Sacerdote en el Vaticano

Amaury en el Vaticano. Foto: Peti
En diciembre de 2005 fui a Roma formando parte de los músicos que interpretamos la maravillosa obra del Maestro José María Vitier dedicada a La Virgen de la Caridad del Cobre. Asistimos la soprano Bárbara Llanes, el coro Exaudi con su directora María Felicia Pérez, el percusionista Abel Acosta, y la Orquesta de Cámara Solistas de la Habana. Se celebraban setenta años de relaciones diplomáticas ininterrumpidas entre el Vaticano y Cuba y nada mejor que ofrecer un concierto dedicado a la Patrona de nuestro país para festejar la ocasión.
El concierto se realizó en la iglesia de Santa María in Trastèvere, primer templo erigido en Europa a la Virgen María, cuya construcción data del siglo XII, y entre el público que colmó el recinto, por cierto, nada pequeño, estaban una parte importante de los miembros del Colegio Pontificio, otras autoridades eclesiásticas, el cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede y mucho asistente espontáneo.
Un par de días antes José María, su esposa Silvia Rodríguez, letrista de las canciones en castellano que interpretamos en la misa, el resto es en latín, y junto a mi esposa nos fuimos a visitar la Catedral de San Pedro. Yo, católico confeso y practicante desde siempre, aunque alguna vez lo ocultara hasta para algunos miembros de mi familia, había soñado con ese momento toda la vida, tenía profundas expectativas espirituales y penetré a la basílica con el alma predispuesta a recibir alguna señal divina. No ocurrió.
La Catedral de San Pedro es bellísima, llena de obras de arte que hacen palidecer al más incrédulo, no era mi caso. Fui buscando algo que no encontré ni en el baldaquín de Bernini, ni en La Pietà de Miguel Ángel, ni en el Santo Sepulcro de San Pedro. La belleza en estado puro no conformó mi corazón y a la salida me quedó el sabor amargo de la decepción.
De regreso al convento donde nos hospedábamos tropecé con la sastrería La Stelle donde se confeccionan exclusivamente vestiduras para curas, monjas, monaguillos, seminaristas, cardenales y hasta para el Papa mismo. Sentí el impulso de entrar y lo hicimos mientras José María y Silvia se alejaban. Nos atendió un amable sastre italiano y le pregunté si podía comprar una camisa negra de sacerdote a lo que él respondió: ¡Claro señor! Quedé atónito. No me pidió un carnet que me señalara como sacerdote y eso me turbó, en Cuba sería impensable comprar sin identificación una bata de médico o un traje militar. Recuerdo que le pregunté, mientras me medía el cuello, que si podía adquirir una vestimenta como la de su Santidad y él me dijo con entusiasmo latino: ¡Yo se la vendo, el asunto después es si usted se cree que es el Papa! De más está aclarar que no era una tienda de disfraces. Mi esposa no atinaba a pronunciar palabras ni a comprender el destino de mi arriesgada inversión. Por 18 euros adquirí la camisa y comencé en silencio a trenzar mis planes.
Al día siguiente, muy temprano, me vestí cuidadosamente con mis pantalones negros y la camisa recién adquirida con su alzacuello o clergyman como le nombran los anglosajones (banda blanca que corona el cuello de las camisas de los curas) y sobre ésta un saco también negro.
La temperatura era bajísima y me endilgué un sobretodo de piel comprado por casi nada en Viena un año antes.
Salimos a la calle, mi esposa, sin saber a ciencia cierta mis propósitos cargó con una cámara de video y otra de fotos, me despojó del anillo de bodas y me siguió tres pasos detrás. Mientras nos encaminábamos a San Pedro, adopté la postura y actitud de un Padre, no pude dejar de pensar en la sentencia de Fontane que reza “La realidad no puede martirizarme tanto como mi fantasía”. Un coro de jóvenes italianas me lanzaba piropos: ¡Padre, lei è bellissimo! (Padre usted es bellísimo) y una turista española, ya entrada en años, mirándome y elevando sus ojos al cielo dijo: ¡Qué desperdicio Señor, qué desperdicio! Lo prohibido despierta en algunas personas sentimientos eróticos de incalculables tesituras.
Llegamos a la Catedral, y todo cambió para mí. Su Santidad Benedicto XVI ofrecía una misa por el Día de la Inmaculada Concepción y me sumé al acto con solemnidad dentro de un coro de jóvenes prelados. La Catedral de San Pedro provocó en mí una sensación distinta a la del día anterior. Todo marcaba un gran contraste, me sentí feliz y llegó hasta mí la señal que buscaba desde que puse los pies en Roma. A fin de cuentas me sentía el Padre Pérez, no estaba enmascarado de él ¡Mi esposa nerviosa, pues pensaba que de descubrirme nos sacarían a patadas del santuario, grababa y retrataba para la posteridad aquellos momentos ¿De locura? ¿Irrespeto? ¿Irreverencia? Quién sabe ya a estas alturas.
Salimos y caminamos hasta la Fontana di Trevi, los suspiros de mujeres y hombres a mi paso comenzaron a ser incómodos y una vez frente a la famosa fuente mi esposa me rogó que me quitara el alzacuello. Lo hice resignado, me volví a colocar el anillo de matrimonio, la tomé de la mano y nunca más, en todo el trayecto de regreso al hotel, alguien me piropeó.
Desanduve las calles romanas, una ciudad de personas hermosas, como otro turista vestido de oscuro. Una pequeña bandita blanca cercana a la nuez de Adán hizo la diferencia. A veces, solo a veces, no comprendo el comportamiento humano e incluyo el mío.
De regreso a La Habana fui a confesión. Mi amigo, Monseñor Carlos Manuel de Céspedes se rió: No me creyó una palabra.
- Entran en vigor en Cuba nuevos Decretos-Ley sobre Aduanas (+PDF)
- Identifican al atacante de Teotihuacán, que dejó como saldo una turista canadiense fallecida y 13 heridos (+Video)
- Mis influencers (Parte III): Julián Iglesias y los soldaditos de plomo
- La participación laboral en Cuba: Retos y perspectivas desde la base
- Podcast Las 3 del día: Resumen de las noticias en Cubadebate en las últimas horas
- ir aSociedad »


Te juro q te creo.eres el jenuino cubano por eso te adoro
Bellissimo articolo. Gracias Amaurihijodetumadre! Me la recordaste
No cambies !!! Y espero poder leer ese libro prometido
Amaury yo también soy católica práctica y me pareció excelente que hubieras seguido los impulsos de tu imaginación y de hacer realidad tu búsqueda espiritual. Creo que Dios te dió la oportunidad de sentirlo más cerca.
Tú eres un hombre con muchos dones espirituales que aunque no son religiosos han contribuido a tu crecimiento espiritual y al de otras personas también. Dios conoce bien a sus hijos. Un fuerte abrazo. Marite
Querido Amaury,me encantó el texto,lo disfruté mucho,eres magnífico en todo lo que haces al igual que tu mamá QEPD,siempre te he visto muy tipo y guapo,creo que en mi juventud estuve enamorada de ti,me disculpo con tu esposa que también es muy bonita,tuve la oportunidad de verte de muy cerca en el teatro Milanés de Pinar del Río,extraño tus programas que tan bien nos hacían sentir,un abrazo fuerte.
Cuánto me alegro de haber visto esta crónica de Amaury ya las extrañaba, me encanta tu forma de contarnos la, felicidades por ser magnífico compositor, cantante y cronista saludos
Amaury la verdad que estás muy elegante y bonito con ese atuendo. De todas formas te felicito porque te arriesgaste mucho. Cuando hay juventud no hay mucha experiencia. Te queremos. Un abrazo
Me parece una buena anécdota. Gracias por compartir. Saludos.
Muy interesante relato, lo adoré
Genial y Cubanisimo, pues con respeto hacemos realidad nuestros Sueños
Que bien Amaury tu tienes q tener mucho de la bis cómica de la inolvidable Consuelito ,siempre seré tu admirador aunque no soy creyente,pero valoro mucho te gran sentido de la amistad,un saludo a tu esposa y demás familia gracias
Genial Amaury. Fue divertido y en verdad te ves muy handsome vestido del sacerdote Pérez. Saludos.
Me encantó, disfruté está nueva versión de Amaury como muchas otras. Gracias.
El padre Carlos Manuel de Céspedes aún vive? Hice mi primera comunión en la iglesia de La Caridad del Cobre en Punta Brava en 1968 y él era el padre en ese momento.
Me gustó mucho la anécdota,se nota la paradoja del ser humano pero no obstante realizaste tu sueño de ser un sacerdote y viviste experiencias maravillosas.En resumen la foto q publicaste te ves excepcional,te queda muy bien la ropa negra.
Interesante anécdota, me gustó mucho, al leer me pareció verte en medio de todo ese ajetreo. Felicidades Amauri. Te queremos.
Excelente Crónica...El comportamiento Humano a veces Nos Sorprende, incluso el Propio..de Todas Formas me Alegro Muchísimo por Amaury...Visitar Roma es un Privilegio..en Especial si podemos acceder a la Santa Sede..Gracias a,Amury por su EXCELENTE CRÓNICA. ✌️
Felicidades Amauri por el BUEN MOMENTO EN LA CASA DE DIOS. Seguimos disfrutando de su BUEN ARTE
Felicidades , que gran aventura. Cuando vi la portada de la noticia pensé, mira Amaury por fin logró lo que quería, ya que sabía que usted es un católico apostólico romano confesó. Me divirtió mucho la anécdota. Mucha salud y prosperidad para usted y su familia.
Jajajajaja Jajajajaja, muy buea experiencia y muy bien descrito y escrito, saludos y bendiciones para ti y familia, nos conocemos pero tal vez ni te acuerdes de mi, un abrazo y bendiciones para ti y familia.
No soy persona de hacer comentarios pero está crónica de Amaury Pérez me gustó .denota la cultura integral que posee Amaury yo diría que tiene el don de la palabra y una forma bien cubana de decir las cosas debía de dedicarle más tiempo a la cronica me hizo reír en tema que para nada es cómico.pero si muy ocurrente .gracias Amaury por tu muy buena crónica.
Buenos Día , Amaury , me llamo la atención el título de tú crónica, y me dije con que vendrá Amaury ahora? , me gusto mucho, ha sido la primera persona que me haz hecho sonreír hoy, muchas gracias por tú capacidad de transmitir y hacer ver la realidad de este mundo , vayas que estas demostrado que los CURAS también la llaman la atención y son dignos de elogios , hay que estar bien consagrado para no cometer pecados.jjjjjj
Gracias por contarnos esas viviencias que para nada las considero falta de respeto hacia nada ni nadie, cosas que se nos ocurren y las llevamos a cabo, nada, cubano al fin, me he reido mucho, me parece estar ahi viendolo. Gracias por existir, salud y prosperidad para su bella familia. Su fiel lectora.
Amigos/as: Acabo de leer TODOS los comentarios y me he sentido menos solo. Les agradezco a todos/as que se tomaran un tiempo para escribir. El tiempo es lo único que NUNCA sobra. Les abrazo.
Hola, ...y tu perrito? Quisieras hablar de él o ella, no recuerdo. Creo que tendrás alguna bonita historia. Saludos
Eres excelente cronista ,estaba leyendo y viendo tu foto y me imaginaba ese andar en Roma por cierto bellisimo padre .Continue con sus cronica y publiquelas en blanco y negro
Me ha encantado su historia en el Vaticano. Al igual que sus entrevistas en TV Con dos que se quieran. Me recordó al escritor Robert London. Gracias
Me ha encantado la crónica. Me ha impactado el final. Sobre todo por la certeza de que hay tanto humano inhumano precisamente ahora que necesitamos humanidad.
Eres un ser algo místico, algo misterioso eres Amaury, es realismo mágico, al estilo de Gabo
Como siempre sorprendente, Amauri tiene el Don de saber componer canciones y poemas, el don de la imaginación, de la palabra que dialoga y atrae, Amaury es pura sensibilidad, culto y valiente es Amaury.
Ja, ja, ja, ja, ja...
Maravillosa, me encantó la crónica de Amaury, es muy fácil describir y escribir lo que le sucedió, viniendo de el , un poeta en toda la extensión de la palabra , muchas felicidades y larga vida para ti querido cubano.