Conflictos geopolíticos globales: posibles desenlaces (Parte I)

Foto: Reuters.
Es evidente que el “orden global basado en normas” del Occidente Colectivo llegó a su fin en 2025. Trump desencadenó una tormenta comercial global, alteró las cadenas de suministro, presionó a la UE obligándola a rearmarse y asumir en lo adelante el costo de la Guerra de Ucrania (GRU), se empeñó en lograr acuerdos de paz en Ucrania, Gaza y en otros conflictos, secuestró, el 3 de enero de 2026, al Presidente de Venezuela Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores, violando la soberanía de dicho país y el derecho internacional con una acción criminal. Esta acción de EE.UU., fue seguida por amenazas de Trump contra Irán, Cuba, Groenlandia, Colombia, México y Canadá. Además, conjuntamente con Israel, agredió a Irán el 28 de febrero de 2026, en medio de negociaciones con este país, lo que le ha conducido a un callejón sin salida del que no sabe cómo escapar, sin haber obtenido nada positivo al respecto en su reciente visita a China del 13 al 15 de mayo. Ha convertido el bloqueo comercial y financiero a Cuba en un bloqueo naval que pretende rendir a la Isla, a la revolución cubana, impidiendo la llegada de petróleo y todo tipo de suministros para producir una catástrofe humanitaria en el país, sin dejar de amenazarla con la agresión militar. También le ha dado un apoyo especial a millonarios como Elon Musk y Peter Thiel, que pretenden implantar un “autoritarismo tecnológico” en Occidente.
Es paradójico que Trump, con sus críticas a la UE y otras políticas, parece haber tenido más logros en demoler el “orden global basado en normas” del Occidente Colectivo, que el propio XI, con su “Iniciativa de Gobernanza Global”, que aspira a convertir el orden mundial en más justo y multilateral. China es percibida a nivel mundial – y especialmente en el Sur Global – como un socio confiable, a diferencia de EE.UU. En su primer año en el poder Trump indultó 1500 procesados por el asalto al Capitolio; deportó 600,00 personas, obligó a millones a marcharse y reprimió y asesinó migrantes; creó conflictos con la UE; amenazó incluso a sus aliados con aranceles abusivos; por su mayoría en la cámara, el senado y el tribunal supremo, se dio el lujo de afirmar que su único límite era su moralidad; secuestró un presidente; y amenazó a Groenlandia de apoderarse de ella.
El Sur Global constituye una categoría geopolítica que agrupa países de Asia, África, América Latina y Medio Oriente, que históricamente han ocupado posiciones subordinadas dentro del sistema internacional.
Los BRICS – pese a tensiones internas – poseen capacidades geopolíticas significativas. China y Rusia destacan por su peso militar y su capacidad de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU, mientras que India, Brasil y Sudáfrica ejercen liderazgo regional en Asia del Sur, América Latina y África, respectivamente.
- CONFLICTOS CANDENTES GLOBALES
Hipótesis 1: Desde la Segunda Guerra Mundial –con excepción de la crisis de los cohetes de 1962– no habían existido a nivel planetario tantos puntos candentes y amenazas de Guerra Nuclear como hoy.
Los principales ejes de conflicto son: la rivalidad entre potencias (EE.UU. –China–Rusia), debido a la estrategia agresiva liderada por EE.UU. y sus alianzas militares, en especial la OTAN, aunque también AUKUS; las guerras activas (Ucrania, Gaza, pese a una “paz” precaria, Israel-Hezbolá, la Guerra de EE.UU. e Israel versus Irán y Sudán); los reclamos por recursos estratégicos (energía, minerales, agua), y las nuevas áreas de poder en disputa (ciberespacio, espacio, Ártico)
En 2026 podremos evaluar las políticas de Trump en tres áreas en especial.
- Democracia: En las elecciones de noviembre de medio mandato y en el curso que tomen sus relaciones con la UE.
- Geopolítica: La solución o no de conflictos geopolíticos como la GRU, Israel-Palestina. Israel-Hezbolá, y EE.UU.-Israel versus Irán en Medio Oriente, y en América Latina con intervenciones ilegales y criminales como en Venezuela, alianzas con la extrema derecha y amenazas a Cuba.
- Economía: se verán los resultados de sus experimentos en política migratoria – deportaciones masivas, prohibición de asilo en la frontera, restricciones a la inmigración legal – ; de su “estrategia comercial” (la Corte Suprema anuló dichos aranceles); y si realmente la IA es un dinamizador de la economía.
- El “Orden Internacional basado en normas” del “Occidente Colectivo”.
Hipótesis 2: El mencionado “Orden” reconfiguró el sistema-mundo capitalista mediante el neoliberalismo, con el fin de lograr la occidentalización del mundo. Ahora – tras Gaza, la GRU y la Guerra contra Irán de EE.UU. e Israel– este relato ha perdido coherencia y credibilidad, no solo a nivel global, sino también en EE.UU. y la UE. Occidente confronta una grave crisis de liderazgo, de políticas, mientras que China, junto al Sur Global y los BRICS, ofrecen una alternativa de paz y desarrollo.
- Surgimiento de un bloque militar del Norte Global liderado por Estados Unidos.
Hipótesis 3: El surgimiento del mencionado bloque militar, es la mayor amenaza que existe hoy para la paz mundial.
El desplazamiento de tropas rusas a Ucrania en febrero de 2022 —como resultado de las incesantes violaciones de las garantías estadounidenses sobre la no expansión de la OTAN y la continua guerra civil entre Kiev y Donbas— marcó para Estados Unidos una nueva fase explícita en la alineación militar mundial. Subordinó a todos los países del Norte Global, y al aparato militar de esos Estados, a lo que se denomina eufemísticamente OTAN y reforzó su estrategia agresiva con AUKUS.
EE.UU., sin abandonar la opción nuclear, dio especial atención a la guerra híbrida en sus estrategias y tácticas: lawfare, hipersanciones, bloqueos, incautación de reservas y activos nacionales y otras formas de guerra.
- La Tercera Guerra Mundial.
Hipótesis 4: La Tercera Guerra Mundial ya se ha iniciado aunque aún no es nuclear.
La Tercera Guerra Mundial (TGM) comenzó cuando el entonces presidente de EEUU, Joe Biden, autorizó a Ucrania – el 17 de noviembre de 2024 – a lanzar sobre Rusia misiles de largo alcance. Dependerá de varios factores el que ahora el conflicto escale o no hacia una TGM de índole nuclear. Lo anterior obedece a que EEUU, pese al obvio declinar de su hegemonía, ha estado liderando una cruzada del “Occidente Colectivo” y de un “orden mundial” basado en sus reglas, contra China y Rusia, e incluso contra todos aquellos actores del “Sur Global” que buscan alternativas a su hegemonía en espacios como los BRICS. Ahora Trump aspira a sustituir ese “Orden” por una nueva versión que desmantele la globalización y el multilateralismo. Le da carta blanca al genocidio de Netanyahu en el Medio Oriente, pero se aleja en Ucrania del enfoque agresivo de su antecesor, dejando la iniciativa a sus vasallos europeos.[4]
La GRU se produjo por varios factores cómo hemos analizado en nuestro libro ¿Hacia la Tercera Guerra Mundial? (2024). Dicha GRU estalló por: la expansión de la OTAN – de 12 miembros en 1949, a los 32 actuales-, y el afán de EEUU de incorporar a Ucrania y Georgia; por el abandono del Tratado de Misiles Antibalísticos por parte de EEUU en 2002; y debido a las operaciones de cambio de régimen por parte de EEUU en Serbia (1999), y en Ucrania (febrero 2014, Maidan), con un golpe de estado contra el presidente Viktor Yanukovich.[5]
La nueva guerra fría declarada por Biden y el “estado profundo” de EE.UU. contra Rusia y China, implicó un nuevo escenario geopolítico global, que inauguró, con dimensiones catastróficas, la GRU.[6]
La añorada “autonomía estratégica” de la Unión Europea (UE), – que tiene intereses comerciales y geopolíticos distintos a EEUU. -quedo subordinada a la geopolítica imperial de Estados Unidos, que aspiraba a debilitar a Rusia, a impedir su intercambio comercial con la UE, para luego atacar a China. [7]
Rusia llevó a cabo en febrero de 2022 una operación especial en Ucrania, debido a que la guerra en el Donbas promovida por la OTAN en Ucrania, usándola como proxy, la amenazaba. Ya se habían ignorado y violado los acuerdos de Minsk I y II de 2014 para alcanzar la paz en la zona del Donbas. Al inicio de la GRU Zelensky estuvo dispuesto a declararse neutral, pero Boris Johnson primero y Biden luego, lo animaron a pelear en vez de a negociar.[8]
Las sanciones no destruyeron a Rusia, sino que la fortalecieron. Las importaciones chinas de petróleo ruso con descuento alcanzaron niveles récord y se hicieron contratos a largo plazo. La India se convirtió en el principal cliente del petróleo ruso, después de China, y a la UE se le triplicó el costo de la energía.
Al acceder Trump al poder en 2025 era evidente que Zelensky y su corrupto círculo tenían perdida la GRU. Por esta razón Trump y el “estado profundo” se percataron que era necesario abandonar la estrategia de Biden y lograr una rápida paz en Ucrania, para concentrarse en el desafío económico y comercial de China, e impedir su creación de un orden mundial alternativo.
Putin hizo otros esfuerzos adicionales con el objetivo de lograr la paz en la GRU: que la ONU estableciera su control en Ucrania y convocase elecciones. La respuesta de Ucrania y de los vasallos de Trump fue alentar la “operación telaraña” (1 de junio de 2025) por el SBU, atacando infraestructuras claves en Rusia con drones, un boicot a las negociaciones que se llevaban a cabo en Estambul.
Zelensky es, en gran medida, un rehén de este grupo nacionalista rabioso (SBU), que controla el poder en Ucrania y es asesorado por el M16 de Reino Unido. El 8 de febrero de 2024, Zelenski, destituyó al comandante en jefe de las FFAA de su país, Valeri Zaluzhni, y lo nombró embajador de Ucrania en Reino Unido. Se le considera un posible sustituto de Zelensky.
El 28 de noviembre de 2025, los agentes de la Agencia Nacional Anticorrupción (NABU) y de la Fiscalía Anticorrupción (SAPO) detuvieron a Andrii Yermak, jefe de la oficina de Zelenski y su mano derecha, destapando el caso Midas, una red de comisiones y blanqueo de dinero que afecta al círculo directo de Zelenski.
Trump ha abandonado la estrategia de Biden y los neocons, que pensaban arruinar a Rusia con la GRU, para entonces atacar a China. Él sabe que para Rusia triunfar en esta Guerra es algo existencial. Por eso, en febrero de 2025, humilló a Zelensky en la Casa Blanca acusándolo de “estar jugando con la tercera guerra mundial” y el haber sido solo un instrumento de la errada política de Biden, un proxy, en una guerra por delegación de EE.UU. y la OTAN, usando a Ucrania contra Rusia
La cumbre Estados Unidos-Rusia, entre el presidente estadounidense Donald Trump y el presidente ruso Vladímir Putin, el 15 de agosto de 2025, en la Base Conjunta Elmendorf-Richardson, en Anchorage, Estados Unidos, transmitió señales positivas.
Los europeos, se sienten ahora abandonados por Trump, que les obliga a pagar por las armas si quieren seguir la GRU.
Trump no puede afrontar una derrota catastrófica en Ucrania como las de Irak o Afganistán, por eso intenta por todos los medios lograr una negociación rápida de este conflicto. Pero el alarmismo irreal e intransigente de Europa tiende a prolongar (y tal vez agravar) el enfrentamiento con Moscú, afirmando que Rusia atacará Europa tras Ucrania.
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