Artículos archivados en 30 julio 2006
Opinión »
Por: Rosa Miriam Elizalde
Las galerías del Museo de Carcassonne reproducen un ambiente medieval, perfectamente reconocible en algunas zonas de este planeta en pleno Siglo XXI. El viajero va de una habitación a otra, de un siglo a otro siglo, y descubre que la tortura pasó gradualmente de las salas inquisitoriales a los calabozos, y de ahí a las cárceles clandestinas, donde ha permanecido inalterable, maquilladas apenas las cadenas dentadas, las jaulas y los cepos. Basta mirar a Guantánamo o Abu Ghraib para saber que la humanidad camina vergonzosamente hacia su prehistoria.