última vez allá por el 2000 y estaba blanquito en cana. Fue al último de mis profe que vi. Y para los que tienen buena memoria les comento que él y Amado competían suspendiendo pases y anunciaba por audio; "El que quiera salir de pase, Rider Mastrapa se va"...En su persona simbolizar a tantos buenos educadores que tuvimos en la Vocacional.