Detrás del enemigo, en todas partes

El periodista José Manzaneda, coordinador de Cubainformación. Foto: Tomada de Cubaperiodistas.
En octubre de 2020, el medio de referencia en España Cubainformación, publicaba un artículo muy certero firmado por un gran compañero de causas, el periodista José Manzaneda.
José es una persona humilde, que intenta pasar desapercibido y sin hacer ruido, pero su andar y sus pasos nos han demostrado la grandeza que aloja en su interior. A pesar de su prudencia y de su perfil bajo, José Manzaneda destaca. Porque lucha desde hace años y educa a que luchemos por la verdad, esa que hoy en día vale más incluso que la dignidad. Él está cargado de ambas.
Este artículo que Manzaneda escribió llevaba por título Crear una crisis sanitaria en Cuba: objetivo de la guerra contra su cooperación mediática.
El escrito reflejaba de modo excelente como la contrarrevolución y la derecha intentan ahogar a Cuba, en este caso concreto mediante el bloqueo sanitario.
Y es que hay que ser delincuentes para querer asfixiar a un pueblo en plena pandemia. Para que con 243 medidas nuevas impuestas por el gobierno de Trump, se le aplique terrorismo mediático y más bloqueo, de tipo sanitario. Para no dejar que Cuba, sin molestar a nadie, respire.
Contra nuestro compañero Manzaneda y la asociación Euskadi Cuba se querelló la organización ultraderechista Prisoner Defenders, con una acusación particular en la que se solicitaban seis años de cárcel y 50 000 euros.
Podemos ver que esto es una artimaña más de la política genocida del bloqueo a Cuba: intentar amedrentar judicialmente a quienes ejercen la verdad y el periodismo libre. Pensar que por una denuncia en un tribunal, sea cual fuere el coste, un revolucionario va a parar de realizar su labor, es algo mediocre.
Según la acusación, el artículo contenía la palabra “criminal de guerra” contra un individuo y eso atentaba contra su honor, que a los pocos días Cubainformación optó por retirar la expresión.
Pero cuando la desesperación impera, cuando no se tienen batallas mayores por ganar, cuando se sabe que por mucho ruido que se haga, tu batalla y tu guerra están perdidas, no son pocos los que se meten en este tipo de actos indignos que acabarán mostrándolos como lo que son: indigentes morales y mentales.
Nosotros tenemos la responsabilidad y la obligación como periodistas, como escritores y ya no solo como eso, sino como personas que viven en un mundo injusto, de mostrar la injusticia y alzar la voz.
No vamos a dejar de ejercer nuestra libertad, vamos a situarnos siempre condenando la violencia y a las clases oprimidas.
Volviendo y últimamente citando a Sartre, “es nuestro problema, es el problema de la época y es el de nosotros, los escritores. Tal es la responsabilidad del escritor, no eterna sino actual”.
El momento nos necesita ahora. Aunque no podamos, aunque queramos estar mañana. Aunque la justicia no siempre nos dé la razón pero sabe y saben que tienen delante a gente que no le tiembla el pulso para hacer lo que hace.
Nuestro método para enfrentar a la derecha no es ni más ni menos que la batalla de ideas.
A esa le tienen terror. Tiene que recurrir a las campañas de linchamiento, a la difamación, a la justicia en países foráneos a Cuba. Porque nuestras trincheras son las más fuertes, indestructibles.
Porque hay algo que está claro.
No somos dueños de grandes fortunas, no somos dueños de capitales, no somos dueños de empresas. No tenemos poder económico. No tenemos la tecnología y los algoritmos a nuestro favor.
Nuestra libertad no la contemplamos, la realizamos. Sin importarnos las consecuencias. Las mordazas y el qué dirán.
Tenemos la decencia. Es más que suficiente.
Nos tiraron a matar y seguimos vivos.
Y estamos detrás del enemigo, en todas partes.
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Y seguiremos vivos. Mientras mas nos agreden, nuestra fuerza moral se acrecenta.
Buen artículo ,pero como se dice,"si pasa desapercibido, seguro que lo capturan ,lo correcto es pasar inadvertido". Al mejor escritor se le va un borrón.
Inadvertido, desprevenido, desavisado y desapercibido son sinónimos, amigo. No hay error alguno.
Como se dice en buen cubano, Manzaneda ha demostrado ser un timbaludo (la palabra es mucho más fuerte, pero respeto las normas de CUBADEBATE) él y otros similares, que saben los riesgos de enfrentarse a la demagogia capitalista en el terreno de la cacareada "libertad de expresión". Yo sugerí que ahora le vayan arriba a sus acusadores por perjurio y difamación, aunque ya conque PD pague los gastos del juicio es una buena demostración que la justicia tiene que prevalecer algún día...
A los criminales hay que decirles en la cara lo que son: Criminales. Dejemos a un lado el correctismo político anglosajón. Como Fidel primero, y Chávez despues: Nombremos las cosas por su nombre, y que al que no le gusta, que le eche sal...
Como siempre Ana Hurtado, excelente!!!
Excelente artículo de Ana Hurtado y magistral conducta de José Manzaneda y su equipo de trabajo en Cubainformación, sigan así, se les sigue con admiración y orgullo y se les quiere.
Las mentiras y patrañas de los enemigos de nuestra Revolución siempre serán combatidas por hombres y mujeres dignos.
Los felicito.
Arriba Manzaneda!
Todo el apoyo para ti por tu gran e imprescindible labor.
Abrazo gigante desde Montevideo Uruguay ✊
Tuve la oportunidad de observar su intervención ayer en la mesa redonda, magnífica impresión me causó. Muy comprometida con las causas justas. Muchos periodistas deben mirarse en ese espejo. La humildad con la que habló, como habló de sus abuelos, padres, las injusticias franquistas, etc. Felicidades por el artículo y por consecuente con tus ideas. Muy impresionado he quedado.