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“Contigo somos más”: Por y para los adolescentes

Por: Mariana Brugueras Más, Ailén Rivero Hernández, Alejandra Angulo Alonso, Huy Trinq Quang
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Adolescentes de la Habana Vieja comparten su interés por la cultura. Foto: cortesía de Habana Radio.

Adolescentes de la Habana Vieja comparten su interés por la cultura. Foto cortesía de Habana Radio.

Resulta de conocimiento general que quizás una de las etapas más complicadas de la vida de una persona es la adolescencia. Un periodo de búsqueda, confusión, experimentación, crecimiento espiritual, mental y físico; un momento en que los jóvenes ansían respuestas sobre el mundo que les rodea y no saben dónde o a quién acudir para conseguirlas.

Con el propósito de lograr una mayor inclusión social entre los adolescentes y apoyar así el desarrollo de sus potencialidades, se creó Contigo somos más, programa que se transmite en vivo cada miércoles de 7:00 a 8:00 p.m desde las frecuencias de Habana Radio.

Es este un espacio realizado por y para los adolescentes. Cuenta con un público oyente de diversas edades, pues aborda temas tan variados que resultan de interés a más de una generación: noticias, arquitectura, sexualidad, curiosidades o historia. Para quienes se vinculan al mundo radial, constituye una oportunidad de conocer y desarrollar habilidades antes inexploradas.

Contigo somos más presenta en su agenda temas propuestos por los propios adolescentes, quienes al caer la noche, se convierten en locutores y a la vez, en una gran familia. Ha sido esta una práctica novedosa y sus resultados dan respuesta de ello.

Dicho intercambio con la audiencia sucede por lo general en vivo y, aunque este grupo de muchachos trabaja de manera empírica, quizás sea su peculiar improvisación, estilo fresco y desenfadado, el elemento que más enriquece el programa.

El Dr. Eusebio Leal Spengler considera la adolescencia como una edad de descubrimientos, en la cual todo lo que se aprende en ese período permanece con nosotros como una especie de memoria subliminal y lo vivido se va incorporando al conocimiento.

Por ello, orientarlos desde una perspectiva educativa y participativa sin poner límites a sus ideas, ha propiciado que el programa se convierta en un espacio para expresar, con confianza, lo que verdaderamente piensan, sienten y les interesa a los adolescentes cubanos.

¡Adolescentes en cabina!

La capital habanera, con una población superior a los dos millones de habitantes, cuenta con aproximadamente 98 mil en la Habana Vieja. Las ventajas y desventajas de vivir en este municipio, de poco más de cuatro kilómetros cuadrados, definen en gran parte la realidad de su población adolescente.

No es un secreto para nadie que son considerables los desafíos de su cotidianidad: la alta densidad de población, antigüedad y deterioro de las viviendas, convivencia intergeneracional, crecimiento turístico… Entre todo esto, Contigo somos más significa una vía para escapar de los problemas y encontrar un refugio cultural y acogedor.

Lisset Ametller Estévez, directora del programa desde sus inicios, cuenta que al ser casi todos de la Habana Vieja ya les imprime características muy puntuales, tengan familias disfuncionales o no: “hay quienes presentan signos claros de desvío de la atención, sin embargo, vienen todos los días, tratan de participar siempre y sienten un compromiso con la emisora. Otros tienen serios problemas en su casa y se vinculan a los proyectos del Centro Histórico para alejarse de su realidad en la medida de lo posible”.

La UNICEF y la Oficina del Historiador de La Habana en 2011, también pensando en la inserción social de los adolescentes, crearon en conjunto el proyecto “Desarrollo social integral y participativo de los adolescentes en la Habana Vieja” (a+, espacios adolescentes). De esta forma garantizaban la participación activa de los muchachos en las estrategias culturales.

Ese mismo año, a través del Diagnóstico Integral de la Adolescencia en La Habana Vieja, se demostró que solo el 15% de los adolescentes de la localidad escuchaba radio en su tiempo libre. Tal situación fue el empujón para finalmente crear el 26 de septiembre del 2012 un programa dedicado al público joven en “la voz del patrimonio cubano”.

Así, Contigo somos más, único en su tipo, tuvo desde el inicio la tarea de comunicar el quehacer de a+.

Primeramente, los locutores eran dos jóvenes periodistas y un estudiante de esta carrera, quienes recurrieron a cuestionarios y encuestas en secundarias y preuniversitarios de la zona para conocer las inquietudes de los adolescentes.

Los temas más populares fueron los relacionados con las infecciones de transmisión sexual, relaciones amorosas en temprana edad, conflictos familiares, orientación vocacional, moda, deporte, violencia de género, nuevas tecnologías, técnicas de estudio, maternidad. Durante esta investigación también resultó la música como elemento esencial en el diseño del programa.

1, 2, 3… ¡Grabando!

En los inicios del programa, el trabajo de los muchachos fundadores se extendía a atender las llamadas del público y hacer apariciones en los spots, mensajes de bien público y saludos. Asimismo, aprendían las rutinas productivas de la emisora. No fue hasta el primer año de creado el programa que los adolescentes se adueñaron de los micrófonos para quedar prendidos a ellos hasta el día de hoy.

Con la experiencia adquirida por los años y el quehacer semanal, reconocen que esta labor no solo se reduce a memorizar o leer parlamentos. Es un trabajo colectivo que lleva estudio, preparación y voluntad.

Sus tareas no solo se remiten a la conducción del programa, pues son ellos quienes realizan entrevistas, buscan opiniones y conforman reportajes, lo que evidencia la creatividad y singularidad de Contigo somos más. Así, los adolescentes se convierten en verdaderos reporteros e investigadores de campo.

Actualmente, “la hora adolescente en Habana Radio” se halla en un estado de renovación, en el cual sus nuevas coordinadoras, Thays Roque y María Karla Villar, han reestructurado y organizado las rutinas del programa para que funcione como una máquina bien engrasada.

“En esta nueva etapa hemos creado nuevas secciones, propuestas en parte por ellos, relacionadas con el acontecer nacional e internacional; con una formación educacional más amplia, como es el caso del Diccionario. Ellos han mejorado en su interacción social, de tal modo que es complicado a veces delimitar la diferencia etaria. Definitivamente Contigo somos más ha sobrepasado este tipo de límites y barreras”, reflexiona María Karla Villar, coordinadora del programa.

Los chicos utilizan un lenguaje propio de su edad: claro, sencillo y directo. Su objetivo es simplemente comunicarse con otro que, al igual que él, desea conocer y cultivarse. Durante esa hora, en la cual la adrenalina corre por el cuerpo de cada uno de ellos, se establece una conexión sorprendente entre locutor y receptor.

El guion es escrito por las coordinadoras del programa, pero las decisiones son compartidas con los adolescentes.

Una hora antes, durante la lectura de dicho guion, los chicos tienen plena libertad para modificar, sugerir o eliminar lo que les parezca. En otros casos, cuando no es unánime el criterio sobre algún elemento, este es debatido en vivo en el programa, desde la improvisación.

¡Estamos al aire!

El programa les brinda a los muchachos diversos recursos para crecer y desarrollarse en esta etapa de su vida. Toca a cada uno desde lo personal hasta lo profesional y los encamina y orienta, a veces, sin querer. Algunos desarrollan talentos que en una situación diferente, solo sería una cualidad. Muchos han encontrado su afición o han resuelto determinados problemas personales.

“Contigo somos más no solo influye en la formación vocacional de los muchachos, incluso determina. Los instruye y ayuda a organizarse. Se evidencia la formación y manera en que aprenden a ver el mundo desde una posición más activa. No media en cuanto a las profesiones relacionadas solamente con la comunicación, pero ser parte del programa los aclara. Les brinda una visión de las opciones que tienen”, destaca Lisset Ametller.

Igualmente, el espacio ha posibilitado la presentación de adolescentes que poseen talento artístico para interpretar instrumentos musicales, cantar y actuar.

De esta forma, siendo ellos los conductores del programa, presentan sus propias canciones y raps o episodios de obras teatrales. También, dependiendo de sus intereses, entrevistan a jóvenes cantantes o bailarines sobre sus vidas o proyectos. Algunos pueden ser colegas o amigos suyos aficionados.

Durante las emisiones, dialogan también con especialistas en dependencia de los asuntos que aborden. Incluso ya hay quienes son considerados parte de la familia de Contigo somos más, como la psicóloga Carolina Díaz. Constantemente ocurre un proceso de retroalimentación con los oyentes que permite conocer qué les motiva o perturba, para que sea punto central en próximas emisiones.

Todo lo que sucede o rodea al espacio es significativo, sobre todo su influencia. Igual de substancial es el aprendizaje adquirido al finalizar cada programa, cuando pasan las 8 de la noche y la luz roja se apaga en la cabina. Es ahí cuando se comentan los errores, aciertos y emociones vividas.

“Al organizar el trabajo interno de los adolescentes, creamos dos grupos. El primero compuesto por los locutores fijos, que son los muchachos que estacan por sus habilidades en la conducción; y el segundo por los reporteros, que hacen trabajo de campo, buscando comentarios y opiniones sobre el tema a abordar. Ahora los estamos enseñando a editar y crear guiones, por interés de los mismos chicos. Cuando grabamos algunas secciones, aprovechamos para hacer énfasis en la lectura, signos de puntuación, entonación y cadencia de la voz.”, explica Villar.

Han sido muchas las ocasiones en las cuales han incluido en los programas temas relacionados con el patrimonio y el Centro Histórico. Y, aunque pudiera parecer este un asunto alejando del interés adolescente, los propios muchachos sostienen lo contrario.

Para hacer llegar a otros chicos como ellos las curiosidades históricas o vidas de personajes célebres, crean spots o viñetas radiales como resultado de talleres de verano. Desde esta novedosa forma de transmitir hacen referencia a edificaciones, espacios relevantes de la ciudad o cualquier asunto que pudiera parecer tedioso para los adolescentes. Lo esencial es encontrar las vías para ejercerlo.

Los adolescentes han dialogado sobre el pasado y el presente de La Habana, incluso, han hablado sobre la ciudad que idealizan y qué pueden hacer desde su posición para conservar sus riquezas y valores.

“Han sido cinco años de mucho trabajo, fundamental para el estudio mismo de la emisora. Cinco años en que este se ha convertido en el escenario central para llegar al público adolescente, cuya conexión previa era inexistente. Hasta cierto punto se reconoce el proyecto en otros ámbitos, pues el programa en su sentido general, en lo que implica a los adultos, nos ha permitido apreciar y estudiar fenómenos relacionados con la adolescencia. No es un programa de radio habitual”, comenta Ametller.

El trabajo con adolescentes no siempre es fácil. Hay que tener presente que se hallan en una etapa de transición, de conocer realmente quiénes son. Por tanto, realizar soportes comunicativos con su participación constituye un reto. La organización y la disciplina son necesarias, pero también lo es su capacidad de laborar en un medio radial.

Por ello, las coordinadoras del programa realizan talleres en el verano y, en ocasiones, durante el curso escolar, mientras los horarios lo permitan. De esta forma contribuyen a la formación de las cualidades comunicativas de los adolescentes. La emisora se convierte en un ambiente para descubrir sus potencialidades como creadores.

Quienes han participado en estos cursos adquieren una mayor dicción, vocabulario y enriquecido su visión cultural. En algunos casos, descubren el concepto de patrimonio y en otros lo amplían.

Otro aspecto que ha convertido a Contigo somos más, no solo en una escuela radial, sino en un espacio de socialización, es la confianza que depositan los chicos en sus coordinadoras, a quienes consideran profesoras y amigas. Desde la experiencia, este fenómeno también ha sido vital para el avance y desarrollo del programa.

Por y para los adolescentes

Contigo somos más es cardinal en la vida de adolescentes vinculados a él. Más allá de su escuela o procedencia, representa este un lugar para concebir nuevas amistades, divertirse e intercambiar con personas a las cuales no hubiesen conocido si no fuese por la radio.

Es un sitio donde se sienten seguros de sí mismos, en el cual tienen posibilidad de aportar ideas y recibir asesoramiento. Ojalá existieran más lugares así, donde los adolescentes son escuchados, a la vez que aconsejados e incitados a ser personas socialmente activas.

Ha propiciado el acercamiento del público de esta generación a un medio de comunicación casi ajeno para ellos. Quienes forman parte del colectivo adolescente del programa influyen en sus oyentes, pero también en sus familiares y círculo de amigos.

“He estado vinculada con el programa casi desde que empezó, cuando todavía los muchachos no lo conducían. Puedo asegurar que el factor más importante es que sean ellos los locutores. Este aspecto es el más importante y hace que  Contigo somos más haya crecido como hasta ahora. La participación activa de estos chicos es base para la sostenibilidad del espacio”, enfatiza una de las coordinadoras, Thays Roque.

Esta experiencia demuestra que la comunicación funciona como escenario posible para el crecimiento saludable, útil y responsable del público adolescente. Cada uno de ellos es distinto, con características, influencias y criterios propios; pero con una cualidad en común: la afición por la radio.

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  • Henry. dijo:

    Excelente propuesta sobre todo para los más jóvenes. Hay que acercar más la radio a la juventud

  • Manuel dijo:

    Considero que es muy importante que los jòvenes y adolescentes sean los conductores de este programa y participen de manera activa en lo que le quieren transmitir a los jòvenes de la Ciudad y principalmente de la Habana Vieja.Pienso tambien que despuès de 5 años se debe investigar que impacto ha tenido este programa al grupo de adolescentes al que va dirigido. Los que conocemos la Habana vieja sabemos que este Grupo hetàreo muchos tienen condiciones de vida con muchas dificultades propias del territorio.Se conoce ¿Que porciento de jòvenes oyen la Emisora Hoy?,los temas que se tratan ¿Salen de las necesidades sentidas de los jòvenes que viven, estudian y trabajan en la Capital y en el Municipio?¿Como programa de participaciòn han intercambiado en Vivo de manera activa con los jòvenes de las escuelas secundarias y primarias del territorio? Felicito a los muchachos del programa,asì como a los que lo dirigen. Las propuestas y sugerencias que hago en preguntas no llevan implìcita la crìtica,sino ayudar a que dentro de 5 años,sean los oyentes los que hablen y opinen del programa que en concreto son a los que van dirigidos todos los esfuerzos, esos a los que dentro de las difìciles condiciones en la que se desarrollan sus vidas ,debemos ayudar a cambiar sus conductas y a buscar las vìas para enfrenta la realidad a la que dìa a dìa tienen que convivir,sobre todo en los consejos populares de San isidro,Belèn,Jesùs Marìa y Tallapiedras,para solo mencionar el que rodea el lugar donde està enclavada la Emisora. adelante muchachos,no pierdan el impulso,luchen por que dentro de 50 años las jòvenes quieran que siga el programa, como todo el Pueblo quizo que Alegrìa de Sobremesas se mantuviera en el Aire. Ese es el Reto.

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Mariana Brugueras Más

Estudiante de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Ailén Rivero Hernández

Estudiante de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Alejandra Angulo Alonso

Estudiante de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Huy Trinq Quang

Estudiante de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

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