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La desaparición de las URSS 25 años después: Algunas reflexiones (III)

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V

La salida de Nikita Khruschov del gobierno soviético en octubre de 1964, marcó el fin del enfrentamiento oficial al fenómeno del estalinismo y también el final de una ejecutoria que tuvo sin duda méritos, pero que de igual modo mereció la crítica de sus contemporáneos por la falta de sistematicidad en las transformaciones económicas y políticas que trató de introducir; los métodos de dirección signados de una alta centralización de funciones en su persona; la oscilante política agraria, donde los éxitos fueron solo temporales; la insensata competencia para tratar de igualar la economía de Estados Unidos en un breve plazo; y los descalabros en política internacional que condujeron a la ruptura con China, al levantamiento del Muro de Berlín, en 1961, y a la Crisis de Octubre, en 1962.

La valoración histórica de la figura de Khruschov ha sido controversial, pues algunos autores como Roger Keeran y Thomas Kenny –autores del libro El socialismo traicionado, que se publicó en Cuba -, valoran a esta personalidad como continuadora de tendencias socialdemócratas en el PCUS, estableciendo una valoración a todas luces prejuiciada y sesgada de su desempeño. Por otro lado, Hans Modrow –último secretario general del Partido Socialista Unificado de la RDA, en su libro La perestroika: impresiones y confesiones, señala:

“El hecho de que Krushchov haya tenido el valor de señalar con toda claridad las fechorías cometidas en nombre de Stalin, y por consiguiente en nombre del socialismo, le asegura un importante puesto en la historia. Sólo dogmáticos incorregibles defienden el criterio de que la decadencia del socialismo comenzó con él.”

El equipo de dirección que lo sucedió se inició con una división de poderes entre Leonid Brezhnev, como Secretario General del PCUS y máximo dirigente del país; Alexei Kosyguin como Presidente del Consejo de Ministros, y Anastas Mikoyan, como Presidente del Presidium del Soviet Supremo de la URSS, el cual fue sustituido por Nicolai Podgorni en 1965. A partir de 1977 Brezhnev ocuparía también la presidencia del país.

Brezhnev, al igual que Khruschov, había nacido en Ucrania y ambos tuvieron muchos puntos de contacto en sus carreras políticas, al punto de que Khruschov lo consideraba como su segundo en el Partido a la altura de 1964. Sin embargo, a diferencia de Khruschov, Brezhnev siempre fue muy conservador en su actuación y decisiones, factor que incidiría en su ejercicio como máximo dirigente soviético durante 18 años.

De tal modo, el equipo de dirección del PCUS que se instala en 1964 trató de buscar una estabilidad que contrastaba con las reformas que había tratado de impulsar el sucesor de Stalin –muchas de ellas controversiales- durante 11 años.

Sin embargo, la situación en esos momentos indicaba claramente que resultaban indispensables cambios en el sistema de dirección de la economía y en esa circunstancia, los debates que habían comenzado en 1958 apuntaban también en esa dirección, tomando en cuenta que los resultados económicos mostraban un descenso del ritmo de crecimiento de la producción industrial, que alcanzó el 8,6% entre 1961 y 1965 de 10,4% entre 1956 y 1960, a lo que se añadían desastrosos resultados de las cosechas agrícolas en la primera mitad de los años 60.

Esta tarea la asumió Alexei Kosyguin, cuya trayectoria era la de un magnífico dirigente empresarial que había transitado por cargos de alta responsabilidad estatal desde antes de la Segunda Guerra Mundial hasta el gobierno de Khruschov. En tal sentido, todavía hoy se reconocen sus méritos como miembro del Consejo de Defensa de la URSS en los años del conflicto bélico al organizar el traslado exitoso hacia el este de las industrias que iban a quedar en la zona ocupada por Alemania.

Luego de intensos debates, en septiembre de 1965, fue aprobada la reforma económica soviética que trataba de combinar una mayor presencia de mecanismos de mercado con una planificación centralizada, donde esta última mantenía la preponderancia.

Nuevamente desde su aprobación la adecuada combinación entre la gestión macroeconómica y la dirección empresarial, traducida en la relación entre la planificación centralizada y la descentralización de un grupo de decisiones, no encontró un cauce adecuado al abordar conceptualmente la vinculación entre plan y mercado. Por un lado, resultaban evidentes las deficiencias de una economía donde se planificaba centralmente hasta el detalle todas las operaciones de la empresa. Pero –por otro lado- pretender que el mercado regulara la actuación de la empresa estatal, tomando como criterio rector básico la rentabilidad, no aseguraba que se cumplieran los objetivos a alcanzar en una sociedad socialista.

Se acordó entonces incluir algunas medidas propias de una economía de mercado a nivel empresarial con el objetivo de flexibilizar y descentralizar su gestión –limitando el alcance de las transformaciones propuestas por Evsei Liberman en 1962-, añadiéndole incentivos para administradores y trabajadores, pero manteniendo prácticamente sin cambios el sistema central de planificación.

En este último aspecto no se trabajó con igual intensidad y una planificación más flexible en la microeconomía, especialmente para la formación de los precios a partir del uso de modelos económico-matemáticos fue totalmente subestimada. En los medios académicos se extendió el criterio de que la única solución a los problemas transitaba por una ampliación del mercado a lo cual tendría que adaptarse la planificación, criterio tecnocrático de fatales consecuencias que se abriría paso definitivamente en la crisis de finales de los años 80.

Lógicamente, las contradicciones no tardaron en aparecer tomando en cuenta –además- de que la visión burocrática de los fenómenos económicos estaba presente tanto a nivel de los ministerios como de las empresas y ello se apreció claramente por la ausencia total de modificaciones en lo referido a lograr una mayor participación de los trabajadores en el proceso de toma de decisiones, elemento central para el éxito de cualquier política económica socialista.

Por otra parte, el esfuerzo de Kosyguin por impulsar los cambios encontró resistencia en los niveles superiores de dirección y si bien no puede decirse que Brezhnev se opusiera a las reformas, tampoco las apoyó visiblemente.

No obstante, los resultados económicos –aun cuando no alcanzaron los objetivos previstos- tuvieron un impacto positivo por cuanto creció la renta nacional en la economía soviética de 1966 a 1970 un 7,8% y mantuvo un incremento promedio anual de 5,7% entre 1971 y 1975, cifras que mostraron un desempeño incluso superior al crecimiento de Estados Unidos en esos años.

La situación comenzó a mostrar mayores dificultades cuando de 1976 a 1980 la renta creció 4,3%, lo que motivó nuevamente la reversión de diferentes aspectos del sistema de dirección hacia una mayor centralización en 1979 y entró definitivamente en un proceso de estancamiento de 1981 a 1985, cuando solo aumentó un 3,6%. Más allá de estas cifras, los factores intensivos en el crecimiento de la economía –que miden la calidad de ese crecimiento- bajaron del 28,4% de los incrementos en 1966-70, a 21,3% en 1976-80.

En este último aspecto destaca que siendo la URSS un país con un alto potencial científico –el país llegó a concentrar el 25% de los científicos de todo el mundo-, fuera difícil el desarrollo de la innovación y la introducción los adelantos científico técnicos en la economía, salvo en el complejo militar industrial.

Adicionalmente no debe pasarse por alto que todo esto ocurre en medio de un proceso de crecimiento de la economía informal, también llamada segunda economía cuyo peso –según estimados de los propios soviéticos- pasó de un nivel equivalente al 3,4% del PIB en 1960, al 20% en 1988.

Por otro lado, las transformaciones políticas internas y externas entre 1965 y 1985 tuvieron también en muchos aspectos un impacto desfavorable en el desempeño económico, político y social de la URSS.

En primer término, la limitada apertura a la discusión de los problemas de la sociedad soviética que se expresó sobre todo en la literatura y el cine, así como en los debates académicos en la época de Khruschov, prácticamente cesó a partir de 1965. En este sentido todo indica que primó el criterio de que lo fundamental era la elevación del nivel de vida material de los ciudadanos soviéticos –fenómeno que efectivamente ocurre entre 1965 y 1975-, pero no se atendieron los aspectos que redundarían en una existencia espiritualmente más plena del hombre y en el desarrollo de una cultura socialista en el mismo.

Como se ha señalado por los analistas Ariel Dacal y Francisco Brown:

“Todo esto trajo como resultado una laguna en la opinión pública que fue relativamente fácil de ocupar con la propaganda capitalista, que alentaba el descrédito del socialismo, basada fundamentalmente en la incitación al consumo y a la libertad, lo que lógicamente surtía efecto en una población necesitada de consumo y libertades básicas.”

Esta situación se vio –además- agravada por la ausencia de vínculos entre la población y la llamada nomenklatura de la dirección política del país que envejeció en sus cargos, gozando de privilegios que mellaron la ejemplaridad social que debían tener.

Igualmente el manejo de la política exterior soviética durante estos años que imponía una línea de acción incondicional a Moscú, conllevó la invasión de Checoslovaquia en 1968, para tratar de frenar las posiciones socialdemócratas que se observaban en sus dirigentes, pero en una acción violatoria de la soberanía nacional de ese estado socialista y que daría lugar a la llamada Doctrina Brezhnev de la soberanía limitada en Europa oriental. Esta decisión que se argumentó como inevitable para evitar la transición al capitalismo en un país socialista, tuvo un alto costo político que –a la larga- no propició la rectificación necesaria del conservadurismo en la dirección del PCCh, ni condujo al análisis de las verdaderas causas de esos acontecimientos.

Una intervención similar se produciría con la invasión de Afganistán en 1979 para apoyar una de las facciones en pugna en el gobierno de ese país, que se extendió durante diez años, donde las tropas soviéticas no lograron dominar la situación y que tuvo nefastas repercusiones para el prestigio de la URSS en el Tercer Mundo y en particular para el Movimiento de Países no Alineados.

Finalmente, el poderío militar de la URSS se incrementó de forma notable durante estos años en el contexto de una política de coexistencia pacífica como premisa para preservar la paz entre las dos superpotencias, alcanzando la paridad estratégica entre ellas a costa de un enorme esfuerzo, lo cual sin dudas fue un logro significativo por la parte soviética.

Sin embargo, la extrapolación de esa coexistencia pacífica a las relaciones con los países que luchaban contra la dominación colonial y neocolonial, colocó a la dirección soviética en una posición de incomprensión de la lucha antimperialista y anticolonial en el Tercer Mundo. No obstante lo cual, y en honor a la verdad debe decirse que muchos países recibirían para su lucha el apoyo militar de la patria de Lenin en los años 70 y 80.

Cuando se produce la muerte de Leonid Brezhnev en1982 resultaban todavía más evidentes si cabe, la necesidad de reformas económicas y políticas para salir del estancamiento en que se encontraba el país.

Accede entonces al poder como Secretario General del PCUS Yuri Andropov, considerado un hombre de firmes convicciones y experiencia, que había dirigido los servicios de seguridad (KGB) desde 1967. Su trayectoria abarcaba desde la lucha guerrillera tras las filas del ejército alemán en la Segunda Guerra Mundial, pasando por diferentes cargos en el aparato del PCUS, incluyendo su labor como embajador en Hungría en los años 50, jefe del departamento del Comité Central que atendía las relaciones con otros partidos comunistas y miembro del Buró Político desde 1973.

Se le consideraba un dirigente culto y consciente de la necesidad de los cambios en el la sociedad soviética, aunque no propuso un programa amplio de reformas, pero sí implementó –a partir de julio de 1983- una serie de medidas que retomaban aspectos de la reforma económica de 1965 ante el fracaso de las decisiones adoptadas en 1979 y a las que se denomino como “experimento económico.”

Andropov enfrentó también a la indisciplina laboral, el alcoholismo y la corrupción. Especialmente en este último aspecto se centró en los cargos de dirección más elevados en la sociedad y en 15 meses sustituyó a 18 ministros y numerosos cuadros en la nomenklatura del PCUS, al tiempo que introducía personas más jóvenes en los puestos de dirección más importantes, incluyendo entre ellos a Mijail Gorbachov.

A pesar de sus esfuerzos –que enfrentaron también fuerte oposición en la burocracia partidista- su mayor limitación fue su propio estado que salud, ya que en el momento en que fue nombrado como máximo dirigente de la sociedad soviética con 67 años padecía de una insuficiencia renal, lo que lo obligaba a someterse a diálisis de forma regular, situación que fue reduciendo su capacidad de trabajo hasta que falleció en febrero de 1984.

La implementación de una llamada política de estabilidad en los cuadros durante la administración de Brezhnev llevó a un inmovilismo y a la no promoción de dirigentes más jóvenes, fenómeno que hizo crisis con la muerte de Andropov. De ahí que se eligiera a un candidato de transición –supuestamente para ganar tiempo- que resultó ser Konstantin Chernenko de 73 años, que se encontraba también gravemente enfermo.

El nuevo secretario general había desarrollado su carrera política esencialmente en el aparato del PCUS, donde fue jefe del Departamento General del Comité Central en 1965 –ocupándose principalmente como jefe de despacho del secretario general-, siendo promovido ulteriormente al secretariado en 1976 y finalmente al buró político en 1978.

Se ha reconocido que Chernenko no era una persona con la preparación necesaria para el cargo que ocuparía, tomando en cuenta la complejidad de la situación interna prevaleciente en la URSS en 1984 y la situación internacional, marcada por tensiones crecientes en las relaciones con Estados Unidos.
Culminaba así una etapa donde a la altura de 1980 donde solo el 7% de los miembros permanentes del Buró Político y el 17% de los ministros tenían 60 años o menos.

Konstantin Chernenko falleció en marzo de 1985 13 meses después de haber asumido el cargo. En esa fecha fue electo Secretario General del PCUS Mijail Gorbachov que permanecería en el mismo hasta 1991 cuando desaparece la Unión Soviética.

(Continuará)

Se han publicado 23 comentarios



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  • labala dijo:

    muy buen trabajo, gracias doctor, ahora alos cubanos para que no nos sucede lo mismo, una de las cosas que debemos hacer es prepara al relevo de la mano de la experincia que tienen algunos de nuestros cuadros, pero hacerlo ahora que esos cuadros estan vivos,vivir a tiempo con los nuevos tiempos logico, sin olvidar la historia y como siempre lo ha hecho la revolucion dando participacion de las decisiones importantes que se tomen al pueblo y escuchando todas las opiniones con entera libertad de criterios

  • Reynaldo Feijoo dijo:

    Excelente trabajo. Coincido con el comentario de que los cubanos, el Partido y el Gobierno debemos sacar las respectivas conclusiones para no transitar el mismo camino. Ese documento debería servir de estudio en las escuelas de cuadros de la juventud, la unidades militares, el Partido y todos los que hacen la política en Cuba. Sería triste que cometiéramos los mismos errores. Quisiera pedirle al autor o a cualquier especialista en el tema que escribiera un artículo o quizás un libro sobre la vida y el papel de Stalin. Todos los días se habla de sus políticas autoritarias que si esto que si lo otro, pero salvó a la URSS y al mundo de la peste fascista y me parece que ante la guerra y la amenaza un dirigente no puede darse el lujo de jugar a la democracia, la que tal como la conocemos, tiende a servir a los intereses de la burguesía y no los nuestros. Sería bueno situar a Stalin en su justo lugar, lo que hizo mal decirlo también, pero los revolucionarios necesitamos argumentos sólidos y lo más objetivos posible para reivindicar al personaje.

    • Choqui dijo:

      Los propios soviéticos contemporáneos de Stalin han publicado en sus memorias lo suficiente como para llegar a una conclusión sobre la personalidad de Stalin, Reynaldo. Le recomiendo “Memorias y Meditaciones”, del mariscal Zhukov, o la monumental novela El Bloqueo de Alexander Chakovski, o la trilogía “De los Vivos y de los Muertos” y “Nadie es soldado al nacer”, todo ello publicado en su tiempo por los propios soviéticos. Incluso en las memorias del constructor de aviones Alexander Yakolev, hay varios pasajes que ponen de manifiesto el autoritarismo de Stalin, el culto a su personalidad y también sus méritos como gran organizador y político. No le sugiero que lea El hombre que amaba a los perros, de Leonardo Padura porque este magnífico escritor es cubano, y ha escrito basándose en una investigación y no en sus vivencias directas como los anteriores que les mencioné. Le recomiendo que también se lea el informe que Nikita Jruschev hizo en 1956 al soviet supremo de la URSS en el cual detalla los crímenes de Stalin, y las purgas. Basándose en ese informe, Simonov, el escritor de “Nadie es soldado al nacer”, pone en boca de su personaje, el general Serpilin, un comentario que demuestra cómo Stalin por suspicacias, más que por hechos, tenía preso en campos de trabajo forzado en la Siberia a más del setenta por ciento de sus generales al comenzar la Segunda Guerra Mundial, por sólo ponerle un ejemplo, y había mandado a Yezhov a ejecutar a casi un tercio de estos.

    • abelboca dijo:

      Sobre Stalin se puede reflexionar muchísimo. Pero si Stalin no hubiera hecho lo que hizo, la URSS no se hubiera desintegrado en 1991 sino cincuenta años antes, en 1941 cuando los nazis invadieron su territorio. De esto, José Luis, puede Ud. estar totalmente seguro. Conozco la URSS y a sus dirigentes y personas de a pie muy bien, pues, además de haber estudiando en ese gran país durante 7 años, por razones de mi trabajo lo visité durante más de 30 años de Norte a Sur y de Este a Oeste, incluyendo haber trabajado con el Komsomol leninista durante tres meses en las Tierras Vírgenes de Kazajstán cuando era estudiante, y todo lo que gané con ese trabajo se lo entregué a nuestra Embajada en la URSS para que compraran armas para la lucha en Viet-Nam. Conocí a muchísimos soviéticos de ambos bandos y le digo, José Luis, que la mayoría apoyaba a Stalin. Sólo agregaré que cuando yo iba al Mausoleo Lenin en la Plaza Roja, la tumba de Stalin siempre estaba tapada por una montaña de flores que le dejaban sus seguidores sobre todo en el mes de marzo cuando se recuerda la muerte de Stalin. Ningún otro “dirigente histórico” de la REvolución de Octubre, incluyendo a Lenin, tenía y aún tiene tantas flores sobre su tumba que Stalin. En muchísimas casas de amigos míos soviéticos el retrato de Stalin presidía y aún preside las salas de sus casas. Stalin literalmente limpió de traidores a ese país, tanto civiles como militares. Es verdad que se le fue la mano algunas veces, yo diría que fueron “daños colaterales”, pero la mayoría fueron fusilados porque se lo merecían. De esto no tengo dudas. Después de Stalin vino la blandenguería política, el resquebrajamiento dentro de las filas de los 18 millones de comunistas militantes del Partido Comunista de la URSS, el aportunismo de Garbashov, todo esto acabó con la URSS, es verdad, pero así y todo aún se recuerda a Stalin con respeto, devoción y mucha añoranza en estos tiempos.

      • Rafael dijo:

        Una interpretación muy suigéneris de la historia. Se ve que no fue algún pariente suyo una de las víctimas inocentes (daños colaterales) de Stalin.
        Si los fascistas llegaron a las puertas de Moscú, fue gracias a la ¨estrategia brillante¨de Stalin de descabezar al ejército y no tomar en cuenta las informaciones recibidas de sus servicios de espionaje ¡! Si la Gran Guerra Patria costó más de 27 millones de vidas e incalculables sufrimientos humanos, fueron en gran medida, debidos a a la miopía política de Stalin. Creo que más que la victoria sobre el fascismo, a él le toca responder por los errores que casi llevaron al colapso del gigante soviético.

      • cubanoapie dijo:

        “Daños colaterales” dices, y enviaba familias enteras a los Gulag(campos de trabajo forzado), lo que causó la muerte de millones de personas, es verdad que hay personas que lo consideran un buen líder, pero según últimas encuestas realizadas la mayoría la consideraba un asesino sanguinario.

      • Sergio dijo:

        Y más aún, RAFAEL, cuando sabía, la fehca y la hora en la cual los NAZIS invadirían la URSS.

        Sé que todo hay ponerlo en una BALANZA, pero así y todo, PARA MI, no tiene PERDON de DIOS.

        Es mi opinión,,,

        Saludos,

  • Ravecr dijo:

    Lei el libro de Keenan y Kenni, espero leer el de Hans Modrow, es cierto que hay opiniones prejuiciadas hay del socialismo lo que tenemos en todo el mundo es más sal que azúcar, no obstante tenemos que interiorizar en nuestro socialismo donde un elemento fundamental que hizo colapsar a Europa del Este y la URSS, está intronizado y continúa intronizandose cada vez mas en nuestra sociedad cubana que es la corrupción en todos los niveles, ?todo está bien?, pues hace rato que no explota nadie y sabemos que están sucediendo cosas altamente corrucptiva, hay hay de todo y si bajamos a la base lo vemos pero yo me pregunto las autoridades encargadas de detectar e investigar estos fenómenos no están plagadas de ese mal que es la corrupción, esta es la quinta pata del gato, no busquemos lo que ya está a nuestra vista.

  • Arturo Ramos dijo:

    Sería interesante que el autor en la continuación de este trabajo valore la tesis de Roger Keeran y Thomas Kenny –autores del libro El socialismo traicionado, acerca de que aun en el 1991 el socialismo en la URSS era salvable, así como que la traición de Gorbachov y su séquito mediante políticas caoticas y antisocialistas fue factor clave en el derrumbe.

  • abelboca dijo:

    Faltan cosas por decir, Co.José Luis: Gracias a la URSS y a su enorme apoyo financiero y militar en las décadas de los 60, 70 y parte de los ochenta, y a costa de enormes sacrificios internos para elevar el nivel de vida de la población soviética se liberaron en Africa decenas de países de sus colonizadores y se fortalecieron los grupos militares progresistas que a la postre tomaron el poder democrático. Ejemplo de esto fue Angola, Mozambique, Zimbawe, Guinea Bissau, Etc. Ese enorme apoyo monetario y militar no lo sacaron los soviéticos de lo que les sobraba (porque no les sobraba nada) sino de lo que tenían. Esto hay que decirlo con LETRAS MAYUSCULAS, José Luis. Con nosotros fueron extremadamente consecuentes y benévolos, hasta nuestros días. Esto no se puede olvidar jamás. Ejemplo de esto son los 32.000 millones de dólares QUE LOS ACTUALES RUSOS (herederos de los pueblos soviéticos) NOS CODONARON de la deuda económica que arrastrábamos desde la época de la URSS

  • abelboca dijo:

    Los soviéticos “se echaron sobre sus hombros” los enormes gastos de las guerras en Africa contra el colonialismo. Africa no tiene con qué pagarle a los pueblos de la URSS por la enorme ayuda que ellos le dieron para que fueran libres e independientes. Entonces, José Luis, ¿cómo Ud. cree que ese gran país que fue la URSS podía desarrollarse en lo interno, en la satisfacción de las necesidades plenas del ciudadano soviético, si estaba cumpliendo un enorme compromiso de solidaridad internacionalista? Eso era imposible, José Luis, y hay que decirlo, y no criticar a aquellos dirigentes por no haber sabido elevar el PIB entre comillas. ¿Cómo podían entonces los soviéticos producir más refrigeradores, televisores, autos, Etc. para “contentar” a la opinión pública si solo hacia Cuba durante más de 25 años se dirigían mensualmente más de 14 buque cisterna cargados de petróleo? Esto también hay que decirlo, José Luis, y no se puede olvidar. A los soviéticos Cuba no tiene cómo agradecerles lo que hicieron por nosotros, con sus deficiencias y errores, pero jamás dejaron de ayudarnos y querernos como legítimos compañeros de armas y de ideología. Y eso se lo debemos a Jrushov y Brezhnev, a quien Ud. critica en su escrito. Sé que cometieron enormes errores, que hubo acomodamiento en las altas esferas, malversación, corrupción, pero con el Tercer Mundo y especialmente con Cuba fueron nuestros mejores y más sinceros camaradas. Esto, Jose Lúis, también hay que decirlo y no olvidarlo…

    • Rafael dijo:

      Po favor, relea el artículo y no se apasione.

  • abelboca dijo:

    Hungría y Checoslovaquia fueron casos lamentables de métodos poco ortodoxos para mantener regímenes socialistas que no gozaban con la suficiente popularidad y que fueron envenenados por la propaganda mediática de la CIA y las agencias de inteligencia europeas, particularmente la Británica y la Alemana.

  • Chaika dijo:

    Despues de leer las III partes solo me resta felicitarlo en letra mayuscula. Gracias, por dar a conocer la verdad que no muchos conocen. FELICIDADES Dr. JOSE LUIS RODRIGUEZ!!!!!

  • Sergio dijo:

    Nada de FECHORIAS, Stalin cometió CRIMENES y ASESINATOS,,,,,,además de otras cosas.

    Saludos,

  • León dijo:

    – Excelente serie de artículos, que esperamos se extienda lo suficiente para brindarnos de forma asequible información valiosa y un análisis concreto, que nos ayude a conocer lo sucedido en aquel país y nos brinde la visión de un reconocido economista cubano, con experiencia académica y ejecutiva.
    – Los libros La perestroika: impresiones y confesiones de Hans Modrow, último primer ministro de la RDA, y Socialismo traicionado de Roger Keeran y Thomas Kenny, historiador y economista norteamericanos (Ciencias Sociales, La Habana, 2013), se encuentran entre lo mejor que he podido leer. Recomiendo especialmente el prólogo a la edición cubana del segundo, que estoy seguro motivará su lectura.
    – La desaparición de la URSS, precedida por la del campo socialista europeo, representó un retroceso enorme en la lucha por un mundo mejor, donde el bienestar material y espiritual alcance a todos los seres humanos con justicia y racionalidad.
    – Las causas principales de esa catástrofe si dudas radican en errores y hasta horrores (estalinismo) que se cometieron en la construcción del socialismo. Pero no se puede obviar que desde el triunfo de la Revolución de Octubre, incluso antes de constituirse la URSS, las potencias capitalistas hicieron todo lo posible por acabar con el primer Estado en la historia que se propuso erradicar la explotación del hombre por el hombre (frase en desuso).
    – No olvidar el papel determinante de la URSS en la victoria sobre Alemania en la II Guerra Mundial. Ni muchos otros logros de ese país. Su espíritu internacionalista se evidencio de múltiples formas. Baste recordar los centenares y centenares de cubanos, que entre miles y miles de extranjeros, estudiaron en ese país.
    – Hay que sacar las enseñanzas pertinentes, entre ellas que fenómenos negativos de la realidad cotidiana, por pequeña que parezca su escala, pueden llegar a repercutir en los destinos de un país.
    – Sí, somos distintos. Pero no basta con la confianza en el futuro, hay que trabajar muy duro y con inteligencia en todos los órdenes para construir el socialismo en Cuba. Eso lo sabe el Partido.

  • Alejandro Perez dijo:

    Con mucho respeto y agradeciendo el espacio y el hilo rector del artículo, me pregunto si debe ser el objetivo del socialismo la producción de bienes y servicios en los volúmenes y variedades que lo hace el mundo capitalista… persiguiendo alcanzar esos patrones de consumo implosionó la URSS. Hoy en dia, creo esta claro que la producción de bienes y servicios debe ser ecológicamente sustentable y el consumo debe ser también sustentable…pero ello debe ser concientizado y practicado por los trabajadores y su vanguardia…el socialismo pareciera no ser viable si no es como construcción política y social de los trabajadores…la experiencia política en la construcción socialista de los soviéticos es invaluable, la burocracia y el papel del estado como fuerza que se erige sobre la sociedad sin control se puede desbocar,,,los soviéticos lograron superar las etapas mas difíciles de su desarrollo, las que exigieron mas sacrificios y heroísmo y sucumbieron ante dificultades nuevas, y sin embargo ¿Qué sistema socio económico existe en Bielorusia?¿Que pasa en Donbas? y en Transnistria?… finalmente recordar que el referéndum de 1991 sobre la continuidad de la URSS fue ganado ampliamente por las fuerzas pro socialismo!! ….éxitos a los cubanos en su difícil empresa…

  • Andrés dijo:

    He seguido con mucho interés su excelente serie de artículos José Luis. Ciertamente, en Cuba necesitamos reflexionar sobre las causas que llevaron al derrumbe de ese gran país, pues mucho de ello fue heredado por nuestro sistema de organización y de toma de decisiones.

    Creo que sería útil estudiar en detalle la forma en que evolucionó el complejo militar-industrial soviético, pues muestra lo que pudo haber sucedido si se hubiera llevado a cabo eficientemente una transferencia tecnológica hacia el sector civil, como ocurrió, por ejemplo, en los Estados Unidos.

    Según algunos estimados, durante varias etapas del período 1950-1990, el gasto en investigación y desarrollo como proporción del producto nacional bruto de la URSS, y muchos otros países socialistas del este europeo, fue incluso superior al promedio de la OECD. Por ejemplo, y según estos estimados, en 1983, este ratio fue 3.6 para la URSS, 2.7 para Japón y 2.7 para los Estados Unidos. Es decir, el gasto en investigación y desarrollo como porcentaje del producto nacional era altísimo en la URRS. El asunto es que, en el caso soviético, casi todo (más del 70%) se empleó en el desarrollo militar.

    Pero nada de esto habría tenido que ser necesariamente un problema si se hubiera permitido el intercambio de ideas y la aplicación de lo que la evidencia apuntaba como lo correcto, viniera de donde viniera. Sin embargo, en la URSS este proceso fue profundamente arbitrario. Ahí está el ejemplo de Trofim Lysenko, cuyas pseudo-teorías atrasaron el desarrollo de la genética y la agronomía soviéticas por décadas. También está el triste caso del eficiente y visionario Nikolai Voznesensky, el talentoso planificador de la GOSPLAN durante la guerra contra los nazis. Sin embargo, sus ideas sobre como reorganizar y estimular la economía soviética después de la guerra, sobre todo la economía de Leningrado, entraron en contradicción con la paranoia de Stalin, y esto le costó la muerte por fusilamiento en 1950. Kosygin, quién era colega estrecho de Voznesesnsky, salvó el pellejo de milagro.

    Voznesensky reconoció el potencial de las industrias de los semiconductores y de la electrónica computarizada para la desarrollo futuro de la economía soviética. Apoyó a un grupo de planificadores en la tarea de tomar medidas especiales (o política industrial) para desarrollar estas industrias. Es decir, quería integrar la actividad de investigación y el desarrollo con la producción e importación de tecnología a nivel de empresa. En el particular vio claramente el potencial del uso descentralizado de las computadoras en la organización y administración de cada empresa. Pero no pudo ser. El resultado fue que todo esto quedó en la esfera militar, mientras que paralelamente la oficialidad ideológica se dedicó a atacar a la cibernética como disciplina civil. Las empresas soviéticas siguieron usando el ábaco, algo que el Che reconoció amargamente.

    Al mismo tiempo, las universidades jugaron un papel menor como centros de investigación. En dos de los países que se rebelaron contra el modelo soviético, Hungría y Checoslovaquia, existía una larga tradición de universidades como centros investigativos, acostumbradas a trabajar con sus homólogos occidentales. Este puede haber sido uno de los tantos aspectos que haya contribuido al deseo de independizarse del modelo soviético. Hombres como Leonid Brezhnev definitivamente tuvieron un rol fundamental en todo este desencanto.

  • El lector crítico dijo:

    Una opinión muy actual e importante es la que vierte nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro sobre Stalin cuando Tomás Borge, lo entrevista para su libro “Un grano de maíz“. Efectivamente, el tercer capítulo del libro trata específicamente el problema de Stalin y comienza con la siguiente pregunta:
    “Borge: Para la mayoría de los dirigentes revolucionarios de América Latina, la crisis actual del socialismo tiene un autor intelectual: José Stalin. ¿Qué opina usted?
    Fidel: No se puede afirmar eso así, no me atrevería a afirmarlo de esa forma. Creo que Stalin cometió errores muy grandes, pero también tuvo aciertos grandes. Creo que Stalin tuvo un papel importante en la Revolución de Octubre y en la guerra contra la intervención extranjera después de la revolución, eso es conocido históricamente. Stalin desempeñó un papel importante en la industrialización de la Unión Soviética, y en la gran guerra patria y la reconstrucción del país. Esos son hechos objetivos.
    Borge: Algunos dicen que la Unión Soviética ganó la guerra a pesar de Stalin… (sic)
    Fidel: Tomás, yo tenía opiniones críticas desde hace muchos años sobre Stalin en muchos terrenos, por eso creo que me siento con cierta autoridad para tratar de ser objetivo en todo esto. A mí me parece que equivale a un simplismo atribuirle a Stalin la culpa de los fenómenos que han pasado en la Unión Soviética, porque ningún hombre podía, unipersonalmente, crear determinadas condiciones. Es como atribuirle a Stalin los méritos de lo que fue la URSS, ¡¡imposible!! Creo que fue el esfuerzo de millones y millones de gente heroica lo que hizo posible que la URSS surgiera…
    Creo que Stalin, en la política agraria durante mucho tiempo confió en los minifundios y en la forma de propiedad privada; es decir, no desarrolló un proceso progresivo de socialización de la tierra… Pienso que el proceso de socialización de la tierra debió haberse iniciado antes y debió desarrollarse progresivamente. Me parece que fue costoso, en el orden económico y en el orden humano, el intento de socialización de la tierra en un brevísimo período histórico y mediante la violencia. Ese fue un error cometido durante la dirección de Stalin…
    Creo que la política de Stalin en vísperas de la guerra fue una política totalmente errónea… Claro, eso estimuló el expansionismo de Hitler y el temor de Stalin, que lo lleva a algo que yo toda mi vida criticaré, porque pienso que fue realmente una violación flagrante de principio: buscar a toda costa la paz con Hitler para ganar tiempo… pero él cae en aquel famoso Pacto Molotov-Ribbentrop, cuando ya los alemanes empezaban a exigir la entrega del corredor de Dantzig…. Toda mi vida, al analizar esos hechos, me pareció un enorme error cometido por la política exterior soviética… Creo que la guerrita contra Finlandia fue otro error garrafal, lo he pensado toda mi vida… Fue cometiendo sucesivos errores que le granjearon la antipatía a la Unión Soviética en grandes sectores de la opinión pública mundial, que pusieron en todo el mundo a los comunistas, que eran muy solidarios y muy amigos de la Unión Soviética, en situaciones sumamente difíciles al tener que defender ante la opinión pública de esos países cada uno de aquellos episodios, porque tuvieron que hacerse una especie de harakiri los comunistas en todo el mundo por defender a la URSS. Y yo diría que fue correcto defender a la URSS… Si Hitler va a la guerra en 1939 contra la URSS, te digo que hubiera hecho menos destrucción que la que hizo en junio de 1941…. Otro error gravísimo fue en junio de 1941, cuando los alemanes habían concentrado millones de hombres, miles y miles de aviones, decenas de miles de tanques y carros blindados, cientos de divisiones en las fronteras –divisiones alemanas, rumanas, húngaras, finlandesas, incluso– que, frente a la evidente agresión–, se empecina en la teoría de que era una provocación, de que todo lo que le decían y todo lo que le informaban de eso era una provocación, y adopta una política de avestruz, mete la cabeza en un hueco. No movilizó las tropas…., adopta una posición, a mi juicio, absurda, demasiado cautelosa…..
    Creo que la historia del mundo sería otra, incluso, y la Segunda Guerra Mundial, si hubiera hecho la Unión Soviética lo que tenía que haber hecho en vísperas de la agresión alemana, la guerra no termina en Berlín, sino en Portugal si los alemanes no se rendían… Entonces, si luchan hasta el final, digo que la guerra terminaba en Portugal, no habría habido ni siquiera Segundo Frente, no habrían desembarcado las tropas norteamericanas en Europa. Tengo la más absoluta seguridad, la tuve siempre, cuando hacía el análisis de todos estos acontecimientos.
    Con esto te he enumerado los grandes errores de Stalin, y, por supuesto, te incluí entre ellos los abusos de poder, las violaciones de la legalidad, y los actos de crueldad que realmente cometió Stalin…

  • Alfredo MFL dijo:

    Buen trabajo, aunque pienso k el autor pudo haber profundizado mas en como llega L. I Brezhnev., del culto a la personalidad k creo dentro del PCUS y otras cosas mas…Ahora me hago la pregunta..???Porque en Cuba , en ese periodo no se hablaba de los problemas e la URSS???./????Pork se nos hacia creer, k ese era el sueño de hacia donde deberia ir nuestro pais??….Se hablaba incluso k ya la URSS , habia llegado al COMUNISMO, cuando ni tan siquiera llegaron a la etapa superior de la cosntruccion del Socialismo. Se de lo k estoy hablando, pork estudie en la URSS y recuerdo todos las conferencias k nos daban en la Fac. Preparatoria los compañeros del CCPCC y ninguno hablaba de eso, todo lo contrario. Por eso cuando llegamos a la URSS, nos comenzaban a chocar las cosas. Cito solo un ejemplo, en algunas ciudades como Moscu, Leningrado la carne era liberada y otras como Kazan, donde la carne, mantequilla y los embutidos eran por talones……
    Muchas de las cuestiones k nos explica Jose Luis, aca las tenemos a pululuuuuu……Y vamos sin prisa, pero sin pausa, al tumbao de Ruperto Lamoru y Valdivia…..

  • CARLOS GOMEZ VAZQUEZ dijo:

    EN LA CAIDA DE LA UNION SOVIETICA CONSPIRARON ENEMIGOS DE ADENTRO Y TODA EUROPA COLONIALISTA COMO EN LA EPOCA DE LENIN. LOS DE ADENTRO COOPERARON CON LA CORRUPCION Y ANQUILOSAMIENTO DEL YA DIZQUE PARTIDO COMUNISTA. POR ESO SIGUE PROSCRITO TROTSKY, EL DE LA REVOLUCION PERMANENTE.

  • preocupado dijo:

    He leído ( y continuare) leyendo esta serie de artículos, lo felicito a usted y cubadebate, por poner este tipo de artículos críticos de nuestros dioses (aunque nos autoproclamamos ateos), pero pienso que lo mas importante es que leyeran estos artículos nuestros dirigentes, para rectificar a tiempo, porque los errores referidos aquí los hemos cometidos también nosotros aquí, desconozco si serán inherente al sistema social o que copiamos lo bueno y o malo, pero bueno equivocarse es de humanos, rectificar es desabios.

  • Maurice Lecomte dijo:

    Bonjour et bien à vous,

    ce courriel pour comprendre. Il s’agit de la numérotation des paragraphes.
    Le http://www.cubadebate.cu/opinion/2016/05/16/la-desaparicion-de-la-urss-25-anos-despues-algunas-reflexiones-ii/ est le III.
    Le http://www.cubadebate.cu/opinion/2016/05/30/la-desaparicion-de-las-urss-25-anos-despues-algunas-reflexiones-iii/ est le V.

    Où est le IV ? Où s’agit-il d’une erreur ?

    Merci à vous et bien cordialement.

    Maurice Lecomte

Se han publicado 23 comentarios



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José Luis Rodríguez

José Luis Rodríguez

El autor es asesor del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial (CIEM). Fue Ministro de Economía de Cuba.

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