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Transición socialista: ¿Por dónde vamos?

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Hay una discusión medio real, medio ahistórica, que se traduce en términos de “¿por dónde vamos?” en materia de sistema económico-político y que no ha dejado de estar presente a lo largo de la Revolución cubana. Una especie de preocupación “natural” que no ha perdido vigencia y que no ha dejado de chocar con la imagen del mundo cotidiana del contemporáneo toda vez que la teoría del dónde se ha distanciado de la práctica sobre el cómo.

En muchos casos esta disputa de sentidos se ha expresado como un debate entre (algunos) intelectuales, académicos y políticos de antaño que al no haber sido definitivamente resuelta desde una Economía Política del Comunismo (propia) no ha dejado de arrojar sombras sobre el problema de la transición socialista en Cuba. Aunque, para ser justa, también ha emitido luces. Ante esta ausencia sería interesante -y hasta imprescindible para la praxis socialista de hoy- sistematizar la historia de esas polémicas acerca de cómo se comprendió y nombró cada estadio de la Revolución según “transitaba”, en aras de contrastarlo con la actualidad del caso.

Como siempre insistió mi profesor (por excelencia) de marxismo, y antes de él lo hizo el marxismo clásico -y antes de ellos Heráclito-, todo cambia y se transforma, nada permanece lo que era. Las sociedades nunca se detienen, incluso si nos lo propusiéramos. Significa esto que ya sea para un lado o para el otro, hacia el norte o hacia el sur, seguimos transitando.

Pero el tema aquí parecería complejizarse si en medio de este devenir histórico-social no nos volvimos conscientes sobre cuál debería ser la determinación esencial de ese movimiento y su motor, lo cual pasa por un detalle nominal no menor.

“Socialismo como transición” y “construcción del socialismo” no son la misma cosa. A la vista sutil, pero en lo profundo crucial, la interpretación que de uno u otro se tenga ha marcado en la historia del problema el punto de posicionamiento teórico desde donde empezar a abordar la cuestión e intentar resolverla.

No es lo mismo entender y proyectar que el socialismo, en tanto transición, es la construcción de algo más: el comunismo; a pensar e intentar construir el socialismo -lo que para algunos vendría siendo “construir la construcción”- para hacer de él un modo de producción autónomo e independiente.

Más que juego de palabras, la cuestión ha marcado la diferencia entre una concepción dialéctica y otra etapista. Una que -junto a Marx, Engels y Lenin- entendió que el socialismo no es la meta en sí, sino que tiene que ser apropiado desde su direccionalidad hacia el comunismo; a diferencia de otra que, con Stalin a la vanguardia, lo percibió como formación económico social independiente de la anterior (capitalista) y que, por tanto, solo una vez terminada de “construirse” es que dará paso a la siguiente (comunista).

Para los que entienden al socialismo como modo de producción independiente -es decir, ni capitalismo ni comunismo sino algo en sí mismo distinto de estos dos que hay que “construir” de forma autónoma- resulta escandaloso que hablemos en términos de socialismo cubano. Es por eso que la pregunta de “¿por dónde vamos?” tendría desenlaces dramáticamente diferentes de acuerdo a una u otra posición.

Lejos de encerrar la cuestión en una discusión vanamente académica, de lo que se trata aquí es de llamar la atención sobre un asunto muchas veces relegado, pero que debería servir como brújula dentro de este torbellino: la dictadura del proletariado. La palabrita se las trae: dictadura, y en ello también descansa la importancia de no disociarla de otra acaso “más linda”: proletariado. Juntas contienen una carga semántica y marxista muy específica que no debemos olvidar.

Es suficiente la bibliografía -activa y pasiva- dedicada a abordar estas cuestiones, obras que en su momento representaron el cierre de una polémica que se creyó superada acerca del socialismo como la transición. Estar de acuerdo con la afirmación anterior significa comprender y aceptar que el desarrollo del socialismo es el desarrollo de la dictadura del proletariado y viceversa. O sea, no solo asimilar la coexistencia de diferentes clases sociales en pugna, sino sobre todo saber que en el socialismo esas luchas deben ser resueltas desde la hegemonía (de la dictadura) del proletariado. En otras palabras, que se impongan los intereses de la mayoría por encima de la minoría; sin olvidar aquello que el propio Marx señaló en 1852: lograr que esa dictadura del proletariado produzca el tránsito hacia una sociedad sin clases y, por ende, sin explotación, sin enajenación.

De manera tal que la pregunta recurrente y legítima en la historia de la Revolución de “¿por dónde vamos?”, para ser críticamente respondida, debería ser leída a través del prisma de un concepto que es clave en el marxismo revolucionario: la dictadura del proletariado. O, lo que es igual, el periodo de transición al comunismo. Asumir la dictadura del proletariado implica tomar partido y darle la espalda a una interpretación mecanicista, bien asentada todavía hoy, que analiza el movimiento social como una serie lineal de pasos ininterrumpidos y desconectados. Un tipo de teoría a la que le fue más fácil obviar la idea marxiana de que el socialismo es una sociedad comunista que no descansa aún sobre sus propias bases y que pasó por alto ese pensamiento leniniano que concibió al socialismo como dos mundos en el seno de uno mismo; dos épocas en una sola.

Una lectura contraria a esta mirada positivista sobre la historia del marxismo y de las sociedades nos lleva a una comprensión mucho más dinámica y real sobre el estado de cosas actuales en Cuba y sus condiciones de posibilidad. Debemos entendernos objetivamente en todas nuestras contradicciones: pasos hacia adelante y hacia atrás, errores y aciertos. Una vez en este punto ya no vale tanto preguntarnos por dónde vamos transitando, sino hacia dónde queremos -y podemos- ir.

Se han publicado 69 comentarios



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  • Edelis dijo:

    LO CIERTO ES QUE HEMOS RETROCEDIDO. La crisis originada por múltiples factores externos adversos, en primer lugar, por la guerra económica imperialista contra Cuba, la agudizamos nosotros mismos al tergiversar la Tarea Ordenamiento, proceso que provocó en cuestión de meses las DISTORSIONES señaladas en el VIII Pleno del PCC.

    No comprendo el objetivo de la publicación, bien merece comenzar por el principio: Primer Congreso del PCC y proceso de Rectificación de Errores y Tendencias Negativas.

    No quepa dudas, la PROPIEDAD PRIVADA NUNCA PODRÁ SER TABLA DE SALVACIÓN; podemos convivir, pero nada más.
    Pablo

    • Mágico dijo:

      Edelis, la propiedad privada es la única salvación. ¿No sabe usted que únicamente la propiedad privada ha desarrollado a los países más ricos del mundo? ¿No sabe usted que todos los países del mundo viven con propiedad privad? ¿Cree usted que los úicos que no pueden aspirar a la propiedad cubana son los cubanos?

    • Luis dijo:

      Lo que es de "todos" no es de nadie y se nota a simple vista.

    • mat dijo:

      Para repuesta esta China y Vietnam, que cuando optaron por la propiedad privada es cuando empezaron a salir de la pobreza

  • Domingo Hernández Varona dijo:

    Considero que este artículo es muy analítico y académico dentro del contexto teórico de lo que es el Socialismo; pero es que a través de todo esto tiempo los dirigentes del socialismo han cometido mucho revisionismo en cuanto a los principios emanados de la fuente principal que es la teoría emanada de Marx y Engels y llevada a la práctica en el poder por Lenin; quien en su libro las Tareas Inmediatas del Poder Soviético dio con amplitud teórica-práctica cómo debía construirse el socialismo; o sea sin apartarse de la teoría de Marx, reconocía de que para construir el Socialismo era necesario tomar lo útil de del Capitalismo y de ahí construir el nuevo edificio, jamás Lenin indicó que debía construirse el socialismo experimentando métodos sin una sujeción práctica, que al transcurrir el tiempo nos veríamos volviendo a los pasos, para recomenzar una vez más lo que hubiera tomado facilmente de lo ya consolidado y probado de su antecesor.

  • Niurka Marulis Bandera Merlet dijo:

    Porque Cuadrando la Caja, no se retransmite por Cuba visión, Sábados por la mañana, hay discuten temas interesantes actuales, de forma clara que tiene que ver con el sistema económico Cubano, no es de un sector, y no toda la población tiene cajitas para entrar en ese canal, debe ser para que la población vea como se analiza el tema que les preocupa, gracias

  • Israelssp dijo:

    Gracias por el tema, este forista toma partido sin leer comentarios para no prejuiciarse, de acuerdo con usted en casi toda la dimensión, pero es asignatura pendiente de los científicos sociales, economistas y otros intelectuales, encontrar el justo lugar que corresponde de forma teórica y práctica, la sociedad cubana después del triunfo revolucionario y ello ha incidido en que se hayan producido errores en decisiones, momentos de retrocesos importantes en la justicia social y el pensar de muchos cubanos como sociedad, lo que se profundiza en el momento actual por la más grave crisis económica del país después de la fecha señalada, la cual es multidimensional. La respuestas se tienen que buscar, que sean autoctonas, sobre todo en la posible coincidencia de los pensamientos y la obra de Martí, Fidel, el Ché y se puede sumar a Carlos Rafael Rodríguez, aunque muchos piensen que no.

  • Carlos XXI dijo:

    Estimados Cubadebate, la censura o discriminación sobre qué se publica me parece que es intencionada a bloquear lo positivo y serio priorizando lo banal y en algunos casos lo evidentemente anti socialista y procapitalista. Es la tercera vez que pido que me publiquen un comentario y espero que ahora si lo hagan. De lo contrario es real el propósito de ustedes los censores favorecer lo que no deberían hacer.
    Revolucionariamente,
    Cralos XXI
    .
    Estimados compañeros de Cubadebate, por favor publiquen mi comentario. Creo que dejan pasar muchos que son denigrantes tanto para la revolución para Cubadebate y los autores que no contribuyen en nada positivo. En cambio cuando se trata de cr´tica constructiva no se publica. Espero que ahora sí lo publiquen, Gracias

    Estimada Marxlenin,

    Solo puedo felicitarte por este artículo. En primer lugar, has logrado sacudir a Cubadebate, haciendo honor a su nombre: Cuba debate. Creo que solo algunos artículos sobre "pelota" han generado tantos comentarios y discusiones.

    En segundo lugar, llevas bien puesto tu nombre, pues sin duda sigues certeramente el camino iniciado por Marx y Lenin. El artículo, aunque profundo y bien fundamentado, está dirigido a quienes tienen cierto manejo de las categorías del marxismo, lo que puede dificultar su comprensión para los "neófitos" y aquellos con escaso conocimiento de la teoría marxista, el socialismo y el comunismo.

    Como decía Engels:

    "El socialismo, desde que se hizo una ciencia (con Marx y Engels), exige que se le trate como tal, es decir, que se le estudie."

    Las incitaciones a menospreciar la teoría solo conducen al retroceso, al espontaneísmo capitalista.

    Me pareció que el artículo ofrece una base sólida para abordar ciertos aspectos de la política, y desde ese punto de vista, mueve a la acción práctica. Por ello, los intentos de descalificarlo como "demasiado teoricista" son infundados. Al contrario, el artículo es eminentemente político y práctico, pues proporciona herramientas para el análisis de la realidad y su transformación.

    Es innegable la necesidad de profundizar en todos los ámbitos de la vida política cubana con análisis de esta naturaleza. Como dice el conocido refrán, "la verdad duele", y parece que este artículo ha tocado algunas fibras sensibles. ¿Cómo será cuando se analice de manera más concreta el "por dónde vamos" o, más aún, "hacia dónde nos dirigimos"?

    El socialismo no se define por decretos ni por intenciones, sino por la transformación material de las relaciones sociales y de producción. Este tema requiere un análisis exhaustivo que ameritaría otro artículo.

    Otro aspecto fundamental del debate es el siguiente: si la clase trabajadora no dirige directamente el proceso, entonces no podemos hablar de una dictadura del proletariado. Aquí sería imprescindible analizar la situación actual de la CTC (Central de Trabajadores de Cuba) y su papel como representante del proletariado organizado.

    Por último, pero no menos importante, es necesario evaluar el momento histórico que vivimos, no solo en Cuba, sino a nivel mundial. La automatización y la crisis capitalista han marginado a grandes masas de la población del sistema productivo, generando precarización y desvalorización del trabajo y del mismo ser humano. Este fenómeno merece máxima atención y un debate profundo.

    De nuevo, mis felicitaciones a Cubadebate y a Marxlenin Pérez Valdés por este valioso aporte.
    Carlos XXI

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Marxlenin Pérez Valdés

Marxlenin Pérez Valdés

Doctora en Ciencias Filosóficas y Profesora Titular de Marxismo por la Universidad de La Habana. Guionista y conductora del programa de televisión Cuadrando la Caja. Actualmente Coordinadora de Planificación Editorial de IDEAS Multimedios.

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