La industria cubana

Transcripción del programa Cuadrando la Caja
7 de abril de 2024
Dra. C. Marxlenin Perez Valdez: Hola, ¿qué tal? Qué bueno volver a saludarle en Cuadrando la Caja, una propuesta televisiva para debatir, cuestionar y llegar a consensos desde el socialismo cubano. Soy Marxlenin Pérez y le doy la bienvenida a este cuadre diferente. Hoy vamos a conversar sobre la industria en Cuba.
Para abordar este tema, doy la bienvenida en el estudio a tres expertos: el ingeniero Carlos Boggiano, director general de la empresa Suchel; Adriano García, investigador titular del Instituto Nacional de Investigaciones Económicas, y el doctor Rogej Marrero, vicedecano de la carrera de Ingeniería Industrial de la Cujae.
Dra. C. Marxlenin Pérez Valdez: Profesor Adriano, sin ánimo de ser muy técnicos o muy teórico, quisiéramos empezar por una definición. ¿Cuáles son los contenidos del sector industrial cubano, del desarrollo industrial cubano?
Lic. Adriano García Hernández: El sector industrial es el conjunto de actividades del sector manufacturero en la industria alimentaria, textil, confecciones, cuero, ligera, mecánica, electrónica, química, materiales de construcción… Hay muchas más, por supuesto. Un sistema industrial es una integración de procesos productivos, comerciales, tecnológicos, logísticos, infraestructurales, de formación de capital humano; un entorno empresarial, un sistema de innovación, un sistema financiero que lo respalde, que tiene exigencias muy específicas de formación de capital humano y, lógicamente, la actividad del Estado en integrar todo ese sistema en función del desarrollo y de políticas económicas. Las políticas económicas, incluso las propias políticas macroeconómicas, financieras, un tipo de cambio, fiscales, tienen un peso importante en impulsar o no la dinamización del sector. Entonces, el sistema industrial, visto de esa manera, es lo que permite el desarrollo acelerado y consistente del sector industrial.
Dra. C. Marxlenin Pérez Valdez: En ese sentido, ¿podemos hablar en Cuba de desarrollo industrial?
Lic. Adriano García Hernández: Sí, con toda la diversificación de actividades en la etapa revolucionaria; incluso, hay actividades que son eminentemente hijas de la Revolución. La industria mecánica, la industria electrónica, eran prácticamente inexistentes. Se creó capital humano, conocimiento, capacidades tecnológicas institucionales, organizacionales, gerenciales, de ingeniería. Realmente, con una fuerte asistencia externa y estudios en el exterior. Nos hizo disponer de una base industrial que tuvo un efecto importante en el sector exportador; la integración de la cadena agroindustrial, la industria azucarera. Llegamos a producir equipamiento nacional de todo el sector azucarero, centrales, etcétera; en el sector constructivo de vivienda, materiales, y la industria ligera. Básicamente, se orientó al consumo, a la construcción, a la inversión y al sector agroindustrial.
Dra. C. Marxlenin Pérez Valdez: Aprovechando esa frase, relativa a los desarrollos industriales hijos de la Revolución… En el material audiovisual con el que iniciamos el programa, con el profesor José Luis Rodríguez, se mencionaba la primera computadora cubana, a principios de los 80. Llama la atención, porque cualquiera pensaría que llegamos a la informática en este siglo o a finales del XX.
Lic. Adriano García Hernández: Ese fue un esfuerzo pionero, pero que no pudimos materializar, porque el esquema en que estábamos integrados, el de los países del CAME, no tenía un desarrollo importante en esa esfera, había atraso en la informática y la automatización y no tuvimos el respaldo de poder integrar ese esfuerzo por la gran dependencia tecnológica con el CAME. El que sí logramos materializar, incluso en condiciones mucho más difíciles, fue el desarrollo tecnológico. Son industrias de alta tecnología y altamente monopolizada por países como Estados Unidos. Tiene un mérito extraordinario lo que se hizo en el campo biotecnológico, en las condiciones en que lo hicimos. Hay que reconocer que toda nuestra industria, aun siendo relativamente diversificada, tenía un bajo nivel de integración interna, con dependencia de la importación y alto consumo energético. Realmente, los planes que tuvimos no eran de alta tecnología, incluso capacidades grandes, industrias de gran capacidad. Pero eso generó una base industrial, no fue la más favorable, pero sí una cultura industrial, un conocimiento industrial.

Poco a poco Cuba aumenta el desarrollo industrial. Foto: Ministerio de Industrias.
A veces olvidamos que este país ha tenido que reorientar totalmente su comercio. Al principio de la Revolución, nos suprimieron la cuota azucarera y el petróleo y las fábricas que teníamos dependían de las piezas de repuesto del área capitalista. Hubo que hacer una reorientación total y después, en los años 90, otra reorientación total y, entonces a otra área. Es un esfuerzo enorme. Como decía José Luis en el material audiovisual: el esfuerzo de industrialización comenzó en 1972 y en el peor año del Periodo especial el consumo energético fue igual al del 1972, al que teníamos cuando no se había empezado en lo absoluto. Cuando uno analiza la historia desde esa perspectiva se da cuenta de que el esfuerzo que había que hacer para mantener una determinada base industrial y que ello tuviera un determinado efecto en la economía era enorme.
Dra. C. Marxlenin Pérez Valdez: Y a eso se suma el hecho de que nos quedamos prácticamente sin especialistas, sin personal formado, calificado, para echar andar los centrales, las empresas, las industrias. Esto se conecta, profesor, con las capacidades.
Dr. C. Rogej A. Marrero Hernández: Sí.
Dra. C. Marxlenin Pérez Valdez: ¿De qué estamos hablando cuando decimos “capacidades industriales”?
Dr. C. Rogej A. Marrero Hernández: La capacidad es lo que se puede hacer en un espacio de tiempo. La capacidad está directamente relacionada con el fondo de tiempo de cada una de las personas en el caso que se va a analizar, en las actividades de los procesos de producción o servicios, o de los equipamientos en sentido general.
Dra. C. Marxlenin Pérez Valdez: Sé que manejan una serie de conceptos técnicos y de fórmulas. ¿Puede decirse de una manera para que comprenda alguien que no es experto?
Dr. C. Rogej A. Marrero Hernández: Desde el punto de vista técnico, la capacidad es lo que yo puedo hacer en un espacio de tiempo. En función de eso es lo que llevamos a cada una de las empresas de producción o servicios en el país, el análisis de esa capacidad para saber cuánto se puede hacer y qué recursos se necesitan para hacerlo.
Dra. C. Marxlenin Pérez Valdez: Con las condiciones que tenemos.
Dr.C. Rogej A. Marrero Hernández: Con las condiciones técnico-organizativas que tenemos. Hay un grupo de factores que afectan la capacidad. Estamos hablando de materias primas y materiales, del equipamiento y de la gestión del capital humano para gestionar esas capacidades. Ese capital humano debe tener una serie de competencias para gestionar las capacidades instaladas para el desarrollo de la sociedad. A partir de ahí, nuestra facultad crea un grupo de capacidades en composición de competencias y conocimiento para que el profesional pueda contribuir en esas empresas de producción o servicios buscando el mayor rendimiento en términos de capacidad.
Dra. C. Marxlenin Pérez Valdez: Algunas veces se tiene la visión de que el ingeniero industrial puede caber en casi todos los trabajos.
Dr.C. Rogej A. Marrero Hernández: Los ingenieros industriales están preparados para trabajar en los procesos de producción o servicios, desde el punto de vista de la gestión de operaciones, la logística, la gestión por procesos, ingeniería de métodos. Son capaces.
Dra. C. Marxlenin Pérez Valdez: Sí, lo han demostrado. Son profesionales que todo el tiempo están prestando servicios en las empresas, en las industrias, con resultados.
Dr. C. Rogej A. Marrero Hernández: Hoy tenemos un grupo de proyectos con las empresas de producción o servicios, donde se está llevando a cabo la gestión del capital humano y la estructuración de cada uno de los procesos de producción o servicios de esas empresas con el objetivo de buscar la mayor eficiencia.
Dra. C. Marxlenin Pérez Valdez: Estamos hablando de capacidades y aprovechamos la oportunidad de que usted esté aquí… Una industria, una empresa como Suchel, ¿cómo se enfrenta en el día a día en un país con una economía abierta, bloqueada, con todas las carencias materiales que tenemos, pero sin descuidar su función social? ¿Cómo es el panorama el día a día de una empresa como Suchel?

Empresa Suchel. Foto: Suchel.
Lic. Carlos Boggiano Sánchez: Suchel, una empresa integrada al Grupo Empresarial de la Industria Ligera (Gempil), del Ministerio de Industria, tiene ante todo una alta responsabilidad social. Dentro de su misión y su política está satisfacer las necesidades crecientes de la población, sobre todo, productos de aseo, higiene y limpieza. Uno de los rubros fundamentales es el de la perfumería y cosmética. Ahora, en medio de los avatares de la industria en el actual contexto económico, Suchel se abre camino. Hoy las necesidades por satisfacer son crecientes, nos hemos trazado un plan estratégico que va hasta el 2030, el cual incluye una serie de proyectos en correspondencia con los objetivos estratégicos del desarrollo industrial y a partir de la transformación y modernización de la industria, que hemos buscado mediante alianzas estratégicas. Cuando digo alianza estratégica, hablo de proveedores extranjeros y encadenamientos productivos con actores económicos estatales y no estatales.
Las capacidades productivas las ponemos en función, a partir del know how y la experiencia acumulados, de la producción de aseo, cosmética y perfumería. Nos hemos integrado en acciones empresariales con estos sectores que mencionaba, lo que ha facilitado contratos en la tipología de producciones cooperadas, producciones de maquila, servicios, en los cuales se ha aportado financiamiento, lo que garantiza la producción de diferentes artículos.
Hoy no satisfacemos la demanda creciente de la población, pero se buscan mecanismos y estrategias a pesar del crudo bloqueo que hoy enfrentamos. Lo digo porque tenemos la actividad de comercio exterior, en la cual, a partir de los recursos de que hoy dispone el Estado, se busca garantizar esa matriz de higiene de la población, y realmente sentimos el peso del bloqueo en las demoras en el arribo de las embarcaciones, en la persecución de los armadores de estos buques. En las últimas décadas no hemos dejado de producir a partir de los financiamientos centrales y de otros financiamientos, creado proyectos de inversiones. Tenemos plantas de saponificación y secado, que antes eran procesos mucho más atrasados; en estos momentos, son procesos muy efectivos, pero igualmente son afectados por el bloqueo, la persecución de los barcos cisterna que deben transportar volúmenes de grasas y aceite y que hoy no pueden llegar a un precio muy competitivo por esa persecución económica del bloqueo recrudecido a partir de 2019.
Dra. C. Marxlenin Pérez Valdez: Hablábamos de Suchel, y antes hablábamos desde el punto de vista teórico, conceptual. Hay un estereotipo que se ha intentado hacer calar en nuestra subjetividad, que la Revolución cubana ha sido un obstáculo y no un impulso para nuestro desarrollo industrial.
Lic. Adriano García Hernández: En primer lugar, que haya intentos de sembrar ese estereotipo de que la Revolución cubana es un obstáculo, es una muestra más de una política dirigida a crearnos las mayores dificultades y promover la matriz de incompetencia del Gobierno. Ese estereotipo lo que revela es una ignorancia enorme de qué ha sido realmente el desarrollo industrial y el esfuerzo industrializador de este país.
Dra. C. Marxlenin Pérez Valdez: Profesor, una ignorancia como en doble movimiento, ¿no?, si tomamos en cuenta la historia de la Revolución y, sobre todo, cuál fue la situación real de Cuba antes de 1959, porque como parte de esa matriz se intenta presentar todo en color rosa antes de la Revolución.
Lic. Adriano García Hernández: Ese llamado desarrollo industrial era una serie de industrias de propiedad norteamericana. Una cosa es una industria en Cuba y otra cosa es una industria cubana. Lo que realmente era cubano era un grupo de pequeñas empresas, había quien les decía “chinchales”; las grandes refinerías, compañías y empresas no tenían propiedad nacional. El desarrollo industrial, la estructura industrial cubana, era una estructura industrial realmente muy poco diversificada. No existía verdaderamente un sistema industrial. Luego, el ritmo de crecimiento de la industria durante etapas importantes fue superior al 7%, creció significativamente…
Dra. C. Marxlenin Pérez Valdez: Después del 59.
Lic. Adriano García Hernández: Sí, en promedio, más del 5% anual. No es un desarrollo nada despreciable y fue logrando la articulación y el encadenamiento. El sector minero no tiene un encadenamiento grande, pero sí el encadenamiento con el sector agroindustrial fue importante, con el sector constructivo, una serie de productos textiles, confecciones, cuero, etcétera… Cuando uno ve la participación de la industria nacional en el abastecimiento de la demanda interna, dio un salto importante, no tiene que ver con el grado de autoabastecimiento que tenía la industria en productos terminados, más de 65% en una serie de esferas que tienen que ver con el consumo de la población, con esa dificultad poco integrada internamente dependiente de la importación, entre otras cosas de energía. Pero realmente es un esfuerzo incontrastable, los números lo evidencian.
Ese estereotipo de que hablamos se basa en una desinformación total, en una especulación. Si hay algo bien documentado, es ese esfuerzo productivo e industrial y haber tenido la capacidad de reorientar el comercio, haber sostenido determinado crecimiento industrial cuando invertíamos el 30%, 35% del sector productivo de la industria y, de pronto, caímos a un 10 o un 15% en los años del Período especial, una caída muy grande de la capacidad financiera para sostener la industria. Hubo un proceso de desindustrialización, hay que reconocerlo, en el Período especial, porque justamente en una crisis las actividades que más se afectan son las que tributan al consumo, lo primero que se afecta es la inversión y el consumo al que está orientada.

Entre los propósitos está el uso de tecnologías eficientes en las labores de cultivo, riego y cosecha. Foto: Pastor Batista/ Granma.
Y con la industria azucarera tuvimos el problema que conocemos todos nosotros. La organización nos salvó tras haber perdido el 75% de la capacidad para importar y el país mantuvo incluso su cohesión social. Hubo una reorientación, una reinserción en la economía mundial, en lo cual la inversión extranjera tuvo un papel determinante. La articulación con el turismo: no teníamos una industria hecha para integrarse al turismo y eso fue un esfuerzo de sustitución de importaciones, abastecíamos al turismo en un 12% y terminamos como en un 60%, o sea creció cuatro veces el sector; hubo sectores que crecieron ocho veces. Esa reorientación nos salvó. Como mismo hubiera sido el fin de la Revolución si al principio de los años 60 la Unión Soviética no nos asegura el combustible luego de que nos suprimieron las cuotas, igual hubiera pasado si no damos un salto importante con inversión extranjera, desde unos cientos de miles de toneladas a cuatro millones de toneladas entre petróleo y gas que logramos en esos años.
Dra. C. Marxlenin Pérez Valdez: Voy a quedarme con una idea que me gustó mucho: la una diferencia entre industria en Cuba e industria cubana, una diferencia que no es sutil, porque tiene mucho que ver con la soberanía nacional. Carlos, ¿cómo se manifiesta en una empresa como Suchel la política nacional de industrialización del país?
Lic. Carlos Boggiano Sánchez: Es importante la soberanía, a través de uno de los pilares de la gestión de gobierno, que es la ciencia y la innovación. Suchel ha logrado crear un programa sectorial, el de la pasta dental, que no es más que la sustitución de materias primas importadas por materias primas nacionales. Hay un ejemplo práctico: hemos logrado sustituir materias primas que conforman este producto de higiene bucal, diseñamos una nueva pasta dental, la Menti-Fresh, donde nos integramos y nos encadenamos con sectores de la ciencia y de educación superior, y hemos logrado un producto que ha traído consigo en un año y medio de escala industrial, de producción industrial, más de 3.9 millones de dólares que le ha ahorrado al país erogar esas divisas. Lograr cosas así a través de la ciencia e innovación, el encadenamiento productivo, la sustitución de importaciones, es un pilar muy fuerte en el que nuestro país y nuestra industria ganan soberanía tecnológica. Queremos incorporarlo al resto de los productos básicos que producimos y que tienen alta demanda en la población. Hemos logrado concretar varios proyectos de inversión; por ejemplo, hemos comprado líneas de detergente líquido, que elevan la capacidad productiva. Hemos logrado integrar contratos de producciones cooperadas con diferentes actores, que nos permiten ir gradualmente produciendo productos de alta necesidad y que estos productos nos permitan también ir al sector de moneda libremente convertible, que nos aporta ingresos para el reaprovisionamiento y para vender también en el mercado en CUP, que es donde está la mayor demanda de la población.
Dra. C. Marxlenin Pérez Valdez: Eso quería preguntarle, porque tienen productos de venta en CUP y otros en MLC.
Lic. Carlos Boggiano Sánchez: El 85% de nuestras ventas van dirigidas a la población, en CUP; es la canasta normada, con cuatro productos fundamentales. Tenemos otros destinos de producción y comercialización, también en el comercio electrónico, las ventas en MLC y la exportación. Suchel logró durante el año 2023 concretar exportaciones de fragancias, sobre todo fragancias de limón, a través de alianzas estratégicas con países del ALBA. Hemos logrado concretar estos negocios y tener en Suchel otros negocios de exportación con artículos de perfumería y cosmética. Ello nos permite ingresar moneda libremente convertible y posibilita el desarrollo de producciones con destino a los mercados en CUP. O sea, hay un diseño donde las finanzas, la inversión de proyectos de tecnología más novedosa, nos permiten crear ahorros, capacidades, cualidades distintivas de nuestros productos, lo cual a su vez nos permite ir avanzando de forma sostenible en la economía de nuestra empresa y contribuir a la economía del país.

Central Termoeléctrica (CTE) Lidio Ramón Pérez, conocida como Felton. Foto: Juan Pablo Carreras/ ACN.
Creo que hoy también se impone el ahorro; no es solo que el proceso inversionista sea la fuente. Tenemos un diseño estratégico, que lo vemos con cada una de nuestras unidades productoras que se van vinculando con otros sectores de la economía. Es importante la vinculación con centros de investigaciones, con la Cujae y otros centros de nivel superior, para concretar esta estrategia, que está diseñada hasta el 2030. Tenemos más de 24 proyectos de inversión y hemos ido cumpliendo las primeras etapas. Antes hablé de la planta de saponificación, que ha sido objeto del crudo bloqueo imperialista, ya que su materia prima fundamental son los aceites de origen vegetal y animal. Nos hemos visto muchas veces afectados por la persecución implacable a los barcos cisternas que traen esa materia prima; muchas veces hemos tenido que hacer más costosas nuestras producciones, al tener que operar en otras áreas donde realmente son mucho más costosas. Los fletes son un elemento importante: hoy, traer desde Asia todas nuestras materias primas implica incrementos de fletes.
Dra. C. Marxlenin Pérez Valdez: Ya casi tenemos que dar participación a otro panelista, el gurú de Jatibonico. Vamos a ver qué tiene que decir sobre esto el gurú y enseguida seguimos cuadrando la caja.
El gurú de Jatibonico
La capacidad industrial
falla por dos elementos
cuando caen los rendimientos
o pierdes tiempo vital.
Ambas resultan fatal
pues tienes la sensación
de que en cada interrupción
no ganarás para susto
en tanto gastas por gusto
y con menos producción.
Dra. C. Marxlenin Pérez Valdez: Voy a usar estos últimos versos como pie forzado para conversar un poquito más en este último segmento del programa. ¿Cuáles son las condiciones que estamos enfrentando todos los días y cuál es la participación de una carrera como la de ingeniería industrial en el desarrollo de capacidades? ¿Qué se está haciendo y qué falta por hacer?
Dr. C. Rogej A. Marrero Hernández: Es válido aclarar que la capacidad es lo que nos va a permitir calcular la productividad del trabajo para que las personas puedan ganar más, que es lo que todo el mundo quiere. Entonces, la productividad del trabajo va a estar enfocada en todos los aspectos de los procesos de producción y servicios y cómo se van a ir desarrollando, que es el punto de partida que le da la ingeniería industrial.
La ingeniería industrial enseña a trabajar en esos procesos y optimizarlos, a que esos procesos tengan los estándares de calidad necesarios. En este momento, estamos enfrascados en un proyecto con el Gobierno de La Habana en un grupo de aproximadamente 35 empresas: analizamos cuáles son las capacidades que tienen esas empresas, el equipamiento tecnológico que tienen, cómo se está explotando ese equipamiento tecnológico y a qué porciento. Definiremos cuáles son los equipamientos a los que se dará mantenimiento o reparación, o los que se pospondrán para posteriores análisis de inversiones. En función de eso, también se analizará la planeación estratégica de esas empresas; con el objetivo de saber en qué estado están para enfrentar todos los procesos de desarrollo social que hoy tenemos como entidad. Además de eso, como academia estamos brindando cursos de superación para la gestión del capital humano en torno a la gestión empresarial. Es lo que estamos hoy desarrollando como empresa. Pretendemos ofrecer en junio cursos de verano asociados a esto, a que los empresarios intercambien con la facultad, que muestren necesidades que tienen y nosotros tratar de transformar la empresa estatal socialista, en lo que tanto estamos trabajando.
Dra. C. Marxlenin Pérez Valdez: ¿Esos cursos tienen sede en la Cujae o la Cujae también sale de sus aulas y va a las empresas?
Dr. C. Rogej A. Marrero Hernández: En las dos vertientes. Un grupo de cursos los contratamos con CETA, una empresa de interfaz, y en función de eso vamos a las empresas, en tanto CETA nos vaya diciendo, o las empresas vienen a nosotros. Planeamos hacer un intercambio con un grupo de empresas, lo vamos a hacer en la academia, para recoger las necesidades que tienen para mejorar sus capacidades e ir sosteniendo esta actividad paulatinamente para obtener la mayor eficiencia en las empresas. Es decir, estamos en las dos vertientes: la empresa viene a nosotros y nosotros también vamos a las empresas.
Dra. C. Marxlenin Pérez Valdez: Profesor Adriano, en este punto en que está nuestra industria, ¿qué pasos quedan para lograr dinamizarla, desarrollarla, para no detenernos?
Lic. Adriano García Hernández: La política industrial aprobada tiene orientación a la sustitución de importaciones, a sectores que funcionan como motor de desarrollo en nuestro país y que son priorizados: la biotecnología, el turismo, la energía, la industria alimentaria, la construcción… Hay previsto un proceso de modernización y para fortalecer el sistema industrial. Ahora, tenemos retos enormes para dinamizar ese desarrollo industrial y debemos pensar en un cambio industrial, una orientación en el futuro a un proceso de reindustrialización.

El bloque número uno de la Central Termoeléctrica Lidio Ramón Pérez, de Felton, en la provincia de Holguín, Cuba. Foto: Juan Pablo Carreras/ ACN.
Hay una revolución tecnológica vertiginosa en el mundo y, como hicimos en los 90, debemos pensar cómo reinsertarnos sabiendo que no somos un país de grandes recursos energéticos ni naturales. China se insertó a partir de producciones con abundancia de fuerza de trabajo y bajo costo. No es esa la opción que nosotros tenemos. Entonces, hay que pensar en cómo insertarnos. Ese es un reto muy grande y lógicamente ahí el papel de la inversión extranjera está en todo el sistema o macroprograma en el que se está trabajando fuertemente, en actividades que nos permitan orientarnos a la manufactura avanzada, a eso que llaman 4.0, los aspectos de los sistemas inteligentes, la robótica, la impresión 3D, la internet de las cosas. Hay un avance muy incipiente, pero necesita ser complementado con esfuerzos de cooperación. Tenemos que aprovechar la reorientación de centros de poderes geopolíticos en el mundo y hacer alianzas estratégicas. China es el sistema industrial más completo del mundo. Y es el 30% del valor agregado. Si vemos cuántas empresas hacen imagen fuerte en China, es el 74% del valor agregado al 43%; si vemos eso en nuestra realidad, aún con los esfuerzos hechos, las industrias de alta tecnología tienen un peso bastante bajo en nuestra estructura. Yesos motores del crecimiento que uno ve, no solo el Gobierno y la academia, todo lo que se ha hecho en los parques industriales, todas esas cosas están bien.
Empresas de alta tecnología se están creando. Grandes, pequeñas y medianas empresas de base tecnológica, fondos de inversión de capital de riesgo de inversión extranjera. Entonces, tenemos que articularnos cuando vemos los Brics. Además de China, India tiene un desarrollo vertiginoso, por ejemplo. Los países emergentes ya tienen cuota en sectores de contenido tecnológico creciente. En Rusia, en algunas cosas también se complementa. Nosotros tenemos que pensar ese desarrollo, un cambio, completar esta fase de modernización de la política aprobada que tienen bases de embalajes, máquinas de herramientas, reciclaje, y orientarnos a esos sectores del futuro vinculados a la manufactura de salud y los servicios de salud, que apoyen el desarrollo industrial; también está el área de la movilidad eléctrica, las fuentes renovables de energía, las industrias culturales y creativas. Tenemos que ser innovadores en cómo insertarnos en el mundo. Los retos son importantes. Tenemos una base mínima para aprovechar eso y la forma de nosotros de enfrentar el bloqueo pasa por las alianzas internacionales. Los esfuerzos internacionales de manera conjunta para enfrentar el bloqueo nos pueden dar un camino de desarrollo.
Dra. C. Marxlenin Pérez Valdez: Es importante enfrentar las condiciones adversas con nuestros propios recursos, con ayuda de socios, de la solidaridad que podamos encontrar en el mundo y, sobre todo, con la creatividad.
Lic. Carlos Boggiano Sánchez: Suchel ha trazado alianzas estratégicas, la cooperación para ir enfrentando las limitaciones del bloqueo. Hemos adquirido por vía de esa cooperación y esos financiamientos diferentes accesorios, partes y equipos que nos permiten diversificar diferentes producciones de aseo Recientemente, adquirimos diferentes dados para producir jabones de distintos tipos y geometría, llámese 100 gr, 120 gr, los cuales van a salir o ya están saliendo al mercado. Todavía no es suficiente, en términos de la demanda de la población. En la medida en que vayamos produciendo, reaprovisionando nuestro ciclo con ventas en divisas, podrá haber una mayor versatilidad y mayor nivel de producción para el mercado en moneda nacional.
Ya hay líneas de jabones que se venden en las cadenas de tiendas, ya sea en Caribe y Panamericana, como son Suchel, Primavera, Floresta. No es solamente la línea económica que llega hoy a cada casa, que es el jabón Rocío, el Brisol, los cuales son de permanencia y han acompañado a a la familia cubana durante todos estos años.
Dra. C. Marxlenin Pérez Valdez: De toda la vida. Y lo bueno que es el jabón de lavar cubano.
Lic. Carlos Boggiano Sánchez: Hoy tenemos que acceder a esas pasarelas, a esos mercados, que nos retroalimentan de divisas para adquirir las materias primas y seguir produciendo en volúmenes que cada día vayan, de forma gradual, satisfaciendo necesidades y puedan a la vez salir nuevos productos con los estándares internacionales.
Dra. C. Marxlenin Pérez Valdez: Satisfaciendo esas necesidades atendiendo no solo al volumen de producción, sino también a la calidad y la estabilidad en esa producción, en esa oferta.
Lic. Carlos Boggiano Sánchez: La estabilidad y la sostenibilidad en que podamos nosotros hacer presencia con nuestros productos, con la aceptación por la población. Y también que seamos capaces de buscar rubros exportables que permitan la retroalimentación financiera para lograr llevar a la familia de cada cubano un nuevo producto que satisfaga las expectativas, con la perfumación y la calidad necesarias.
Dra. C. Marxlenin Pérez Valdez: Ahora que usted habla de la familia… Yo pienso en una de sus UEB, Suchel Regalo, y la canastilla, porque ustedes tienen que enfrentar restricciones por la falta de recursos, de financiamiento externo, pero la canastilla tengo entendido que no se afecta.
Lic. Carlos Boggiano Sánchez: Hemos logrado durante años garantizar el módulo de perfumería a todas las embarazadas, hemos cumplido las cifras y creo que hay ingentes esfuerzos del Estado, el Gobierno, el ministerio, el grupo empresarial y hay iniciativas para buscar fuentes de financiamiento y garantizar las cifras. La demanda que a través del Mincin llega a nuestra empresa, al ministerio, hemos podido ir satisfaciéndola de manera gradual y sostenible. En eso hay una garantía en el módulo de perfumería. También trabajamos por satisfacer las expectativas en el resto de líneas de perfumería.
Dra. C. Marxlenin Pérez Valdez: No nos queda más tiempo. Agradezco a los panelistas por su participación, por sus conocimientos en este ámbito tan importante de la industria, su relevancia para la soberanía y sin descuidar su función social. Hasta aquí nuestro programa de hoy. Recuerde que no basta con interpretar, describir, sino que juntos tenemos que participar y transformar. Yo cuento con usted para hacerlo desde el socialismo cubano. Nos vemos pronto.
Transcripción: Yanet Muñoz Hernández, Yusleydis Seuret Gómez/IDEAS Multimedios.

Producción de la línea Bambú, compuesta por siete productos de aseo en Suchel. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.
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Por favor, hasta cuando vamos a estar si agua.
Vivo en 10 e/ 23 y 25, Vedado.
Ya lo del agua es otra falta de respeto más nadie da la cara.
Esto suma inconformidades no resta nada.
Resistan compatriotas, otras zonas del país hemos estado meses sin agua y la situación se ha resuelto.
Cuando llegue la primavera busquen la manera de acumular toda el agua posible.
Saludos
La industria cubana está para generar riqueza, no para pérdidas económicas, ni para subsidiar su ineficiencia. La industria de Cuba está para desarrollar procesos productivos sin trabas burocráticas.
seria muy bueno que se desarrolle este sector en el pais para asi mejorar las condiciones del trasporte en la nacion que tanto lo necesita pero tambien seria muy bueno que nos dieran acceso a adquirir algun tipo de estos vehiculos con un convenio o facilidad pago de ya que todos no tenemos el dinero que se necesita para comprar uno
Está lejos el momento pero volveremos a hacer una potencia azucarera a nivel mundial y con más desarrollo tecnológico que antes en este sector. Lo que es del cura va para la iglesia
lo que vende VEDCA hay que pagarlo desde el extranjero.
Buenas:
Un análisis bastante bueno de la Industria en Cuba. Pero debería complementarse con otros programas donde se vaya al detalle de cada rama.
Ahora bien, quisiera hacer una sugerencia.
Por qué en Cuba no se usa el GNL (Gas Natural Licuado)? A raíz de la situación mundial, se ha convertido en fuentes millonarias de exportación para varios países. No quisiera que aquí se usará para ese fin; sino para dejar de importar. Por qué tenemos que importar GLP y los inconvenientes que provoca a cada rato en la distribución y vemos quema del producto en varios puntos de la costa norte Habana-Matanzas? No seríamos más independientes?
Saludos, Ares
Donde esta esa industria cubana? Cada provincia tenia una empresa insigne como en Santa Clara esta la Inpud, asi en cada una y todas producian o producen como la Inpud que ha perfeccionado sus maquinarias y los equipos electrodomesticos que produce tienen salida al exterio;.pero algunas han sido cerradas por falta de piezas de repuestos y falta de innovaciones con tantos ingenieros de primer nivel que la Revolucion ha formado y que pueden revertir esta situacion, no todo tiene que venir de otro pais. Considero que ha veces es falta de comunicacion y de encadenamiento de las producciones entre empresas. Pienso yo.
Cuba tenía cierto desarrollo para su época en la industria lechera, en la ligera(calzado. Confecciones textiles y otros ) azucarera,también tenía cierta industria confitera,cervecera
La ingeniería industrial se convirtió en metodologías y trabajos burocráticos en recursos humanos, es decir se deshizo la búsqueda de productividad. Casi todo se convirtió en planes e ideas sin estudios de factibilidad. Si a eso le sumamos que se creó una estructura supercentralizada de decisiones a distancia y organismos enormes para administrar suplantando las decisiones de la base, se hace muy difícil avanzar. El país,en mi modesta opinión, debe asumir la tarea de reestructurrse planteándose otras formas de dirección con otras funciones y facultades en cada instancia. Observo que se trabaja con la organización que ha estado presente durante mucho tiempo, sin intensiones de cambiar y creo que así no se avanzará mucho.
Buen comentario ramos de acuerdo contigo 100 %, pero hay que cambiar lo que no funciona.
Bueno, cada vez ke veo hablar de desarrollo industrial de Cuba, no se ke pensar! como vamos a pensar en el desarrollo industrial de Cuba pensando en la importacion de materias primas, no tiene sentido! tenemos Nikel, Cobalto, Hierro, Manganeso, Oro, Bauxita, arena Silice, Cobre, pesca, Oil Gas, buenas tierras para la agricultura etc,,, ahi es donde hay ke poner los sentridos y dejarse de tantan teorias y cuentos de la buena pipa, debemos pensar en desarropllo de industrias a partir de los recursos naturales con los ke contamos, ahi ha de estar enfocado el desarrollo industrial de Cuba, no ser meros exportadores de materias prima, tenemos muchos expertos,especialistas, etc... y no desarrollamos nada, hasta cuando se seguira con ceguera intencionada, tenemos muchisimos mas recursos minerales ke paises industrializados y desarrollados y seguimos perdidos en un campo de lechuga, y viviendo de los milagros, ya ke nada se ha propuesto para el verdadero avance industrial.
excelente
Buen análisis,pero se necesita más presencia en el mercado nacional y a precios qué estén al alcance del cubano de a pie.
El Gurú, muy buena y vedadera su décima.
Cuando la administración
se siente algo acomodada
no le interesa por nada
el patrón de producción
solo su preocupación
se centra en el embaraje
y a veces hasta un chantaje
mezclan entre sus patrones
varajan las soluciones
llegando al libertinaje.
Mis saludos y respeto.