La Opinión Gráfica: A 45 años de la Operación Carlota, el homenaje del pueblo de Cuba

Cuba cumplió en Angola con lo que dijera el insigne líder anticolonialista africano Amílcar Cabral: “Los combatientes cubanos están dispuestos a sacrificar sus vidas por la liberación de nuestros países, y a cambio de esa ayuda a nuestra libertad y al progreso de nuestra población lo único que se llevarán de nosotros son los combatientes que cayeron luchando por la libertad”.


Tengo el orgullo de haber sido condecorado con esa medalla y de haber sido parte de los jovenes que participaron en esa heroica gesta.
Solo nuestro pueblo es capaz de escribir paginas como esta para la historia
RPG,q casualidad q las iniciales son el nombre de un arma de infantería,te felicito por sentir ese orgullo de ser uno de los Miles de cubanos q participaron en esa gesta,de seguro fuiste siendo joven,pues yo también estuve ahi con solo 21 años
Hola a todos,
Yo fui el comunicador aéreo de la gloriosa Caravana Camilo Cienfuegos y siento mucho orgullo de haber podido también donar mi grano de arena como cubano en aquella tierra tan lejana ,todos los días de mi vida recuerdo con mucho orgullo todos esos momentos, siempre tengo muy presente a todos nuestros compañeros caídos ,gloria eterna por siempre en nuestros corazones
¡Gloria eterna a los héroes y mártires de la patria!
A POPOSITO DEL ANIVERSARIO 45 DE LA OPERACIÓN CARLOTA
Cuando do regresé de dos misiones miliares en África, escribí
MEDITACION DEL COMBATIENTE NÚMERO 54295.
Por Ventura Carballido Pupo
Como una forma psicológica de hacer avanzar el tiempo en busca del entrañable acercamiento a los tuyos en la Isla que un día dejaste, sin saber que regresarías vivo, en el vuelo de regreso desde Luanda, Angola, retomé como hilo conductor unas profundas meditaciones, que me permití autoalimentarme al ubicar en el combatiente cubano tanta carga de comportamiento ético, conducta que pudiera resultar no creíble para los que están lejos de nuestro pensar, de nuestra manera de actuar, de la forma de proceder, de cómo fuimos educados y descubrir la grandeza de la obra por la que fuimos a pelear por otros pueblos donde expusimos nuestras vidas a cambio de nada material.
Angola: crecer y vencer
No traíamos en la barriga del avión ninguna maleta con bienes materiales para regalar a los familiares y amigos en nuestra querida Isla. Como equipaje de mano solo traía un pequeño bolso que regalaba la línea aérea angolana y en él, entre las cosas de más valor, dos pañuelos de mujer para el pelo, que me había regalado un militar de la Defensa Civil angolana, radicado en Cabinda, y un paquete de cigarros cubano de exportación del que nos llevaban los barcos al Congo, como regalo a mi atribulado padre; también, ropa interior para cambiarme cuando llegara a La Habana y una camisa, documentos que amparaban estímulos otorgados, por la sección política de una de las unidades en las que fui destacado y de la Fiscalía Militar, donde culminé mi estancia, y mi chapillde combatiente número 5429,5 que atesoro aún con mucho amor.
En mis bolsillos, ningún dinero, porque no éramos mercenarios que fuimos a la guerra a exponer la vida por riqueza, florecimos como combatientes Internacionalistas, de la gente de Fidel y de Raúl, representando a nuestro pueblo, a las Fuerzas Armadas Revolucionarias, a cambio de nada. La mayor estimulación no era llegar a encontrarnos con la familia y colmarlas de regalos, como suele ocurrir, en estos tiempos; el gran caudal de motivación que nos animaba era el cumplimiento de la tarea que se nos había encomendado, y recibir el cariño y homenaje ―como así fue―, de nuestros compatriotas acá, de mi familia, y del fuerte apretón de manos del General de Ejército Raúl Castro y otros oficiales de las FAR, que nos dieron la bienvenida.
Nos bajamos de aquel inmenso avión Il 62-M de la aerolínea soviética sin nada material. No tuvimos que ir a recoger ningún equipaje. Nuestra riqueza más grande fue la moral, el patriotismo y la satisfacción del deber cumplido con Fidel y el Partido.
De igual forma les ocurrió a los combatientes del Che a su regreso en 1965, y a todos mis compañeros de arma. Esa es la grandeza sui géneris de los internacionalistas cubanos que formamos parte de la Operación Carlota y otras misiones en otros países. Sin apego a nada material todo fue felicidad. Nuestra mayor tristeza es que no todos regresamos vivos.
Para no ser confundido, despojado de protagonismo alguno, inserto estas notas, en otro contexto, ya que sin perjuicio de que los colaboradores actuales y futuros reciban su estimulación económica, como algo lícito ―porque si no de qué viven o de qué vive nuestra sociedad―, vale la pena este contenido que recoge los postulados de desinterés de los combatientes cubanos internacionalistas de aquella época para que este ejemplo sirva de alguna manera, para tratar de minimizar el avance de la metalización voraz e incesante de muchos, que en estos momentos afloran con mucha fuerza, con ausencia de aquella firme posición ética nuestra.
Carballido pupo Su meditación es el reflejo de miles de cubanos que viven con el orgullo de haber cumplido la misión y de los cuales el pueblo se siente orgulloso porque son dignos hijos de la patria en los que se reconoce el patriotismo, la fidelidad, el desinterés y altruismo de los cubanos, me enorgullece conocer personas que cómo usted saldaron su deuda con la humanidad y ven en esa misión la oportunidad de crecer de consolidar valores y principios éticos inviolables.
VERDE OLIVO EN MISIÓN INTERNACIONALISTA
Cuando la primera guerra surgió VERDE OLIVO EN COMBATE como boletín que tuvo como iniciadores a Jorge Risquet Valdés, entonces miembro del Secretariado del Comité Central del Partido, el general Vecino Alegret que era el Jefe de la Dirección Política de la FAR y Carlos Cadelo que, además, gestionó el mimeógrafo, integraron el colectivo de realización los miembros de la Sección Política, conocí que notas y escritos de la guerra dejaron en sus páginas periodistas de los órganos nacionales de prensa de cubanos. El boletín se publicó entre los meses de diciembre de 1975 y marzo de l976.
VERDE OLIVO EN MISIÓN INTERNACIONALISTA fue el primer órgano de prensa cubano surgido en una Misión Internacionalista de prensa acreditado en la UPEP, su presidencia autorizó también crear la primera delegación en condiciones de una paz relativa. (En periódicos de este órgano de prensa están las constantes agresiones, las FAPLA siempre respondieron a las solicitudes de la dirección angoleña y los colabores civil, con el fusil al alcance de las manos, no interrumpieron sus labores junto a trabajadores y trabajadoras en sus puestos de de trabajo, cercanos a las trincheras.
Este órgano de prensa cada 6 meses, aproximadamente, creció la tirada y tamaño, realizó sus tiradas en la Imprenta Nacional de Angola, tenía una salida semanal, en ocasiones tiró dos números en algunas semanas con el extraordinario apoyo de trabajadores de la Imprenta Nacional Angoleña.
No faltó en las páginas del periódico comentarios históricos de la Historia de Angola, África, el Apartheid, noticias de la Reconstrucción Nacional, la colaboración civil y militar. Verde Olivo en Misión Internacionalista fue el puente informativo entre la prensa nacional de Cuba, precisamente, para publicar íntegramente los discursos del invicto Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, del General de Ejército, Raúl Castro Ruz, editoriales de Granma, y otras noticias desde Cuba que nos llevó a la ampliación del periódico. ¿Por qué? Verde Olivo en misión internacionalista fue el puente entre las informaciones de la prensa cubana y por esta vía enviamos trabajos periodísticos.
Nuestro órgano de prensa junto al corresponsal de la fílmica compartíamos esos momentos difíciles por carreteras, puentes para cubrir solo diré una de ellas: La Masacre de Cassinga, que contó con un puente aéreo para salvar vidas desde la zona de los campamentos de refugiados namibios, puente aéreo desde un lugar que no contaba con aeropuerto. Junto a nuestros corresponsales la presencia del corresponsal de Prensa Latina. Gracias a eso el mundo conoció con inmediatez y veracidad la magnitud de esa agresión.
¿Fue esta la única proeza de los médicos cubanos?
Nuestro grupo, inicialmente, lo integraron 4 compañeros de las FAR: Othoniel Gonzáles-Quevedo, Víctor Vázquez, Jorge Oliver, le siguieron los reservistas Leovigildo González, Carlos Castro, Juan Carlos Santos, Luis Sánchez Cordero.
La dirección angoleña y cubana comparte la idea de crear un programa radial en idioma español, como otros dedicados a las diferentes lenguas, dialectos de la Radio Nacional de Angola. El compañero Risquet nos encarga esta tarea y el reducido colectivo asume el compromiso. Emma Santana, trabajadora de la embajada, fue la voz femenina, Julio Batista, un incansable trabajador, realizó la voz masculina, redactores, además de los compañeros del periódico, Ana Cecilia García, María Julia Guerra, relevos de los dos primero grupos, meses después, con la salida de compañeros que cumplieron su misión, dejé en la redacción al tercero y cuarto relevo, lo presidió Mario Rivas, Alexis Cánova, Luis Sánchez. Conocí, que años después, estables en el colectivo estaban Freyda García, Cesar Arredondo, Rosalía Arnaez, Hilda Prieto, Elsa Blaquier. Fueron grupos que compartieron ideas, labores agregadas en su contenido de trabajo. Me parece que estos apuntes no pueden faltar cuando se hable de la Operación Carlota.
Doy fe de este escrito, aún no he fallecido. Fui fundador y director del Periódico Verde Olivo en Misión Internacionalista y del programa radial en idioma español durante tres años hasta que se decidió mi regreso a Cuba con felicitaciones, además de publicar en el libro Angola Desafíos todo lo dicho en este testimonio, el libro tuvo prologo de Rodolfo Puentes Ferro y como siempre la mirada del compañero Jorge Risquet Valdés.
Jorge Luis Rojo Mora periodista jubilado pero no retirado
Me gradué en la escuela de cadetes en 1990 no pude cumplir misión, pero por supuesto hubiese sido el más grande honor de mi vida, generaciones de jovenes cubanos y cubanas se han sacrificado y destacado en disímiles y hermosas tareas, qué diferencia aquella juventud con las protestas de "jóvenes intelectuales" primero demos mucho a nuestra patria y al mundo y después pidamos