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Hace 521 años nos derrotaron, pero jamás nos vencieron

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Por Ollantay Itzamná

comunidad-indigenaEra un viernes cuando transcurría el 12 de octubre de 1492. Los tainos (pueblo indígena de las Antillas) disfrutaban apacibles del transcurrir cotidiano de sus vidas en la isla de Guanahani (actual Bahamas). Allí llegaron unos barbudos desconocidos provenientes del mar. Acogimos con honores a nuestros huéspedes sin conocer sus intenciones. Pronto nos dimos cuenta que eran bárbaros cristianos embelesados por el metal. Pero ya era demasiado tarde. Nuestra desgracia había comenzado.

Los tainos, al igual que todos sus vecinos, fueron cazados y llevados como esclavos a La Española (actual Haití y República Dominicana) y a Cuba. Las tainas, al igual que sus vecinas, fueron violadas y obligadas a parir bastardos (antes de ser aniquiladas) porque los barbudos venían sin mujeres y sin hijos. Aquel pueblo fue diezmado por completo. Igual suerte corrieron centenares de pueblos aborígenes en esta nuestra Abya Yala.

Abya Yala estaba más allá del horizonte cultural y mental de la Europa de aquel entonces. Pero, lamentablemente en ese momento Europa transitaba de una economía feudal hacia una economía mercantil que buscaba respaldarse en el metal precioso, el oro. Ellos no tenía el oro, y el tradicional comercio que mantenían con el mundo oriental había sido bloqueado por el avance de los árabes hacia el norte. Por eso se lanzaron al mar desconocido en sentido contrario, creyendo que el planeta era redondo, buscando una ruta alterna para sus negocios con Oriente. Así fue como aparecieron en Abya Yala creyendo que era India. Y Cristóbal Colón murió con esa firme creencia.

Era tan luminosa la riqueza y la dignidad en nuestros abuelos y abuelas, que los heraldos europeos descubrieron en sí mismos su miseria y decadencia moral. Inventaron y ensayaron varios argumentos, incluso teológicos, para negar nuestra condición humana, y así apoderarse de nuestra riqueza y de nuestros cuerpos. Pero, ninguno de esos argumentos era racionalmente sostenible. Y, ante su limitación mental, y presos de su avaricia, nos hicieron una guerra sanguinaria jamás vista en la historia de la Madre Tierra.

Así nació la resistencia sin cuarteles más larga y fecunda que la humanidad jamás conoció. Diezmaron a decenas de millones de nuestros abuelos, pero jamás pudieron robarnos la dignidad, ni desaparecernos como pueblos. Nos bautizaron a la fuerza, pero no pudieron matar nuestras espiritualidades, ni a nuestras divinidades. Se llevaron consigo cientos de miles de Kg. de oro y millones de plata de nuestras tierras, pero viven en el empobrecimiento material financiero, igual o peor que antes. Nos educaron en la ilusión de la superioridad de la “civilización” occidental, pero las civilizaciones milenarias se revitalizan ante la decadencia de la unigénita civilización.

En estos últimos tiempos, el fenómeno Sur, más allá de las limitaciones políticas coyunturales actuales, es producto de este proceso de la resistencia fecunda y creativa de cientos de años. Mayas, lencas, cunas, chibchas, quechuas, aymaras, guaraníes, mapuches, y muchos otros pueblos dignos dinamizamos  procesos de insubordinación contra hegemónica porque creemos en la vida y en la dignidad.

Somos pueblos diferentes, con dinámicas diferentes, pero compartimos las mismas derrotas e historias inconclusas de resistencia. Nos unen los mismos sueños de convivir en la Casa Grande, como hijos e hijas de la Pachamama sin fronteras. Sin que nadie se sienta superior, ni inferior. Libres de la perversión de la avaricia y del deseo de acumulación. Este luminoso sueño compartido es  lo que celebramos este sábado, 12 de octubre, con un corazón agradecido y reverente para con nuestros ancestros/as.

Se han publicado 7 comentarios



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  • Juana La Cubana dijo:

    Un relato simpático con algunos errores como cuando dice que se creía que la tierra era redonda, pero sobre todo incompleto ya que la diferencia militar fue determinada por las armas de fuego que no son mencionadas.

    Lo siento pero ya es hora de que nos dejemos de aproximaciones y aprendamos a escribir respetando un mínimo de rigor, basándonos en la documentación histórica, como un profesional. Los lectores necesitan y se merecen más esfuerzo en los trabajos de memoria.

    Sino yo te diría : “Joven, continua no estas lejos”

    Saludos,
    JLC

  • fernando lopez dijo:

    Y nos descubrieron?, porque eso nos hicieron siempre creer. Destrozaron y masacraron, la avaricia podia mas y entonces “nos” catequizaron con un supuesto o su Dios, del cual nada quiso saber Hatuey, aquel rebelde que los vio llegar y tuvo la certeza de lo que veniase encima de nuestras tierras de America.

    Considero que el 12 de Octubre es la verguenza para la nacion que con su actitud dio inicio a una de las peores masacres imaginadas, solo para favorecer sus ambiciones y deseos.

    Llego el progreso? o fue un retreso?. Imaginemos solamente que represento que impusieran la esclavitud como medio de explotacion, haciendo retroceso con lo que ya era “inmoral” en Europa.

    La historia es conocida, esperemos que ella pueda llegar a todos, especialmente a aquellos que aun no saben que vviendo en nuestra propia America, somos americanos

  • Leandro dijo:

    Pienso que es hora de que la “civilizada” Europa, protagonista de inigualable barbarie pida perdón e indemnice a los pueblos de Nuestra América.

  • Gacetas dijo:

    Bastó un simple plumazo del Papa Alejandro VI, para que quedara decidido, que a partir de ese día, 7 de junio de 1494, todos los pobladores de este vasto territorio sin nombre propio aun, y hasta el fin de los tiempos, serian conocidos con el notable gentilicio de: hispanos. La sagaz mediación vaticana, lograba poner fin a una prolongada disputa entre las coronas española y portuguesa, acerca del destino de las tierras, las riquezas y de los seres humanos sujetos a las campañas de conquistas. Fue la tranquila localidad de Tordesillas el lugar escogido para tan magna cita y el meridiano situado a una distancia de a 370 leguas al oeste de las islas de Cabo Verde, la línea imaginaria de demarcación aceptada por los nuevos dueños europeos, para dividir y hacer suyos como propiedades exclusivas y con la bendición papal por supuesto, de un mundo, al que ellos llamaban Nuevo, pero el que había sido creado por Dios desde hacía mucho tiempo, para el disfrute como hombres libres, de todos sus hijos-pobladores. Como resultado de este acuerdo de reyes, en el continente Americano, solo una gran franja costera de lo que es hoy el Brasil, quedaría bajo el dominio de la Corona Portuguesa, el resto, desde la Tierra del Fuego hasta el Estrecho de Bering, serian totalmente Hispanas.
    La historia de la conquista y de la colonización española de América es conocida por todos. Fue una gran proeza de hombres aguerridos y valientes, aferrados a la fuerza de su fe. Una fe sustentada en la espada y en la codicia, hombres que no titubearon en proclamar la grandeza de su Dios, para justificar la barbarie y el despojo de todo lo que encontraban su paso. No les fue suficiente en su prisa enriquecedora y sin límites, la fuerza devenida de la herramienta taciturna, llamada indio y trajeron mediante la fuerza, desde allende los mares, a millones de robustos braceros de ébano. Fueron siglos de sacarle a la tierra y a los hombres, hasta la última gota, solo con el fin de construir una Europa suntuosa y hedonista. Pero en esas centurias de largo batallar, en ese medular intercambio cultural y racial, se propició el parto majestuoso de una nueva identidad cultural. Nos quedamos con el mismo Dios, porque comprendimos de que Dios no es de nadie en particular, aceptamos a la Iglesia Católica, porque la Iglesia estuvo la mayor de todo este tiempo, compartiendo el sufrimiento al lado de los pobres y de los justos, nos quedamos con la bella lengua española, como una bendición divina y como un tributo por las tantas injusticias infligidas, e hicimos nuestras lo mejor de las costumbres y lo más noble de los ideales fundacionales, fraguados estos, con la sangre de nuestros próceres.
    Hoy somos una nueva identidad cultural que se expande de forma vertiginosa y se arraiga en todos los meridianos de la tierra. Hemos logrado la virtud y la capacidad de convivir en cualquier medio cultural ajeno, sin parecer extraños, ni resultar molestos ante nuestros semejantes. Hemos enraizado en nuestra identidad hispana, la bondad y el respeto hacia el prójimo y hacia las instituciones. Con estos valores, miembros de nuestra comunidad hispana se destacan hoy, en todas las esferas de las ciencias, las artes, la política y la cultura. Hoy, a mas de 500 años de que reyes y papas hayan bautizado nuestra identidad, el destino y Dios han querido, que para este aniversario de la hispanidad, recibamos del Vaticano la bendición de un Papa nacido y forjado en lo más recóndito estas tierras de América, que por suerte para todos, el Papa Francisco no pretende dividir, ni repartir de nuevo al mundo con líneas imaginarias, sino que con su mensaje de paz, amor y esperanzas, ha logrado en tan corto tiempo, borrar otras líneas imaginarias y reales, creadas por los propios hombres.

    • Pepe dijo:

      Amén.

  • NRT dijo:

    Fue verdaderamente terrible la masacre que se cometio con los pueblos indigenas. Sin sospecharlo, nos dejaron el tabaco como venganza.

  • Juana La Cubana dijo:

    Debemos concentrarnos en : “Aquí y ahora”
    Pero sabiendo que : “No hay futuro sin pasado”

    Y yo amo a mi pulgarcito.

    Saludos,
    JLC

    ORACIÓN A LA BANDERA SALVADOREÑA

    Dios te salve, Patria Sagrada,
    en tu seno hemos nacido y amado;
    eres el aire que respiramos,
    la tierra que nos sustenta,
    la familia que amamos,
    la libertad que nos defiende,
    la religión que nos consuela.

    Tú tienes nuestros hogares queridos,
    fértiles campiñas,
    ríos majestuosos,
    soberbios volcanes,
    apacibles lagos,
    cielos de púrpura y oro.

    En tus campos ondulan doradas espigas,
    en tus talleres vibran los motores,
    chisporrotean los yunques,
    surgen las bellezas del arte.

    Patria,
    en tu lengua armoniosa
    pedimos a la Providencia que te ampare,
    que abra nuestra alma al resplandor del cielo,
    grabe en ella dulce afecto al Maestro y a la Escuela
    y nos infunda tu santo amor.

    Patria,
    tu historia,
    blasón de héroes y mártires,
    reseña virtudes y anhelos;
    tú reverencias el Acta que consagró la soberanía nacional
    y marcas la senda florida
    en que la Justicia y la Libertad nos llevan hacia Dios.

    ¡Bandera de la Patria,
    símbolo sagrado de El Salvador,
    te saludan reverentes las nuevas generaciones!

    Para ti el sol vivificante de nuestras glorias,
    los himnos del patriotismo,
    los laureles de los héroes.
    Para ti el respeto de los pueblos
    y la corona de amor
    que hoy ceñimos a tus inmortales sienes.

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