Demasiado ruido: Espacio público y escuchas privadas
Lugar: cualquier barrio de Cuba.
Escenario 1: El conductor de un ómnibus urbano regala a los pasajeros una travesía que promete ser inolvidable. Comparte una estentórea lista de hits de morfa, cubatón, reparto y reguetón.
Escenario 2: Un hombre en su casa intenta ver la televisión el máximo de volumen, en medio de una batalla sonora donde varios vecinos se disputan la prevalencia de su música.
Escenario 3: Una madre batalla para que su bebé concilie el sueño a las 11:00 pm. La cafetería contigua ameniza el ambiente con música que traspasa los umbrales de las casas de la cuadra.
Escenario 4: Una anciana intenta evocar los boleros de Manolo del Valle. Desiste. La voz del cantante se difumina en medio de la invasión sonora de un temido vecino autoerigido emperador-musicalizador que dicta lo que tiene que escuchar el edificio.
Escenario 5, escenario 6, escenarios… ¿Les resulta familiar?
“Tus derechos terminan donde comienzan los míos”. La frase que pervive en el imaginario del cubano, hoy se envaina, sin efecto, a juzgar por el ensordecedor ruido -aquí circunscrito a la contaminación sonora generada por la música- que se sufre en una ciudad como La Habana.
En una espiral social descendente se transita de la transgresión al irrespeto hasta la indisciplina social. Ello signa la conducta de una masa poblacional desmarcada de una cultura ciudadana que permita el avance ordenado de la sociedad. Ante nuestros ojos, mundos paralelos que proyectan, por un lado, la preocupación y la ocupación ante el retroceso cultural, la decadencia moral y social que se observa en crecientes segmentos de la población cubana. Por el otro, aquellos para los cuales estos asuntos -cuando son conscientes de ellos- son motivo de extrañamiento -real o simulado-, rechazo y burla. Resulta curioso que justamente ciudadanos de este último grupo y que hoy forman parte de la masa migrante cubana, al insertarse en otras geografías, se transfiguran, casi de la noche a la mañana, en modelos ciudadanos, respetuosos de las leyes y alejados de toda práctica disruptiva y transgresora en los espacios públicos ¿La razón?: las consecuencias legales que enfrentan.
Se suma a los ejemplos expuestos, la proliferación en Cuba de iniciativas de negocio privados que en no pocos casos plantean un escenario en el que conviven en desarmonía espacios residenciales y comerciales, afectando el sosiego sonoro necesario y merecido por cada ciudadano. Cada vez es más frecuente contemplar una sufrida actitud de tolerancia antes estos comportamientos, que se generaliza como si se estuviera pagando un pesado fardo kármico.
Varios países dan cuenta de estrictas regulaciones que norman las reglas de convivencia en las comunidades. La violación de lo estipulado no se maneja mediante disputas personales ni incluso el diálogo pacífico (a la usanza cubana, si es que alguien se atreve). El afectado reporta sin complicaciones la indisciplina a la autoridad y esta actúa de manera efectiva para ponerle fin. Dichas normativas van dirigidas en primer lugar a mantener el orden establecido según las legislaciones vigentes, favorecer la convivencia pacífica, proteger el respeto de los derechos de todos y evitar la escalada a hechos de violencia que pueden tener desenlaces impredecibles.
El entorno sonoro forma parte de la calidad de vida de una sociedad, considerando su impacto en la salud y el medio ambiente. Disfrutar del silencio, escuchar en el espacio propio lo que cada cual elija, no es un privilegio. Es un derecho ciudadano. Procurar ese derecho para el otro es también un deber de cada persona y de las autoridades.
La Ley 81/97 dictada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), el Decreto Ley 200/99 para Contravenciones en Materia de Medio Ambiente, el Artículo 170 del Código Civil cubano, la Norma NC 26:2012, forman parte de un cuerpo normativo que regula la polución sónica en Cuba (Muñoz Lozano, 2023) (Soler Milanés, 2021). Sin embargo, ¿de qué sirve un marco legal con fallas evidentes en su implementación y control? ¿Sin consecuencias que pongan freno definitivo a estas prácticas y a los infractores, cuál es su utilidad? ¿Realmente cada eslabón de la cadena cumple su función para hacer frente a esta problemática?
Se precisa de una toma de conciencia individual y la disciplina derivadas del ejercicio crítico para reconocer y comprender las diferencias entre espacio público y privado, los derechos de cada ciudadano en materia sonora y saber cómo, hasta donde es posible, proteger los propios y respetar los ajenos. La intervención efectiva de las autoridades competentes juega aquí un papel decisivo. Desatender un tópico quizás irrelevante para algunos en medio de las innumerables dificultades que enfrenta Cuba, alimenta desde el ámbito sonoro una cultura de violencia acústica (también ciudadana y cultural). De esa manera, se transita desde odios y conflictos personales hasta involuciones sociales que tributan a profundizar las grietas del tejido social… y lo peor: lejos de unir, dividen.
Muchas preguntas… Demasiado ruido… ¿Qué hacer?
Referencias bibliográficas
Muñoz Lozano, M. (12 de abril de 2023). Cuba se enfrenta al ruido. Obtenido de Prensa Latina:https://www.prensa-latina.cu/2023/04/12/cuba-se-enfrenta-al-ruido
Soler Milanés, L. (27 de abril de 2021). Contaminación sonora, un problema medioambiental. Obtenido de Cubahora:https://www.cubahora.cu/ciencia-y-tecnologia/contaminacion-sonora-un-problema-medioambiental
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Claro que me resulta familiar, es el dia a dia del cubano.
El señor q vive arriba se pasa toooodooo el día con radio reloj puesto, no es extremadamente alto pero se oye, y ese toc toc toc el día entero estoy seguro que puede usarse como medio de tortuta, algun psicologo puede confirmarmelo?
La señora del fondo pone su música a un volumen aceptable, pero aún así en mi casa se escucha a la perfección, "ya se va el manicero ya se va" pero no acaba de irse y todos los días es las mismas cantaleta con las mismas 10 canciones.
La otra se pasa el día hablando sola comentando todo lo que le pasa por la cabeza, y si te cruza en su camino te quiere hacer el cuento de todo lo q ha hecho en el día.
Y esta la otra que no habla, grita!! Y la cristiana que pone sus cancioncitas para predicarle al barrio entero... y cuando miro, todos son adultos con mas de 50 años, ninguno pone regaeton pero todos joden como si lo pusieran. Daria mucho trabajo repartir audifonos por la libreta?
así mismo es,,,ya no solo es regueton ni musica,,,todo tipo de generos,,griterias en las casas y revendedores que no pregonan entonados,,GRITAN A TODO PULMÓN,,,aquí en La Habana hay una nueva indisciplina,,hacer baldosas en la calle cualquier día de la semana,,,
rectifico quise decir CALDOSAS
Las violaciones de la tranquilidad de los vecinos que tienen los negocios privados es algo común. Y lo peor es que son violaciones a simple vista y oído y ninguna (repito: NINGUNA AUTORIDAD) hace algo. En nuestro caso fuimos a quejarnos al MTSS de Plaza y el Responsable de investigar nos dijo: !Ah! Yo fui quien inspeccioné ese negocio. O sea, lo que me trasmitió es que no va a pasar nada, porque él lo inspeccionó y lo aprobó.
Y ¿qué investigación profunda hay que hacer si todo el mundo pasa frente a una de las miles cafeterías privadas y la música se siente en la acera de enfrente? La violación de la tranquilidad de los vecinos es evidente.
Y la bulla de los trabajadores de esos negocios duran hasta la medianoche.
Y se estacionan frente a ellas 10 motos con la música a todo dar y el dueño dice que no puede hacer nada, porque esas motos no son suyas. Pero, claro, es que se hace de la vista gorda con tal de cobrarles. Y no importa que los vecinos estén horas sin poder descansar con la música y la bulla.
Así que este artículo es muy actual, lo desmotivador del artículo es que ninguna autoridad actúa. Ni siquiera la PNR. No es posible que un conductor recorra la ciudad con la música a todo volumen y en toda la ciudad no haya ni un policía que le imponga una multa. Ojalá que alguien escuche a la mayoría. Gracias Cubadebate.
De acuerdo con todo lo que dice José. Lo mas normal del mundo es que las cafeterias funcionen, en la practica, como bares. Sobre todo en el horario de la madrugada. Y cuando digo bares me refiero a gente emborrachandose en la calle (porque no caben dentro del garage habilitado como cafeteria). Todo esto con la musica a todo volumen.
Y es evidente que pasa, no se estan escondiendo. Y viene un carro, se parquea y pone musica a todo volumen. Por supuesto, atraido por la musica que pone la cafeteria, la cerveza que vende la cafeteria y el (mal) ambiente generado en el lugar.
A la cara de las autoridades que no hacen nada.
Vivo en el Reparto Bahia de la Habana del Este. Eso es un problema casi todas las noches.Y estoy seguro que pasa en casi todos los repartos de Cuba.
un excelente tema y una demostración de un vacio legal, que deja desamparado muchas veces a las victimas de la invasión sonora.
Esto no es solo de FGNE o particulares auto-empoderados, también ocurre, y con frecuencia con entidades del estado y sobre todo en espectaculos publicos
ejemplo en La Piragua, va siendo comun hacer actividades con osrquestas los fines de semana, eso es valido para promover nuestra cultura, aunque no siempre es eso lo que se promueve, pero dejemos ese tema ahí, pero lo que empieza siendo valido se convierte en un infierno cuando los que dirigen la actividad o trabajan con el sonido lo ubican a niveles que seguro molestarían al mismo demonio en el infierno.
toda la comunidad se ve afectada, se han elevado miles de quejas, pero nada ocurre, y bajo el justificante de actividades para el pueblo indicadas por el primer nivel, ocurre un bestial abuso sonoro, con una impunidad que asusta
ojala existiera una ley para poner coto a este tipo de contaminación
De acuerdo con su comentario AECR, sobre todo lo relacionado con el vacío legal al respecto, muy buen tema este publicado por la periodista, pero yo iría mas allá en su articulo y empezaría preguntándome : Qué se ha hecho al respecto?
Porque las quejas publicadas en nuestros medios y las no publicadas son muchas, pero no veo resultados que al final es lo mas importante.
Por tanto, todo va a seguir igual? no se toman medidas?
Escenario 7
En 5ta Avenida esquina a calle 6, Miramar, Playa.
La conocida Villa Eulalia hacen fiestas hasta con orquestas en vivo en los Jardines hasta la 1:00 de la Madrugada y todos los vecinos que vivimos cerca
no podemos ni dormir ni descansar.
Hemos llamado a la Policía (106) varias veces y
no vienen.
Qué hacer? Hacer cumplir la ley. Que le den un porciento alto al inspector del citma (u otra figura que se cree) de lo q recaude. A veces da pena hasta llamar al 106 pq uno dice con tantos problemas que hay de combustible y de prioridades, pero igual lo que dicen es su queja quedó registrada...vaya resultado porque la verdad uno queda totalmente desprotegido. El bienestar y el robo
de la tranquilidad humana o el civismo dejó de ser tema importante?. Muy mal estamos muy mal
En cualquier país que se respete no ocurre nada de esto. En Cuba hay mucha legislación pero nada se cumple y si acudes a las autoridades competentes es por gusto. Pregunten a los cubanos que se van para EEUU si allí les permiten hacer esas cosas. Por eso ya muchos han tenido problemas en sus lugares de residencia porque allí hay que respetar lo que está establecido.
Yo creo que lo primero que tenemos que lograr es el respeto al derecho ajeno. Eso en Cuba es una asignatura desaprobada y no veo la solución en un mediano plazo.
La perdida de valores es tan grande que ya todo es normal. Gracias por el artículo, muy bueno e instructivo. Saludos...
Soy artista plástico, miembro fundador de la UNEAC en Pinar del Río, así como de varias instituciones de la cultura en mi provincia.
Tal es el caso que padezco hace más de tres años, sufriendo la vejación de mis derechos a la tranquilidad, al descanso, a un hábitat seguro y saludable, (consignados en la Constitución, artículos 71 y 75), teniendo que soportar innumerables agresiones sonoras, a la integridad de mi vivienda y entorno, cercenando también mi capacidad creativa como artista. Como agravante, el agotamiento diario de ser cuidador de dos ancianos de avanzada edad, con demencia y otras enfermedades, nuestra salud se ha deteriorado exponencialmente desde que, en el inmueble colindante, se instalara de manera ILEGAL un local de esparcimiento en pleno azote de la pandemia de Covid-19, que se legalizó a principios de 2022 como MIPYME Centro Nocturno “TU CASA BAR”, declarado en junio de 2023 como “Proyecto de Desarrollo Local”, que realmente no desarrolla otra cosa que la COLONIZACIÓN ECONÓMICA Y CULTURAL, donde se hacen fiestas, eventos deportivos y discotecas, sin estar debidamente acondicionado para ello, promoviendo generalmente la vulgaridad, la chabacanería, el sexismo y la indisciplina social.
Sin tener una solución a mi problema, que no solo es personal sino comunitario y cultural, luego de haber tocado muchas puertas a todos los niveles, incluso en las vías jurídicas con todas las pruebas documentales de los daños que sufrimos, acudí a la Fiscalía General de la República, que abre un expediente de investigación el 30 de junio de 2023 y cuatro meses después, el 30 de octubre fuimos citados a una reunión dirigida por el Gobernador, la Vicegobernadora y el Intendente Municipal, con la presencia de directivos de los organismos involucrados y el dueño del negocio en cuestión. En dicha reunión los dirigentes de la provincia dejaron claro que teníamos RAZÓN, así como le transmiten al dueño que no podía molestarnos más, ni hacer ruidos, discotecas o violar los horarios establecidos, de ser así, procedía el CIERRE INMEDIATO Y DEFINITIVO; a nosotros, se nos pide monitorear y denunciar cualquier nueva violación de estos requerimientos.
¿Qué ha pasado en estos cuatro meses posteriores?
Como es de esperar “La vida sigue igual”, el referido establecimiento continúa afectándonos impunemente, después de haber denunciado las continuas violaciones e informado a las autoridades en varias ocasiones, la respuesta ha sido el silencio, pero no del negocio… EN FIN, A LAS PALABRAS SIN HECHOS SE LES CAEN LAS LETRAS.
¿Cómo es posible que, durante más de tres años, se continúe actuando tan impunemente justo frente al Gobierno Provincial y no pase nada?
Todo está escrito y regulado,lo que ocurre es que no aparece quien impone la ley, además hay que continuar con la educación en las escuelas y la tv de las normas de convivencia entre las personas.
De acuerdo 100% con su comentario. Solo deseo hacer un comentario. Las leyes que combaten todas esas transgresiones a la convivencia entre vecinos existen y como bien usted dice no se aplican por quienes deben velar por su cumplimiento, es decir, las autoridades de los gobiernos y la policía. Y lo digo con conocimiento de causa porque frente a mi casa tengo una discoteca privada que desde hace 10 años no deja dormir con tranquilidad a los vecinos y no pasa nada. Se han formulado montones de quejas y sigue todo igual. Yo mismo he llamada a la policía y ni se han tomado el trabajo de ir a "regañar" a los dueños de dicho centro nocturno o de exigirle que dicho local debe tener las condiciones de insonorización que se requiere para que no afecte la convivencia y el descanso nocturno de los vecinos. ¿La solución? Esperar que un día alguien haga bien su trabajo y ponga orden ante esa situación. He tenido la posibilidad de viajar a Europa y créame que la disciplina que imponen LAS LEYES por allá no deja lugar a dudas en cuanto al respeto de la tranquilidad de las personas. Una llamada a la policía debido a un ruido que moleste a alguien es sancionada con una fuerte multa en el mejor de los casos. Tengo familia y amigos en Estados Unidos y les he hecho la pregunta acerca del tema y su respuesta ha sido, en muchos casos, que lo mejor es evitar que la policía te toque la puerta por una queja de un vecino debido a que le molesta el ruido. Entonces es asunto de APLICAR CON SEVERIDAD LA LEY porque mientras eso no se haga como se debe, de nada valdrán las campañas en la televisión (que se han hecho desde siempre) y el trabajo en las escuelas que también es importante y necesario para tratar de romper el círculo vicioso que se ha impuesto en Cuba de desorden social y de irrespeto a los demás. No podemos seguir sufriendo la indolencia y el irrespeto a las leyes.
Y que me dicen de las llamadas fiestas populares donde te plantan en plena calle una columna de bafles en una tarima y por mas de 12 horas hasta entrada la madrugada te atormentan con la peor música.
Vivo en una denominada "zona de carnaval", ojalá fueran 12 horas de torturas, y no más de 20 diarias como la hemos sufrido por más de 9 días, porque desde antes del carnaval empieza el rumbón y no termina hasta 10 horas después. Y quien determina la ubicación de las carpas, la música y el termo de cerveza: la comisión del carnaval, quién la preside: el Presidente de la Asamblea del Poder Popular, mismo que ante la queja, refiere que el pueblo está de fiesta porque trabaja mucho y se lo merece. Llama al 106, misma respuesta. Acude al Citma, no encuentra respuesta porque todos están de fiesta. Acude al policlínico y le dicen que no tienen cómo comprobar la contaminación sonora. En fin nos quedan dos opciones: la primera resignarse a la tortura y a la idea de que está desprotegido, Ud es huérfano, y segundo abandonar su hogar. Mientras en el frente de su casa, ocupando su acera tiene más de 7 bocinas de más de un Kilo de potencia propagando ininterrumpidamente los antivalores del arte, con canciones de muy mal gusto que denigran lo más sensato del ser humano, con lenguaje vulgar y chabacano, y como si fuera poco un improvisado activista cultural, al llegar la tarde noche anima el espectáculo y convida a la muchedumbre ya pasada de alcohol a tararear la letra de las canciones con coros obscenos y prosaicos que hay que normalizar a nivel de sociedad, porque el pueblo trabaja mucho y merece estar de fiesta popular. Parece que yo no soy parte del pueblo, como no lo es: el anciano, el niño, la persona encamada, o enferma, o en situación de discapacidad, o simplemente el trabajador, que aunque haya fiesta el tiene que asegur algún proceso vital de la producción o de los servicios. Ese es el panorama que se vive hoy, en toda Cuba. Lamentable pero cierto.
Vaya la batalla cotidiana vs actores estatales y no estatales "autorizados a brindar un escándalo*musical", acá en Ciego de Ávila por ejemplo la piloto de Palmares en los bajos del doce plantas a menos de 50 metros de una escuela y en los bajos del edificio donde más ancianos habitan igual ubicación en la misma esquina de el espacio arrendado " El Cabildo" dónde se expende ruido a cualquier hora, además del proveniente de las motorinas con bocinas que se escuchan un kilómetro antes de que llegue a dónde uds está y lo deja sordo, educación ciudadana y aplicación de la ley que brillan con la luz del apagón.
Escenario n+1:
Materialización práctica del efecto Doppler:
Tres jóvenes transitan por la calle con un reproductor multimedia a todo volumen con música urbana, un Lunes a ... ¡las 3 de las madrugada!
...
¿,Cuando se le pondrá coto a semejantes actitudes?
Y.... suponiendo que venga la autoridad a llamarle la atención al vecino, en la mayoría de los casos le dice al infractor "esto tengo que hacerlo porque fulano hizo la denuncia" para el ser buena gente y ya tienes tu conflicto personal con el vecino.
Estimada Dra Pedroso: excelente su artículo, análisis y argumentos estéticos, sociales y legales ,pero lamentablemente en este nuestro querido país las Leyes no se hacen cumplír por los encargados de velar por ellas. Voy a hablar claro y.con un ejemplo concreto que hemos.denunciado ante la PNR y el Poder Popular en repetidas ocasiones Y NADIE HACE NADA.. Investiguen.que está pasando en el hostal de la calle Vista Alegre e/ Goicuría y Juan Delgado, allí además de.hospedaje han organizado una DISCOTECA que no nos deja vivir en paz ni tener tranquilidad en nuestros hogares, me refiero a niveles de audio inaceptables y que afectan al menos dos manzanas de este barrio antes tranquilo . Han llegado a tales.extremos de irrespeto que no solo esta.dirigida a los adultos sino que también en las tardes la montan para .menores de edad con una música por cierto totalmente marginal..
Le dajo la tarea, que los amigos de CUBADEBATE y UD como Especialista investiguen seriamente que sucede y POR QUÉ se permite por el Jefe de Sector y el resto de las autoridades hagan caso omiso a la repetidas quejas y denuncias.Ojalá y el periodismo revolucionarios nos ayude a recobrar la tranquilidad a la que tenemos DERECHO por CONSTITUCIÓN.. Muchas Gracias y esperamos seriedad.
.Vista Alegre e/ Goicuría y Juan Delgado.
Lo mismo que la policía atrapa a un delincuente robando o cometiendo otro delito debe actuar cuando escucha alto nivel de ruido porque es una violación de la ley
Ahhhh, pero vaya ud. en su vehículo con la música a un nivel que se pueda escuchar fuera del auto, que esa misma autoridad que no oye el escándalo vecinal, le clava una multa de tránsito.
OJO: Esto no aplica a las motorinas, que transitan impunemente a cualquier hora del día con más potencia en las bocinas que en el motor.
Totalmente de acuerdo con lo expresado sobre el ruido y creo pudo decirse mucha más, personalmente he enviado mensajes por las redes a.las autoridades pero como si nada, incluso propuse hacer como en otros países que tiene un cuerpo de Policía Antivirus, pa si las autoridades no toman carta en el asunto y hacen respetar el derecho de los ciudadanos, no sé dónde iremos a parar.
Tema cíclico aquí en cubadebate y no se resuelve nada este tema no está contemplado para ser resuelto NO SE CUMPLE NADA DE LO QUE ESTA LEGISLADO ES LETRA MUERTA ni aunque te quejes a cualquier instancia del gobierno del partido o la Fiscalía y lo digo por experiencia por haberlo vivido con el agravante que las fiestas eran en un cupet y en la calle frente a nuestras casas es una indolencia total
Escenarios muy objetivos y diversos. Pero todo eso nos pasa porque las autoridades que perciben un salario que emana del presupuesto del estado, o sea, en primera instancia del pueblo, no hacen lo que le corresponde. Escenario único: un vecino atormenta con su bafle, otro vecino llama al 106 para quejarse y nadie acude. Escenario ideal: ante el escenario único las autoridades acuden e imponen una multa de 3000 pesos al contento y listo. Se acabó el problema. Pero aquí cualquiera invoca una ley que dice que puede tener la música todo lo alto que quiera hasta las 10 y 11 de la noche y ya. Y nadie sabe que no puedes tener la música que moleste a tu vecino ni a las 10 de la mañana. Ese escenario ideal que describo puede parecer extremo pero la disciplina antes de que se convierta en hábito primero tiene que imponerse a dolor. Es así de sencillo. Pero hemos dejado las cosas correr tan libremente que cuando queramos atajarlas capaz que hayan protestas en las calles. Ya no se le puede llamar la atención a un menor en la calle que no sea familia de uno porque fácilmente te suelta un disparate. Así las cosas.
asi mismo, una buena multa es muy saludable y contribuye al presupuesto del estado, cuantos millones recaudariamos en multas???? y si respondes en mala forma, detenido!! a ver si rewpetamos un poquito mas a las autoridades. y si reincides, decomiso del equipo... opciones hay muvhas, pero nadie quiere trabjaar
Qué buen tema. Ahora mismo a las 14:30 de hoy 14 de febrero el parque Almendares tiene amplificada música que obliga a los vecinos a estar hermeticamente encerrados en su casa para poder descansar o ver TV. No es nuevo y se ha denunciado por varias vías pero no se resuelve. En ocasiones como el 20 de enero el volumen está tan alto que no dejaba dormir y la misma duró hasta las 3 de la mañana. El 28 duró hasta la 1::30. Casi siempre es el fin de semana, pero es posible que aparezca un día entre semana. A veces comienza en la tarde y tienes que poner el televisor a un volumen superior para poder ver la programación televisiva. Es como si los responsables asumen que al otro día no hay que ir para el trabajo o que te vas a levantar al mediodía, osea ellos deciden por ti.
El tema del ruido y la musica estridente es el pan nuestro de todos los dias en el consejo popular de boca de camarioca solo 2 ejemplos en el rpto los Pinos existen casas que para ello la fiesta en de todos lo dias en una especificamente los habitantes de la casa son personas moderaas pero cuando reciben visitas de los suegros yb de 0tros familiarea jovenes que vienen se complica la cosa sacan los bafles y el requeton comienza a hacer de lo suyo pero no el requeton de Dadi Yanqui que se puede oir sino el de Bat Buni con palavbras obscenas al por mayor en ese momento hay que trancarse en el cuarto y dejarla la cocina y la terraza para despues el otro lugar es un area de kioskos en el rpto las morlas existen varios kioskos entre ellos uno o 2 que expedenten bebidas alcoholicas y trabajan 24 horas en esos kioskos sacan unos bafles y al igual que el anterior es requeton del cochino y a todo banda y los kioskos que estan al lado muy pegados tienes que taparse los oidos porque no hay quien soporte y desgraciadamente las autorirades no se encangar de poner el orden si quieren darle continuidad a su trabajo visiten a Boca de Camraioca y veran
Da igual si es Bad Bunny o Vivaldi, el que quiera escuchar música que se ponga auriculares y la disfrute/sufra él solo, así de simple.
Un ejemplo fresco ahora mismo. 15:15 14.2.2024 el parque Metropolitano parque Almendares. Denunciado por todas las vías, pero ahí en pie.
Con el parque Almendares se ha llamado reiteradamente al puesto de mando del gobiernoybte dicen que hay que quejarse en atención a la población del gobierno osea que hay que burocratizar la queja, como si fuera algo que ellos no supieran que está sucediendo a montones. La policía tiene muchas tareas que cumplir para estar presentándose en cada lugar de denuncia, pero hay que buscar caminos, por ejemplo reportar a las entidades superiores de donde se cometen las violaciones, como hace la sección del periódico Granma. No me refiero a publicarlo, me refiero a rcomunicarselo.
Escenario no x
Niños deslizándose en chivichana hasta altas horas de la noche cualquier día de la semana. A penas puedes oír la televisión dentro de las casas y mucho menos descansar. Además de estar expuestos a sufrir un accidente pues lo hacen en una calle en sentido contrario y es una pendiente. Además de haber un hospital en esa cuadra, el centro de Cirugía de Mínimo Acceso ,dónde ese ruido debe molestar a los que se encuentran ingresados allí.
Excelente artículo y excelentes comentarios. Este es un problema que nunca fue solucionado. Dudo de que con la situación del país sea atendido por las autoridades. Que vergüenza que un país no sea capaz de cumplir con lo legislado. Para colmo ahora se han sumado las motos y carros conducidos por anormales con "música" a volúmenes que son una burla a las autoridades.
Precisamente dada la situacion del pais es que el gobierno debe ocuparse de este tema y de todos los demas que constituyen indisciplinas sociales y violan la tranquilidad y la seguridad de los ciudadanos. Antes de que se nos vaya de las manos definitivamente y esto termine siendo un potrero ya sin salvacion
En el reparto Guiteras de La Habana del Este , donde jamas se ve ni una patrulla ni un policía, es.muy común que de madrugada se parquee un carro en medio de la calle, ponga regueton a todo volumen y se forme el desorden y la borrachera en el medio de la calle.
Es común que lugares muy oequeños y sin condiciones ,que seguramente solo tienen licencia de cafetería, funcionen en la práctica como bares poniendo musica y vendiendo bebida hasta altas horas de la madrugada y prácticamente en el medio de la calle.
Son comunes los autos chillando gomas de.madrugada.
En fin, nos estamos convirtiendo en un pais sin ley. O con muchas leyes pero sin que nadie tenga la voluntad de hacerlas cumplir. Y se nos esta yendo el pais y la seguridad y la tranquilidad ciudadana de las manos
By aquí hablamos de ruido,donde no se respeta las leyes, pero podemos hablar de muchos temas donde, no se respeta lo legislado tenemos una Constitución ¿ Se respeta, se cumple con ella?, Tenemos las leyes plasmadas, se cumplen ,.se respetan? las leyes se hacen para ordenar la sociedad si seguimos así, simplemente el deterioro será tal que nos convertiremos en una sociedad incivilizado, para que se reúne el parlamento para discutir y aprobar las leyes si después se convierte en letra muerta que nadie cumple y seguimiento esperando que alguien las haga cumplir, que para eso se hicieron, ojalá no se demasiado tarde y paguemos un precio muy alto por ello
Saludos RH. Coincido. Como reza un refrán “a las palabras sin hechos se les caen las letras”. No hacemos nada con tener un cuerpo legislativo por el cual no se vele de forma efectiva por su cumplimiento. Es un sinsentido y no hay tiempo para la espera. Muchas gracias por su comentario.
. Perfil psicológico de estos individuos:
El individuo que pone la música a todo volumen sin tener consideración por los demás puede presentar una falta de empatía y consideración hacia los demás. Es probable que tenga una tendencia hacia el egocentrismo y la búsqueda de satisfacción personal sin importar el impacto que pueda tener en su entorno.
Este tipo de comportamiento puede estar relacionado con una falta de habilidades sociales y dificultades para regular sus emociones. Es posible que busque llamar la atención o sentirse poderoso al imponer su gusto musical sobre los demás, lo que podría indicar una necesidad de control o dominio sobre su entorno.
Es probable que este individuo tenga dificultades para ponerse en el lugar de los demás y entender cómo sus acciones pueden afectar a quienes lo rodean. Esto puede ser indicativo de una baja inteligencia emocional y una falta de habilidades para manejar las relaciones interpersonales.
Son personas que por lo general no han recibido una educación adecuada. La marginalidad de los individuos, es un aspecto fundamental a tener en cuenta. Estas personas suelen encontrarse al margen de la sociedad, probablemente con acceso limitado a recursos y oportunidades, lo que los lleva a buscar alternativas para sobresalir.
Este otro trabajo es referido al asunto y lo publiqué hace muy poco tiempo en Facebook
Perfíl psicológico del "bullanguero"
Son sujetos altamente confilctivos, esto puede generar conflictos violentos y poner en peligro tanto la vida de los propios individuos como la de aquellos que intentan enfrentarlos.
Muy buen artículo, preciso, concreto y las opiniones expresadas también, la contaminación sonora , agresión ruidosa, es violación del derecho ajeno y la tranquilidad ciudadana, además afecta la salud física y mental, atenta contra el normal desarrollo, crea un ambiente tóxico y siembra un malestar crónico entre vecinos. Urge actuar del gobierno del territorio y el trabajo intersectorial del grupo de enfrentamiento a las ilegalidades. Propiciar ambientes saludable es responsabilidad de todos y es paz, tranquilidad.
A quien quejarse? A nadie. Por que nadie hace nada. Al parecer le temen a esos antisociales, aquí en Ave. 19 entre 50 y 52 en Playa, hay un puesto de vianda, que desde que abren a las 7:30 am hasta las 7:30 PM ponen un bafle en el portal a todo volumen, cierran y en ocasiones siguen hasta altas horas de la noche fiesta si. Otros vecinos los ponen en la acera y bailan y todo. La "Música la más desagradable que oídos humanos han escuchado"
Los trabajadores, ancianos, enfermos, los bebés y personas que quieran ver la TV o alguna tranquilidad, "Que se j..., fastidien".
Es un llamado justo de atención, pero discrepo con buena parte sus enunciados y con parte de sus conclusiones.
Por un lado es totalmente cierto que los niveles de contaminación sonora en Cuba llegan a niveles desesperantes. Eso es muy cierto y es un viejo problema. También coincido en el hecho de que una toma de conciencia a nivel individual, además del ejercicio crítico a nivel social juegan un papel esencial en el asunto. Todo esto incluye, naturalmente, el existente marco legal y la posibilidad de hacerlo respetar. Se trata a todas luces de un asunto de convivencia básico y de salud.
Sin embargo, creo que se trata de un tema más estructural que individual. En mi opinión, individualizar asuntos estructurales acaba responsabilizando a personas individuales de problemas cuya solución permanente está, en muchos casos, fuera de su alcance. La toma de conciencia individual es digna de mención, pero está íntimamente relacionada al entorno donde esta se desarrolla. Observemos el entorno de la Cuba actual. Y no solamente me refiero a las condiciones extremadamente precarias de la actualidad. Dichas condiciones, que nada tienen que ver con el individuo indisciplinado aislado, tienen definitivamente un impacto negativo en la motivación y en la voluntad de participación social, pero la contaminación sonora no viene de ahora. Ha existido también en tiempos más felices, hablando en términos relativos.
Creo que, en general, no nos hemos ocupado mucho de crear espacios para que la gente elija lo que prefiera. Y probablemente aquellos que existen no son del alcance de todos los que desearían. De hecho una gran mayoría queda fuera. Por otro lado, en el pasado reciente, acaso también el presente, la solución espontánea ha sido la de emprenderla con un género musical entero y acusarlo de todos los males morales que existen. Una verdadera cruzada moral en pandilla, muy mal situada y peor enmarcada diría yo. Estas cosas no crean disposición a participar, sino todo lo contrario, alienan a la gente. Todo esto en lugar de tratar de regular y crear, o permitir crear, espacios de disfrute plural. De repente determinados géneros se asociaron directamente a la música alta y con la decadencia. Como si la existencia simultánea de dos eventos automáticamente significara que uno es la causa del otro. Y desde un podio de superioridad moral totalmente injustificado en mi criterio. De hecho se crearon hasta varios decretos para lidiar con el asunto, pues la cosa no era crear espacios para dichas formas de expresión sino prohibirlas, martillarlas y vilificarlas con la esperanza de que todo lo demás desaparecería solo. Nada de esto es responsabilidad de los individuos aislados.
Definitivamente estoy a favor de la regulación de estos asuntos, sobre todo cuando hay infantes, enfermos, pero también cualquier otro que desee tranquilidad. Pero eso no se resuelve solamente con leyes y decretos. Se necesita, en mi opinión, aceptar que hay manifestaciones y formas de expresión que tienen su público y necesitan sus lugares. Esto debe respetarse. Si lo único que hacemos es criticar y vilificar, ya no sólo por el ruido, sino por razones morales más profundas, aunque en mi criterio muy controvertidas, entonces no esperemos respeto de vuelta. Se debe convocar a los cultores y crear un debate dónde estos participen y brinden su perspectiva. Permitir que la gente, particularmente aquellos con recursos, fuera o dentro de Cuba, participe en la creación de sus propios recintos. Coordinar estos asuntos con las autoridades, de modo que se encuentren lugares propicios, dónde la acústica no se escape del recinto, dónde no haya un vecindario cerca, etc.
Creo que lidiar con tiendas privadas y espacios comerciales cerca de vecindarios y demás puede ser un proceso más expedito, pues no se trata de conciertos o una disco. De cualquier modo, creo que debe hacerse de modo tranquilo. Muchos cubanos gustan de la música y un enfoque punitivo podría crear resistencias. Quizás se deberían exigir determinados decibeles como límite, a determinadas horas del día, etc. La exhortación en los medios, a través de spots y otras vias, siempre que sea respetuosa y no singularice grupos, tipos de individuos o géneros, puede complementar. Es un asunto institucional que más actividad policial, en momentos tan delicados, dificilmente resuelva por si misma.
Ciertamente en otros países existe la posibilidad de llamar a la policía por el ruido. Pero también se permite crear espacios, hacer festivales al aire libre, o conciertos, independientemente del género. No se singularizan géneros, cultores o determinados públicos. Y cuando esto sucede hay canales de debate abierto para que cada uno diga su perspectiva, sin intención de proscribir a nadie. Siempre los conciertos y festivales al aire libre se coordinan con los vecindarios. Donde vivo se hacen varios festivales todos los veranos: tocan bandas, se vende comida y bebida, hay música grabada, y se disfruta. Los sábados hasta la una de la madrugada. Después se quedan los jóvenes rondando y haciendo sus ruidos privados. Casi siempre después un vecino se queja anónimamente y la policía aparece y amablemente disipa el asunto. Nadie se asusta y no hay detenidos, a menos que sea estrictamente necesario. Se ha convertido en una mera formalidad. No hay temor a represalias, pues el enfoque no es punitivo. Y cuando la temperatura sube, tiende a haber consenso en torno a la necesidad de la actuación policial, pues la gente quiere seguir disfrutando.
El que quiera seguir bailando en la madrugada tiene a disposición numerosas discos y locales hechos para el propósito. La música no sale de ahí y se disfrutan todos los géneros. Cada uno tiene derecho a defender su derecho a existir, y a cambio está dispuesto a respetar, pues se le respeta. En condiciones normales, muy pocos tienen interés en buscarse problemas deliberadamente pues tienen la posibilidad de expresarse del modo que quieran. Al igual que en Cuba, hay quienes odian determinados géneros y gustan de otros, pero cada uno tiene su espacio. Y cuando esto no sucede, comienzan las indisciplinas, al igual que en Cuba. Así sucedía, por ejemplo, con los Afrobeats, que hasta hace poco eran patrimonio esclusivo de los jóvenes emigrantes africanos que siempre merodean las esquinas europeas. Música, en mi criterio, de excelente factura. Pero el hecho de haberse convertido en un fenómeno tan popular entre los jóvenes y bailadores ya le ha hecho espacio, de modo orgánico, en discos y festivales.
No creo que los cubanos amantes de determinados géneros que deciden emigrar, que por cierto los hay de todos los grupos, se transformen del dia a la noche. Allá se les puede ver disfrutando de lo que gustan y a todo tren, junto a los nativos del lugar que comparten su afición. Creo que lo que ocurre es que no es necesario trasgredir, pues su forma de expresión, al igual que las otras, tiene derecho a existir y dispone de sus muchos espacios creados para el propósito. Son muchos hoy en día. También existen los diferendos morales al respecto, pero estos ocupan espacios muy distintos, independientes de la existencia de los géneros, de sus cultores y de los seguidores.
En resumen, creo que hay un problema real con la contaminación sonora en Cuba. Pero esto, en mi opinión no se va a resolver con enfoques moralizantes ni punitivos. Por el contrario, dichos enfoques pueden tender a empeorar el asunto.
Saludos Andrés Cárdenas O´Farrill. Gracias por su comentario. Al respecto hago breves acotaciones.
No obstante, declara que discrepa con buena parte de los enunciados del artículo, me satisface saber que como menciona (y parafraseo) coincide en que los niveles de contaminación sonora son desesperantes (y aclara que es un viejo problema), que el ejercicio crítico a nivel social es esencial en el asunto y que esto incluye el marco legal existente y la posibilidad de hacerlo respetar y que es un asunto de convivencia básico de salud.
Justamente es el objetivo del articulo: exponer una problemática cotidiana y un llamado a una mayor toma de conciencia ciudadana (e institucional, por si no quedó claro) para hacer cumplir las legislaciones vigentes, ya sea desde las prácticas (escuchas privadas, organización de eventos -públicos, privados e institucionales-, etc.) o desde el ejercicio de las autoridades para hacer cumplir lo establecido.
El artículo no acusa, no estigmatiza ni llama a la proscripción de ningún género. Ejemplifica escenarios absolutamente reales y cotidianos, que además no son finitos (a juzgar por los escenarios que en el propio artículo se enuncian con toda intención y no se ejemplifican: los escenarios 5, 6, escenarios… dejándolos abiertos ad infinitum). Las personas que han comentado aquí han aportado ejemplos que exponen múltiples escenarios que no se mencionan explícitamente en el artículo. Escenarios (y valga la redundancia) como los que se mencionan aplican al reparto, la ópera, salsa, al reggaetón, trova, jazz o cualquier otro género sin reservas, pues no se trata de géneros. En cualquier caso, aborda las transgresiones en la convivencia a partir de niveles inaceptables de ruido desde la música y reclama la necesidad imperiosa de la autoconciencia (individual, privada e institucional) y el alcance de una conducta cívica y ciudadana en la que prevalezca la cordura y el respeto al derecho de todos, por el bien común. Si esto hace que considere que el articulo tiene un enfoque moralizante o punitivo, no coincido, pero si fuese el caso, es su derecho pensarlo. Le reitero mis saludos y agradecimiento por sus consideraciones y propuestas.
Saludos Dr.C. Xiomara Pedroso Gómez. Muchas gracias por su comentario y por su ánimo de debate. Creo que el tema que nos ocupa, dada su longevidad y consecuencias, bien lo merece.
Cuando hago referencia a proscripciones y estigmas no me refiero directamente al contenido de su artículo, sino a lo que creo pueden ser algunas de sus implicaciones lógicas, voluntarias o no. Es en este contexto en el que menciono de modo general la existencia de climas de hostilidad generados por esta problemática en el pasado reciente, para contrastarlos con posibles alternativas (como la de crear espacios). Cuando emplea términos como, por ejemplo, "decadencia moral y social" o "retroceso cultural", podría, en mi respetuosa opinión, estar evocando, de forma inadvertida, estos espectros recientes. Si bien es cierto que esto puede tratarse de cualquier género, en la práctica existen referencias claras cuando estos términos se emplean en este tipo de conversación, al menos en lo que concierne al pasado reciente.
Parte de lo que trato de decir es que en realidad no hay necesariamente tal retroceso, pues el fenómeno descrito, si bien se ha incrementado, dificilmente represente un cambio cualitativo respecto a épocas anteriores, dónde la problemática que usted describe ya estaba entronizada en la sociedad. Si se habla de decadencia moral, entonces probablemente ha existido siempre, o al menos desde hace mucho tiempo. En mi criterio, no es tanto un asunto de retroceso moral como de actitud institucional, la cual tradicionalmente no ha promovido la creación de espacios plurales regulados, incluso cuando la experiencia práctica lo ha pedido a gritos. Creo que se debería hablar más de este otro tipo de parálisis. Tampoco las quejas son nuevas, y la frustración es, como dejo entender en mi comentario, absolutamente entendible y necesaria, sin embargo nunca tomó matices morales tan severos.
En mi opinión, que no tiene que ser universal, creo que este énfasis en terminología moral es un fenómeno reciente, aunque no desconocido en el pasado, directamente relacionado a la irrupción en la palestra pública de determinados géneros, que por diversas razones ofenden la sensibilidad de una parte de la población. Esto, en el pasado reciente, creó una ebullición colectiva que se trató de institucionalizar, lo cual generó "odios y conflictos personales", que han terminado creando divisiones y rupturas. De ahí mi llamado de atención sobre la necesidad de enfocarnos en alternativas que podrían ser más efectivas.
Por otro lado, cuando se refiere al cambio de actitud que experimentan los emigrantes cubanos en otras geografías, da la impresión, en mi criterio, que la razón de esta transformación reside precisamente en las consecuencias legales que les esperan de hacer lo contrario. Si este es el caso, entonces es razonable asumir que rectifican su actitud anterior por miedo al castigo legal. Mi punto es que lo que influye en el cambio de actitud no es el temor a la punición, sino la existencia de alternativas que ni siquiera justifican la trasgresión. Creo que lo determinante es la forma en que se promueven e internalizan valores plurales que contribuyen a un tipo de socialización completamente distinta. Una cosa es la ley escrita y otra es la no escrita; en la última es en dónde, en mi opinión, se debería trabajar.
El objetivo de su artículo queda claro, y es uno loable, que yo apoyo sin reservas. Sin embargo creo que se hará más efectivo si se debate y se conversa no sólo entre iguales. Ciertamente hace usted referencia a respetar derechos ajenos y a proteger los propios, con lo que coincido al 100%. Sin embargo, cuando, por ejemplo, se refiere a "las autoridades competentes" en su párrafo final me parece que se trata de la habilidad y capacidad de los organismos competentes de hacer cumplir la legislación vigente en estos temas, o de requerir debidamente cuando esta se viole. Pero no me queda claro si esto incluye propiciar un debate crítico y respetuoso que incluya a todas las partes, sin lo cual no creo que se pueda hacer cumplir legislacion aguna. Si su conclusión referida a dichas autoridades incluye este debate crítico, entonces yo coincido pues no veo otro modo de aumentar la toma de consciencia individual al respecto. Puede que se trate sólo de un asunto de énfasis.
De cualquier modo, creo que se trata de un debate que está tan lleno de enconos reales como de subjetividades históricas. Opino que la conversación debería extenderse hacia estas últimas áreas también. Una vez más, le agradezco sus palabras, perdone la extensión de mi respuesta y celebro la forma en que hace valer su derecho ciudadano.
Por supuesto me resulta familiar. Muchos somos usuarios de medios de transporte donde nos vemos obligados a escuchar música que no es de nuestro gusto y a un volumen molesto, o nos puede incomodar alguna cafetería cercana o un vecino o custodios que escuchan la radio y conversan durante toda la noche, pero no se hace referencia a eventos oficiales como el Jazz Plaza que mantiene música en vivo a muy alto volumen hasta las 4:00 AM Y 5:00 AM en días laborables, ¿como logran entonces los trabajadores levantarse al día siguiente para ir a su trabajo?
Gracias por publicarlo
Saludos Ana. Tiene toda la razón. Coincido en que la problemática se extiende al ámbito de las instituciones que, por ejemplo, se encargan de la organización de conciertos, festivales (Jazz Plaza o cualquier otro incluido), etc. Añado otros casos, como las instalaciones hoteleras en las que el descanso en no pocos casos, se hace prácticamente imposible por el mismo problema. Gracias por su comentario.
El tema del ruido y la contaminación sonora es un asunto pendiente sin resolver por parte de los organismos involucrados y de los Gobiernos. Municipales. Hay muchos aprovechandose de los ruidos de los bares y cafeterías particulares.
Tal es el cado de los bares, bar cafetería y cafetería que autorizaron en la calle Galiano y Virtudes. A pesar de haber estado cerrado por unos casi 1 semana a causa dd las quejas de los vecinos, el Gobierno municipal tomó la decisión de reabrirlos sin tener en cuenta las molestias a los vecinos de la comunidad.
No tuvieron en cuenta la afectación que provoca a los niños en edad escolar, encamados, etc la música alta, el bullicio y la risa desmedida de las personas que asisten a esos sitios, los taxis que los esperan, los bicis con bocinas, en general el engendro de personas que que se aglomera en la cuadra, en los portales, esperando a no sé que estrella que vaya a caer.
Llevamos años quejándonos y sufriendo la vejación de nuestros derechos a la tranquilidad, al descanso y a un hábitat seguro y saludable, porque además abundan los hechos delictivos con violencia.
Hasta cuándo hay que soportar tanta humillación y vejacion a nuestro derecho humano al descanso?
Dónde está la responsabilidad del gobierno ante estos hechos. Alguien se está beneficiando y no es la comunidad. Evidentemente, so los inspectores y decisores.
Este problema no es de interés ni para los gobiernos locales, al contrario, existen en mi consejo popular papales firmados por autoridades locales autorizando a que TCP saquen bocinas y amplificadores para que los jóvenes se ¿diviertan? por las noches. estas ¿diversiones? duran hasta las 03:00 am y más en las noches.
Se llama a la policía y por gusto; se denuncia a los delegados: por gusto.
Entonces cómo quedan los ancianos y demás familias que no les interesa nada de estas ¿diversiones? Y los trabajadores que tienen que madrugar para dirigirse a sus centros fabriles y otros.
El Estado conoce que hay que atender violaciones de este tipo, pero en la práctica no se hace nada para controlarlo ni evitarlo.
Tengo varias experiencias acerca de esto, pero con lo leído me basta.