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Anatomía Ideológica de Disney

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Foto:  Mark Ashman/Disney via Getty Images)

Foto: Mark Ashman/Disney via Getty Ima

Hace rato que Disney se consolidó como una de nuestras más grandes derrotas ideológicas en la política, la ética y la estética. Como con otras muchas mercancías hiperventiladas publicitariamente, un “público” masivo y mundial decidió sepultar toda razón critica frente al discurso Disney y le cedió territorios nodales haciéndolo carne de sus ilusiones y de sus afectos. Los hijos como primeras víctimas. Hasta los más recalcitrantes socialdemócratas visten a sus niñas de princesitas. Y hay que oír las, no poco irresponsables, justificaciones.

Hoy el imperio Disney ha dado pasos enormes en su aventura monopolizadora del reino mediático global. Anuncia la prensa monopólica, también, (como si fuese un logro moral) la compra que Disney hace de un porcentaje de acciones a la empresa Fox: “La compra por parte de Disney de la división de entretenimiento de Fox por US$52.400 millones vaticina un sacudón en el mundo del consumo digital y audiovisual.” Pero no todo es dinero para estos “hombres de negocios”. Ya lo decían Ariel Dorfman y Armand Mattelart (1972) históricos analistas de Disney.

En el epicentro del problema que esto implica para la humanidad, no sólo esta el protagonismo descontrolado del imperio económico anglosajón-israelí sobre los medios de comunicación y cultura planetarios; no sólo está el peligro de la uniformación de los gustos y de los consumos; no sólo está la cancelación de la diversidad y de la libertad de expresión de los pueblos… está el colonialismo de la mentalidad belicista empeñado en convencernos de aceptar la industria de las guerras como un hecho natural y darwiniano ante cual sólo nos queda resignarnos, consumir y aplaudirles.

Y para que lo aceptemos mansamente, es decir consumidoramente, ellos cuentan con sus noticieros, sus películas, sus series televisivas, sus héroes, sus dibujos animados y sus valores mercantiles farandulizados. Y también cuentan con las fiestas, los disfraces, la música, las canciones y la navidad. Han infiltrado la propaganda sus bastiones ideológicos con personajes emblemáticos hasta en las cunas de los bebes. Dominación amplísima de los territorios simbólicos. “Esta adquisición que antes habría sido impensable promete transformar Hollywood y Silicon Valley. Es el contraataque más grande de una compañía de medios tradicional en contra de los gigantes tecnológicos que se han metido de forma agresiva en el negocio del entretenimiento”, señaló en un análisis el diario The New York Times…Ahora Disney tiene suficiente músculo para convertirse en un verdadero competidor de Netflix, Apple, Amazon, Google y Facebook en el mundo de acelerado crecimiento del video en línea”.[1]

El papel de Disney en la historia del belicismo mundial no es nuevo ni es ingenuo. Jugó el rol de una agencia de propaganda que fue capaz de seducir a “chicos y grandes” con los néctares de una cursilería facilona, un razonamiento mercantilista “linealizado” al máximo y una moral maniquea que se adueño del reino del “bien” mientras de adueñaba de los avances tecnológicos y comunicacionales de su tiempo. “En cuanto a la Disney, su participación de este proyecto durante la guerra se tradujo en ganancias económicas y obviamente en una consolidación empresarial, pero sobre todo en algo del todo impagable: en la asociación de la marca Disney (y de Mickey Mouse por extensión) al espíritu americano de libertad dentro del imaginario colectivo de la población de la época, pero que de hecho, llega hasta nuestros días”.[2]

En su base ideológica Disney contiene todos los ingredientes nazi-fascistas que se han “modernizado” en el curso de los años recientes. Se hacen evidentes no sólo en sus discursos explícitos sino en el alma misma de sus modelos organizacionales como empresas monopólicas trasnacionales. La gran emboscada radica en deslizar como inocentes las manías burguesas más insoportables. Desde el Tío Rico hasta la más infernal andanada de procacidades mercantiles y estereotipos conductuales que se despliegan contra niños, adolecentes y adultos bajo el manto sagrado de Disney. Y entonces se le “perdona” todo, incluso que sea uno de los aparatos de concentración mediática más grandes y más peligrosos del planeta. ¿Cómo puede ser tan maligno un consorcio que fabrica y vende personajes tan “angelicales” y “tiernos”? Se preguntarán algunos.

Una de las armas de guerra ideológica más poderosas actualmente es la industria mediática. El 96% de los medios de comunicación del mundo, están bajo el control de seis compañías. Bajo la dirección de Robert A. Iger, empresario estadounidense de origen judío, director de Disney desde el año 2000 ha radicado en su habilidad comercial y estratégica en un mundo en el que las guerras son un gran negocios, en leer los contextos para insertar sus productos, valores, ideologías y sensaciones de “seguridad y bienestar” tan necesarias para que la burguesa invierta tranquilamente sus ahorros en destruir o reprimir a la competencia comercial o a sus enemigos de clase. Para eso sirve el potencial propagandístico inmenso capaz de operar lavados de cerebro masivos utilizando todo tipo de inventos de guerra psicológica. La lista los dueños de semejante armamento ideológico es: Sumner Redstone (Murray Rothstein, Viacom, MTV), Robert Iger (Disney), Roger Ailes (Fox), Stanley Gold (Shamrock ABC/Disney), Barry Meyer (Warner Bross.), Michael Eisner (Disney), Edward Adler (Time Warner), Danny GoldbergDavid Geffen (Dreamworks, Elektra/Asylum Records), Jeffrey Katzenberg (Dreamworks, Disney), Jean-Bernard Levy (Vivendi, Francia), Joe Roth, Steven Spielberg, Ron Meyer, Mark Zuckerberg (Facebook), Mortimer Zuckerman, Leslie Moonves (CBS).

Pero hacer retratos del poder colonizador es apenas una parte muy básica. Hace falta delinear el qué hacer. Tomar recaudos y disponerse a crear las fuentes culturales y comunicacionales transformadoras sin imitar los formatos hegemónicos, sin rendir pleitesía a sus modos alienantes, si repetir sus vicios. Hace falta claridad política y decisión organizada, hace falta que las luchas todas, pongan en sus agendas la batalla de las ideas y la batalla comunicacional en un escenario de disputa simbólica en el que nos va la identidad, nos va la palabra, nos va la vida. Nada menos.

Notas:

[1] http://www.bbc.com/mundo/noticias-42359905

[2] Raquel Crisóstomo Gálvez: https://www.academia.edu/1778128/Walt_Disney_en_el_frente_propaganda_b%C3%A9lica_y_animaci%C3%B3n

Se han publicado 52 comentarios



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  • Jose R Oro dijo:

    Muy bueno y muy santo. Pero no hay una alternativa aceptable que ofrecer, “los muñequitos rusos” de mi época no lo eran (mas bien se usaban como amenaza con los niños que no se portaban bien), el mundo no puede ser solo Elpidio versus Resoples, por bueno que sea. El autor, Ariel Dorfman, Armand Mattelart han escrito muy serios y enjundiosos documentos que respeto sobremanera, pero la infancia no lee filosofía, sino que ve muñequitos.
    Para sustituir a Disney hay que producir cosas de calidad si no igual, al menos comparable. Para derrotar a la “sociedad de consumo” hay que garantizar una sociedad con un nivel satisfactorio de consumo, no una “sociedad con deseos de consumir”. La filosofía y los cuidadosos análisis del trasfondo indudable pro-capitalista de los medios, entre los que Disney se incluye, son muy buenos, pero realmente no sustituyen al entretenimiento de buena calidad. Como no se puede enfrentar a la “sociedad de consumo” desde posiciones de pobreza como paradigma de justicia, lo que sería una fórmula para el desastre.
    Con respecto a vestir a las niñas de princesas como improvisación para acusar a los socialdemócratas de cualquier impiedad y perversión, solo quiero citar a Jose Luis Centella, Presidente del PCE, acerca de la necesidad absoluta de la unidad de las izquierdas “no solo para derrotar al capitalismo, sino también para que el capitalismo no nos derrote”. Se acaban de perder de la forma más absurda las elecciones en Chile, y no acabamos de aprender, cada vez que tenemos la oportunidad de propinarle un buen ladrillazo a un socialdemócrata, se lo damos. Con respecto a los dueños y directores de grandes empresas mediáticas, no forman un grupo homogéneo ni mucho menos. ¿Qué tienen que ver Steven Spielberg y Mark Zuckerberg con otros mencionados en esa lista? De todo hay en la viña del señor.

    • Sergio dijo:

      Usted profesor, como casi siempre, TAN CLARO.

      Pero desde este lado, siempre se ha escogido el lado MAS FACIL, echarle la culpa “al otro”. Y por eso estamos viendo lo que estamos viendo,,, tiene usted toda la razón.

      Saludos,

    • Ariel dijo:

      Estimado Jose R Oro como siempre muy bien argumentado su comentario. Me encanto su frase “Para derrotar a la “sociedad de consumo” hay que garantizar una sociedad con un nivel satisfactorio de consumo, no una “sociedad con deseos de consumir”.

      Hay personas que todavía no lo entienden. Algo tan sencillo como eso. Es como pedirle a alguien hoy en dia que no tenga internet.
      La sociedad avanza en el tiempo y los privilegios del ayer se convierten en parte obligatoria de nuestra vida hoy, ir en contra de eso seria ilogico.

      En mi caso, creo que la universalización del conocimiento y del contenido que contribuye a acercar las culturas bienvenidas sean. En cuestion de entretenimiento audiovisual en Cuba lo mismo se ve un novela Turka, Koreana o Colombiana, que una serie Japonesa de Anime, que los realities Españoles o Americanos, que un policiaco Cubano, que un material de Disney.

    • AII dijo:

      O sea, que el fin justifica los medios?!

    • sachiel dijo:

      Oro, permitame discrepar un tincito … el articulo está muy bien enfocado, de algo que todos conocemos muy bien, la penetración ideologica con edulcorantes muy edulcorados de siempre. Primero, no todos los muñequitos del extinto campo socialista de Europa del Este eran malos, que no le gustaran a todo el mundo pudo ser (sobre todo a los que traian arrastre de comics norteños que seguian circulando en TV cubana e impresos, como Supermouse, por ejemplo, y los archiconocidos Batman, Superman, Flecha Verde, Halcones negros, etc laaargo).

      Segundo, hay infantes e infantes, unos muy “maduritos” y perspicaces, y otros totalmente ajenos a la realidad circundante. En esa etapa de los 4 a los 15 años, juegan un tremendo papel los comics, animes, mangas, tebeos, y cuando “muñe” existe en este mundo, creando afinidades y determinados valores, conocimientos y tambien negatividades. En lo particular yo coleccionaba cuanto Pionero, Palante y DDT me caia en las manos, y despues otros muñes cubanos de antes de 1959 y despues.

      Tercero, sustituir a Disney hoy es, al menos en mi concepto personal, más que imposible, a menos que comparemos cifras de Disney contra los emporios manga/animé japoneses, y vestimentas de princesas contra cosplay nipon. ¿Que se quiere hoy consumir, productos enajenantes, o productos sanantes? Hgamos la encuesta aqui mismo, si se quiere.

      Steven Spielberg y Mark Zuckerberg…. bueno, son transmisores de esta penetración, entre otros, con diferentes maneras… ¿y me voy a privar de ver la buena filmografia de Spielberg? No, no creo. Por cierto, no veo a nadie de YouTube, HBO o Netflix ahi en la lista.

      • katana dijo:

        Yo hace rato, desde que pude hacerlo, sustitui a Disney con Ghibli.

        EXCELENTES RESULTADOS.
        :)

      • Jose R. Oro dijo:

        Muy estimado Sachiel. Leí todos sus comentarios no este solamente, y estoy en desacuerdo con usted en un “tincito”, le respeto mucho para usar sarcasmo con usted, sino en cuestiones de fondo.
        Todas las grandes empresas estadounidenses, canadienses, europeas o japonesas, mediáticas o no, son anti-sindicalistas, porque son capitalistas, pero se arreglan con los sindicatos, discuten convenios colectivos, y los sindicatos participan bastante en la vida empresarial. Los sindicatos juegan un papel importante en la sociedad, pero
        En la vida humana, uno debe ver películas de calidad, sentir emociones positivas (o llorar por la muerte de Harry Potter), leer libros valiosos, si se puede usar ropa o calzado que a uno le agrade, ir a lugares que le llamen la atención, a mí me gusta ir a Pinar del Rio, a otros un lugar diferente. Es también aceptable que a una persona no le guste nada de eso, es una de las expresiones más básicas de la naturaleza humana, el libre albedrio. Lo que no considero aceptable y antítesis del socialismo es que las personas que no le gusten ciertas cosas, sean los Beatles o Feliciano o Disney, le quieran imponer sus predilecciones o rechazos a los demás.
        En los originales 54 tipos de helado de Coppelia, no había sabores ideológicamente correctos o incorrectos. Lo helados no tienen ideología, solo sabores, a cada cual le gusta o no algunos de ellos, o le gustan todos o no le gusta ninguno. Hay personas que por razones de salud no puede tomar helados, siento mucho decirlo por ser miembro de ese club, pero no debemos convertir nuestras insuficiencias en virtudes y considerarme más puro y fino que los prosaicos come-helados.
        Con respecto a las niñas vestidas de princesas, mi hija nunca lo hizo (porque a ella no le gustaba), pero el achacar que eso es un pecado socialdemócrata, como escribe el autor, es simplemente a mi juicio, temerario y bochornoso.
        La ideología existe, es real y muy necesaria, pero el querer convertirlo todo en ideología es completamente erróneo y contraindicado. No todo lo que no sea químicamente puro desde el punto de vista de la ideología debe ser considerado “enemigo”, ya tenemos bastante para andar buscándonos más.

    • Casa con vista al mar dijo:

      Gracias Cubadebate por publicar una respuesta tan clara y lucida como la del Maestro Oro.El articulo es increiblemente iracional .¿ideologia nazifascista en una pelicula de Disney? , aunque estaba casi al final del articulo ahi paré de leer. Me recordó una tarde de domingo, alla por los 80 cuando escuche decir en Tanda del Domingo al muy erudito Mario Rodriguez Aleman, que las vestimentas de los soldados clones-robots de Star War recordaban a las tropas SS de Hitler. Por eso en mi pre ( la Vocacional de Santa Clara ) 99 % de los alumnos consideraba a este señor un verdadero ” clavo” que habia que tragarse para ver un buen estreno dominical, en aquella epoca de 2 canales en blanco y negro , ni videos ni internet.
      El fanatismo ultra , sea del bando que sea es lo mas dañino que puede haber a las posiciones mas cercanas a la verdad y la justicia ( que NADIE la tiene toda).Muy de acuerdo tambien con respecto a los ladrillazos a todo lo que huela a centro o socialdemocracia, sistema representativo de los paises realmente mas exitosos del mundo, y que con el mayor respeto, alguien demuestre lo contrario.
      Gracias por publicarme y mi respeto a las opiniones contrarias

      • Sergio dijo:

        Mario Rodriguez Alemán, era un buen conocedor, pero un AMANTE, apasionado, del REALISMO SOCIALISTA más Ortodoxo. De ahí esos comentarios que usted dice, hubo otrs muchos en aquel Tanda del Domingo,

        Saludos,

        PD: Pero también hubo que “oir y leer” que Kiss eran FACISTA por como diseñaron la SS, que Michael Jackson era todo un REACCIONARIO porque había recibido un premio en la Casa Blanca de manos de Reagan, que Roberto Carlos, que Julio Iglesia, que Sriveme la COPA ROTA, que si MONCHO musicalizó los versos de Martí y así miles de SANDECES de la época.

        Menos mal que no HUBO una ADHESION TOTAL, hubiese sido NEFASTO, más de lo que fue.

        Saludos,

      • sachiel dijo:

        A ver, amig@ con Vista al mar (que placentero, ehh) le recomiendo que no se ciña sólo a las peliculas y comics inocentones de Disney y comparsa. Trate, si puede, de leerselos y verlos todos todos (le tomará sólo unos pocos años), y podrá discernir donde hay anticomunismo y antivalores subliminales o directos, asi como glorificación del statu quo norteamericano imperial (o mejor el american way of life), y donde no. De paso, léase la biografia del simpatico Rico Mc Pato y otros similares.

        Y lo de los uniformes que decia Mario Rodriguez Aleman, no era menos cierto, sólo que habia una hibridación tambien con los de los rusos en aquella época; Darth Vader parecia un SS, Himmler hubiera estado más que satisfecho con eso y Goebbels tambien.

    • Yoan Valladares dijo:

      Ultimamente me gustan mas las respuestas y comentarios como los del Señor Jose R. Oro que las de los reporteros de la propia noticia…saludos y respeto a todos…

    • Alejandro dijo:

      Estimado Oro, concuerdo con usted en que es necesario un entretenimiento alternativo de calidad. Sin embargo, y sin pretender transmitir una visión “catastrofista” de Disney, me parece un tanto ingenuo, quedarnos en ese nivel de análisis. Mucho más tratandose de Disney.

      La compañía Walt Disney es un fenómeno cultural y económico poderoso. Se trata de uno de los principales comunicadores de narrativas sobre la realidad histórica, social y cultural, que, además, ocupa un lugar central en la vida de la sociedad contemporánea. Walt Disney se ha convertido en la “tienda de cuentos y fantasías”, especialmente de niños y adolescentes. Como tal, proporciona muchas de las primeras narrativas que usan los niños para aprender sobre el mundo.

      Las generaciones actuales nos criamos en los cuentos de hadas de Disney y, por lo tanto, parte de la historia (hechos históricos, personajes históricos, etc.) los vemos desde la perspectiva de Disney. Disney reescribe hechos históricos reales de acuerdo con su versión particular que, por supuesto, responde a los valores estadounidenses. Por ejemplo, un filme que muchos pueden hallar tan inocente como Pocahontas, manipula completamente la historia real de esa princesa indoamericana: se cambian la edad, el aspecto y los logros reales de Pocahontas. En otras palabras, los pocos hechos históricos que realmente se conocen sobre Pocahontas, son transformados en una belleza romantizada al estilo de Disney. Y esa es una construcción artificial de la realidad que queda en la mente de niños y adolescentes como si se tratara de la verdad, de lo que realmente ocurrió. Contradicción, artificialmente creada por Disney entre historia y memoria, entre lo que realmente ocurrió y lo que se cree que ocurrió.

      Es innegable que Disney constituye un creador de narrativas de mucho alcance, poder e importancia en la sociedad actual. Precisamente por eso dirige sus mensajes a familias con niños y adolescentes. Y las familias, a lo largo de la existencia de Disney, han respondido con una abrumadora aceptación de sus productos y, por implicación, de sus mensajes. Y es precisamente ahí donde se percibe el poder real de Disney. Comienza con los niños (para quienes los productos de Disney son tan atractivos) y enseña y da lecciones sobre la vida (por ejemplo, la nariz de Pinocho) construyendo paisajes oníricos. Los niños crecen, pasan a ser adolescentes que siguen gustando de Disney, y finalmente llegan a ser adultos que sienten cariño por la compañía, por sus personajes, etc., y porque Disney configuró la forma que piensan sobre el mundo.

      Adicionalmente, Disney ayuda a conformar la visión de los niños y adolescentes sobre lo correcto y lo incorrecto, o sea, sobre la moral. Pero se trata de la moral promovida por Disney. Por ejemplo, la inmensa mayoría de las personas consideran que los filmes animados de Disney estimulan la imaginación y la fantasía, reproducen un aura de inocencia y de sana aventura, y que, en general, son buenas para los niños. Sin embargo, no se percatan que uno de los papeles más persuasivos que Disney desempeña es ser una “máquina de educar”. Sus filmes inspiran tanta autoridad cultural y legitimidad para enseñar valores e ideales específicos, como lo hacen otras instituciones tradicionales de enseñanza, por ejemplo, las escuelas, las instituciones religiosas o la familia. Millones de niños en todo el mundo ven los filmes de Disney, ya sea una vez, o varias veces, por lo tanto, ¿qué mensajes pueden estar internalizando?

      Precisamente por eso, el objetivo principal de Disney son los niños y adolescentes, porque son más vulnerables y persuasivos que los adultos. Por tanto, los ejecutivos de Disney ven su compañía como una fuerza que moldea la vida imaginativa de niños y adolescentes de todo el mundo y que a la vez promueve la cultura estadounidense. Reconocen que una de sus misiones (tan importante como hacer dinero) es celebrar, alabar y alimentar los valores estadounidenses a lo largo y ancho del planeta.

      Disney instruye a través de la moral, estructurando valores personales e ideologías. No podemos pensar, ingenuamente, que Disney, únicamente, está comprando nuestro tiempo libre, nuestro tiempo de ocio, realmente está comprando mucho más que eso: nuestros valores, cómo sentimos y cómo pensamos sobre el mundo.

      Saludos,

      • Jose R. Oro dijo:

        Muy estimado Alejandro. Muy buen comentario, me gustan sus argumentos, que me parecen serios y valiosos. Del artículo del autor, me molesta mucho que diga que: “Hasta los más recalcitrantes socialdemócratas visten a sus niñas de princesitas. Y hay que oír las, no poco irresponsables, justificaciones” Es decir que el lleva la verdad bajo el brazo, se siente el legítimo heredero de Marx y Engels. Aprovechar un artículo sobre Disney para un ataque sectario contra los socialdemócratas, cuando más necesitados estamos de la unidad de las izquierdas, es innoble, inexcusablemente torpe y fuera de época.
        Con respecto a su excelente comentario, que comparto desde el punto de vista conceptual, si no tenemos una alternativa que aunque no sea tan perfectamente hecha, al menos sea bastante buena (y en volúmenes significativos), estamos dando puntadas sin hilo, porque los niños van a seguir viendo a Disney. Yo veía la “Comedia Silente” y “Aventuras”, pero Disney (y otros muñequitos) también jugaban su papel de entretenimiento. Por ejemplo Disney es un gran difusor de la música clásica. ¿Cuál sería la alternativa? No poner a Disney y de esa manera hacerlo más popular, como a Raphael, Feliciano, Santana y los Beatles, no creo que sea una buena idea hacerlo.
        Un abrazo cubano para usted.

  • comentario dijo:

    corran corran ke los ratones nos van a dominar el cerebro con sus alegres sonrisas y su guerra ideologica

    no sean imbeciles y ponganse para las cosas ke tienen ke ponerse en cuba y dejen de criticar cualkier cosa de los demas

    • humano dijo:

      El “imbécil” lo está poniendo usted.

      ¿Sabe que representa Superman?

      Le recomiendo lea literatura decente.

    • Arturo Ramos dijo:

      forista comentario: que elocuente.
      Solo que estos oligopolios son los que forman la simplonería en la gente que les permite a un pequeño grupito invadir a naciones para robarlas. Como en la Edad Media o Antigua. Preguntale a los Irakies, a los Libios, los Sirios, y un gran etcétera. ¿Esperarás a que te maten a tu familia para ver el peligro que esta gente representa?
      La esencia no son los muñequitos, como desafortunadamente algunos foristas se fueron con la de trapo en este sentido.
      La cosquilla macabra es otra.

    • sachiel dijo:

      Komentario: al parecer ya usted no tiene cerebro, se lo komieron las fantasias de Disney… kien hace este articulo es un periodista y filosofo mexikano, Y no está hablando de Kuba, sino del resto del mundo ke ya está enajenado por todo eso.

  • lmary dijo:

    Y todo eso es poco , Fernando Buen Abad, permite acercarnos a la punta de un siniestro iceberg. El dominio mediatico de esta corporacion es inmenso y llega desde muy tempranito a la vida de todos, cuando las ilusiones y las fantasias, propias y muy necesarias para la vida, prevalecen, es en la primera infancia donde siembra sus patrones deformadores y no hemos sabido desmontar esas falacias para que la esperanza del mundo crezca libre de estos males, mas sanos y mas protegidos en su inocencia.

  • Sergio dijo:

    Por dios,,, que cosa es esto?,,, me recueda a mi DIVERSIONISMO IDEOLOGICO,,,,

    Una cosa es lo que hagan las PERSONAS de este “MONOPOLIO”,, pero el “radicalismo”, del cual hemos sido victimas por diversos periodos, nos llevaría a DEMONIZAR a Mickey y Vinnie,,, y a DONALD, y a PULTO.

    Con 46 vi la famosa SUPERMAN, tan demonizada en CUBA por VARIOS “SABELOTODOS”, los de siempre,, y para sopresa mía además de Christopher Reeve, tiene un elenco ENVIDIABLE, con el legendario Marlon Brandon, Gene Hackman, Glenn Ford,,, dirigida por Richard D0nner y musica de John Williams,,, el AMBIA CURRUÑAN de Spielberg.

    Me quedé esperando ver el DIVERSIONISMO IDEOLOGICO, pero bueno, cada cual ve las cosas según sus propias LUCES, unos con mas luces que otros.

    Saludos,

    • sachiel dijo:

      Cito: “La ideología de Walt Disney, tal como se hace patente en sus películas, se basa sobre todo en la defensa de los valores del american way of life («estilo de vida estadounidense»), en los que creía firmemente. La ideología neocolonialista subyacente en los filmes de Disney ha sido puesta de relieve, entre otros, por Ariel Dorfman y Armand Mattelart, en su conocido ensayo Para leer al Pato Donald (1971, lo lei tambien).

      Una cuestión muy discutida es la de las posibles simpatías de Disney por los regímenes fascistas europeos en los años previos a la Segunda Guerra Mundial. Según algunas referencias, fue recibido en Roma por Mussolini en una o dos ocasiones durante la década de 1930. También se ha argüido como prueba de su simpatía por el nazismo su asistencia, en compañía del abogado de la empresa, Gunther Lessing, a mítines del German American Bund, organización pro-nazi estadounidense. Sin embargo, el principal testigo que documenta la presencia de Disney en estos mítines no es en absoluto imparcial: se trata de Art Babbitt, despedido por Disney en 1941 poco antes de la famosa huelga de los trabajadores de los estudios. También se sabe que Disney fue uno de los pocos empresarios cinematográficos que recibieron abiertamente a la cineasta alemana Leni Riefenstahl en su visita a Hollywood en 1938 cuando la mayor parte de la industria le cerró sus puertas.

      En cualquier caso, si Disney tuvo simpatías por los regímenes fascistas, las desechó en cuanto su país entró en guerra contra el Eje (a conveniencia, claro, como hicieron otros empresarios y millonarios norteamericanos). Durante el conflicto bélico colaboró con el gobierno realizando varios filmes de propaganda, entre los cuales destaca el cortometraje Der Fuehrer’s Face, en el cual aparecen caricaturizados Hitler, Mussolini e Hirohito y que termina con una “auténtica oda a las virtudes de la democracia”.

      Sí está fuera de toda duda que Disney fue un ferviente anticomunista, en gran medida a causa de la huelga de 1941, que él atribuyó a maniobras del Partido Comunista de los Estados Unidos para ganar poder en la industria del cine. Según su declaración ante el Comité de Actividades Antiamericanas, creía firmemente que el comunismo era una seria amenaza contra el modo de vida estadounidense.

      No se ha podido probar que militara en ningún partido político. Durante los años 1950, Disney apoyó económicamente al Partido Republicano (y que esperaba, que tuviera el carné?). En su juventud, Disney formó parte de una organización de tipo masónico llamada Orden DeMolay. Según su propio testimonio, la pertenencia a esta organización tuvo un papel muy importante en su formación. Las convicciones religiosas de Disney son también poco conocidas. Fue bautizado como miembro de la iglesia congregacionalista (de hecho, se le puso el nombre de Walter en honor a un pastor de dicha iglesia, Walter Parr), pero no parece haber sido un hombre religioso, aunque sí respetaba profundamente la religión como garante de los valores establecidos. Para un libro sobre la oración de Roland Gammon editado en 1963, Faith is a Star, Disney escribió un texto acerca de la importancia de los valores religiosos en la sociedad y en su propia vida, que es uno de los pocos documentos conocidos acerca de sus ideas religiosas.”

  • Edmundo dantes dijo:

    Porque no lo ve como algo de entretenimiento que por demás es fabuloso porque mezclar algo que no viene al caso ese parque es fabuloso con una seguridad absoluta por favor

  • ManuelB dijo:

    Nuestros Padres y Abuelos se criaron con Disney, los seriales, Pelìculas y todos los productos que se consumìan eran norteamericanos,no vieron muñequitos Rusos, no habìa Socialismo y el Comunismo,del cual solo se hablaba mal. era el Terror de la Humanidad. Asì y todo Hicieron Revoluciòn y fueron y son antimperialistas.
    Pero traìan en los genes una cultura que fue Escudo y Espada de la Identidad,con los sueños y ansias de Libertad e Independencia que se fue transmitiendo de manera Oral de Generaciòn en Generaciòn.En Puerto Rico despuès de 100años el 86 % de los Habitantes no entiende Inglès, no han renunciado a su Bandera y han invadido los Estados Unidos con la salsa y sus Tradiciones. Todo a pesar de que se les Impuso un Status Colonial ,que solo los barcos de ese Paìs pueden tocar sus Puertos. ¿ Porque pasaràn estos fenòmenos ,a pesar de Disney? Creo que es un tema màs que interesante expuesto en este artìculo y nos pone a seguir pensando en como mantener la Identidad y la Cubanìa a pesar de lo mediàtico que nos agrede y que al final serà difìcil de eliminar, por lo que querramos o no, tenemos que coexistir con ellos y mantenernos.

  • Mágico dijo:

    Si el escritor y filósofo pudo ir a algún parque de Disney en su infancia (yo no sabía ni que existían) seguramente disfrutó placenteramente del entretenimiento, como todos los niños del mundo lo hacen cuando van a Disney. También habrá disfrutado de los personajes, de las aventuras y de todo ese mundo de imaginación, de magia y de arte que es Diney. Supongo que el articulista habrá tenido muchos problemas con sus hijos, porque juro que ellos no piensan como su padre. Me parece que son ridículas las acusaciones que se le hacen a Disney en este artículo, como si fuera algo horrible, tenebroso, dañino. No, sñores, el que conozca desde dentro el mundo de Disney sabe que no es así. Esta compañía no es una organización sin fines de lucro, es una compañía capitalista, pero que ofrece un producto de calidad, apto para niños y mayores. De lo contrario no visitarían sus parques en Orlando, Florida, más de cuarenta y siete millones de personas cada año, del mundo entero. Y hay también parques en California, París, Tokyo, Hong Kong y Shanghai. Disney tiene parques de agua, cruceros, tiendas, restauranes, hoteles, etc; y sus películas están entre las más vistas en el mundo. Disney ha crecido tanto, porque ofrece un buen producto, dirigido a la familia en general, americana, latina, árabe, asiática o africana. En Disney no hay discriminación por raza, sexo, edad u orientación política, religiosa o sexual. Pudiera decir muchas más cosas, porque he conocido ese mundo desde dentro. Y el que no lo haya conocido, que disfrute de todo el entretenimiento que se brinda en Disney y hable después. Disney no es una amenaza para la humanidad, créanlo.

  • osvaldo dijo:

    Y el Pidio Valdez aliado a los panchos para pelear contra los yankees, eso fue tan absurdamente pólitico que nadie se lo trago y paso a la historia como el animado de Padrón menos gustado.

    • Soy dijo:

      Se escribe Elpidio Valdes

  • osvaldo dijo:

    Me rompo la cabeza y no veo lo malo, lo subversivo, a no ser que la Sirenita sea un mensaje subliminar para coger mar y norte, que la alfombra de Aladino sea una metáfora de un avión hacia el norte también, y que el pato donal sea una forma planificada por años para que los norteamericanos votaran por Donal Trum y ganara las elisiones.

    • Ariel dijo:

      Osvaldo genial su comentario!!! Muy ocurrente y divertido!!! Si, parece que se piensa que a los cubanos Disney nos da ganas de irnos para el Norte o que por ver una pelicula ya vas a queres que tus hijos vayan a un parque donde cuentan historias de amor y esperanza, hay regalos, restaurantes, atracciones. Donde te ayudan a soñar,

      La isla del coco entonces luego será una influencia de Disney?

  • osvaldo5 dijo:

    este articulo y su tono son claros ejemplos que el extremismo izquierdista también existe; y es tan fánatico, tan paranoico, tan noxivo y sobre todo tan peligroso… como el extremismo derechista.

  • Fred dijo:

    Muy bien y cuál es la alternativa?

  • Roberto dijo:

    Pues a mi muchas de las peliculas de Disney tambien me hicieron soñar gracias a Aladino(descubri que era un cuento de las mil y una noche) , Moggli (que era un cuento de Ruyard Kipling) y la banda sonora de estas dos peliculas son un deleite, El Rey Leon, La sirenita son cuentos universales que disney aprovecho y adapto a la cinematografia ,porque nadie mas lo habia echo, que Disney es un imperio (no entiendo cual es el problema y a quien le molesta eso), estoy seguro que si ahora viene Disney a Cuba y compra los derechos de Elpidio valdes o El Capitan Plin o quiere hacer una pelicula animada con los Estudios de Animacion del ICAIC nose duda y a nadie le preocupa , ahora yo se que no se puede vivir en la enajenacion y que detras hay personas que trabajan la ideologia, pero por favor este articulo no me dice nada nuevo, sinceramente, espero que por favor me publiquen.

  • Ariel dijo:

    Se pueden escribir tantas cosas buenas de Disney que me maravilla como hay personas que tratan de buscarles cosas malas a todo incluso cuando no las hay. Por personas así es que la sociedad no avanza. Es como que no pueden ver felices a los demás.
    En mi infancia no habìa prácticamente entretenimiento infantil de calidad. Y los niños deben tener infancia. Gracias a dios hoy tienen más ofertas y las de Disney son de las de mejor calidad. Sobre todo muchas de sus películas, donde incluso la gran mayoría se hacen para el disfrute de toda la familia.

  • Carlitos dijo:

    Y que vamos a hacer para derrotarlos? Le solicito al autor que nos ofrezca una loable propuesta ademas de la “teoría” del ultimo párrafo.

  • sachiel dijo:

    Disculpen, pero el articulo se quedó corto, hay que ir a todo lo que es el Imperio Disney hoy, con todas sus divisiones, estudios, marcas y demas cosas que le conforman, quienes son sus accionistas (por ejemplo Steve Jobs era el principal 2006-2011), etc, etc…

  • humano dijo:

    Batalla de ideas.

    De eso se trata. Forma parte de la llamada “guerra blanda”.

    Veo mucha “ceguera” en los comentarios.

    Me pregunto que tenían los “muñequitos soviéticos”. Crecí con ellos y no soy del partido, ni fui internacionalista, ni……….

    Sin embargo estos que consideran “nobles” las películas de Disney, por cierto Walt era un notable y remarcado anticomunista y fascista, Marvel, etc, son radicales en sus planteamientos.

    Saludos.

    • sachiel dijo:

      Walt Disney y la caza de brujas: Tras la huelga de 1941, Disney sentía una profunda desconfianza por los sindicatos. En 1947, durante los primeros años de la Guerra Fría, testificó ante el Comité de Actividades Antiamericanas y denunció a Herbert K. Sorrell, David Hilberman y William Pomerance, antiguos empleados y activistas sindicales, como agitadores comunistas. Disney explicó que la huelga de 1941 había formado parte de una estrategia del Partido Comunista de los Estados Unidos para ganar influencia en Hollywood.

      Existen documentos que demuestran que Disney actuó secretamente como agente del FBI desde los primeros años de la década de 1940 y que en 1954 fue ascendido al rango de «contacto de agente especial» (special agent contact) por orden directa de Hoover. Estos documentos demuestran también que los guiones de algunas películas fueron modificados a instancias del FBI. Una de las preocupaciones de la organización gubernamental era la imagen que se daba de sus agentes en los filmes Disney (por ejemplo, en la película de 1965 That Darn Cat!).

      Curiosamente, los mismos documentos revelan que el propio Disney fue investigado por la organización a la que él mismo pertenecía como sospechoso de subversión (es decir, de comunismo).

  • VikingGirl dijo:

    Disney no es ninguna ONG, eso lo sabemos. Disney es capitalista y como principal interés tiene ganar dinero, lo sabemos; pero resulta que Disney, y eso no creo que alguien lo niegue, imprime a sus animados de un alto mensaje social. ¿Acaso Zootopia no constituía una crítica al racismo y a los prejucios? ¿Acaso Frozen y Moana no son películas con un alto contenido feminista? ¿Acaso Coco, sobre el día de los muertos, no está cargado de admiración y respeto por nuestras culturas latinas? Marvel (propiedad de Disney), en unos meses estrenará Black Panther, la primera película de superhéroes en toda la historia con un protagonista negro, que además es un príncipe africano, no un sirviente ni un esclavo; no cantará hip hop, ni tendrá problemas económicos. ¿No es eso grandioso?
    Sí, hay muchos productos cargados de mensajes hegemónicos; la clave no está en no consumirlos, está en tener la preparación ideológica para no sucumbir ante ellos.

    • katana dijo:

      Cree ud que el principe de black panther sea musulman en la pelicula, que respete las tradiciones propias de su region, que brinque al compas de los tambores, que tome sangre de toro o que viva en una vivienda de arquitectura tradicional???

      Algo me dice que el prinicipe va a ser africano por tener piel negra y hablar con acento raro, para el resto de las cosas es “blanco” y como blanco nace con privilegios (principe), resuelve el pleito con los malos gracias a la tecnologia que africa no tiene ni le dejan tener y el apoyo de otros “supers” blancos. Lo resuelve ademas al estilo de los otros supers blancos: solo o con ayuda de algunos otros “elegidos por la (providencia, dios, linaje, escoja ud)” para liderar y nada que ver con un esfuerzo colectivo.

      Entiendo que se vea algo diferente un super negro en africa, pero ese es el objetivo, un autentico cazabobos. Un lobo blanco con piel de oveja negra.

      • VikingGirl dijo:

        Me parece que está hablando sin tomarse el trabajo de ver el trailer. Black Panther no tiene por qué ser musulmán. Comenzando porque es de un país ficticio llamado Wakanda, que supongo que tenga sus propios códigos religiosos. Respondiendo a su pregunta, por el tráiler podemos apreciar que se viste con ropa de estilo africano, tanto tradicional como otras piezas más tribales. No tiene por qué tomar sangre de toro no vivir e una choza porque es de un país africano con una altísima capacidad tecnológica, del cuál además es príncipe. Me parece extraña su frase “cosas de blanco”. ¿A qué se refiere con eso? ¿Qué es lo que según usted son “cosas de negros”? Cuando dice “cazabobos” está asumiendo que usted es el inteligente. No hay nadie aquí engañando, Disney es una megaempresa cuyo principal objetivo es ganar dinero, pero de vez en cuando hace cosas que cambian la historia del cine, de vez en cuando hace cosas que, además de ganar millones de dólares, rompen todos los esquemas.

        Entiendo que se vea algo diferente un super negro en africa, pero ese es el objetivo, un autentico cazabobos. Un lobo blanco con piel de oveja negra

      • katana dijo:

        Por favor, si va a responder, lease mi comentario y entiendalo antes de hacerlo, no ponga frases inventadas por ud a mi nombre. Por otra parte, es dificil razonar con alguien cuyo conocimiento de africa proviene de: el trailer de la pelicual black panther.

        Me he dado cuenta que los heroes blancos tienen un pais al que pertenecen o radican, interesante que haya que inventar uno en africa para poner al heroe negro, es que en africa no hay ideologias y modos de vida que valga la pena defender??

  • Daniel dijo:

    No entendi bien si el articulo fue redactado para que fuese leido por toda la poblacion o si se creoo especificamente para algunos intelectuales con nivel de rasocinio elevado, porque realmente para entender algunas de las frases expuestas hay que tener un diccionario a la mano para encontrar el significado de algunas palabra. [hiperventiladas, territorios nodales, uniformación de los gustos, valores mercantiles farandulizados, moral maniquea, andanada de procacidades ] por mencionar algunas. Sera que en su pais estas palabras son comunes o que el nivel intelectual de nosotros es tan bajo.

  • El buril dijo:

    Los muñe los hacen artistas, los personajes lo diseñan ellos, la música genial que generalmente los acompaña compuesta por artístas, músicos notables, los guiones, los dibujantes, todos los que participan logran una maravilla , son igualmente maravillosos los rusos, los americanos, los cubanos, chekos, polacos, claro con independencia del gusto de cada cual y las diversas idiosincracias, ofender esto es un crimen, es como decir que esas personas que crean estos personajes no hicieran en primer lugar estos muñes para sus hijos, es como creer que el el caso particular que nos ocupa del artículo, que los norteamericanos no quieren a sus hijos, hijas, nietos, o sea que les desean el mal. Es imposible de creer esto a tantos años ya de puestas en el mundo entero. Yo hablo en mi casa con mis hijos y mi esposa muchas veces con frases de los muñequitos y no voy a renunciar porque nos sentimos tan bien, tan a gusto y nadie me lo podrá quitar.

  • Enrique Martinez dijo:

    He leído 23 opiniones. Solo 3 o 4 favorecen el artículo del estudioso mexicano, cuando a mi modo de ver debía ser al contrario. Pero así anda el mundo, ciego y violento. Solo unos pocos ven el papel que juega Disney y todas esas empresas del entretenimiento y la publicidad en las intenciones del neoliberalismo contemporáneo. Pues no se trata de Disney en sí, ni de Apple, ni Amazon, ni Microsoft, ni de los millones de medios imperialistas que imponen un consumo, un individualismo, una violencia, una manera de vivir. Se trata de cambiar la mentalidad de las mayorías del mundo, llevarlos a reconstruir su propia identidad por encima de esa pobreza y del hambre endémicas. Y eso es bien difícil y demora cientos de años, amigo filósofo. Se trata de construir un Disney de las mayorías del mundo y eso hoy es un sueño. Soy seguidor y luchador por ese sueño. No haremos caso de estos pesimistas ya enlatados y empapelados con papel brillante. Hay mucha gente en Cuba que consume buen arte, buen entretenimiento, buena cultura. Y hay también otros muchos que consumen los productos de Disney con plena conciencia de su nocividad, conociendo que a estas generaciones contemporáneas no les es dado disfrutar de otro consumo, pues aún no se ha podido configurar una identidad libre del eurocentrismo y el occidentalismo. Por cierto, ahora quieren privatizar Internet, más restricciones para los cubanos que ya sufrimos bastante; como “desfederalizar” (o privatizar) Radio y TV Martí: la eliminación de la “neutralidad” equivale a privatizar internet . Pero lo fundamental es que todo va encaminado al mismo objetivo de dominación y colonialismo global, siguen en el mismo empeño de gobernar el mundo. Y todo, Disney, Google, Facebook, Netflix, todas esas empresas quedan en manos de esa élite que pretende gobernar el mundo. Claro, ese también es un sueño de ellos… Pero bueno, me sigo guiando por Martí, ser culto es el único modo de ser libre. ¡Allá estos enlatados! Saludos.

    • Jose R. Oro dijo:

      Estimado Enrique Martínez. Su comentario es para mí muy interesante y educativo. Cuando una persona dice que la opinión de 3 o 4 es más valiosa que la de 20, y que esta considerable mayoría está formada por “ciegos y violentos” “enlatados” “y empapelados con papel brillante” es un caso de estudio del fanatismo, la obstinación y el dogmatismo. Sin embargo, a pesar de su irrespetuoso trato para los que piensan diferente a usted, reconozco que hay algo en que coincido plenamente con sus planteamientos. Sustituir a Disney es un proceso largo, quizás no de cientos de años como usted afirma, pero sí de décadas, y para empezar ese proceso de sustitución de valores que se van creando desde la infancia desde ahora mismo, hay que hacer un producto al menos de similar calidad, asociar a los países del ALBA, con China, Vietnam y otros países (o algo parecido) y crear productos de cada vez más atractivo. Con diatribas, escarnios y golpes de pecho no se va a conseguir. Los extremistas le hacen daño a la causa que pretenden defender.
      Y para que los científicos jóvenes no se vayan a trabajar a un paladar, de boteros o emigren, hay que pagarles mejor, darles la esperanza de tener una vivienda donde el viva con su esposa e hijos en el futuro, de tener transporte público más o menos satisfactorio (y la expectativa de tener un carro en algún momento). Hay que trabajar muy duro para lograr una sociedad socialista próspera, sostenible y humana, hay que satisfacer razonablemente las necesidades del pueblo, no en un año o en cinco, que es imposible, pero que no llegue el 2030 sin que suceda. Solo así se logra ese socialismo al que aspiramos para Cuba. Con recónditas, ininteligibles fraseologías contra Disney o Spielberg lo que se obtiene de la gente es, en el mejor casos bostezos y en el peor náuseas.

Se han publicado 52 comentarios



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Fernando Buen Abad

Fernando Buen Abad

Filósofo y escritor mexicano.

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