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Conversemos de temporadas ciclónicas, el ACE una medida más precisa

Publicado en: Ráfaga 340
En este artículo: Ciclón, Desastres Naturales, Huracán
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Huracán Idalia en momentos en que impacta las costas de Florida. Foto: AFP.

Nos vamos acercando al mes de mayo, que para todos los cubanos es esperado por las propiedades que a sus lluvias se atribuyen. También, como mes previo al inicio de la temporada ciclónica, comienzan las miradas a buscar los pronósticos sobre el comportamiento de la que se aproxima.

Los pronósticos de temporada ciclónica tienen su principal importancia en que permiten la planificación de ciertos recursos y aseguramiento en función de la posible actividad ciclónica. Aunque ninguno de ellos actualmente es capaz de pronosticar qué zona o país será afectado, en algunos casos se expresan valores de probabilidad por regiones o países en función del comportamiento histórico normal y el esperado.

Normalmente, estos pronósticos  expresan valores como cantidad de sistemas o tormentas nombradas, es decir aquellas que alcanzan al menos la categoría de tormenta tropical al superar los 63 kilómetros por hora de vientos máximos sostenidos; cantidad de huracanes y de estos cuántos de gran intensidad (categoría 3 o superior en la escala Saffir-Simpson). Las depresiones tropicales no se incluyen porque son sistemas muy débiles que no se desarrollaron, al no encontrar condiciones ambientales favorables. Hacen uso de modelos y herramientas estadísticas y con un enfoque climatológico; por lo que ningún valor o rango pronosticado debe analizarse por separada,  sino compararlo, de alguna manera, con el comportamiento promedio o normal.

Una nueva medida

Algunos incorporan otro tipo de métricas, como la ACE (Energía Ciclónica Acumulada, por sus siglas en inglés) que refleja la intensidad de las tormentas en el tiempo, a través de la temporada. Esto se hace sumando el valor de velocidad de los vientos máximos sostenidos al cuadrado, en nudos, dividido entre 10000, por cada 6 horas. La conversión de kilómetros por hora a nudos se realiza dividiendo por 1,852.

Por ejemplo, un huracán con vientos máximos de 150 kilómetros por hora, acumula en un día 2.62 unidades de ACE, cuya magnitud real es 104 kt2 (nudos al cuadrado). Con estos cálculos se busca diferenciar a ciclones con intensidades similares, pero que tuvieron evoluciones diferentes en el tiempo, a su vez que temporadas con la misma cantidad de tormentas, pero con intensidades y periodos de afectación bien distintos.

Estos cálculos para la temporada 2020, que estableció récord con 30 tormentas nombradas, indican que tuvo una ACE de 180, un valor que la ubicaría por detrás de otras 12, casi todas ellas (excepto 2005) con más de 10 ciclones menos que esa.

Entre las entidades emisoras de este tipo de información tenemos desde consorcios privados, centros meteorológicos como el Centro Europeo de Pronóstico a Mediano Plazo o la NOAA de los Estados Unidos y claro está, el del Instituto de Meteorología, que será emitido a comienzo del mes de mayo. También otros centros de investigación en universidades emiten sus predicciones, entre ellos la Universidad Estatal de Colorado (CSU), uno de los más esperados y seguidos internacionalmente.

El “pronóstico cubano” es el único emitido por un centro enclavado en un país no desarrollado, acumulando ya casi 30 años de experiencia en el desarrollo y la emisión de este tipo de pronósticos.

Si la temporada fuera muy activa,¿es mayor el peligro?

Vamos, para cerrar, a centrarnos en el pronóstico emitido por la Universidad de Colorado, que podemos decir que está siempre entre los cinco grandes, teniendo en cuenta la relevancia que se le da a esta fuente, un aval ganado no solo por ser el centro pionero en el desarrollo de esquemas de predicción estacional de ciclones tropicales. Dicho centro ha predicho en su información emitida el pasado 4 de abril,  una temporada ciclónica muy activa, con números asombrosos: 23 ciclones tropicales nombrados, de ellos 11 huracanes y 5 de gran intensidad.

Pero quizás una de las cifras que más se han difundido es la novedosa probabilidad de impacto de ciclones tropicales, que fue incluida por primera vez en estas informaciones. La misma expresa la probabilidad de que al menos un ciclón tropical  pase a unos 80 kilómetros de los límites de un territorio.

En el caso de Cuba, la probabilidad enunciada de afectación de al menos un ciclón tropical a Cuba es de un 92 %, un valor alarmante, no menos que el 71 % de que al menos lo haga un huracán y 39 % de que sea de gran intensidad. Sin embargo, esos mismos resultados van acompañados de otros datos que es importante comentar, ya que mucho se han enfocado solamente en estos valores y como dijimos no pueden ser analizados sin vincularlos al comportamiento habitual.

Por ejemplo, según esa misma metodología, desde 1880 a 2020 estos valores de probabilidad son de 76 % (de que afecte al menos un ciclón), 51 % de que sea un huracán y 25 % de que sea intenso.  Lo que nos permite decir que estadísticamente Cuba debe ser afectada cada dos años por un huracán. ¿Por qué hay que mirar estos valores también?

En el caso de este año los valores pronosticados están por encima de los históricos, por lo que de cumplirse estas predicciones la probabilidad sería mayor de lo normal. Sin embargo, como comentamos anteriormente, no es posible hacer un pronóstico de cuándo se van a formar cada uno de ellos y como se moverán, por lo que estas estimaciones se basan sobre todo en relacionar que tan activa sea la temporada con una mayor probabilidad de afectación.

Es decir, asumen que a mayor cantidad de ciclones, mayor es la probabilidad de que un territorio sea afectado, algo que a priori es lógico, sobre todo si habláramos de sistemas que siempre se van a formar y mover de la misma manera. En la realidad no ocurre así y en temporadas de menor actividad Cuba ha sido afectada por mayor cantidad de sistemas o de diferente intensidad y viceversa. Vamos a poner algunos ejemplos y de paso hacer uso del ACE en esas comparaciones, ya que es otra de las maneras de “medir” qué tan activa es una temporada ciclónica, para algunos más real que solo fijarse en la cantidad de ciclones y sus categorías.

Dos años tristemente recordados por su temporada ciclónica en Cuba: 2008 y 2017. El primero, Cuba fue afectada por 4 ciclones tropicales, tres de ellos de gran intensidad: Gustav, Ike y Paloma, cuya relevancia eclipsó a la tormenta tropical Fay, a tal punto que muchos no la recuerdan. El segundo, por la afectación de Irma, el único huracán categoría 5 en afectar a Cuba en más de 80 años. En ambas temporadas hubo una cantidad similar de tormentas nombradas 16 y 17 respectivamente, aunque en el segundo hubo 10 huracanes, dos más que en 2008. Sin embargo solo “nos tocó” Irma, muy intenso, pero solo uno. Si analizamos la ACE de ambas temporadas, sí se diferencia bien el comportamiento con 145.8 y 224.8 respectivamente, en los dos casos por encima del valor promedio para una temporada en el periodo de 1991 a 2020, que es de 123.

Por tanto, ni la cantidad de sistemas ni la novedosa ACE, cuando indican valores pronosticados altos,  podemos decir ciegamente que es una probabilidad certera de que algún ciclón nos afecte.

Un caso que no podemos dejar de mencionar es el año 1995, con 19 tormentas nombradas, 11 huracanes y 5 de gran intensidad, para una ACE de 227.4, por encima de las de 2017, en la que los ciclones “evitaron” a Cuba.

La próxima semana le estaremos dando continuidad este tema, analizando específicamente las condiciones que tenemos actualmente y la evolución que se espera que tengan durante el “semestre ciclónico”.

Se han publicado 6 comentarios



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  • RFG dijo:

    El "ACE" es una medida aproximada de la energía involucrada en las tormentas que se forman durante la temporada y se puede emplear bastante bien para medir cuan intensa es una temporada, muchas tormentas y poco ACE porque la mayoría de las tormentas han sido débiles. Menos tormentas pero muy intensas darán un ACE mas alto.

  • Pedro dijo:

    Excelente artículo y muy bien explicado por Elier Pila como todas sus publicaciones para siempre estar preparados en todas las temporadas ciclónicas, nunca confiarnos.

  • Rodolfo Crespo dijo:

    Muy buenas Sr. Fariñas
    Si el fenómeno El Niño se retira será un año normal según dicen.
    La "suerte" de por donde pasará un huracán es casi una Lotería.
    Como siempre las gracias por el placer de leer su columna de meteorología todos los martes. La espero con pasión.
    Piense en la posibilidad de reunir estos materiales en un libro, por tomos. Ya tiene seguramente uno, y los demás a medida que siga creciendo el número de artículos. Le animo a ello.
    Un saludo desde España
    rodohc21@gmail.com

  • Facundo dijo:

    Iteresante el articulo, Tambien lo mas importante es no confundir intensidad con actividad. Podemos tener una temporada muy activa pero con tormentas poco intensas.

    ACE es una muy buena medida de intensidad pero no de actividad y eso hay que tenerlo muy claro. Por ejemplo, podemos tener 5 tormentas con nombre (tenemos una Tormenta Tropical o Ciclon cuando los vientos sostenidos es mayor a 63 km/h) y con una vida mediana o corta y un area mediana o pequena y nos da un valor x de ACE, pero podemos tener solo una tormenta de mayor intensidad o Hurracan de mayor intesidad con larga vida y un area mas grande y eso nos da valores de ACE mucho mayores y la diferencia es 5 tormentas en una estacion y solo 1 en otra. Queda bien claro que una temporada es mas activa que la otra. No se puede usar ACE como un valor que da una idea goblal sobre una temporada ciclonica.

    ACE se ha hecho muy popular en circulos que estudian el Cambio Climatico pero increiblemente es en ocaciones mal interpretado o usado equivocadamente cuando sirve el proposito de un mensaje que se quiere transmitir.

  • Manuel dijo:

    Lo más importante ahora es prepararnos,
    por lo que es condición indispensable empezar
    desde ya a limpiar los sistemas de drenajes.

    En La Habana los drenajes están llenos de tierra,
    y en todos sus municipios.

    Y los ríos que atraviesan a La Habana no los dragan.

    Con las proyecciones meteorológicas y
    el mal estado de la evacuación de las aguas
    en La Habana, el desastre será mucho mayor.

  • Yuniesky Pendas Carvajal dijo:

    Muy detallado como siempre sus explicaciones y muy esperadas por los lectores los cuales estamos muy agradecidos, sin dudas estaremos atentos al siguiente artículo el próximo martes en el cual de seguro ya el Insmet haya emitido su pronóstico pretemporada tambien. Mis saludos y muchos éxitos. Gracias.

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Elier Pila Fariñas

Elier Pila Fariñas

MSc., Investigador Agregado del Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología de Cuba.

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