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El factor electoral en la política de Biden hacia Cuba: El “miedo” a la Florida

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El presidente de EE.UU., Joe Biden. Foto: Manuel Balce Ceneta / AP.

En el proceso de conformación de la política de Biden hacia Cuba existen dos hechos muy evidentes: 1) se decidió mantener la política de máxima presión heredada del gobierno de Trump y 2) no se adoptó ninguna flexibilización durante los primeros 16 meses coincidiendo con la etapa más compleja de la pandemia en la nación cubana. Varios académicos y especialistas que evalúan esta temática, han argumentado que una de las razones clave que explica esta situación es el factor político-electoral. Han llegado a calificarlo como: “el miedo a la Florida”.

Este enfoque conduce esencialmente a plantear que el gobierno de Biden durante más de un año estimó que realizar cualquier flexibilización en la política hacia Cuba, por mínima que fuera, implicaría asumir costos políticos de cara a los votantes cubanoamericanos. Es una visión que trata de explicar la proyección confrontacional del gobierno estadounidense partiendo del interés estratégico que representa para la Casa Blanca que el Partido Demócrata gane los cargos públicos sometidos a elección en los próximos comicios de medio término a nivel de la gobernatura de la Florida, el escaño senatorial en disputa y los puestos para representantes al Congreso Federal. En el cumplimiento de esos propósitos, se le atribuye un papel clave a los electores cubanoamericanos.

En esencia y partiendo de esta lógica, parece que la posición “más inteligente” que prevaleció en Washington fue la necesidad de preservar intacta la política de Trump hacia Cuba como elemento clave para lograr esos objetivos. Realmente “no hacer nada” constituía una decisión muy extraña y sospechosa si la meta era influir y atraer hacia el Partido Demócrata a un electorado con inclinación republicana y, en especial, seguidora del trumpismo. Cualquier estratega electoral con un nivel básico de información, podría concluir que ese enfoque no conducía a ningún resultado. El inmovilismo como estrategia de cara a un proceso eleccionario no funciona y carece de fundamento lógico. Lo usual en este escenario, es tratar de distinguirse proponiendo una política diferente que contribuya a conectar con el electorado y que sea capaz de reflejarse en las urnas.

En ese sentido, es necesario plantearse una primera interrogante: ¿Qué medidas de flexibilización en la política hacia Cuba favorecían los votantes cubanoamericanos? Según la encuesta de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) realizada en plena campaña electoral del 2020, la mayoría de estos electores estaban de acuerdo en levantar temporalmente durante la pandemia las sanciones impuestas por el bloqueo (60%); restablecer la emisión de visados en la Embajada de Estados Unidos en La Habana (62%); retomar el Programa de Reunificación Familiar (60%); promover estrategias diseñadas para mejorar el bienestar económico del pueblo cubano (78%) y restablecer los vuelos a provincia (65%).

Una evaluación integral de estos datos, indica que el gobierno de Biden contaba con el apoyo mayoritario dentro de los electores cubanoamericanos para adoptar medidas de flexibilización en la política hacia Cuba desde el inicio de su mandato presidencial a finales de enero del 2021. Aunque muchos de estos electores votaron por Trump y respaldaron su agenda de política interna, también estaban de acuerdo en que se tomaran medidas puntuales que beneficiaran a sus familiares en Cuba debido a sus sólidos lazos que se reflejaban en que más del 50% de estos votantes viajaban a la Isla y el 48% enviaban remesas.

Por lo tanto, los fuertes vínculos sanguíneos y afectivos eran una motivación suficiente para explicar la aparente contradicción que consistía en que cubanoamericanos declarados abiertamente trumpistas favorecieran estas medidas. Teniendo en cuenta estos elementos, no era lógico ni consistente que Biden y su equipo “sintiera miedo” de cómo impactarían estas flexibilizaciones en la mayoría del electorado cubanoamericano.

El gobierno estadounidense no corría ningún tipo de riesgos políticos si hubiera accedido a facilitar medicinas, oxígeno, equipamiento médico y otras medidas de carácter humanitario durante el pico pandémico en Cuba. ¿Por qué Biden no aprovechó esta oportunidad y la convertía en ganancia electoral?

El hecho de no adoptar estos pasos en ese momento no estuvo asociado a una lógica electoral, sino a una percepción de que cualquier alivio para la situación del pueblo cubano podría ser contraproducente con su política de asfixia y máxima presión en un contexto que interpretaban como muy ventajoso para sus intereses. El prolongado proceso de revisión de la política y la falta de determinación de la Casa Blanca en su proyección hacia Cuba, no respondían a cálculos de eventuales costos político electorales de cara a los comicios de 2022 y 2024, sino a una apreciación sobre lo que consideraron sería la manera más efectiva para influir en la situación interna cubana y desencadenar procesos que condujeran al pretendido “cambio de régimen” como objetivo final. Era una suerte de “oportunidad única”.

Los resultados del sondeo de la FIU, también evidencian que no era necesario prolongar el anuncio de medidas hasta el 16 de mayo de este año. Desde el mismo instante en que Biden tomó posesión de su cargo, estaban creadas todas las condiciones para que la mayoría del electorado cubanoamericano respaldara el restablecimiento del Programa de Reunificación Familiar, retomar los vuelos a las provincias, restablecer la emisión de visados en La Habana, así como viabilizar un mecanismo oficial para el envío de remesas a sus familiares y para el sector privado en Cuba. Por lo tanto, estos anuncios tardíos tampoco responden a una lógica electoral sino que están asociados en primera instancia a razones de seguridad nacional a partir del incremento significativo y sin precedentes del flujo de emigrantes cubanos hacia Estados Unidos en un período de seis meses.

Por otro lado, existe un “mito” y una narrativa que trata de establecer como un hecho indiscutible que el voto de los cubanoamericanos está condicionado y vinculado directamente con la posición que exhiban los diferentes candidatos sobre la política hacia Cuba. Esta afirmación está muy lejos de ser cierta y no está sustentada en ninguna evidencia más allá de la reproducción de una creencia promovida por los sectores más extremistas que han logrado confundir y crear esta percepción en los políticos que requieren someterse al escrutinio de los votantes del Sur de la Florida. Esto se reduce a que la única forma de ganar ese segmento del electorado es “promover la línea dura” y pactar con los sectores extremistas.

El Partido Demócrata ha sido víctima de esta especie de “síndrome” durante largo tiempo. Las investigaciones y los resultados de encuestas realizadas por el profesor de la FIU, Guillermo J. Grenier, han demostrado que las motivaciones de los cubanoamericanos cuando ejercen su voto no contemplan la política hacia Cuba dentro de los temas más importantes. Estos electores se enfocan principalmente en temas de política interna que es la tendencia que prevalece en los votantes a nivel nacional. En el sondeo realizado en el 2018 cuando se le preguntó a los encuestados que identificaran sus temas por orden de prioridad, la respuesta fue la siguiente: la economía y el empleo, la atención médica, el control de armas, los impuestos y el gasto, la inmigración, la política exterior y la política hacia Cuba.

En la encuesta realizada a finales del 2020, el orden fue el siguiente: la economía, atención médica, relaciones raciales, inmigración, política hacia China y política hacia Cuba. Teniendo en cuenta estos resultados, el profesor Grenier ha afirmado: “parece poco probable que un cubanoamericano individual vote por un candidato, o siga a un partido, simplemente porque coinciden con las políticas de Estados Unidos hacia Cuba. Otras preocupaciones políticas parecen ser motivadores más importantes”.

En los estudios realizados por este profesor se ha demostrado que en los últimos 15 años existe una relación directa entre la política que promueve la Casa Blanca hacia Cuba y la posición de los cubanoamericanos sobre las relaciones entre Washington y La Habana. El ejemplo más ilustrativo fue durante la presidencia de Barack Obama, lo que se evidencia con el siguiente dato: en el 2007 el 64% de los cubanoamericanos apoyaban el bloqueo y en el 2016 solo un 39% mantenía esa posición. La lección es que el liderazgo presidencial tiene la capacidad de incidir en el comportamiento político de esa comunidad al Sur de la Florida en lo que se refiere a las relaciones con Cuba.

En la actualidad, las tendencias políticas que prevalecen en los votantes cubanoamericanos evidencian respaldo mayoritario a la política de máxima presión de Trump. En la última encuesta realizada a ese segmento electoral en marzo del 2021 por Bendixen & Amandi International, los datos reflejaron que un 66% apoyaba el bloqueo lo que significa un retroceso significativo de las posiciones similar a la etapa de la presidencia de George W Bush. También un 65% apoyaron más medidas unilaterales para “forzar un cambio de régimen en Cuba”.

El ambiente político que se está viviendo en el Sur de la Florida y, en especial, dentro de ese micromundo complejo de los votantes cubanoamericanos como resultado del factor Trump y de la incapacidad del Partido Demócrata para encontrar una estrategia que le permita revertir las tendencias que prevalecen en este tipo de electores, no le da prácticamente opciones a Biden de incidir en el voto cubanoamericano.

En términos prácticos es un electorado que lo tienen perdido y ninguna medida que adopte la Casa Blanca tendrá la capacidad de modificar su comportamiento electoral, al menos, hasta las próximas elecciones de noviembre.

Si Biden y su equipo, aspiran a modificar esta situación no depende solamente del tema Cuba sino que tendrán que remover los cimientos de un Partido Republicano que cada día echa más raíces en la Florida. Existe un debate bien argumentado que este estado tradicionalmente pendular, podría convertirse a partir de los resultados de las elecciones de noviembre en un territorio republicano.

En cualquier aritmética electoral vinculada al Sur de la Florida, el tema Cuba estará presente necesariamente. Por esa razón, resulta significativo tener en cuenta estas palabras que ha escrito el profesor Grenier con toda razón y agudeza: “Es extremadamente improbable que gran parte del electorado cubanoamericano gravite hacia el Partido Demócrata simplemente porque mantiene una actitud beligerante hacia Cuba. Hasta que Biden no establezca e implemente su propia visión, continuará promoviendo un orden de cosas definido por Trump”.

(Tomado de Contexto Latinoamericano)

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Se han publicado 19 comentarios



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  • Kenelmo dijo:

    SER O NO SER (MENTIROSO) ÉSE ES EL DILEMA DE BIDEM CON LA FLORIDA.QUE HAGA UNA ENCUESTA ENTRÉ CUBANOS QUE QUIEREN AYUDAR CON REMESA A SU PATRIA Y LOS QUE NO. ¡¡SORPRESA (TODOS LOS SABEN) DESCUBRIERON UN % ALTÍSIMO QUE DIJO SÍ,OTRO ÍNFIMO QUE DIJO NO!! POR ÉSE ERROR VA A PERDER LA FLORIDA. CONSEJO: BIDEM CUMPLA SUS PROMESAS.

  • María dijo:

    Lo planteado en este artículo está muy claro,el presidente actual de Estado Unido le tiene miedo a la mafia cubana americana de la florida,la cual es fuerte y adinerada que lo han ganado por mantener el bloqueo a Cuba y una actitud agresiva contra nuestro país.

  • Carlos Rodríguez dijo:

    Muy interesante, pero no solo está el tema electoral. Habría que mencionar los pactos del gobierno federal con los influyentes congresistas cubano americanos para obtener su apoyo o neutralidad en otras cuestiones que nada tienen que ver con Cuba. Pagan ese apoyo con la política de máxima presión hacia Cuba.

  • Carlos dijo:

    Aún no acaban ustedes de entender. Cuba no es prioridad para USA. El diferendo USA-Cuba se resolverá solo cuando los cubanos de aquí, USA y el gobierno cubano se sienten en la mesa de negociaciones. Obviamente USA consulta a la comunidad cubsno americana a la hora de redactar su política hacia Cuba y obviamente los representantes y senadores cubanos americanos tienen mucha influencia en estas conversaciones. Siento de irlo pero al estadounidense corriente y común le importa un bledo Cuba.

    • CarlosG dijo:

      Esa idea de que "Cuba no es prioridad para EEUU" se ha tratado de imponer para restar importancia al bloqueo, al que insisten en llamar embargo. FALSO Y MALINTENCIONADO.
      Cuba, por supuesto, no tiene para los EEUU la importancia de China, Rusia, Medio Oriente o la economía interna, pero sigue siendo un asunto muy importante al que dedican enormes esfuerzos y recursos económicos. No solo desean derrocar la Revolución, desean "demostrar" que el socialismo no sirve y lanzar un mensaje muy claro de amenaza a toda la izquierda latinoamericana y mundial, desean eliminar del ideario popular latinoamericano el paradigma de Cuba, como ejemplo a seguir. Todo eso es importantísimo para la elite de poder, no ya para un gobierno en particular.
      Como grandes oportunistas e inmorales que son, los EEUU aprovecha la más mínima falla o debilidad económica para recrudecer el bloqueo. Pienso que la única forma realista de contrarrestar el bloqueo, que no es tan utópica como muchos creen, es desarrollarnos a pesar del bloqueo. Difícil, pero no imposible, si buscamos con sabiduría y valor, cambiando todo lo que lastre el desarrollo económico, explicando y confiando en la sabiduría del pueblo.

  • Jose Raul Viera dijo:

    Excelente análisis.

  • Armando dijo:

    Biden no ha hecho otra cosa que seguir la política imperial ,la misma del siglo ante pasado ,Miami es producto de esa política no a la inversa. Cuando eran patriotas los que allí se radicaron fueron en contra de ellos ,el hermano Obama fue el peor de todos ,dio esperanzas y se produjo distinciones que los siguientes aprovecharon para atacar con más fuerza ,Obama nos hizo jugada de balóncesto ...jugada de engaño

  • Alberto dijo:

    Exactamente cuba no importa es el dinero de los poderosos no más.

  • perucho dijo:

    El 6 de enero de 2021demostro que Trump estaba decidido a no perder sus elecciones y ordeno asaltar el Capitolio y dar un golpe de estado, no tubo exito pues sus seguidores mas cercanos viendo lo que sucedia por la Tv lo dejaron solo. Biden saco sus conclusiones y penso que si se acercaba a Cuba le pasaria lo mismo que a Kennedi (JFK) y lo sacarian de la presidencia en un ataud. El sabe que tubo el apoyo de la mayoria de los cubanos de la florida y al cabo de los 16 meses de gobierno sus asesores le recomiendan que si no toma algunas medidas para aliviar la situacion con Cuba, perdera todo el apoyo de los cubanos en la Florida para las elecciones de medio termino, elecciones de las cuales necesita sacar las mejores ventajas para las Presidenciales de 2024. Entonces vienen las medidas de extrema lentitud y comenzar a poner la balanza a su fabor poco a poco.
    Cuando salieron nuestras primeras vacunas contra la Covic, ellos se dieron cuenta de que Cuba se les habia ido de nuevo de las manos, sabian que estas serian el medio que nos salvarian y se adelantaron para tratar de dar un golpe de suerte el 11/7 pero la actitud de nuestro pueblo y dirigentes que salimos a defender la Revolucion a las calles y derrotar a un grupo de delincuentes mercenarios mal pagados, nos puso bien en alto ante la opinion internacional, los pueblos del mundo vieron brillar a nuestra Revolucion y nuestro HEROICO PUEBLO que sigue demostrando que somos un ejemplo y que ""Si Se PUEDE"" HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!!!!!!

  • Luis dijo:

    Nuestra victoria siempre será LA UNIDAD, en torno a la defensa de la revolución. No darle espacio a los traidores, vendepatrias, blandos, cobardes y anexionistas junto a los que intentan hacer aqui expediente como luchadores de la democracia para ser bien recibidos en EU. Tenemos millones de dificultades, unas por el bloqueo y otras muchas no, son reales y duras, pero no dejaremos que nos arrebaten la paz, la tranquilidad, la soberania y la independencia, para después soportar esas dificultades multiplicadas por 1000. No queremos nuestros hijos con drogas (en el 2021 murieron por esta causa mas de 108 mil personas en EU, de ellos más de 2 mil fueron menores de edad) o muertos por un tiroteo en sus escuelas.Mucha sangre valiosa de los hijos de esta tierra se ha derramado para hacer esta revolución. No podemos permitir que esta lacra no las arrebaten.

    • el estudiante dijo:

      Lo mejor dicho en mucho tiempo

  • luis dijo:

    buen articulo

  • técnico de sonido dijo:

    Leo los comentarios y veo que pasan por alto una afirmación al final del artículo que resa.
    "Es extremadamente improbable que gran parte del electorado cubanoamericano gravite hacia el Partido Demócrata simplemente porque mantiene una actitud beligerante hacia Cuba.

    Se reconoce que el electorado cubanoamericano mantiene una actitud beligerante hacia Cuba.
    El como revertir o manejar esa variable no le corresponde al gobierno de Estados Unidos ni al gobierno de la Florida, si algo reconocen los comentarios que me anteceden es que no les importa ellos están bien con esta situación y mejor los republicanos que los demócratas. Es Cuba la que sigue bloqueada.

    • Rodney dijo:

      Amigo, creo que la intención del articulista fue decir que la actitud beligerante del partido demócrata, por sí sola, no garantizará apoyo de las bases cubanoamericanas, dado que hay otros temas que interesan a este parte del electorado y porque el partido republicano tiene una maquinaria política que funciona mejor. La intención no fue decir que gran parte de la comunidad es beligerante

  • Wildy dijo:

    La tozudez de la política norteamericana contra Cuba la cual no les ha dado resultado no parece tener la sensatez de quererla cambiar de alguna forma, y siguen esperando un resultado que no sucede, y por el contrario parece que con la actual administración a pesar de los hechos que demuestran su fracaso lo que se les ocurre es hacer más de los mismo. La explicación pudiera estar en que para los políticos cubano-americanos que han sido beneficiados con el dinero que generosamente el gobierno de ese país destina contra Cuba, resulta más beneficioso la prolongación eterna del conflicto entre nuestros países que algún tipo de entendimiento que pudiera reducir la plata que ellos reciben, poco les importa el bienestar del pueblo cubano que dicen defender.

  • tomyone dijo:

    Lo que es increible es que un tema electoral gravite sobre una logica etoca y humana , a estas alturas la sociedad humana mundial debia estar ya en condiciones de valorar que es mejor para el ser humano y no que es mejor para un sector de cualquier sociedad o para toda y me refiero a cualquier pais, lo que sucede es todo lo contrario, creo que la etica y el humanismo es lo que de verdad esta en crisis.Solo valen los intereses de ciertos sectores , saludos

  • Morpol dijo:

    A mi me maravilla, sinceramente, cuando escucho a personas decir que a los Estados Unidos no le interesa Cuba para nada. Esto se desmiente con solamente una pregunta. ¿Por qué el gobierno de Usa no levanta el bloqueo a Cuba y permite que nuestro pequeño país, que nunca ha representado, ni lo hará, una amenaza para ellos deja que el mismo continúe su actuar por sí y no por los caprichos que quiera imponerles ninguna otra nación? Que nadie se llame a engaño: el imperialismo siempre ha estado y continúa desesperado por apoderarse de nuestro país. Porqué si no todas las medidas encaminadas a asfixiar la economía cubana, que existen pese a que algunos, entre ellos cubanos por mal nacimiento, tratan a toda costa de desvirtuar. Es cierto que tenemos problemas que debemos resolver los cubanos porque nadie de afuera lo va a hacer. Nos toca a los naturales de este país que queremos un futuro mejor para el mismo. Abajo el criminal, injusto e ilegal bloqueo.

  • el estudiante dijo:

    Biden está atrapado dentro de su Alzheimer y los tratamientos que le administran para mostrarlo como joven, agudo y fuerte. También está atrapado en las mil y una tropelías que ha hecho su hijo Hunter. Para estas elecciones, todo parece indicar que los demócratas perderán la mayoría de las gobernaciones y el control de las dos cámaras. Envalentonados con estas victorias electorales, los republicanos ya hablan de llevar a juicio político a Biden y su familia, y lo amenazan con un impeachment. Sin embargo, cualquier arreglo político que emerja de este complejo panorama interno también tendrá que lidiar con un anglosajonismo fragmentado, una Europa arruinada, y la aparición por doquier de nuevos actores políticos a los cuales ya no se puede controlar mediante sanciones e intimidaciones. El Imperio se adentra cada vez más en su laberinto. Pero ya la mitad del electorado USA comienza a aceptar que es inevitable una guerra civil como hace 150 años atrás...

  • Jorge R 09 dijo:

    Yo lo que creo que los políticos cubano-americanos se han aliado con el ala más reaccionaria y rapaz del imperialismo yankee que utiliza la fantasía de la democracia para articular un discurso donde Cuba queda demonizada apelando a argumentos torpemente falsos pero que su propaganda los hace verosímiles a fuerza de chantaje,bullying, acoso y hasta terrorismo y de ahí los Otaola y demás títeres que usan. Ahora Otaola se va a postular para alcalde de Miami, en fin todo un estercolero.
    Me llamó la atención un debate congresional donde la representante Salazar le habló con tono amenazador a Blinken y éste no sabía dónde poner la cara, algo patético. Algún día toda esta puesta en escena tendrá que caer pero faltara actuar con un sentido más agudo y que el imperio se resienta de su poder a escala mundial y nacional.

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Rafael González Morales

Rafael González Morales

Profesor e Investigador del Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos de la Universidad de La Habana. Coordinador Académico de la Red Cubana de Investigaciones sobre Relaciones Internacionales (RedInt). Profesor adjunto del Instituto Superior de Relaciones Internacionales. Columnista en Contexto Latinoamericano.

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