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En este artículo: Cuba, Cultura, Música, Rock, The Rolling Stones
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Los Rolling Stones dieron un mítico recital en Cuba. Foto: AP / Enric Marti

Los Rolling Stones dieron un mítico recital en Cuba. Foto: AP / Enric Martilling

A propósito de la exitosa presentación de los Rolling Stones en Cuba, la mayor parte de las agencias extranjeras de noticias han abundado en no solo la significación que tuvo semejante actuación para nuestro pueblo, sino también en lo emocionado que se quedó el legendario grupo británico por la cálida acogida ofrecida desde esa enorme multitud conformada tanto por extranjeros que vinieron nada más que para el concierto, pero sobre todo por muchísimos cubanos y cubanas que nos dimos cita en los terrenos de la Ciudad Deportiva.

Prevalece el consenso que fue tal el impacto del mencionado evento, que no se registró ni un altercado entre las tantas personas allí reunidas. Incluso, se afirma que, en el momento de la retirada del público, predominó una atmósfera de euforia, de franco regocijo por haber sido espectadores de este suceso de alto rigor artístico que acababa de concluir. Sin embargo, siempre existen aquellos que prefieren buscar las manchas en el Sol y centraron sus opiniones acerca de la actuación de los Stones a partir de la prohibición en Cuba de la música de Los Beatles y sus coterráneos durante los años sesenta. Para esos periodistas y reporteros que escriben sobre dicha problemática, pero que sin el menor rubor manipulan irresponsablemente los hechos ocurridos hace más de 50 años, esta aproximación al polémico tema desde la mirada de alguien que fue testigo presencial de tales acontecimientos del pasado.

Para hablar de cómo fue recibido en nuestro país el fenómeno beatle, resulta imprescindible auscultar el conmovido corazón de la sociedad cubana de aquellos lejanos años sesenta. Pero antes de entrar al asunto en cuestión, valga la observación que cuando hablemos de Los Beatles en sus comienzos, estamos haciendo alusión a un grupo cuya música todavía no había sido merecedora de ese prestigio universal que personalidades como el maestro Leo Brouwer ha llegado a alabar como la obra de clásicos del siglo XX, sino a cuatro jóvenes irreverentes portadores de un modo de vida en el que le proponen a su generación la libertad no solo de asumir qué tipo de música hacer suya sino también la del apropiarse del derecho de cómo peinarse, de cómo vestirse y hasta de cómo amar, audaz resolución inédita hasta entonces en el contexto de la cultura occidental.

Tanto para ellos como para los Rolling Stones, tuvo que transcurrir el tiempo para lograr ser aceptados a nivel de la sociedad en su conjunto como les sucedió en Inglaterra, en Canadá o en los Estados Unidos entre tantos otros países (1).

Por otra parte, para evitar caer en vacíos conceptuales motivados por falta de información, si queremos comprender a cabalidad la problemática que nos ocupa, tenemos que ver esta situación como una consecuencia de la ruptura de las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos a comienzos de los años 60, como una consecuencia más del bloqueo impuesto por el gobierno norteamericano a nuestro país. Tan es así, que los discos de Los Beatles nunca circularon por las tiendas para poder ser adquiridos normalmente por el público, así como tampoco podían llegar a nuestras emisoras radiales, porque dicho vínculo comercial estaba interrumpido. De no haber pasado esto, otra hubiera sido la historia. Por lo tanto, la música de sus inicios, era desconocida para la gran mayoría del pueblo que no tenía la posibilidad real de cómo enterarse. No obstante, cuando en 1964 Los Beatles triunfan en los Estados Unidos, mis trece años de edad fueron los suficientemente ágiles para buscar cómo escucharlos por las ondas de emisoras radiales norteamericanas captadas en Cuba o hasta poder disfrutar de sus discos a la semana de salir estos publicados, pues estábamos al tanto de alguien que por razones de trabajo viajara al exterior y era posible que trajera consigo un disco del grupo (2). Obviamente, no todos tuvimos las mismas experiencias y hay quienes conservan cicatrices producidas por cualquier tipo de incomprensión debido a su decidida filiación por la música del cuarteto de Liverpool.

Se afirma que cuando se lee un libro a los 15 años de edad, la valoración de dicha lectura es diferente a la de cuando se lee el mismo libro, pero a los 30, del mismo modo que a los 60 años, es otro el punto de vista. Por lo tanto, intentaré despojarme de todo remanente espiritual que pudiera quedar de mi adolescencia, para quien no había nada más importante en el mundo que Los Beatles, y entonces proyectarme con la madurez y el sentido de compromiso que traen consigo el transcurrir de los años. Por muy ofendido que alguien se sienta por no haber disfrutado a plenitud de la música de su preferencia en tiempos de juventud (3), de esos mismos años quedan también otras cicatrices, pero mucho más profundas y dolorosas como es la pérdida de algún familiar, víctima de un atentado ejecutado por manos criminales de mercenarios pagados por el gobierno norteamericano. Basta leer los artículos recientemente publicados por la prensa nacional en torno al clima de violencia que vivía nuestra sociedad, por ejemplo, nada más que en el mes de marzo de 1961, para convivir en el mismo nivel de inestabilidad del acontecer cotidiano de los cubanos de entonces, donde lo mismo se asesinaban milicianos que estaban de guardia en un centro de trabajo, que explotaban bombas en automóviles o se incendiaba una tienda (4). En cuanto a mi experiencia personal, desde el patio de nuestra residencia situada en el municipio Playa, una zona bien distante del puerto habanero, no solo pude sentir claramente el sonido de la explosión que destruyó La Coubre, barco francés que traía armas y municiones para la defensa de nuestra nación, sino que además pude ver el enorme hongo blanco provocado por la explosión.

También recuerdo la madrugada del 15 de abril del mismo año, el despertar de imprevisto por un sonido similar al de la lluvia que cae sobre una superficie metálica, cuando en realidad era el retumbar de nuestras baterías antiaéreas, disparándoles a los aviones B-26 que, procedentes de los Estados Unidos, intentaron neutralizar nuestra aviación militar como preludio a la invasión mercenaria de Playa Girón. Por supuesto, el aliento innovador desplegado por Los Beatles en el contexto de la música contemporánea tendrá lugar años después de estos hechos trascendentales en nuestra historia, pero la tensión contra el enemigo angloparlante que ha intentado destruir a la Revolución por todos los medios, continuaba todavía elevada; por lo que ellos y su música, de alguna manera se vieron envueltos, sin comerla ni beberla, en tan dramático escenario. Aunque curiosamente este grupo inglés surge en 1962, el mismo año en que tiene lugar la llamada Crisis de Octubre, para el imaginario popular nuestro, cayeron en el mismo saco donde se identificaban los códigos relacionados con las esencias del enemigo (5). Las piezas extranjeras que se trasmitían por la radio cubana en aquellos días, procedían de diversos orígenes, pero se evitaba escoger las cantadas en inglés (6).

Para quien todavía pudiera tener dudas acerca de la espontaneidad y legitimidad de semejante actitud, le pido que se imagine por un instante la respuesta que darían los franceses de hoy en día, si los terroristas del Estado Islámico cometieran en la propia urbe parisina, el aluvión de hechos criminales a los que ha tenido que enfrentarse nuestro pueblo durante años. La nación cubana se encontraba bajo el fuego de una guerra no declarada por el gobierno norteamericano contra nosotros y cada cual asumió cómo defenderse no solo en el terreno de las armas, sino además desde las posiciones teóricas y las circunstancias más diversas con todos los aciertos y errores que pueda traer consigo cada caso. Sin embargo, a quienes todavía insisten en prolongar esta censura (7) a Los Beatles en Cuba, les aseguro que hacia finales de los sesenta, populares programas de la radio cubana como Nocturno de Radio Progreso, trasmitía canciones tales como Hello Goodbye, While my guitar gently weeps y Hey Jude. Al mismo tiempo Radio Rebelde convirtió en leyenda aquel programa matutino llamado De, donde cada viernes se le dedicaba 30 minutos a la música del famoso cuarteto. Paulatinamente, el panorama de la difusión de la música extranjera en nuestro país se iba transformando en un ambiente no exento de contradicciones, pero con una mirada bien diferente a los ya lejanos años en cuestión.

Como colofón de este emotivo recuento, recordemos que el 8 de diciembre del 2000, a los 20 años del asesinato de John Lennon, el escultor Villa Soberón recrea una estatua del ex beatle que, ubicada en el parque capitalino que lleva su nombre, debía de ser develada por el Comandante en Jefe Fidel Castro junto a Silvio Rodríguez. Cuando en la tarde del mencionado día, vimos llegar velozmente los carros del Comandante, nos colmó la certeza que se trataba de algo que iba mucho más allá del acto de inaugurar un monumento escultórico que honrara la memoria del renombrado músico en la Cuba socialista. El hecho de él haber aceptado su presencia, implicaba además un respetuoso gesto de reconocimiento de su parte a todos aquellos que disfrutamos de la música de Los Beatles en el convulso escenario de la sociedad cubana de aquellos años.

Notas de interés:

(1) “Estos intérpretes son una amenaza para la ley y el orden, y el resultado de su laringitis, su pellejo craneal y su sexo es desviar la atención de la policía de los robos de banco, de los asesinatos y de otras formas de alboroto para sofocar la violencia de la chusma que ellos generan”. Daily Mirror. Agosto 1964. Rolling with the Stones. Bill Wayman 2002. Orling Kindersley Limited London. P.147

“A menos que alguien enseñe los acordes de la guitarra a los chimpancés, el colmo de lo visual se ha logrado con los Stones.” Michael Drew. Milwaukee Journal. Rolling with the Stones. Bill Wayman 2002. Orling Kindersley Limited London. P.157

“Tan pronto como el rock and roll alcanza su ritmo, los fans se vuelven locos. Estos es realmente lo que se esperaría que un adulto viese en un espectáculo erótico. No es solo vulgar sino también asqueroso. Es una danza tribal. Su propósito es excitar sexualmente a los jóvenes. Los Stones no serán bienvenidos a la ciudad en el futuro”. F.C. Errington. Inspector de la policía local. Vancouver Sun. 20 de julio de 1966. Rolling with the Stones. Bill Wayman 2002. Orling Kindersley Limited London. P.236

Al mismo tiempo, también en nuestro país la propuesta de Los Beatles representaba una forma de asumir la vida bien distinta a los patrones habituales de conducta para los cubanos adultos en aquellos tiempos. Por ejemplo, estos estaban convencidos que para tener una apariencia correcta había que permanecer pelado corto y peinarse para atrás además de usar pantalones anchos con pliegues y bajos. Por lo tanto, obviamente rechazaban la intrusiva moda de los músicos extranjeros y sobre todo si sus hijos la hicieran suya, como fue en nuestro caso al dejarnos el pelo largo, peinado hacia abajo y usar pantalones estrechos, sin pliegues ni bajos. Nada, toda una tragicomedia que daría material para una ocurrente obra de teatro.

(2) Emisoras locales de los Estados Unidos como la W.Q.A.M de la Florida, se escuchaba claramente en nuestro país, vía por la cual estábamos al tanto no solamente de la evolución profesional de Los Beatles, sino de todo ese universo de intérpretes que cambiaron el rostro de la música popular anglosajona. En cuanto a los discos de Los Beatles, no sé cómo, pero éramos unos cuantos amigos que del mismo modo que las hormigas se enteran que hay azúcar por algún lugar, averiguábamos quien tenía el último disco del grupo y entonces íbamos todos a escucharlo, sin preocuparnos lo lejos que pudiera ser y si conocíamos o no la gente de la casa. Lo verdaderamente importante, era llegar hasta el disco.

(3) Independientemente de la experiencia de cada cual, el término censura, tiene diferentes niveles de concreción. Si durante la tiranía de Pinochet en Chile o en los años terribles de la Junta Militar en Argentina, los militares te agarraban con cassettes de la música de Silvio Rodríguez o de Pablo Milanés, te podía costar la vida. Esa es para mí la definición más concreta de censura, hecho impensable en nuestro país.

(4) “Como consecuencia de un nuevo acto de terrorismo, el 8 de marzo se dio sepultura al miliciano Carlos Rodríguez Borbolla, asesinado cuando custodiaba el almacén de papel de bobina sito en Franco, entre Lindero y Santa Marta. Dos días después, el 10 de marzo, también fue sepultado el miliciano Raúl Silvio Vega, quien murió a consecuencias de las heridas que había recibido, varios días antes, por criminales al servicio de la contrarrevolución.

(…) El 21 de marzo, con la explosión de una potente bomba en un auto que estaba estacionado en la calle 15 entre 2 y 4, en el Vedado, murieron dos personas, ignorándose si las víctimas estaban dentro o fuera del vehículo, ya que sus cuerpos fueron lanzados a ambos extremos de la acera”. Marzo de 1961: un mes colmado de agresiones y provocaciones. Eugenio Pérez Suárez y Acela Caner Román. Granma. 31 de marzo del 2016. P. 3

(5) Quizás sea difícil al cabo de tanto tiempo hacer una abstracción ante tales hechos, por lo que puede parecer un acto de oscurantismo el renegar la presencia de un famoso conjunto que ni siquiera fue norteamericano sino británico. Nada más lejano a la realidad. Es que mientras jóvenes como yo, perdíamos el sueño ante el anuncio de la salida al mercado de un nuevo disco del grupo, nuestros hermanos mayores, padres y abuelos, también perdían el sueño, pero por garantizar la supervivencia de la nación cubana. En momentos como esos, cuando un país está en pie de guerra, el odio al yanqui agresor es una cruda realidad con todas las consecuencias que se derivan de tan alta tensión.

(6) Fue la época en que proliferaron en la radio cubana las versiones en español a temas de Los Beatles y de Los Rolling Stones a cargo de intérpretes mejicanos y españoles como Roberto Jordan y Los Mustangentre otros.

(7) Conocí a numerosos directores de programas de radio que no ponían canciones de Los Beatles porque sencillamente ni sabían quiénes eran o incluso porque no les interesaba en absoluto promover ese tipo de música.

Se han publicado 65 comentarios



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  • oscar dijo:

    que bien que al menos despues de tanto tiempo llegaron genios del rock a nuestro pais , ojala sigan llegando mas luminarias , en 1979 cuando ingrese al pre universitario escuchaba la WGBS y en mas de una ocacion los problemas fueron en grande en una ocacion fui presentado en la plaza frente a mis compañeros como DIVERSIONISTA IDEOLOGICO increible al pasar los años pienso que fue no un herror sini un HORROR usar esos terminos frente a los que eramos adolescentes que solo lo buscavamos era escuchar lo actual en esa musica nada de politica , realmente no tenia la madurez ideologica que tengo ahora , pero que clase cosa aquella ser tratado como un ser espresiable por el solo echo de tener una preferencia en cuanto a musica , bueno como alguien publico cuando veremos la palabra PERDON NOS EQUIVOCAMOS .

  • Pedro Hernández Soto dijo:

    Fabuloso Guille, felicidades.

  • TT dijo:

    Hola a todos!
    Yo nací en el 50 y sí hubo censura para esa música, sí hubo UMAP por diversas razones: ser religioso, homosexual, rockero, etc, etc, etc, No justifico para nada la contrarevolución y mucho menos los padecimiento de este país por acciones de los EE.UU. pero estoy de acuerdo con el que dice que sí se debe aceptar que hubo esos problemas porque mucha gente sufrió por ellos. Que le pregunten a las madres de los que pasaron el UMAP o a los mismos "militares" de esas "unidades". A los que fueron humillados delante de sus compañeros de estudio por andar "peludos" o con pantalos corte-tubo. Y que se entienda que no estoy haciendo comparaciones con lo que pasó en otros países donde la censura, como dice Guille, fue cruel hasta lo máximo en países como la Argentina, Chile, Uruguay, Brasil, etc, donde las dictaduras de derecha asecinaron jóvenes por diversas razones y eso nunca sucedió aquí.

  • miguelangel dijo:

    Voy a cumplir 69 años y me acuerdo en el 68 cuando me postularon para la UJC me dijeron que no podia serlo por mi "divisionismo ideologico", me gustaba la musica en inglesy como me dijeron ellos "debia gustarme mas Pello el Afrokan" vaya ideas que tenian. Pero hace unas semanas atras cuando escribe sobre esto, otro me critico " que no se debe viviir pensando en los herrores del pasado hay que ver el presente" y no le publicado hasta la saciedad sobre el presidente Obama "que no se puede olvidar el pasado y la historia"

  • phdphd dijo:

    Articulo muy interesante, y muy bien escrito. Estuve en el concierto de los Rolling Stones, y tal fue como lo expresa el comentarista PADR, aunque pienso que hubo mas bien 500 mil personas que un millon : "lo que vale resaltar es que fue realmente maravilloso, desde la gentileza de los Rolling Stones, hasta el millón de personas, pocos conciertos de Cuba y del mundo se pueden vanagloriar de haber sido más tranquilos (excepto por la agitación de todos los que disfrutábamos de la música). La policía, necesaria siempre en una actividad de este tipo fue, como decimos en Cuba: “elegante”, pero el público lo fue más pues no dio un motivo para problemas y la salida del concierto, para mí fue tan emocionante como el propio concierto: enormes hileras de personas caminado por las principales “arterias” de la capital con una felicidad extrema y disciplina envidiable aunque “bullangueros”, mis respeto también y felicidades para la cantidad de choferes, particulares y estatales, que fueron lo suficientemente cuidadosos y comprensibles para manejar dentro de aquel mar de personas que inundó las calles."

    La suerte mia que fue estaba a unos 15 metros de la tarima, al nivel del centro de la mismo. La suerte de los lectores de Cubadebate es que al lado mio estaba Gary Miller, fotografo estadounidense, quien habia viajado a Cuba solamente para el concierto, y cuyas obras del mismo se pueden apreciar aqui (aparezco en una, sin embargo como nadie entre Uds me conoce, no sirve para nada que les diga cual es, jajajaja):

    http://www.gettyimages.es/fotos/rolling-stones?artist=gary&excludenudity=false&family=editorial&locations=64683&page=1&phrase=rolling%20stones&sort=best

  • Lourdes dijo:

    Disculpen todos pero como dice el escritor cada cual crea los medios de defenderse de lo que considera puede afectarle son claros los ejemplos de cómo medios políticamente afines a la política anglosajona también se negaban a recibirlos por lo difícil que se hacía manejar las multitudes y los efectos secundarios de sus presentaciones, cambian las circunstancias cambian los tiempos y cambia la manera de proyectas no cierren los ojos todos los terroristas ni son sirios ni son afganos y es allí donde se les hace la guerra , y cuando al guíen se monta en un avión y hay un musulmán o un árabe aunque sean católicos oran a dios para q los proteja y a ala para que el individuo no sea un terrorista,NO TENGO SUS AÑOS PERO ESPERO ENTIENDAN LA COMPARACIÓN

  • teresa ramires dijo:

    no e leido , algo tan estupido en mi vida, los rolling stone y los beatles, son y seguiran siendo, el significado , tan bello de esa epoca, la cual nunca olvidaremos

  • guille Vilar dijo:

    hola! Quisiera informarles a quienes estan preocupados sobre el DVD con el concierto de los Rolling aqui en la Habana, no se preocupen que tan pronto llegue a Cuba, por una via o por otra, podrán verlo por nuestros canales de Televisión. Recuerden a quienes estan acostumbrados que grabamos un programa y a la semana sale por la Tele, estamos hablando de un complejo proceso de realización artistica que lleva una rigurosa edición donde se añaden planos de imagenes desde diversos angulos, tratamiento sonoro de cada cancion en fin, es un resultado artistico de alto valor creativo y por lo tanto de alto valor economico que no se edita de un dia para otro, comodecimos nosotros. No se preocupen que muchas personas estan al tanto de esta cuestion y ya se enteraran con el tiempo suficiente para que nadie se lo pierda. Calma, solo los digo. Ya lo veremos. Seguro.

  • Raúl Fernández dijo:

    Muy buen artículo.

  • lbns dijo:

    La historia está llena de injusticias, incomprensiones, retrocesos, estancamiento y avances y no todos los seres humanos pensamos igual ni reaccionamos igual ante una misma situación de presión psicologica. Lo que pasó en Cuba con el fenomeno Beatles en los inicios de la revolución debe ser analizado desde una optica integral o de lo contrario corremos el riesgo de emitir opiniones injustas sobre las personas que tuvieron ciertas actitudes de censura, hemos de detenernos a analizar el contexto historico en el que estaba inmersa cuba por aquellos años para entender mejor algunos comportamientos, es cierto que muchas personas provocaron aversión del pueblo por su manera de comportarse en tiempos convulsos, pero también existieron otras, incluyendo a muchos dirigentes que solo pensaban en el bienestar de las personas y si hicieron algo censurable estoy seguro que en la mayoría de los casos fue de buena Fe. Creo que ante todo juicio a priori que vayamos a hacer antes debiéramos ponernos en el lugar y en el contexto en que se desenvolvieron las personas de aquella época para luego juzgarlas, tambien debemos preguntarnos si nosostros en el lugar de ellos lo hubieramos hecho mejor. Saludos desde Guisa Granma

  • Isel dijo:

    Hola colegas!!!
    ¿serían tan amables de poner la fuente original de este texto?
    Es de Cubarte.
    Muchas gracias

  • Luis dijo:

    Lástima que tanta gente fuera marginada por escuchar rock, y lo del error ni con perdón se paga, me hubiera gustado ver si dejaban al Guille escribir esto hace 35 años atrás, jajaja, no creo que lo dejaran, y eso es otro error

  • Lewis dijo:

    Me gustaría que escribieras aquí en CD un artículo sobre como se difundía la música cubana en los Estados Unidos especialmente en el sur de la Florida producidas por artistas cubanos que hacían su música y vivían en el país,hablo de los de la Nueva Trova,Los Van Van y muchos otros que tu bien conoces.Tú estas preparado para hacerlo y sería muy esclarecedor para todos.
    Gracias por tu artículo.

  • enrique15 dijo:

    Pues yo también nací en el 1964 y esa época que muchos mencionan de la prohibición y los castigos por la música en inglés, realmente no la viví. Sí viví aquello de llamar diversionismo ideológico al pelo largo, a la forma "rara" de vestirse y otras cosas. Pero debo decir que oí música en inglés desde muy pequeño, grupos de rock, de funk, de soul, de todo tipo de música oíamos a toda voz en mi casa sin problemas. Mi padre fue dirigente, militante comunista convencido, revolucionario a todas, y nunca nos prohibió oir la música que nos gustaba, incluso la disfrutaba. De hecho, quiero que recuerden los de mi época que en los años 70 la música cubana cayó casi en crisis entre los jóvenes y la música que se oia y bailaba en las fiestas era predominantemente en inglés. ¿Algún joven de mi época me va a decir que en las fiestas de 15 y los famosos bonches, se escuchaba a Rumbavana, Ritmo Oriental, La Monumental y otros buenos grupos cubanos de esa época? NO, señor, cuando éramos adolescentes, eran los Bee Gees, Boney M, Commodoros, Earth Wind and Fire, Kool and the Gang, etc, lo que se bailaba en las fiestas juveniles. Tuvo alguien la magnífica idea de crear un programa, Para bailar, que en mi criterio salvó la música cubana y entronizó en nuestros jóvenes una vez más el gusto por bailar y oir nuestra música y conocer géneros musicales casi muertos entonces. Fue así, no niego que los jóvenes de los 60 hayan sufrido aquello que se menciona pero no puedo atestiguarlo, tengo 51 años y nunca tuve problemas para escuchar a los beatles, deep purple, Led Zeppelin, Grand Funk, etc. Mi hermano estudió en la Lenin, fue fundador y paradójicamente de allí provenía la mayor parte de la música que llegaba a nuestros oídos.

    • Pepe dijo:

      Sí, Es cierto todo lo que usted dice, yo nací en 1966, y recuerdo todo lo que usted cuenta como si lo estuviera viviendo, pero lo que sí no se puede negar es que aún en esos años en que éramos adolecentes escuchar algún tema de rock en la radio era algo así como un oasis en el desierto. Éran contadísimas las canciones de ese género que se ponían en la radio, sin contar que los grupos de rock cubanos, con temas propios si existían, al menos yo no me enteré.

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Guille Vilar

Guille Vilar

Reconocido comunicador de la prensa escrita, radial y televisiva cubanas. Fundador y director de A Capella, programa de televisión.

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